[Opino}– Useño y otros términos que cambio, y motivos para cambiarlos

22-10-2007

Carlos M. Padrón

Éste es el título de un artículo publicado por Pío Moa en Libertad Digital. Y lo de useños para referirse a los estadounidenses me gustó, pues no quiero llamarlos ‘norteamericanos’, porque eso son también los canadienses y los mexicanos; y menos quiero llamarlos ‘americanos’, como ellos dan en llamarse, porque americanos son todos los nacidos en el continente llamado América.

Como las siglas con que ellos identifican a su país son US (United States) o USA (United States of America) me parece muy bien lo de useños porque suena a gentilicio, ya que los de Gibraltar son gibraltareños, los de Extremadura son extremeños, los de Panamá son panameños, etc.

También podría decirse ‘usenses’, ‘usanos’ o ‘gringos’, pero estos términos llaman más a confusión, pues ‘usenses’ recuerda algo relativo a ‘uso’, ‘usano’ podría verse como peyorativo por asociación con ‘gusano’, y ‘gringo’ se usa las más de las veces con tinte peyorativo.

‘Useño’ carece de esos problemas, sirve como gentilicio tanto de US como de USA (‘usanos’ serviría sólo como de USA) y es bastante más corto que ‘estadounidense’ y más fácil de escribir, lo cual me ayuda porque, antes de publicar lo que publico, he estado cambiando por ‘estadounidense/s’ lo ‘americano’ o ‘norteamericano’ referido a algo o alguien de EEUU/USA.

Por tanto, si en adelante aparece en mi blog el término ‘useño’, es casi totalmente seguro que lo haya puesto yo en sustitución de ‘americano’ o ‘norteamericano’. Si en el artículo original apareciera, en cambio, estadounidense/s, así lo dejaré.

Y ya que hablo de cambiar términos en los artículos que en este blog publico, aprovecho para indicar algunos que cambio siempre que puedo:

Ordenador. Los sustituyo por computador.

Computerizado. Los sustituyo por computarizado, pues deriva de computador, no de computedor, palabra que no existe. Sin embargo me pregunto por qué no dicen “ordenarizado». ¿Sería lógico, no?

Fichero. Si de computador, lo sustituyo por archivo.

Emilio (¡Qué simpático!). Lo sustituyo por e-mail o email

Puzzle o puzle. Lo sustituyo por rompecabezas, nombre que siempre se usó y que continúa siendo válido.

Móvil. Si referido a telefonía, lo sustituyo por celular. Móvil es el motivo por el ual se hace algo, como el móvil de un crimen.

Zumo. Lo sustituyo por jugo. Aunque para el DRAE son equivalentes, ¿qué tal suena “una naranja zumosa?».

De sobremesa. Si referido a una computadora u otro aparato, lo sustituyo por de mesa, pues no se trata ni de un postre ni de una charla luego del café.

Monitorizar. Lo sustituyo por monitorear. Entiendo que se diga ‘profesionalidad’ (condición del profesional) en vez de profesionalismo, que suena a religión o enfermedad. Pero si de rastreo —que es casi lo que se hace con un monitor— tenemos rastrear y no rastrerizar, ¿por qué de monitor vamos a parar a monitorizar? La desinencia ‘-izar’ suena a conversión, a modificación, a alteración (catequizar, ridiculizar, agilizar, etc.), pero la acción que se lleva a cabo con un monitor no conlleva nada de eso.

Modelizar. Lo sustituyo por modelar, por las mismas razones dadas en monitorizar.

Nobel. Si se refiere al premio, lo sustituyo por Nóbel. En inglés no lleva acento, y se pronuncia como palabra llana, pero a menos que en España hayan aceptado sin más la forma inglesa —decisión que sería muy rara—, para que en español suene como debe sonar hay que ponerle acento en la ‘o’, pues de lo contrario será palabra aguda.

Castellano. Si se refiere al idioma, y a menos que sea a sus albores, lo sustituyo por español. Como bien dijo Camilo José Cela, castellano es el idioma que se habla en una cierta parte de España (menos de 40 millones); español es el que se babla en Canarias y en Hispanoamérica (más de 400 millones).

Porcentaje cuando aparece en letras, lo sustituyo por %, que no da lugar a confusión y es más económico. Si el monto del porcentaje aparece en letras, lo cambio a números, por la misma razón.

Terminal. Cuando se refiere a terminal de computadora, lo pongo como masculino. Cuando a terminal aérea, o estado de una enfermedad, como femenino.

Suspenso. Cuando de refiere al resultado de una prueba, como un exmanen, me quedo con ’suspenso’, pero si se refiere a la intriga, impaciencia o ansia por conocer el desarrollo de una acción, como, por ejemplo, el creado en el espectador por las famosas películas de Alfred Hitcotch, lo sustituyo por suspense, que resulta menos equívoco por cuanto ’suspense’ tiene sólo una acepción mientras que ’suspenso’ tiene varias..

Cualificado/a. Lo sustituyo por calificado/a. Hasta el DRAE lo hace así.

Apostar. A menos que se trate de apostar en una carrera, apostar, contra la opinión de otro/s, a que algo va o no a suceder, o sea, hacer una apuesta que involucre un premio para quien la gane, lo sustituyo, según el caso, por ‘inclinarse por,poner recursos en‘, ‘dar su favor a‘, ‘apoyar‘, ‘optar por’, etc.

Quedar. Cuando se refiere a compromiso de verse lo sustituyo por acordar verse/me/nos…, quedar en verse/me/nos…, o citarse/nos,…

Testar. Cuando se refiere a test (prueba) lo sustituyo por testear, pues testar está relacionado con testamento.

Las Palmas de Gran Canaria. Lo sustituo por Las Palmas, que es como todo el mundo llama a esa isla en Canarias. Lo de Gran no le va porque ni siquiera es la mayor en extensión.

Interaccionar. Lo sustituyo por interactuar. Interaccionar ni siquiera aparece en el diccionario.

Interfaz. Cada vez se usa más en computación, pero casi siempre como masculino. Yo lo pongo en femenino, pues ‘faz’ es femenino. El DRAE lo registra como femenino.

Contrastar. Cuando no se refiere al contraste por diferencias —como, p.ej., el de la luz y la sombra, el del día y la noche, el del carácter de hermanos, etc.— lo sustituyo por comparar o comprobar, según sea el caso.

• ‘.’ (punto) o ’,’ (coma) antes de ‘’ (comillas). Una manía de los useños que, en el caso del punto, va contra el principio de que el punto es precisamente final y, por tanto, debe ponerse al final.

• Mayúsculas en los titulares en inglés. Otra manía de los useños. Las cambio a minúsculas, salvo, por supuesto, la de la palabra inicial.

[*Opino}– Jesuitas. Los ‘marines’ del Papa (1/4)

El Sr. Jesús Rodríguez, quien escribió el artículo que sigue —que por lo largo lo publicaré en 4 entregas— será tal vez un buen reportero pero, a juzgar por este artículo, no un buen escritor.

Su estilo es una sucesión de frases que, aunque relacionadas entre sí, aparecen separadas por un punto cuando bien podrían, o deberían, estarlo por una coma o un punto y coma.

Tal parece que el Sr. Rodríguez es uno más de la legión de los que usan puntos suspensivos a diestra y siniestra porque, en mi opinión, no saben usar otros signos de puntuación; sólo que el Sr. Rodríguez usa, en vez de los manidos puntos suspensivos, el simple “punto y seguido” y con ello crea gran confusión en los lectores, sobre todo en los que, como yo, estamos acostumbrados a entender que el punto marca el final de un concepto.

Ante esto, a mi mejor saber y entender corregí lo que pude, pero no todo porque, simplemente, en muchos casos no supe a ciencia cierta qué quiso decir el autor.

Carlos M. Padrón

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19/10/2007

Jesús Rodríguez

Jesuitas. Los ‘marines’ del Papa

Desde su despacho, mucho antes de que amanezca, el Papa Negro de los jesuitas divisa cada mañana los dominios del Papa Blanco en Roma. Las ventanas de ambos son las primeras en iluminarse en el Vaticano. Las separan unos centenares de metros. Luego ofician misa en soledad. Son los dos hombres más poderosos de la cristiandad.

Unidos a través de la Historia por un sólido vínculo de complicidad y también de sospecha, a lo largo de cinco siglos sus relaciones han sido tormentosas; de amor y odio. Un papa disolvió la Compañía de Jesús en 1773, y otro, Juan Pablo II, la sometió con mano de hierro en 1981, y a punto estuvo de disolver su caballería ligera. Sus monjes-soldado universales son inquietos y disciplinados, universitarios y políglotas, humildes y soberbios al mismo tiempo, entrenados física y mentalmente como marines por los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, y siempre a disposición del pontífice en los cinco continentes; en vanguardia, en el filo de la navaja.

Se saben distintos. Definen su trabajo como “estar en la frontera». Lo explica el padre Héctor de Vall, de 72 años, rector del Pontificio Instituto Oriental, situado en un elegante palacio semioculto tras la basílica de Santa María la Mayor, de Roma, que busca servir de puente entre las iglesias de Oriente y Occidente: “Nuestro voto de obediencia al Papa es para la misión; el Santo Padre te puede enviar a la frontera intelectual o geográfica que considere oportuna. En un principio, disponía de los jesuitas, un grupo de gente muy especializada, que sabían latín y tenían una carrera civil, para que fueran a los confines del planeta. Hace un siglo, la frontera suponía estar en el mundo de la ciencia, porque los científicos eran ateos. Y los jesuitas, como científicos, debíamos demostrar que la fe no era contraria a la razón; hoy, nuestra frontera es la lucha por la justicia, la paz, la ecología, y los derechos humanos».

Esa búsqueda febril es la que tantos problemas les ha proporcionado en el Vaticano. Desde aquel 1974 en que la Congregación General de la Compañía decidiera que, para los jesuitas, el servicio a la fe debía ser inseparable de la promoción de la justicia en el mundo. Un terremoto, su Mayo del 68, los soldados papales, martillo de protestantes, confesores de papas, aliados de reyes, y educadores de ricos, descubrían a los pobres, y se ponían de su lado. Contra las dictaduras, denunciando el racismo en Estados Unidos, con los más desfavorecidos en Nicaragua y El Salvador. En los barrios marginales. Entre los refugiados. Una refundación rápida y profunda.

Más allá del críptico lenguaje eclesiástico, ¿qué significa en la actualidad “la promoción de la justicia»? Contesta Jon Sobrino, de 68 años, forjador de la teología de la liberación en Centroamérica y uno de los miembros más queridos en la Compañía: “¿Qué es justicia para esas mayorías a las que se les niega una vida digna? ¿Qué es justicia para las mujeres maltratadas y oprimidas? ¿Qué es justicia donde hay apartheid? ¿Qué es justicia si Estados Unidos consume el 28% del oxígeno de la Tierra? La promoción de la justicia no se puede definir. Es vida y dignidad para todos. Algo que clama al Cielo. Nuestra misión».

La Iglesia no estaba preparada para esa revolución, para ese atracón de libertad, pasar del traje talar al mono de obrero sin escalas. Ya en la Nochebuena de 1955, el jesuita José María Llanos había dado un portazo al régimen del general Franco y se había instalado en una chabola de El Pozo del Tío Raimundo, en Madrid, junto a un grupo de compañeros de la Compañía. Una experiencia similar a la que habían protagonizado los curas obreros en Francia y que iba a transformar la mentalidad de muchos jesuitas jóvenes en España. Llanos y sus hermanos no habían aterrizado en ese suburbio para convertir a nadie; organizaron una escuela profesional, una guardería, una escuela de educación nocturna, y dinamizaron el clandestino movimiento sindical. Marcharon codo con codo con los vecinos. Construyeron una capilla en una chabola. Hoy es una iglesia en la que aún se trabaja por el barrio.

“Aquel espíritu sigue entre nosotros», comenta Higinio Pi, de 41 años, que medio siglo después representa una nueva generación de jesuitas en El Pozo. “En aquel momento, los jesuitas querían saber qué pasaba en la calle, vivir como la gente normal, padecer lo mismo. Y salieron del centro de las ciudades y las parroquias. Hoy, las necesidades de la sociedad son distintas; trabajamos para ver cómo acoger a los inmigrantes que acaban de llegar. Estamos a pie de obra; investigamos de dónde vienen y la incidencia social que provocan. Nuestro fin no es enseñarles el catecismo; expresamos nuestra fe al luchar contra la injusticia. Nuestro trabajo con la inmigración no es asistencial; consiste en saber quién viene y por qué. Hay una parte muy interesante de los jesuitas, como think-tank, para conocer mejor la inmigración. Y también en la cooperación al desarrollo y la cultura por la paz. Nuestro fin no es dirigir; no queremos figurar, sino iniciar proyectos, dejar paso a otros y seguir adelante. “Es la manera de ser de la Compañía», explica un veterano jesuita. “Analizamos la realidad del lugar donde estamos y respondemos en consecuencia. Vamos por libre. Somos los free-lancers de la Iglesia. Llegamos a un sitio y ponemos en práctica lo que nadie antes ha hecho. Como Llanos en El Pozo: no sabía qué iba a hacer, no tenía instrucciones de uso, se encontró una realidad y le dio una respuesta».

A este mismo territorio llegaría en 1974 otro jesuita proscrito. Hoy, a sus 96 años, José María Díez Alegría conserva una lucidez, memoria y sentido del humor envidiables. Doctor en Derecho y Filosofía, licenciado en Teología, profesor de Ética en la Universidad Gregoriana de Roma, hermano de dos generales de Franco, es considerado un precursor de la teología de la liberación en la Compañía. “Tengo dos doctorados universitarios, pero el doctorado de mi vida ha sido El Pozo», explica sentado en un decrépito sillón de la residencia de ancianos de la Compañía en Alcalá de Henares (Madrid), donde transcurren los últimos compases de su vida. Díez Alegría nunca ha perdido la sonrisa; ni en los tiempos más difíciles. “Hay que tomarse menos en serio; los obispos podían tomar nota».

El País

[*Otros}– El lagarto gigante de La Gomera, de estar amenazado a tener un futuro esperanzador

20/10/2007

SAN SEBASTIÁN DE LA GOMERA.- La población del lagarto gigante de La Gomera, uno de los vertebrados más amenazados del planeta, se ha triplicado en siete años, y su futuro es esperanzador, aseguraron biólogos del centro de cría y reproducción de esta especie en la isla.

Los expertos cuentan que los resultados de los análisis de ADN han permitido saber que el lagarto gigante de La Gomera puebla la isla desde hace unos cuatro millones de años.

Gallotia Bravoana es un lacértido, ovíparo y predominantemente herbívoro, diurno y heliotérmico que, hasta la llegada del hombre a La Gomera, ocupaba las áreas litorales y las zonas medias de la isla.

Ejemplar de Lagarto Gigante de La Gomera de 45 cm. de longitud y 129 gramos de peso. (El Mundo).

Estos lagartos podían superar los 50 centímetros entre el hocico y la cloaca, sobrepasar los 50 años y pesar más de 5 kilos, mientras que en la actualidad miden unos 20 centímetros y pesan hasta 420 gramos.

Hace más de 2.000 años el hombre llegó a La Gomera y modificó el paisaje, comió los ejemplares de mayor tamaño de lagarto gigante, y pobló La Gomera con animales depredadores como ratas, ratones, perros y gatos, con lo que comenzó el declive de los Gallotia Bravoana.

Esta circunstancia, unida a que la especie pone pocos huevos —entre 3 y 11— y no se reproduce hasta los 6 años, hizo que aumentase su tasa de mortalidad de manera alarmante.

La presencia de grandes lagartos en La Gomera era conocida desde antiguo por numerosos restos esqueléticos y por algunos textos históricos que hacen referencia a su existencia.

Así, en el siglo primero antes de Cristo, el escritor y naturalista Cayo Plinio describió una isla a la que llama Capraria, en la que había lagartos muy grandes y desde la que se observaba una vista imponente del Teide.

Después de la Conquista, en 1694, el canario Tomás Marín de Cubas escribió sobre la existencia de unos lagartos en la zona norte de La Gomera, en concreto en Los Órganos, y en 1950 vecinos de Valle Gran Rey aseguraron haber visto lagartos de gran tamaño.

Pero, ante la falta de evidencias tangibles, se creía que la especie estaba extinguida, hasta que, en junio de 1996, biólogos de la Universidad de La Laguna capturaron seis ejemplares en la base del Risco de La Mérica, Quiebracanillas, Valle Gran Rey.

En abril de 2000, esos lagartos se trasladaron de La Laguna al centro provisional de Antoncojo (Alajeró), donde se comenzó la reproducción en cautividad, labor que se materializó en 2001, cuando la lagarta ‘Ramona’ hizo su primera puesta, de la que nacieron tres machos.

El programa de cautividad

Los expertos aseguran que en 2001 “las cosas iban realmente mal», pues el censo evidenciaba la existencia de unos 40 adultos en libertad, lo que ponía de manifiesto un bloqueo en la reproducción. El censo de 2004 sumó más de 80 ejemplares, de los que aproximadamente la mitad eran juveniles, por lo que se produjo un cambio muy importante, gracias al control de depredadores.

Los muestreos anuales indican que el número de lagartos sigue en aumento y se estima que la población natural alcanza los 120 en La Mérica, la mayoría juveniles y en dispersión, además de unos quince reproductores en la base de la montaña y 101 en cautividad.

En 2006, el Gobierno canario aprobó el plan de recuperación de este lagarto, que tiene como objetivos garantizar la supervivencia de la población natural, favorecer su crecimiento y expansión, y optimizar la reserva de ejemplares incluidos en el programa de cautividad.

También prevé su reintroducción en dos islotes libres de depredadores y en otros tres lugares de la isla en los que se construirán vallas especiales que impidan el acceso de gatos, medida que también se aplicará a los alrededores de Quiebracanillas, base de la población natural.

En el año 2009 podría iniciarse la puesta en libertad de los primeros lagartos criados en cautividad y cuando se espera que este gigante comience a despertar.

El Mundo