[*Opino}– Primero, tu pareja

De nuevo, alguien aporta una reflexión en la misma línea de lo escrito por el padre Ricardo Búlmez, y yo me hago eco de ella para recordar que son en particular las que llamo «madres bioanimales» las que colocan a sus hijos antes que a su pareja; en realidad, antes que a todo en el mundo.

Es bueno que se recalque a qué se exponen al practicar esa conducta, pero me temo que las en el artículo llamadas «Tres sencillas reglas» no les resultarán nada sencillas a estas madres.

Es reconfortante ver que tanto acerca de esto como acerca del drogamor se alzan, cada vez con más frecuencia, voces de alerta. Yo aporto mi granito de arena dándoles espacio en este blog.

Carlos M. Padrón

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07-09-2009

Primero, tu pareja

Un día acudí a una clase con mi novia Norma. No recuerdo mucho del tema de la clase, pero lo que sí recuerdo bien es la dinámica con que se realizó.

Nos sentamos todos formando un círculo en el que había más sillas que alumnos, y nos pidieron a Norma y a mí que nos sentáramos juntos en un punto del círculo en el que teníamos sillas vacías a ambos lados.
La instructora dijo:

—Supongamos que Juan y Norma acaban de casarse. Han construido su hogar y establecido sus normas; son felices. Con el tiempo viene el primer hijo.

Entonces la instructora llamó a uno de los jóvenes y le pidió que se sentara entre nosotros.

—Norma y Juan le dan la bienvenida a su hogar. Y viene entonces el segundo hijo.

Y pidió a otro de los jóvenes que se sentara al lado de su «hermano», entre nosotros.

—La familia va creciendo, Norma y Juan son muy buenos padres y literalmente dedican su vida a ello.
En la dinámica tuvimos tres o cuatro hijos más, y en cada ocasión la instructora pidió a alguno de los jóvenes o jovencitas que se sentara en medio de nosotros.

—El tiempo pasa—, continuó la instructora— y llega el día en que los hijos hacen su propia vida. Primero, Julio, el mayor, se casa y forma su propio hogar.

«Nuestro primer hijo» se levantó y ocupó su nuevo lugar, lejos de nosotros, y así sucesivamente todos los demás «hijos». Cuando todos ellos terminaron de irse, la instructora hizo una pausa y dijo:

—Ahora miren la distancia que existe entre Juan y Norma.

Efectivamente, había entre nosotros una distancia de 4 ó 5 sillas vacías. Y la instructora continuó:

—¿Qué pudo haber causado ese hueco enorme? Juan y Norma han cometido un gran error: han permitido que sus hijos se interpongan entre ellos, y por eso están ahora de nuevo solos; si acaso, tendrán que empezar a conocerse.

La instructora nos explicó el error de darlo todo por nuestros hijos. Explicó que la base del fundamento del hogar no son los hijos, sino la pareja, y que ésta debe permanecer unida contra viento y marea.

De hecho, el mejor regalo que se puede dar a los hijos es saber que sus padres se aman y que permanecerán unidos, y así los hijos aprenderán a amar en función de cómo se aman sus padres.

Si los padres no salen juntos, no se siguen cortejando, no se hablan con ‘tiernos acentos’ y no se comunican entre ellos de manera frecuente y especial, es escasa la probabilidad de tener hijos espiritual y emocionalmente estables. Y cuando ellos partan de casa, nosotros, los padres, nos encontraremos incomunicados.

No es egoísmo, por el contrario, es un seguro de vida para nuestros hijos y para nosotros mismos.

Primero, la pareja

Son los hijos los que deberán acomodarse. La vida familiar no tendrá que girar en torno a ellos, sino en torno a los padres.

Tengamos el valor de decir «Primero mi pareja» o, de lo contrario, irnos preparando para, muy posiblemente, pasar una vejez solitaria por no haber aprovechado la oportunidad que tuvimos para construir una vida en pareja.

Sigue estas tres sencillas reglas y tendrás éxito:

1. Soltero/a: Primero tus padres.

2. Casado/a: Primero tu pareja; en segundo lugar, tus padres.

3. Casado/a y con hijos: Primero tu pareja; en segundo lugar, tus hijos; en tercer lugar, tus padres.

SI CAMBIAS EL ORDEN EN CUALQUIERA DE LOS PUNTOS PROBABLEMENTE TENDRÁS UNA VEJEZ SOLITARIA.

P.D.: El respeto es lo más importante en una relación; si se pierde el respeto, aunque haya afecto se termina la relación.
No olvidemos conquistar a nuestra pareja día a día.

Cualquiera.com

Cortesía de Silvia Navarro.

[*Drog}– Cupido logra ‘drogar’ en menos de un segundo

Y siguen las pruebas científicas que dejan al descubierto los "beneficios" del drogamor y me reafirman en el uso de este término en vez del común "enamoramiento".

Como el artículo que sigue está muy claro, me limito a destacar de él las para mí más impactantes afirmaciones acerca de lo que hace el drogamor:

  • Provoca una sensación de euforia parecida a la del consumo de cocaína (que es una DROGA).
  • Afecta áreas intelectuales del cerebro, y sofisticadas funciones cognitivas.

¿Es eso algo bueno?

Carlos M. Padrón

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25 de octubre de 2010

Un reciente meta-análisis realizado por la investigadora Stephanie Ortigue, de la Universidad de Syracuse, revela que enamorarse puede provocar no sólo una sensación de euforia parecida a la del consumo de cocaína, sino que también afecta a las áreas intelectuales del cerebro.

Ortigue es profesora asistente de psicología, y adjunta de neurología, en el Colegio de Artes y Ciencias de la Universidad de Syracuse, y también ha encontrado que el popularmente conocido como ‘flechazo’ toma aproximadamente un quinto de segundo en surtir efecto cerebral.

Los resultados del equipo de Ortigue revelan que cuando una persona se enamora, hasta 12 áreas del cerebro trabajan conjuntamente para liberar los productos químicos que inducen euforia, como la dopamina, la oxitocina o la adrenalina.

El sentimiento de amor también afecta a sofisticadas funciones cognitivas, como la representación mental, las metáforas y la imagen corporal.

Los resultados plantean la pregunta: ¿Está el amor en el corazón, o en el cerebro?

"Ésa es una pregunta difícil siempre. Yo diría que en el cerebro, y el corazón también está relacionado, porque el concepto del amor es complejo y está formado por ambos procesos, de abajo a arriba y de arriba hacia abajo, desde el cerebro hasta el corazón y viceversa. Por ejemplo, la activación en algunas partes del cerebro puede generar estímulos para el corazón, las llamadas ‘mariposas en el estómago’. Algunos de los síntomas a veces los sentimos como una manifestación del corazón que a veces puede venir desde el cerebro", dice Ortigue.

Otros investigadores —explica Ortigue— han encontrado que los niveles en sangre del factor de crecimiento nervioso, o NGF, también aumentan en este proceso. Esos niveles fueron significativamente mayores en las parejas que acababan de enamorarse. Esta molécula desempeña un papel importante en la química social de los seres humanos, o en el fenómeno de "amor a primera vista".

Los resultados tienen implicaciones importantes para la neurociencia y la investigación en salud mental porque, cuando el amor no funciona, puede ser una causa importante de estrés emocional y depresión.

"Es otra investigación sobre el cerebro y la mente de un paciente, pues para entender por qué se enamoran y por qué están tan afligidos, pueden utilizarse las nuevas terapias", dice Ortigue.

Al identificar las partes del cerebro estimuladas por el amor, los médicos y terapeutas podrían entender mejor los dolores de los pacientes enfermos de amor.

El estudio también muestra las diferentes partes afectadas en el cerebro al enamorarse. Por ejemplo, el amor incondicional, como el existente entre una madre y un niño, es estimulado por áreas cerebrales comunes y diferentes, incluyendo el centro del cerebro.

El amor apasionado es estimulado por la parte de recompensa del cerebro, y también por las áreas asociativas cerebrales cognitivas de orden superior, y las funciones cognitivas, tales como la imagen corporal.

Ortigue y su equipo trabajaron con un otro equipo de la Universidad de West Virginia y de un hospital universitario de Suiza. Los resultados del estudio se publican en el Journal of Sexual Medicine.

Periodista Digital

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: La muerte de Jesús

LA MUERTE DE JESÚS

                          Esta página para mi distinguido paisano, el venerable
                                                    sacerdote don Juan Suárez Herrera
.

¡Tiembla el Orbe en el cóncavo vacio
y Febo oculta su brillante luz!
¡Es que muere el Dios-Hombre en una cruz,
por deseo cruel de un pueblo impío!

Todo es desolación¡ ¡Todo es sombrío!
La Maldad abandona su capuz…
y grita el pueblo infiel: ¡«Muera Jesús»!
Y Éste diz: «¡Perdonadles, padre mío!».

María mora ante su cuerpo inerte
y el ave en triste y especial canción,
mientras el pueblo, esclavo de su suerte,
va cantando su eterna maldición…
¡Sí! Todo llora de Jesús la muerte,
menos el hombre. ¡¡Ingrato corazón!!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: A mi tierra

A MI TIERRA

Si en los tiempos quo triste ves pasar,
algún hijo te vende y te aniquila,
en cambio alguno tienes que vigila
por tu suelo bendito sin cesar.

Aquél busca tu apoyo en su anhelar;
pero tu nombre en el olvido oscila,
después que le has servido y que tranquila
confiabas no te fuera a traicionar.

Mas tú, cual buena madre, has de querer
a aquél que tiene afán por encumbrarte,
compadeciendo al vil que rebajarte
ha querido, faltando a su deber.

Aquél que de su madre es enemigo,
¡en el pecado encontrara el castigo!

[*Opino}– ¿Con tilde o con acento? ¿Es ‘dalái’ palabra aguda o llana?

En el artículo que sigue, la palabra ‘acento’ la he puesto yo como alternativa a ‘tilde’, pues, al menos en muchos países de América Latina —y sobre todo con el auge de la informática—, ‘tilde’ es el trazo en forma como de ‘V’ con que se señala algo.

En mis tiempos de bachillerato usé siempre, usaron mis profesores, usé yo, y sigo usándola, la palabra ‘acento’ para hacer referencia a lo que ahora, y cuando les parece, llaman ‘tilde’, lo cual confunde al lector.

Por ejemplo, acabo de buscar en Internet y acerca de reglas de acentuación encontré un artículo escrito por un autor de textos escolares, y ahí me tope con esto:

Un texto correcta y completamente acentuado puede ser leído sin ambigüedad por cualquier persona, sea o no hispanohablante….

Si el texto está acentuado es porque tiene acentos, ¿o no? ¿Por qué no dice ‘correctamente tildado’?

Y continúa así:

Me centraré en la descripción de las reglas que regulan la parte de la ortografía conocida como acentuación. Explicaré, por tanto, las reglas definidas por la Real Academia Española para la colocación de la tilde en las palabras.

¿No es lógico que si se usa ‘acentuación’ para definir el conjunto de reglas que regulan cierta parte de la ortografía, se diga entonces ‘acento’ en vez de ‘tilde’? Si quieren imponer ‘tilde’, ¿por qué no hablan de ‘tildación’?

¿Hay en esto de ‘tilde’ y ‘acento’ un problema como el existente ente «ordenador» y «supercomputación»?

Y hay más. En el mismo artículo, en el apartado de anfibología, el autor escribe esto:

… para evitar confusiones, lo que se conoce como anfibología (en caso de que no existiese confusión, podemos prescindir de la tilde):

  • sólo (adverbio equivalente a solamente): Sólo me quieres para eso.
  • solo (adjetivo con el significado de sin compañía): No estés sólo.

Explica cuándo debe acentuarse la palabra ‘solo’, pero en el ejemplo de cuando ‘solo’ es adjetivo —el que resalté en rojo—, lo acentúa como si fuera adverbio: «No estés sólo».

Y en cuanto al artículo que sigue, que me perdone la Fundéu pero, hasta donde sé, la palabra ‘dalái’ no es aguda, es llana. Si fuera aguda se pronunciaría ‘dalaí’.

Carlos M. Padrón

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21/10/2010

La Fundéu recuerda que dalái lama se escribe normalmente con minúsculas iniciales, por tratarse de un nombre común, y con acento (tilde) en la primera palabra por ser aguda terminada en vocal; su plural es ‘dalái lamas’.

En las noticias en las que se habla del líder espiritual y político tibetano se escribe siempre con mayúsculas iniciales, como se ve en los siguientes ejemplos: «El Dalai Lama visitará el próximo viernes la ciudad canadiense de Toronto»; «El Dalai Lama criticó hoy en Tokio al Gobierno chino por arremeter contra la concesión del Premio Nobel de la Paz 2010».

Según las normas de uso de mayúsculas y minúsculas en español, se recomienda que la denominación ‘dalái lama’ se escriba con minúscula, al igual que el nombre de cualquier otro cargo u oficio, por tratarse de sustantivos comunes y no de nombres propios.

Asimismo, se recuerda que el término ‘dalái’ se escribe con acento por ser palabra aguda terminada en vocal, y añade que el núcleo de la expresión es ‘lama’ (‘maestro de la doctrina budista tibetana’) por lo que el plural sólo afecta a esta palabra: los dalái lamas; el Diccionario académico también recoge la entrada ‘dalái lama’ con minúsculas y acento.

De este modo, en los ejemplos anteriores debería haberse escrito «El dalái lama visitará el próximo viernes la ciudad canadiense de Toronto» y «El dalái lama criticó hoy en Tokio al Gobierno chino por arremeter contra la concesión del Premio Nobel de la Paz 2010».

La Vanguardia

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: En pleno siglo XX

EN PLENO SIGLO XX

                         A la memoria de la guerra europea.

El hombre en sus ensueños de egoísmo,
vive en continua guerra fratricida:
recíproca hecatombe de la vida,
que disfraza un fingido patriotismo.

Incógnito problema, negro abismo,
do al poderoso en lucha decidida,
sucumbe el débil en mortal caída,
imitando al antiguo barbarismo.

El derecho lo arrollan los cañones:
sentencia del temible tribunal
de la fuerza despótica y brutal,
imperante en las bárbaras naciones
que a la Tierra pretenden dominar.
¡Y esto es en siglo veinte el progresar!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: A la Luna

A LA LUNA

Cuando en la noche triste y silenciosa,
tras los lejanos mares de Levante,
asomas mayestática y radiante,
te llamo reina de la esfera umbrosa.

Entonces me pareces una diosa,
con un diáfano tul de luz brillante:
una ninfa de idílico semblante,
que en la azulina bóveda reposa.

Mas, con estar tan próxima a la Tierra,
y ser de este planeta compañera,
jamás sabrán los hombres lo que encierra,
en el espacio, tu esplendente esfera;
pues aunque sueñen hasta ti subir,
¡en la Tierra, cual siempre, han de morir!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hdez. y Castillo: La Música

LA MÚSICA

   Para el ingenioso artista Vicente Yanes Lorenzo.

           «Se agranda, se diviniza, y tanto se hace sentir, 
         que siendo de Dios destello, no la puedo definir». 
                                          Luis Méndez y Franco.

La Música es arte divino y sensible,
que inspira. a las almas quo saben amar;
la Música encierra misterio intangible
que torpe mi lira no sabe cantar.

Esencia del Cielo, que existe en la Tierra,
y alivia del hombre sus fuertes pesares;
ya triste, ya alegre, bellezas encierra,
que dicen gustosos mis pobres cantares.

Lenguaje divino, quo expresa lo bello,
lo grande y sublime, del alma el sentir;
lenguaje que encierra de Dios un destello,
que inspira a los seres tranquilo vivir,

Sus notas, nacidas de un pecho inspirado,
son ecos del alma que amores destila;
efluvios que brotan de un ser que ha soñado
placeres y dichas, y en ansias titila.

Sus notas son perlas del Cielo emanadas,
que en lluvia se esparcen muriendo al nacer,
formando, en cadencias, de amor carcajadas,
y ritmos y arpegios do alegre querer.

Sus notas alientan al rudo guerrero que va,
de la gloria, con ansias en pos;
sus notas alejan al crimen rastrero,
sus notas elevan el alma hasta Dios.

Sus notas existen en boca agraciada
que canta poemas y gratas canciones;
sus notas existen allá en la cascada
del agua que corre formando girones.

Sus notas son cantos de tedio y dolores
que expresan delirios y quejas y agravios;
son tiernas promesas que inspiran amores,
son nítidas frases de cándidos labios.

Yo escucho sus notas también en las olas
del mar irascible que ruge incesante;
yo escucho sus ritmos en alma que a solas
lamenta sus penas, su dicha inconstante.

Y escucho sus notas en la praderia,
que entonan las aves, concierto formando,
con gratas cadencias y bella armonía
que forman las brisas, delicias llevando.

Y nacen sus notas de aquel instrumento
que pulsan con arte las manos de un ser.
Sus notas encierran el más dulce acento,
si son inspiradas por bella mujer.

De orquestas que forman los diestros artistas,
conceptos grandiosos, mil veces han hecho
que sienta emociones tan raras y altruistas,
que henchido se siente de amores mi pecho.

Rumores de besos, de anhelos y amor,
efecto del alma que siente y que adora;
rumor de suspiros, que expresa el dolor
de agua que ignoraba traiciones que Dora.

Rumor de caricias, de tierno sentir,
de gratas sonrisas y gritos del alma;
melódico acento que alegra el vivir,
llevando a los seres la dicha y la calma.

Sus gamas, sus ritmos, cadencias y notas,
son ecos del Arte: del Arte que encierra
lenguaje del alma e ideas remotas,
esencia del Cielo disuelta en la Tierra,

La Música es arte divino y sensible
que inspira a las almas que saben amar;
la Música encierra misterio intangible,
que aun no han podido mis versos cantar.

[*FP}– La seda en los recuerdos de mi infancia

Carlos M. Padrón

A comienzos de la década de los años ’50s había en El Paso varias familias que criaban gusanos de seda, y en mi casa mi madre decidió embarcarse en tal aventura uno de esos años.

La sala de nuestra casa fue habilitada para poner las allá llamadas «panas», armazones circulares planas, de poco más de un metro de diámetro, con fondo de paja en el cual se fijaban ramas de brezo, como de medio metro de alto, para que, llegado el momento, los gusanos subieran e hicieran entre ellas sus capullos.

Para alimentarlos hacían falta muchas hojas de morera, así que temprano en la mañana salíamos los cuatro —mi madre, mis dos hermanas y yo, que iba muy a disgusto porque no me gustaba ni las madrugadas ni las tareas de campo— a hacer en el monte la recogida de tales hojas que, luego de que se refrescaran, se depositaban sobre las panas para que los voraces gusanos las comieran.

Gusanos en pana

Gusano de sea comiendo. Las pequeñas bolitas negras son excremento, pues la voracidad necesita mucho desahogo.

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Gusanos en pana 2 

Gusanos de seda comiendo sobre la «pana» que es lo marrón de forma circular que les sirve de fondo.

De toda la ceremonia de la cría, lo que sí me gustaba era entrar sigiloso en la oscura sala y ponerme a escuchar el extraño ruido de los animalitos comiendo sin parar.

Llegado el momento, cada gusano, que ya había tornado en amarillo el color blanco que tuvo antes su cuerpo, subía por la rama de brezo, escogía una ‘Y’ que fuera de su agrado, y segregando por su ano un líquido amarillento —de ahí el color antes mencionado— que se convertía en delgada hebra, iba envolviéndose con ella hasta quedar atrapado dentro de un perfecto capullo con ligera forma de 8.

Terminada por fin esa etapa de la confección de los capullos, había que retirarlos con cuidado de entre las ramas de brezo, acumularlos y pedir cita en una de las pocas casas que en el pueblo tenían las instalaciones para «sacar la seda».

Capullos

Capullos una vez retirados de las ramas de brezo y listos para «sacar la seda».

El proceso se tomaba toda una jornada de trabajo, y no lo recuerdo muy bien porque me sentí incómodo entre la gente, para mí extraña, que habitaba en la casa, ubicada frente al lugar llamado Las Dos Palmas, en Tajuya, a la que los cuatro ya citados fuimos un día, desde temprano, a «sacar la seda».

Recuerdo que sobre un fogón había una gran caldera de cobre en la que pusieron a calentar agua, y cuando ésta estuvo a punto echaban capullos dentro de la caldera y los hacían girar en el agua caliente con un instrumento de palo, lo cual, si mal no recuerdo, hacía que la seda fuera desprendiéndose.

Mujer frente capullos en caldera

En agua muy caliente, para ablandar los capullos y poder desprender la seda.

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Seda desprendiendose

Buscando la hebra.

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Capullos en caldera

Preparados para el próximo paso.

Entonces se la «pescaba» con otro instrumento y se la llevaba hasta una especie de husos.

Pesca del hilo

Todos eran instrumentos de artesanía local.

Sí recuerdo muy bien, tal vez por lo desagradable que me resultó, que a la hora del mediodía mi madre tendió en el suelo, en la zona de la tarea pero lejos del calor de la caldera citada, un mantel sobre el que colocó los platos, cubiertos y comida que al efecto habíamos traído, y se suponía que nosotros cuatro teníamos que sentarnos en el piso, alrededor del mantel, y proceder a dar cuenta de la comida.

Como yo era muy tímido, no quise hacerlo en presencia de la señora que se ocupaba de la caldera, y de las dos muchachas que la ayudaban, así que me alejé, me senté bajo la sombra de un almendro, y me quedé sin comer.

No recuerdo siquiera en qué terminó aquel para mí medio calvario, pero tarde ya regresamos a casa, caminando y cargando con casi todo lo que llevamos más las madejas de seda cruda; creo recordar que así la llamaban, «seda cruda», pero no estoy seguro.

Todo era muy rudimentario, pero funcionaba. Las madejas de esa seda cruda las llevamos luego a casa de unas tías de mi padre, llamadas Juana y María, solteronas ellas, que vivían en La Rosa —un barrio de El Paso, enclavado en la parte alta del pueblo— y que por muchos años se habían dedicado a procesar seda en unos telares que al efecto tenían, todos de madera y que se manejaban con pies y manos al unísono.

Lo que después hacían allí sí que no lo recuerdo, pero cuando tuve oportunidad y me lo permitieron, pasé horas embelesado viendo cómo cualquiera de las dos viejitas accionaba el telar con sus pies, moviéndolos hacia adelante y hacia atrás, y teniendo ya lista en su lugar la madeja de seda depurada cuyo hilo extremo enhebraban en una pieza que, si mal no recuerdo, llamaban lanzadera, iba «lanzando» ésta en forma transversal entre otros hilos de seda previamente dispuestos en forma longitudinal.

Después de cada lance apretaba el conjunto, y así iba creando la trama del tejido de seda pura que luego serviría para hacer vestidos, sábanas, pañuelos y un sinfín de cosas más.

El Ayuntamiento de El Paso tuvo la loable iniciativa de crear lo que llamaron Museo de la Seda en el que cualquiera puede ver los diferentes pasos del proceso, desde la cría de los gusanos hasta la elaboración de tejidos, usando esos instrumentos rudimentarios que yo vi cuando era niño.

Ha sido una bella forma de salvaguardar un patrimonio cultural cuyo conocimiento queda aún en manos de algunas damas que han sido premiadas pro ello, según ya contó Wifredo Ramos, cronista oficial de El Paso, en el artículo El Paso: Reunión de Cronistas 2008 – Fiesta y paisajes.

Las fotos que ya incluí más las que siguen las obtuve de una presentación PPS que por cortesía del amigo Ramón López recibí hace tiempo, y que guardé para enriquecer este artículo, pues ilustran bastante bien algunos de los pasos que he mencionado.

Para bajar/ver un corto vídeo con algunas fotos más, clicar AQUÍ.

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COMENTARIOS

Sicilia, P. R.
La primera vez que vi esos gusanos fue precisamente en El Paso, alla por el año 1955 cuando no tenía yo 10 años todavía, pero me acuerdo justamente del ruido que hacían comiendo.

Imagino que tanto El Paso como Los Llanos de Aridane continúan siendo ciudades con muchas curiosidades, como la de los gusanos.

Saludos.

Papaterra Héctor Antonio
Me interesaría conectarme con sericultoras. Soy de Argentina. Vivo en San Fernando del Valle de Catamarca.

Gracias y saludos.

Vicencio Díaz
Hace pocos días estuve hablando con Joaquín Clavería, y me invitó para primeros de año por si acaso ya habían nacido los gusanos.

Aparentemente, el ciclo de los gusanos era muy exacto, como lo era la floración de los cerezos en Japón, pero desde hace pocos años los gusanos le han confundido y han llevado a Joaquín, que no cree en nada ni en nadie, a meditar sobre El Cambio de Era, de la que me gusta hablar hasta por los codos.

Ahora ya sé para qué sirven los gusanos y cómo nos dan motivos para pasar un buen rato y en agradable compañía.

Roberto
Gracias por el estupendo artículo que, además, me trae magníficos recuerdos.

En mi casa no se criaron “bichos de seda” pero sí ayudé a personas que los criaban. Recuerdo que una vez, estando ya en la universidad, ayudé a sacar la seda a Nieves Martín (Nieves Galeno) en Tajuya, en la casa de otra Nieves, por debajo de la curva de la Cochina —Doña Nieves “La de la seda”— a quien vi la última vez en la feria de Pinoleres (creo que se escribe así) en La Orotava y que no sé si vivirá, pues era muy mayor.

También hay una anécdota curiosa en el Ayuntamiento de El Paso cuando se le regalaron semillas de “bichos” (gusanos de seda), pues fue un viernes y como, hacía un poco de calor, durante el fin de semana eclosionaron y el lunes por la mañana había “bichos” de “excursión” por gran parte de las dependencias municipales, y claro, todo el mundo a recolectar “bichos”.

En El Paso, en el Camino de El Calvario (hoy carretera), hay un edificio conocido por la Sericícola que era donde se criaban grandes cantidades de bichos de seda. ¿Se crían ahí todavía?

Charo
YO HE TENIDO GUSANOS DE SEDA SIMPLEMENTE POR TENERLOS YA QUE ME GUSTABA VER TODO EL PROCESO DE HACER EL CAPULLO Y LUEGO VER SALIR A LA MARIPOSA Y PONER LOS HUEVOS.

TAMBIÉN ME GUSTABA COGERLOS Y QUE SE “PASEARAN” POR MIS MANOS. ES VERDAD QUE SON MUY VORACES, MENOS MAL QUE SIEMPRE HABÍA MORERAS CERCA. LA ÚLTIMA VEZ QUE TUVE FUE HACE TAN SÓLO UNOS 4 AÑOS Y RECUERDO QUE ME LOS LLEVÉ DE VACACIONES A VINAROZ ( LOS TENÍA EN UNA CAJA DE ZAPATOS) CON UNA GRAN BOLSA LLENA DE HOJAS DE MORERA POR SI NO ENCONTRABA, PERO RESULTÓ QUE HABÍA BASTANTES DE ESOS ÁRBOLES ALLÍ.