[*Opino}— Se insiste en que el resfriado no tiene remedio, pero…

03-10-12

Carlos M. Padrón

No soy médico pero me gusta compartir los hechos de salud, y remedios asociados, que en mí han probado ser reales y que funcionan, como ya hice con lo de las vibraciones en la pelvis.

El artículo que copio más abajo viene a decir que ni resfriados ni catarros —los tratan como iguales— tienen cura, lo cual me permito poner en duda.

Desde los años ’80s comencé a padecer de resfriados frecuentes. Consulté con médicos y más médicos, pero ninguno logró dar con la solución a este problema que llegó a afectarme hasta dos veces en un mismo mes, con duración de una semana cada vez, confirmando así lo de que un resfriado tratado dura una semana, y sin tratar, siete días.

Después de mucho analizar descubrí que me venían a raíz de un cambio brusco de temperatura, en especial de calor a frío, y lo único que pude hacer fue tratar de prevenirlos, casi nunca con éxito, manteniéndome siempre abrigado, a pesar de que vivo en un país en el que hace calor casi todos los días del año, así que eso de salir a la calle en mangas de camisa, aunque fuera a mediodía, ha sido un lujo que por años no he podido permitirme.

Algunos médicos llegaron a la conclusión de que se trataba de una reacción alérgica, y desde comienzos de los ’90s empecé a tomar antialérgicos cada vez que notaba los síntomas, y a veces éstos desaparecían si yo tomaba el antialérgico dentro de al menos unos 15 minutos de haber comenzado la amenaza. Si no, el resfriado ganaba una vez más.

Lo curioso era que, cuando yo tenía suerte, aproximadamente una hora después de tomar el antialérgico todo volvía a la normalidad como si nada hubiera ocurrido; algo que era —y es— casi irritante.

Desde entonces llevo siempre conmigo el antialérgico de turno. Recuerdo que comencé con uno llamado Polaramine, y el que uso al momento se llama Talzic.

Con el tiempo descubrí una relación directa entre una situación de estrés y la aparición de los síntomas del resfriado, o, dicho de otro modo: cualquier evento que baje mis defensas dispara el inicio de un resfriado.

Y así, en este tejemaneje he estado por años.

En marzo del pasado 2011, al llegar a Canarias tuve una seria situación de estrés tan violenta que ni el Talzic pudo hacer nada. El consiguiente resfriado me duró hasta finales de junio porque la situación en cuestión se reforzaba con nuevos eventos, y no salía yo de una para entrar en otra.

A finales de junio/2011 fui a mi cita periódica con el endocrinólogo, le conté lo que me había pasado, y tal vez porque nuestra relación es ya de vieja data me dijo que, a pesar de ser él un médico «ortodoxo» me recomendaba que fuera a ver a un homeópata, pero a uno en especial que, muchos años atrás, había curado a su hija pequeña —hoy mujer hecha y derecha— de una perniciosa afección que ninguno de los muchos médicos a los que él había llevado a su hija pudo curar.

Con ese homeópata por él recomendado había estado yo en tratamiento en 1990, pero en un viaje de trabajo que hice entonces a México olvidé llevar los diminutos óvulos que los homeópatas mandan a tomar, y me sorprendió por asalto un resfriado de los más graves que he tenido. Ante esto, y como yo iba a seguir viajando, dejé de ir al homeópata.

Por la recomendación de mi endocrinólogo volví de nuevo en julio/2011. El homeópata recuperó mi historia de 1990 y comencé con él un nuevo tratamiento que duró varios meses.

Los síntomas que amenazaban con el comienzo de un resfriado fueron espaciándose en el tiempo y perdiendo fuerza, y cuando ahora aparece alguno —cosquilleo en la nariz o picor en la garganta—, si antes de 5 minutos tomo una pastilla de AirBorne, un complejo vitamínico que se disuelve en agua como el Alka-Seltzer, adiós a los síntomas; si me sobrevienen por causa de una clara situación de estrés, tomo el Talzic, o éste y el AirBorne, y así me he librado de resfriados desde aquél que terminó en junio del año pasado.

O sea, que ya llevo más de un año sin ellos, lo cual no ocurría desde antes de inicios de los ’80s. Eso sí: sigo con mis precauciones de andar abrigado, llevo siempre conmigo Talzic y, si viajo, también el AirBorne,… que en casa mantengo a mano en mi mesa de noche.

Además, descubrí algo que también me ha ayudado: no ducharme con agua caliente sino más bien fría. Así evito el paso de calor a frío al salir de la ducha.

Otra cosa curiosa es que el frío que me hace daño es el natural, el del medio ambiente; con el del aire acondicionado no tengo problema.

Al menos en éste mi caso, el resfriado tal vez no tenga remedio pero sí una forma eficaz de evitarlo.

El mes pasado salí dos veces a la calle en magas de camisa, y ni siquiera aparecieron síntomas.

***

03/10/2012

Silvia R. Taberné

El resfriado no tiene remedio

Otoño. Esa estación en la que lo mismo hace un frío inclemente, que al día siguiente un sol radiante. Días de caída de hojas y puede que de lluvia en una mañana que había amanecido despejada. Y, por supuesto, estación de resfriados por antonomasia.

Aunque los catarros pueden aparecer en cualquier época del año, es común que en los meses de septiembre y octubre las toses, estornudos, dolores de cabeza y de garganta se agudicen por los cambios climáticos, lo que hace que también sea el momento propicio para anunciar los ‘milagros’ de varios compuestos vitamínicos que, según explican, evitarán pasar por tan fastidiosos síntomas.

Pero la realidad se empeña en ser más terca. Esta vez es la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, la encargada de desmontar tales beneficios y llegar a la conclusión de que los suplementos de vitamina D no son esa ‘llave mágica’ que nos permita escapar de la cantidad o severidad de los resfriados.

Los resultados los sacan a la luz desde las páginas del ‘Journal of the American Medical Association (JAMA).

Ni reducen ni alivian

A la vista de los pocos estudios que se han realizado hasta la fecha sobre la efectividad de estos compuestos, el grupo capitaneado por el doctor David R. Murdoch realizó un ensayo aleatorio para examinar los efectos de los suplementos de vitamina D, tanto en la incidencia como en la dureza de los resfriados, escogiendo a un total de 322 adultos sanos, de los que la mitad recibieron estos suplementos, y la otra mitad sólo placebos, durante un total de 18 meses.

«El grupo que tomaba estos compuestos ingirió dosis orales de 200.000 UI [unidad internacional que mide la cantidad de esta sustancia] durante los dos primeros meses, y el resto de tiempo 100.000 UI. El grupo control recibía las mismas cantidades de placebo de la misma forma», explica Murdoch, que analiza los resultados: «Atendimos a variables, como el número de infecciones respiratorias, la duración de los síntomas de cada episodio y el número de días que estos resfriados impidieron a las personas analizadas acudir a sus puestos de trabajo».

Para este investigador, los datos hablan por sí solos. «Hemos encontrado que no hay diferencias, estadísticamente ni epidemiológicamente significativas, entre ambos grupos», asegura, «En total, hubo 593 catarros del grupo de los suplementos de vitamina D, por 611 de los del grupo placebo, lo que no representa una diferencia a tener en cuenta», indica el doctor Murdoch.

«El promedio de la duración de los síntomas era de 12 días en cada grupo, mientras que la media de abstención al trabajo por estos resfriados era de menos de uno también en ambos grupos», afirma.

Resultados de esperar

Para varios especialistas los datos eran de esperar, más que nada porque, según dicen, vienen a confirmar lo que otros estudios ya han empezado a indicar. Siempre se está especulando sobre este tipo de complementos, y es cierto que estos meses son época propicia para que los herbolarios los vendan, pero la realidad es que no hay ninguna evidencia científica de que den algún resultado significativo sobre la prevención o alivio de los síntomas de gripe y resfriados fuertes.

El suplemento de vitamina D estudiado sí puede ser beneficioso para quienes tengan un déficit de esta vitamina y sufran enfermedades como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), pero si se trata de pacientes sanos, como son los estudiados, los resultados vienen a ser muy similares a los de otros compuestos que se venden como panaceas contra los catarros, como los compuestos de vitamina C, E, las equináceas o el zinc, que son los clásicos para atajar estos síntomas o tratar de prevenirlos.

Como en el caso de la vitamina D, los compuestos de vitaminas C o E no han demostrado, hasta el momento y de forma científica, ninguna efectividad especial. De forma preventiva, es cierto que, en algunos estudios, se ha observado una mínima reducción de los casos, pero realmente escasa; mientras que tomados cuando ya se notan los síntomas no han reducido ni el tiempo ni la severidad de los resfriados.

Sin embargo, en el caso de pacientes con estrés físico, como los atletas, sí parece que la vitamina rebaja la incidencia de resfriados, pero esto no es aplicable a la población general.

En cuanto a las equináceas, se presentan de tantas formas y con tantos compuestos que su efectividad es mucho más complicada de analizar. Aún así, tampoco se ha demostrado que acorten ningún síntoma ni tiempo ingeridas una vez se está resfriado. Igualmente, tampoco hay evidencia de que prevengan para nada. Además, en este caso hay que contar con algunos efectos secundarios, que no suelen ser habituales ni graves pero que hay que saber, como son los problemas cutáneos.

Los únicos que han demostrado algo más de eficacia son los suplementos de zinc. En este caso, hay evidencias de que tomarlos cuando se tienen los primeros síntomas acorta entre dos o tres días los resfriados, y también alivian sus síntomas, mientras que de forma preventiva reducen las consecuencias de los catarros, como puede ser el absentismo laboral.

Pero incluso aquí hay una advertencia: estos suplementos suelen ser muy caros, y hay que pensar en el costo-eficacia de ellos. Quizá ahorrarse dos o tres días de catarro salga demasiado caro, y más como están las cosas. Además, cuentan con efectos secundarios desagradables, como las náuseas.

Por todo ello, hay que plantearse si merece la pena tomarlos. Lo que hay que tener claro es que, a día de hoy, no hay forma de prevenir un catarro. Para la gripe y otras infecciones son eficaces las vacunas y, sobre todo, las medidas higiénicas, pero para los resfriados no hay nada.

Fuente: El Mundo

[*Opino}– Se acabó lo de apagar los teléfonos celulares durante el vuelo,… y se abre paso una nueva tortura

01-10-12

Carlos M. Padrón

O sea, que ahora tendremos, también en los aviones, la tortura de las de los «celularadictos» pegados a sus aparatejos, y con el serio problema de que no hay para donde huir.

No me extrañaría que comenzaran a ocurrir casos de altercados a bordo entre uno de esos adictos y algún vecino de asiento que perdió los estribos ante la interminable conversadera.

Y entonces se harán realidad los proféticos temores de Albert Einstein, quien dijo «Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad», y veremos en los aviones algo como lo que sigue, algo que vemos todos los días, y cada vez más, con el agravante de que en los aviones podría generar ruido mientras que en lo que sigue se trata sólo de «texteo», de lo que pareciera ser como una nueva modalidad de autismo, y estaremos más cerca de contar con una una generación de idiotas.

~~~

01/10/2012

Se acabó apagar los teléfonos celulares durante el vuelo

Boeing ha mejorado la conectividad de parte de su flota de aviones comerciales, y los usuarios de las aeronaves de la compañía podrán utilizar con normalidad sus teléfonos celulares, o conectarse a una red wi-fi para navegar por internet sin que ello suponga ningún problema.

clip_image009

Lo de «les recordamos que durante el vuelo está prohibido el uso de teléfonos celulares» tiene las horas contadas. La compañía Boeing ofrece a las aerolíneas nuevas posibilidades de conexión. De esta manera, viajar en avión durante varias horas no supondrá ningún inconveniente para aquéllos que quieran aprovechar los largos viajes navegando por internet o que tengan que atender llamadas.

Los nuevos Boeing 747-8 y 777, que estarán listos a finales de 2013, ampliarán su cobertura celular, proporcionando a los pasajeros la posibilidad de utilizar sus teléfonos celulares, conectarse a una red wi-fi, acceder a internet utilizando el denominado Entretenimiento en Vuelo (IFE, por sus siglas en inglés) y de retransmisiones de televisión en directo.

Además, estos sistemas adicionales de conectividad están siendo evaluados para el Boeing 737 y podrían estar disponibles en un futuro cercano, asegura la compañía.

El 737 ya incluye disposiciones de cableado para sistemas de conectividad. Para finales de este año, la compañía está trabajando para que el Boeing 787 proporcione en vuelo un conjunto completo de ofertas de conectividad como parte de su catálogo estándar.

«Los pasajeros quieren tener la opción de permanecer conectados a su email, a internet y a otras ofertas en línea durante el vuelo. Nos hemos asociado con varios proveedores de conectividad del sistema para toda nuestra familia de aviones», afirma la compañía.

Los primeros sistemas de conectividad actualmente en desarrollo en Boeing son el Panasonic Global Communication Suite y el sistema Thales TopConnect. El sistema Wireless media streaming se espera que esté disponible en todos los nuevos aviones Boeing en 2014.

Fuente: ABC

[*Opino}– Divorcios y ayuda del marido en el hogar

29/09/12

Carlos M. Padrón

No veo la relación entre el nivel de educación e ingreso de las mujeres, y el reparto equitativo de las tareas del hogar.

En cambio, lo que dice el artículo que sigue sí confirma lo que desde hace muchos años escuché: los divorcios son para los maridos complacientes.

Pero si en la ecuación incluimos que el 90% de los divorcios son iniciados por la mujer, entonces sí que cuenta mucho el nivel de ingresos de ellas.

~~~

29/09/2012

Un estudio noruego, que probablemente dará mucho de qué hablar, concluyó que cuanto más equitativa es la repartición de las tareas domésticas entre una pareja, más alto es el riesgo de divorcio.

Según Nova, el Instituto de Investigación en Ciencias Sociales, el porcentaje de divorcios en los hogares que comparten las tareas domésticas equitativamente es un 50% más alto que en aquellos en los que la mayor parte del trabajo es realizado por la mujer.

«Cuanto más ayuda un hombre en el hogar, más alto es el riesgo de divorcio», explicó a la AFP Thomas Hansen, coautor de un importante estudio titulado ‘La igualdad en el hogar’.

Para los investigadores no hay ninguna, o casi ninguna, causalidad, y esta correlación es más bien un signo de la «modernidad» de las parejas. «Las parejas modernas lo son a la vez en términos de distribución de las tareas domésticas, y en cuanto a su percepción del matrimonio», percepción que ahora es menos sagrada, explicó Hansen, señalando que es una cuestión de valores.

«En esas parejas modernas, las mujeres tienen a menudo un alto nivel de educación y un trabajo bien pagado, lo que las hace menos dependientes económicamente de sus maridos. Por lo tanto, pueden hacer frente con mayor facilidad en caso de divorcio», añadió.

En Noruega, la educación de los niños se reparte generalmente de manera equitativa entre el padre y la madre (siete de cada diez parejas), señaló Hansen, quien fue entrevistado en un parque mientras se ocupaba de sus hijos.

Sin embargo, en siete de cada diez casos, las mujeres dedican más tiempo que los hombres a las tareas domésticas.

Fuente: IBL News

[*Opino}– Internet da para todo. ¡Ay, el Spanglish!

28-09-12

Carlos M. Padrón

Son muchos los blogs en que quienes los visitan pueden poner, en los artículos allí publicados, los comentarios que les vengan en gana, y muchos de ellos contienen lenguaje soez, pésimo uso del idioma, o denigran alegremente a alguien.

En el caso de este blog, me tomo la molestia de filtrar los comentario, rechazando los denigrantes, los de corte político, y los de lenguaje soez, y a los que sí doy curso me tomo el trabajo de hacerles, si lo ameritan, correcciones de ortografía y redacción. De ahí que una vez mi hija mayor, Alicia, añadiera a un comentario suyo algo jocoso como «Este blog es una maravilla: ¡uno manda un comentario mal escrito y aparece publicado sin ningún error!».

Pero ayer me llegó uno que no quise publicar por dos motivos:

  1. El destino que tenía, que es el artículo titulado Tener el control del pene de un hombre cuesta 9,5 €,… si se cree en el vudú, artículo que, por lo visto, la visitante se tomó en serio, y
  2. El uso del idioma, que es un verdadero desastre y, también, una verdadera «perla». Aquí copio textualmente lo que me llegó para que el lector pueda juzgar:

Nesetito  ayudar  para  mi  hija  y mi yerno estan dejado por culpa de la jentes y mi hija me metio un error cayendo embarazada del otro hombre despues de tener una niña de mi yerno en melo de 6 meses por favor ayudame para que mi hija deje ese malvado y vuelva con mi yerno y cambien su vida para el bien.

Fue enviado por una tal Carmen que vive en USA y que, seguramente, como chicana aprendió el español sólo por vía fonética, o sea, oyendo hablarlo, y mal, a otros en su comunidad, y no sólo cree en el vudú sino que entendió que el artículo en cuestión fue escrito por alguien que podría ayudarla a aplicar esa oscura práctica. ¿Será que, además de escribir mal, también tiene problemas con la lectura?

Si así va a evolucionar en USA el llamado Spanglish, ¡que Dios nos proteja! o, como se diría en España, ¡que Dios nos coja confesados!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Doloras (X)

Una esposa agonizaba,
y a su lado sólo había
su unigénita, María,
que por ella a Dios rogaba.

Más tarde el esposo entraba,
y con él la hermosa impía
que a la enferma ver quería
ya muerta, y la visitaba.

En el trance de morir,
con aquella mujer vio
a su marido reír.
Miró a su hija y vertió
entonces, en su quebranto,
copioso y amargo llanto.

[*Opino}– Síndrome de la vibración fantasma

25-09-12

Carlos M. Padrón

Según mi experiencia —que ya conté aquí, tanto en español como en inglés—, estas vibraciones ni son sólo un síntoma ni son fantasmas: son dolorosamente reales, y casi vuelven loco a quien las padece. Además, no he sabido de fantasmas que puedan detectarse al tacto, como sentí yo esas vibraciones con sólo apoyar un dedo sobre un poco más arriba de la ingle derecha.

Por tanto, me extraña que, según el artículo que sigue, hayan sido analizadas por neurólogos de varias universidades, pues lo que sobre ellas había en internet cuando me afectaron a mí estaba sólo bajo «dolencias desconocidas».

~~~

 19-09-12

Síndrome de la vibración fantasma

Es un nombre acuñado por un grupo de neurólogos de varias universidades useñas, cuyas investigaciones se basaron en estudiar la sensación que sienten muchas personas que creen que su móvil ha vibrado, y se apresuran a mirar quién les ha llamado o enviado un mensaje.

Lo curioso del caso es que esto ocurre en infinidad de ocasiones en que no se lleva el teléfono encima, o incluso estando éste apagado, y por eso se le ha comparado con el Síndrome del miembro fantasma, que padece un gran número de personas amputadas, que sienten picor o dolor en el miembro que ya no tienen.

El hecho de que una persona sienta el Síndrome de la Vibración Fantasma es debido a la costumbre que ha adquirido de estar continuamente recibiendo llamadas o mensajes a lo largo del día, lo que hace que la parte de su cuerpo que normalmente está en contacto con el celular perciba esa ‘vibración fantasma’, a pesar de no estar recibiendo ninguna llamada en ese momento.

Lo mismo ocurre con el oído, el cual es capaz de escuchar el peculiar sonido de la vibración sin que esté sonando.

Fuentes: usatoday / navegante / botondeinicio

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Doloras (IX)

De difuntos era el día,
cuando la altiva ciudad
a sus muertos de amistad
visita en la tumba fría.

Con fatuas ostentaciones,
las más pudientes personas
llevan cintas y coronas
a sus propios panteones.

Y todos van sin pesares,
en alas de la ilusión,
a ver el gran panteón
con sus lúgubres altares.

Ir a un sepulcro a rezar,
del pueblo no es el intento.
Todos muestran sentimiento,
mas pocos van a llorar.

La ciudad fue at cementerio,
pero henchida de alegría.
Faltaba allí la armonía
del dolor en el misterio…

Sólo una bella mujer,
de negro crespón vestida,
mostrábase entristecida
y en constante padecer.

Pues la tumba de su esposo
con sus lagrimas regaba,
y en ella se arrodillaba
en un continuo sollozo.

————————–

Pero allí un galán la admira,
por su hermosura que hechiza.
Ella lo advierte, lo mira,
y, como con él delira,
con él cruza una sonrisa.

***

Pasa un año, ¡oh, sentimiento!
De difuntos era el día.
La viuda, toda contento,
con su esposo, el de mi cuento,
al cementerio volvía.

[*Opino}– De mocos y cubiertos

19-09-12

Carlos M. Padrón

Copio más abajo dos artículos que han llamado mi atención por lo ridículos: uno sobre la costumbre de meterse el dedo en la nariz, y otro sobre el protocolo por el que debe regirse el uso de los cubiertos en la mesa.

En cuanto a lo de la nariz, si lo de la infección fuera cierto, casi todos los muchachos de mi pueblo, coetáneos míos e incluido yo, habríamos padecido alguna de esa infecciones, y tal vez algunos estaríamos muertos, pues nos criamos en un medio netamente agropecuario, entre excremento de diferentes animales, estiércoles, moscas, gusanos, polvo de trillas y de labranza, etc.,… y usábamos el dedo cuando nos picaba la nariz.

Recuerdo que cuando, para hacer mofa de Berlusconi, circuló una foto suya metiéndose el dedo en la nariz, dije que no veía el motivo del alboroto por cuanto la nariz, el dedo y los mocos, eran de Berlusconi. Si a alguien no le gustaba su gesto, con no mirar evitaría el disgusto.

En cuanto al protocolo relativo a los cubiertos, confieso que es tan inútil que, al menos cuando como en mi casa, uso para postre la cuchara de sopa; por motivos de simple economía, sólo uso un par de cubiertos; y ya que siempre ha sido mi costumbre comer todo lo que me sirvo, o me sirven, ningún camarero tendrá necesidad de un código especial para saber si he terminado.

Me gustaría saber con qué autoridad determinó alguien esto —que a mí me trae tan sin cuidado como los «dictámenes» de la moda—, y quién fue ese alguien. Me temo que fue un francés.

Al caso podría aplicarse, tal vez, lo que una vez leí atribuido a un filósofo chino: «Nunca estés de pie si puedes estar sentado, y nunca sentado si puedes estar acostado».

Yo diría que no uses nunca palillos chinos si puedes usar un tenedor, nunca un tenedor si te es más fácil con cuchara, y nunca nada de eso si puedes hacerlo mejor con la mano.

Por eso, me parece algo ridículo ver a un occidental comiendo con palillos chinos. Quisiera que me dieran para eso una explicación lógica, lo cual no incluye la de aparentar ante otros.

~~~

19/09/2012

Elena Sanz

¿Qué es la rinotilexomanía?

Es el nombre que recibe la desagradable costumbre de hurgarse compulsivamente la nariz.

Aunque, según un estudio llevado a cabo en Wisconsin (EE UU) hace algunos años, esta modalidad de trastorno obsesivo compulsivo sólo afecta a un 1% de la población, que normalmente acaba dañándose la mucosa nasal, el resto de los seres humanos también lo hacemos ocasionalmente.

Más del 90 % de los encuestados por los investigadores de Wisconsin confesaron que introducían de vez en cuando el dedo en la nariz, sobre todo en la oficina y en el automóvil, por sentirse menos observados. Y un estudio posterior realizado en Reino Unido sugería que un tercio de la población practica este hábito más de 5 veces al día.

La cuestión clave es: ¿se trata de una práctica buena o mala para la salud?

Según el médico austríaco Friedrich Bischinger, especialista en salud pulmonar, los dedos son mejores que los pañuelos, y ayudan a mantener la nariz más limpia. Sin embargo, otro estudio holandés dirigido por el microbiólogo Heiman Wertheim indica que al hurgarnos la nariz introducimos en las fosas nasales una bacteria, Staphylococcurs aureus, lo que nos convierte en portadores nasales del patógeno.

Este microbio provoca desde afecciones superficiales de la piel hasta patologías severas como neumonías, meningitis, intoxicaciones alimentarias, shock séptico y desórdenes autoinmunes.

Fuente: MUY

~~~

14-09-12

Colocación, utilización y lenguaje de los cubiertos

clip_image001En alguna ocasión hemos tenido que asistir u organizar alguna cena o comida de cierta elegancia y, ¿quién no se ha encontrado con un sinfín de cubiertos frente a él? las dudas nos invaden ¿cuál debo usar correctamente? 

Aquí van unas pinceladas sobre la distribución y utilización de los cubiertos de manera correcta.

  • El cuchillo se coloca a la derecha del plato, con el filo hacia dentro. La cuchara se coloca a la derecha del cuchillo, con la concavidad hacia arriba. Y el tenedor se coloca a la izquierda del plato, con las puntas hacia arriba.
  • La utilización es muy sencilla: se empieza utilizando los cubiertos más alejados del plato (de fuera hacia adentro).
  • Los cubiertos de postre se colocan en la parte superior del plato, y, en otras ocasiones, sólo se ponen en el momento de servir los postres.
  • Los cubiertos se colocan a 3 ó 4 cm. de distancia a cada lado del plato.
  • Procura no utilizar los mismos cubiertos durante toda la comida. Cámbialos, siempre que te sea posible, para cada plato.

Según las normas de la etiqueta y el protocolo, éste es el “lenguaje de los cubiertos”: “La posición en que se dejan los cubiertos, indicará si ya se ha terminado de comer o si sólo se está haciendo una pausa. En caso de pausa, los cubiertos se colocan sobre el plato, formando un ángulo. Al terminar, uno junto al otro, paralelos, y con las puntas hacia dentro o hacia el centro del plato”

clip_image002

Fuente: Protocolo

[*Opino}– Alguien cree haber hecho un gran descubrimiento sobre los perros

17-09-12

Carlos M. Padrón

El trabajo al que se refiere el artículo que copio abajo otro de esos estudios que me causan risa. ¿Es que no tienen temas más enjundiosos que estudiar?

Cualquier familia que haya tenido un perro y lo haya tratado con la regla de las 5 Cs —Casa, Comida. Cariño, Compañía y Cuidados— sabe que ése, el mejor amigo del hombre, goza de la alegría de los miembros de la familia con la que convive, y sufre con sus dolores, hasta llegar al extremo de negarse a comer, como en una oportunidad hizo Sam, el labrador retriever que entonces teníamos, y tuve que hospitalizarlo.

~~~

17/09/2012

¿Pueden los perros sentir el dolor humano?

Nueva evidencia científica que viene a corroborar el dicho popular que asegura que «el perro es el mejor amigo del hombre».

Científicos de la Universidad de Goldsmiths, en Londres, aseguran en una investigación que los cánidos son capaces de distinguir cuándo las personas están tristes. El estudio sugiere que los perros domésticos expresan empatía cuando se enfrentan a seres angustiados.

clip_image001

La Dra. Deborah Custance, y la investigadora Mayer Jennifer, ambas del Departamento de Psicología de dicha universidad, desarrollaron un procedimiento innovador para examinar si los perros domésticos pueden identificar y responder a los estados emocionales de los seres humanos.

Según el estudio, dieciocho perros, que abarcan una amplia gama de edades y razas, fueron expuestos durante 20 segundos a cuatro situaciones experimentales en las que el propietario del perro, o una persona desconocida, fingían llorar, hacer un zumbido extraño, o llevaban a cabo una conversación normal.

Los perros demostraron comportamientos compatibles con una expresión de preocupación empática. Significativamente los perros mostraron más atención a las personas que estaban llorando que al resto de comportamientos. La mayoría de los perros en el estudio respondieron de una manera sumisa a la persona que lloraba.

«El zumbido fue diseñado para provocar la curiosidad de los perros. El hecho de que los perros diferencien entre llorar y dicho zumbido indica que su respuesta al llanto no fue impulsada puramente por la curiosidad. Más bien, el llanto provoca una mayor respuesta emocional en los perros», explicó la Dra. Custance.

El estudio también encontró que los perros respondieron a la persona que estaba llorando, independientemente de si se trataba de su propietario o de un desconocido.

Fuente: La Vanguardia