[Hum}— El seminario “Di te amo”

A un grupo de mujeres asistentes a este seminario que trataba sobre cómo vivir una relación amorosa con sus maridos, se les hizo esta pregunta:

—¿Cuántas de ustedes aman a sus maridos?

Y todas alzaron la mano.

Segunda pregunta.

—¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a tu marido que lo amas?

Algunas mujeres contestaron que hoy, unas pocas que ayer, y algunas no pudieron recordarlo.

Entonces se les pidió que usaran sus teléfonos celulares y enviaran a su marido este mensaje de texto: “Te amo, cariño”.

Hecho esto se les pidió que cada mujer diera su celular a otra del grupo, y que la receptora leyera en voz alta la respuesta recibida al mensaje de texto enviado. Siguen 12 de esas respuestas.

Si has estado casado por algún tiempo entenderás que son respuestas de amor verdadero, pues, ¿quién, si no, respondería de forma tan sucinta y honesta?

01. ¿Quién coño me escribe esto?

02. Oye, madre de mis hijos, ¿estás enferma o qué?

03. OK, yo te amo también, pero, ¿pasa algo?

04. ¿Y ahora qué? ¿Otra vez se llevó la grúa tu coche?

05. No sé qué quieres decir.

06. ¿Y ahora qué carajo hiciste?

07. ¿Seguro que esto era para mí?

08. Déjate de rodeos y dime cuánto necesitas.

09. ¿Estoy soñando?

10. Si no me dices para quién era realmente este mensaje, alguien va a morir

11. Creí que habíamos acordado que no beberías durante el día

12. Es que tu madre se va a venir con nosotros, ¿verdad?

[Hum}— Animales

«¿A qué no sabes cuál es el animal que es dos animales en uno?»
«Hummm… no, ni idea»
«Pues el gato»
«¿Y por qué?»
«Porque es gato y araña»
«Ah, entonces es como tu hermana»
«¿Cómo mi hermana? ¿¡Por qué cómo mi hermana!?»
«Porque es ZORRA y COBRA»

[Hum}— Jaimito y la medium

Jaimito fue a una sesión de grupo con una medium.

Medium: «Ahora que estamos todos reunidos, empecemos. A a ver, tú, Jaimito, ¿con quién quieres comunicarte?»

Jaimito:  «Con mi abuelo»

Medium (imitando una voz ronca de anciano): «Hola, Jaimito, ¿cómo estás, hijo?  Yo estoy acá en el cielo, y estoy muy bien. El cielo es muy lindo, Ojalá pronto nos veamos. Te espero. ¿Tienes alguna pregunta que hacerme, Jaimito?»

Jaimito:  «Sí, abuelito, ¿me puedes decir qué carajo haces en el cielo si todavía no te has muerto?»

[Hum}— Efectos del alcohol

Borracho y con ganas de hacerle el amor a su esposa, llegó un tipo a su casa tarde en la noche. Entró al cuarto y, con sólo la luz que se filtraba desde la calle por la ventana situada apenas a un metro de los pies de la cama, vio en ésta el cuerpo de su esposa. Se desnudó, se metió en su parte del lecho conyugal, y comenzó a acariciar a la mujer. Ella, reaccionando de inmediato, se puso sobre él e hicieron el amor de forma tan salvaje que el tipo, además de borracho, el tipo quedó turulato.  

Terminado el himeneo, nuestro hombre fue al baño a asearse y, al abrir la puerta, encontró a su esposa desnuda y secándose con una toalla. Sorprendido le dijo:

—¡¿Cómo?! ¡¡¿Tú no estabas en tu cama?!!

—No —respondió la esposa—. Yo estaba bañándome

Abriendo desmesuradamente sus ojos, el hombre exclamó: 

—Entonces, ¡¡¡¿con quién acabo de hacer el amor?!!! 

Por toda respuesta, la esposa, gritando como posesa «¡¡¡¡¡Mamáaa!!!!!  ¡¡¡Mamáaa!!!!» se fue corriendo al dormitorio, encendió la luz y vio a su madre echada en la cama y con una sonrisa de oreja a oreja. Sorprendida, le reclamó:

—¡¡Mamá!!, pero, ¡¡¡¿por qué no le dijiste nada, mamá?!!! 

A lo que la señora, adoptando un aire de dignidad ofendida, contestó: 

—¡¡¡¡¡Tú sabes que a ese hijo de puta yo no le hablo!!!!!

[Hum}— La mascarilla de barro. Humor negro

Un gay llega llorando muy angustiado a llorarle a su médico porque el análisis que éste le ordenó dio positivo en SIDA.

A guisa de consuelo, el médico le dice:

    «No llores, hombre. Ponte por las noches una mascarilla de barro».

El gay, emocionado, le pregunta:

    «¿Y con eso me voy a curar, doctor?»

    «No, pero vas a ir acostumbrándote a la tierrita».