[Col}— EXPERTOS / Dr. Juan Antonio Pino Capote

Noviembre de 2020

Dr. Juan Antonio Pino Capote

EXPERTOS

Según la definición de la Real Academia Española, experto es lo que se dice de una persona práctica o experimentada en algo.

La Covid-19 lleva ya varios meses preocupándonos y dándonos que pensar tratando de escuchar la voz de los “expertos”. Primera falsedad porque estos mal llamados expertos no existían: no puede haber expertos en algo que es nuevo, así que estos “expertos”, entendidos o “enterados” no se enteran de nada, aunque si podrían tener alguna experiencia de situaciones similares, como la gripe y otras viriasis, en nada parecidas, en cuanto a capacidad de difusión y severidad, con la actual pandemia.

Y aunque aún no existe ni la suficiente experiencia con la enfermedad, pensando que ha habido más errores y fallos que éxitos, algunos ya se permiten especular y difundir consejos más allá de lo científicamente aceptable, sembrando confusión y desconfianza.

Lo único que parece cierto y verdadero, aunque no lo sea al cien por cien, es que la vía de propagación y difusión del virus es la aérea, con puerta de entrada y salida en la nariz y la boca. Si esto es así realmente —aunque se pueda pensar que aún podría existir otra forma inexplicable e inédita de transmisión, dada su alta capacidad de difusión y penetración—, podemos afirmar que el cierre de estas puertas debería acabar con el virus en pocos días. Esto parece lo más cercano a la verdad que conocemos, y es así porque las declaraciones de los auténticos científicos de la microbiología, a los que he oído hablar sobre el tema, coinciden en esto. Y son científicos que están en la élite de la Ciencia, pero no en el candelero de los medios o de los gobiernos.

También están desaparecidos los científicos de la sociología y de la psicología de masas que habrían hecho el diseño de las conductas humanas, o prever la reacción social de determinadas medidas sociales. La pedagogía de masas también es imprescindible.

¿Creeríamos a alguien que afirmara que el virus puede desaparecer en unos pocos días? Yo diría que SÍ. Puesto que el virus no puede vivir más que en nosotros y en algunos pocos animales, si le cerramos las puertas de entrada y salida, la conclusión es evidente. Pero esto es muy difícil de llevar a cabo porque, aún en pleno confinamiento (confino y miento), hay gentes que, con la aquiescencia de todos, han burlado las normas. Y las normas, los confinamientos y demás no bastarán para la liquidación del virus si no existe el convencimiento profundo de la auto confinación, lo cual es difícil en una población individualista y hedonista que sólo cree en lo que le parece conveniente para sí misma. Parece que está claro que los rebrotes vienen de grandes y pequeñas aglomeraciones.

A estas alturas no vamos a reincidir en las manifestaciones del 8-M ni en otras muchas posteriores. Basta con referirse a la época de la desescalada y el efecto antipedagógico y falto del más elemental sentido común de decir que hemos vencido al virus cuando ya estábamos saturados de encierro. Era un respiro para los hospitales y para el gobierno y más aún para todos los ciudadanos que se lo creyeron porque estaban deseosos de que así fuera y se relajaron las barreras con escandalosos ejemplos de aglomeraciones sin mascarillas. Esto es consecuencia de los mensajes equivocados.

Mascarillas reutilizables, fiables, y biodegradables, no sólo sin impuestos sino con una buena subvención y gratuidad para muchos ciudadanos. Éste es un buen mensaje positivo.

No entraremos a recriminar las manifestaciones del 8-M porque ya hay pruebas de que fueron algo nefasto, igual que ha sido nefasta la desescalada y las manifestaciones de triunfo del gobierno.

Se necesita una mayor propaganda, formación sobre buen uso, habilitar formas de trabajo con distanciamiento, y hasta tener en cuenta no bajar las defensas orgánicas; reposo y evitar cualquier estrés. Todos a trabajar con las máximas garantías. La Ciencia, y no los “expertos estampillados” como en la España de la postguerra, deberían formular, junto con los empresarios y trabajadores, normas para que, según el tipo de industria o trabajo, tener las máximas garantías de aislamiento, especialmente los transportes públicos de la masa trabajadora que deben dejar de ser masa para convertirse en unidades de aislamiento.

No soy psicólogo ni siquiera “experto”, pero sí sé que existen abundantes conocimientos verdaderamente efectivos para modificar las conductas, especialmente en lo referente al mercado, junto con la sociología. Hay mucho escrito sobre la conducta de masas. A mi sólo se me ocurre una cosa que no llega a ser una utopía porque se basa en lo poco que hay de evidencia científica en cuanto a los test, y con tantos falsos negativos y positivos, para las vacunas sólo hay aproximaciones lógicas y coherentes, pero sin el adecuado nivel de evidencia científica.

Algo que realmente parece creíble es que la vía de transmisión es la aérea de las gotitas respiratorias por la transmisión oro-nasal entre personas y por las manos que, después de tocar una superficie contaminada, se llevan a la cara, siendo éstas, hasta el momento del conocimiento, las únicas puertas de entrada y salida del virus. No está claro el tiempo que éste puede subsistir en las distintas superficies u objetos, una vez expulsados, pero algunos se permiten negar su existencia totalmente.

Aquí empieza la propuesta no-utópica de la solución global. Según lo dicho, si todo el mundo cierra estas puertas por unos pocos días, el virus dejaría de vivir y la pandemia habría terminado. Todos sabemos que no es tan difícil, con los actuales medios de propaganda llegar a un elevado porcentaje de la población mundial para cumplir estos requisitos. Tómese como ejemplo lo ocurrido en las cárceles españolas, que la OMS ha puesto como ejemplo. El 85% de las cárceles están exentas de virus. Pero ésta es una población ya confinada y fácil de mentalizar cuando se ha repartido información de todo tipo, oral, panfletaria y con pegatinas. En el exterior no se han hecho grades campañas de mentalización e interiorización de todas las medidas de aislamiento. Un buen ejemplo de ello es el video viral, impactante, del joven canario Willy Suárez. No se puede decir más en 59 segundos, porque no hace falta más para conseguir un efecto ejemplarizante. Una llamada a las conciencias individuales.

No sé si en esos misteriosos comités de “expertos” habrá algún psicólogo o sociólogo de masas. Lo más probable es que no, pero el sentido común dice que nunca se insistirá lo bastante en explicar y responsabilizar a todos y cada uno de los ciudadanos de lo importante que es cumplir con este único instrumento razonable que tenemos para vencer al virus. Yo propondría algo así como el DÍA MUNDIAL DEL CORONAVIRUS en que la mayor cantidad de población posible lleve un día de rigor máximo de todas las normas. Creo que estos días mundiales, que se celebran por otras causas, tienen un gran efecto pedagógico, y por ello podría ser mensual, hasta el fin de la pandemia. Al mismo tiempo sería, para los creyentes, una oportunidad para invocar una inmensa oración fundida en un eterno abrazo global, nacional o provincial.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s