Un hombre que caminaba por la Avenida Urdaneta, al pasar por el Palacio de Miraflores a través de una ventana escucha gritos que decían:
«¡Hijo de puta!, ¡Ladrón!, ¡Asesino!, ¡Embustero!, ¡Corrupto!, ¡Chusma!, ¡Güebón!, ¡Negro de mierda!, ¡Tirapiedras!, ¡Traidor!, ¡Guerrillero!, ¡Fracasado!, ¡Cobarde!, ¡Francotirador!
Entonces el hombre le pregunta a un soldado de la Guardia de Honor:
—¿Qué son esos gritos?
Y el guardia le responde:
—Hay reunión de gabinete y están pasando lista.
