[*Opino}– Supuestamente, las mejores páginas online, y la ridiculez como norma.

22-07-12

Carlos M. Padrón

Las mejores páginas online

Esto según Periodista Digital. No lo he puesto a prueba, pero aquí va por si acaso sea cierto, o al menos alguna de esas páginas sirva para lo que de ella se dice.

No me hago ilusiones porque en esa misma lista aparece el periódico El País, de España, como «El mejor periódico de información general en español del mundo». ¡Ja, ja! Sólo faltó que añadieran «políticamente imparcial».

La ridiculez como norma

También en la prensa digital española encontré hoy la «perla» dibus como forma —seguramente considerada muy «simpática», chic e in— de decir dibujos, la cual se sumará, sin duda, a la colección de términos, también muy «simpáticos», como peli, tele, cole, boli, bici, etc.

Una prueba más de que han perdido el sentido del ridículo.

[*Opino}– Acerca de ‘España debe salvarse a sí misma’, de Ángel Pascual-Ramsay

22-07-12

Carlos M. Padrón

Es refrescante ver que hay algunos con sesera suficiente para detectar las llagas y poner el dedo en ellas.

Pero ésos son una privilegiada minoría que no puede acabar con la ley de que, por ejemplo, un gobierno es el reflejo de la mayoría de los ciudadanos que lo eligieron, y de la mayoría de los rasgos que imperan en su país o, dicho de otro modo, de su idiosincrasia. Es lo que pasa, por ejemplo, en Venezuela.

En el caso que denuncia el excelente artículo que sigue, que creo importante destacar estas frases:

• Se excusaba en el origen internacional de la crisis

Y los españoles seguirán haciéndolo porque, para ellos, el trabajo es castigo y su aspiración es vivir sin trabajar, sin esfuerzo y sin sacrificios, en un país en el que impere el Estado de Bienestar, que, si bien es algo que funciona, por ejemplo, en los países nórdicos, en España se entiende como vivir sin dar golpe y sin pagar impuestos. Para los más de los españoles, los equivocados son los otros, ellos no.

España no ha construido un modelo productivo dinámico

Ni veo cómo pueda hacerlo. Eso exige trabajo.

Nos hemos contado una historia de país rico, innovador y dinámico, que no es cierta

Algo que se ha dicho muchas veces y que a mí ya me da vergüenza ajena, pues cuando algún español destaca en algo, que generalmente es intranscendente, la prensa española —al menos la digital, la que reviso cada día— lo anuncia, por semanas, a bombos y platillos como si de la cura definitivamente del cáncer se tratara.

• Ambición reformista

No, como son los otros los equivocados, son ellos —esos otros— los que deben cambiar su actitud.

España no tiene mimbres para competir en este entorno tan competitivo; o se reforma o languidecerá

Ni los tendrá; ergo: languidecerá. Una golondrina no hace verano, y voces como las de quien escribió este excelente artículo son una golondrina solitaria y, además, vista como peligrosa.

• Dominado por las grandes empresas, en connivencia con los poderes públicos

Es lo que denunció César Vidal en uno, o tal vez más, de la serie de artículos España. Las razones de una diferencia, que publiqué en el blog. Una costumbre ancestral que podrá cambiarse con la urgencia que el caso requiere, pues no cuenta con la empatía de la idiosincrasia nacional.

• Reformar la Administración

Es lo que todos claman ahora, pero, ¿quién le pone el cascabel al gato? Conviene ver este documento para hacerse idea de la magnitud del problema.

• Acabar con el corporativismo conservador del alto funcionariato

Esto me hace recordar lo que un consultor que conocí mientras yo vivía en Madrid me dijo un día: «El problema de España es que es un funcionariato«. Fue la primera vez que escuché esta palabreja.

• Culpabilización de Europa

Repito: los equivocados son los otros, que no saben vivir.

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21-07-12

Prólogo del libro «¿Qué nos ha pasado?»

En menos de cuatro años España ha pasado de ser uno de los países de mayor crecimiento de la UE, a sufrir una profunda depresión nacional, con más de cinco millones de parados, y una reducción de la riqueza que amenaza con llevar a una década perdida.

Durante la última legislatura, el país ha transitado de la euforia a una intensa crisis económica y social. Y el PSOE pasó de revalidar su victoria en marzo de 2008 a cosechar en noviembre de 2011 el peor resultado de su historia, permitiendo al PP acumular más poder, central y territorial, que ninguna otra formación en la democracia.

El mundo también ha cambiado, acelerándose el desprestigio de la globalización y del modelo económico imperante, el

desplazamiento, de Occidente a Oriente y al Sur, del poder y riqueza, el declive relativo de los EE UU, y una crisis sin precedentes del euro y de la Unión Europea.

Las explicaciones han oscilado entre la personalización, en Rodríguez Zapatero, de todos los males, y una visión acrítica que se excusaba en el origen internacional de la crisis, cuando lo que ha habido es un fallo de país en plena transformación europea y global.

Los autores han vivido esta transmutación desde dentro, desde el Departamento de Análisis y Estudios del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, y aportan las claves para entender este naufragio nacional, y cómo superarlo.

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16/07/2012

Angel Pascual-Ramsay

España debe salvarse a sí misma

Europa no salvará a España; ni puede ni debe. Pero sí que ayudará, si asumimos nuestra responsabilidad de modernizar el país. De hacerlo no sólo depende el futuro de España sino incluso la supervivencia del proyecto europeo. La falta de perspectivas de crecimiento de las economías del sur, y especialmente España, está haciendo dudar a la Europa del norte de la viabilidad del euro.

Si mostramos que España puede crecer, con verdaderas reformas y no sólo con brutales recortes, daremos a nuestros socios

europeos la confianza que necesitan para apoyar una mayor integración fiscal y económica, y ayudaremos a Europa a salvarse a sí misma.

Hoy Europa es el problema, y España —puede ser— la solución. Pero, lejos de responder al reto, este país parece empeñado en buscar culpables externos; nada bueno vendrá de esta actitud. España no funciona bien, la responsabilidad es nuestra y, en el fondo, lo sabemos; por tanto, urge asumir la gravedad de la situación y la necesidad de afrontarla colectivamente.

Un primer paso es desmontar varios mitos exculpatorios que dominan hoy la conversación pública española:

1. La culpa es de Merkel y de Alemania

Falso. La postura de Alemania es racional y razonable. Se le está pidiendo a un país, que tiene grabado a fuego por su historia el peligro de la laxitud fiscal, que ponga el dinero para financiar un proyecto que —piensan, y con razón— que puede ser un cubo sin fondo y que puede acabar quebrándoles a ellos también.

Pedimos disparar con pólvora alemana, y Merkel, presionada por su preocupada opinión pública, lógicamente se niega. Antes quiere garantías de que las economías del sur pueden repagar sus deudas, y que la UE es económicamente viable.

2. El problema es el BCE

No; la negativa del BCE a comprar deuda española, y la incapacidad de España para acceder a los mercados, es un problema acuciante, pero no el de fondo, que es nuestra falta de potencial de crecimiento. La prima de riesgo es síntoma, no causa, del problema.

Si el BCE comprara masivamente nuestra deuda, o actuara como prestamista de última instancia, el paciente España seguiría enfermo, y una mayor rebaja de tipos de interés apenas tendría impacto, pues en una recesión de endeudamiento la prioridad es reducir deudas, no obtener crédito barato para inversión o consumo.

En el Reino Unido, el Banco de Inglaterra hace lo que se pide al BCE, pero el país sigue en deflación.

3. Los responsables son la UE y su política de austeridad

Es cierto que la UE sigue inexplicablemente colonizada por una política económica neoliberal que la crisis ha desacreditado y que las desastrosas políticas de reducción del déficit —que toda evidencia empírica muestra que son suicidas en una recesión de endeudamiento como la que vivimos— nos están llevando a una tercera recaída económica.

Pero nada de lo que le estamos pidiendo a Europa nos sacaría de nuestro agujero particular.

El problema es la falta de dinamismo de nuestra estructura económica, y no la falta de estímulo, que, aunque sí evitaría

que las cosas fueran a peor, apenas generaría crecimiento, como vimos con el Plan E.

4. El origen del problema es el mal diseño institucional de la UE

Sólo a medias. Efectivamente, hay desequilibrios entre regiones, y no existen mecanismos de ajuste e instituciones que los gestionen.

Pero las transferencias de la UE no subsanarían el problema de base: tras dos décadas de fondos de cohesión y estructurales, España no ha construido un modelo productivo dinámico que produzca crecimiento y empleo de calidad.

5. España no va tan mal; en las crisis siempre cunde el desanimo.

España va mal, y negarlo es tan irresponsable como contraproducente. Nos hemos contado una historia de país rico, innovador y dinámico, que no es cierta.

Nuestra economía es poco competitiva, está concentrada en sectores de baja productividad, y las empresas no invierten lo suficiente en I+D y formación. No tenemos recursos naturales ni ventajas competitivas en sectores de alto crecimiento y empleo. Muchos mercados están protegidos de verdadera competencia por un ancestral corporativismo. Nos enfrentamos al siglo XXI con estructuras del siglo XX e incluso del XIX.

6. Es culpa de los políticos y su falta de liderazgo

Los principales responsables son, sin duda, los políticos, e igual, o más, la élite empresarial y financiera, que ha llevado al país al borde de la quiebra.

Pero ellos no son sino reflejo de una dejación de responsabilidad colectiva. Como dijo Ortega en su «España invertebrada», cuando las masas dicen que no hay líderes, es que no hay masas: demasiados corruptos han sido legitimados con mayorías absolutas; demasiados españoles exigen servicios sociales pero piden pagar sin IVA.

Todo lo anterior es, por supuesto, matizable. Alemania podría estar jugando un papel más útil, y el BCE debería actuar como prestamista de última instancia. Pero lo cortés no quita lo valiente: la principal causa de nuestro actual predicamento es la falta de ambición reformista durante los últimos quince años (aquél ‘España va bien’ suena hoy a irresponsable complacencia).

Superarlo pasa por tomar conciencia del inmenso reto al que nos enfrentamos, y acometer este verdadero proyecto de regeneración nacional. Basta ya de echar la culpa a Europa.

Y es que España afronta un reto histórico. El mundo está experimentando un cambio sísmico por la eclosión de las economías emergentes. Tres quintos de la población mundial se están incorporando al sistema económico global, con ingentes reservas de mano de obra barata, y, cada vez más, innovación —China ya produce más patentes que EE UU, y más ingenieros

que el todo Occidente junto—, van a generar una dislocación económica como el mundo no ha visto en siglos.

España no tiene mimbres para competir en este entorno tan competitivo; o se reforma o languidecerá. El país necesita un verdadero shock de modernidad; no sólo recortes sociales o cambios en los márgenes, sino auténticas reformas que dinamicen el país y desmantelen intereses creados.

Hay que desmontar el mito de que las reformas son necesariamente sinónimo de sacrificio. Las verdaderas reformas estructurales rompen privilegios y benefician a la mayoría. La fiscalidad progresiva y la creación del estado del bienestar son buenos ejemplos.

El equivalente en la España de hoy deben ser reformas que democraticen la innovación; que den acceso a los instrumentos que permiten innovar a una base mucho mayor de ciudadanos y empresas, y liberen así todo el potencial creativo del país.

Debemos para ello liberalizar la economía, rompiendo el corporativismo que la tiene atenazada, y que resulta en un mercantilismo plutocrático dominado por las grandes empresas, en connivencia con los poderes públicos y en detrimento de la mayoría de empresas y emprendedores.

Debemos reformar la Administración para acabar con el corporativismo conservador del alto funcionariato y su práctica monopolización de la vida política. Y debemos construir una sociedad civil pujante y más cívica, que vigile a sus líderes y alumbre una cultura fiscal más responsable que haga viables los servicios sociales que demandamos.

Pero nada de esto será posible si se arrastra a España a un ajuste demasiado rápido y socialmente inviable con imposibles exigencias de austeridad. La única solución pasa por pedir a la UE un gran pacto por el que demos garantías de reforma y crecimiento cediendo aún más soberanía en política económica, a cambio de financiación del BCE y mayor flexibilidad en el

ajuste fiscal, pues las reformas no generan crecimiento a corto plazo.

Necesitamos espacio para el estímulo y para implementar políticas de crecimiento, empezando por una nueva política industrial.

Ante todo, y sobre todo, debemos sustituir la cada vez más preocupante culpabilización de Europa por empatía y diálogo; entender las razones de nuestros socios, que las tienen, y explicar las nuestras, que también las tenemos; y superar la dinámica acusatoria y nacionalista que tan desastrosa ha sido para Europa en el pasado y que tan peligrosamente parecemos estar

repitiendo.

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  • Ángel Pascual-Ramsay (Madrid, 1973).
  • · Titulado en Ciencias Empresariales Europeas (ICADE) y en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad de Cambridge.
  • · Máster en Administración (Universidad de Harvard).
  • · Dedicó el año 2003 a viajar y escribir en India.
  • · Ha trabajado en los sectores público y privado.
  • · Entre 2008 y 2011 fue asesor de tendencias económicas y geopolíticas globales del Departamento de Análisis y Estudios del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.
  • · Formó parte del grupo de trabajo para el Foro de Davos.
  • · Es Asesor en el Gabinete del Presidente del Gobierno.
  • · En la actualidad es Director of Global Risks del ESADEgeo-Center for Global Economy and Geopolitics.
  • · Es autor de varias publicaciones de política económica e internacional.

Fuente: El País

Cortesía de Adolfo Blanco

[*Opino}– Los españoles prefieren una pensión más baja a trabajar durante más años

02-07-12

Carlos M. Padrón

Este título, que corresponde al artículo que copio más abajo, me resulta insólito, pues si me hubieran permitido trabajar en IBM hasta, por ejemplo, los 75 años —que aún no tengo—, habría aceptado de buen grado, ¡a pesar de que entonces no sabía yo lo mala que es la vida de jubilado, o sea, quedarse sin trabajo, quedarse sin algo en lo que uno se sienta útil y productivo!

Esto choca de frente con eso de que el 48% de los españoles encuestados creen que no debería ampliarse la edad de jubilación (la última reforma de pensiones elevaba hasta 67 años la edad), y explica, como ya conté en este post, por qué mi opinión sobre las bondades del trabajo, que manifesté públicamente en la radio española cuando aún ni sospechaba yo que me jubilarían antes de los 65 años, no la compartían la mayoría de los españoles con los que hablé al respecto, aunque es algo de lo que tratan otros artículos de plumas mucho más autorizada que la mía.

Igualmente me resulta insólito que muchos españoles consideren que «De trabajar más, nada de nada; es preferible, incluso, afrontar recortes de prestación como mal menor», y encima digan que no piensan que ahorrar para la jubilación sea prioritario en este momento.

Sospecho que el motivo es que siguen apegados al bendito Estado de Bienestar y piensan que Papá Estado se hará cargo de mí y, por tanto, ¿qué sentido tiene ahorrar para mi jubilación?

Mejor sería que hicieran caso a lo de que, según desvela el informe, «España está por debajo de la media europea en el denominado índice de preparación para la jubilación», y, cuanto antes, comenzaran a tomar medidas, como la del ahorro o planes alternos, para cuando al fin les llegue la jubilación.

La medida de prepararse anímicamente para ese trance no la menciona porque me temo que no la necesiten quienes quieren rebajar la edad de jubilación.

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02/07/2012

Los españoles prefieren una pensión más baja a trabajar durante más años

¿Cómo ve la transición a la jubilación? ¿Cree necesaria una reforma de pensiones? ¿Hay que trabajar más años para compensar los costos derivados del aumento de la esperanza de vida? ¿Las futuras generaciones de jubilados estarán mejor o peor que los jubilados en este momento?

Un mar de dudas planea sobre la Seguridad Social; la crisis ha hecho mella en los ingresos y desatado un mar de dudas sobre la solidez del sistema de pensiones en el presente y en el futuro, una situación que ha vuelto a abrir el melón de nuevas reformas.

La aseguradora Aegon España ha elaborado un estudio sobre la jubilación basado en 9.000 encuestas realizadas en España, Francia, Alemania, Hungría, Holanda, Polonia, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos, en el que se analizan también las opiniones de los trabajadores sobre el papel del Estado y el sector privado en las pensiones, así como el impacto que la crisis tiene sobre sus planes de jubilación, junto con su grado de prevención económica para la misma, que en España está bajo mínimos.

De entre todas las respuestas, una de ellas sobresale sobre las demás en el informe «la cara cambiante de la jubilación». De trabajar más, nada de nada; es preferible, incluso, afrontar recortes de prestación como mal menor.

Y es que el 48% de los encuestados en nuestro país creen que no debería ampliarse la edad de jubilación (la última reforma de pensiones elevaba hasta 67 años la edad). Un 26% piensan que sí debería aumentar la edad de jubilación salvo para trabajadores que tienen oficios de riesgo o manuales.

Pese a estos resultados, la mayoría (94%) de los encuestados (1.000 personas), consideran necesaria la reforma de las pensiones.

De ese porcentaje, un 49% son partidarios de una propuesta equilibrada con reducciones en pagos individuales y subidas de impuestos, un 30% piensan que habría que aumentar los fondos para las pensiones mediante una subida de impuestos, y el 15% optan por reducir el costo total de las pensiones mediante la reducción del valor de los pagos de la pensión individual.

Adiós «jubilación dorada»

El estudio de Aegon apunta a España como uno de los países más pesimistas sobre el futuro de su sistema de pensiones. El antiguo concepto de «jubilación dorada» desaparece para dar paso a un clima de desconfianza, en el que un 70% de los españoles consideran que las futuras generaciones tendrán una jubilación con peor calidad de vida.

Sobre su situación personal, el 29% de los encuestados confían en mantener un buen nivel de vida tras su jubilación, frente a un 45% que no lo creen así, lo que supone un índice de pesimismo mayor que la media en Europa.

Curiosamente, hay una sensación más positiva entre el grupo de edad de menores de 25 años, de los cuales un 14% creen que su jubilación será mejor que la de la generación actual. Sin embargo, el porcentaje de los que opinan que tras jubilarse conseguirán el dinero que necesitan para vivir, se reduce al 7% frente al 15% de la media europea.

Los recortes ejercen también su influencia en la planificación de la jubilación a medio o largo plazo.

Sólo un 32% de los encuestados creen que podrán dejar de trabajar por completo cuando llegue su edad de jubilación, y un 60% opinan que deberán trabajar durante más años para poder jubilarse en buenas condiciones; el mismo porcentaje que se declara consciente de que tendrán que empezar a planificar su jubilación.

Sin embargo, hay también un 55% de encuestados que, aunque creen que es importante ahorrar para la jubilación, no piensan que sea prioritario en este momento.

Poco preparados

El informe desvela que España está por debajo de la media europea en el denominado índice de preparación para la jubilación.

Este índice se ha establecido teniendo en cuenta el grado de compromiso en seis puntos básicos —responsabilidad, conocimiento, comprensión, planificación, ahorro, y expectativa— para determinar cómo se prepara la población de cada país.

Aunque un 64% de los españoles encuestados otorgaron una valoración alta a la necesidad de planificar su jubilación, esa conciencia no se traduce en una acción práctica; sólo un 26% lo están haciendo de forma activa, lo que supone la mayor brecha entre comprensión y ahorro de todos los países encuestados, a excepción de Polonia.

Esta diferencia se explica por factores como el alto índice de desempleo, las fuertes medidas de austeridad, y la confianza que se tuvo durante años en el sector inmobiliario como uno de los pilares de los planes de jubilación.

Todo ello impide a los españoles invertir tanto como querrían en sus planes de jubilación, y deja a España con un nivel de 5 puntos, tres décimas por debajo de la media europea (5,3), igualada con Polonia y solo por delante de Hungría (4,8).

Fuente: ABC

[*Opino}– Tal parece que la Iglesia Católica cree que sexo y amor son lo mismo

04-07-12

Carlos M. Padrón

Del artículo que copio más abajo deduzco que, según la Iglesia Católica, amor y sexo vienen a ser lo mismo por cuanto, de acuerdo a lo que dicen los obispos, si en la práctica del sexo se usan anticonceptivos, eso es un atentado contra el amor, y si yo hago sexo con mi pareja y usamos anticonceptivos, resulta que no la amo.

Puedo entender que usar anticonceptivos so sea un atentado contra la natalidad, pero, según esta vara de medir, también la masturbación sería un atentado contra el amor.

Sabido es que la especie humana es una de las pocas que practica sexo por placer, y que, por ello, un hombre puede tener sexo con la mujer a la que ama —o podría amarla y no tener sexo con ella—, o con una mujer a la que no ama, pues el sexo no está necesariamente vinculado al amor, y ni siquiera está necesariamente vinculado al drogamor.

Creo que declaraciones de este porte sólo consiguen alejar más de la Iglesia a los exfieles, y alejar de una vez a muchos que aún son fieles.

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04-07-12

Los obispos españoles dicen que «no hay verdadero amor» cuando se utilizan anticonceptivos

El portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, ha defendido que «no hay verdadero amor cuando hay anticoncepción», y que la mentalidad anticonceptiva convierte las relaciones «en tráfico de intereses, sobre todo fuera del matrimonio» pero también dentro del mismo.

«La apertura a la fecundidad de todo matrimonio implica que la anticoncepción es contradictoria con el verdadero amor», ha subrayado durante la presentación este miércoles del documento «La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar»‘, en el que se toca indirectamente el tema de la anticoncepción.

En este sentido, ha subrayado que el uso de medios anticonceptivos, «mutila la relación interpersonal entre los esposos de su dimensión procreativa» y ha añadido que «un acto voluntario de mutilar implica no reconocerse mutuamente en su integridad de lo que es el cuerpo de la mujer y del varón, en su unión en una carne, que conlleva la fecundidad».

Además, ha afirmado que utilizar anticonceptivos, tanto dentro como fuera del matrimonio, pero sobre todo fuera del matrimonio, es «inmoral» y «no porque lo diga la Iglesia sino porque es falsear la relación de amor».

Por otro lado, ha subrayado la importancia de la familia, cuya protección, según ha indicado, es «más importante que las finanzas» y que, según ha apuntado, es «maltratada» en Occidente. Por ello, ha instado a los poderes públicos a «tomar en serio a la familia como capital social fundamental» ya que, a su juicio, será uno de los elementos que ayude a salir de la crisis.

Además, ha señalado que llama la atención que en unas sociedades «ricas, sanas y sin guerras» la población disminuya. «Eso nunca había sucedido en la historia, y es un síntoma importante de la crisis de valores y de la crisis de tratamiento adecuado de las familias», ha añadido.

Por ello, ha apuntado que esperan, tanto del Gobierno actual como de cualquiera otros gobernantes, que impulsen «una política familiar más justa» y les ha animado a «romper clichés basados en el individualismo y en concepciones trasnochadas de la libertad» que, a su juicio, «causan un daño social tremendo».

No obstante, ha indicado que es «difícil» decir si ven con capacidad o no a los gobernantes para lograrlo, pero ha señalado que confían en que sí lo sean.

Fuente: La Vanguardia

[*Opino}– El oscurantismo sexual. Un caso para ponerse a llorar

30-06-12

Carlos M. Padrón

Lo que cuenta el artículo que sigue da, cuando menos, además de rabia, ganas de llorar.

Como víctima que he sido del maldito oscurantismo sexual, siento una tremenda lástima por esta pobre muchacha, y no puedo evitar maldecir a quienes tanto daño hicieron, no sólo antes y en los tiempos del bestia Rey Felón, Fernando VII (1784-1833) sino, al menos en España, mientras vivió Franco.

La consecuencia colectiva de eso fue el famoso «destape» español, pero las consecuencias individuales las arrastramos por años quienes —como muchos Canarios de mi generación y anteriores—, sin defensa posible nos vimos sometidos a ese oscurantismo mezclado con, y alimentado por, el fanatismo religioso, una de las mayores plagas sociales que registra la Historia.

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29/06/2012

Durante muchos años, el sexo ha constituido uno de los mayores tabúes de la sociedad occidental.

Esto ha provocado numerosas situaciones embarazosas y traumáticas, como la que vivió María Josefa Amalia de Sajonia la noche de su boda con el rey español Fernando VII.

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Este suceso, del que podemos conocer más detalles en el blog «Historias de España», ha llegado hasta nuestros días recogido en una carta que el escritor francés Prosper Mérimée remitió a su gran amigo Stendhal, y que sirve para ilustrar lo alejadas del mundo que vivían las jóvenes aristócratas europeas siglos atrás.

La anécdota narra la noche de bodas de Fernando VII con su tercera esposa, María Josefa Amalia de Sajonia, una joven que aún no había cumplido los 16 años cuando contrajo matrimonio con el rey español, en 1819.

Tras la muerte de su madre, Josefa se había criado en un convento, por lo que su conocimiento de las relaciones carnales era absolutamente inexistente. El monarca, en cambio, era conocido por sus arrebatos sexuales, además de por su obsesión por engendrar un hijo varón que asegurase la continuidad de la monarquía.

Por aquel entonces era costumbre que, justo antes de comenzar la noche de bodas, la princesa de sangre, ya casada y más cercana en categoría al rey, pasase quince minutos con la novia explicándole lo que sucedería después.

Sin embargo, llegado el momento, la cuñada del rey, María Teresa de Braganza, se negó a ejercer tal función ya que era hermana de Isabel de Braganza, la anterior esposa de Fernando. A falta de la princesa, la función debía de ser cumplida por la camarera mayor. Sin embargo, ésta también se negó, alegando que «nunca se había fijado en las cosas que su marido le hacía en la cama».

Así que el rey entra en la habitación de una asustada niña de 16 años que, al verlo así —gordo, entrado en años y, con toda probabilidad, tremendamente excitado—, intenta huir de él corriendo por toda la habitación. De nada sirve intentar comunicarse hablando, puesto que ella no conoce el español ni él el alemán.

Fernando VII monta en cólera y llama a su cuñada y a la camarera mayor para que instruyan a la novia inmediatamente. Tras la breve charla de ambas mujeres con la joven, el rey retorna a la habitación y se dispone a consumar el matrimonio sin encontrar resistencia alguna.

Sin embargo, el temor de María Josefa Amalia de Sajonia era tan grande que, mientras Fernando la penetraba, se fue de vientre sobre él.

El rey, concluye la carta, se limpió como pudo y no volvió a tocar a su esposa en ocho días. Curiosamente, la reina murió diez años después y sin haber tenido descendencia.

Fuente: ABC

[*Opino}– ¿Por qué a veces sientes que tu teléfono celular vibra, pero no es así?

28-06-12

Carlos M. Padrón

Parece claro que quien escribió lo que copio más abajo o no buscó en internet, como dice haberlo hecho, o, si lo hizo, no lo hizo bien, pues en internet está mi artículo «SALUD: Alerta, personal y muy en serio, sobre la modalidad de vibración de los celulares«, tanto en versión en español como en inglés.

Hay que destacar que lo que el autor del artículo adjunto dice haber encontrado habla de vibraciones en los pantalones, o sea, cerca de la pelvis, y, según puede verse, tanto en mi artículo como en muchos de los comentarios que en él se han puesto, es en la pelvis donde se sienten esas vibraciones que, por cierto, no creo que se las pueda llamar ‘fantasmas’ por cuanto son bien reales.

Podrán ser fantasma si se las quiere atribuir al celular, pero no, no es el celular el que vibra sino algo dentro de la pelvis de la «víctima», generalmente del lado derecho.

Seguro estoy de que quien las haya sentido como las sentí yo, anularía en su celular, más pronto que inmediatamente, la opción de que vibre al recibir una llamada.

Yo lo hice así y, además, a partir de entonces llevo siempre el celular en algún lugar por encima de mi cintura; cuanto más alejado de ella, mejor.

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28/06/2012

¿Por qué a veces sientes que el móvil vibra pero no es así?

A mí me ha pasado un centenar de veces, camino por la calle, estoy hablando con alguien o estoy sentado en un restaurant comiendo y de repente siento que me vibra el móvil, como si alguien me estuviera llamando o como si me hubiera llegado un email nuevo. Lo saco del bolsillo y nadie está llamando, no tengo emails nuevos, ninguna notificación nueva, de hecho.

Estoy loco, pienso. O tal vez el movimiento de la tela del pantalón me hace sentir que hay una vibración, aunque no la haya. Pero el hecho que me haya sucedido muchas veces fue motivo suficiente para buscar en internet, si el que está mal de la cabeza soy yo o tal vez somos varios.

Una encuesta realizada en Estados Unidos determinó que el 68% de los encuestados ha sentido estas “vibraciones fantasma” de los cuales 87% lo experimentó una vez por semana y 13% lo experimenta a diario.

Lo bueno es que todos aquellos que lo sentimos no estamos realmente locos, hay algunas teorías que podrían explicar por qué lo sentimos.

De acuerdo a Alex Blaszczynski, de la Escuela de Sicología de la Universidad de Sydney, la vibración puede venir de algún fenómeno eléctrico. ¿Ese sonido que escuchan cuando acercan el móvil a algunos altavoces? Bueno, lo mismo, pero al contrario: una ligera interferencia que hace que se sienta como una vibración. Por el momento es simplemente teoría, pues Blaszczynski no ha hecho ningún estudio formal al respecto.

Fuente: ABC

[*Opino}– Gibraltar, Ceuta y Melilla,… y Canarias de por medio

24-06-12

Carlos M. Padrón

La lectura de los fragmentos del artículo que copio más abajo me lleva a hacerme dos preguntas:

  1. Con qué cara  —o con qué base moral, si es que existe tal en política— se negaría España a las aspiraciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, si está pidiendo a Inglaterra que le devuelva Gibraltar.
  2. Cuánto tardaría Marruecos en pedir también Canarias, si España accediera a darle Ceuta y Melilla,… o si las prospecciones de Repsol cerca del límite de las aguas Canarias encontraran petróleo.

***

2012-06-24

Marruecos espera «mejores días» para exigir Ceuta y Melilla a España

Marruecos no tiene intención de reclamar en la actualidad a España la apertura de un diálogo sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, que considera ocupadas.

«Esperamos mejores días para que España y Marruecos puedan discutir con inteligencia sobre estas dos ciudades que para nosotros son marroquíes», afirma en una entrevista con Europa Press el presidente de la Cámara de Consejeros, Mohamed Cheikh Biadillah.

Este representante del Partido Autenticidad y Modernidad, que se considera creado a iniciativa del Rey Mohamed VI en 2008 como contrapeso a los islamistas moderados, aboga «sinceramente» por el «diálogo» entre ambos países para solucionar el contencioso, pero subraya que Marruecos «nunca» ha «exigido» a España el inicio de estas conversaciones.

«Siempre hemos usado nuestra amistad, comprensión y cooperación como medio que debe permitir algún día poner en marcha una comisión de sabios para encontrar una solución a este problema», señala durante su estancia en Madrid el viernes pasado para comenzar a preparar un foro novedoso entre parlamentarios de ambos países en septiembre próximo.

Biadillah, de origen saharaui, se reunió el viernes con su homólogo español, el presidente del Senado, Pío García Escudero, los miembros de la Mesa del Senado y el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara Alta, el popular Alejandro Muñoz Alonso.

Con ellos acordó celebrar un foro parlamentario hispano marroquí, que se celebrará en Rabat «justo antes» de la próxima cumbre bilateral, fijada para el 12 de septiembre, con el objetivo de acercar más a los parlamentarios de ambos países.

Por parte marroquí, participarán en ese foro los jefes de todos los grupos parlamentarios, mientras que del lado español corresponderá a García Escudero cursar las correspondientes invitaciones. Marruecos, asegura Biadillah, está «abierto» a que visiten Rabat representantes de todos los partidos políticos españoles.

Aunque los temas sobre los que debatirá el foro aún no se han acordado, Biadillah considera que puede suponer una buena oportunidad para discutir sobre asuntos de interés común como la lucha contra la inmigración ilegal, la seguridad en el Sahel e incluso del contencioso del Sáhara Occidental.

…/…

También aborda de pasada las prospecciones de Repsol cerca del límite de las aguas Canarias. «Es necesario que los Gobiernos respectivos, en función de su ley interna y de la normativa internacional, encuentren soluciones adecuadas para respetar los intereses de unos y otros. Pero nuestro futuro y desafíos comunes en materia de desarrollo sostenible, empleo, seguridad, son más importantes y sobrepasan estos problemas coyunturales, que encuentran siempre una solución gracias a la negociación, el diálogo y la cooperación mutua», zanja.

El Gobierno español ha autorizado a Repsol a que haga prospecciones en aguas canarias, cerca de la mediana imaginaria con Marruecos, ante la posibilidad de que haya petróleo bajo la plataforma continental. El reino alauí ya ha iniciado prospecciones en esa zona, desde su lado, por lo que España teme que si existe una bolsa de petróleo se beneficie de ella solo Marruecos.

Fuente: Libertad Digital

[*Opino}– Éxitos musicales de los ’40s-’50s: ‘Dos gardenias’

31-05-12

Carlos M. Padrón

La versión que de esta canción —que me llegó por cortesía de Juan Antonio Pino Capote y que puede escucharse o bajarse de AQUÍ— llegó a El Paso, allá por 1950, era cantada por Antonio Machín, y la letra desató las iras de mi padre y de mi tío-abuelo —y vecino muy cercano—, Juan Sosa, porque trataba sobre el despecho amoroso, y hablaba mucho de amor.

Igual ojeriza le tenían ellos a otra canción cuya letra decía «Amor, amor, amor, nació de ti, nació de mí,….», y ambas la pasaban mucho por la radio.

Yo, entonces un adolescente, me horrorizaba de que a ellos les disgustara eso. Mal sabía que con el tiempo me ocurriría lo mismo y terminaría acuñando el término drogamor para llamar al sentimiento que inspiró, y sigue inspirando, la letra de ésas y del 90% de todas las demás canciones.

Hoy sé también que entonces, cuando siendo yo adolescente notó mi padre mi extrañeza ante su rechazo a esas canciones, fue el momento ideal para que él me explicara la diferencia entre amor y drogamor, aún a riesgo de yo no la entendiera.

Pero, dado como soy a escarmentar en cabeza ajena, seguro estoy de que esa explicación, sobre todo si hubiera sido reiterada y apoyada con varios de los muchos ejemplos que en el pueblo había, no se me habría olvidado, y la habría tenido yo en cuenta al experimentar los síntomas del drogamor.

[*Opino}– La mujer con las piernas del millón de dólares

27-05-12

Carlos M. Padrón

Insisto en que lo curioso acerca de las piernas femeninas es que todo el mundo está de acuerdo en cómo son las bonitas…

Pero las mujeres que no las tienen bonitas protestan y patalean argumentando en contra de quienes celebramos ésas del tipo que merecen el nombre de «Un millón de dólares», como si fuera culpa nuestra.

A consecuencia del post El (supuesto) atractivo de las piernas largas, algunas damas me han endilgado comentarios de calibre tan fuerte que no me he atrevido a publicarlos, aunque a otros, que no son precisamente piropos para mí, sí les he dado curso, y pueden leerse al final del ante mencionado post.

Pero no, digan ellas lo que digan, hay piernas que son un verdadero prodigio, y otras que son un espanto, aunque eso no signifique, como quieren dar a entender algunas de las damas protestonas, que las dueñas de las primeras sean mejores personas que las dueñas de las segundas.

Las que las tienen bonitas lo saben, y las exhiben y les sacan provecho,… las más de las veces para dar envidia a sus congéneres

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La mujer con las piernas del millón de dólares

En estos tiempos en los que vivimos, cuando se pagan más de 100 millones de euros por un jugador de fútbol, no es extraño que se aseguren por una gran cantidad esas piernas tan valiosas.

Pero esto no es algo nuevo, de hecho, hay una mujer conocida como “la mujer de las piernas del millón de dólares”. Esta bella dama no era otra que Betty Grable.

Grable es una de las diosas de ese mundo tan atractivo y artístico que es el de las pin-up.

Comenzó en el mundo del cine como una de las bailarinas y actrices que lucían palmito y estilo en las películas de los años ’40s y ’50s del siglo pasado. Según parece, nuestra amiga era tan buena en este tipo de actuaciones que llegó a ser la mejor pagada de todas ellas.

Del cine pasó a la fotografía, y también fue una cotizada modelo.

Las fotos de Grable, pin-ups, fueron admiradas con gran deleite por los soldados de la Segunda Guerra Mundial. En 1943 posó para la foto aquí reproducida que le daría más fama como pin-up.

El autor de la foto fue Frank Powolny, y los soldados le estuvieron agradecidos por aquel trabajo durante las largas noches de guerra (intuyo).

Después de esto, sus piernas fueron aseguradas por valor de 1 millón de dólares de la época, y comenzó a conocérsela como “la mujer con las piernas del millón de dólares”.

Por cierto, la aseguradora fue Lloyd’s. Seguramente lo valían.

Cortesía de Leonardo Masina