[*Opino}– El proyecto de que España aprenda de Israel

16-07-13

Carlos M. Padrón

Lo descrito en el artículo que sigue me parece una excelente intención…,

pero me temo que hayan olvidado que la «materia prima» para lograr lo que Israel ha logrado fue, y es, el pueblo de Israel que, o mucho me equivoco, o poco se parece al español.

Parte del secreto está en cómo ha sufrido ese pueblo a lo largo de la Historia, en la tensión permanente bajo la cual viven los que en Israel residen, en el deseo constante de superación para llegar a ser mejores y más preparados que sus numerosos enemigos,… en fin: de la necesidad, que es la madre de la invención, según ya lo dijera Platón.

¿Tienen los españoles ese palmarés y esa apremiante necesidad? Me atrevo a asegurar que no hay en este mundo otro pueblo que iguale en esto al pueblo israelita. Así que mejor es no hacerse ilusiones, pues la parte clave de la clave de su éxito no es exportable.

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13-07-14

Elías Cohen

Dijo André Gidé que el futuro es para los innovadores, y ante el panorama económico que afronta Occidente, parece casi unánime que la solución pasa por emprender e innovar.

Como escribía Thomas Friedman en el New York Times, el mantra actual es: si no encuentras trabajo, crea uno.

Si hablamos de innovación en nuestros días, tenemos que mirar hacia Oriente Medio, a un país que con una extensión de 22.145 kilómetros cuadrados —Galicia, por ejemplo, tiene 29.574—, rodeado de vecinos poco amables, y sin recursos naturales, tiene más empresas cotizando en el Nasdaq que Europa, y es el líder mundial en inversión en capital riesgo per cápita y en I+D: Israel.

Y así está haciendo también España: observando e intentando aprender de Israel. Tanto desde el sector privado como desde el sector público.

En el terreno privado, en mayo del pasado, directivos de Wayra, la aceleradora de start-ups de Telefónica, y de la IE Business School, entre ellos Juan José Güemes, estuvieron en Tel Aviv para descubrir de qué se trata el llamado milagro económico israelí, y cómo poder importarlo a España. Gary Stewart, director de Wayra, declaró:

«Para muchos emprendedores europeos, Israel es como el Disneylandia del emprendimiento, y es mucho más asequible que Silicon Valley».

Posteriormente, en septiembre, una delegación de la Asociación Española de Entidades de Capital-Riesgo (Ascri) asistió al congreso High Tech HTIA 2012 en Jerusalén para captar ideas y fondos. En declaraciones de un miembro de la delegación:

«Es otro nivel. Están a muchos años de nosotros en inversiones tecnológicas».

El pasado mes de junio, bajo la organización de Start Tau, el centro de emprendedores de la Universidad de Tel Aviv y del Jewish Business Club de España, empresarios españoles estuvieron cinco días recorriendo Israel, visitando ciudades como Tel Aviv —que, según el medio especializado Tech Crunch, ocupa el segundo lugar en el ranking de ecosistemas de start-ups, sólo por detrás de Silicon Valley—, Jerusalén, Haifa, Yoqneam y Nazaret, en busca de aceleradoras, de capital riesgo (venture capital), empresas tecnológicas, centros de emprendimiento e innovación, sesiones de networking y conferencias, como la del autor del famoso libro «Start-Up Nation», Saul Singer.

El empresario madrileño Ilan Leiferman afirmó:

«Es impresionante lo que ha conseguido este país en escasos 20 años. Ha pasado de exportar naranjas a ser la cuna de las start-ups más exitosas del mundo».

Desde el terreno público, el político español que más entusiásticamente ha abrazado el modelo de emprendimiento e innovación israelí ha sido José Antonio Monago, presidente de Extremadura. En abril hizo de anfitrión en el Foro de Innovación y Crecimiento España-Israel, donde afirmó:

«Israel es el modelo que más se asemeja al que soñamos en Extremadura».

En junio el presidente extremeño fue en viaje oficial a Israel, se entrevistó con el presidente Peres, y visitó la tumba de Ben Gurión, al que consideró un visionario, y, en declaraciones posteriores, dijo que Israel es un ejemplo a seguir en innovación y esfuerzo.

El pasado fin de semana, una nueva legación, dirigida por el ICEX y capitaneada por el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, visitó Israel junto con 50 empresarios españoles de los sectores tecnológico y de la construcción.

Una visita que se encuadraba en la línea de la visita que realizó a Israel el pasado diciembre la ministra de fomento, Ana Pastor, con el objetivo de lograr contratos para construir una línea de AVE desde Tel Aviv a Eilat —un proyecto valorado en unos 3.000 millones de euros— y para las obras de ampliación del puerto de Ashdod.

Al albor de la publicación del mentado libro Start-Up Nation, Israel ha ido saliendo del estereotipo y ocupando el lugar que tanto ha costado conseguir a sus ciudadanos.

Como afirmó Warren Buffet:

«Israel es una nación de emprendedores con maravillosas habilidades».

Es cierto que Israel tiene peculiaridades que han favorecido que se convierta en un hub único para el emprendimiento y la innovación. Sin embargo, muchas claves de su éxito son exportables a otros países, y sobre todo a España, que sufre una crisis tremenda y necesita nuevos modelos de crecimiento.

España, pues, está mirando a Israel en los terrenos del comercio, la innovación y el emprendimiento, y de este acercamiento sólo surgirán beneficios y ventajas.

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Elías Cohen es analista político y autor del blog carreterabirmania.com.

Fuente: Libre Mercado

[*Opino}– Descubrimiento sobre la elección de sexo entre los mamíferos

14-07-13

Carlos M. Padrón

Como dije AQUÍ, y antes había dicho en otros post, la mujer es el medio usado por la Naturaleza para perpetuar la especie. Pero también había dicho antes que ellas buscan en el hombre alguien que las mantenga a ellas y a sus crías, y aquí —y porque el español no tiene con los posesivos la ventaja que sí tiene el inglés— el ‘sus’ se refiere a ellas, a las madres, y no a ellos, los padres, pues las más de las madres consideran que sus hijos son sólo suyos y no de los padres de ellos (de los tales hijos).

Para más abundar en el tema, en el artículo que copio abajo se dice que las hembras no sólo son las que escogen el sexo —algo que siempre se dijo que dependía del padre— sino que son maquiavélicas, pero en su descargo añado que no es culpa consciente de ellas sino del instinto maternal que la Naturaleza les dio para que se concentraran en cumplir la misión ya mencionada, ése al que hay que tenerle miedo porque anula la razón.

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13/07/2013

Las especies de mamíferos pueden «elegir» el sexo de sus hijos con el fin de vencer los obstáculos y producir nietos extra

Esto según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en Palo Alto, California, Estados Unidos.

Mediante el análisis de 90 años de un registro genealógico del zoológico de San Diego (Estados Unidos), y de 198 especies diferentes,

los científicos fueron capaces de demostrar por primera vez lo que ha sido una teoría fundamental de la biología evolutiva: que los mamíferos dependen de algún mecanismo fisiológico desconocido para manipular las relaciones sexuales de sus hijos como parte de una estrategia evolutiva muy adaptable.

«Éste es uno de los santos griales de la biología evolutiva moderna: encontrar los datos que definitivamente muestren que, cuando las mujeres eligen el sexo de sus hijos, lo están haciendo de manera estratégica para producir más nietos»,

afirmó Joseph Garner, profesor asociado de Medicina Comparativa y autor principal del estudio, que se publica este miércoles en la revista ‘Plos One’.

Los investigadores reunieron el pedigree de tres generaciones de más de 2.300 animales, y encontraron que los abuelos y las abuelas pudieron elegir estratégicamente para dar a luz a sus hijos, de forma que éstos fueran de alta calidad, lo que a su vez les otorgaría más nietos. Se cree que el proceso es controlado en gran medida por las hembras, según destacó Garner.

«Se puede pensar en esto como el poder femenino en el trabajo en el reino animal. Nos gusta pensar en la reproducción como aquello en lo que principalmente los machos compiten por las hembras, y éstas obedientemente escogen al ganador. Pero en realidad las mujeres han invertido mucho más que los hombres, y están tomando decisiones altamente estratégicas sobre su reproducción basada en el medio ambiente, su condición y la calidad de su compañero»,

destaca Garner.

En este sentido, añade que, «sorprendentemente», la hembra está de alguna manera «recogiendo el esperma que más sirva a sus intereses«, por lo que los espermatozoides «son realmente sólo peones en un juego que se juega a lo largo de las generaciones».

El estudio se basa en una teoría clásica propuesta por primera vez en un documento de 1973 por los científicos Robert Trivers y Willard Dan, fundadores del campo de la sociobiología evolutiva, y desafiaron la sabiduría convencional de que la determinación del sexo en los mamíferos es al azar, con la inversión igual de los padres en sus hijos para generar una relación de sexos de 50-50 en la población.

En su lugar, estos expertos lanzaron la hipótesis de que los mamíferos son criaturas egoístas, que manipulan el sexo de su descendencia con el fin de maximizar su propio éxito reproductivo. Por lo tanto, los padres en buen estado, en función de la salud, el tamaño, el dominio u otras características, podrían invertir más en la producción de sus hijos, cuya fuerza y volumen heredados podría ayudarles a competir mejor en el mercado de apareamiento, y darles mayores oportunidades para producir más descendencia.

Por el contrario, las madres en mal estado probablemente juegan a lo seguro, produciendo más hijas, cuya productividad está fisiológicamente limitada.

Otras hipótesis hacen predicciones similares sobre que las mujeres que eligen compañeros en especial con «buenos genes» (por ejemplo, por el atractivo) deben tener, como resultado, los llamados «hijos sexy», dijo Garner.

La hipótesis fue reforzada en 1984 en un trascendental artículo publicado en ‘Nature por T.H. Clutton-Brock, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), en el que se dice que entre la especie del ciervo salvaje, las madres dominantes producen significativamente más hijos que las que ocupaban una posición subordinada dentro de la manada.

«Este trabajo fue un gran salto hacia delante, proporcionando la primera sugerencia de que la idea podría funcionar en los mamíferos. Pero porque se basó en los datos de sólo dos generaciones, no podía demostrar si las hembras que producen más hijos también tuvieron más nietos de esos hijos. De hecho, esta predicción clave de la hipótesis no ha quedado probada porque las genealogías de tres generaciones completas muy difíciles de obtener en la Naturaleza»,

relató Garner.

Sin embargo, Garner y sus colegas fueron capaces de avanzar en la investigación mediante la reconstrucción de genealogías de tres generaciones de múltiples especies.

Se centraron en el zoológico de San Diego, contando con la ayuda del supervisor de cuidado de animales Greg Vicino, peinando décadas de registros de más de 38.000 animales de 678 especies.

Los investigadores terminaron con un grupo de 1.627 abuelas y 703 nietos de los abuelos (varones) para los que tenían un registro completo de tres generaciones.

En esta muestra, estaban representados los principales grupos de mamíferos, incluidos los primates; carnívoros, como los leones, los osos y los lobos; los animales de pezuña hendida, como las vacas, búfalos y ciervos; y los animales de pastoreo con un número impar de dedos, como los caballos y rinocerontes.

Los autores encontraron que cuando las hembras producen principalmente hijos, esos hijos tenían 2,7 veces más niños por habitante que aquellos cuyas madres tenía el mismo número de hombres y mujeres descendientes. «Las mujeres están eligiendo y siendo muy maquiavélicas al respecto. Lo están haciendo para su propio beneficio», afirma el investigador principal.

Lo mismo puede decirse de los nietos, ya que los investigadores muestran que cuando los abuelos producen sobre todo hijos, éstos, en promedio, tenían 2,4 veces más niños.

«Un abuelo que produce más crías macho también tiene más éxito. Pero eso podría ser determinado completamente por la hembra», ya que ella puede decidir la proporción de sexos a producir en base a la calidad del hombre, según Garner.

«La mayoría de los leones machos no se reproducen. Puede haber 10 o 15 hembras, pero sólo un macho que sea padre de todo el mundo. Lo mismo ocurre con los babuinos: hay un macho alfa»,

puso como ejemplo Garner, quien añadió que el mecanismo por el cual se manipula el sexo de la descendencia no es muy conocido.

Una teoría sostiene que las mujeres pueden controlar el espermatozoide y si éste engendra un «macho» o una «hembra», ya que tienen diferentes formas, a medida que avanzan a través de la mucosa en el tracto reproductivo, frenando selectivamente o acelerando el esperma que desea seleccionar.

Según el director del estudio, hay algunos ejemplos notables de la manipulación de la proporción de sexos en el mundo de los insectos, como las moscas del estiércol, que se involucran en un juego de la seducción elaborado, recolectando el esperma de diferentes compañeros y luego eligiendo selectivamente el «mejor» esperma para las condiciones ambientales (estiércol de cada nidada de huevos puestos).

Garner dijo que podría haber algunos elementos paralelos entre los seres humanos, con algunos estudios que sugieren que pueden ser capaces de ajustar sus relaciones sexuales en respuesta a las señales sociales.

Un estudio de 400 multimillonarios de Estados Unidos, publicado en 2013, encontró que tenían más probabilidades de tener hijos que hijas, presumiblemente, según plantearon los científicos, porque los hijos tienden a conservar la riqueza de la familia.

Un estudio publicado en 1988 encontró que las madres con un trastorno del lenguaje heredado tenían tres veces más hijos que hijas, en teoría, porque un hijo con un defecto del habla podría tener más fácil encontrar una compañera que una hija con dificultades de locución.

Fuente: IBL News

[*Opino}– Acerca del experimento de ‘poner a parir’ a un hombre

10-07-13

Carlos M. Padrón

Creo que el experimento relatado en el artículo que copio más abajo sólo viene a ratificar lo que ya he repetido, muchas veces por boca de otro, en varios artículos de este blog.

Esto es: que las mujeres son el instrumento usado por la Naturaleza para perpetuar la especie humana y que, por tanto, su preparación para afrontar esa misión no se puede trasladar al hombre, aunque los científicos crean que sí.

Por tanto, el experimento descrito más abajo no deja de ser algo amarillista que en nada refleja la realidad. Es como comparar el dolor que una amputación hecha sin anestesia produce en una persona normal, y en otra que padezca un cierto grado de insensibilidad al dolor.

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08 de julio de 2013

Los gritos de un hombre pariendo

Los hombres no pueden quedar embarazados y no pueden tener bebés; las mujeres sí.

Y, desde que quedó marcada esa diferencia en el mundo, los hombres escuchan frases como que «tú no lo pariste», «es el dolor más grande que jamás he sentido» o «las mujeres son las únicas capaces de soportar un dolor igual».

Todas parecen ser afirmaciones ciertas, que forman parte de la naturaleza humana y que permanecerá así hasta que la tecnología en el futuro diga lo contrario.

Pero hasta que eso ocurra, no hay razones para que un hombre quiera sentir ese dolor «tan horroroso» que es tener un hijo. Sin embargo, el reportero de la radio Newstalk en Dublín, Henry McKean, quiso saber qué sentían las mujeres durante ese «mágico» momento que es parir.

Después de dos horas de agonía McKean dijo basta a la tortura a la que estaba siendo sometido.

«Fue como tener 100 cepillos de diente eléctricos dentro de tu barriga, con muchas figuritas de Lego pateándote al mismo tiempo. Si alguna vez te has parado sobre un Lego sabes que son muy puntiagudos»,

describió McKean.

Los médicos colocaron seis electrodos alrededor del abdomen de McKean para llevar a cabo el experimento, y le regalaron una muñeca cuando terminó.

«Mujeres alrededor del mundo me están atacando. Todos están viendo el video desde Irlanda del Norte hasta India. Creo que la razón por la que se están uniendo contra mí es que es su dolor y no quieren compartirlo»,

dijo McKean.

Pese a que él asegura que ahora se siente más cerca de las mujeres, las madres del mundo le recuerdan que el promedio de duración de un parto es de ocho horas.

Fuente: BBC Mundo

[*Opino}– Efectos de cantar en un coro: corazones y emociones de quienes cantan

10-07-13

Carlos M. Padrón

Por fin consigo, en el artículo que copio abajo, la explicación a lo que por años sentí al cantar en coro.

Aún recuerdo perfectamente la sensación de hermandad, de armonía social y de orden aplicado que yo experimentaba al notar cómo todos respondíamos al unísono, sin ninguna diferencia de criterio, a lo marcado por la batuta del director.

Apenas comenzábamos a cantar, nada contaban las diferencias de sexo, económicas o sociales entre los miembros del coro, pues éste se convertía, como por arte de magia, en la comunidad perfecta que obedecía a una sola autoridad por todos aceptada, y que perseguía la misma meta, igualmente aceptada por todos, usando, sin dudas ni distracciones, los mismos medios.

La foto que sigue corresponde a la primera coral en la que canté, dirigida por Pedro Lorenzo (foto pequeña), un pasense músico autodidacta, postrado en cama desde hace años. Y cantando en corales me mantuve hasta 1961.

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Como bien indica la anotación hecha en su parte inferior, fue tomada el 08/12/1954

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09/07/2013

Pilar Quijada

El corazón de las personas que cantan en un coro late al unísono, y sus emociones se sintonizan

Una investigación muestra cómo, al respirar a la vez, el cerebro acompasa los latidos al poco de empezar a cantar.

No sólo tienden a moverse irresistiblemente al unísono al ritmo de la música (por más que el manual de buenas maneras del cantante de coro lo desaconseje), sino que sus corazones laten también a la vez.

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El Orfeón Donostiarra, dirigido por Sainz Alfaro, en una de sus actuaciones, «latiendo y sintiendo al unísono»

A los pocos minutos de empezar a cantar, su pulso se acompasa y, como consecuencia, “el canto crea un patrón emocional compartido entre los miembros del coro”, según recoge el último número de “Frontiers in Psychology”.

La investigación se ha llevado a cabo en la Universidad de Gotemburgo y está liderada por Björn Vickhoff, del Instituto de Neurociencias y Fisiología de la Academia Sahlgrenska, que además de neurocientífico es cantautor.

Su grupo investiga las respuestas biológicas de las personas a la música, y cómo ésta afecta a su salud, como parte del proyecto “Kroppens Partitur” (Las partituras del cuerpo).

Es conocido que cantar en un coro es muy saludable y promueve el bienestar, comienzan diciendo los investigadores en su artículo. El motivo del efecto saludable puede deberse a que “cantar supone llevar un ritmo de respiración más lento de lo normal, lo que a su vez repercute en la actividad cardiaca”.

Y es que “acoplar el ritmo cardiaco a una respiración lenta tiene un efecto subjetivo y biológico calmante y es beneficioso para la función cardiovascular”,

explican.

Que la respiración nos ayuda a calmarnos no es nuevo. Los psicólogos se sirven de ese efecto cuando enseñan a sus pacientes a controlar la ansiedad haciendo respiraciones lentas y pausadas.

El mismo resultado se consigue con el Tai-Chi, que acompasa movimientos lentos y respiración, como muy bien saben quienes lo han practicado.

Y cantar es otra forma de respiración guiada capaz de modificar la tasa cardiaca. La longitud de las frases de la canción conduce la respiración, que se vuelve regular, lenta y profunda, explican los investigadores.

Para comprobar cómo la estructura musical influye en el ritmo cardiaco de los miembros del coro, en diciembre de 2012 Björn Vickhoff y su grupo de investigación reunieron a quince estudiantes de 18 años, de ambos sexos, de una escuela secundaria de Gotemburgo, que llevaron a cabo tres ejercicios corales:

  1. Un zumbido monótono
  2. Interpretar un conocido himno sueco, y
  3. Cantar un mantra lento.

En cada caso se registró el ritmo cardíaco de los miembros del coro.

Los resultados mostraron que cantar al unísono tiene un efecto de sincronización del ritmo cardíaco de los cantantes, que tiende a aumentar y disminuir al mismo tiempo al ritmo que marca la música.

“El canto regula la actividad del nervio vago, que está implicado en nuestra vida emocional y en la comunicación con los demás, y que, por ejemplo, afecta a nuestro timbre vocal. Las canciones con frases largas logran el mismo efecto que los ejercicios de respiración en el yoga. En otras palabras, a través del canto podemos ejercer cierto control sobre los estados mentales”,

explica Vickhoff.

El nervio vago forma parte del sistema parasimpático, que tiene una acción relajante sobre el organismo. Y su función es enviar señales para ralentizar los órganos que inerva, entre ellos el corazón y los pulmones.

Al inspirar, el nervio vago provoca un ligero aumento de la tasa cardiaca y una disminución al expulsar el aire. El Acoplamiento de la variación del ritmo cardíaco (VRC) a la respiración se denomina arritmia sinusal respiratorio (RSA), y es una variación natural en la frecuencia cardiaca que se produce durante un ciclo de respiración.

Es también una medida de la actividad del sistema nervioso parasimpático. La arritmia sinusal respiratoria es más pronunciada en personas jóvenes con buena condición física y no sometidas a estrés, destacan los investigadores. El canto coral, al pautar la respiración, produciría un aumento de la RSA, responsable de la sensación de bienestar.

Emociones compartidas

Pero los beneficios no se quedan ahí. Cantar unidos, según los investigadores, hace que las emociones también se “sintonicen”. De hecho, un tono vagal alto se asocia a emociones positivas.

“Cuando las personas cantan juntas, sus corazones empiezan a latir al mismo ritmo. Más exactamente, el nervio vago, que va desde el tronco del encéfalo hasta el corazón, se activa de manera similar a una bomba. Expulsar el aire al cantar es lo que activa el nervio y reduce la frecuencia cardíaca. Puesto que esto a su vez provoca una respuesta emocional, el canto crea un patrón emocional compartido entre los miembros del coro”,

explica Vichkhoff.

Cantar en un coro es un ejemplo de acción conjunta, continúa, ya que los cantantes tienen que adaptar sus voces, palabras y ritmo al grupo.

“Esto significa que los coralistas sincronizan los impulsos neurológicos que regulan estos factores y, como demostramos, también sincronizan su respiración y por tanto su ritmo cardiaco y emociones. Ya sabíamos que el canto coral sincroniza los movimientos musculares de los cantantes y las actividades neuronales que las hacen posibles. Ahora también sabemos que esto se aplica al corazón»,

resalta Vichkhoff.

En el siguiente paso el grupo quiere investigar si la sincronización biológica de los cantantes corales también crea una perspectiva mental compartida que podría ser utilizada como un método para el fortalecimiento de la capacidad de colaborar.

“La música ha desempeñado una función importante en la vida cotidiana y espiritual de las personas durante miles de años. Las canciones más lentas parecen tener los mayores efectos sobre la variabilidad del ritmo cardíaco. Muchos himnos tienen un ritmo relativamente lento, y es muy posible que esto pueda ayudar a los miembros de una congregación a conectar entre sí. Pueden tener una función religiosa, que les haga sentir ‘aquí estamos experimentando esta mañana de Navidad juntos’”,

añade Vichkhoff.

Y no sólo religiosa, pues no en vano cada país tiene un himno que suena en las ocasiones importantes y que es capaz de emocionar a quienes lo escuchan.

“Cantar es a menudo una expresión de una voluntad colectiva. Pensemos en los estadios de fútbol, en los himnos de la escuela, coros religiosos o desfiles militares. Nuestra investigación muestra que ritos sincronizados contribuyen a la solidaridad de grupo”,

explica el neurocientífico sueco.

Los resultados de su investigación pueden tener también aplicaciones más inmediatas, como “ayudar a reducir el dolor, aliviar la ansiedad preoperatoria, o aumentar la motivación para afrontar un proceso de rehabilitación” por medio del canto.

Y es que cantar, a partir de ahora, puede considerarse con toda propiedad una actividad en la que “se pone el corazón”, con la implicación emocional que ello supone, y más si se hace en compañía de otros.

No es extraño que el grupo ABBA cantara hace ya casi tres décadas aquello de “quiero dar las gracias a las canciones, que transmiten emociones. Quiero dar las gracias, por lo que me hacen sentir. Debo admitir que por la música vale vivir…”

Y vivir, según este estudio, con mejor salud física y emocional.

Fuente: ABC

[*Opino}– Cuando enriquecer el idioma se considera contaminarlo

03/07/2013

Si el idioma es algo vivo, dinámico y en permanente adaptación y cambio, ¿qué hay de malo en aceptar algún término o expresión que tenga influencia del inglés, o de cualquier otro idioma?

Creo que en éste, como en el 90% de los casos de este tipo, lo único malo de la tal influencia es que viene del inglés, lengua a que la que en España se le tiene ojeriza aunque, como ya he comentado varias veces en este blog, se daría un ojo por conseguir hablarla bien.

Y de ahí el suplicio en que seguramente estarán los «puristas» —ésos que se mencionan en el artículo que copio más bajo— ante términos como software y otros que, les guste o no, carecen de equivalente en español, y que, mal pronunciados, por supuesto —así como wi-fi, que se pronuncia uai-fai pero que en España se pronuncia ui-fi—, terminarán siendo aceptados,… a menos, claro está, que quiera forzarse la barra hasta extremos tan ridículos como cuando a byte (pron. bait) se le llamó octeto, algo destinado al fracaso como también fracasó el estúpido ‘emilio‘, la pretendida traducción de e-mail (pron. i-meil).

Además, si tanto les preocupa la tal contaminación, ¿por qué aceptaron que puzzle, palabra netamente inglesa, desplazara a rompecabezas, palabra netamente española?

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03/07/2013

Encriptar es una palabra correcta para indicar, en el ámbito de la informática y las comunicaciones, la acción de preparar un archivo o mensaje para que sólo pueda interpretarse si se dispone de su contraseña o clave.

En criptografía se usa el verbo cifrar con un significado idéntico, aunque esta palabra ha adquirido en la lengua general un sentido más amplio que no siempre conlleva el propósito de ocultar la información, sino tan sólo el de convertir un mensaje a una forma que permita su posterior descifrado, es decir, la restitución de su contenido original, tal como refleja el Diccionario del Español Actual (de Seco, Andrés y Ramos).

Hay quienes desaconsejan encriptar y sus derivados porque los consideran influencia del inglés, pero no dejan de ser términos bien formados en español, con la misma raíz que ya tienen palabras como críptico (‘enigmático’) o criptograma (‘documento cifrado’).

Por ello, no hay razón para censurar su uso en noticias como las que siguen:

  • «Dotcom hace hincapié en la encriptación de todos los archivos: sin las claves nadie, salvo esos usuarios, puede ver qué contienen» y
  • «Este servicio encripta los mensajes con los mismos códigos que utiliza el Gobierno de Estados Unidos para sus documentos secretos».

Fuente: Fundéu

[*Opino}– Se pretende que, en español, WhatsApp se pronuncie ‘wasap’, con plural ‘wasaps’

01-07-13

Carlos M. Padrón

Me parece bien lo de esta adaptación, pero me gustaría saber

  1. Dónde fue a parar la ‘ts’
  2. Cuántos españoles van a pronunciar la ‘p’ o ‘ps’ final

Saco estas consideraciones a raíz de que, hablando hace poco con un amigo que vive en Canarias, me preguntó si yo usaba “guasa”. Entendí que me preguntaba si lo que yo decía era broma o chanza, pues eso es lo que significa guasa.

Pero no, se refería a WhatsApp, y al percatarme de ello y pedirle que tratara de pronunciar bien esa palabra, perdí mi tiempo. Creo que mi amigo no lo habría conseguido aunque hubiera de por medio una buena cantidad de dinero.

Así que me temo que pretender que en España pronuncien bien la ‘p’ final de ‘wasap’ no va a ser tarea fácil, aunque la Ortografía de la Lengua Española les haya evitado el calvario de pronunciar la ‘ts’ intermedia de la palabra WhatsUp.

Si a esto sumo el hecho, para mí incomprensible, de que conozco españoles —una de ellos empleado de Microsoft— que no logran pronunciar correctamente la palabra ‘Outlook’, nombre de un programa de Microsoft que se pronuncia ‘autluk’, sino que dicen ‘outlut’, estoy por creer que Amando de Miguel tiene razón al afirmar que el aparato fonador de los españoles no está preparado para esas pronunciaciones, aunque, como ya dije, salvo malformaciones, ese aparato es el mismo en todos los seres humanos.

Que no esté preparado es una cosa, y que no esté entrenado, o no se le quiera entrenar, es otra.

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01/07/2013

El sustantivo wasap (‘mensaje gratuito enviado por la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp’), así como su verbo derivado wasapear (‘intercambiar mensajes por WhatsApp’), son adaptaciones adecuadas al español, de acuerdo con los criterios de la Ortografía de la Lengua Española.

Esta obra señala que la letra w es apropiada para representar la secuencia /gu/, entre otras, en palabras extranjeras adaptadas al español (waterpolo y web, por ejemplo), criterio por tanto aplicable a wasap como españolización del nombre que se da a los mensajes enviados por WhatsApp, cuya denominación comercial conviene respetar.

Así pues, frases como

  • «Su segundo hijo también le manda wasaps desde París, donde está cursando un máster» o
  • «¿Quieres promocionar tu negocio con una aplicación para wasapear?»

pueden considerarse correctas, sin necesidad de cursivas ni comillas.

El plural de wasap es wasaps, sin tilde, pese a acabar en s, dado que se trata de una palabra aguda terminada en grupo consonántico.

Por otra parte, aunque también pueden resultar admisibles las adaptaciones guasap, plural guasaps, y guasapear, al perderse la referencia a la marca original y percibirse como más coloquiales, se prefieren las formas con w.

Fuente: Fundéu

[*Opino}– ¿Dormir en camas separadas?

26-06-13

Carlos M. Padrón

¿Que las parejas se pelean 167 veces al año en la intimidad de su habitación? Por favor, ¡esos ingleses sí que son peleones!

Si las camas matrimoniales son en UK como las más comunes en España, no me extraña la opinión del señor Neil Stanley, contada en el artículo que copio abajo, porque en tales camas no puedo dormir con mi pareja; son demasiado estrechas.

En cambio, en las de 2 x 2 metros, que uso desde 1976, no he tenido problema alguno. En ésas se podría hacer cómodamente hasta un «menage a trois«. 🙂

Esto me hace recordar lo que al respecto dijo una señora pasense que una vez nos visitó en Caracas y que, por supuesto, estaba acostumbrada a las camas matrimoniales que son comunes al otro lado del charco.

Al ver en mi casa la de 2 x 2 exclamó: «¿Y eso es una cama? ¡Eso es un campo de fútbol!».

Además, las causas aducidas por Neil Stanley requieren no sólo dormir en camas separadas sino en habitaciones separadas.

En cambio, sí creo que las consideraciones que se hacen en favor de dormir juntos son todas válidas, aunque, en honor a la verdad, he de reconocer que, bajo ciertas circunstancias, dormir en camas separadas tiene sus ventajas, pues siempre será mejor que dormir con el enemigo, como en la famosa película.

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26 de junio de 2013

Natalia Martin Cantero

Dormir en camas separadas, ¿mejor para la pareja?

Que corra el aire: ventajas y desventajas de tomar distancia (literal) en el descanso nocturno en compañía.

Las parejas se pelean 167 veces al año en la intimidad de su habitación. La causa número uno no es otra que sufrir el robo de la sábana o la colcha. Los siguientes culpables en la lista de las trifulcas conyugales nocturnas son roncar y la igualmente espinosa cuestión de la regulación de la temperatura, de acuerdo con esta encuesta.

Unos datos que revelan esta realidad: la mayoría duerme mejor por separado.

El experto británico en sueño, Neil Stanley, lo tiene hasta cuantificado, y asegura que las parejas que comparten cama tienen un 50% más de posibilidades de padecer interrupciones que aquéllas que deciden “divorciarse” temporalmente de noche.

A los agravios mencionados en el párrafo anterior podríamos añadir muchos otros. Por ejemplo: compañero que se revuelve como si tuviera pulgas; compañero que se levanta a orinar con frecuencia; que habla (o grita) por la noche, víctima de pesadillas; que le da por consultar el significado de estas pesadillas en la Wikipedia a las 3 de la mañana.

“Compartir cama con alguien que hace ruido y con quien tienes que luchar para mantener tu trozo de colcha no tiene sentido”,

escribe Stanley, expresidente de la Sociedad Británica del Sueño.

Este experto asegura que históricamente nunca hemos compartido cama, y que el hábito se remonta a hace relativamente poco tiempo, los comienzos de la revolución industrial, cuando las familias se trasladaron en masa a las ciudades, donde disponían de menos espacio. Stanley señala que en la Roma antigua, la cama era un lugar para sexo, pero no para dormir.

Y eso que los romanos —cuyas costumbres eran, en fin, algo peculiares en estos aspectos— no tenían laptops, iPads o celulares que meter bajo las sábanas. Los aparatos electrónicos dan lugar hoy a contenciosos, tanto o más graves que los que desencadena la regulación de temperatura.

La cuestión es que cuando dormimos somos tremendamente egoístas.

“El sueño es la cosa más egoísta que puedes hacer. Si eres feliz compartiendo cama, genial, pero, en caso contrario, no deberías tener reparo en dormir en una cama separada”,

apunta Stanley, que recuerda que dormir bien es crucial para la salud física, mental y emocional.

Los consejos de Stanley parecen resonar, al menos en el mundo anglosajón. En Estados Unidos, la Asociación Nacional de Constructores prevé que, para el 2015, el 60% de las viviendas de nueva construcción tengan dos habitaciones principales. El 25% de las parejas de ese país duermen en camas separadas, según un estudio de la Fundación Nacional para el Sueño de EEUU. Mientras, en Gran Bretaña, una de cada diez parejas hacen lo propio.

Visto lo visto, ¿por qué no desterrar, entonces, la anclada costumbre? Para empezar, muchas personas (la inmensa mayoría) no disponen de un aposento extra para pasar la noche.

Pero el principal inconveniente es menos prosaico: puede convertirse en un primer paso hacia un mayor grado de separación. Compartir lecho es un símbolo de intimidad. Tu pareja es la única persona con que lo haces, recuerda Paul Rosenblatt en su libro «Two in a Bed» («Dos en una cama», sin traducción al español).

Acceso a relaciones sexuales, un lugar donde mantener la privacidad, o la posibilidad de reflexionar sobre los eventos del día en la oscuridad son factores que, para la mayoría de las parejas, continúan pesando más que todos los inconvenientes mencionados.

“La cama marital no es sólo un lugar donde dormir. Representa proximidad, compartir, la definición misma de matrimonio. Sin una cama que compartir al final del día, ¿sois algo más que dos personas bajo el mismo techo?”,

se pregunta el columnista Tim Lott.

Si la cosa se pone fea, no obstante, siempre es posible optar por soluciones de compromiso: de lunes a viernes separados, fines de semana juntos, o a la inversa. O por dos camas en la misma habitación.

Claro que esto no solucionará el problema del compañero que se levanta diez veces al baño, que se empeña en dormir en una heladera o en un horno, ni el de las pesadillas, la luz o el iPhone en mitad de la noche.

Fuente: El País

[*Opino}– Autor de la canción ‘Caballo viejo’. Basta de plagios

24-06-13

Carlos M. Padrón

El día 07/06/2013 distribuí esta URL que corresponde a la interpretación que de la canción venezolana «Caballo viejo» hace la  Army Field Band, de USA.

Por motivos que no sé explicar, esta composición me dice más de Venezuela que el Alma Llanera. Y la interpretación de la Army Field Band, aunque no de las mejores, iba más o menos bien —habida cuenta de que quienes la interpretan no son venezolanos—, hasta que cambiaron de ritmo, comenzaron a cantar y la echaron a perder o, mejor dicho, la violaron.

Y hasta ahí llegué yo escuchándola, pues cantar esa canción en ritmo de salsa, cumbia, o cualquiera otro de ese tipo, me parece eso: una violación; la esencia del tema «Caballo viejo» no combina con ellos.

Al recibir la tal URL y mi comentario al respecto, el amigo exIBMista Fernando Lacoste, que vivió mucho tiempo en Venezuela pero que hace también mucho tiempo que vive en Miami, me contestó esto:

Hola, Carlos. Sabrás que por aquí nadie conoce a Simón Díaz, y creen que «Caballo viejo» la compuso un tal Manzanero, u otro que no me acuerdo, creo que colombiano. He discutido mucho el tema, sólo para comprobar que creen que esa canción no es de Simón Díaz sino de algún otro cantautor. Sea de quien sea, es una obra maestra que me estremece escucharla.

También a mí me estremece, y desde que la escuché por primera vez allá por los ’80s creí, y sigo creyendo, que es la mejor canción venezolana de todos los tiempos

Al saber lo que en Miami, donde tanto latino hay, le dicen a Fernando —que también me lo han dicho en otros países de América Latina, y del otro lado del charco— me puse a buscar y, con la ayuda de Chepina, conseguí, además de lo que ya dice Wikipedia, las pruebas de que la composición es de Simón Díaz.

  1. Clicar primero AQUÍ para escuchar la historia del origen de «Caballo Viejo» contada por el propio Simón, y
  2. Clicar luego AQUÍ para escuchar la interpretación original, la primera hecha, en la voz de Simón Díaz, aunque no es la que más me gusta.

¡Basta de plagios, o de querer ganar indulgencias con escapulario ajeno! «Caballo viejo» pasará a la Historia como la obra maestra y más internacional de Simón Díaz, que ya quisieran para sí todos esos otros a quienes se les atribuye, o que ellos, sin reparo alguno, se atribuyen.

[*Opino}– El auge del vino sin maquillaje, o vino natural

27-05-13

Carlos M. Padrón

Por supuesto, como Canario que soy estoy muy de acuerdo con lo que, en el artículo que copio más abajo, llaman vino natural. 

Para mí, es el que resulta de meter la uva en un lagar, pisarla y seguir todo el ritual que en mi niñez y adolescencia vi muchas veces —y hasta intervine en él—, y del que resulta primero mosto y luego vino, sin nada añadido, o sea, cero química.

Por supuesto, aunque el origen de las uvas sea siempre el mismo viñedo, el vino resultante de cada año no sabe igual al de años anteriores, pero, eso sí, cuando es bueno —a veces podría resultar avinagrado— es el que me gusta por encima de cualquier vino comercial embotellado. Y me consta que no produce resaca.

Ese vino natural es uno de los motivos por los que me gusta volver a El Paso, mi pueblo, pues allá tengo amigos de la infancia que poseen viñedos, y cada año obtienen de ellos el correspondiente vino natural.

Algunos tienen también lo que llaman «bodega» que, en este caso, es un lugar de reunión, generalmente en el campo, en el que suelen estar o no los toneles, o pipas, donde se guarda ese vino, y donde se hacen reuniones con pinta de comilonas que siempre son generosamente regadas con vinos naturales.

En el par de celebraciones que hasta ahora hemos hecho de nuestra odisea en La Caldera, celebramos con vino natural, y puedo jactarme de que, si me rasqué —según puede leersr en este artículo, de 2006, y en este otro, de 2009— , fue por un motivo muy válido y con vino natural, ambos argumentos exculpatorios ante cualquier tribunal versado en la materia. 🙂

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24-05-13

Anahí Aradas

El auge del vino sin maquillaje

«El vino natural es como una mujer sin maquillaje. Es importante que el vino sea sexy, y la sensualidad es pureza, es por ello que estos vinos no tienen maquillaje».

Lo dice Elisa Ucar, de la bodega Domaines Lupier, en su stand de la Feria del Vino Artesano, que tuvo lugar esta semana en Londres.

Hace cuatro años, Elisa y su marido, Enrique Basarte, decidieron hacerse con varios antiguos viñedos abandonados de garnacha, ubicados a 700 metros de altura en una región montañosa de la provincia española de Navarra, con la idea de producir un vino como aquél que se consumía antes de la Segunda Guerra Mundial.

Un vino natural, sin aditivos, hecho a base de uva orgánica, con viñas de hojas tersas y raíces profundas en un suelo «vivo» donde Elisa asegura (con una sonrisa que roza lo místico) que la uva sabe a uva, y el vino resultante expresa como nunca el lugar de donde vino.

A la antigua usanza

El vino natural, que no hay que confundir con el vino orgánico, lleva varios años dando que hablar en el mundillo enológico. Muchos hablan de tendencia, algunos de «vino del futuro», a la vez que otros tratan de comprender qué se entiende por vino natural.

Se trata de un movimiento iniciado en los años 70 en Italia y Francia, y hoy extendido principalmente en Europa y Estados Unidos, que reivindica la producción de un vino rigiéndose por las normas de la no intervención.

Todos los procesos de producción, no sólo el cultivo de la vid, sino el tratamiento y la fermentación del mosto, se hacen a la antigua usanza: sin aditivos, sin químicos, sin tratar de corregir artificialmente la acidez del vino, o rectificar su exceso de agua, y, si es posible, sin sulfitos para su conservación.

En muchos casos la uva se cultiva obedeciendo los ciclos lunares, en lo que se conoce como cultivo biodinámico, y las viñas, en lugar de con químicos, se tratan a base de otros recursos naturales, como infusiones de valeriana, lavanda o manzanilla.

Los fundamentalistas del vino

Tildados por algunos productores tradicionales como los «fundamentalistas» del vino, la falta de datos precisos sobre la producción de vino orgánico o natural, dificulta saber, a ciencia cierta, cuánto ha crecido su mercado en los últimos años.

En parte la falta de datos se debe a que no existe una denominación reconocida como «vino natural», y muchos en la industria tradicional suelen tratarlos con recelo, ya que su mera existencia parece insinuar que los vinos de consumo masivo son «no naturales».

Según los últimos datos de Organic Monitor, el vino orgánico representaba el 17% del mercado global del vino en 2010, y es considerado uno de los nichos de mercado más prometedores en un momento donde los consumidores, sobre todo de países desarrollados, se muestran cada vez más interesados por todo alimento de elaboración artesanal.

Pero el vino natural cae en una categoría distinta dentro de lo orgánico, y su éxito se mide hoy por la proliferación de ferias dedicadas a este tipo de vino, también conocido como crudo o artesanal.

Un ejemplo es el el RAW Fair, la feria de vino artesano que tuvo lugar esta semana en Londres y en la que participaron unos 170 productores.

La mayoría de las bodegas allí presentes pertenecían a matrimonios o familias que gestionan pequeños minifundios con una producción anual de entre 40.000 y 50.000 botellas, a un precio de venta que oscila entre los US$18 y los US$60 la unidad.

Japón, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Nueva Zelanda, son algunos de sus principales mercados de exportación, donde estos vinos son bien apreciados en restaurantes de lujo, tiendas de vino alternativas, y en círculos de paladar selecto.

«La gente está eligiendo comprar vinos más caros. Entienden que hay un valor real en el hacer cosas lentamente y bien.  Cuando eliges un vino no sabes qué bebes, y eso no pasa con el natural. La gente no sabe cómo se hace el vino, se piensan que es zumo de uva, pero no es así»,

afirma la organizadora de la feria Isabelle Legeron, quien asegura descubrió este tipo de vino underground cuando estaba aburrida del vino tradicional.

Un vino diferente

A pesar del cada vez mayor interés que despiertan este tipo de vinos, muchos de los presentes reconocen que el vino natural nunca va a convertirse en algo masivo, sino que su consumo se extiende progresivamente en restaurantes gourmet y entre aquellos que buscan sabores diferentes.

Y es que si algo se puede decir del vino natural, es que su sabor es muy diferente al del vino que muchos de nosotros consumimos.

Vinos blancos con sabor a miel, con aroma a manzana o perfumes florales, con tonalidades dorado oscuro, rosados turbios y tintos descaradamente ácidos de paladar profundo, es lo que uno va a encontrarse en una de estas ferias.

Los adeptos al vino natural aseguran que en un mercado vinícola extremadamente saturado, los sabores tienden a estandarizarse, a adaptarse al paladar de la mayoría, homogenizando la oferta.

En contrapartida, los vinos naturales recuperan tradiciones vitivinícolas de antaño, resucitando los sabores olvidados del simple zumo de uva fermentado que es lo que, en definitiva, es el vino.

No da resaca

«Se está popularizando. Le da una oportunidad a pequeños productores, y tiene mejor sabor, es más intenso, es el sabor concentrado de la Naturaleza. Además, al casi no tener sulfitos no da resaca, pues son los sulfitos, que se añaden para conservar el vino más comercial, los responsables de ese fuerte dolor de cabeza del día después. Sin embargo, con el natural es imposible que te pase, siempre y cuando bebas suficiente agua para evitar la deshidratación «,

aseguró a BBC Mundo el sommelier francés Benoit Bigot, .

«Es el futuro. Veo a cada vez más gente interesada. Este vino tiene otro valor de marketing”,

finaliza, por su parte, el también sommelier y comerciante de vinos, Constanzo Scala,

Fuente: BBC Mundo