[Hum}– La confesión

– Padre, perdóneme porque he pecado. (voz femenina)
– Dime, hija, ¿cuáles son tus pecados?
– Padre, el demonio de la tentación se apoderó de mí, pobre pecadora.
– ¿Cómo es eso, hija?
– Es que cuando hablo con un hombre tengo sensaciones en el cuerpo que  no sé como describirlas.
– Hija, por favor, que también soy un hombre…
– Sí, Padre, por eso vine a confesarme con usted
– Bueno, hija, ¿y cómo son esas sensaciones?
– No sé cómo explicarlas. Por ejemplo, ahora mi cuerpo se rebela a estar de rodillas y necesito ponerme más cómoda
– ¿En serio? – Sí, quiero relajarme y quedarme tendida
– Hija, ¿tendida cómo?

– De espaldas al piso, hasta que se me pase la tensión
– ¿Y qué más?
– Es como que tengo un sufrimiento al que no le encuentro acomodo
– ¿Y qué más?
– Como que espero un poco de calor que me alivie
– ¿Calor?
– Calor, Padre, calor humano, que lleve alivio a mi padecer
– ¿Y qué tan frecuente es esa tentación?
– Permanente, Padre. Por ejemplo, ahora me imagino que sus manos sobre mi piel me darían mucho alivio
– ¡Hija!
– Sí, Padre, perdóneme, pero me urge que alguien fuerte me estruje entre sus brazos y me dé el alivio que necesito
– ¿Por ejemplo, yo?
– Por ejemplo, Padre. ¡Usted es la clase de hombre que imagino que me puede aliviar!.
– Perdóname, hija mía, pero necesito saber tu edad
– Setenta y cuatro, Padre.
– Hija, ve en paz, que lo tuyo es reumatismo.

[LE}– Fútbol de pretemporada, claves de redacción

20-07-2017

Con motivo de los entrenamientos y partidos de preparación de los equipos de fútbol para afrontar las competiciones y torneos regulares de diversos países, se ofrecen las siguientes claves de redacción

1. Pretemporada, en una sola palabra y sin guion intermedio

El sustantivo pretemporada se escribe con el prefijo pre- unido al sustantivo temporada, por lo que se desaconsejan las grafías pre temporada y pre-temporada.

2. Concentración, mejor que stage

El término concentración (generalmente de pretemporada) es una alternativa al anglicismo stage.

3. Fichar a un jugador, no firmar a un jugador

Firmar a un jugador equivale a ponerle una firma, no a ficharlo, que es la forma adecuada de expresar que se le contrata.

4. Traspaso, mejor que transfer

El anglicismo transfer puede traducirse al español como traspaso. Asimismo, la expresión transfer request equivale a solicitud de traspaso o petición de salida.

5. Arrancar, uso abusivo 

El verbo arrancar, frecuente en frases como «Arranca la pretemporada (/ el campeonato / el partido)», puede alternar con empezar o comenzar.

6. Calendario, mejor que fixture

Calendario o programación de encuentros/partidos son formas de traducir el anglicismo fixture, habitual en países hispanohablantes.

7. Patrocinador, mejor que sponsor

Las voces patrocinador o auspiciador son preferibles al anglicismo sponsor o a la adaptación espónsor para referirse a la persona o entidad ‘que apoya o financia una actividad, frecuentemente con fines publicitarios’.

8. Los jugadores se entrenan o entrenan

El verbo entrenar, con el significado de ‘ejercitarse para practicar una actividad, especialmente un deporte’, puede construirse con el pronombre se («El jugador se entrenó con normalidad») o sin él («El jugador entrenó con normalidad»).

9. Equipación, sinónimo de indumentaria deportiva oficial

El sustantivo equipación es un término adecuado en español para referirse al ‘traje completo de un equipo deportivo, especialmente de fútbol, que se vende en las tiendas de deporte y que tiene carácter oficial’.

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[Hum}– Los dobles de Saddam

El cirujano plástico que preparó a los dobles de Saddam los convocó a todos a una reunión urgente y les dijo:

—Señores, les tengo una buena noticia y una mala noticia. La buena es que Saddam está vivo. Y la mala es que perdió un brazo…..

[LE}– ‘A fin de que’, no ‘a fin que’

19-07-2017

La locución a fin de que se construye con la preposición de antes de que.

No obstante, es frecuente encontrar en los medios de comunicación frases como 

  • «Hizo la petición a fin que el Estado colombiano lo protegiera»,
  • «Expresó sus votos a fin que pudiera fijarse una fecha para su realización» o
  • «Se encargó de guardar las grabaciones a fin que la diligencia pudiera escucharlas».

De acuerdo con el Diccionario Panhispánico de Dudas, a fin de es una locución que significa ‘para o con objeto de’ y puede ir seguida de un infinitivo («Firma un contrato a fin de poner al día los recibos del IBI») o de una oración precedida de la conjunción que: «Se realizaban las operaciones a fin de que la Policía Nacional pudiera seguirlos».

Por este motivo, si se suprime la preposición de y se opta por a fin que, se estaría incurriendo en el queísmo, fenómeno lingüístico no aconsejable. Lo apropiado correcto en los ejemplos anteriores, en consecuencia, habría sido escribir a fin de que.

Las secuencias a fin y a fines de, sin la conjunción que, son correctas para indicar ‘en los últimos días del período de tiempo que se indica’, como en «El uruguayo comunicó que se irá del club cuando termine su contrato a fin de año».

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[Hum}– El "encanto" de los 50

Si estás cerca de los 50, estás en las Bodas de Oro de tu nacimiento y has llegado a la «Edad de los Metales». Es la época en que todo comienza a arrugarse y a aumentar.

A los hombres les crece la barriga y la nariz, les aumenta la calvicie, crecen sólo las bolas, y “aquello” se les pone color de plomo.

A las mujeres se les caen las lolas, les aumenta la celulitis, les salen várices y arrugas por todas partes, se les deforman los pies y las manos, y les salen callos y juanetes, entre otras cosas.

A los 50, lo que no crece se cae. El cuento de que estás en tu mejor edad es pura pamplina; eso fue a los 30 y

hasta mediados de los 40, cuando repetir de todo era motivo de orgullo y de jactancia, pero a los 50 «repetir» es una palabra prohibida.

¿Repetir matrimonio? ¿Con quién, para qué y cuándo? (A no ser que tenga los bolsillos repletos).

¿Repetir sancocho? ¡Diarrea segura!.

¿Repetir el acto sexual? ¡Será dentro de una semana o dos!.

¿Volver a trotar? ¡Infarto seguro!.

Después de los 50 todo es grave; de cama, de muerte, veamos:

  • Un catarro: bronquitis.
  • Un resfriado: neumonía.
  • Un golpe: hematoma.
  • Un chicharrón: diente partido.
  • Dolor de cabeza: derrame.
  • Dolores en las manos: artritis.
  • Un olvido tonto: Alzheimer.
  • Un escalofrío: Parkinson.
  • Un estornudo: tuberculosis.
  • Una oclusión intestinal: cáncer de colon.
  • Sed: diabetes.
  • Un kilo de más: escoliosis.
  • Un kilo de menos: leucemia.
  • Una mancha: SIDA.
  • Una orinada a media noche: próstata.

A los 50 todo es más peligroso:

  • Sonarse fuerte la nariz: hemorragia nasal.
  • Visión borrosa: cataratas.
  • Cera en los oídos: otitis.
  • Insomnio: ataque depresivo.
  • Un pelo en el peine: calvicie.
  • Dolor en la cadera: osteoporosis.

No es para mortificarte, pero es mejor que estés consciente de lo que te espera.

Claro, es probable que llegues a los 80, pero te recomiendo no confiarte demasiado. Además, nunca será lo mismo.

Así que, ¡despierta!, porque aquellos buenos tiempos ¡ya no volverán! Aprovecha lo que te queda, y de la mejor manera posible.

NotaCMP.- El autor de esta lista olvidó mencionar la metamorfosis “moral” que sufren algunas mujeres que, cuando entran en la menopausia —más o menos sobre los 50—, se vuelven tanto más desinhibidas, explícitas y “moño suelto” cuanto más mojigatas, puritanas, “delicadas”, “finas” y moralistas fueron antes de la menopausia. Lo que antes las “horrorizaba” ahora hace que se burlen de quien por eso se horroriza. ¡Cosas veredes, Sancho!

[Hum}– Marca de familia

Un hombre fue a la iglesia:
«Padre, quiero confesarme»
«¿Qué te pasa hijo mío?»
«Verá, Padre, es que… ¡a mi me gustan los hombres, Padre!»
«¡¿Qué dices, hijo mío!?»
«Sí, padre. Y eso no es nada: a mi padre también le gustan los hombres»
«¡Por el amor de nuestro Señor, hijo!»
«Y eso no es todo, Padre: ¡a mis hermanos también le gustan los hombres»
«Hijo mío —interrumpió el padre—, ¿es que en tu familia no hay nadie a quien le gusten las mujeres?»
«Sí, Padre, a mi madre»

[LE}– ‘Basureo’ o ‘basurear’, alternativas a ‘littering’

17-07-2017

Los términos basureo y basurear son alternativas en español al anglicismo littering.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Es fundamental un cambio en la conducta de la sociedad para frenar las devastadoras consecuencias del littering»,
  • «Buscamos ampliar la información que tenemos sobre el littering»,
  • «El comportamiento incívico y el “littering” van de la mano» o
  • «Con el buen tiempo, aumenta el riesgo de littering en espacios al aire libre».

Littering se utiliza sobre todo como término representativo de movimientos y campañas que pretenden concienciar a la sociedad de la necesidad de no abandonar residuos en lugares públicos, por las graves consecuencias medioambientales que conlleva.

Este anglicismo, gerundio del verbo to litter —que el diccionario de Oxford define como ‘tirar basura’—, puede sustituirse en español tanto por el sustantivo basureo como por el verbo basurear, formados a partir de la voz basura.

Por otro lado, basurear se encuentra ya en el Diccionario de Americanismos y en el Diccionario Académico con significados relacionados con la basura, de una manera literal o figurada, por lo que es adecuado dar por válida esta ampliación semántica.

Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «Es fundamental un cambio en la conducta de la sociedad para frenar las devastadoras consecuencias del basureo»,
  • «Buscamos ampliar la información que tenemos sobre el basureo»,
  • «El comportamiento incívico y el basureo van de la mano» y
  • «Con el buen tiempo, aumenta el riesgo de basurear en espacios al aire libre».

Finalmente, se recuerda que, si se utiliza el término inglés, se escribe en cursiva o, cuando no se dispone de este tipo de letra, entrecomillado.

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[LE}– ‘Greening’, alternativas válidas

14-07-2017

La expresión pago verde, en minúscula y redonda, es una alternativa válida a la voz inglesa greening, que alude al conjunto de ayudas para promover una agricultura sostenible.

Es habitual encontrarse en la prensa con frases como

  • «El bienio de aplicación del “Greening” en España puede valorarse positivamente en términos medioambientales»,
  • «El informe analiza el impacto del “greening”» o
  • «Galicia y Portugal se rinden ante el Greening».

La forma pago verde, que emplea, por ejemplo, el Ministerio de Agricultura de España, es una alternativa válida para estas ayudas europeas que en inglés reciben el nombre de greening y cuya denominación extendida es pago para prácticas beneficiosas para el clima y el medio ambiente.

El anglicismo greening se emplea en ocasiones no sólo para referirse a las ayudas que reciben agricultores y ganaderos, sino también al proceso mismo de hacer más sostenibles ambientalmente sus explotaciones. En ese caso, y como señala la base terminológica de la Unión Europea (IATE), puede traducirse al español como ecologización.

El empleo de estas alternativas en español sirve además para evitar posibles ambigüedades, ya que en el mismo ámbito agrícola la palabra Greening (en cursiva y con mayúscula) tiene un significado muy distinto: es uno de los nombres que se da a una enfermedad que afecta a las plantas de cítricos, como naranjos, limoneros y mandarinos. También se la conoce como huanglongbing (‘enfermedad del dragón amarillo’ en chino) y por las siglas HLB.

Por todo ello, en los ejemplos anteriores habría sido preferible emplear las diversas alternativas en función de a cuál de los tres significados de greening se estuviera aludiendo:

  • «El bienio de aplicación del pago verde en España puede valorarse positivamente en términos medioambientales»,
  • «El informe analiza el impacto de la ecologización» y
  • «Galicia y Portugal se rinden ante el dragón amarillo de los cítricos».

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