[Col}— Por los caminos del mar / Dr. Juan Antonio Pino Capote

23/11/ 2015

Dr. Juan Antonio Pino Capote

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En primer lugar, quiero agradecer a Ana María que me haya invitado a este foro que imagino motivado, no tanto por mi presentación, sino por “Tu Santa Cruz”, nuestra bendita ciudad. Invicta, Leal y Benéfica según títulos que ostenta desde la antigüedad.

Ana María, al invitarme no me puso ningún tipo de norma ni de tiempo ni de discurso ni de tema o título. Por eso elegí este título ya que POR LOS CAMINOS DEL MAR puede venir o salir de todo y así, el mar es tan espléndido como esta invitación para hablar de lo que quisiera. Como se puede intuir, este título implica ya un cierto tono de poesía. Y así será, aunque yo no soy poeta pero si siento y aprecio la poesía y lo poético.

La poesía que me inspiró el título es de mi padre, lo que también implica un componente sentimental y evocador. En algún momento la difundí por Internet por medio de este PPS. Que todo lo fue y los espera por los caminos del mar, como Santa Cruz y todas las islas. Hasta que se abrieron los caminos del aire.

Como pueden saber, mi foro de referencia es la Real Academia de Medicina. Pero yo no voy a importunarles con un discurso doctrinal o científico que es lo que allí hacemos. Solo voy a referirme a uno de esos discursos que allí pronuncié con motivo de una apertura de curso y que se titulaba “Sueños para Vivir”.

Llegué a esta bahía chicharrera POR LOS CAMINOS DEL MAR, procedente de la isla de La Palma en una mañana soleada de junio, después de un sueño mecido por las olas del Atlántico, a bordo de un correíllo, para examinarme del curso preuniversitario. Desde la baranda, al aproximarnos a la bahía, contemplé un espectáculo jamás soñado por un chico del único pueblo de la isla de La Palma que no tiene mar, El Paso, porque está en el centro y linda con todos los demás, menos con el mar .

Así se explica mi añoranza del mar. Algo inmenso y precioso y en continuo movimiento arrullador. El mar, la mar, como dice Alberti. Sobre el mar se ha ocupado mucho el arte, con poesía, prosa, pintura y fotografía. El mar ha sido una constante en la historia y vida de Santa Cruz al igual que nuestro limpio cielo y nuestro macizo de Anaga. Pero hay otras dos constantes, no menos importantes, que no se ven, pero se perciben, como la sensación física de bienestar que proporciona su clima y una situación mental proclive a los sueños. Como dice la canción, “mirando al mar soñé…”. D. José Manuel Ledesma y Dª Ana María Díaz escribieron la obra Mirando al Mar, de inspiración claramente marítima.

La benignidad de nuestro clima permite que se viva mucho más en la calle y que ésta sea la casa de todos, en la que se propician los encuentros y los intercambios, físicos y emocionales. Los encuentros sorpresivos, muy gratos a veces y otras no tanto pero siempre encuentros. Momentos para la emoción y el sentimiento.

De la canción de Alfonsina, cantada por Marisol, me gusta destacar los siguientes versos: “Háblame del mar marinero, háblame del mar. … Desde mi ventana no puedo yo verlo. Desde mi ventana, el mar no se ve…”

Y he aquí que nuestra Santa Cruz es una ciudad escalonada con edificación abierta al mar, lo que permite que el mar sea visto desde muchas ventanas y de la mayoría de los áticos y azoteas de Santa Cruz y La Cuesta. Y también se ve al final de algunas calles largas.

Es evidente, como ya hemos dicho, lo que ha supuesto el mar, la mar, en cuanto a la inspiración artística, sin hacer alusión a su aportación a la riqueza de los pueblos ribereños y pesqueros, además de lo que supone el transporte de mercancías y de personas, con las que se van y vienen los sueños. La conclusión se expresa muy bien en el último verso de este poema de mi padre que, a su vez, denota la nostalgia del mar. ”Que todo lo fue y lo espera por los caminos del mar…”

Y así, con nuestro bello horizonte subtropical o supertropical, según se mire, de nuestro inmenso mar Atlántico, ancho y plano, en contraste con los horizontes más próximos a los polos, donde son acampanados, vamos a hablar de sueños. Y así, en clave de sueños, les voy a contar una bella historia de la que he sido testigo privilegiado.

Mi discurso Inaugural del curso académico de la Real de Medicina en 2002, se tituló SUEÑOS PARA VIVIR. Y así ampliaremos el eslogan de Santa Cruz para vivir en Santa Cruz para soñar y Santa Cruz para ser feliz. (Ser feliz a tu manera, porque la felicidad no es lo que dicen los demás, sino lo que a ti te hace feliz realmente)

Iniciaba mi discurso con el siguiente párrafo: Su título «Sueños para vivir»: un título y una sugerencia. Y bajo este título un discurso doctrinal referido a las vivencias y avatares de una especialidad médica, la anestesiología, en el último tercio de siglo pasado, en forma de sueños que han sido los que hemos suministrado a nuestros pacientes y los que hemos vivido los especialistas como aspiraciones que se han hecho realidad..

Todos necesitamos dormir, y soñar es también necesario alguna vez. Soñar en el sentido freudiano para compensarnos de los contratiempos y acontecimientos desagradables o soñar despiertos para colmar nuestras aspiraciones creativas y existenciales. Si, como ha dicho Umbral, «Las cosas no son como son, sino como yo las recuerdo», a la postre no habrá gran diferencia entre lo soñado y lo vivido. Y si esto es así, ¿por qué no soñar?

Vamos a referirnos a los sueños como recurso de la mente para no sufrir, o para idealizar la vida y a los sueños como recurso de la Medicina para evitar el sufrimiento quirúrgico. El sueño como recurso humano ya lo definió muy bien un poeta que dijo: «Yo sé que hay vagas gentes que desdeñan el verso noble y la ideal medida.

Para esas pobres gentes que no sueñan. ¡Qué poca cosa debe ser la vida!”

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Hablaba un eslogan político municipal de una Santa Cruz para vivir. Yo voy a hablar de Tu Santa Cruz para vivir y tu Santa Cruz para soñar. Y esto lo dice uno que ha pasado más de 45 años de su vida impartiendo sueños a los santacruceros y otros canarios, aparte de los que antes había impartido a los ingleses y asturianos, porque soy anestesiólogo. Aquéllos eran sueños para vivir. También les hablaré de los sueños para ser feliz. Algo hemos dicho de los sueños que evoca el mar, nuestro aliado y nuestra primigenia fuente de riqueza como pueblo de pescadores

Cuando amablemente Ana María me invitó a dirigirme a ustedes, y me dijo que hablara de lo que yo quisiera, recordé la frase de Montaingne: Que cada hombre diga lo que sabe y no más. Entonces pensé que mi tema bien conocido es la especialidad que he ejercido como médico durante más de 45 años. Una especialidad que fue una bendición divina para la humanidad doliente. La anestesiología

Con motivo de la celebración del centenario del descubrimiento de la anestesia, alguien dijo lo siguiente:

«La historia de la cirugía es una historia de los últimos cien años. Se inicia en 1846 con el descubrimiento de la anestesia y, por tanto, con la posibilidad de operar sin dolor. Todo lo anterior no pasa de ser una noche de ignorancia, sufrimiento y estéril tanteo en la oscuridad. En cambio, la «historia de los cien años» ofrece el panorama más grandioso que conoce la Humanidad».

Gracias a esto se consiguieron los sueños de los pacientes, sueños para curarse y seguir viviendo. Se ha dicho y escrito mucho sobre la filosofía de este estado de inconsciencia e insensibilidad provocado de manera artificial. El Dr. Pinto Grote escribió: «Sumir a una persona fuera del tiempo y del espacio durante todo el acto quirúrgico es una tarea casi metafísica”. Lo que junto a la definición impresa en el logotipo de nuestra especialidad que dice en latín «Sedare dolorem opus divinun est» (Aliviar el dolor es una obra divina), es la razón por la que me había referido a los anestesiólogos como «Los Señores de los sueños».

Sumir a una persona en un estado de insensibilidad al dolor y, como ya he dicho en palabras del Dr. Pinto Grote, es una tarea metafísica y éste fue un sueño perseguido por los hombres de todos los tiempos. La primera referencia a este sueño que hoy conocemos como anestesia (an = sin; estecia = sensación; en suma, sin dolor) se encuentra en la Biblia cuando Dios Jehová hizo caer sobre Adán un sueño profundo tras el cual le extirpó una costilla con la que creó a Eva. Hay otros cuadros y pinturas sobre este tema bíblico. Después de esto, los hombres lo intentaron todo para encontrar una forma eficaz de suprimir el dolor quirúrgico. Como he dicho antes, una serie de tanteos en la oscuridad. Desde el golpe en la cabeza, el vino, la mandrágora y otra serie de pócimas que aturdían o emborrachaban, unas con más perjuicios que otras pero sin que ninguna diera el resultado deseado de forma clara y eficiente.

De forma algo novelada les contaré la historia de una especialidad, muy sufrida para los ejecutores, por lo arriesgada, hasta no hace mucho tiempo, para evitar el sufrimiento de otros. Un descubrimiento que se inició en el Nuevo Mundo para que, al cruzar el Atlántico, desde el Nuevo Mundo, se desarrollara en el viejo mundo, en Inglaterra y después, cruzando de nuevo el Atlántico vinieran a Canarias. Así la historia nos enseña cómo estos sueños artificiales también se desarrollaron y nos vinieron por los caminos del mar.

Muy someramente les contaré la historia de los sueños artificiales, al tiempo que entenderán los mecanismos básicos de la anestesia. Una especialidad con la que muchos hemos tenido contacto como pacientes y los que podremos tener nosotros y nuestros familiares o amigos.

A mediados del siglo XIX, en el campo de la química circulaban ya dos elementos químicos con diferente uso: el óxido nitroso y el éter etílico, entre otros muchos. A los humanos, como niños, siempre les ha gustado experimentar cosas raras con lo que tienen a su alcance. Además de su empleo en química y física el gas nitroso y el vapor éter, aún hoy usado como disolvente, los curiosos probaron sus efectos inhalatorios, y el uno, aparte de un agradable sopor, producía risa, por lo que se le conoció también como gas hilarante o gas de la risa, y lo usaban los feriantes para los que querían reírse mucho y disfrutar de sus efectos. El éter, usado medicinalmente para algunas afecciones respiratorias, también se usaba, en lugar del alcohol, en algunas fiestas privadas, llamadas éter parties o fiestas del éter. ¡Lo que han hecho y hacen los hombres para divertirse y evadirse!

Bueno es decir también que, antes de esto, los horrores que sufrían los que tenían que someterse a la cirugía eran motivo de espectáculo, también los nervios de aquellos valientes cirujanos tenían que ser firmes a toda prueba para operar con rapidez y eficacia, entre movimientos incontrolables de los pacientes y sus gritos. Para estos espectáculos había un anfiteatro.

Pero volviendo al gas nitroso y el vapor éter, les contaré brevemente lo que pasó con ellos, pues dieron lugar a uno de los más beneficiosos y grandes descubrimientos de la Medicina como ya se ha dicho.

Un estudiante de Medicina de la Universidad de Pensilvania ilustró así lo que ocurría con el gas hilarante, oxido nitroso: Las frases escritas en un dibujo son: “!Que concatenación de ideas!, “Este mundo es un pequeño planeta sucio y no contribuiré a poblarlo” Me siento inclinado a la alegría”, No existe más que el pensamiento”, ”efectos de inhalar óxido nitroso, única manera agradable de emborracharse.” Emborracharse sin sentir las graves secuelas de la resaca y hacerlo hasta no sentir dolor, lo que con el alcohol y otras pócimas era una quimera y esta placidez que se obtenía con el oxido nitroso era una promesa. Y esto era la anestesia en sus inicios, un envenenamiento controlado y con pocas secuelas.

Y así comenzó esta bella historia de la anestesia. Fueron dos dentistas estadounidenses, Horace Wells y Thomas G. Morton, los que se decidieron a ensayar el gas hilarante y el éter para las extracciones dentales bajo sus efectos.

El primero fue Wells, que había observado cómo a los que inhalaban el gas no les dolían los golpes fuertes, incluso con heridas, contra una mesa o silla. A mi juicio, aunque Wells lo había probado en sí mismo y en otros colegas se precipitó al llevar su descubrimiento al Hospital General de Massachusetts, ante un público docto. El óxido nitroso, que se guardaba en vejigas, es muy volátil y difícil de manejar porque se escapa con facilidad. En esta ocasión solemne, por las razones que sean se quedó corto con el anestésico y el paciente se quejó, originando la mofa general. El bueno de Wells cayó en la depresión y terminó suicidándose.

Thomas Green Morton, discípulo de Wells y también dentista, eligió el éter, más fácilmente controlable y más potente. Habiendo escarmentado en cabeza ajena, no lo llevó al Massachusetts hasta que estuvo bien seguro de su dosificación, para lo cual fabricó un inhalador regulable. Y fue el día 16 de octubre de 1846 a las 10 de la mañana — yen la cúpula del hospital, que es donde se hacían las intervenciones quirúrgicas para que los gritos de los pacientes no se oyeran en las otras dependencias— cuando tuvo lugar la gesta.

Cuando el decano de los cirujanos de Boston exclamó: ¡Esto no es un engaño! Y el doctor Henry Bigelow dijo: “Lo que hemos visto aquí hoy, dará la vuelta al mundo”. Y así fue, y estos dos potentes y buenos anestésicos se usan aún hoy en día. El óxido nitroso es de uso universal y cotidiano en todos los quirófanos del mundo. El éter se sigue usando en países pobres y en el tercer mundo.

Y así, del nuevo al viejo mundo, POR LOS CAMINOS DEL MAR, vino la anestesia a Inglaterra, donde el Escocés Sir James Simpson descubrió e introdujo la anestesia clorofórmica de la que algunos han oído hablar. De niño fui cloroformizado por el Dr. Camacho en La Palma para la operación de un absceso en el muslo. A La Palma había regresado desde el Nuevo Mundo, donde este palmero insigne, don Miguel Pérez Camacho, emigrado y formado como cirujano de prestigio en Cuba, llegó con la mochila des sus vastos y experimentados conocimientos. Otra cosa es la fortuna que pudo hacer, como todos los canarios retornados. Justo es decir que enseño técnicas avanzadas a los cirujanos tinerfeños, y también vino a las islas algún cirujano catalán para aprender de él.

El cloroformo era más agradable y potente que el éter, pero daba más problemas, y el éter se convirtió en el gran anestésico de las dos guerras mundiales con lo cual su uso se perfeccionó por la exigencia de operar y anestesiar a multitud de heridos, y también se aprendió a asociarle algunos potentes analgésicos como la morfina, con lo que la cantidad necesaria de éter era menor.

El alcohol ha sido siempre un factor de importancia vital en la lucha contra el dolor, tanto físico como mental. Fue la primera substancia que dio al hombre la idea de tomar algo para aliviar el dolor. Alguien ha dicho que el éter y el cloroformo son hijos del alcohol.

Así fue, durante poco menos de un siglo, que la vía de administración de estos vapores era la respiratoria, entraban y salían a través del pulmón. Y durante éste período de sueños arriesgados y peligrosos aún, se fue perfeccionando la técnica con paso más forzado en las guerras mundiales, en dónde el éxito final de la técnica dependía mucho de la pericia del que la administraba. A efectos médico-legales, el responsable era el propio cirujano que asumía la doble función de cirujano y anestesista, delegando esta última en practicantes o enfermeros/as debidamente entrenados.

Al mismo tiempo iban apareciendo otros medios y técnicas que contribuyeron al perfeccionamiento de la anestesia, como fueron, el empleo de la vía intravenosa, la intubación de la tráquea para un mejor control de la vía respiratoria y también la aparición de los anestésicos locales y regionales, como la famosa RAQUI, anestesia raquídea, espinal o subdural que tanto contribuyo a la cirugía en el siglo pasado y que aún hoy tiene verdadera vigencia en su versión EPIDURAL para el parto sin dolor. Por supuesto que no vamos a entrar en detalles de todos los descubrimientos que contribuyeron al logro de la eficaz y eficiente anestesiología moderna. Justo es decir que, hasta hace algunas décadas, la gente moría por la anestesia, y se asumía tranquilamente la frase de que “no aguantó la anestesia” (no toleró la anestesia). Recurso que también usaban los cirujanos para encubrir sus fracasos.

Pero si quiero contarles un detalle de vital importancia para la especialidad porque vino de la mano de un veneno mortal que también cruzo el Atlántico: el curare, el veneno que los indios del Amazona ponían en sus flechas emponzoñadas.

La primera referencia escrita que se tiene del curare corresponde a las cartas del historiador y médico italiano Pietro Martire d’Anghiera. La obra completa de este autor con el nombre de Decades de Orbe Novo se publicó en 1516 y reseñaba el uso de flechas emponzoñadas con curare por los nativos americanos.

En 1856, el médico francés —otra vez Europa— Claude Bernard (1813–1878), menciona en su libro «Leçons sur les effets des substances toxiques et medicamenteuses» (1857) que el efecto del curare era debido al bloqueo funcional de la placa neuromotora, paralizando a los guerreros que morían por asfixia, al no poder respirar.

Vean por donde el curare es más antiguo que el éter o el cloroformo, pero el secreto estaba bien guardado en las selvas amazónicas. Su empleo científico en la anestesia no comenzó hasta mediados del pasado siglo. Y así, POR LOS CAMINOS DEL MAR, viajó también del Nuevo Mundo a Europa donde se estudió y se empleó con éxito en la anestesiología moderna, de la que es un componente básico en la actualidad.

Como niño y joven me tocó vivir la etapa de la transición de LOS CAMINOS DEL MAR a los CAMINOS DEL AIRE con la extensión de la aviación a nuestro archipiélago que es cuando nuestra historia se acelera de forma prodigiosa, y no en cuanto al tiempo, que siempre es el mismo, sino en cuanto a acontecimientos gratificantes y provechosos para todos en general y para nuestra especialidad en particular.

La década prodigiosa, la de los 60, no lo fue sólo por las canciones de los Beattles. En ella se produjeron importantísimos acontecimientos que marcaron un punto de inflexión en el desarrollo de la Sanidad y la tecnología médica en general y, en particular, para la anestesiología. En ella se cumplió el sueño de los hombres de llegar a la Luna. Paralelamente, ocurrió en España la expansión industrial y el desarrollo de la red sanitaria con magníficos hospitales, llamados Residencias Sanitarias y dotados espléndidamente con tecnología puntera. Profesionales de reconocido prestigio emigraron de los obsoletos Hospitales de la Beneficencia a las modernas residencias, al igual que los desertores del arado emigraron a las grandes ciudades industriales en busca de una mejor calidad de vida y unos ingresos más seguros en las ciudades. También podría añadir que en esta década me casé y volví a Tenerife, pero esto no viene a cuento.

La conquista de la Luna supuso algo más que ver realizado el sueño de Julio Verne y un triunfo de la Humanidad en el Universo. Supuso una inmensa investigación que trajo como consecuencia el alto nivel actual de tecnología que ahora explotan las multinacionales de la electromedicina para el control ajustado de los pacientes. Así, llegan medios de exploración y monitoreo a todos o casi todos los quirófanos del mundo.

También en esta década los anestesiólogos reciben el pleno reconocimiento de la especialidad, no sólo como anestesiólogos, sino también como reanimadores, ocupando en la red sanitaria puestos con el mismo tratamiento social y económico que sus otros colegas cirujanos y demás especialistas. Pero también, finalizada esta década, se implanta en España la formación de especialistas por el sistema MIR, gracias a lo cual se forman grandes equipos y servicios de Anestesiología, Reanimación y tratamiento del Dolor, como se reconoce hoy a nuestra especialidad. Y, a su vez, dotados de unos medios excelentes de administración de unos nuevos fármacos cada vez más selectivos y purificados y con moniteo de los parámetro biológicos en lo que unos autores rusos llamaron “sinfonía de parámetros” que nos permiten ver todas las variables cardiovasculares, respiratorias, farmacológicas y hasta la función cerebral en cada momento, pasando así de los sueños arriesgados, a los sueños seguros que nos llevan a la felicidad de la curación sin necesidad de sufrir un trayecto tormentoso.

En un principio comparábamos el sueño anestésico al sueño marítimo, en que nos dormíamos a bordo de un barco en una isla y a la mañana siguiente despertábamos en la otra. Al aparecer los caminos del aire, es mejor comparar este sueño con un vuelo en el que se induce el sueño como el despegue y el despertar, como el aterrizaje. Pero además lo comparamos a la seguridad que ofrecen los datos de tablero a los pilotos, como a nosotros la sinfonía de parámetros.

Pero también hay que compararlo a un artista porque aunque los procesos sean los mismos, los pacientes no lo son porque no hay dos iguales, y ahí está el arte de adaptar todos los medios y conocimientos a cada circunstancia especial. Así con la paleta del pintor con todos los medios, físicos y químicos, haremos el mejor y más bello diseño de actuación y escucharemos la sinfonía de parámetros, en un ajustado equilibrio vital.

Al final de la década prodigiosa, ya por los caminos del aire, volví a Tenerife después de un periplo formativo por Inglaterra, segunda cuna de la anestesiología, y por el norte de España.

Gracias a la labor de unos pioneros, los doctores Ginovés, Pinto y Loño, la especialidad se encontraba en el nivel de desarrollo propio de la época, sin desmerecer. Porque los canarios habían aprendido a superar el mal llamado «aislamiento», o tal vez por esto mismo, se interpretó el mar como un camino y un horizonte, y no como una limitación. Y así, estos pioneros nos trajeron el beneficio de la anestesia en la década de los 50 por los largos caminos del mar.

El sentimiento de aislamiento y lejanía y la idealización de los continentes, crea una necesidad de alcanzar objetivos superiores, imaginarios, que les atribuimos a los profesionales de otras orillas. La sorpresa es que algunas veces superamos a los que creímos superiores por nuestro afán de simple emulación y superación.

Poco después de la década prodigiosa, y ya ahora en la de los 70, contábamos ya con dos grandes centros hospitalarios, el Hospital Universitario de Canarias y la famosa Residencia de La Candelaria, que a la sazón se convertiría en Hospital Universitario de La Candelaria. En esta década y la siguiente la especialidad de los sueños se disparó como una asíntota. Nuevos descubrimientos farmacológicos, nuevos diseños electrónicos del aparataje, instauración de nuevas técnicas quirúrgicas tan avanzadas como los trasplantes de órganos y demás logros de la cirugía, posibles gracias a los sueños inducidos por el arte y ciencia de la anestesia.

Con las exigencias de la formación de especialistas por el sistema MIR, con el que formamos una pléyade de “señores de los sueños”, entre los que se han preparado muchos canarios y peninsulares. Con el enriquecimiento de los intercambios, contamos con muchos especialistas motivados, jóvenes y creativos con los que se han hecho aportaciones científicas y técnicas al acervo de la especialidad. No vamos a entrar a contar estos detalles pero si les contaré uno que me atañe personalmente.

Desde inicios de la década de los 80, que comenzamos como pioneros en Canarias y en España, con la consulta de preanestesia hemos acumulado conocimientos y técnicas que cristalizaron en tres guía de preanestesia. La primera con un solo autor y las otras en colaboración con los inquietos especialistas de nuevo cuño.

Entre los beneficios de estas consultas están en primer lugar los intangibles e invaluables, como es el calor humano tranquilizador (información para reducir la ansiedad) y la relación interpersonal. Luego viene el ajuste individualizado de los protocolos y, en último lugar, pero no menos importante, el gran ahorro económico y emocional que se consigue al reducir la estancia media preoperatoria en el hospital, como puede verse en la portada de la Guía II. Al no ingresar a los pacientes hasta que están perfectamente estudiados, facilita el hecho de que se ingrese sólo la noche antes de la intervención ó incluso en el mismo día cuando se trata de la cirugía mayor ambulatoria.

Y así pasamos de los sueños inciertos e inseguros a los sueños bien controlados y seguros, dentro de la seguridad que los humanos podemos ofrecer en cualquier actividad, como ocurre con el tráfico, la navegación, la aviación y muchas otras. De esta especialidad, altamente evolucionada surgieron otras dos como son las Clínicas del Dolor y los Cuidados Intensivos.

Pasando a otro nivel, aún nos quedan otros sueños y aspiraciones por descubrir. Con frecuencia hemos visto que algunos de nuestros sueños se cumplen, aunque no en el tiempo y manera que los habíamos soñado, a veces mejor.

En la quietud de los días gloriosos, tan frecuentes en muchos lugares de las Islas, cuántos no han deseado pararse, detenerse un punto para la recreación de un instante tan sólo acariciando una idea bella que nos posee y poder sentir sin zozobras y sin tormentos, la lentitud de un goce. En el puro aquí y ahora.

En nuestro apacible y luminoso clima meridional hay mucho espacio para la imaginación, y en él, los sentimientos y emociones están a flor de piel. La invitación es pararse para vivir, sentir y con-sentir, sentir con los demás y sentirnos felices porque los sentimientos viajan a mayor velocidad que la luz o la electricidad. y son los que pueden darnos la ansiada felicidad. Pienso que la felicidad es fundamentalmente un fenómeno mental-emocional. Pero existen condicionantes externas que facilitan que esto ocurra, para que entre todos los sentimientos y emociones surjan el amor esplendido y la presencia profunda con el sello de la felicidad única y posible

Todos sabemos que existe la percepción extrasensorial, más allá de las palabras, los gestos y las actitudes. Todos hemos oído hablar de la telepatía, de la empatía, el feeling. Esas vibraciones que sentimos en la proximidad de algunas personas. Es bueno emitirlas y captarlas.

Los sentimientos y emociones no se ven, sólo se sienten, no son substancia sino proceso. Están ahí y se sabe que se transmiten a gran distancia y a mayor velocidad que la luz o la electricidad. Experimentos con fotones y entrelazamientos cuánticos y partículas de ADN así parecen afirmarlo, aunque no se tenga un gran nivel de evidencia científica de ello. Pero es bueno tenerlos en cuenta para pensar que todos estamos interconectados para amarnos y soñar con un mundo feliz.

Y, para seguir soñando en el presente y con el futuro, les hablaré muy someramente de otros sueños o interpretaciones que hago a la luz de los nuevos conocimientos que se nos ofrecen desde el nuevo mundo de la física cuántica o mecánica cuántica o de la incertidumbre del universo cuántico. Como lego en esta materia y como soñador, sólo voy a fijarme en lo que estos nuevos descubrimientos atañen a nuestros sentimientos, pensamientos y emociones, tan importantes en nuestras vidas.

Ni que decir tiene que es fácil perdernos en el mundo cuántico si buscamos en las redes, especialmente para los que no sabemos nada sobre la física cuántica, a la que se dedican hoy centenares o millares de sesudos científicos del mundo.

Stepehn Hawking ha dicho recientemente que los agujeros negros ya no son tan negros. «Si caes en un agujero negro, no te rindas», dijo Hawking en una conferencia en Estocolmo, «Hay una salida». En historia comparada, los agujeros negros me recuerdan “El mar tenebroso”, El Atlántico y el “finis Terrae” o el “non plus ultra” (no más allá) de las columnas de Hércules, en el pensamiento geográfico primitivo.

Encontrarán propuestas y especulaciones teóricas de físicos y filósofos, muy difíciles de entender, pero ilusionantes. Pero sólo nos vamos a fijar en una: nuestro ADN es cuántico. Y esto lo digo porque un experimento esclarecedor de la NASA así parece afirmarlo.

Se comprobó, mediante fotones, que a una distancia de 700 kms, entre las ciudades de Los Ángeles y Phoenix, el ADN de un donante se modificaba con las emociones y sentimientos de éste..

Esto abre una puerta a toda clase de posibilidades sobre cómo el ADN permanece conectado a su donante, y lo que esto nos dice es, de nuevo, que estamos conectados con nuestro ADN a través de nuestras emociones, y el efecto es igual tanto si ese ADN está en nuestro cuerpo como si está separado de él por cientos de kilómetros, A esto se le llama “Energía no-local”, o que está presente en todo momento y lugar, porque esta energía no tiene que viajar del punto A al B.

Por otra parte, se dice que el holograma cuántico registra absolutamente todas las actividades y que, desde él, son éstas perfectamente reproducibles. Algunos suponen que todos estamos interconectados, más por las emociones, sentimientos y pensamientos que por las redes o el WhatsApp, pero no tenemos consciencia de ello. Así lo proponen las siguientes afirmaciones: Las cosas que alguna vez han estado en contacto entre sí, siguen influyéndose mutuamente a distancia tras haberse cortado el contacto físico. ¿Qué es el amor? Un intento de crear entrelazamiento cuántico entre dos o más seres conscientes macroscópicos.  Desde que alguien se ha cruzado en tu vida, ya no eres el mismo.

Actualmente podemos pensar que los prisioneros del mito de La Caverna de Platón, no tardarán en ver la luz.

Lo visto, nos permite soñar con una Humanidad interconectada entre sí y con el Universo, y que nuestros pensamientos, sentimientos y emociones se registran de forma indeleble en el holograma cuántico. Lo cual también nos permite soñar con un mundo feliz entrelazado y un nuevo despertar. Como dice Machado: Dormirás muchas horas todavía sobre la orilla oscura, y encontrarás una mañana pura amarrada tu barca a otra ribera.

Y hablando de despertar, es sorprendente que no estén dormidos después de tanto hablarles de sueños. Muchas gracias por su atención.

[Col}— Consideraciones sobre el cambio climático / Juan Antonio Pino Capote

Diciembre de 2019

Juan Antonio Pino Capote

CONSIDERACIONES SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

Siento una gran perplejidad ante el planteamiento actual del cambio climático. Poco o nada se habla de las próximas generaciones y menos de la raíz de la situación actual. Con la limitación de CO2 sólo están tratando un síntoma de la situación a corto plazo. Hace muchos años que el gran Roger Garaudy la predijo en su librito UNA NUEVA CIVILIZACIÓN. Hace muchos más años que un poeta promovió y consiguió una gran repoblación forestal en un desierto. Ese poeta era un alcalde romántico. Si el 1% de los alcaldes del mundo hubiesen hecho lo mismo, es posible que las cosas fuesen por otro camino.

Habló Garaudy, años 70, de parar la infernal rueda de producción y consumo, que ha sido la causa de la actual situación. Hay que ir a la raíz y para ello hay que buscar un nuevo paradigma de la sociedad, de la democracia cortoplacista y de la producción y el consumo, que es lo que pudo ser lo que Garaudy llamara UNA NUEVA CIVILIZACIÓN y que se puede considerar como esa necesidad de UN CAMBIO DE PARADIGMA.

La perplejidad surge cuando ante la última cumbre sobre el cambio climático —en la que han avanzado muy poco las 29.000 personas, entre ellas 1.500 periodistas, de 196 países— no se ocupen más que de la reducción del CO2, como si éste fuera el único problema cuando en realidad es sólo un síntoma, y la consecuencia del paradigma no superado de la producción y consumo desenfrenado que no sólo arruinan nuestro equilibrio ecológico, sino también las reservas energéticas y minerales del planeta.  

Generalización de la teoría de Olduvai. El fin de los recursos

“La teoría de Olduvai fue desarrollada pensando básicamente en el agotamiento del petróleo y, posteriormente, en el agotamiento de todos los combustibles fósiles. Pero esta teoría puede ser extendida a todos los productos que la Humanidad obtiene de la Naturaleza y, muy especialmente, a aquéllos que son imprescindibles para las nuevas tecnologías. Aunque algunos de los elementos necesarios están disponibles en abundancia, otros son tremendamente escasos y sus reservas están concentradas en unos pocos países. Su agotamiento pondrá a prueba nuestra capacidad de supervivencia”.

Esto mismo lo había anunciado Garaudy, y es más irremediable que la producción de CO2, aunque ya esto parece difícil según mínimos acuerdos de la Cumbre. No he oído que se haya planteado la absorción de gas carbónico por las plantas, o por otros sistemas innovadores de absorción del mismo por colonias de bacterias muy eficaces en este sentido. La más elemental sería la repoblación forestal al estilo del poeta. La otra sería la lucha intensiva contra la deforestación por la mano del hombre, con los incendios a gran escala, producto de mentes perversas y carentes de principios, que cada vez son más para toda clase de tropelías en una sociedad desconcertada y confusa, con muchas injusticias sociales y económicas. No, los de la Cumbre no piensan en estas cosas, como tampoco les importa mucho a los grandes capitalistas que quieren globalizar y gobernar el planeta.

Algo que me parece muy necesario a corto plazo es que borremos el «crecimiento» como la meta de las políticas económicas de éxito. Por lo visto hay que crecer a toda costa y a costa de todo. Éste es un grave error de nuestro paradigma, aunque luego hablen de economía sostenible. Ya estamos habituados a asumir tantas mentiras.

La gran mayoría de los terrícolas forman una sociedad muy empobrecida y en situación de riesgo. Esto sí debe unirnos para la buena administración de la casa de forma muy urgente para racionalizar la producción de bienes duraderos, básicos, necesarios y transmisibles a otras generaciones, reutilizando los ya obsoletos o reciclándolos, pero no por la perversa obsolescencia planificada. ¿Qué ha sido del control de la misma, tal y como nos prometieron? La promesa pudo valer unos cuantos votos, pero la ejecución podría quedar para una próxima legislatura. Con este sistema democrático, miope y especulativo, no podemos llegar muy lejos. No es que la democracia no sirva, sino que hay que buscar un sistema más operativo.

Pobre de mí, que aún sigo perplejo y frustrado al pensar que estos cambios sociales y económicos, tan necesarios, puedan llegar algún día, viendo lo difícil que ha sido ponerse de acuerdo para la reducción del CO2. Es duro pensar que no cambiaremos ni con otro diluvio universal.

[Col}— Libro de Luisa Bastidas Alcalde, viuda del exIBMista Francisco Alcalde

27-09-2019

Francisco Alcalde hijo

Buenos días, don Carlos,

La primera y última vez que le escribí fue para corregir el lugar de fallecimiento de mi padre, Francisco Alcalde, y el destino de sus cenizas.

Esta vez el motivo es de alegría, y se confirma lo de que algo malo o triste trae luego cosas buenas, aunque tarden en llegar.

Mi mamá estuvo escribiendo durante años vivencias, algunas propias, otras ajenas y otras producto de la ficción —todas ellas en un ambiente de una Venezuela en estos momentos olvidada por algunos y no conocida por otros— y con la intención de algún día publicar algo a manera de legado y que quedara plasmado para futuras generaciones. Finalmente, después de un año de arreglos y correcciones, llego el día: 27-09-19.

Sé que visitan su blog muchas personas que en su día fueron compañeros de mi papá en IBM, que ampliaron su amistad al resto de mi familia, y que estarían contentos de saber esta noticia.

No pretendo hacer uso de su blog como medio de publicidad, sólo acercar la noticia a otros a los que sería imposible hacerlo de uno en uno. Entenderé si no le parece bien publicar nada al respecto, e igualmente seguiré siendo un fiel a su blog.

Saludos y que siga manteniendo ese blog al día con esa energía,

Éste es el link del mencionado libro: https://www.agapea.com/libros/A-quien-pueda-interesar-Siglo-XX–9788417980054-i.htm

[Col}— Acerca de la Clínica Brismédical, de Los Llanos de Aridane / Dr. José María Brito Pérez

NotaCMP.- Reflexiones sobre el tema del que trata el artículo «El Cabildo celebra la próxima apertura del Centro Especializado de Urgencias en Los Llanos de Aridane« —artículo copiado al final y que, con diferente título y muy pocas diferencias en su contenido, ha aparecido en varios medios digitales— hechas por el Dr. José María Brito Pérez quien trabajó durante 46 años como cirujano en tres hospitales públicos y en cuatro privados.

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03-07-2019

BRISMÉDICAL

La reciente noticia de la compra de la clínica Brismédical, de Los LLanos, por el Servicio Canario de Salud para organizar los servicios de urgencia, era de esperar, y parece que el Gobierno saliente lo decide como uno de los acuerdos heroicos de sus últimos días.

El acoso y derribo de esta magnífica clínica era notorio, claro, escandaloso e irresponsable desde los últimos 4 años. Acoso y asfixia económica por CaixaBank, con negativa descarada e incomprensible a renegociar la deuda de crédito heredada de CajaCanarias. Acoso político desde las autoridades sanitarias al suspender los conciertos para solucionar las listas de espera quirúrgica, desviando éstas a Tenerife, después de que Brismédical hubiera demostrado su gran eficacia operando unos 200 enfermos en los últimos meses de 2013 y primeros de 2014.

¡Es la única clínica privada de Canarias a la que no se le adjudican conciertos! Este acoso de la administración sólo se puede entender por un interés político, y esto tiene un nombre.

Una curiosidad más: CaixaBank vende a un Fondo Buitre, en cuya dirección figura un curioso personaje relacionado con la alta política, por la mitad de la deuda. Y el Servicio Canario de Salud lo compra por menos de la mitad del valor real de la clínica.

Al menos espero que la población del oeste de la Isla de La Palma se beneficie de esta maniobra.

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04-07-2019

Opiniones sobre el final de la Clínica BRISMÉDICAL de Los Llanos de Aridane

Ni la población en general ni las instituciones han entendido el significado y el lujo de tener una institución como ésta que desde un principio ha sido boicoteada permanentemente y a todos los niveles con exigencias y retrasos administrativos, y sometida hasta la saciedad a inspecciones repetitivas e injustificadas, y siendo, además, una inversión económica para una Isla que tiene la renta per cápita más baja de la región.

Solamente la señora alcaldesa de Los Llanos, Dª. Noelia García, ha propuesto y luchado, solicitando al Servicio Canario de Salud un convenio estable con beneficio asistencial para la región, convenio que las autoridades han retrasado sin explicaciones, y más bien con excusas absurdas a pesar de tener un exquisito y completo plan de viabilidad, uno que tampoco ha querido negociar la Caixa que ha decidido renunciar al mismo y liquidar la institución.

Un ejemplo claro de la intencionalidad política de bloqueo al desarrollo de la Clínica Brismédical, diseñado desde el partido del Gobierno, es que, con el anterior presidente, D. Paulino Rivero, y la consejera, Dª Brígida Mendoza, se concertaron cientos de intervenciones quirúrgicas de la lista de espera, con el consiguiente beneficio global, económico y de comodidad para enfermos y familiares. Pero desde el Gobierno actual del Sr. Clavijo y sus dos consejeros de Sanidad, el Sr. Morera primero y el Sr. Baltar después, fueron suspendidos esos conciertos y las intervenciones, trasladando a operarse en Tenerife a muchos de los enfermos. ¿POR QUÉ? Que lo expliquen.

Para mí, esto tiene una intencionalidad política clara, con nombres e intereses claros, en una sociedad indolente fácilmente conformista con claves y directrices políticas que hacen que muchos, más que ver el beneficio que ofrece con gran sacrificio un paisano, se alegren del fracaso de un emprendedor generoso y honrado.

Es una pena, pero esto se repite en Los Llanos por tercera vez, pues hace 50 años se intervenían aquí enfermos que hoy tienen que ir a S/C de La Palma o a Tenerife.

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El Cabildo celebra la próxima apertura del Centro Especializado de Urgencias en Los Llanos de Aridane

01.07.2019

La presidenta del Cabildo de La Palma, Nieves Lady Barreto, celebra la adquisición por parte del Gobierno de Canarias del Policlínico de Los Llanos de Aridane que será destinado a acoger un centro especializado de urgencias para atender a la población de la comarca oeste de la Isla, además de prestar otros servicios de atención especializada.

El edificio estaba inmerso en un procedimiento concursal y, para su adquisición, el Gobierno ha tenido que superar numerosas trabas administrativas. Finalmente, será adquirido por el Servicio Canario de Salud por 2,1 millones de euros.

La Consejería de Sanidad cuenta ya con un borrador de proyecto para la adaptación del Centro a las necesidades de los servicios de urgencias sin renunciar en el futuro a la prestación de otros servicios sanitarios.

“El edificio, que está en buen estado de conservación, reúne todas las condiciones necesarias para la puesta en marcha a corto plazo del ansiado centro de Atención de Urgencias de la Comarca Oeste. Desde el Cabildo solicitaremos una reunión desde que se constituya el nuevo Gobierno para agilizar su apertura”, señala Nieves Lady Barreto.

clip_image002Clínica Brismédical

El Centro cuenta con más de 2.000 metros cuadrados de superficie distribuidos en siete plantas, y reúne las condiciones estructurales y de equipamiento necesarias para mejorar a corto plazo la oferta de servicios sanitarios ambulatorios en el Valle de Aridane, en pruebas diagnósticas y terapéuticas, cirugía sin ingreso y atención a las urgencias y emergencias.

Fuente

Artículo relacionado: La Clínica Brismédical, de Los Llanos de Aridane / Dr. José María Brito Pérez

[Col}— LA EUTANASIA. ¿A qué estamos jugando? / Juan Antonio Pino Capote

NotaCMP.– Padronel no suele acoger artículos sobre temas como el que sigue, pero se pide que lo incluya por vía de excepción dado que en estos momentos preelectorales se quiere dar esta información para que los posibles votantes no se dejen engañar con la compasiva y buenista legislación de la eutanasia (Leer el Anexo II). Tanto la prensa común como la profesional, cuando aceptan los artículos tardan mucho en publicarlos y, generalmente, lo hacen a destiempo. Es por eso que se ha recurrido a la eficiencia e inmediatez del blog.

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21-04-2019

José Antonio Pino Capote

Llevo varios días pensando en el tema, que se ha puesto de moda con la muerte asistida de María José Carrasco ayudada por su esposo, Ángel Hernández, el 3 de abril de 2019. Se grabó en un video que, a día de hoy, 14 de abril de 2019, ha tenido casi 30.000 visitas. Ya en 1998 ocurrió algo similar con la mediática muerte de Ramón Sampedro, sobre la que han hecho la película “Mar adentro”.

En torno a los dos extremos más importantes de nuestras vidas, el nacimiento y la muerte, se han abierto amplísimos debates sin que, en nuestro país, se haya llegado a conclusiones definitivas porque se mueven entre los grandes interrogantes de la finalidad de la vida humana en el planeta Tierra, el nacer y el morir. Es evidente que nacemos para morir, y esto lo tenemos en común con todas las especies y también con el planeta que habitamos, fenómeno que se escapa de nuestro control.

El impacto mediático de estos acontecimientos tiene un doble efecto: el primero es que nos hace tomar conciencia de ello, el segundo es que, al ser tan mediático, los políticos lo toman como bandera en sus programas, haciendo propuestas de legislaciones de parcheo sin entrar en la profundidad de los problemas, recurriendo a los sentimientos de las personas y a un falso buenismo con el que pretenden nada menos que legislar. Algunos han desistido de comprometerse con la cacareada ley del aborto, la cuestión ahora es la eutanasia, algo demasiado serio para dejarlo en manos de los políticos o gobiernos, algo así como lo que en el pasado siglo dijera Georges Clemenceau referido a la guerra: “La guerra es un asunto demasiado serio como para dejárselo a los militares”.

Y no. Los sanitarios libramos a diario en nuestro país decenas de batallas frente a la muerte inevitable de decenas de pacientes. En el caso de la eutanasia, la cuestión es cuándo y cómo. La eutanasia es, sobre todo y ante todo, un problema de deontología médica. Nosotros, los de las trincheras, hemos venido dando la respuesta a los “morituri” de la manera más adecuada a cada circunstancia, sorteando los conflictos éticos con lo mejor de nuestros conocimientos. Esto es como decir, siguiendo la “lex artis ad hoc”, frase latina que ha sido la clave que nos ha librado a los sanitarios de muchas condenas legales, y viene a significar que se ha actuado con arreglo a los conocimientos científicos y técnicas disponibles en el momento actual y sus planteamientos éticos que van más allá de los sentimientos de los profesionales, los pacientes, sus familias y hasta la sociedad. Y sí, existen normativas, protocolos y abundante literatura médica referidas al bien morir y así se ha venido actuando en la mayoría de las situaciones.

El buen hacer de los jueces, sin conocimientos médicos, les lleva siempre a apoyarse en la lex artis ad hoc, para dictar sentencias ajustadas a la misma. En mi especialidad de anestesiología y reanimación puedo decir que más del 90 % de las demandas por mala práctica han sido sobreseídas por este principio. El problema surge cuando existen algunas cuestiones en las que la ley del arte no se ha pronunciado, aún cuando se han venido resolviendo los problemas de forma colegiada con protocolos aún no homologados ni generalizados y con la ayuda de los comités éticos profesionales.

Un ejemplo con mucha tendenciosidad política y mediática fue el de el dolorosamente famoso del Dr. Luis Montes en 2005, que fue acusado de mala práctica al aplicar presuntas sedaciones “irregulares” a 400 pacientes en el Hospital Severo Ochoa de Leganés. Al final de su calvario particular, los jueces no encontraron nada contra la lex artis ad hoc, y su caso fue finalmente sobreseído.

Conviene resaltar que una consigna básica, común a todo el personal sanitario, es que siempre que puedas curar, cura; cuando no puedas curar, alivia; y cuando no puedas aliviar, consuela. Y nuestro deber es consolar hasta el momento mismo de la muerte para proporcionar una muerte digna y consoladora para el paciente, sus familiares y los propios profesionales. Esto ha sido siempre así desde el principio de nuestros conocimientos, con la mayor discreción y respeto. Evitaremos, a toda costa, que la muerte de alguien se convierta en un espectáculo público.

Para entendernos podemos considerar dos tipos de eutanasia, atendiendo a sus circunstancias. Las intrahospitalarias urgentes y de corta duración, y las crónicas o diferidas por procesos lentos e irreversibles con deterioro de la persona, física y humanamente. Estas últimas merecerían un capítulo aparte con las especificidades de cada una.

En los centros hospitalarios el problema es más sencillo desde el momento que en ellos concurren profesionales de distintas disciplinas y con una tecnología puntera que permite simplificar la toma de decisiones, siempre colegiadas. La extracción de órganos para trasplantes ha estimulado el conocimiento y determinación del momento mismo de la muerte. No se da la dramática situación que sufrimos al principio de los años setenta en que estuvimos reanimando a un joven cuyo cerebro llevaba, según el forense, tres días muerto, en 1970 (Anexo 1), cuando, de forma generalizada, se comenzaron a usar en la práctica clínica las máquinas de respiración asistida. También al tiempo del surgimiento de la bioética. En la actualidad casi no se habla del encarnizamiento terapéutico, y somos muchos los que hemos tenido que dar el consentimiento para la “sedación” de un familiar en estado terminal. En esto no creo que haga falta ninguna legislación.

Las cuestiones éticas más dignas de especial consideración se encuentran fuera de los hospitales, domicilios o casas de acogida y, en general, son enfermedades que evolucionan con más o menos rapidez hacia un final definitivo. Son, aparte del cáncer, enfermedades neurodegenerativas —como la demencia, el Alzheimer el Parkinson, la esclerosis múltiple y otras— que habría que protocolizar minuciosamente en lo referente a su final digno. Así como en los hospitales es relativamente fácil determinar el momento mismo de la muerte cerebral, aquí tendríamos que introducir la persona como sujeto de derecho para definir cuándo se deja de ser persona. En este campo se llega a la situación impersonal en la que el sujeto no está en el mundo real ni es capaz de firmar un consentimiento ni tomar cualquier otra decisión. Habrá que introducir los considerandos que deben tenerse en el entorno familiar, que deben estar informados de los planteamientos éticos y de la terapéutica adecuada. Porque creo que la eutanasia puede ser también, en algunos casos, una indicación médica, como también lo es su ejecución.

Aunque no quiero ceder ante la presión mediática ni ante los intereses políticos, creo que un capítulo aparte se merece el suicidio asistido en muy contadas y excepcionales circunstancias.

Lo que importa en todo esto es que sirvamos en bandeja a los magistrados una ley del arte clara y concisa que haya sido homologada y consensuada por todos los involucrados en su ejecución.

El motivo principal por el que he hecho estas reflexiones está en lo que escribí en 2005 con motivo del recorte de pensiones sugerido por el FMI (Anexo 2).

En un futuro no muy lejano, si nos dejamos deslizar por la pendiente se podrá imponer la eutanasia por presiones externas, como profetiza la película “El agente” (The Humanity Bureau), protagonizada por el actor Nicolas Cage, en la que, en ese futuro no muy lejano, se dedican a reclutar a todos los ciudadanos mayores e improductivos para llevarlos a una colonia llamada Nuevo Edén dónde les prometen una mejor vida, pero es para acabar con ellos mediante gasificación.

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La verdad es que al contemplar nuestra ¿pirámide? poblacional de 2018 que, más que pirámide, parece un árbol, lo más fácil y tentador sería podar la parte alta, desde la mitad para arriba con las tijeras de la EUTANASIA, como la única solución al problema de las pensiones y su sufragio en tiempos difíciles, sin pensar en otras posibles alternativas para engordar la base en la proporción adecuada. Puede que el show mediático de la muerte de María José Carrasco esté dedicado a despertar en la población el sentimiento buenista de la compasión y la justicia para que la solicitud masiva de la eutanasia sea un clamor popular y se haga una legislación permisiva y populista para acabar con todos los males de los mayores improductivos y minusválidos.

Se suele decir comúnmente que “Los jóvenes pueden morir, pero los viejos no pueden vivir”.

ANEXO I

ANEXO II

[Col}— Así se escribe la historia y se ocultan las mentiras / Juan Antonio Pino Capote

Una placa en Los Andenes recuerda la distinción a las “Haciendas de Argual y Tazacorte” por 500 años de gestión del agua de La Caldera

Fuente: https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/Heredamiento-Haciendas-Argual-Tazacorte-Caldera_0_863713942.html

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Este sábado, 02/02/2019, ha tenido lugar en el Mirador de Los Andenes, en el Roque de Los Muchachos,  la colocación de la placa nominativa al Heredamiento que acredita la obtención del Premio Europa Nostra 2018.

La distinción concedida en 2018 al “Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte” viene a reconocer por parte de este organismo internacional, «la gestión histórica del agua durante más de cinco siglos, y por la conservación y uso actuales del agua para la agricultura por parte de esta entidad privada».

La distinción concedida en 2018 al “Heredamiento de las Haciendas de Argual y Tazacorte” viene a reconocer por parte de este organismo internacional, «la gestión (EXPLOTACIÓN) histórica del agua durante más de cinco siglos, y por la conservación y uso (USURPACIÓN Y RAPIÑA) actuales del agua para la agricultura por parte de esta entidad privada (PARA MANTENER EL MONOPOLIO DEL AGUA DEL VALLE)”.

En rojo y mayúsculas lo que antes del tal reconocimiento debió considerar ese organismo internacional acerca de lo ocurrido con el agua.

UN EJEMPLO: Clicar aquí > Ni el rencor los nombra / Juan Antonio Pino Capote

Y ahí se quedaron con el agua en una propiedad del Ayuntamiento de El Paso, cuando se querían quedar con la propiedad de La Caldera, por ser sus conservadores benditos y galardonados, porque así se escribe la historia.

No he querido dejar pasar los primeros impulsos de indignación que sentí cuando redacté y publiqué este artículo para dejar constancia de mi natural consternación por estos hechos.

Y la verdad seguirá oculta tras otros muchos fraudes y mentiras, como así evidencia la placa conmemorativa a quienes, más que una empresa privada y lucrativa, se les reconoce como si fuera una ONG de servicio público que jamás ha sido.

Para más INRI, esta placa está escrita en inglés, puesta en el lugar más alto de La Palma y en el término municipal de El Paso.

Juan Antonio Pino Capote