[LE}– ‘El maratón’ y ‘la maratón’, formas adecuadas

05/01/2015

La palabra maratón puede emplearse tanto en masculino (el maratón) como en femenino (la maratón).

Esto, según el Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD).

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Un tribunal rechaza aplazar el juicio por el ataque del maratón de Boston» o
  • «Empieza el juicio por el atentado en la maratón de Boston en 2013»,

que son ambas válidas.

De acuerdo con la Academia, el sustantivo maratón, que alude a una ‘carrera pedestre de resistencia’ y, en general, a una ‘competición de resistencia o actividad larga e intensa’, comenzó a circular en el primer tercio del siglo XX con género masculino, aunque más tarde, por influencia del género de prueba o carrera, se extendió su uso en femenino, que también se considera apropiado.

El DPD desaconseja, en cambio, la grafía marathón.

Se recuerda asimismo que los términos maratoniano y maratonista son los adecuados para referirse a los participantes en esa prueba.  

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[LE}– ‘Catastrazo’, ‘decretazo’ o ‘ivazo’ no necesitan comillas

02/01/2014

Los sustantivos catastrazo, decretazo, ivazo, tasazo o recetazo, entre otros, no necesitan comillas.

La razón es que están formados de acuerdo con las indicaciones de la Nueva Gramática de la Lengua Española sobre el uso del sufijo –azo.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Cuenta atrás para otro “catastrazo”»,
  • «Obama irá hasta el final con el ‘decretazo’ de la reforma migratoria»,
  • «El “IVAzo” del PP dejó a la música en vivo “en el fango” en 2013»,
  • «El ‘tasazo’ de Gallardón cumple dos años» o
  • «Los parados sin subsidio son el único sector de la población al que no perjudica el ‘recetazo’».

Conforme a la Academia, el sufijo -azo, originalmente empleado en nombres de golpe, como martillazo, codazo o escobazo, traslada este matiz a sustantivos que expresan «acciones o decisiones políticas o administrativas que poseen carácter público, generalmente actuaciones sonadas o sorpresivas de cierta trascendencia, unas veces autoritarias y otras reivindicativas».

Pese a no hallarse todos en los diccionarios, se trata de sustantivos respetuosos con las normas de derivación y se encuentran ampliamente extendidos, o, en los casos de más reciente creación, se entienden de inmediato con facilidad por analogía con los ya asentados, por lo que no necesitan, en cualquier caso, ningún tipo de resalte.

La propia Gramática recoge términos como catastrazo, decretazo, medicamentazo, salariazo o tarifazo.

Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «Cuenta atrás para otro catastrazo»,
  • «Obama irá hasta el final con el decretazo de la reforma migratoria»,
  • «El ivazo del PP dejó a la música en vivo “en el fango” en 2013»,
  • «El tasazo de Gallardón cumple dos años» o «Los parados sin subsidio son el único sector de la población al que no perjudica el recetazo».

En el caso de ivazo, cabe señalar que lo apropiado es escribir tal sustantivo en minúscula, pese a que la sigla IVA requiera la mayúscula, de igual manera que sucede con los derivados ugetista o priista a partir de UGT y PRI.

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[LE}– ‘Proactivo’, no ‘pro-activo’ ni ‘pro activo’

26/12/2014

El término proactivo se escribe en una sola palabra, es decir, sin añadir un espacio ni un guion intermedios.

Sin embargo, a menudo se escribe indebidamente, como en las siguientes noticias:

  • «La empresa destacó el ambiente de trabajo pro activo» o
  • «Se redoblaron los esfuerzos internos en pos de mantener un compromiso pro-activo de minimizar los riesgos ambientales».

Esta voz de nuevo cuño se registra en la 23ª edición del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, como propia de la psicología, para referirse a quien ‘toma activamente el control, y que decide qué hacer en cada momento, anticipándose a los acontecimientos’ o a lo que ‘implica acción o intervención activa’.

Al igual que otras voces formadas con un prefijo, éste se une al término al que precede, sin guion ni espacio, de modo que en  los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir

  • «La empresa destacó el  ambiente de trabajo proactivo» y
  • «Se redoblaron los esfuerzos internos en pos de mantener un compromiso proactivo para minimizar los riesgos ambientales».

Por la misma razón, se escribe proactividad y no pro actividad ni pro-actividad.

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[LE}– ‘Alrededor’ no significa por todas partes

23/12/2014

Alrededor de un lugar no quiere decir ‘en todo ese lugar’, sino ‘en torno a él’.

Pese a ello es frecuente encontrar en medios de comunicación ese uso inadecuado del adverbio alrededor

  • «Celebraciones alrededor del mundo»,
  • «El Gobierno chino ha emprendido una campaña alrededor del país para evitar que se fume en lugares públicos» o
  • «El cierre de aeropuertos dejó a miles de viajeros varados alrededor del mundo».

Alrededor es un adverbio que ‘denota la situación de personas o cosas que circundan a otras, o la dirección en que se mueven para circundarlas’, por lo que no es aplicable en las noticias mencionadas, donde nada ni nadie circunda al mundo o al país.

En estos casos lo apropiado habría sido decir en todo o por todo:

  • «Celebraciones por todo el mundo»,
  • «El Gobierno chino ha emprendido una campaña por todo el país para evitar que se fume en lugares públicos» y
  • «El cierre de aeropuertos dejó a miles de viajeros varados en todo el mundo».

El origen de este error está en una mala traducción del adverbio inglés around, que quiere decir tanto alrededor como por todas partes, pero el alrededor español no tiene este último significado, por lo que no es adecuado emplearlo como aparece en los ejemplos citados.

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[LE}– ‘Teleco’ no necesita comillas

22/12/2014

El sustantivo teleco es un acortamiento válido para referirse a la ingeniería de telecomunicaciones, al ingeniero que ha llevado a cabo esta formación, o a una empresa de dicho sector, y no necesita comillas.

En los medios de comunicación es habitual encontrar esta palabra entrecomillada:

  • «Estudiantes de ‘Teleco’ de la Politécnica ganan el primer certamen»,
  • «El “teleco” Gil Bernárdez recibe un galardón a toda su carrera» o
  • «¿Puede este cambio en los servicios de la compañía estar relacionado con la presión ejercida por las “teleco” en la India?»,

ejemplos en los que habría sido preferible prescindir de las comillas.

La forma teleco cuenta con amplia difusión desde hace años y el Diccionario del Español Actual, de Seco, Andrés y Ramos, la recoge sin comillas con el significado de telecomunicación, en general, y como sustantivo común en cuanto al género para designar específicamente al ‘ingeniero de telecomunicación’: el/la teleco.

Además de con este sentido, teleco puede emplearse para referirse a la Ingeniería de Telecomunicaciones y a la empresa de este sector, en cualquier caso sin comillas por tratarse de un abreviamiento igualmente extendido con estos dos significados.

El plural es telecos, por lo que en el último de los ejemplos lo apropiado habría sido escribir

  • «¿Puede este cambio en los servicios de la compañía estar relacionado con la presión ejercida por las telecos en la India?».

Por último, se recuerda que también se considera válida sin necesidad de comillas la forma telco, préstamo crudo del inglés que admite adaptación inmediata y se encuentra ampliamente difundido en América, donde también se emplea, aunque en menor medida, la variante telecom.

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[LE}– Palabras muy problemáticas

22-12-14

Amando de Miguel

La operación rescate de palabras olvidadas nos ayuda mucho.

Mariano León nos presenta esta adquisición: entenado. Dícese del hijo de uno de los cónyuges en relación con los hijos de ambos. Es un clásico de los conflictos familiares, los más acerbos.

Hoy es una situación muy frecuente, puesto que la mayoría de los nuevos matrimonios con algún de hijo de uno de los cónyuges no se dan por viudedad sino por divorcio.

Juan José Carballal se irrita con la expresión dar misa, que tantas veces se oye por la tele. «Y no señor; la misa se reza, se canta, se dice, se celebra…, pero no se da». Sólo falta que digan «echar misa».

Añado que la palabra misa ha sido proscrita del lenguaje público, incluso eclesial (ya no se dice eclesiástico). En su lugar, se habla de eucaristía. No creo que sean voces equivalentes. Originariamente, la misa es el acto litúrgico completo, del que la eucaristía (= acción de gracias) es sólo una parte. La voz misa ha quedado como genérico del acto que termina con la frase ritual «ite, missa est» (= podéis ir en paz, ésta es la despedida).

A propósito, un amigo de San Pedro de Alcántara (Málaga) me cuenta que en su pueblo la misa dominical se celebra a las 10. Terminada la cual, el sacristán despoja el altar y lo deja libre para el servicio de la misa anglicana en beneficio de los feligreses de esa denominación.

Es más, en la ceremonia anglicana se pasa el cestillo (el fisco se decía antes) y el contenido se dona al párroco católico para que lo distribuya a través de Cáritas.

El argumento es que la colonia anglicana no cuenta con una logística tan bien acondicionada como la de Cáritas. Me parece una historia magnífica. Habría que contársela al papa Francisco.

Beltane comenta que no le gusta nada el adjetivo circense. Su parecer es que debería decirse «cirquense«. Pero circense se halla troquelado por el uso. No es una terminación tan extraña en nuestra lengua, acaso por influencia del francés. Así, amanuense, ateniense, castrense, cisterciense, forense, gerundense, liliputiense, londinense, trapense.

José María Navia-Osorio se pregunta por la identidad de los nombres de ciertos refranes y dichos: Bartolo, el Tostado, Pichote, Picio, Cagancho, etc.

Unos pocos existieron, aunque agrandados por la leyenda. La mayor parte de ellos se citan por comodidad. Son epónimos anónimos que no hacen mal a nadie. Lo de «la flauta de Bartolo con un agujero solo» es un dicho un tanto obsceno.

José Til me pregunta por el gentilicio correcto de los habitantes de la India: ¿son indios o hindúes?

En buena ley son indios, aunque con la posible confusión con los indios de América. Como es sabido, todo se debió a un error de Colón. No deben confundirse los indios de la India con los hindúes, que son los fieles de una religión mayoritaria en ese país. La confusión se da mucho en inglés.

A través de la señora Google se pueden encontrar los gentilicios de pueblos, ciudades y naciones. Habría que recordar la historia del ministro de Franco, José Solís. Una vez comentó con su colaborador, Adolfo Muñoz Alonso, qué utilidad podía tener la enseñanza del latín en las escuelas. El filósofo comentó: «El latín resulta utilísimo. Por ejemplo, tú, que naciste en Cabra, puedes decir que eres egabrense».

Don José se queja de lo tópicas que se han hecho algunas expresiones, como «hay que ponerse las pilas» o «con la que está cayendo». El primero que recurrió a esas metáforas seguramente fue un poeta, pero su repetición, con afán de originalidad, resulta un tanto pesada.

Si la lluvia es copiosa, los ingleses dicen que «llueven gatos y perros». Nuestra imagen es también muy atrevida: «Llueven chuzos de punta».

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[LE}– ‘Aporofobia’, neologismo válido

18/12/2014

El neologismo aporofobia, no aporafobia, está bien formado, y se considera un término válido en español para hacer referencia al odio o al miedo al pobre.

Aporofobia —formado a partir de la voz griega á-poros, ‘sin recursos’ o ‘pobre’, y fobos, ‘miedo’— significa ‘odio, miedo, repugnancia u hostilidad ante el pobre, el que no tiene recursos o el que está desamparado’.

Esta voz está bien formada en español, por lo que no es necesario resaltarla con cursiva o comillas.

Este nuevo término parece tener su origen en algunas publicaciones de la filósofa Adela Cortina en los años noventa, en las que la autora pretendía diferenciar esta actitud de la xenofobia o el racismo.

Se recuerda además que lo apropiado es utilizar la forma aporofobia, y no aporafobia, voz que tiene cierto uso, pero que etimológicamente no se considera válida.

Sin embargo, en algunos medios de comunicación se encuentran frases como

  • «No es ni racismo ni xenofobia: es aporafobia» o
  • «Según la autora, lo que tiene el 90 % de la gente es aporafobia».

En estos casos, lo apropiado habría sido emplear aporofobia.

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[LE}– ‘Se trata de’, sin sujeto

17/12/2014

La construcción se trata de es impersonal y, por tanto, no debe emplearse con un sujeto.

Sin embargo, es frecuente leer y escuchar en los medios frases como

  • «La víctima se trata de un varón de alrededor de 50 años» o
  • «El delito se agrava si el responsable se trata de un funcionario público».

Como explica el Diccionario Panhispánico de Dudas, si aparece el sujeto lo adecuado es emplear el verbo ser, al que equivale esta expresión.

Así, en los ejemplos anteriores habría sido mejor escribir

  • «La víctima es un varón de alrededor de 50 años» y
  • «El delito se agrava si el responsable es un funcionario público».

La forma se trata de habría sido adecuada en cambio en construcciones como

  • «En el accidente se produjo una víctima mortal. Se trata de un varón de alrededor de 50 años» o
  • «El delito se agrava si se trata de un funcionario público».

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