[*Opino}– Plastaforma vs. Caracas y El Paso

24/05/12

Carlos M. Padrón

Florida toda, y en particular Miami, es un lugar liso que parece una plasta sobre el mar. Un lugar tan plano que en él no se consigue ni un solo montículo que sirva de referencia topográfica para uno orientarse.

Como ya conté en este blog, me parece una plataforma artificial colocada en órbita de algún cuerpo sideral, y destinada a que las naves hagan escala en ella antes de continuar viaje hacia un lugar o ciudad que sean reales. De aquí que para ese lugar haya yo escogido el nombre de Plastaforma, que, según parece, ha disgustado a algunas personas.

Con ánimo de mitigar esa molestia, aquí va mi explicación.

A mí, que nací, me crié y he vivido siempre en lugares montañosos, Miami, esa planicie desde la que ni siquiera en el horizonte se divisa aunque sea un pequeño promontorio, me resulta asfixiante y casi antinatural.

Mi madre (q.e.p.d.) vivió en Bolondrón (Cuba) durante ocho años, y, desde niño yo, ella me contaba que de Cuba le había gustado todo excepto una cosa: la zona donde ella vivió no tenía montañas, y eso le causaba dificultad para respirar.

Siempre creí que esto se trataba de una manía de parte de mi madre,… hasta que fui a Miami la primera vez, de pronto sentí dificultad para respirar,… y me acordé de mi madre en Cuba. Al rato, ya tenía yo trastornos en la presión arterial.

He estado en Miami muchas veces, pero casi siempre llegué un viernes por la noche, hice compras el sábado, y me fui, o en el último vuelo del sábado, si mi destino era Europa, o en uno de la mañana del domingo, si mi destino era Caracas. Si llegaba desde Europa, continuaba viaje ese mismo día.

O sea, que las más de las veces que he estado en Miami han sido en tránsito, pues estar más tiempo en ese lugar no es bueno para mi salud, como no lo es bajar de Caracas al litoral y subir el mismo día. El nivel del mar más el calor son un cóctel que me cae muy mal: me causa hiperventilación.

Tal vez esto tenga algo que ver con que El Paso, mi pueblo natal, es un lugar rodeado de montañas por el norte, este y sur, y a bastante altura sobre el nivel del mar (en promedio, 644 metros). Y Caracas, la ciudad en la que he pasado la mayor parte de mi vida, está también a bastante altura sobre el nivel del mar (en promedio, 900 metros) y en un valle cuyo norte es, además de majestuoso, inconfundible: el cerro Ávila.

Desde una casa ubicada en Colinas de Bello Monte (Caracas) tomé el sábado 19/05/12 estas dos fotos, porque al contemplar tan espectacular vista de una parte de Caracas no pude menos que, después de extasiarme, acordarme de Plastaforma. ¡Qué contraste!

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Aquí no hay problema para orientarse, pues todos sabemos que el cerro Ávila, visible desde cualquier lado, es el norte.

Y salvando la gran distancia, las montañas acunan también a El Paso.

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Este pico, llamado Bejenao, es nuestro norte. Detrás, está La Caldera de Taburiente.

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Y las «paredes» del imponente cráter de La Caldera de Taburiente son, a escala, el equivalente pasense del cerro Ávila caraqueño.

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COMENTARIOS

 

[*Opino}– El atrofiante uso de algunas tecnologías – Padronel
[…] aquí, que fue en 2012, quise comprar una tarjeta SIM apenas llegar en tránsito al aeropuerto de Plastaforma, pero me dijeron que en los aeropuertos no las vendían, así que la compré en AT&T al llegar […]

[*Opino}– El problemático futuro de Plastaforma (aka Miami)… o de casi toda Florida – Padronel
[…] el artículo que copio abajo, pues si bauticé ese lugar como Plastaforma fue porque, como dije AQUÍ, desde el aire puede constatarse que es una plasta o plataforma, sin pinta de tierra realmente […]

Estela
Gracias por darme la oportunidad de conocer un poco más de El Paso, lugar donde nacieron mis abuelos.

¡Bellísimo!

Estela

[*Opino}– Vargas Llosa: ‘La vieja idea de cultura ha estallado en pedazos’

08/05/2012

Carlos M. Padrón

Lo que hoy llaman ‘cultura’ se me sigue atragantando.

Varias veces en este blog he dicho qué fue lo que acerca de cultura me enseñaron en mis estudios allá por mediados de la década de los ’50s, y aún recuerdo el excelente ejemplo que al respecto encontré años después:

«El mejor ejemplo de lo que me enseñaron que era cultura y civilización es el de dos libros:

  1. Uno elegantemente impreso y encuadernado, con papel de primera calidad y brillantes ilustraciones a color, que trata sobre el desarrollo de una corrida de toros; y,
  2. Otro con pobre encuadernación, peor papel y muy malas ilustraciones, que es la novela “La guerra y la paz”, de león Tolstoi.

El primero es ejemplo de avanzada civilización; el segundo lo es de cultura».

Pero desde hace ya tiempo he visto en varias ciudades las llamadas «Casa de la cultura» que, en su gran mayoría, sirven para tocar música bailable, y montar bailes y otro tipo de reuniones sociales en las que, generalmente, no escasea el alcohol.

Aunque las definiciones que ofrece el DRAE con son muy claras,

  • Idiosincrasia. (Del gr. ?????????????, temperamento particular). 1. f. Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad.
  • Cultura: Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.

Me temo que, al igual que se ha hecho con términos como obsceno, en español se ha copiado la acepción que de cultura tienen los gringos, acepción que en nuestro idioma no es realmente cultura sino idiosincrasia o civilización, y lo que hoy día se llama, por ejemplo, «cultura maya» es en realidad «civilización maya».

No acepto, por ejemplo, que un grupo de personas moviendo el culo al compás de los tambores de Barlovento (Venezuela) sea cultura, aunque lo hagan el una «Casa de la cultura», como tampoco acepto que lo sea un grupo de personas vestidas de «magos» y bailando tajaraste en Canarias. Ambas son manifestaciones tradicionales de la idiosincrasia de esos pueblos.

La cultura está reñida con la vulgaridad, concepto éste que es subjetivo, pues lo que es vulgar para un pueblo no lo es para otro. Pero lo que sí es seguro es que las genuinas manifestaciones culturales (composiciones de músicos como Beethoven, Verdi, Handel, etc.; los poemas recogidos en «Las mil mejores poesías de la lengua aastellana»; obras como «Doña Bárbara» y, en general, lo que resulta de estudios universitarios) no tienen nada de vulgares.

Unos hermanos, jóvenes ellos y nacidos en Venezuela, que se fueron a Canarias, me dijeron que la música folclórica Canaria era monótona y aburrida. Añado que aburridísima, pero, ¿cuál música folclórica no lo es?

Toda ella sigue igual después de siglos, lo cual, porque ha sobrevivido, la hace una tradición que, por patriota o patriotero, uno llega a celebrar durante ciertos eventos, pero no más. Esa música es la manifestación de la idiosincrasia de un pueblo, una manifestación que tiende a ser menos aceptada cada día, cosa que no ocurre con las manifestaciones culturales genuinas.

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08/05/2012

Mario Vargas Llosa considera absolutamente evidente que la vieja idea de cultura, la que había hace cincuenta o sesenta años, no es válida, ya que hay una realidad que la ha hecho estallar en pedazos, y no está claro qué la ha reemplazado.

«Vivimos en un período de gran confusión», aseguraba Vargas Llosa en un debate sobre su ensayo «La civilización del espectáculo» (Alfaguara), que tuvo lugar durante la entrega de los premios NH de relatos que llevan el nombre del gran escritor peruano.

 

Rodeado de escritores, como Jordi Gracia, Fernando Aramburu, Ángeles Caso, Luisgé Martín, Gonzalo Hidalgo Bayal, y José Luis Martín Nogales, entre otros, Vargas Llosa insistió en que la cultura hoy día es más diversión y entretenimiento que reflexión o indagación sobre aspectos fundamentales de la existencia humana.

Y no es que el autor de novelas tan esenciales como «Conversación en la Catedral», «La casa verde» o «La fiesta del Chivo» esté en contra del entretenimiento ni del cine, por ejemplo. «Me encanta el cine, y puedo ver películas malas, como las de Schwarzenegger», dijo el escritor entre las risas de los asistentes.

«Me gusta mucho el fútbol, y me exalto mucho en las tribunas, pero creo que, por mi formación, afortunadamente puedo establecer categorías entre lo que son las películas de Schwarzenegger y las de Visconti», añadió.

Pero aseguró que actualmente hay un público que no está en condiciones de hacer ese tipo de discriminación.

Algunos celebran los cambios que se están produciendo y que, por fin, la cultura llegue a todo el mundo y se haya democratizado de verdad. Pero otros, entre los cuales se encuentra el escritor, ven con preocupación la desaparición de ciertos órdenes de prelación, de ciertos valores y cánones estéticos, y también éticos, que hasta no hace mucho constituían unas guías que permitían orientarse entre las diversas propuestas culturales, señaló.

Vargas Llosa cree que la globalización es una de las buenas cosas de este tiempo, porque va a servir para acabar con prejuicios y lugares comunes que antes separaban a las razas, a las culturas, por el extraordinario aislamiento en que vivíamos.

También, la gran revolución de las comunicaciones hace difícil establecer sistemas de control y de censura del pensamiento, y ésa es otra de las ventajas de los cambios que se viven. Pero, en el campo de la cultura, esa revolución ha tenido un efecto negativo porque los grandes medios de comunicación apuntan por lo general hacia lo más bajo para alcanzar la mayor audiencia, en especial la televisión, agregó.

En todo este proceso, agregó el premio nobel de literatura, sí hay una cierta responsabilidad por parte de los artistas, escritores e intelectuales por haber dado la espalda en muchos casos al gran público en razón de una moral intransigente, y por negarse a hacer más asequible el producto cultural a fin de que pudiera llegar al gran público sin sacrificar el rigor creativo.

En ese sentido, el siglo XIX fue ejemplar porque produjo una literatura de gran calidad y, al mismo tiempo, llegó al gran público, como sucedió con Víctor Hugo, Dickens o Tolstoi. Luego, a comienzos del siglo XX, eso se comienza a perder, y la literatura que se hacía se fue encerrando en un mundo al que gran público le vuelve la espalda.

Ese público, afirmó Vargas Llosa, se va alimentando cada vez más de una literatura de poca calidad, y es el que es ganado por la cultura de la imagen.

El escritor dejó claro que hay excepciones, como el caso de «Cien años de soledad», de Gabriel García Márquez, que ha sido leído por millones de personas, y es un libro de altísima calidad.

Fuente: La Vanguardia

[*Opino}– España. El triunfo de los mediocres

14-05-12

Carlos M. Padrón

Por vía de e-mail, Mary Carmen Barbuzano, una paisana asidua de este blog, me ha hecho llegar, como obra de un anónimo que supuestamente se hace llamar ‘Bloguero’. el artículo que copio más abajo.

Como reúne todas los puntos —y más— que acerca de la mediocridad de España he visto en la propia prensa digital española, y que varias veces he publicado aquí (ver más abajo ‘Artículos relacionados’), busqué en Google y encontré que su autor es un señor de nombre David Jiménez, quien lo publicó en su blog personal.

Lo que me ha impactado más de este artículo es la frase «porque son de los nuestros«. En mi opinión, es ahí donde radica la causa del evidente deterioro de muchos países, EEUU entre ellos, porque en todos ha aumentado, y sigue aumentando, la cantidad de mediocres y, peor aún, la cantidad de chusma, y tanto los de una clase como los de la otra, que tienen derecho a voto, sólo se sienten felices cuando en los puestos de mando ven a uno como ellos.

Los chusma son mayormente acomplejados sociales que creen que el hábito hace al monje, que, yendo siempre por la vía del mínimo esfuerzo, cambian o destruyen todo lo que haya sido hecho por otros, ya que en eso no pueden ver reflejada su chabacanería sino algo que, además, les ofende porque funciona, pues lo de ellos es, en su afán de cambiar todo, improvisar, sin lógica ni fundamento, medidas que más pronto que tarde demuestran su ineficacia.

Me temo que la única salida a esto, si es que la hay, es que un día, que podría ser muy duro, el péndulo de la política se vaya abruptamente al otro extremo.

No se me ocurre añadir nada más a la ya deplorable lista armada por el Sr. Jiménez y que me llegó con estas fotos a título de ejemplos de mediocres muy conocidos —y, por supuesto, populares y hasta admirados— en España.

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Mis felicitaciones a David Jiménez.

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Febrero 28, 2012

El triunfo de los mediocres

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Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, que va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o de la prima de riesgo.

Que ha llegado la hora de asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general, de reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel, y de admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.

Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana; tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación, y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan,… porque son de los nuestros.

Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

  • Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.
  • Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un presidente que hablara inglés o tuviera mínimos conocimientos sobre política internacional.
  • Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir incluso a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
  • Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo trece veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
  • Mediocre es un país que no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo, y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
  • Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro que, sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
  • Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada —cuando no robada impunemente— y la independencia sancionada.
  • Mediocre es un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que se insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad, y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
  • Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse, o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.

Fuente: Blog de David Jiménez

Cortesía de Mary Carmen Barbuzano

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COMENTARIOS

 

Leonardo Masina
MEDIOCRE es un país donde, como sucede en España, los aumentos de sueldo son colectivos, pactados entre la patronal y los sindicatos, o sea, todos en la misma fecha y todos con el mismo porcentaje.

Cuando uno, trabajando por IBM, a España desde un país “supuestamente” tercermundista en el que los aumentos de sueldo que hacía IBM eran por mérito, basados en el resultado de una evaluación personal y en unos “baremos” que motivaban al empelado, y al llegar a España y seguir trabajando de igual manera se encuentra con que los compañeros le dicen: “¿Y tú por qué trabajas así si te van a pagar lo mismo que al que no da golpe”.

Por ese motivo, en España no saben ni entienden lo que significa PRODUCTIVIDAD, EFICIENCIA o RENDIMIENTO sino que sólo se fijan en cuántas horas uno está presente en el trabajo, y de ahí se deduce si el empleado es o no un BUEN TRABAJADOR.

Los que no lo habían entendido, ya saben por qué España va mal, y es porque cada cual está mirando a ver quién se pone “manos a la obra” y agacha el lomo. Así pasa entre trabajadores, estudiantes, Ayuntamientos, diputaciones, Comunidades Autónomas y, sobre todo, Gobierno y SINDICATOS.

Y, para los que no lo supiesen, existen además los “liberados sindicales” que son unos PARÁSITOS que, con la excusa de que representan al sindicato, cobran pero no trabajan.

Como extranjero que vive en España, esto es lo que he logrado entender hasta ahora, y me imagino cuantas cosas más habrá de las que ni sé ni me he enterado.

P.D.1

Aunque “supuestamente” estamos viviendo en un país libre, el modo o forma de trabajar en él es más parecido al de un país COMUNISTA: “¿Para qué trabajar si sólo engordamos al dueño?”.

¡Y así jodemos al país y nos hundimos todos!

P.D. 2

Me ha venido a la mente otro detalle: ¿Dónde se ha visto, como ocurre en España, que sea el gobierno quien pague y mantenga a los sindicatos?

Pues se ve en España, donde, aunque la cuota de afiliados a los sindicatos no representa ni un 10% de los trabajadores, el gobierno subvenciona a los sindicatos,… para que le monten las huelgas. ¡Increíble, pero cierto!

¿Saben quiénes son los que más cobran para dar cursos de formación a los parados/desempleados?

Si han dicho los sindicatos han acertado. Por tanto, cuantos más parados haya, más cobran los sindicatos.

Asíque sólo si fuesen pendejos se pondrían a crear empleo, pues si lo hicieran se les acabaría el chollo.

Adolfo Blanco
Mediocre es un país repleto de “indignados” que sólo saben reclamar supuestos derechos ganados con esfuerzo ajeno, pero que se olvidan de que la vida y el éxito se labran a base de deberes.

Mediocre es un país que piensa que son los sindicatos y las marchas los que les van a sacar de abajo, y no el esfuerzo personal de cada uno de sus ciudadanos.

[*Opino}– España. La banca, el fraude fiscal, y el New York Times

08-05-12

Carlos M. Padrón

Como no leo el New York Times, ignoro si lo que sigue es o no cierto, pero no me extraña que lo sea porque encaja muy bien dentro del cuadro que acerca de España describe César Vidal en su serie de artículos titulados «España. Las razones de una diferencia», especialmente en los titulados así:

  • (24) ¿Hay salida? (XII): El nepotismo, entre la familia y la ‘famiglia’
  • (25) ¿Hay salida? (XIII): Sagrado localismo
  • (26) ¿Hay salida? (XIV): La secta
  • (27) ¿Hay salida? (XV): La secta II o el imperio del monopolio

En ellos se habla de algo que puede explicar lo que cuenta el artículo que copio abajo y que me hizo recordar lo que una vez escuché decir a un personaje político y exguerrillero. Cuando un periodista le preguntó su opinión sobre una fuga de presos ocurrida el día anterior, este personaje contestó. «El deber de todo preso es fugarse».

Si aplicamos esto a la materia impositiva, el deber de todo ciudadano es no pagar impuestos. Como esto es algo que hoy día resulta casi irrealizable, entonces los ciudadanos se las arreglan para pagar la menor cantidad posible, cosa que, hasta donde sé, hace todo el mundo.

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21-10-2011

La banca, el fraude fiscal, y el New York Times

El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos, además de en España.

En EEUU, el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.

Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander, sino el de su presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España.

Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes de España ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos publicados en el diario más influyente de EEUU, y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que, si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el Presidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso de Emilio Botín.

Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento, por parte de Emilio Botín y de su familia, de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la Banca suiza HSBC.

Por lo visto, en las cuentas de tal Banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado del HSBC, despechado por el maltrato recibido por ese Banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban allí su dinero sin nunca declararlo en sus propios países. Entre esas personas había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, más grandes nombres de la vida política y empresarial.

Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran Banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa.

Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, lo que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene, y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos.

Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos. En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa —según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español— sólo el 8% del total.

Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria.

El caso más conocido es la gestión realizada por la exvicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales investigaciones.

Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, “el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal”.

Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado, así como su temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, quien en un momento de franqueza admitió que “los ricos no pagan impuestos en España”.

Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súper ricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso.

La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula; en realidad, alcanza niveles de frivolidad, pues ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España (y en Cataluña), uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor.

Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando.

Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la Banca es el silencio que sobre ello existe en los medios de información.

Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la Banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos. Aclara el Sr. Salvador Arancibia que éstas son “….medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada”.

De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman “libertad de prensa”.

Fuente: Sott.net

Cortesía de Mary Carmen Barbuzano

[*Opino}– España. El colmo de las comisiones bancarias: 1,50 euros por escribir el concepto en un ingreso

09-05-12

Carlos M. Padrón

Definitivamente, ¡el colmo!

¿Cómo es posible que se permita que los Bancos hagan eso? Ante algo así, y dada la coyuntura actual, mejor sería volver al uso del colchón como alcancía.

Ya he dicho varias veces que carece de toda lógica financiera que si yo le doy dinero a alguien para que ese alguien, además de guardarme el dinero, lo use para hacer negocios —que, como la concesión de créditos, son la razón de su existencia—, tenga yo que, encima, pagarle por esa gracia.

¿Acaso ese alguien estaría dispuesto a compartir conmigo los beneficios que obtenga de los negocios que haga con mi dinero? Por supuesto que no. Entonces, ¿por qué darle mi dinero para que me exprima a punta de comisiones?

Si yo deposito dinero en un Banco, es el Banco quien debe pagarme a mí, y no al revés, pues le estoy dando la materia prima con la que el Banco funciona y gana dinero. Si lo que cobra por intereses de créditos, hipotecas y demás, no le resulta suficiente, pues que suba esos intereses pero que no me trate de sacarme dinero con argumentos tan estúpidos, por no decir sinvergüenzas, como «liquidación de cuenta», «mantenimiento de cuenta», «concepto del ingreso», etc.

Durante 30 de mis 43 años de vida laboral trabajé con Bancos, y nunca vi supe de ninguno que hiciera tales cobros, que habrían sido considerados poco menos que como un atraco.

Me pregunto si en Islandia pueden hacer los Bancos, ahora, esta tropelía.

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09/05/2012

Banco Popular introduce una comisión de 1,50 € por indicar el concepto en un ingreso

Teresa Sánchez Vicente

Los Bancos recurren cada vez más al aumento e introducción de nuevas tarifas en plena reestructuración del sistema financiero.

La organización de consumidores OCU ya advertía, a finales de 2011, de esta tendencia, y denunciaba que las operaciones que más habían subido eran las transferencias de una entidad bancaria a otra, un 44,2% respecto a principios de año.

Así, el valor medio de una transferencia en plaza distinta se situaba, en marzo de 2012, en 4,53 €, según datos del Banco de España. En el caso de BBVA, tiene un costo mínimo de 3,25 €, con un complemento de 3 € por pago en efectivo, según las tarifas actualizadas ayer.

En otras entidades, como el Santander, las comisiones son de 3,50 € por operación a un Banco diferente; y en Bankia, de 3,25 €.

Pero no sólo de transferencias viven los Bancos, algunos, como el Banco Popular, incorporaron a mediados de febrero nuevos sobrecostos como el cobro de un 1,5 € por indicar el concepto al realizar un ingreso bancario.

La entidad, presidida por Ángel Ron, también ha introducido como novedad el cargo de 0,50 € cada vez que se retira efectivo en la ventanilla de cualquier oficina. Otros, como BBVA, aplican una tarifa de 1,50 € por pagos en efectivo en plazas distintas a donde esté domiciliada la cuenta.

Las entidades financieras también recurren a cobros por cada apunte o movimiento, siempre y cuando no se tenga domiciliada la nómina. Barclays y Santander cargan 0,60 € y, por su parte, BBVA y Popular, 0,50 €.

Desde la organización de consumidores Facua advierten de que las entidades sí pueden modificar de forma unilateral las comisiones de mantenimiento y administración, pero siempre y cuando se comunique al cliente y se exponga en el tablón de anuncios de las entidades.

Fuente: ABC

[*Opino}– La mitad de los españoles no recuerdan el nombre de ningún personaje científico

08-05-12

Carlos M. Padrón

¿No lo recuerdan o no lo saben?

Tal parece que tenía razón Pérez Reverte cuando dijo que «España es un país gozosamente inculto, deliberadamente inculto, que incluso alardea de ser inculto….».

Y en su ya larga serie de 27 artículos sobre España, las razones de una diferencia —especie de alusión sarcástica a lo de Spain is different—, lo ha explicado muy bien César Vidal.

Pero, claro, si me dan estado de bienestar, ¿para qué voy a esforzarme en estudiar, en superarme, en saber más? Lo que cuenta es vivir bien y trabajando lo menos posible. Eso de buscar la excelencia es cosa de enfermos que requieren terapia urgente.

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08/05/2012

Álvaro Calleja

La mitad de los españoles no recuerdan el nombre de ningún personaje científico

«¿Podría usted decirme el nombre de los tres científicos que, en su opinión, han sido los más importantes de toda la historia?».

La respuesta de los españoles encuestados resultan reveladoras. Casi la mitad de ellos no son capaces de recordar ningún nombre.

Según un estudio presentado hoy por la Fundación BBVA, España se sitúa a la cola de conocimientos científicos de Europa. De los once países encuestados (Italia, Austria, República Checa, Polonia, Alemania, Países Bajos, Francia, Reino Unido, Dinamarca, España, y también Estados Unidos), nuestro país cosecha el último lugar de la tabla, con 11,2 de media —sobre 22— en cuanto a erudición científica objetiva.

El análisis, compuesto por 16.500 entrevistas (1.500 por país) realizadas a una población mayor de 18 años, refleja una desigualdad de España respecto a la media de la Unión Europea (UE).

Aunque, sin embargo, el nivel de interés de los españoles hacia los asuntos de la Ciencia es mayor que en otros países, con una nota de un 5,7 nuestro país se encuentra en el cuarto lugar de esta tabla (por detrás de Países Bajos, Dinamarca y Francia); un 0,1 por encima de la media europea (5,6).

El asunto cambia cuando se observa el grado de información que el español percibe en relación a este campo. Sobre dicho aspecto, España suspende con un 4,7 de nota, que la relega al penúltimo lugar de la clasificación, sólo por delante de República Checa.

Nuestra nación es el lugar donde se da la mayor diferencia entre interés (demanda) e información (oferta) sobre Ciencia, con una disimilitud de un punto. El Estado que se siente más informado es, de nuevo, los Países Bajos.

Según Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA, «la variable que más influye» en la información científica de cara al ciudadano y en el grado de conocimiento de una sociedad es, por encima de los medios de comunicación, «el sistema educativo de un país». Además, según añadió, el saber de una sociedad está ligado «a sus indicadores de riqueza».

Mejorar la educación

Queda mucho camino por recorrer. En España, tan sólo un 20,5 de los encuestados visitaron un museo o exposición de Ciencia o tecnología durante el último año (quedando desplazada al séptimo lugar, con casi cinco puntos por debajo de la media europea) y solo un 5,7 han asistido a alguna charla sobre temas científicos o tecnológicos durante el mismo periodo de tiempo.

En este punto, de nuevo, España ocupa el último lugar de la tabla.

En cuanto a la presencia de la Ciencia en el día a día de los españoles, el estudio además se pregunta: ¿qué grado de penetración obtiene esta materia en las conversaciones cotidianas entre familiares y amigos?

La respuesta nos deja exclusivamente por delante de la República Checa: tan sólo un 2,1% de los encuestados hablan «con mucha frecuencia» sobre asuntos científicos.

El perfil de la persona que visita museos, según demuestra el análisis, se asemeja al retrato del ciudadano que presenta mayor conocimientos científicos: hombre de 25 a 34 años, con estudios. Mientras que los jóvenes de nuestra nación acortan distancias con los del resto de Europa, nuestros ancianos presentan un alejamiento pronunciado de estos temas. Casi un 57% de los mayores de 65 años no poseen ninguna clase de bagaje científico.

¿Cuánto sabemos sobre Ciencia?

«¿Entiende por completo esta serie de términos?». Con el objetivo de averiguar el saber «percibido» por los ciudadanos, el estudio de la Fundación BBVA lanza varias expresiones o palabras que aparecen habitualmente en los medios de comunicación, para comprobar si realmente son comprendidos por la sociedad.

Un 51,9% de los españoles dicen saber por completo en qué consiste la fuerza de la gravedad, por un 55,7% de los países europeos. De igual modo, un 36,6% de ciudadanos de nuestro país dicen comprender el significado completo de «átomo», por un 44,7% del resto de países entrevistados. En cuanto a las células madre, el término menos conocido por los europeos, un 38,3% de los españoles aseguran saber qué son.

Mientras que la media de conocimiento percibido es mayor en Dinamarca, Alemania y Países Bajos (por encima de Estados Unidos), España se sitúa en la parte baja de la tabla con un suspenso de 5 sobre 12.

Después de analizar las percepciones científicas de los ciudadanos, el estudio pasa a valorar el conocimiento objetivo de los mismos. «Casi todos los microorganismos son perjudiciales para los seres humanos. ¿Verdadero o falso?». Un 44,9% de los españoles responde bien, por un 63,2% de los europeos.

Lógicamente, tal afirmación es falsa. Pero aún hay más. «¿Cuál de estas afirmaciones es cierta?: el Sol se mueve alrededor de la Tierra. La Tierra se mueve alrededor del Sol. Ni el Sol ni la Tierra se mueven».

Un 10,3% de nuestros ciudadanos afirman que el Sol se mueve alrededor de la Tierra, por un 22,4% de los franceses. Y, de forma sorprendente, un 21,8% de los entrevistados en los Países Bajos, y un 14,8% de los daneses (los dos países con más conocimientos objetivos sobre Ciencia) responden que el Sol orbita alrededor de nuestro planeta.

Grandes maestros

En la mayoría de los países encuestados, los ciudadanos demuestran reconocer el talento nacional. Sin embargo, en el ránking español sólo aparecen dos científicos de nuestro país: Santiago Ramón y Cajal (con un 5% de las menciones) y Severo Ochoa (con un 2,5%).

El primero de nuestra tabla es Albert Einstein (que lidera nueve de las diez clasificaciones foráneas), seguido de Isaac Newton y Alexander Fleming. En Europa, un 27% no pudieron decir ningún nombre de ningún científico de toda la historia. En España, casi un 46%.

A este respecto, la conclusión del director de la Fundación BBVA es clara: «Necesitamos más ocasiones, como programas o becas, para que la gente conozca a nuestras figuras más emblemáticas». Pardo anunció que seguirán realizando este estudio cada dos años.

Fuente: ABC

[*Opino}– Don Pascual O’Dogherty, de 90 años, presenta su tesis doctoral (Reedición con nuevo reportaje y vídeo)

(Publicado inicialmente el 05/04/2010)

Su hija Carmen, excompañera mía en IBM-Madrid, me escribió esto, y me envió el artículo que copio más más abajo, que fue publicado en La Razón (España).

24-03-2010

Carlos, mi padre presentó su tesis doctoral hace 10 días, y encima le dieron sobresaliente cum laude. La verdad es que conserva un coco increíble; estuve en la presentación y lo hizo fenomenal, de forma muy didáctica (y eso que el temita se las trae), sin leer un solo papel y aportando muchísimos detalles. Creo que con casi 90 años eso es una proeza.

En fin, que estoy orgullosa y por eso te lo mando.

Y Carmen tiene sobrados motivos para estar orgullosa, pues lo hecho por su padre merece, además de sana envidia, un efusivo reconocimiento y una calurosa felicitación para él, extensiva a toda su familia.

Y eso que acerca de hacer ejercicio declaró Don Pascual me gustó mucho. No así lo del whisky, que no me gusta; prefiero el vino tinto, y de San Juan a Corpus una vez, me fumo un puro.

Carlos M. Padrón

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24 Marzo 2010

—¿Qué ha querido demostrarse a sí mismo leyendo su tesis doctoral de Ingeniería Naval a los 89 años?

—Nada. Tengo mucha confianza en mí mismo. Era un trámite muy grato.

—¿Pretendía demostrar algo a los demás?

—Tampoco. Tal vez que nunca es tarde para hacer un doctorado.

—Y ahora, ¿a prepararse para los Juegos Olímpicos?

—Ja, ja, ja. Sería demasiado. A mis años ya hay alguna dificultad para el salto con pértiga.

—Por cierto: ¿se encuentra tan bien por no haber hecho deporte nunca?

—Sí. Los más deportistas de mi generación ya han desaparecido. Mi buen estado lo atribuyo a la genética y al consumo moderado de alcohol.

—La mujer más vieja del mundo, rusa, dice que ha llegado a los 130 porque bebe vodka a diario.

—Yo me bebo un whisky todos los días. No olvide mi ascendencia irlandesa.

—Ya sólo falta que se fume un par de puros…

—No. Nunca he fumado. Tampoco soy muy aficionado a los vinos.

—O sea, que para ser longevo hay que hacer lo contrario de lo que aconsejan.

—En parte, sí. Sobre todo hay que trabajar en lo que a uno le gusta.

—Su tesis fue sobre cómo optimizar la estabilidad y rendimiento de los buques. ¿Llega el barco a reacción?

—La velocidad es cara. Interesa más que los barcos sean económicos.

—Por la crisis, ¿volverá la navegación a vela?

—No creo que sea para tanto, pero no es imposible.

—¿Existe el barco insumergible?

—No, que yo sepa. Hay lanchas insumergibles, pero barcos…

—¿El enemigo más peligroso del buque?

—La ola gigante, el hielo y la niebla.

—¿Qué hubiera hecho usted de haber estado en el Titanic?

—Organizar el desembarco del pasaje. Los caballeros, los últimos.

—Contraalmirante: va en un barco y se aproxima un tsunami. ¿Qué ordena?

—Cerrar escotillas, habilitar botes de salvamento y poner proa a la ola.

—¿Se podría hacer un barco inabordable por los piratas?

—Pienso que no. Lo que necesitan esos barcos es protección armada.

—¿Hay que pagar a los secuestradores, o…?

—Tema complejo. Creo que no se debe pagar, pero si entre los secuestrados estuviera un hijo mío quizá diría otra cosa…

—¿Ve el país semihundido o a punto de zozobrar?

—Somos un barco a la deriva, pero no creo que lleguemos a naufragar.

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Con firma propia
* Profesión: Contraalmirante del Cuerpo de Ingenieros. Doctor ingeniero naval.
* Nació en 1920 en San Fernando (Cádiz).
* Por qué está aquí: Porque a los 89 años ha leído su tesis doctoral.

La Razón

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07/05/2012

Me cuenta Carmen que aunque su padre «presentó su tesis hace 2 años, no pudo acudir a la sesión de investidura de la toga hasta hace poco porque le pusieron una prótesis en la cadera, así que ha habido un pequeño revuelo en varios medios de comunicación, entre ayer y hoy», o sea, entre el 3 y el 4 de este mes de mayo.

Producto de ese revuelo es este arttículo, y el vídeo cuyo enlace pongo al final.

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Reportaje en UNED

03/05/2012

Por María Isabel Serrano

Lee sus tesis doctoral…. con 91 años

Pascual O’Dogherty es marino, ingeniero naval, y un apasionado de las mareas.

Si se nace en la Isla del León, San Fernando (Cádiz), hay muchas papeletas para acabar siendo marino, o ingeniero naval o las dos cosas.

Eso le ocurrió a Pascual O’Dogherty que, a punto de cumplir 92 años, acaba de leer su tesis doctoral sobre «El comportamiento del buque en el mar» en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Navales (ETSIN), de la Universidad Politécnica. Un verdadero récord.

El universitario nonagenario en su vivienda familiar. Fotografía: Isabel Permuy

Lo de O’Dogherty le viene a Pascual de sus ancestros irlandeses. «Un país y un pueblo que han sufrido todo tipo de acometidas», nos dice mientras charlamos con él en su casa de Madrid. Pero, de vez en cuando, notamos ese acento gaditano que le delata en su fluida conversación.

Con una memoria de ésas para quitarse el sombrero, presume de haber tenido una vida plena. El mar ha sido su pasión. Y los barcos, que él llama buques, con buen criterio. Su mujer, Elvira Caramé, con 87 primaveras, ha sido su faro y su guía. Lo sigue siendo.

A ambos se les llena la boca de haber disfrutado luchando el día a día. Los años no les han restado jovialidad y alegría. Ahí están los dos. Sesenta y cuatro años de matrimonio, 9 hijos, 21 nietos y 12 bisnietos. Otro récord. Éste, en pareja.

«Siempre he sido un currante», asegura Pascual O’Dogherty con la mayor de las naturalidades. Es apasionado de los navíos. Y de las mareas. «Son algo muy complicado».

—¿Sabes que se necesitan 696 ecuaciones para establecerlas?, nos dice mientras nos mira fijamente.

—Soy de letras, don Pascual. Y mi compañera Isabel, la fotógrafa, también.

Estudios en Inglaterra

Un poco más, y se pone a las ecuaciones. Pero no. Una sonrisa socarrona le lleva a sus comienzos en la profesión. Estudió cinco años en Inglaterra como ingeniero naval. Luego pasó por El Ferrol (La Coruña) cuando se fabricaban los buques «Audaz» y «Oquendo».

«Yo detecté que estos dos modelos no tenían suficiente estabilidad y recomendé varias reformas. Me hicieron caso y todo quedó resuelto», recuerda.

Además, ha sido técnico de la Escuela Naval de Vigo y de la Transmisiones de Marín, ambas en la provincia de Pontevedra. Este hombre —mitad marino, mitad ingeniero naval—, estudió, también, en su San Fernando natal. Allí se hizo voluntario en el Observatorio de Marina.

«El barco y la mar son inseparables —dice—, y yo siempre he estado en los mejores sitios para aprender y desarrollar mi profesión».

También tiene buenos recuerdos de su paso por el Canal de Experimentos Hidrodinámicos de El Pardo (Madrid). Hoy farda de reunir siete títulos. Entre ellos, director de tiro, oficial de derrota (el que lleva el rumbo del barco), jefe de batería antiaérea, arquitecto naval, ingeniero de máquinas y primer comandante.

«Esto último fue ya en 1943, en el buque “Tritón”, que era un minador», asegura.

Las mareas le tienen sorbido el seso; las ha estudiado a fondo, tanto, como el equilibrio de los buques, su tesis doctoral. «Es imprescindible conocer el “análisis armónico” de las mareas. Sirve para calcular la altura del agua en cada puerto, algo vital para que se sepa si el barco puede o no entrar en la bocana con seguridad».

Ahí lo dejamos. La conversación habría dado para mucho más.

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Vídeo del reportaje en Telemadrid.

[*Opino}– España a ojos de los extranjeros

17-04-12

Carlos M. Padrón

Entre junio de 1993 y hasta diciembre de 1995, trabajando yo aún en IBM, tuve mi base de operaciones en España. y desde allí visitaba otros países Europeos, principalmente los nórdicos, para buscar aplicaciones que pudieran servir a la Banca de América Latina y para, al mismo tiempo, promocionar otras hechas en esa región o en España.

Cuando en uno de esos países nórdicos me dijeron «Carlos, de España, háblanos de fútbol y de algunas cosas de comer y beber; de tecnología, nada» lo tomé como algo anecdótico, pero cuando, con ligeras variantes, me lo dijeron en los demás, caí en cuenta de que era en serio: al menos de informática, no querían nada made in Spain.

Cuando, interesado por el asunto, sacaba yo adrede el tema de España, un par de veces me dijeron que «científico y español son términos excluyentes».

Hoy, casi 20 años después, la encuesta de que trata el artículo que copio más abajo revela que ese criterio no sólo no ha cambiado sino que ahora esgrime nuevos argumentos en la misma dirección, y me pregunto si será por eso que el gobierno español ha visto que no vale la pena y ha recortado el presupuesto destinado a la Ciencia.

En España, algo hay de «barato» en torno a ésta, pues me parece casi patético que los medios digitales de ese país destaquen con bombos y platillos —y siempre en titulares de artículos que incluyen un «Científicos españoles….»—, logros que, bien mirados, no ameritan tal fanfarria. Como ejemplo doy sólo los tres últimos titulares que recuerdo por el mucho tiempo que los vi:

El último de estos titulares lleva ya once días en los primeros lugares de esa prensa digital española, como si se tratara del descubrimiento de la cura contra el cáncer, el alzhéimer, o algo de similar importancia.

Y eso contrasta con la forma en que esos mismos medios reportan otras noticias, como ésta, que apareció el 17/04/12: «Un equipo internacional de científicos ha dado el primer paso para la construcción de un ordenador computador cuántico dentro de un diamante». De haber en ese equipo un miembro español, seguro que habrían escrito «Un equipo internacional de científicos, del forma parte un español, ha dado el primer paso para la construcción de un ordenador computador cuántico dentro de un diamante.

El tachado de ordenador lo he hecho yo, por lo que ya he explicado.

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16/04/2012

J. F. A.

La marca España se queda en los tópicos

Desde que los países salen a los mercados reconvertidos en lo que los expertos llaman «Estado-marca» o «marca país», argumentos como imagen o reputación son determinantes, exactamente igual que ocurre con cualquier marca comercial.

¿Cómo se ve a España fuera de nuestras fronteras? ¿Qué piensan de nuestro país, qué les sugiera, con qué términos lo identifican?

El Instituto DYM le ha hecho esas preguntas a los responsables en 48 países de WIN, una red internacional e independiente de institutos de investigación de mercado, unidos para crear una plataforma global.

«Dígame, por favor, las tres palabras que le vienen a la mente espontáneamente cuando usted escucha la palabra España», se pidió a los directivos.

El resultado de la investigación no parece muy alentador.

Entre los cuarenta y ocho responsables de investigación social y de mercados consultados, las dos menciones más concretas y extendidas fueron fútbol (27%) y corridas de toros (25%). Y bastante por detrás, «un amplio y variado junto de menciones» entre las que destaca el sol (16,7%), el flamenco (8,3%), las vacaciones (10,4%) o la paella (8,3%).

Cabe subrayar, además, la notoriedad de Barcelona, ciudad que mencionan el 20,8% de los encuestados.

Sol y playa, y fútbol y toros forman el cuadrado más tópico entre los previsibles.

Si se mira más en profundidad la lista de las menciones, los investigadores consultados citan también —en mucho menor medida— el Guernica, Gaudí, el Camino de Santiago, El Quijote, la Sagrada Familia o Picasso, en el apartado cultural.

Y el carácter español, del que, sorprendentemente, utilizan las expresiones pasión y libertinaje. Sin embargo, no hay ni una sola cita relacionada con la investigación, la industria o la tecnología.

Fuente: ABC

[*Opino}– Las mujeres y los hombres ‘maduros’, y el ‘déficit sexual masculino’

17-04-12

Carlos M. Padrón

Según Rita Rudner —una useña. comediante, escritora y actriz—,

La antigua teoría era: «Cásate con un hombre mayor porque son maduros». Pero la nueva teoría es: «Los hombres no maduran; cásate con quien te dé la gana».

Como esta señora se permitió generalizar, yo lo haré también.

Sigo sin saber, porque no he conseguido que nadie me lo explique de forma lógica, qué consideran las mujeres que es la madurez, tanto en ellas como en nosotros, los hombres.

Según el DRAE, madurez es buen juicio o prudencia, sensatez.

Entonces, ¿podría decirse que lo que sigue es madurez?

  • Emperifollarse para ir a cualquier lado
  • Tener un montón de vestidos y zapatos
  • Tratar con las amigas temas sobre moda, vida ajena, intrigas en el trabajo, infidelidades, caza del varón socialmente bien posicionado
  • Ir a cada rato a la peluquería a «disfrazarse», criticar, etc.,… para impresionar a sus congéneres
  • Ver telenovelas
  • Implantarse siliconas en los pechos para dar envidia a sus congéneres
  • Pretender que su marido sea un «Yesman» (el que dice ‘sí’ a todo), la mime, la consienta, y acepte siempre los consejos que ella le da, aunque él no los haya pedido.
  • Etc.

¿Podría decirse que la frivolidad es madurez?

Pues la mayor parte de estas cosas, si no todas y más, son frivolidades que hacen la mayoría de las mujeres, si es que no llegan a comportarse como las de «Zánganas emparejadas» (= Mujeres desesperadas).

Insisto en que si se quiere saber cómo es realmente una mujer, no hay mejor forma que verla y escucharla, sin que ella se dé cuenta, cuando está reunida con sus amigas. Lo elevado de los temas y lo profundo y constructivo de los comentarios son exponentes de una gran «madurez», algo como para que el mundo salga de la crisis financiera en que está sumido.

Al dar con el artículo que copio a continuación, me pregunto si no será que las mujeres consideran como inmadurez del hombre que éste, aunque tenga su pareja, siga mirando a otras mujeres y no pueda evitar hacer comparaciones.

Sí, tal vez tenga mucho que ver lo que en el tal artículo llaman ‘déficit sexual masculino’.

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13 de Abril de 2012

Por Remedios Morales

Catherine Hakim, doctora en Sociología y profesora en la London School of Economics, ha escrito un libro titulado «El capital erótico» que, como reza el subtítulo, es el poder de fascinar a los demás. Y yo añado que mediante el atractivo sexual.

Hakim ha estudiado a fondo las encuestas disponibles sobre el sexo, y ha descubierto una mina: el «déficit sexual masculino», que no significa que los hombres tengan depauperadas sus partes secretas sino, más bien, lo contrario.

La doctora le asigna ese término económico al hecho de que los hombres tienen mayor deseo sexual que las mujeres, cosa que sitúa a éstas en posición de negociar con ventaja, y a los hombres los deja en precario porque padecen escasez crónica de sexo.

La doctora cree que ha puesto un huevo enorme con su descubrimiento, pero eso es porque no se lee el suplemento dominical de LD. Si lo hiciera, sabría que en estas páginas yo me he referido a ese fenómeno muchas veces con otro término económico: «exceso de demanda sexual masculina», y quizá también de otras formas menos finas.

La mayor demanda sexual masculina no es un fenómeno exclusivamente humano sino que se extiende a todas las especies en las que los machos consideran a las hembras un bien escaso y hacen lo posible por acumularlas, llegando a competir abiertamente entre ellos para ver lo que pillan.

Un buen puñado de biólogos se ha referido a este mayor apetito sexual de los machos, y lo ha explicado. Yo me fijé en las implicaciones que este exceso de demanda tenía en los humanos, y en cómo éstos han hecho las cosas a su manera, desarrollando, junto al mercado sexual, sin costos para los hombres, otro mercado paralelo, el matrimonial, en el que el macho humano asume el papel de padre.

Pero no voy a hablar de todo esto por no repetirme.

Hakim cree que el capital erótico tiene una importancia digamos que… capital. Lo que pasa es que el patriarcado impidió asignar un valor a este activo de las mujeres porque era algo que se daba por supuesto. En cambio, las penalizaba cuando carecían de él.

Las feministas niegan el déficit sexual masculino, como niegan y tachan de «esencialista» cualquier sugerencia acerca de una diferencia entre los sexos que no provenga de la cultura patriarcal y que sea inamovible.

Según ellas, si las mujeres no se sintieran oprimidas ni dominadas tendrían la misma conducta sexual que los hombres. Falso, dice Hakim con mucha razón. En la actualidad, los anticonceptivos y la mayor transigencia con respecto al sexo ya no permiten, de ninguna manera, achacar a la cultura patriarcal esa mayor desgana sexual de las mujeres que, de forma universal, se refleja en las encuestas y ocurre, sobre todo, a partir de los treinta años.

En este sentido, el feminismo radical es más limitador que liberador porque no anima a las mujeres a explotar abiertamente en su provecho ese exceso de demanda sexual masculina.

A las mujeres no las aparta del sexo la opresión patriarcal ni ninguna zarandaja por el estilo. El baremo de la sexualidad no tiene por qué marcarlo la apetencia sexual de los hombres.

A las mujeres no les pasa nada; son así, y este desajuste sexual tiene su explicación en las diferentes estrategias reproductivas de los sexos, que también he explicado otras veces, aunque estoy segura de que Hakim lo desconoce.

El déficit sexual masculino concedería, pues, una ventaja a las mujeres que fueran capaces de negociar con su capital erótico; y yo digo que ellas lo utilizan constantemente, por ejemplo, para ascender de categoría mediante el matrimonio.

Sin embargo, la negociación con el capital erótico como moneda de cambio puede ir mucho más allá, y de ello dan fe bonitos ejemplos desde la antigüedad.

Ahora me viene a la memoria Ester, que se engalanó para hallar gracia ante los ojos de su esposo, el rey Asuero, y pedirle protección para los judíos. Hasta tuvo el morro de desmayarse para dejarlo anonadado con su belleza lánguida y evitar su cólera.

Y ahí está Cleopatra, mujer inteligente y negociadora, que fue al encuentro de Marco Antonio después de ser embellecida, maquillada y masajeada durante horas por un contingente de esclavas. Incluso llegó al extremo de perfumar las velas de su nave, consiguiendo, según Plutarco, que «los vientos enfermaran de amor».

Sin embargo, trasformar abiertamente el capital erótico en dinero siempre fue un asunto mal visto, tanto por las feministas como por el patriarcado, por ser cosa de prostitutas.

Consecuente con su pensamiento y con el mío, a Hakim le parece mal que se metan con las prostitutas. Ella está a favor de que toda mujer aproveche sin escrúpulos su poder de fascinación para alcanzar la riqueza y el poder. Yo misma he dicho alguna vez que el sexo debe ser caro para los hombres, y, por cierto, eso no ha sentado muy bien.

La doctora da consejos para desplegar todo el potencial sexual: cuidar la imagen, adelgazar, ponerse buena ropa, y pasar por el quirófano si es el caso. Es duro, pero la vida de una mujer puede mejorar muchísimo. Veamos el ejemplo que propone.

Son dos hermanas, una guapa, que acumula capital erótico como una hormiguita, vela por su belleza con celo renovado y va por ahí coqueteando más que una gallina y sacando partido de todo. En contraposición, la otra hermana es como una cigarra que descuida su imagen, no se maquilla, engorda y se muestra torpe e insegura.

La primera triunfa fácilmente, y a los cuarenta años es una rica empresaria, ha tenido varios novios, viaja mucho y frecuenta restaurantes de lujo. Mientras, su desmañada hermana es una pringada, que trabaja para otros, en empleos esporádicos mal pagados. Pero, además, ¡qué horror!, la principal fuente de ingresos familiar es su marido, «una estrella en el campo de la ciencia».

Esta parábola me ha hecho reflexionar mucho porque refleja lo que se considera las metas correctas para una mujer moderna: independencia, soledad, trabajo y dinero.

Y pienso que quizá no coincidan, exactamente, con la idea de felicidad que tienen muchas mujeres (y hombres). Invertir en armas de seducción para acumular responsabilidades, novios, horas de avión y fiestas, a lo mejor no merece la pena. Yo siento la tentación de quemar la faja reductora, el sostén reforzado «sublime» y la crema del papo, porque estar tan buena y resultona puede proporcionarme un halo de atracción que me haga polvo la vida.

En la historia de la Ciencia se han dado casos en que dos científicos descubren lo mismo simultáneamente. Darwin y el pobre Wallace, coincidiendo en desarrollar la teoría de la evolución. Y Newton y Leibniz en el desarrollo del cálculo diferencial.

Bueno, pues la doctora Hakim y yo representamos la última contingencia de este tipo. Hakim, es usted un grano en la zona glútea de mi cerebro. Una de las dos está de sobra en esto del sexo. Ni siquiera me queda el consuelo de rebatirla porque me ha calcado algunos de mis razonamientos más elegantes.

Sin embargo, como no quiero ser una triunfadora, la perdono por esta vez si deja de poner malos ejemplos, que los tiene a montones.

En cualquier caso, mi término «exceso de demanda sexual masculina» me gusta infinitamente más que el suyo del «déficit sexual masculino», que me suena equivoco e irritante.

Fuente: Libertad Digital