[*Opino}– Tal parece que la Iglesia Católica cree que sexo y amor son lo mismo

04-07-12

Carlos M. Padrón

Del artículo que copio más abajo deduzco que, según la Iglesia Católica, amor y sexo vienen a ser lo mismo por cuanto, de acuerdo a lo que dicen los obispos, si en la práctica del sexo se usan anticonceptivos, eso es un atentado contra el amor, y si yo hago sexo con mi pareja y usamos anticonceptivos, resulta que no la amo.

Puedo entender que usar anticonceptivos so sea un atentado contra la natalidad, pero, según esta vara de medir, también la masturbación sería un atentado contra el amor.

Sabido es que la especie humana es una de las pocas que practica sexo por placer, y que, por ello, un hombre puede tener sexo con la mujer a la que ama —o podría amarla y no tener sexo con ella—, o con una mujer a la que no ama, pues el sexo no está necesariamente vinculado al amor, y ni siquiera está necesariamente vinculado al drogamor.

Creo que declaraciones de este porte sólo consiguen alejar más de la Iglesia a los exfieles, y alejar de una vez a muchos que aún son fieles.

***

04-07-12

Los obispos españoles dicen que “no hay verdadero amor” cuando se utilizan anticonceptivos

El portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, ha defendido que “no hay verdadero amor cuando hay anticoncepción”, y que la mentalidad anticonceptiva convierte las relaciones “en tráfico de intereses, sobre todo fuera del matrimonio” pero también dentro del mismo.

“La apertura a la fecundidad de todo matrimonio implica que la anticoncepción es contradictoria con el verdadero amor”, ha subrayado durante la presentación este miércoles del documento “La verdad del amor humano. Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar”‘, en el que se toca indirectamente el tema de la anticoncepción.

En este sentido, ha subrayado que el uso de medios anticonceptivos, “mutila la relación interpersonal entre los esposos de su dimensión procreativa” y ha añadido que “un acto voluntario de mutilar implica no reconocerse mutuamente en su integridad de lo que es el cuerpo de la mujer y del varón, en su unión en una carne, que conlleva la fecundidad”.

Además, ha afirmado que utilizar anticonceptivos, tanto dentro como fuera del matrimonio, pero sobre todo fuera del matrimonio, es “inmoral” y “no porque lo diga la Iglesia sino porque es falsear la relación de amor”.

Por otro lado, ha subrayado la importancia de la familia, cuya protección, según ha indicado, es “más importante que las finanzas” y que, según ha apuntado, es “maltratada” en Occidente. Por ello, ha instado a los poderes públicos a “tomar en serio a la familia como capital social fundamental” ya que, a su juicio, será uno de los elementos que ayude a salir de la crisis.

Además, ha señalado que llama la atención que en unas sociedades “ricas, sanas y sin guerras” la población disminuya. “Eso nunca había sucedido en la historia, y es un síntoma importante de la crisis de valores y de la crisis de tratamiento adecuado de las familias”, ha añadido.

Por ello, ha apuntado que esperan, tanto del Gobierno actual como de cualquiera otros gobernantes, que impulsen “una política familiar más justa” y les ha animado a “romper clichés basados en el individualismo y en concepciones trasnochadas de la libertad” que, a su juicio, “causan un daño social tremendo”.

No obstante, ha indicado que es “difícil” decir si ven con capacidad o no a los gobernantes para lograrlo, pero ha señalado que confían en que sí lo sean.

Fuente: La Vanguardia

4 comentarios sobre “[*Opino}– Tal parece que la Iglesia Católica cree que sexo y amor son lo mismo

  1. Deduces bien pues si al unirte “en apariencia” a una persona evitas el contacto mas profundo, es evidente que el tal contacto lo quieres evitar.

    Si llamamos a ese contacto profundo “comulgar”, es evidente que con la persona que no se quiere comulgar hay el deseo de no profundizar el contacto o mantener la separación. Eso en todas las “costumbres” se llama amor no consumado y es motivo de separación o anulación del matrimonio, caso de que existiese algún tipo de matrimonio.

    Sanitariamente es imposible que los ph de los fluidos se unan y eso realmente es el indicativo de que la unión no se consumó sino una masturbación como se puede hacer con una muñeca de plástico.

  2. El comentario episcopal deja de lado lo establecido en el Canon de la Iglesia Católica que coloca a la par, como fines del matrimonio,
    1) la satisfacción sexual de la pareja, y
    2) la procreación de los hijos.

    Opino que si la satisfacción sexual implica el uso de un medio anticonceptivo no abortivo (como lo es el condón), encaja dentro del fin 1) del Canon antes citado.

    Y, paradójicamente, sucede que, su no uso coloca en situación tan estresante a la pareja que no desea tener hijos en una situación dada, que atenta contra el fin 1) antes citado.

  3. La pareja que no quiera tener hijos puede abstenerse de tener relaciones dentro de cuatro días y máximo seis; +/- 3 días alrededor del de la ovulación, y problema resuelto.

    Lo cierto es que la abstinencia del contacto humoral impide la comunión de las partes. Quienes practican, siendo “parejas” entre comillas la no comunión, lo pueden hacer, y muchos lo hacen, pero no comulgan, pues sus humores genitales no se unen. Eso puede ser peligroso para la parte femenina, que no recibe el beneficio genital en cuanto a su pH.

    No hay amor entre quienes ponen barreras de comunión entre sus cuerpos. Para que haya amor, deben de comulgar sus cuerpos, hacerse uno con el otro y dejar de ser dos para ser uno.

  4. Una deducción a priori, sin duda. Sucede que la anticoncepción no es vista con buenos ojos por la Iglesia, ni la vasectomía, ni la ligadura de trompas.

    Debo señalar el caso de Onán, que derramaba su semen (semilla) para no dejar descendencia (Antiguo Testamento) y fue castigado con la muerte. La Iglesia recomienda la abstinencia en los días fértiles.

    Yo soy uno de tus seguidores y admiro tu blog por la cantidad de información que publicas. Este artículo estaría incompleto si no mencionas la verdadera posición de la Iglesia, que está expresada en la Encíclica “Humanae Vitae”, de Pablo VI.

    Si bien, es “un” fin del matrimonio la satisfacción sexual de la pareja, no es único fin. La satisfacción sexual de la pareja es un acto de mutua donación, es la consumación del amor conyugal (ya sé lo que opina del enamoramiento y su drogamor) en la que lo primordial es el amor.

    Dios nunca ha aconsejado seguir los impulsos ni ha dicho que ése es el propósito del matrimonio. Es un regalo para la pareja y, por lo tanto, lo disfrutan ambos. La complejidad de la actividad —que es estudiada tanto por sexólogos, psicólogos, psiquiatras y aficionados—, desmiembran al ser humano hasta reducirlo a un órgano genital o un cerebro, ansiosos de ser satisfechos.

    La verdad es que la gran mayoría de los que se hacen llamar católicos, sólo lo son porque los bautizaron e hicieron la primera comunión, pero no volvieron a ir a una iglesia, luego se dedican a criticar a la Iglesia.

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