[LE}> ¿De dónde viene y qué significa la expresión "acabar como el rosario de la aurora"?

15/01/2023

C. Macías

Hay frases hechas imposibles de modificar. Frases que han ido trepando el paso del tiempo sin inmutarse, de la misma forma que nosotros tampoco nos sorprendemos al escucharlas aquí y allí. Siempre idénticas, curiosas referencias que, a menudo, ni siquiera desciframos. Nos da igual, porque ya parecen hasta tener aspecto, y las reconocemos sin necesidad de entenderlas, y sabemos cuándo encajan a la perfección. Y, de pronto, nos asalta la duda: ¿Qué estamos queriendo decir? ¿Quién lo dijo primero? ¿Cómo se puso de moda?

Hablemos, por ejemplo, del rosario de la Aurora. Quién sería esa mujer, con su rosario. Cuando suena, siempre parece avisar de mal presagio, todo un lío asegurado. Está claro que el rosario, o Aurora, o los dos, no acabaron muy bien, y así vamos a acabar nosotros si nos descuidamos a no rebuscar en los orígenes de la expresión.

«Acabar como el rosario de la aurora», en realidad, no recuerda a ninguna mujer (¿o podría decirse que a todas? Ahora descubrirás por qué), sino que evoca a un pasado en el que se llevaba a cabo una práctica devocional que tenía para rato. Estamos concretamente en el siglo XII, y hay que rezar ciento cincuenta avemarías en recuerdo de los ciento cincuenta salmos. Así empezó todo esto, que se dice pronto.

Rezar sin parar en el siglo XIX

Divulgada por los cistercienses, la curiosa actividad se fue popularizando en la península cristiana, alcanzando su momento de gloria (nunca mejor dicho) en el siglo XIX, cuando se convirtió en la devoción más característica de las familias católicas.

En concreto, inmersa en este escenario de fe colosal, el rosario de la aurora se convirtió en una procesión en la que se recitaba y se cantaba el rosario por las calles a primera hora de la mañana. Tenía lugar en determinadas fechas señaladas, siendo frecuente sobre todo el primer domingo de mayo y la primera semana de octubre.

¿Pero quién la creó y dio nombre? Pues el mismísimo papa Gregorio XIII. Su idea era conmemorar la victoria de la flota cristiana frente al ejército turco en la batalla de Lepanto en 1571. Siempre se creyó que la Virgen María les había echado una mano, ya que ocurrió el día 7 de octubre.

Una nueva frase en época de revolución

La idea tenía buen potencial, y así, con ella de fondo, no tardaron en proliferar por todas partes las cofradías del Rosario, y fueron éstas las que, siguiendo las órdenes del papa, repitieron hasta la saciedad aquellas letras que, entre una cosa y otra ya eran un gesto tan típico como para designar algo, servir de nombre, permanecer eterna.

La expresión «acabar como el rosario de la aurora» se fraguó en la época de la revolución liberal de 1868 en España, apodada la Gloriosa. Esta revolución dio paso a un período de sutiles libertades democráticas conocido hoy como el Sexenio, que transcurrió entre 1868 y 1874. En aquellos años, el movimiento obrero y la pequeña burguesía irrumpieron en la vida política dando forma a espacio social sin precedentes.

Así, mientras las ideas políticas de estos grupos cogían cada vez más fuerza, la Iglesia continuaba haciendo muestras de su capacidad de influencia, manteniendo costumbres como rezar el rosario colectivamente y en público, tal y como se había hecho siempre.

Sin embargo, el rechazo hacia la doctrina disciplinaria de dicha institución para entonces había provocado el rechazo y la ira anticlerical. Buena parte de la población se desató contra ésta y otras prácticas, provocando altercados que a menudo tomaron forma de auténticas batallas campales entre devotos cristianos y críticos del carácter autoritario de la religión. De aquellas batallas, ya sabes, este libro infinito de los dichos populares.

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[LE}> Balonmano, claves de redacción

Con motivo del XXVIII Mundial de Balonmano Masculino, se ofrecen algunas claves para una adecuada redacción de las noticias relacionadas con este deporte, que el diccionario académico define como el ‘juego entre dos equipos de siete jugadores cada uno, cuyo objetivo es introducir el balón en la portería contraria impulsándolo con las manos’.

1. Handball, handbol… A pesar del uso extendido de la palabra balonmano, en algunos países, como Argentina o Chile, se utiliza el extranjerismo handball o la adaptación handbol. Si se opta por el anglicismo crudo, se escribe en cursiva (o entrecomillado si no se dispone de este tipo de letra).

2. Balonmanista y handbolista. Para referirnos al deportista que lo practica, los términos apropiados son balonmanista o, en los países donde se ha optado por la adaptación del extranjerismo, handbolista, en redonda.

3. Las posiciones. En ataque, los jugadores se dividen en dos líneas de juego: primera línea, la más cercana a la propia portería, y segunda línea. Además del portero o arquero, los equipos suelen jugar con dos extremos, dos laterales, un central y un pívot (plural pívots) o pivote (plural pivotes). En algunos países de América los laterales y el central, que forman la primera línea, se denominan con el nombre genérico de armadores.

4. Anglicismos innecesarios. Se recomienda no abusar de anglicismos que pueden tener equivalentes en español como los siguientes:

  • body contact: contacto
  • free throw: golpe franco
  • pressing: presión
  • time out: tiempo muerto
  • two-hand pass: pase a dos manos

5. Sedes. El campeonato se celebra conjuntamente en Polonia y Suecia. Entre las ciudades que acogen partidos de esta competición está la polaca Cracovia (mejor que Kraków) y la sueca Gotemburgo (mejor que Göteborg).

6. Federación. La sigla IHF corresponde a la Federación Internacional de Balonmano, a partir de su denominación inglesa International Handball Federation.

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[LE}> «No por nada» o «por algo», no «no por algo»

El giro no por nada y la locución por algo son las formas adecuadas con el sentido de ‘por algún motivo’, no así no por algo.

Uso no recomendado

  • El cineasta catalán es uno de los que mejor exprimen al actor. No por algo han compartido trayecto.
  • No por algo es uno de los programas de televisión con millones de televidentes.
  • Aquí tiene un juego harto complicado; no por algo han acabado en empate sus últimos cuatro juegos.

Uso recomendado

  • El cineasta catalán es uno de los que mejor exprimen al actor. No por nada han compartido trayecto.
  • Por algo es uno de los programas de televisión con millones de televidentes.
  • Aquí tiene un juego harto complicado; no por nada han acabado en empate sus últimos cuatro juegos.

El Diccionario de la lengua española indica que la locución adverbial ‘por algo’ se usa para expresar la idea de ‘no sin razón’, como en «Por algo es el deportivo más vendido de Europa».

Por su parte, algunos diccionarios, como el de María Moliner, recogen ‘por nada’ con el significado de ‘por muy poco motivo’; así, el giro no ‘por nada’ sirve para apuntar que algo tiene causa evidente o motivo de peso: «No por nada es la segunda venta más cara de la historia». No es recomendable, por tanto, emplear ‘no por algo’, cruce de estas dos expresiones, tal y como aclara la Real Academia Española en su cuenta de Twitter.

Cabe añadir que la secuencia ‘no por algo’ no resulta inadecuada de por sí, ya que en determinados contextos sirve para negar una causa: «Estamos buscando equipo por un tema económico, no por algo deportivo».

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[LE}>«Flexitariano», término adecuado

La palabra flexitariano, a partir de flexible y vegetariano, es adecuada para designar a quien sigue una dieta vegetariana de manera flexible.

Uso adecuado

  • Las diferencias entre ser flexitariano y ser vegano.
  • Muchas personas que ahora mismo están leyendo este artículo son flexitarianas sin saberlo.
  • Qué ventajas ofrece ser flexitariano: por qué puede ser útil.

Con este término se hace referencia a la persona que es flexible en la dieta vegetariana porque introduce en ella otro tipo de alimentos, mientras que con el sustantivo derivado flexitarianismo se alude a esta práctica dietética.

Esta voz, formada por acronimia, esto es, por la unión de dos palabras que se toman enteras o en parte (en este caso flexible y vegetariano), se considera válida, como se indica en la cuenta de Twitter de la RAE, del mismo modo que lo son otras como publirreportaje (de publicidad y reportaje) o cantautor (de cantante y autor), y no necesita ningún resalte.

En la prensa, aparece también la variante flexivegetariano, como en «Flexivegetarianos: no hace falta ser 100 % vegetarianos para comer sano», que, a pesar de resultar más transparente, se usa bastante menos.

Por tanto, todos los ejemplos anteriores se consideran válidos.

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[LE}> Lo adecuado es escribir «aprieta», no «apreta»

El verbo apretar se conjuga como ‘acertar’, de modo que lo apropiado es escribir aprieta o aprietan, en lugar de ‘apreta’ y ‘apretan’.

Uso inadecuado

  • Cuando el marcador apreta, las jugadas ofensivas se simplifican.
  • Tras poner la ubicación, se apreta en la lupa que aparece en el teclado.
  • El frío y la lluvia ya apretan en la capital riojana.

Uso adecuado

  • Cuando el marcador aprieta, las jugadas ofensivas se simplifican.
  • Tras poner la ubicación, se aprieta en la lupa que aparece en el teclado.
  • El frío y la lluvia ya aprietan en la capital riojana.

Tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, al conjugar el verbo apretar lo apropiado es mantener el diptongo en las formas de la tercera persona del presente, ya sea del singular o del plural: aprieta y aprietan.

Se recuerda, asimismo, que el sustantivo correspondiente a esta familia léxica es aprieto, no apreto, por lo que, en lugar de «Los gaditanos, por su parte, buscarán ponerle en apretos», lo apropiado habría sido «Los gaditanos, por su parte, buscarán ponerle en aprietos».

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[LE}> «Consciente» e «inconsciente», formas correctas

Los adjetivos consciente e inconsciente se escriben con ‘s’, por lo que las grafías conciente e inconciente resultan inapropiadas.

Uso inadecuado

  • Era conciente de que este hábito le estaba perjudicando.
  • Su acompañante estaba inconciente.
  • Los huéspedes pueden participar en actividades educativas centradas en el consumo conciente y la vida sostenible.

Uso adecuado

  • Era consciente de que este hábito le estaba perjudicando.
  • Su acompañante estaba inconsciente.
  • Los huéspedes pueden participar en actividades educativas centradas en el consumo consciente y la vida sostenible.

De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas, a pesar de que tanto conciencia como consciencia son términos válidos (aunque no siempre intercambiables), los adjetivos correspondientes a estas formas son consciente e inconsciente, con ‘ese’ tras la primera ‘ene’.

Además, se recuerda que las voces consciente e inconsciente se construyen con los verbos ser o estar según el sentido de la frase. Normalmente se emplea ‘estar consciente’ en los casos referidos a una persona que no ha perdido el conocimiento: «El poeta está consciente, a pesar de sus graves lesiones»; mientras que se usa ‘ser consciente’ cuando se refiere a ‘saber algo o tener conciencia de ello’: «La edil es consciente de las dificultades laborales de los ciudadanos».

No obstante, y tal y como señala la obra mencionada anteriormente, con este último sentido, en algunos países de América se emplea la expresión ‘estar consciente’, como en «El presidente está consciente de su deber» o también «El presidente está consciente de que es su deber».

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[LE}> «Apresurarse a» y «apresurarse en», usos

La combinación apresurarse a, cuando va seguida de un infinitivo, es preferible a ‘apresurarse en’ para expresar la idea de dar o meter prisa.

Uso no recomendado

  • Los coleccionistas suelen apresurarse en conseguir las figuras para llenar el álbum.
  • Las firmas de moda se han apresurado en sacar a la luz sus campañas de otoño-invierno.

Uso recomendado

  • Los coleccionistas suelen apresurarse a conseguir las figuras para llenar el álbum.
  • Las firmas de moda se han apresurado a sacar a la luz sus campañas de otoño-invierno.

Tal como señala el Diccionario del estudiante, de la Real Academia Española, cuando apresurarse tiene el sentido de ‘darse prisa’, se usa frecuentemente en la construcción ‘apresurarse a’ hacer algo. No obstante, y tal vez por influencia de darse prisa en algo, se ha extendido ‘apresurarse en hacer algo’, que resulta admisible.

Sin embargo, el giro ‘apresurarse en’ podría ser interpretado por muchos hablantes de un modo distinto, como algo que se ha hecho de modo precipitado y antes de tiempo. Así, en el ejemplo «Se apresuró en decir que esta situación finalizará pronto» es posible considerar que lo dijo con prontitud, con independencia de cuándo terminó la situación, o bien que no se cumplió su pronóstico porque se adelantó demasiado en sus conclusiones.

Dado que la forma asentada es con la preposición ‘a’ y que el uso de ‘en’ podría dar lugar a equívocos, es preferible mantener la primera de ellas en las noticias, por lo que en los dos primeros ejemplos, en los que se trata sÓlo de la rapidez con la que se lleva a cabo la acción, habría sido más aconsejable emplear ‘a’.

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[LE}> «Acuciar» no es sinónimo de «agravar» o «agudizar»

El significado del verbo acuciar es ‘apremiar’ o ‘inquietar’, no así ‘agravar’, para lo que se emplea agudizar.

Uso inadecuado

  • Lejos de subsanarse, uno de los grandes males de la competición se acucia.
  • El afán de pronunciar el tabú se acucia a los 6 años.
  • Las fricciones se acuciaron durante la campaña.

Uso adecuado

  • Lejos de subsanarse, uno de los grandes males de la competición se agudiza.
  • El afán de pronunciar el tabú se agudiza a los 6 años.
  • Las fricciones se agravaron durante la campaña.

El Diccionario de la lengua española recoge ‘agravar’ con el sentido de ‘hacer algo más grave o molesto de lo que era’. Por su parte, está asentado el uso de ‘agudizar’ para referirse a las enfermedades que se agravan, y puede extenderse para aludir en general a aquello que se hace más grave o se intensifica, como señala la Real Academia Española en su cuenta de Twitter.

Acuciar, pese a que etimológicamente está relacionado con la noción de ‘agudo’, no conserva esta idea en ninguna de sus acepciones, entre las que sí se encuentra la de ‘apremiar’: «Los críticos le acuciaron para que diera el salto al modernismo».

No conviene, por tanto, emplear esta voz para indicar aquello que se hace más intenso, para lo cual hay alternativas como agravar, agudizar o intensificar, si la intensificación no tiene un sentido negativo, como en «La diputación ha intensificado el trabajo con los ayuntamientos para reforzar los servicios sociales».

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