[Hum}— Ejemplos de Marketing

Ocho ejemplos prácticos basados en el caso de que tú, mujer, estás en una fiesta y ves un tipo muy atractivo.

1)  Te acercas a él y le dices: «Soy muy buena en la cama». Eso es Marketing Directo.

2)  Uno de tus amigos se acerca a él y le dice: «Esa niña de ahí es muy buena en la cama». Eso es Publicidad.

3)  Le pides su número de celular. Al día siguiente le llamas y le dices: «Soy muy buena en la cama «. Eso es Telemarketing.

4)  Reconoces al tipo. Te acercas a él, le refrescas la memoria y le dices: «¿Te acuerdas lo buena que soy en la cama?»: Eso es Customer Relationship Management, vulgo CRM.

5)  Te levantas, te arreglas la ropa, te acercas a él y le sirves una copa. Le dices lo bien que huele, admiras su traje, le ofreces un cigarrillo y le dices: «Soy muy buena en la cama». Eso es Relaciones Públicas.

6)  Te acercas a él y le dices: «Soy muy buena en la cama» y, además, le enseñas una teta. Eso es Merchandising.

7)  Él se acerca a ti y te dice: «He oído que eres muy buena en la cama». Eso es Branding, o el «el Poder de la Marca».

8)  El tipo se acerca a ti y te dice: «Soy muy bueno en la cama, y aguanto toda la noche sin parar». Eso es Publicidad Engañosa.

[Hum}— Del 1 al 10

En una entrevista de trabajo hacen un test psicológico para tres aspirantes al puesto. Al primer aspirante le piden:

Por favor, cuente del uno al diez. A lo que el aspirante responde:

—10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0

—¡Pero si está contando al revés!

—Ya, es que yo trabajaba en la NASA y tengo esa costumbre.

 

Al segundo aspirante:

—Por favor, cuente del uno al diez. A lo que éste responde:

—1, 3, 5, 7, 9, 2, 4, 6, 8, 10

—¡Vamos a ver! ¿Por qué cuenta así?

—Es que yo trabajé una temporadita en Correos.

 

Al tercer aspirante:

—Antes de nada, ¿en qué trabajaba usted anteriormente?

—Yo era funcionario.

—¡Ah, vale! Cuénteme del uno al diez

—1, 2, 3, 4, 5, ….

—¡Hombre! —exclama el psicólogo—, ¡Uno que cuenta bien! Pero siga, siga…

—1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, SOTA, CABALLO Y REY

[Hum}— Los muchachos de Vallecas

El anuncio es consecuencia de la decisión de Ferrari de tomar ventaja del sistema de desempleo del gobierno español para contratar a jóvenes desempleados de Vallecas.

La decisión de contratarles viene de un reciente documental sobre cómo los jóvenes desempleados de Vallecas eran capaces de quitarle las cuatro ruedas a un coche en menos de 6 segundos. Si tenemos en cuenta la falta de equipamiento, este resultado es mucho mejor que el que conseguía el equipo de Ferrari, que lo hacía en 8 segundos.

Esto parecía una idea magnifica para los directivos de Ferrari. Casi todas las carreras se pierden o se ganan en los boxes y Ferrari se espera que tenga una ventaja sobre el resto de los equipos de Formula 1. Las expectativas de Ferrari, de hecho fueron fácilmente superadas.

Durante la primera sesión de entrenamiento del nuevo equipo, no sólo fueron capaces de cambiar las ruedas en menos de 6 segundos, sino que en 12 segundos pintaron el coche, le pusieron pegatinas nuevas y se lo vendieron al equipo de McLaren a cambio de 4 docenas de litronas y un par de gramos de farlopa.

[Hum}— El preservativo

Por teléfono:

—¡Doctor, doctor, mi novia acaba de tragarse un preservativo!

—No se preocupe, voy enseguida

Mientras el médico prepara su maletín, vuelve a sonar el teléfono:

—Déjelo, doctor, ¡ya encontré otro!

[Hum}— Loro antichavista

En un pequeño pueblo del interior de Venezuela, una viejita vivía sola con un loro que se pasaba todo el día gritando: «¡Que muera Maduro!».
Un día, los círculos bolivarianos del pueblo fueron a exigirle a la viejita que hiciera callar al loro o se atuviera a las consecuencias. Ella, preocupada, habló con el loro:

—Lorito, mijo, cállate la boca. Deja de meterte con el gobierno que nos van a joder duro. ¡Cállate la boca!

Pero el loro no le hizo caso y siguió diciendo todo el día «¡Que muera Maduro!».

Más preocupada aún, la viejita fue a hablar con el cura del pueblo para explicarle la situación y ver si podía ayudarla. El cura la escuchó y le dijo:

—Hija, lo que podemos hacer es meter a tu loro en la misma jaula en que está el mío, que es un loro muy bien educado —se sabe de memoria la misa, el Santo Rosario y muchas otras oraciones— para ver si se le olvida el asunto de Maduro y aprende a rezar.

Y así lo hicieron.

Después de 15 días sin saber nada de su lorito, su fiel compañero, la viejita fue de nuevo a casa del cura a enterarse de los resultados del experimento de convivencia entre los dos loros. Apenas la recibió el cura, la viejita le preguntó:

—Padre, ¿qué pasó con mi lorito?

El cura la miró con suma preocupación y le dijo:

—Hija mía, creo que la cosa empeoró, porque ahora cuando tu loro dice «¡Que muera Maduroel mío responde «Te lo pedimos, Señor»

[Hum}— Evolución de las expectativas de las mujeres con respecto a los hombres

A los 16 años:

  • Que sea lindo.
  • Que tenga auto.
  • Que yo le importe.

A los 21 años:

  • Que sea buen mozo.
  • Encantador y educado.
  • Financieramente exitoso.
  • Dulce y comprensivo.
  • Inteligente.
  • Atlético.
  • Que vista con estilo.
  • Que aprecie las mejores cosas de la vida.
  • Que esté lleno de sorpresas.
  • Que sea un amante imaginativo y romántico.

A los 32 años:

  • Que se vea decente, preferentemente con pelo.
  • Que me abra la puerta del auto, y sostenga la silla para que me siente.
  • Que tenga suficiente dinero para una linda cena.
  • Que se ría de mis chistes.
  • Que me cargue las bolsas de verdura. Que tenga al menos un traje.
  • Que aprecie una buena comida casera.
  • Que recuerde los cumpleaños y aniversarios.
  • Que quiera hacer el amor al menos una vez por semana.

A los 40 años:

  • Que no sea demasiado feo, incluso puede ser pelado.
  • Que tenga trabajo fijo.
  • Que me lleve a cenar ocasionalmente. Que diga sí con la cabeza cuando hablo.
  • Que recuerde los finales de los chistes.
  • Que tenga suficiente salud como para mover los muebles.
  • Que use una camisa que le tape la panza.
  • Que se acuerde de bajar la tapa del inodoro.
  • Que se afeite la mayoría de los fines de semana.

A los 55 años:

  • Que se corte los pelos de la oreja y la nariz.
  • Que no eructe en público.
  • Que al menos tenga un poquito de plata ahorrada.
  • Que no repita el mismo chiste demasiadas veces.
  • Que al menos salga de la cama los fines de semana.
  • Que use medias del mismo par y ropa interior limpia.
  • Que aprecie una buena comida comprada.
  • Que recuerde los nombres de las personas.
  • Que se afeite de vez en cuando.

A los 65 años:

  • Que no asuste a los niños.
  • Que se acuerde adónde está el baño.
  • Que no sea muy caro de mantener.
  • Que no ronque muy fuerte.
  • Que recuerde porqué se ríe.
  • Que esté bien de salud como para poder pararse por sí mismo.
  • Que use algo de ropa.
  • Que recuerde dónde mierda dejó los dientes.
  • Que me reconozca.

A los 75 años:

  • Que respire.
  • Que no se mee en la cama.

[Hum}— Éxito y evolución

¿QUÉ ES EL ÉXITO?

  • A los 03 años, el éxito es …. no hacerse pipí.
  • A los 12 años, el éxito es …. tener muchos amigos.
  • A los 17 años, el éxito es …. tener licencia de conductor.
  • A los 20 años, el éxito es …. tener relaciones sexuales.
  • A los 35 años, el éxito es …. tener mucho dinero.
  • A los 50 años, el éxito es …. tener muchísimo dinero.
  • A los 65 años, el éxito es …. tener relaciones sexuales.
  • A los 70 años, el éxito es …. tener licencia de conductor.
  • A los 75 años, el éxito es …. tener muchos amigos.
  • A los 80 años, el éxito es …. no hacerse pipí.

[Hum}— Artritis

Un borracho que olía a vino por los cuatro costados se sube a un autobús y se sienta, con su roñoso bolso y un diario viejo, al lado de un cura.

Saca del bolso una petaca con ginebra y se toma toda la que queda. Satisfecho, agarra el diario y se pone a leer. El cura finge que el borracho no existe y disimula su incomodidad. Al rato, el borracho mira al cura y le pregunta:

—Oiga, buen hombre, ¿puede decirme qué cosas causan artritis?

El cura, molesto, le responde en tono sarcástico:

—La causan la vida relajada, el andar frecuentando mujeres mundanas, los excesos con el alcohol, ¡y todas esas porquerías!

—¡Hip! ¡Dios me libre!—, responde el borracho volviendo a su lectura.

El cura, pensando en lo duro que había sido con su respuesta al pobre infeliz, decide disculparse, y le dice en tono comprensivo:

—Disculpe usted, no quise ser tan rudo. ¿Desde cuándo sufre de artritis?

—¿Yo? ¡Nunca la padecí, padre! Sólo estaba leyendo en este diario que el Papa la sufre desde hace unos meses»

[Hum}— ¡Exigimos el día del hombre!

  • ¿Quién es el único que se atreve a comerse todo lo que le sirvan (o se le atraviese), sin chistar? – El abnegado hombre.
  • ¿Quién levanta los pies cuando están haciendo limpieza? – El considerado hombre.
  • ¿Quién es el que va vestido de negro al matrimonio? – El estúpido hombre.
  • ¿Quién es el que se expone a una laringitis aguda por estar gritando cada vez que llega a la casa? – El dulce hombre.
  • ¿A quién le toca mirar para el colchón, en vez de disfrutar la decoración del techo, y aguantarse los gritos en plena oreja? – Al sacrificado hombre.
  • ¿Quién es el que por la rabia se expone a una úlcera cuando al llegar a casa no encuentra el aseo hecho, ni la comida caliente, ni los niños cambiados, ni la ropa lavada y planchada, ni la cocina limpia, los recibos de los servicios en la mesa y la mujer en rulos? – El incomprendido hombre.
  • ¿Quién es el que se lastima los nudillos cada vez que reprende a la esposa? – El tierno hombre.
  • ¿A quién es al que le toca exponerse a que lo roben o apuñalen en un bar de mala muerte, y amanecer en un duro anden, cada vez que sale a esas sanas reuniones nocturnas con sus amigos, mientras la otra está dormidota en la camita bajo techo? – Al desprotegido hombre.
  • ¿Quién es el que, a pesar del cansancio y el estrés, jamás podrá fingir un orgasmo? – El sincero hombre.
  • ¿A quién es al que le toca trabajar para pagar un montón de plata del recibo de la luz, porque la desconsiderada de la casa no hace sino planchar, aspirar y lavar, por lo menos nueve horas diarias?- Al paganini del hombre.
  • ¿Quién tiene que matar las cucarachas y ratones de la casa porque a Su Alteza le da miedo hacerlo? – El valiente hombre.
  • ¿A quién le hacen una escena cuando llega con colorete en la camisa? – Al incomprendido hombre (¿Acaso uno no puede tener un amigo que trabaje de payaso?).
  • ¿Quién tiene que afeitarse todos los días? – El pobre hombre.
  • ¿Quién manda en la casa…? – La suegra, la mujer, los cuñados, la empleada, el perro … y hasta la vecina del abrumado hombre.
  • ¿Quiénes tienen que aguantarse las ganas de llorar? – Nosotros. Los machos no lloramos.
  • ¿Quién es el que tiene que gastar considerables sumas de dinero en regalos para el Día de la Madre, la mujer, la secretaria, la amistad, San Valentín, Navidad, cumpleaños, aniversarios y demás fiestas inventadas por el hombre para satisfacer a la mujer? – Adivinen….
  • ¿Quién nunca lleva la contraria, jamás pide que le repitan una pregunta, y se viste en menos de diez minutos? – El ágil hombre.
  • ¿Quién llega inocente y puro al matrimonio? – Sin duda alguna, el hombre (nadie comete matrimonio con conocimiento de causa).
  • ¿Quiénes están leyendo esto a escondidas para poder reírse, ya que si son sorprendidos se exponen a un severo garrotazo? – Los cohibidos hombres.
  • ¿Quién jamás podrá decir una mentira? – Los sinceros hombre (somos inocentes hasta que se nos demuestre lo contrario).
  • ¿Quién tiene que aguantarse las típicas escenitas de «¡Ya no eres el mismo!» «¡No me vas a salir esta noche con que estas cansado!?» «¡Ese pelo no es mío!» «¡Me voy con mi mamá!?» – El resignado hombre.
  • ¿El nombre de quién es el que está en los recibos de los servicios públicos, la cuenta del teléfono, el cable y la escritura de la casa? – El del amermelado hombre (uno figura, pero la que manda es otra).

La lista de razones que ratifican el derecho del hombre a tener un día especial para él (diferente al día del trabajo), es infinita.

VARONES, ¡¡¡ALZAOS EN PIE DE LUCHA!!!

Conformemos un movimiento machista para reivindicar nuestro derechos y reclamar el establecimiento de EL DÍA DEL HOMBRE.