[Hum}— De vascos. El incendio

Iba Patxi, de Bilbao, paseando por Madrid, y cuando pasa por la Torre Picasso hay un incendio enorme en el piso 42. Los ascensores bloqueados, las escaleras también, y la gente en la azotea gritando:

—¡Vamos a morir!

Patxi les grita:

—Oye, tranquilos, joer, tiraros que yo os cojo, pues.

Y los de arriba:

—Ese tío está loco. ¿Cómo nos va a coger?

Y uno de ellos dice:

—Pues yo me tiro. ¡Me da igual morir quemado que estampado contra el suelo!

Le hace una seña a Patxi y se tira.

Patxi, por supuesto, lo coge y lo deja en el suelo intacto. La gente lo ve, empieza a tirarse y Patxi los va cogiendo. De pronto se tira un negro, y Patxi se queda mirando y no lo coge. El negro se queda convertido en un sello de correos contra la acera, y Patxi dice:

—¡Ostia! Que digo que si dejáis de tirarme los quemados, pues que acabaremos antes.

[LE}— «Inscribirse en», no «inscribirse a»

La preposición adecuada con la que se construye el verbo inscribirse es ‘en’, y no ‘a’.

Uso inadecuado

  • Últimos días para inscribirse a la competición universitaria de tenis.
  • Cuando una persona va a cumplir 65 años, cuenta con un período de 7 meses para inscribirse a la plataforma.
  • Decidió cambiar su rutina y se inscribió a clases de boxeo.

Uso adecuado

  • Últimos días para inscribirse en la competición universitaria de tenis.
  • Cuando una persona va a cumplir 65 años, cuenta con un período de 7 meses para inscribirse en la plataforma.
  • Decidió cambiar su rutina y se inscribió en clases de boxeo.

Según señala el Diccionario del estudiante de la RAE, la preposición regida por el verbo inscribirse, cuando significa ‘apuntarse en una lista para un fin concreto’, es ‘en’ (inscribirse en una maratón), no ‘a’. Se aplica lo mismo para el sustantivo inscripción (la inscripción en la maratón). Posiblemente, la confusión se deba a que verbos con significado similar, como apuntarse, pueden construirse con las dos preposiciones.

Fuente

[LE}— «Medicán», no «medicane»

El acrónimo medicán, no medicane, es el adecuado en español para hacer referencia a un ciclón tropical mediterráneo.

Uso inadecuado

  • Temporal atípico en España: posible formación de un medicane.
  • El medicane se podría desarrollar en una zona triangulada por Baleares, Sicilia y el norte de Argelia.
  • Ciclón mediterráneo al suroeste de Baleares, ¿medicane a la vista?

Uso adecuado

  • Temporal atípico en España: posible formación de un medicán.
  • El medicán se podría desarrollar en una zona triangulada por Baleares, Sicilia y el norte de Argelia.
  • Ciclón mediterráneo al suroeste de Baleares, ¿medicán a la vista?

Según explica la RAE en su cuenta de Twitter, el término medicán, pl. medicanes, (a partir de mediterráneo y huracán) es adecuado como calco del término inglés medicane (de Mediterranean y hurricane), empleado para referirse, en general, «a los ciclones mediterráneos que presentan características tropicales», como se indica en el glosario meteorológico de la Agencia Estatal de Meteorología.

Son igualmente válidas las expresiones descriptivas ciclón tropical mediterráneo y huracán mediterráneo.

Se recuerda que, si se desea utilizar el anglicismo, lo adecuado es hacerlo en cursiva o entrecomillado cuando no se dispone de este tipo de letra.

Fuente

[ElPaso}— Personas y personajes. 1960. Otro de Hartaguna, equipo de lucha de El Paso

  • Cuándo: Principios años 60
  • Motivo: La foto de antes de una luchada
  • Dónde: Campo de fútbol de El Paso

Hartaguna 2De izquierda a derecha

  • En pie:  1. Estanislao Domitilo Vicente Hernández Pérez † (Neno el Josco);  2. Álvaro Martín Fernández (Chanito);  3. Antonio XX † (Toño Manchero);  4. Antonio García Pino (Toño Bujero);  5. XX Galeno;  6. Guadalber Carballo;  7. Marcelino
  • En cuclillas:  1. José Yanes † (Pepe Yanes);  2. XX (Ralo panadero);  3. Manolo Pino Mederos;  4. Pedro XX (Pedro el de la Luz);  5. Francisco Lorenzo Hernández † (Panchurro)

Artículo relacionado:

Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.

Foto cortesía de Roberto González Rodríguez

[LE}— «Estanflación», no «estagflación», «stanflación» o «stagflación»

El término estanflación, no estagflación, stanflación o stagflación, es el adecuado para hacer referencia a la situación combinada de nulo crecimiento económico, o incluso depresión, y altas tasas de inflación, con incidencia en el aumento paulatino del desempleo.

Uso inadecuado

  • ¿Estagflación o recesión a la vuelta de la esquina?
  • Esa es una receta para las quiebras empresariales y una crisis financiera, con economías en stagflación, como en los años setenta del siglo pasado.
  • Tras la covid-19, es más probable que la economía estadounidense de los próximos años sufra de estagflación que de «sobrecalentamiento» inflacionario.

Uso adecuado

  • ¿Estanflación o recesión a la vuelta de la esquina?
  • Ésa es una receta para las quiebras empresariales y una crisis financiera, con economías en estanflación, como en los años setenta del siglo pasado.
  • Tras la covid-19, es más probable que la economía estadounidense de los próximos años sufra de estanflación que de «sobrecalentamiento» inflacionario.

La voz stagflation —a partir de stagnation (estancamiento) e inflation (inflación)— se utiliza en inglés, desde la década de 1960, para designar este concepto económico. En español, para referirse a él y siguiendo el modelo del término inglés, se ha formado estanflación, de estancamiento e inflación, que el diccionario académico define como ‘situación de estancamiento económico, con aumento del paro y de la inflación’.

Fuente

[Canarias}— San Martín y el volcán / Justo Pérez

Tal día como hoy, era en La Palma tradición arraigada, y uno de los eventos destacados del año, la celebración de San Martín, cuando se inauguraba el vino nuevo y se bebía acompñado de castañas. Pero este año el volcán ha trastocado todo. El  palmero y catedrático de la ULL,  Justo Pérez, lo recuerda en estas muy buenas y oportunas rimas que siguen, escritas en el habla de Canarias.

10/11/2021

Justo Pérez

Al bueno de San Martín
le voy a hacer un rezado:
que el vino no esté picado
y el volcán llegue a su fin.

                      I

No hemos de perder las mañas
ni tampoco la costumbre,
aunque por toda la cumbre
nos quedemos sin castañas.

Quitemos las telarañas,
extendamos el serrín,
removamos el hollín,
que el humo al cielo se eleve
para honrar como se debe
al bueno de San Martín.

                     II

Cojamos el tostador
y ajuntemos el sarmiento
para que al mismo momento
el fuego coja calor.

Y para que esté mejor
tendré el berbiquí a mi lado
y, una vez que haya logrado
hacerle el juro a la pipa
y el vino llegue a la tripa,
le voy a hacer un rezado.

                     III

Salud, que eso es lo primero
que no le falte a ninguno
y, si lo cree oportuno,
alguito para el caldero.

Que no se caiga el pajero,
que nadie salga dañado
y, si acaso es de su agrado
y algo más puedo añadir,
sólo le voy a pedir
que el vino no esté picado.

                    IV

No me tachen de imprudente
ni me crean desmedido
si le añado algo al pedido
por el bien de nuestra gente.

Gente fuerte y resistente,
afanosa en el trajín,
debe llevarse el botín
de una forma meritoria:
que el virus pase a la historia
y el volcán llegue a su fin.

Cortesía de Carmen García

Artículo relacionado:

[LE}— Claves de redacción sobre la escritura de nombres de leyes

A continuación se expone una serie de claves para la adecuada redacción de noticias relacionadas con leyes y documentos oficiales.

1. Los nombres oficiales de leyes, con mayúscula inicial en los términos significativos. Según la Ortografía de la lengua española, los nombres oficiales de las leyes, como la Ley Orgánica 3/1981, de 6 de abril, del Defensor del Pueblo, deben escribirse en redonda y con mayúscula inicial en todos los términos significativos. Si el nombre es demasiado extenso, puede optarse por escribir solo con mayúscula la primera palabra y escribirlo en cursiva o entre comillas.

Se aplica lo mismo a los proyectos de ley, reales decretos y demás documentos oficiales relacionados. Así, lo adecuado es escribir Proyecto de Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional.

2. Los nombres no oficiales y menciones anafóricas, en minúscula. Los nombres no oficiales que reciben algunas leyes deben escribirse con minúscula: ley hipotecaria o ley de ciencia. También se escriben sin resalte las menciones anafóricas como la presente ley o el anterior real decreto, por ejemplo. Es también frecuente emplear el nombre propio de la persona que ha promovido la ley para aludir a ella de forma no oficial. En ese caso, lo adecuado es mantener la mayúscula del antropónimo: ley Celaá.

3. El plural de decreto ley es decretos leyes. Según el Diccionario panhispánico de dudas, el plural de esta construcción, y de real decreto ley, es decretos leyes y reales decretos leyes. Aunque se trata de sustantivos en aposición, el segundo también se construye en plural porque funciona como atributo del primero y no como mero modificador.

4. Los términos artículo, apartado o capítulo, en minúscula. La ortografía académica señala que tanto las menciones genéricas a las partes de un documento oficial —artículo, capítulo, sección, etc.— como sus abreviaturas se escriben con minúscula.

5. Ley de Presupuestos Generales del Estado, pero presupuestos generales del Estado. Cuando la expresión presupuestos generales del Estado se emplea de manera descriptiva y general para aludir al plan económico estatal de la hacienda pública, lo adecuado es emplear las minúsculas, salvo en la palabra Estado; así lo recoge el Diccionario panhispánico del español jurídico.

Sin embargo, cuando esta construcción forma parte del nombre oficial de una ley, se escribe con mayúsculas iniciales: Ley de Presupuestos Generales del Estado.

Fuente