[*Otros}– Palmeros en América / David W. Fernández: José Gabriel Fierro de Torres y Santa Cruz (1/2)

José Gabriel Fierro de Torres y Santa Cruz
(1713-1791)

Entre la numerosa emigración que de Canarias pasa a Venezuela en el siglo XVIII, se halla don José Gabriel Fierro de Torres y Santa Cruz, notable personaje de significativa actuación en la Caracas de entonces.

Don José Gabriel Fierro de Torres y Santa Cruz, nació en Santa Cruz de La Palma (Canarias) en 1713, o tal vez en 1714, siendo hijo de don Francisco Ignacio Fierro y Espinosa Boot —Sargento Mayor de la isla de La Palma, su Regidor perpetuo, y Familiar de Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición—, y de doña Luisa Antonia de Torres y Santa Cruz Silva. Nieto por línea paterna de don Juan Fierro y Monteverde —Capitán de Infantería española y Regidor perpetuo y hereditario de dicha isla de La Palma—, y de doña Tomasina de Espinosa Boot; y nieto por línea materna de don Cristóbal de Torres y Quadros Ayala Soto —Sargento mayor de los Reales Ejércitos— y de doña Luisa de Santa Cruz Silva Orozco y Cervellón.

Descendía por varonía directa de la noble Casa de Fierro, oriunda del antiquísimo solar de Villetas de Rivas de Sil, en el reino de León, establecida a comienzos del siglo XVII en Santa Cruz de La Palma, donde disfrutó de pingues mayorazgos, ejerció los primeros cargos reservados a la nobleza, y enlazó con las más ilustres familias, tales como las de Monteverde, Espinosa y Boot, Massieu Sotomayor-Topete, Torres, Van de Walle, y Castillo Olivares, entre otras.

Se trasladó a Venezuela, cosa que no es de extrañar, pues varios miembros de su familia lo hicieron también en distintas épocas. Así lo hicieron en su momento su bisabuelo materno-paterno, el Maestre de Campo de Infantería española don Tomás de Torres y Ayala —Gobernador, Justicia Mayor y Capitán General de Mérida y La Grita y ciudad del Espíritu Santo de Maracaibo, en la actual Venezuela, que testó el 6 de febrero de 1653, ante Domingo de Elizalde, en San Antonio de Gibraltar, territorio de aquella jurisdicción, que hoy forma parte del Estado Zulia—, y su sobrino, el Brigadier de los Reales Ejércitos y Caballero Profeso del Hábito de Santiago, don Manuel de Fierro y Sotomayor (1752-1828), Gobernador Civil y Militar de Venezuela, que pactó con Simón Bolívar, el Libertador, la entrega de Caracas, en 1813, durante la Guerra de la Independencia Hispanoamericana.

En Caracas fue Caballero Profeso del Hábito de Calatrava. Alcalde de primer voto y Sargento Mayor de sus Milicias, así como comerciante, y allí se casó y murió.

Fue Alcalde ordinario de primer voto en Caracas, en 1774, siendo el Alcalde ordinario de segundo voto el coronel don Santiago Antonio de Ponte y Mijares de Solórzano, padre del IV° y último Marqués de Mijares, don Gabriel de Ponte y Mijares de Solórzano, en tiempos en que era Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela el Brigadier don José Carlos de Agüero, y su Teniente General y Auditor de Guerra el Lic. don Fernando Quadrado. Fue el año en que el Obispo de la Diócesis de Venezuela, Dr. Mariano Martí, terminó el censo de Caracas, que acusó una población de 18.669 habitantes.

En la Caracas de entonces, donde ya una real provisión había declarado que todo el mundo podía pertenecer al comercio sin que por ello se degradara la nobleza ni se perdieran el honor y la reputación, muchos de los miembros de la nobleza participaban en actividades mercantiles, y así se estableció Fierro como uno de los principales comerciantes de la ciudad, es decir, realizaba el comercio mayorista —a diferencia de los mercaderes, que eran quienes realizaban actividades de venta al menudeo—, y como comerciante de crédito representó al gremio de comerciantes en la Junta pro Consulado de Caracas, que había sido convocada por el Intendente en 1786, y en la que estaban también representados los hacendados y los mercaderes, además de los representantes del Cabildo de Caracas.

El Consulado de Caracas quedó definitivamente creado por real cédula del 3 de junio de 1793.

Fierro se casó en Caracas con doña María Isabel de Sucre Pardo y Flores Trelles, natural de Cartagena (Colombia), y viuda de don José del Pozo y Honesto, e hija del coronel don Carlos de Sucre y Pardo, Gobernador de la Provincia de la Nueva Andalucía, Cumaná y Cumanagotos (1733-1740), y de su primera esposa doña Margarita de Flores y Trelles.

Por su matrimonio, del que no hubo sucesión, fue padrastro de don Carlos del Pozo y Sucre —quien se hallaba avecindado en Calabozo (Estado Guárico) cuando pasó por allí el sabio barón Alejandro de Humboldt (1787-1835), quien dejó testimonio de su admiración por los conocimientos de Carlos del Pozo y Sucre, y por su elaboración de los instrumentos físicos que poseía—, y de don Juan del Pozo Sucre, ingeniero que participó en la campaña de Portugal y, con el Generalísimo Francisco de Miranda y don José de Salas, suscribió en París, el 22 de diciembre de 1797, el acta que se considera antecedente del Congreso de Panamá.

También, por este matrimonio, es tío abuelo político del Gran Mariscal de Ayacucho, don Antonio José de Sucre (1795-1830), ilustre Prócer de la Guerra de Independencia Hispanoamericana.