[LE}— «Entrada en vigor», no «entrada a vigor»

La construcción entrada en vigor, con la preposición ‘en’, no ‘a’, es la forma adecuada para referirse a que una norma jurídica empieza a ser aplicable.

Uso inadecuado

  • Con la entrada a vigor de la nueva normativa, cualquier persona con discapacidad evitará tener que acudir a un juez.
  • Esta medida de autentificación todavía no tiene fecha de entrada a vigor.
  • A pocos días de que concluya la prórroga para la entrada a vigor de la prohibición de plásticos, el sector empresarial solicitó el aplazamiento.

Uso adecuado

  • Con la entrada en vigor de la nueva normativa, cualquier persona con discapacidad evitará tener que acudir a un juez.
  • Esta medida de autentificación todavía no tiene fecha de entrada en vigor.
  • A pocos días de que concluya la prórroga para la entrada en vigor de la prohibición de plásticos, el sector empresarial solicitó el aplazamiento.

Tal y como se recoge en el Diccionario panhispánico del español jurídico, de la RAE, la construcción que significa ‘comienzo de la eficacia de una norma jurídica’ es entrada en vigor, con la preposición ‘en’. Por lo tanto, se desaconseja la expresión entrada a vigor.

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