[El Paso}> En el 30 aniversario de la recuperación de la festividad de la Cruz de las Canales / Carlos Valentín Lorenzo Hernández

19-05-2026

Carlos Valentín Lorenzo Hernández*

En el 30 aniversario de la recuperación de la festividad de la Cruz de las Canales

A quienes contribuyeron a rescatar estas fiestas.

 Los recuerdos del eco atronador de los voladores, del aroma a monte y la frondosidad del espacio festivo junto al chorro y al dornajo, de «los velorios» casi hasta el alba en torno a la cruz, de los rítmicos sones musicales de la banda de don Pedro Castillo, de los ingeniosos mecanismos de la «aparición de la cruz» y del olor a carne asada en los ventorrillos de los célebres festejos de la Cruz de Las Canales de antaño permanecieron durante demasiadas décadas postergados en algún rincón de la memoria de los habitantes de El Paso.

La nostálgica evocación de viejas añoranzas de la festividad de la Cruz de Las Canales nos lleva a  la edición de 1946 con el estreno de la loa alegórica al sagrado madero, «La Cruz del Bosque», hecha exclusivamente para su representación en Las Canales por el músico, docente y poeta, Pedro Martín Hernández y Castillo (1885 – 1963).

Poco a poco comienzan a desvanecerse los recuerdos de esos tiempos lejanos y la última referencia nos la ofrece, en mayo de 1950, Diario de Avisos con el anuncio siguiente: «Gran Verbena en el Barranco de Las Canales (El Paso). El jueves 18 de mayo».

A partir de entonces, se produce un ostracismo de la celebración, de casi medio siglo de duración. En 1996, la iniciativa del Ayuntamiento de El Paso, con la colaboración de un grupo vecinal de El Paso de Arriba, recupera unas fiestas que tuvieron un esplendoroso pasado, con la confianza de reeditar viejas tradiciones y volver a ser un alegre punto de encuentro alrededor de la Cruz de Las Canales durante un fin de semana del mes de mayo. Se mantuvieron sus aspectos más tradicionales y se introdujeron algunos nuevos, acordes con la época que tocaba vivir.

Durante el sábado 18 y domingo 19 de mayo de 1996 al pintoresco paraje de Las Canales regresó el bullicio y el jolgorio de la gente, siendo muy pocos los que no optaron por sumarse a las recuperadas celebraciones.

Así, a la tradicional izada de la bandera, entronización de la cruz, enrame, sortija a caballo, conciertos de música, loa a la cruz (a la que se han ido añadiendo nuevos autores y con formatos variados desde cuadros plásticos y loas —cantadas o recitadas— con referencia a diversas alegorías) y verbenas, se incorporaron carreras de caballos, festivales, teatro, juegos infantiles, celebración de la eucaristía, comida de confraternización vecinal, exhibiciones de deportes autóctonos, etcétera.

Un número a destacar es la sortija infantil, en la que los pequeños montan unos caballos fabricados de caña. También, al fijarse una pista para la sortija a caballo, adornada con mástiles y banderas con un lateral destinado a la tribuna de las jóvenes, se arraigó la entrada por la pista de la comitiva de jóvenes ataviadas con el traje típico, bajo los acordes del pasodoble Islas Canarias y portando las cintas de colores destinadas para los vencedores de la prueba.

Ya son tres décadas en los que la llegada de cada mayo primaveral y florido, a veces ventoso, nos trae consigo el genuino aroma a fiesta de la cruz en el núcleo de Las Canales, en el municipio de El Paso, enclavado en el Barranco que lleva su mismo nombre.

*Carlos Valentín Lorenzo Hernández

Cronista oficial de El Paso

 

 

Deja un comentario