[LE}– ‘De cierto modo’ no es lo mismo que ‘en cierto modo’

11/11/2013

La expresión en cierto modo, que significa ‘en parte’ o ‘de alguna manera’, no equivale a de cierto modo, cuyo significado es ‘de una forma determinada’, tal como explica el Diccionario Panhispánico de Dudas, de las Academias de la Lengua.

Sin embargo, en algunas noticias se usan esas expresiones de manera impropia, como en los siguientes ejemplos:

  • «La propuesta de gravar las ganancias de capital tiene muchos años y, de cierta manera, era algo esperado»,
  • «El debut con los Gigantes fue emocionante, pero de cierto modo muy distinto a lo que se imaginaba».

Para indicar que algo no se especifica, se comprende o se conoce con precisión, las expresiones adecuadas son en cierto modo y en cierta manera, por lo que en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido

  • «La propuesta de gravar las ganancias de capital tiene muchos años y, en cierta manera, era algo esperado»,
  • «El debut con los Gigantes fue emocionante, pero en cierto modo muy distinto a lo que se imaginaba».

Sí es apropiado emplear de cierta manera o de cierto modo cuando significan ‘de un modo determinado’, como en

  • «Permiten que el novio controle sus mensajes, las llame a todas horas, les pida que no se vistan de cierta manera…»,

pues lo que se expresa es que los novios rechazan que se vistan de una manera concreta.

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[LE}– ‘Kamikaze’ se escribe sin comillas

08/11/2013

El sustantivo kamikaze, con el significado de ‘persona que se juega la vida realizando una acción temeraria’, aparece en el Diccionario Académico, y en los diccionarios de uso de referencia habitual, por lo que lo apropiado es escribirlo sin comillas.

En los medios de comunicación es común encontrarse con frases como

  • «El Tribunal Supremo ha anulado el indulto que el Gobierno concedió en diciembre de 2012 a un conductor “kamikaze”» o
  • «La familia de la víctima del ‘kamikaze’ pide al Gobierno que acate el fallo».

Aunque en su origen designaba al ‘piloto japonés que tripulaba un avión con explosivos con el que se lanzaba contra objetivos, suicidándose, en la Segunda Guerra Mundial’, el uso de kamikaze como ‘conductor extremadamente temerario’ se halla también plenamente asentado en nuestro idioma.

Respecto a su grafía, la Ortografía de la Lengua Española indica que «la letra k en representación del fonema /k/ se emplea hoy en español, en cualquier posición, en la escritura de numerosos préstamos de muy diverso origen», como harakiri o ikebana entre las que proceden del japonés; además, señala que «existen en español algunas palabras que se escriben siempre con z ante e, i», como zeta o nazi.

Así pues, kamikaze se considera en la actualidad una palabra española, por lo que en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribirla sin comillas.

Por otra parte, tal como señala el Diccionario del estudiante, de la Academia, se trata de un sustantivo común en cuanto al género: el kamikaze y la kamikaze.

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[LE}– ‘Emprendimiento’, no ‘emprendurismo’ ni ‘emprendedurismo’

07/11/2013

La palabra emprendimiento, mejor que emprendurismo y emprendedurismo, es la apropiada para aludir al espíritu emprendedor o el ímpetu por iniciar algo, en sentido empresarial.

En los medios es habitual encontrar frases como

  • «Los programas se centran en el emprendedurismo, la educación financiera y la inserción laboral» o
  • «La innovación, la productividad y el emprendurismo deben ser objetivos prioritarios de la política económica».

Emprendurismo y emprendedurismo son malas traducciones de la palabra inglesa entrepreneurship, por lo que se recomienda emplear emprendimiento, que ya figura en el avance de la vigésima tercera edición del Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia Española, con los significados de ‘acción y efecto de emprender (acometer una obra)’ y ‘cualidad de emprendedor’.

En los ejemplos anteriores, pues, habría sido preferible escribir

  • «Los programas se centran en el emprendimiento, la educación financiera y la inserción laboral» o
  • «La innovación, la productividad y el emprendimiento deben ser objetivos prioritarios de la política económica».

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[LE}– ‘Hacerse a la idea’ no es lo mismo que ‘hacerse una idea’

06/11/2013

La expresión hacerse a la idea de algo significa ‘aceptarlo’ o ‘familiarizarse con cierta idea’, mientras que hacerse una idea de algo es ‘imaginárselo o formarse concepto al respecto’.

En los medios de comunicación es frecuente ver un uso inadecuado de hacerse a la idea en frases como

  • «La existencia de numerosas casas de dos plantas, y de hasta 250 metros cuadrados, permite hacerse a la idea del poderío económico de este minúsculo pueblo» o
  • «Después de ocho jornadas, uno puede hacerse a la idea del equipo tipo que más le gusta al entrenador».

En esos casos, y ya que lo que se quiere expresar es que uno puede imaginar el poderío económico del pueblo o los gustos del entrenador, lo apropiado habría sido escribir

  • «La existencia de numerosas casas de dos plantas y de hasta 250 metros cuadrados permite hacerse una idea del poderío económico de este minúsculo pueblo» y
  • «Después de ocho jornadas, uno puede hacerse una idea del equipo tipo que más le gusta al entrenador».

En cambio, esa expresión sí resulta adecuada en frases como

  • «A los ciclistas aún les cuesta hacerse a la idea de que esto se acaba y de que su equipo desaparecerá la próxima temporada»,

ya que en ese caso lo que se quiere decir es que a los ciclistas aún les cuesta aceptar la desaparición del equipo.

El Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, añade una tercera forma, hacerse idea o hacerse la idea, con el significado de ‘formarse un propósito’, como en

  • «Ya me he hecho idea de visitarle mañana».

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[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Sibarita

Según el diccionario de la RAE, esta palabra tiene dos acepciones:

  • Dicho de una persona: Que se trata con mucho regalo y refinamiento.
  • Natural de Síbaris.

El origen de la palabra está precisamente en Síbaris, una ciudad del sur de Italia que, gracias a su puerto, llegó a convertirse en un punto comercial de altísima actividad e importancia.

Fue fundada allá en el siglo VII a.C. y, gracias al comercio, sus habitantes, o al menos algunos de ellos, se dedicaron a vivir lujosamente y, sobre todo, a no trabajar.

Alguno prohibió que se cavara en el suelo en su presencia porque se cansaba con sólo verlo. Inventaron algunas cosas importantes, como los baños turcos, e hicieron eliminar de la ciudad a los gallos, para que no los despertaran al amanecer.

Cortesía de leo Masina

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Ser un mirlo blanco

29-06-12

‘Ser un mirlo blanco’ es sinónimo de rareza. La razón es bien sencilla: no suele haber mirlos de plumaje blanco.

El mirlo es un ave en el que destaca su plumaje totalmente negro y su pico amarillo anaranjado. La hembra tiene plumas de color pardo y algo rojizo por el pecho.

De ahí que se utilice la frase ‘ser un mirlo blanco’ para señalar que algo, o alguien, es raro, dándole un valor extraordinario en caso de encontrarse alguno.

Una variante de la expresión es ‘creerse un mirlo blanco’ y se aplica a aquel individuo que se cree superior a los demás, sin llegar a serlo.

Cortesía de Leonardo Masina

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Ser cabeza de turco

24-09-12  

Se denomina cabeza de turco a una persona —o grupo de ellas— a la quen se quiere hacer culpable de algo de lo que no lo es, sirviendo así de excusa a los fines del inculpador.

De manera más específica, se emplea este apelativo para calificar a aquellos a quienes se aplica injustamente una acusación o condena, para impedir que los auténticos responsables sean juzgados.

Desde una perspectiva histórica, en el período de las Cruzadas, los cruzados libraron cruentas batallas contra los turcos. La animadversión que se profesaban ambos bandos era tan grande que, para un cristiano, cercenarle la cabeza a un turco era un logro encomiable.

Cuando lo lograban, los cruzados colgaban la cabeza en un mástil de barco, o la ensartaban en una lanza, y los soldados la acusaban de todos los males habidos y por haber.

Por este motivo, se dice que alguien es cabeza de turco, cuando es objeto de todo el daño y las acusaciones de las que son culpables otros.

Fuente: Wikipedia

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Sangre, sudor y lágrimas

21-11-12

Aunque fue el Primer Ministro Winston Churchill el que se llevó la fama de haber pronunciado estas famosas palabras, no fue el primero en haberlas dicho, pues se encuentran en la historia otros personajes ilustres que las dijeron mucho antes que el gran estadista británico.

Una de las primeras constancias (documentada) que existe de la expresión aparece en 1823 en la obra ‘La Edad de Bronce’ dentro de un poema escrito por Lord Byron.

26 años después (2 de julio de 1849) fueron pronunciadas por Giuseppe Garibaldi a los soldados que lo acompañaban durante la defensa de la República Italiana frente a los franceses enviados por Napoleón III.

Nuevamente nos encontramos la frase en una obra literaria, esta vez en ‘Las bostonianas’ de Henry James y escrita entre 1885-86.

El siguiente en pronunciar el ‘sangre, sudor y lágrimas’ fue Theodore Roosevelt en 1897, por aquel entonces Secretario de la Marina estadounidense y que las dijo durante un discurso ante los alumnos de la academia naval.

El 13 de mayo de 1940 es la fecha en la que sí fueron pronunciadas por Winston Churchill cuando se dirigió a la Cámara de los Comunes y con las que pretendía exaltar el valor de los soldados del ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial.

Aunque lo que el Primer Ministro dijo en realidad fue: “Nada puedo ofrecer sino sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor” (I have nothing to otfer but blood, toil, tears and sweat”), quedando la palabra ‘esfuerzo’ olvidada por el camino.

Posteriormente, el propio Churchill utilizaría tal recurrente expresión para decirla en otros discursos.

Fuentes: Muy Interesante P&R (primavera 2012) / wikipedia

[LE}– ‘Agendar’, un verbo adecuado en español

24/10/2013

El verbo agendar, que se emplea con el sentido de fijar reuniones, encuentros o tareas, es un verbo bien formado en español.

Como ya lo recogen algunos diccionarios, su uso puede considerarse adecuado.

Aunque aún no esté recogido en el Diccionario Académico, el Diccionario de Smericanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española1 sí lo incluye con los significados de ‘anotar en una agenda datos o informaciones’ y ‘programar en un libro o cuaderno las actividades pendientes para no olvidarlas’.

De este modo, pueden considerarse adecuadas frases como

  • «El legislador por Yucatán propuso agendar una reunión con el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales» o
  • «También se agendarán reuniones con diputados, senadores y dirigentes del partido».

Fuente

(1) NotaCMP.- Es lógico, aunque con un «ligero» retraso, pues en América se usa desde hace un medio siglo, si no más.