[LE}> «A mitad de(l) mandato», mejor que «de medio término»

El giro a mitad de(l) mandato es preferible a la expresión de medio término, y al anglicismo midterm de la que es calco, para referirse a las elecciones legislativas que se celebran a los dos años de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, como las convocadas para el próximo 8 de noviembre.

Uso no recomendado

  • La inflación mina la imagen de Biden en las elecciones de medio término.
  • El voto hispano será decisivo en la ‘midterm’ que se celebrará este mes en Estados Unidos.
  • Estados Unidos: guía para entender las elecciones de medio término.

Uso recomendado

  • La inflación mina la imagen de Biden en las elecciones de mitad del mandato.
  • El voto hispano será decisivo en las elecciones intermedias que se celebrarán este mes en Estados Unidos.
  • Estados Unidos: guía para entender las elecciones de mitad del mandato.

El adjetivo inglés midterm puede definirse como ‘que sucede a mitad del periodo para el que se elige a un presidente o a un alcalde’, lo que en español se indica transparentemente con el giro ‘a mitad de(l)’ mandato, mejor que ‘de medio término’, expresión que recurre al calco ‘término’ como traducción inadecuada de term.

Alternativas como de ‘medio mandato’ o de ‘medio periodo’ son menos precisas porque pueden sugerir que los cargos elegidos se mantendrán sólo durante medio mandato.

Dado que estos comicios tienen lugar hacia el ecuador del mandato presidencial, ‘a mitad de(l) mandato’ es un equivalente más acertado que las otras opciones mencionadas. Asimismo, dependiendo del contexto, las expresiones ‘de mitad de mandato’, ‘en mitad de(l) mandato’ o, simplemente, ‘elecciones intermedias’ también son alternativas adecuadas a midterm.

Fuente

[Canarias}> Más de 200 personas y 1.000 animales muertos: el resultado de la peor tormenta en Tenerife desde que hay registros / Zenia Daswani

07-11-2022

Zenia Daswani

Este lunes, 7 de noviembre, es la efeméride de la Tormenta de San Florencio, conocida como el Aluvión, que destruyó todo lo que encontró a su paso: hogares, bosques y las vidas de cientos de familias canarias

La llamada Tormenta de San Florencio, también conocida como el Aluvión, arrebató vidas, casas, animales y el futuro de muchas familias canarias. Más de 21 pueblos del norte de Tenerife sufrieron las consecuencias de lo que a día de hoy se recuerda como el peor desastre meteorológico en la Isla desde que se tienen registros.

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Más de 200 personas perdieron la vida tal día como hoy, en la noche del 7 al 8 de noviembre. Los municipios afectados por estas fuertes lluvias fueron el Puerto de la Cruz, con 32 víctimas; La Villa de La Orotava, con 104; el Realejo Alto, con 25 personas; el Realejo Bajo, con 14; La Guancha dejó 52 fallecidos; San Juan de La Rambla, 10; Icod de Los Vinos, cinco; y Santa Úrsula, uno.

Esto deja un total de 243 personas; sin embargo, existen diferentes crónicas que recogen que en realidad fueron 293 las víctimas de este incidente.

En cada uno de los territorios se vivieron hechos desafortunados. Uno de ellos fue el naufragio de una fragata en el Puerto de La Cruz que provocó que 15 de los 19 tripulantes que llevaba la embarcación, fallecieran.

Este evento meteorológico hizo que cientos de vidas humanas llegaran a su fin; sin embargo, también se cobró la de los animales. Unos 1.009 son los que la tormenta arrebató, registrando los máximos en La Villa de La Orotava, unos 591.

Una boda truncada por la catástrofe

El Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife, concretamente el Archivo Zárate Cólogan, describe los estragos que la terrible tormenta provocó hace casi 200 años. Se relatan historias y anécdotas de lo que vivieron los afectados ese día.

Una de ellas describe cómo un joven de La Guancha salvó a su futura esposa y a los padres de ésta, teniendo poco después el fatal desenlace de ser víctima de una riada provocada por el temporal. La novia, al ver lo ocurrido, se precipitó al agua tras él.

Los bosques también fueron protagonistas, pues los montes de este municipio norteño fueron arrollados por las aguas que descendían del Teide. Tan sólo quedó en pie un único pino.

Tal y como reseñan, el barranco se dividía en cuatro brazos, los cuales hicieron que los habitantes del pueblo no se vieran tan afectados. “En este pueblo no hubiera quedado ni un viviente”, recoge el archivo.

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Relato del acontecimiento

Don Antonio Santiago Barrios, beneficiario de la parroquia de Santiago Apóstol, reseñó en 1944 lo ocurrido a partir de la copia original que se encuentra archivada en dicha parroquia.

Tal y como recoge, los inviernos desde 1820 habían sido muy benignos, con aguas muy serenas y los veranos apacibles. En 1824 reinaba la sequía, de modo que en abril y mayo casi se pierden las cosechas. En aquel entonces, y por orden del Obispo José Martinón, se realizaron en todas las parroquias del Archipiélago rezos públicos “para implorar las lluvias que tanto necesitaban los campos”. Según relata, en mayo hubo abundantes cosechas de trigo, millo, vino y papas.

En 1826, el año de la tragedia, se había experimentado un tiempo caluroso y con muy pocas lluvias. “Llegó el amanecer del día 7, muy oscuro, triste, lleno de nubes y haciendo algún viento. Al paso que sus horas iban creciendo, se iba aumentando la oscuridad”, relata Antonio Santiago Barrios.

Durante todo el día se escuchaban ruidos, y los habitantes desconocían el origen. Algunos decían que venían del mar, otros que eran simplemente viento. Sobre la una de la madrugada, los relámpagos, el fuerte viento y las lluvias obligaron a los norteños a refugiarse en sus casas.

A las 10 de la mañana del día siguiente amanecieron pensando que lo peor ya había pasado; sin embargo, esta tragedia les persiguió hasta el 9 de noviembre cuando por fin la tormenta cesó. A partir de ahí, sólo se escuchaban llantos de aquéllos que habían perdido familiares, ganado, casas e incluso terrenos.

Estragos en el Realejo Bajo narrados por Antonio Barrios

“En este lugar había un puente de fábrica regular de piedra y cal, y formaban su piso unas vigas de tea muy fuerte, y sus parapetos muy decentes; a la puerta del naciente, por la parte de arriba, adornaba la calle, hasta los parapetos del puente, un muro hecho con bastante gusto, y a la parte de abajo había tres casas de alto y bajo, y por este mismo lado, hacia abajo del barranco, había una calle que tenía cuatro casas, y la última de abajo era la carnicería. Y

un poco más abajo estaba la casa de los Beltranes, de alto y bajo, con un gran lagar por la parte del poniente del puente; al lado de arriba había otra casa terrera grande que llegaba casi al puente, y todas estas nueve casas y el puente perecieron la noche del aluvión del siete a ocho de noviembre, pereciendo igualmente con ellas catorce personas.

En este pueblo y jurisdicción no aconteció ningún otro hecho digno de escribirse”, relataba Antonio Santiago Barrios.

Estragos en San Juan de la Rambla narrados por Antonio Barrios

“Este pueblo fue uno de los que más sufrieron en el aluvión de la noche del siete al ocho de noviembre. Antes de esta desgraciada noche era este pueblo, aunque pequeño, muy hermoso, y sus habitantes se habían esmerado en su aseo y presentaba un golpe de vista muy agradable; tenía un puente regular a la entrada de la plaza de la parroquia, por la parte del naciente de ésta; sus calles estaban muy bien empedradas, y todo él.

El aspecto público estaba con el mayor aseo. Mas, la noche del aluvión quedó todo arrasado como así su ayuntamiento; lo dice un acta extendida el día treinta de noviembre de 1826”, explicaba.

“Además de lo referido en el acta de aquel ilustre Ayuntamiento, que tuvo cuidado de dejar escrito en su archivo lo sucedido en aquel pueblo en la noche triste y aciaga del siete de noviembre, en el pago de Santa Catalina, donde el día 25 de noviembre aquellos vecinos celebraban con mucho aparato y regocijo a la virgen y mártir Santa Catalina.

Esta ermita estaba muy aseada; la imagen de la Santa era nueva y de mucho gusto y su plaza la cubría un hermoso parral, y la noche del 7 de noviembre un nuevo barranco que se formó por la parte de arriba, o un brazo del barranco mediado que se desprendió de éste y que con mucha violencia bajó por aquellos riscos, se la llevó de cimientos, no quedando ni un débil vestigio de ella, y sólo se adivinaba dónde estuvo por un pedacito muy corto del parapeto que dividía la plaza del camino y que las aguas dejaron por la parte de arriba de la plaza. Aquí creo que se llevó la bodega del Sr. Del Valle”,

describía el beneficiario de la parroquia.

Investigaciones más recientes

Por su parte, dos investigadores de la Universidad de La Laguna —José Bethencourt-González y Pedro Dorta Antequera, del Departamento de Geografía—, publicaron un documento en el que analizaban y comparaban este evento con el delta del año 2005.

Destacaron que la “Tormenta de San Florencio” registró daños incalculables. En el recuento realizado por los investigadores se muestra que, solamente en la isla de Tenerife, fueron destruidas más de 600 casas de particulares.

A ello se suman los daños causados en los montes de las Islas, especialmente en la agricultura, con pérdidas de suelo que pudieron superar el 30% en algunas áreas.

Pero afirman que las mayores pérdidas se registraron en vidas humanas, pues las fuentes consultadas hablan de “infinidad el número de muertos” y de “cadáveres flotando” en los días posteriores a la tormenta, debido al arrastre producido por la imponente fuerza de los barrancos.

Según el recuento de la documentación disponible, sólo para la isla de Tenerife pudo haber 298 fallecidos, cantidad que se probablemente incrementará con investigaciones futuras y con los datos del resto de Islas.

Fuente

[LE}> «Tutankamon» o «Tutankamón», pero no «Tutankhamon»

Las grafías Tutankamon o Tutankamón son las adecuadas para aludir al faraón egipcio de la dinastía XVIII, no así Tutankhamon.

Uso no recomendado

  • La ciudad conmemorará el centenario del descubrimiento de la tumba de Tutankhamon.
  • El descubrimiento de la tumba de Tutankhamón por Howard Carter cambió la historia de Egipto.
  • Podréis deleitaros con exposiciones como la del centenario de Tutankhamon.

Uso recomendado

  • La ciudad conmemorará el centenario del descubrimiento de la tumba de Tutankamon.
  • El descubrimiento de la tumba de Tutankamón por Howard Carter cambió la historia de Egipto.
  • Podréis deleitaros con exposiciones como la del centenario de Tutankamon.

El nombre ‘Tutankamon’ es una adaptación de la transcripción inglesa del antropónimo egipcio de un famoso faraón. Como señala la Ortografía de la lengua española, se han asentado algunas transcripciones de otros alfabetos que toman las convenciones propias del inglés o del francés. Así, del inglés Tutankhamun el español ha adaptado la forma a Tutankamon, voz llana que prescinde de la secuencia ‘kh’, la cual es ajena a nuestro idioma.

Además, tal y como indica la Real Academia Española en su cuenta de Twitter, la grafía ‘Tutankamón’ es posible para reflejar la pronunciación aguda del nombre: «Así era el rostro de Tutankamón». No es conveniente emplear el híbrido Tutankhamón, que se acentúa en la sílaba aguda, pero sigue mostrando la combinación ‘kh’, ni Tutanjamón, forma más fiel a la pronunciación original, pero que carece de tradición.

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[Opino}> El clasismo de los acentos, causa de desprecio a los canarios / Verónica Pavés

07-11-2022

Carlos M. Padrón

La glotofobia* la sufrí en carne propia cuando viví en Madrid mientras estuve asignado a IBM de España.

Allí supe que, para algunos peninsulares que tuvieron o tenían contacto conmigo, yo era sudaca, y uno de ellos llegó al extremo de, cuando su jefe le hizo notar, en mi presencia, que yo no era sudaca, sino canario, me miró de soslayo y dijo “Tanto monta”.

El jefe de quien así se expresó de mí —y que, al menos sobre el papel, era jefe mío también—, se limitó a sonreír, lo que fue señal de que él opinaba igual.

Eso, en cualquier IBM del otro lado del charco (por mi trabajo tuve trato con todas) habría sido motivo de despido de haberlo yo denunciado. Y despido tanto para quien dijo lo de “tanto monta” como de su jefe.

Pero, por lo visto, para muchos de IBM-Madrid (no quiero decir IBM-España porque en otros lugares, como Galicia, me trataron a lo grande porque yo veía de Venezuela) era algo tan cierto que no resultaba punible.

Si los que quieren imponer una forma de hablar toman en cuenta las mayorías, no deberían olvidar que la forma de hablar de Canarias, de la que destacan el tan denostado seseo, es básicamente la de Hispanoamérica, o sea, la de un total de 428 millones de personas (426 millones de allá más 2 millones de Canarias) contra 45 millones de España (47, menos los 2 de Canarias), pero como el castizo no se habla en toda la Península, resulta que en España, como se dice en al artículo que copio abajo, no sólo somos los canarios los que sufrimos glotofobia.

Desde mis tiempos viviendo en Canarias antes de irme a Venezuela, el acento y tono castizos, por muchos llamado godo, caía muy mal por lo fonéticamente agresivo, prepotente y despectivo, y de ahí que ahora el doblaje a castizo en películas y series de televisión que pasan en España me parezca vergonzoso, ridículo e irrespetuoso.

Por esto recurro a poner audio en inglés y subtítulos en español de Hispanoamérica, pues cuando no es éste el que está disponible, sino el español que llaman europeo (o sea, el castizo), las traducciones llegan a ser lo que dije: vergonzosas, ridículas e irrespetuosas, pues adulteran a placer lo que en realidad se haya dicho.

En particular se ensañan con el universal ‘OK’ que traducen como ‘vale’ aunque hasta en material de origen tan lejano como China, Japón, Centroeuropa, Rusia, etc. traduzcan ‘OK’.

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06-11-2022

Verónica Pavés

Los canarios son víctimas de la glotofobia, una discriminación lingüística arraigada en España que les penaliza a la hora de encontrar trabajo, alquilar un piso e incluso, desarrollar su personalidad

«Buscamos niños entre 10 y 12 años residentes en Canarias que puedan actuar con acento neutro». Este anuncio real para un casting audiovisual que se publicó hace apenas unas semanas en las Islas esconde entre sus líneas una de las mayores discriminaciones a la que se enfrentan los canarios a lo largo de su vida: ser menospreciados por su acento.

No es un hecho aislado. El seseo, las haches aspiradas o el uso del «ustedes» no concuerda con las leyes establecidas para hacer «un buen uso del español».

Canarias se encuentra en la lista de Comunidades autónomas más perjudicadas por la glotofobia, un fenómeno con raíces clasistas y xenófobas arraigado y aceptado que penaliza a la hora de encontrar trabajo, alquilar un piso e, incluso, desarrollar su personalidad y arraigo hacia su tierra.

El término fue acuñado por primera vez en 2016 por el lingüista Philippe Blanchet. El francés fue el primero en percatarse de que las burlas y estereotipos asociados a los distintos acentos utilizados en su país estaban siendo utilizados para justificar actitudes discriminatorias.

«En su primer estudio comprobó que las personas que mostraban un acento más africano tenían dificultades para acceder a una vivienda, pues muchos propietarios les negaban el alquiler directamente oyendo su voz por teléfono», explica Susana Rodríguez Barcia, lingüista de la Universidad de Vigo.

Aunque este ejemplo parezca desorbitado y lejano, tampoco es inusual en España. «Hay muchas personas que jamás contratarían a un canario por hablar como lo hacen, y esto ocurre incluso en las propias Islas», advierte Antonio Martín Piñero, lingüista de la Universidad de La Laguna (ULL), que acaba de terminar un trabajo de fin de máster en el que evalúa este fenómeno.

El investigador llevó a cabo una encuesta en la que buscaba entender cómo se juzgaba a las personas en relación al lugar en el que vivían. «Cuando fui a evaluar los resultados encontré verdaderas barbaridades», resume Martín.

Las respuestas más suaves relacionaban al canario con la fiesta, el humor o el sexo. Otros tenían muy claro que los canarios eran «perezosos» y «aplatanados». Son muchos canarios los que viven a diario a la sombra de estos juicios de valor, especialmente cuando viajan fuera de las Islas.

En ciudades con Madrid o Barcelona, no es raro encontrarse con comentarios discriminatorios que pueden tener relación con el origen canario (llamándoles africanos, de forma vejatoria), hasta aquéllos en relación con su acento natal, siendo el más común un: «no te entiendo». La mayoría, sin embargo, lo ignora o lo asume.

Pero la discriminación no acaba con los estereotipos o las bromas de mal gusto; la glotofobia permea en muchos otros ámbitos de la vida, incluso dentro de la propia Comunidad.
«Un residente en Canarias llegó a contestar que jamás contratarían a un canario», explica Martín, que asegura que, en este caso, la exclusión tampoco tenía que ver con la edad: «quien respondió así apenas tenía 30 años».
Rodríguez rememora el caso de una conocida cercana que vivió durante cinco años, por trabajo, en Gran Canaria con sus dos niñas pequeñas. «Cuando regresó a Galicia criticaba continuamente a sus hijas, decía que se habían vuelto unas garrulas por el acento canario que habían adquirido», recuerda la lingüista.

Los orígenes de la glotofobia

Los expertos consideran que los orígenes de esta discriminación están en la política centralista del país. Y es que, el hecho de que la mayor parte de las instituciones se encuentren en Madrid, ha permitido que se incentive «un uso correcto de la lengua» en detrimento de todas el resto de variantes, especialmente las del sur.

«Se ha establecido un estándar en el uso de la lengua que se asemeja a cómo se expresan en el centro y el norte de España, como el de Castilla-La Mancha, pero ni siquiera es igual», resalta Martín.

El conjunto de normas ha acabado originando «la fantasía» del acento neutro, un término con el que durante años se ha justificado un conjunto de normas para discernir entre un buen hablante —asociado a una persona culta— y quien no lo hace de manera correcta —usualmente una persona en riesgo de exclusión o con menos acceso a la educación y la cultura—.

Estas reglas de estilo, sin embargo, tampoco son la panacea, pues acaban primando la pronunciación exquisita de todas las sílabas sin errores, por encima de la propia eficacia del acto comunicativo.

Esta concepción del «buen español» se remonta a los orígenes de la Real Academia Española (RAE). Sin embargo, ha sido en la última década cuando la Academia española ha editado obras normativas tales como “El buen uso del español” (2013) o el “Libro de estilo de la lengua española” (2018), donde proponen normas para «exponer pautas de lectura que se ajustan a la pronunciación correcta» u «observaciones y consejos de norma con el fin de advertir al lector de frecuentes peligros de incorrección».

Más allá de la utilidad de estos libros, su mera existencia parece ahondar en el razonamiento de que sólo existe un español correcto, y que el resto de formas de habla son erróneas. «Este tipo de manuales lo que hacen es alimentar la glotofobia», resalta Rodríguez.

Martín Piñero va más allá y critica el papel de la RAE durante las últimas décadas. «Faltan lingüistas y sobran académicos», afirma, puntualizando que el trabajo de una Academia debe ser velar por describir el lenguaje, y no marcar una norma de su buen uso.

Y es que, hasta hace poco, la RAE consideraba el seseo una «deglución del lenguaje». Aunque la definición ha cambiado y muchos conceptos se actualizan, el investigador insiste en que desde la institución «no hay un discurso contrario» al que ha estado presente las últimas décadas y que ayude a acabar con la discriminación.

«Un buen uso de la lengua es conseguir un objetivo comunicativo, no ajustarse a unas normas», concreta Rodríguez. Ambos reflexionan sobre el lenguaje inclusivo, que hoy en día no está admitido por la RAE, pero que muchas personas en España utilizan.

«Estamos sometidos a lo que se admite y a lo que no», sentencia. Asimismo, ambos hacen hincapié en que el buen trabajo que se realiza desde la Academia Canaria de la Lengua es esencial para romper con estas exclusiones.

Años después de que diera comienzo esta silenciosa campaña para inculcar el «buen español» en el ámbito educativo, los telediarios, los documentales, la ficción, el doblaje y la política, en España se ha normalizado el juicio a quien no siga a pie juntillas estas normas.

«Esta fiscalización, que dura las 24 horas del día, es terrible porque no contribuye a que la gente coja soltura en determinados contextos, por tanto, va en contra de la seguridad lingüística», critica Rodríguez.

Los canarios se han convertido así en víctimas de una culpabilización continua por el modo que tienen de expresarse. Pero no es la única. Este rechazo soterrado hacia los acentos diferentes también afecta a otras comunidades autónomas, como Andalucía, Murcia y Galicia, así como al resto de regiones hispanohablantes de Latinoamérica.

Así nacen algunos estereotipos asociados al acento de cada lugar, como que el murciano es «feo», el andaluz es «gracioso» o el canario es «sensual». Unos prejuicios que, a su vez, les invalidan a la hora de aspirar a ser «cultos».

«Toda la parte que no se considera norteña o meridional tiene más prejuicios asociados como la desidia, la pereza o un menor acceso a la cultura», destaca Rodríguez, que insiste en que es «un prejuicio absoluto». La experta lo relaciona, además, con la pobreza.

Las zonas más discriminadas

No en vano las áreas más discriminadas con la glotofobia coinciden con las sur de España y Canarias, donde tradicionalmente las tasas de analfabetismo han sido más altas que la media, el acceso a la cultura ha estado más limitado que en otros lugares de España, y la mayor parte de la población vivía bajo el umbral de la pobreza.

«La glotofobia tiene relación con la aporafobia (fobia a la pobreza) que aparta a las personas que no cumplen mis expectativas sociales», relata. En resumen, se trata de «una forma de clasismo lingüístico o elitismo, asociado al nivel sociocultural y económico», como incide Rodríguez.

La fórmula para encajar en aquellos lugares —sobre todo en el centro y norte de España— donde la glotofobia está presente puede provocar una pérdida paulatina de la propia identidad.

«Son muchos los canarios que al viajar a la Península acaban cambiando su acento», señala Martín. Se trata, como explica Susana Rodríguez, de «crear un personaje» para ser aceptados en un ambiente que resulta poco agradable, pero que a la larga ese cambio resulta poco convincente e irreal. Además, no hace más que incrementar el complejo de los canarios con respecto a su acento.

La glotofobia no sólo proviene del ámbito social. Es común que cualquier canario se encuentre desde pequeño con una batería de estímulos que le animan a «hablar bien», pero que acaban teniendo efectos colaterales. Entre ellos, avergonzarse de su forma de hablar. Todo comienza en el ámbito educativo.

«Ya no es sólo que la mayoría de canarios sepa mejor el linaje de los Reyes Católicos que lo que ocurrió en su tierra durante la conquista española; es que ni siquiera los libros de texto tienen en cuenta las singularidades del habla canaria», resalta Martín.

Se refiere, por ejemplo, al hecho de que ningún libro de Lengua Castellana utilizado en los centros educativos de Canarias contemple la acepción de la segunda persona del plural, ustedes, en los textos que se leen a diario en clases.

Merma de la autoestima

La falta de representatividad de las singularidades del habla canaria en la televisión, el cine y la literatura, así como en los puestos directivos o de autoridad, también genera una merma de la autoestima que comienza en la infancia y se va a haciendo cada vez más.

Algunos lo muestran tratando de matizar o, incluso esconder, su acento cuando viajan fuera de Canarias; otros simplemente dejan de expresar sus opiniones en auditorios en los que creen que no serán aceptados por su acento.

«Hay millones de personas que dicen ‘haiga’, y si se les dices que hablan mal o feo es probable que intenten no hablar más», explica el investigador, que destaca que estos juicios «son capaces de silenciar ciertos discursos de forma implícita».

A estos policías de la lengua se les denomina «hablistas». «Son quienes corrigen continuamente a quien, a su juicio, lo hace mal», explica Rodríguez. Esta fiscalización de las prácticas comunicativas es uno de los motivos por los que estos «constructos artificiales» se mantienen en pie.

Los lingüistas defienden la necesidad de romper estos estigmas acabando con la misma concepción del español único. «Tenemos muchas variedades distintas de español, y es hora de que emancipemos las lenguas», insiste Rodríguez.

El principio del fin de la glotofobia empezará cuando el venezolano, el andaluz, el murciano y el canario se definan de manera autónoma para ganar «independencia intelectual».

Fuente

(*) La glotofobia se trata de penalizar un acento, mostrar un rechazo hacia el mismo o discriminarlo con un interés elitista. Es decir, la xenofobia del acento, ya que todos, por el simple hecho de haber nacido en un entorno, tenemos un acento.

Cortesía de Juan Antonio Pino Capote

[SE}> El secreto del cerebro de los ‘superancianos’ que siguen teniendo la mente muy ágil

El secreto del cerebro de los ‘superancianos’ que siguen teniendo la mente muy ágil

Un estudio analiza los motivos de las personas de avanzada edad que, a pesar del paso de los años, siguen manteniendo una mente muy lúcida

[SE}> La ONU insta a Musk a poner los derechos humanos en el centro del desarrollo de Twitter

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Han llamado a Musk a proteger la libertad de expresión, evitar la amplificación de contenido que perjudique los derechos y la privacidad de otras personas

[LE}> La expresión «mundo ruso», con minúscula en ambos términos

La expresión mundo ruso se escribe con minúscula en ambos términos, no Mundo Ruso.

Uso inadecuado

  • Putin desafió una vez más a Occidente y aprobó una nueva doctrina del «Mundo Ruso».
  • El patriarca ruso fue el que promovió la idea del «Mundo Ruso».
  • Esta visión va de la mano de su postura de la idea del «Mundo Ruso».

Uso adecuado

  • Putin desafió una vez más a Occidente y aprobó una nueva doctrina del mundo ruso.
  • El patriarca ruso fue el que promovió la idea del mundo ruso.
  • Esta visión va de la mano de su postura de la idea del mundo ruso.

Dicha construcción es una traducción de una expresión rusa que se emplea en ciertos contextos para referirse al conjunto de personas vinculadas por la cultura rusa, independientemente de su origen étnico y del territorio en el que residan.

Aunque va con mayúsculas iniciales cuando forma parte de un nombre propio —por ejemplo, el de una fundación—, se trata de una expresión meramente descriptiva, por lo que se escribe con minúscula en todos sus términos.

Igualmente, no es necesario destacarla con comillas, pero se pueden añadir si se considera que es necesario advertir de ese uso especial.

En caso de preferir la denominación rusa, la transcripción más adecuada es ruski mir, mejor que ‘russky mir’ o ‘russki mir’.

Fuente

[ElPaso}> Personas y personajes. 2003. María Celia Padrón, Miguel Carmona, María del Carmen Padrón

  • Cuándo: Junio de 2003
  • Dónde: En centro de El Paso durante fiesta del Corazón de Jesús

20030600=María Celia, Miguel Carmona, María del Carmen

De izquierda a derecha:  1. María Celia Padrón Pérez † (Mi hermana mayor); 2. Miguel Carmona de León †;  3. María del Carmen Padrón Pérez (Mi hermana menor)

Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.

Foto, cortesía de Roberto Perera Díaz

[SE}> La historia de los nómadas es la historia del mundo: así dieron forma a la civilización

La historia de los nómadas es la historia del mundo: así dieron forma a la civilización

Tendemos a ver la historia de quienes viven en ruta como el lado oscuro de la nuestra, la historia de los pueblos nómadas no es menos significativa que la de la los pueblos asentados, pues estos no podrían haber sido sin ellos