[*Opino}– Los patos hacen bulla – Las águilas vuelan

Lo que sigue es un ejemplo de lo que llamo “Filosofía de Selecciones” (del Reader’s Digest), pues además de mal traducido y cursi, tiene, apenas de entrada (título incluido), una falta de lógica de ésas que califico de irrespeto al lector.

Veamos sólo el primer párrafo. Los números entre paréntesis los he puesto yo, para usarlos más abajo como referencia, y también, y sólo en la copia del primer párrafo, he puesto algunas comas y todos los acentos; la falta de éstos y otros errores ortográficos, y la innecesaria repetición de pronombres personales son otro indicio de traducción hecha en USA por algún chicano.

PRIMER PÁRRAFO

“Harvey Mackay, nos cuenta una maravillosa historia acerca de un taxista que prueba este punto. Él (1) estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que Harvey notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer muy bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados (2), el taxista salió del auto, dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi a Harvey”.

  • (1) Este ‘él’, pronombre personal, se refiere al último sustantivo masculino que, en este caso, es el taxista. O sea, que lo que se dice es que el taxista, y no Harvey, era el que estaba haciendo fila.
  • (2) ¿Cómo pudo saber Harvey que el taxista vestía pantalones negros y bien planchados si éste no había salido aún del auto?

En relación al resto del escrito hay algunas otras perlas, pero la principal, que también tiene que ver con la lógica, es que no creo que hoy en día haya nadie que acepte bebidas de un taxista al que no conoce.

Y no puedo dejar de mencionar lo de que “los patos hacen bulla y se quejan”. Sé bastante de patos, y la bulla que hacen no es nunca un lamento o una queja sino todo lo contrario.

Cuando se quejan, cosa que ocurre muy pocas veces y sólo ante la amenaza o realidad de un peligro o castigo, chillan como lo haría cualquier otro animal, incluso las águilas.

***

ARTÍCULO COMPLETO (tal y como me llegó)

Los patos hacen bulla – Las águilas vuelan

Nadie puede hacer que usted preste un buen servicio a sus clientes… esto porque un buen servicio es una alternativa.

Harvey Mackay, nos cuenta una maravillosa historia acerca de un taxista que prueba este punto. El estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acerco, lo primero que Harvey noto fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer muy bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi a Harvey.

Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Wally, su chofer, mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión. Después de sentarse, Harvey leyó la tarjeta: Misión de Wally  “ Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable…

Mi amigo Harvey quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, limpio sin una mancha!!
Mientras se acomodaba detrás del volante, Wally le dijo, “ Le gustaría un café ? Tengo unos termos con café regular y descafeinado. Mi amigo bromeando le dijo: “ No, preferirí a una soda’ Wally sonrí o y dijo: “ No hay problema tengo un conservador con Coca Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja. Casi tartamudeando, Harvey le dijo: “ Tomare la Coca Cola dietética”
Pasándole su bebida, Wally le dijo, “ Si desea usted algo para leer, tengo el Wall Street Journal, Time, Sport Illustrated y USA Today…”      Al comenzar el viaje, Wally le paso a mi amigo otro cartón plastificado, “ Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”

Y como si esto no fuera demasiado, Wally le dijo a Harvey que tenia el aire acondicionado prendido y si la temperatura estaba bien para el. Luego le aviso cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con el o, si Harvey prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. …

“ Dime Wally, le pregunto mi asombrado amigo: siempre has atendido a tus clientes así ?” Wally sonrió a travé s del espejo retrovisor. “ No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas.

Un día escuche en la radio acerca de Wayne Dyer un “ Gurú” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “ Tú lo obtendrás cuando creas en ello” .  Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás muy rara vez te frustraras.  El decía, “Para de quejarte” Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos hacen bulla y se quejan, las águilas se eleven encima del grupo.

Esto me llego aquí , en medio de los ojos, dijo Wally. Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo bulla y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila.
Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios.

Se nota, que los cambios se han pagado, le dijo Harvey.
Si, seguro que si, le dijo Wally. Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reserva a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista confiable para que haga el servicio.

Wally era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.

Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.

Wally el taxista, tomo una alternativa diferente. El decidió «dejar de hacer bulla como los patos y volar por encima del grupo como las águilas» «Siempre podremos hacer más con menos, solo descubramos la forma.

[*Opino}– La plaga de la «curtura» de los «Genios del Power Point»

21-04-10

Carlos M. Padrón

Como he dicho ya varias veces y repito hoy, son plaga en la Red los PPS y similares —basados en relatos viejos y muy conocidos, los más de origen gringo y mal traducido, que por años circularon en formato de texto puro y simple— a cuyos autores, si supiera yo cómo llegar a ellos, les pediría que me dijeran qué valor agrega al tal relato el que algún ocioso lo haya puesto en un PPS plagado de efectos móviles, obligando así al incauto lector a clicar 20 veces sólo para, después de soportar las mariconerías móviles, enterarse de algo que bien pudo haber entendido, mejor y en menos tiempo, si se lo presentan en texto puro y simple.

A esto llamo robar tiempo, el recurso menos renovable que tenemos. Por tanto, apenas abro uno de esos PPS, ¡¡lo mando a la papelera sin más!!

Pero hoy recibí uno que no es de relatos sino de reflexiones supuestamente muy profundas que alguien con ciertas habilidades cibertécnicas, pero con poca lógica y menor cultura, montó en Power Point y le puso el ridículo título de “Palabras con fondos”.

Tal vez “con fondo”, en singular, tendría algo de sentido, aunque dado el contenido de las tales palabras parece que las hubiese sacado del fondo del barril del bla-bla, o tal vez de algún número de Selecciones, revista que se caracterizaba por su “filosofía” cursi.

Pero a lo mejor eso de “fondos” se refiere a la prenda que las mujeres usan debajo de los vestidos para evitar la transparencia (así al menos llamaban en Canarias a esa prenda), y lo que en este caso se busca, es que, al no haber transparencia, el lector no pueda ver la ridiculez de las tales palabras.

Salvo algunas reflexiones —muy pocas— debidas a mentes preclaras, éstas son las nueve “perlas” con las que el técnico del PPS adornó su “gran” creación, a la que, por cierto, le puso contraseña por si acaso alguien intentara alterar tan insigne “obra de arte”:

1.- La historia de todo hombre está escrita en el corazón de su madre.
      ¿Y de qué sirve? Aún si las madres fueran objetivas en cuanto a sus hijos, tal vez serviría de algo. Pero no lo son.

2.- Si quieres ver el arco iris tienes que soportar la lluvia.
Falso; puedo verlo sin mojarme. Además, para que haya arco iris no es indispensable la lluvia,

3.- El que ama es como el árbol que cubre de flores la mano que lo sacude.
      ¿Y? ¿Qué diablos significa esta cursilería? ¿Qué hay que sacudir duro al que ama? Ya de eso se encarga el drogamor.

4.- El hombre no muere cuando deja de vivir, pero sí cuando deja de amar.
      No creo que especímenes como Hitler hayan amado mucho, pero sí vivieron demasiado.

5.- El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.
      ¿Se sabe de alguien que sufra sin sentir dolor?

6.- Una persona alegre es bálsamo para los demás.
      He conocido muchas personas que no soportan la proximidad de sus congéneres alegres.

7.- Sabe que cuando uno es amigo de sí mismo lo es también de todo el mundo.
      ¿Y cómo es eso de “ser amigo de uno mismo”? Puedo cuidar de mí mismo hasta casi el egoísmo, pero cuanto más haga eso,
          más me alejo de los demás. Aparte que ser amigo de todo el mundo no está muy bien visto.

8.- El bosque sería muy triste si sólo cantasen los pájaros que mejor lo hacen.
¿Ha visto alguien un bosque en el que no se escuchen los sonidos que emiten los pájaros que cantan mal? Y si sólo se escuchan 
      cantos lindos, ¿le ha entristecido eso a alguien?

9.- Si admiras el vuelo de los pájaros, acabarás teniendo alas.
      ¡Qué estupidez! Ni en metáfora tiene esto sentido,… aunque creo que fue lo que le faltó al Cojo de las Lirias, un personaje de mi 
       pueblo que estaba obsesionado con volar, y que con ese fin diseñó un artefacto que le ocasionó un disgusto en su primer            “vuelo”.

[*Opino}– El posible mundo en que vivirían nuestros hijos

Tal vez yo sea pesimista, pero cuando leo noticias como las que copio abajo concluyo que no me gustaría vivir en un mundo como el que esas noticias pintan.

Me atrevo a afirmar pues en mi caso es ciertoque cuando los que ahora somos mayores de 50 años éramos niños y jóvenes, ni en nuestros hogares ni en los centros de educación por los que pasamos nos enseñaron los efectos derivados del aumento de la población, o los cambios de estilos y hábitos de vida que traerían las nuevas tecnologías.

En aquella época nos educaban para un mundo basado en un pasado y un presente como el que entonces se veía desde y en aquel mundo; un mundo en el que las costumbres y las cosas eran duraderas, y se daba por sentado que tanto nosotros como nuestros hijos practicaríamos esas mismas costumbres y usaríamos esas mismas cosas.

Pero no, las costumbres y con ellas la moral, la cohesión familiar, el respeto por los demás, etc.han cambiado, por no decir que se han corrompido, y los avances tecnológicos, reforzados por el facilismo que han traído consigo, han hecho que la vida de las cosas, y en especial de los aparatos, sea efímera, con consecuencias como que en el campo de lo electrónico ya no se hacen reparaciones sino que se compra nuevo, y simplemente se bota lo que se haya estropeado, sin tomar en cuenta, entre otros aspectos, los consiguientes problemas para la salud del planeta.

Y tal vez porque eso que nos inculcaron es ahora un lastre, y porque cuando supimos de la Teoría de Malthus ya era tarde y poco caso se le hizo es por lo que yo, que detesto las multitudes, no me veo viviendo en un planeta de 8.300 millones de personas que padecen escasez de agua y comida, y habitan en una ciudad contenida en un solo megaedificio, tal vez en apartamentos tipo cubículo (dos metros cuadrados), como los que ya se usan en China, o aún peores.

Para tolerar eso tiene uno que haber sido preparado desde niño, y tener conciencia de la percepción del tiempo algo fundamental que tampoco nos enseñaron, pero que a cierta edad comenzará a permear a todos a velocidad alarmante, del avance exponencial de la tecnología y, por tanto, de lo efímero de los aparatos y hábitos derivados de ello.

Cuando a mi edad percibo cómo tanto yo como muchos amigos coetáneos míos cada vez encajo menos en el mundo que me rodea, y que al percatarme de cambios como los descritos más abajo entiendo que cada vez encajaré menos, concluyo que la muerte es una necesidad, no importa cuán flexible o dotado de resiliencia esté un ser humano de hoy.

En lo que sigue, echo en falta algo en lo que los especialistas no pensaron; algo que alteraría drásticamente sus predicciones y que cada vez resulta más próximo: el efecto devastador de una guerra mundial.

Carlos M. Padrón

***

15 de abril de 2010

LAS INCREÍBLES PROFESIONES DEL FUTURO

Cirujanos de aumento de memoria, policías del clima, granjeros verticales, o pilotos, guías y arquitectos… ¡espaciales! Ésas son algunas de las opciones en las que habrá de formarse si quiere un trabajo en el futuro.

Según el estudio The shape of jobs to come (Los trabajos que se vienen) realizado por FastFuture, una consultora especializada en tendencias y previsiones del futuro, ésas serán algunas de las profesiones más demandadas de aquí al 2030.

Se calcula que en 20 años el planeta tendrá más de 8.300 millones de personas, habrá que lidiar a diario con el cambio climático, y la escasez de agua corriente y de comida serán uno de los rompecabezas más difíciles de solucionar para la comunidad internacional.

FastFuture consultó a más de 486 especialistas de entre 58 países distintos y procedentes de cinco continentes.

Partiendo de un ejercicio de intercambio de ideas acerca de una serie de tendencias en temas económicos, políticos, sociales, demográficos, medioambientales y científicos, se elaboró una lista que se dividía básicamente entre "trabajos que no existen todavía" (por ejemplo, policía del clima) y trabajos que ya existen pero que serán mucho más predominantes (nanomédicos).

Como muestra la selección de los 20 trabajos más importantes, ser experto en una sola materia ya no tiene futuro. La combinación de calificaciones y de habilidades en disciplinas diferentes es una de las tónicas.

LOS TRABAJOS MÁS IMPORTANTES

Fabricantes de partes del cuerpo

La Medicina regenerativa ya está dando sus primeros pasos. En el futuro necesitará de personas que combinen calificaciones médicas, de robótica y de ingeniería.

Nanomédicos

Permitirá una Medicina mucho más personalizada, donde los fármacos se administran al lugar dónde se produce la enfermedad.

Se necesitarán personas con formación en biomedicina, biotecnología, física o robótica, que sean capaces de administrar los tratamientos en el pequeñísimo nivel subatómico de la "nanoescala".

Farmagranjeros

Conocimientos farmacéuticos que permitan modificar genéticamente las plantas, de forma que los cultivos puedan producir más cantidad de alimentos con mayores cantidades terapéuticas y proteínas.

Las posibilidades del futuro incluyen tomates que sirven como vacunas o leches terapéuticas.

Especialistas médicos en la tercera edad

Que sepan cómo tratar a personas de la tercera edad, y prolongarles su vida activa durante más tiempo. Y especialistas no sólo en cuestiones médicas sino también en temas como la salud mental, psicología o ejercicio físico natural.

Cirujanos para el aumento de la memoria

Parece ser que en el futuro se podrá implantar un chip que haga las veces de disco duro del computador humano, y almacenar allí todas las memorias que una persona no es capaz de retener.

Serán necesarios cirujanos que sepan llevar a cabo la operación.

Experto en ética científica

A medida que la tecnología y la Ciencia se integran más en el día a día a través de la nanotecnología, la protoneómica (estudio de todas las proteínas del cuerpo humano) o la genómica, coparán los debates sociales muchos más temas sobre el posible uso maléfico de las tecnologías.

Serán necesarias entonces personas que conozcan todas las ciencias, y el futuro no planteará tanto la cuestión de "¿Se puede hacer?" como la de "¿Está bien que se haga?".

Arquitectos, pilotos o guías turísticos… espaciales

Se necesitarán pilotos capaces de dirigir las naves espaciales, y diseñadores que permitan ajustar el espacio fuera del planeta Tierra.

Granjeros verticales

El futuro de la producción agrícola es vertical. Cada vez se escucha más la idea de una ciudad contenida en un solo edificio, probablemente un rascacielos de pisos ilimitados, donde la comida se cultiva en las distintas plantas de un edificio. Es más económico y más ecológico.

Especialista en reversión de cambio climático

Habrá cada vez más demanda de profesionales que sean capaces de revertir los efectos más devastadores de este fenómeno. Personas con capacidad de aplicar soluciones multidisciplinares, como construir paraguas gigantes para desviar los rayos del sol.

Vigilantes de cuarentenas

Las amenazas incumplidas que trajo consigo la gripe porcina dan cuenta de la importancia de tener más profesionales capacitados para luchar contra las epidemias. Si un virus se esparce de forma fulminante habrá pocos países preparados, o médicos, enfermeras y otros profesionales especializados.

Policía del clima

Con cada vez más países tratando de "provocar" ciertos fenómenos meteorológicos, serán necesarias figuras que salvaguarden internacionalmente la cantidad de cohetes con yoduro de plata que se envíen a la atmósfera.

Abogados y profesores virtuales

Se espera que crezcan los conflictos sobre derechos de propiedad y descargas de Internet, y la educación a distancia a través de la Red.

Ingeniero de vehículos alternativos

De autos eléctricos o de hidrógeno, pero la posibilidad de los autos que vuelan o que van por debajo del agua también requiera de personas con cualidades técnicas y profesionales, y formadas en distintos ámbitos de la ingeniería.

Periodistas de audiencias segmentadas

Se acabaron las audiencias globales y los programas dirigidos a millones de personas. El futuro está en la especialización, y los periodistas se dirigirán a audiencias pequeñas.

Desechador de datos personales

Personas especializadas se dedicarán a destruir los datos e información altamente sensibles que se deben desechar de forma segura para que no sean objeto de ciberataques.

Organizadores de vidas electrónicas

La cantidad de información resultará tan desbordante que serán necesarios especialistas en organizar la vida electrónica: leer y archivar el correo electrónico, asegurar que la maraña ingente de datos estén ordenados de forma coherente, y manejar tarjetas de crédito y de identificación electrónica.

Inversor/agente de tiempo

El tiempo será, más que nunca, un valor en alza. Será necesario alguien que sepa administrarlo de forma efectiva y sacarle beneficio.

Ya existen bancos de tiempo. De ahí a que existan inversores o brokers que lo comercien, sólo hay un paso.

Agentes de redes sociales

Para que nadie se sienta excluido de las redes sociales se formarán personas dentro del ámbito de trabajo social, cuya función será facilitar la integración de los individuos en esas redes.

Gestores personales de marca

Ya vivimos en una sociedad obsesionada con las marcas. La del futuro enfatiza su necesidad creando una figura que se dedica a gestionarlas.

¿Qué personalidad proyectas en Facebook, Twitter y tu blog? ¿Qué valores personales quieres añadir a tu imagen? ¿Son consistentes con tu verdadero yo?

BBC Mundo

[*Opino}– No somos nadie en el celo oculto

¡Esta Doña Remedios se las trae! ¿¡Cómo se le ocurre levantar contra las mujeres “infundios” como éstos!?:

  • Cuando la mujer ofrece sexo fuera del periodo fértil, hay que sospechar que está intentando obtener algo del macho
  • Cuando la mujer adquiere el equipo permanente (un par de nalgas, un par de tetas, y unos mofletes sin barbas), puede conseguir muchas cosas del macho
  • Las hembras humanas negocian con el sexo
  • La mujer tiende a dominar el sexo y rentabilizarlo según sus intereses.

No puedo dejar de celebrar que en varios de estos puntos coincida en lo que he dicho en varios artículos publicados en este blog, entre otros en algunos sobre el drogamor, en Análisis de inversión, en ¿Quién dijo que las mujeres son interesadas?, y en Con motivo del Día Internacional de la Mujer donde, entre otras cosa, escribí que

Tal parece que las integrantes de este colectivo [feministas] no han caído en cuenta de que la moneda de cambio que por siglos les dio tan buenos resultados ha quedado devaluada por ellas mismas y ya no sirve para lo que antes sirvió.

que es lo que final del artículo que sigue dice, en otras palabras, doña Remedios:

La época dorada del macho humano está entrando en su apogeo: por fin sexo gratis y sin compromiso. Y, además, es un regalo de las feministas.

Carlos M. Padrón

***

09-04-10

Remedios Morales

No somos nadie en el celo oculto

Las hembras suelen estar poco interesadas en el sexo salvo cuando tienen un óvulo maduro preparado para ser fertilizado. Cuando una hembra ofrece sexo fuera del periodo fértil, hay que sospechar que está intentando obtener algo del macho.

La hembra humana, que es la más inteligente, es receptiva incluso durante el embarazo, y ha perdido las señales de ovulación. Para borrar el celo o, lo que es lo mismo, estar siempre en un falso celo, hay que sustituir las señales honestas de receptividad puntual por otras falsas y permanentes. O sea, cambiar las señales puntuales de celo durante el estro por un par de nalgas, un par de tetas y unos mofletes sin barbas.

Una vez que se adquiere el equipo permanente, se pueden conseguir muchas cosas del macho. Y, además, el macho humano también sale ganando. Pensad en lo que habría ocurrido si la hembra humana hubiera sido honesta y hubiera ofrecido sexo sólo para reproducirse:

Sin celo oculto no sería posible abrir la Bolsa, ni el Banco de España, y además los aviones se estrellarían y los pacientes morirían en los quirófanos

Porque las taquilleras del metro, las azafatas y las doctoras sacarían a relucir unos traseros como lombardas, pidiendo cochinadas a grito pelado, y los hombres se darían collejas o harían cola –depende– para faenar. Menuda ordinariez.

Sin celo oculto perderíamos a papá

Papá no es partidario de los matrimonios blancos. El papel del hombre, como padre y marido, es reciente, y el sexo no es ajeno a él. El hombre no es un macho paternal y monógamo por instinto. No podría formar parejas estables sin sexo, para criar a los hijos, como hacen muchas aves, muchos mamíferos e incluso monos. Pero, ¡ojo!, los primates monógamos viven en parejas aisladas, con sus crías. En cambio, ocultando el celo, los humanos podemos ser fieles y sociales.

Sin celo oculto, las hembras humanas no podrían negociar con el sexo

Las hembras chimpancés, aunque no estén en celo, se acercan al macho y le ofrecen sexo. No es más que un simulacro de coito, un polvete a capella, suficiente para robarle la comida que tiene en la mano. Donald Symons opina que la hembra humana hacía lo mismo, y que una hembra conseguiría más regalos cuanto más se prolongara el celo ?al menos en apariencia?, y así criaría a sus hijos más gorditos. Esta teoría coincide, en gran medida, con un trabajo de la antropóloga Kristen Hawkes en el que explica que, en las tribus cazadoras-recolectoras, la caza era utilizada por los hombres como dinero de bolsillo para pagar adulterios. Vale, vale. Somos putones desorejados y, además, adúlteras.

Sin celo oculto, las hembras humanas no podrían mosquear a los machos

Richard Alexander y Katherine Noonan opinan que si una hembra consiguiera desconcertar al macho acerca del momento de la ovulación podría retenerlo ofreciéndole sexo, porque si éste la abandonara existiría la posibilidad de que otro macho la tomara justamente cuando estuviera ovulando de verdad. Si se queda con ella, el macho obtiene la certidumbre de su paternidad y obtiene sexo seguro, y la hembra gana la fidelidad de su pareja, así como su ayuda para criar a los nenes.

Sin celo oculto el butanero mataría a los nenes 

Según una sociobióloga, Sarah Hrdy (así, sin ‘a’), el celo oculto, al contrario de lo propuesto en la conjetura anterior, no surgió para clarificar la paternidad, sino que la hembra humana manipuló a los machos y se hizo promiscua para neutralizarlos, diluir la atribución de la paternidad y así evitar el infanticidio que suelen cometer los machos para provocar que las hembras entren en celo. ¡Pero eso es lo que hacen las hembras chimpancés, y tienen celo! Además, la promiscuidad, después de todo, no fue la estrategia escogida por la evolución para las mujeres.

Los biólogos suecos Birgitta Sillen-Tullberg y Anders Moller aportan algo más de luz en un trabajo recogido por Jared Diamond y en el que se llega a la conclusión de que la ovulación oculta ha dado más vueltas que un tiovivo, e invertido su función durante la evolución.

Y si nuestras antepasadas borraron el celo y se hicieron promiscuas para evitar el infanticidio, luego utilizaron este fenómeno para hacerse monógamas. Añade Diamond que no es raro en la evolución que una característica que sirve para una función comience también a servir para otro fin, y que, por ello, se modifique e incluso pierda la función original. Así, los factores que hicieron emerger los rasgos distintivos de nuestra sexualidad no tienen por qué ser los mismos que hoy día mantienen la funcionalidad de esos rasgos.

Sin celo oculto la ruleta vaticana habría funcionado

La sociobióloga Nancy Burley explica que la muerte en el parto y el puerperio ha sido un azote para las mujeres desde que, al andar erguidas, se les estrechó el canal del parto. Si la hembra humana hubiese tenido conocimiento de su propia ovulación, no habría dejado descendencia. Esta teoría tiene mucha miga porque viene a decir que, si pudieran escoger, las mujeres no tendrían hijos. Pues, mira por dónde, es lo que está pasando.

Evelyn Shaw y Joan Darling, biólogas y feministas, en su libro Strategies of being female sugieren que el celo no se perdió porque tuviera que ocultarse, sino porque llegó un momento en el que la receptividad quedó desconectada de los picos hormonales de la ovulación. Para las mujeres, la imposición de estar disponible siempre fue la causa de que no estuvieran receptivas realmente en ningún momento del ciclo. La pérdida del celo y la continua disponibilidad sexual sirven tanto para afirmar que la mujer está receptiva constantemente como para sostener que, realmente, no está receptiva jamás. Éste sería el patrón de la santa esposa que alega dolor de cabeza para escaquearse.

Todo esto –y más– es lo que ocurre cuando una hembra inteligente aprende a dominar el sexo y rentabilizarlo según sus intereses. Pero las ministras y consejeras, que son la pera de listas, han decidido, a estas alturas de la evolución, que la prostitución no es políticamente correcta, que el sexo debe ser gratuito, y que las chicas deben liberarse y dar sexo a cambio de nada, aunque luego aborten o cojan el sida.

¡Mátame, camión! La época dorada del macho humano está entrando en su apogeo: por fin sexo gratis y sin compromiso. Y, además, es un regalo de las feministas.

Libertad Digital

Cortesía de Leonardo Masina

[*Opino}– Con motivo del Día Internacional de la Mujer

Con motivo del Día Internacional de la Mujer me llegó el escrito que copio más abajo y que me parece muy sincero y realista, además de escrito por una mujer, creo que argentina o uruguaya.

Y me parece tan realista que la lista de los 16 requerimientos que la mujer exige del hombre se me antoja ideal para formularle a su autora la pregunta que las más de las mujeres no entienden: “¿A CAMBIO DE QUÉ?”. O sea, ¿qué le darías a ese hombre a cambio de que él cumpliera con los requisitos que le exiges?

Ésta es la pregunta ante la que las más de las mujeres se quedan atónitas y mudas, sobre todo las del tipo del ejemplo que puse en Análisis de Inversión.

La última vez que la formulé fue a una mujer con la que estaba yo saliendo, porque ella me endilgó una lista bastante parecida a la “hexadecimal” del artículo que sigue. La pobre se quedó atascada, me miró con expresión de profundo asombro, como sin dar crédito a que un hombre no entendiera que “tenerla” a ella era más que suficiente, y su respuesta fue: “Sopitas ricas”. ¡Qué ovarios! Simplemente patético.

Y la última conclusión del artículo es algo que todo hombre debería tener siempre presente: “Caperucita Roja siempre fue más viva que el lobo”. De ella se deduce que,

  1. Las mujeres se saben más vivas que los hombres, y cuando tienen mala leche o han de reaccionar al llamado del instinto materno, echan mano de esa ventaja; y que,
  2. Ven a los hombres como el lobo que quiere acabar con la “dulce” Caperucita Roja. Y cuando a alguien se le ve como enemigo,…

Sin embargo, lo que acerca de lo que en la Canarias de los 50 —y en muchas otras latitudes— solían ellas ofrecer a su pareja, como conté en Análisis de Inversión, parece que sigue siendo válido según se desprende del artículo «El colectivo Olé mi Koño rechaza que a las mujeres se les considere «meros culos»», publicado el pasado 08/02/2010 en Libertadad Digital.

Tal parece que las integrantes de este colectivo no han caído en cuenta de que la moneda de cambio que por siglos les dio tan buenos resultados ha quedada devaluada por ellas mismas y ya no sirve para lo que antes sirvió.

Sigo intrigado por la relación que pueda haber en España entre el aumento del feminismo a ultranza y la horrible realidad que cuenta este artículo: (En España,) 629 mujeres han muerto a manos de sus parejas en la última década. publicado por El País el 08/02/2010.

Carlos M. Padrón

 ****

Hay que aceptar, con dignidad y resignación, que los varones escasean.

El que no está casado, es solterón, insoportable, separado deprimido, divorciado, rencoroso o gay sin asumir. Y no es que ya no haya más señores, es que las mujeres estamos cada vez más exigentes. Antes nos conformábamos con conseguir marido, pero ahora, es más difícil: ¡¡¡pretendemos encontrar un hombre!!!

Y hay que reconocer que nuestras pretensiones respecto del Príncipe Azul tienen algunos dejos de ‘gataflorismo’ porque nosotras queremos:

01.- Que esté en casa, pero no todo el día.
02.- Que sea pulcro y limpio, pero no obsesivo por el orden y la limpieza. .
03.- Que sea cariñoso, pero no cargoso.
04.- Que durmamos juntos, pero no todos los días.
05.- Que sea seductor, pero no mujeriego.
06.- Que tenga buena posición económica, pero que no trabaje todo el día.
07.- Que sea buen amante, para cuando una tenga ganas.
08.- Que respete a la familia, pero que no le de tanta bola a su vieja.
09.- Que sea romántico, pero no boludo.
10.- Que no sea amarrete, pero tampoco derrochador.
11.- Que no sea celoso, pero tampoco indiferente.
12.- Que sea protector, pero que no esté tan pendiente.

13.- Que se conmueva, pero que no llore.
14.- Que sea duro, pero flexible.
15.- Que tenga auto, pero que no lo cuide tanto.
16.- Que sea sociable, ¡¡¡pero nunca los amigos primero que una!!!

Por eso, a la hora de elegir una nueva pareja todas sabemos que:
El Príncipe Azul destiñe en el primer lavado.
Los más caballeros te protegen de todo, menos de sí mismos.
Caperucita Roja siempre fue más viva que el lobo.

En resumen, que la convivencia es como en los cuentos: Tarde o temprano LA BELLA PRINCESA SE CONVIERTE EN BRUJA, Y EL PRÍNCIPE AZUL EN SAPO.

 ***

Cortesía de Gerardo Rodríguez

[*Opino}– El extraño caso del pintor Vincent van Gogh

Aunque roce el campo de lo esotérico, la disciplina llamada genosociograma, que se ocupa de los vínculos transgeneracionales, aporta para el caso en referencia una explicación que no tiene cabida en el artículo que copio más abajo, pues tal vez lo de Van Gogh se vea de otra forma si se da crédito a lo que en el libro “Ay, mis ancestros” se dice al respecto de este pintor y de los casos llamados de “hermanos de reemplazo”. Copio textualmente.

«Un ejemplo de lo más sorprendente es el del pintor Vincent van Gogh, nacido el 30 de marzo de 1853, un año después de la muerte de otro Vincent, su pequeño hermano mayor, del que la familia no quería hablar pero del que recibió el doble nombre de Vincent Willem.

Vincent van Gogh tuvo una vida trágica, como si en algún sentido le estuviera prohibido existir. Su “hermano siempre paternal”, Théo, al que estaba muy apegado y que lo amaba, se casó y tuvo un hijo al que, por amor a su hermano el pintor, le dio el nombre de Vincent Willem.

Varios meses después, Théo, refiriéndose a su hijo, le escribió esto a su hermano Vincent, el pintor: “Espero que este Vincent viva y pueda realizarse”. Y al recibir esta carta, Vincent van Gogh se suicidó, como si, para él, no pudiera haber dos Vincent van Gogh vivos al mismo tiempo; como si su hermano Theo le hubiera señalado la incompatibilidad de la co-presencia.

Se trata de un ejemplo de un hijo de reemplazo que tomó el lugar de un muerto cuyo duelo no fue hecho; un hijo de reemplazo que no tenía un lugar para vivir, que ni siquiera tenía la posibilidad de hablar de ese hermano muerto y que, de alguna manera, se sentía un usurpador ya que había tomado un lugar y un nombre que no le estaban destinados».

Carlos M. Padrón

***

19/01/2010

Eduardo Suárez

¿Y si Van Gogh no estaba tan loco como pensábamos?

Nunca antes había aparecido una edición comentada del epistolario. El ‘autorretrato’ escrito del pintor lo presenta como un hombre concienzudo,… ¿y si Vincent van Gogh fuera un artista cuerdo y no el Quijote loco que ha cincelado su leyenda?

La pregunta viene a cuento de la exposición ‘The Real Van Gogh’, que indaga en la personalidad del artista a través de sus cartas y sus documentos. El ‘collage’ presenta a un artista sistemático y perseverante, lejos del pintor de frenopático al que han ido dando forma el cine y las novelas.

No se trata de negar los brotes de locura del artista sino de retratarlos como lo que fueron: arrebatos esporádicos y postreros, y no un factor originario y central de la genialidad. En este sentido, la muestra presenta un Van Gogh con muchas caras. Está el tipo campechano que bebe en la taberna con el cartero de Arlés; pero también está el intelectual panteísta que lee la Biblia y reflexiona en términos metafísicos. El amigo de Gauguin y de Seurat y el hombre deslumbrado por la luz cegadora del sur de Francia.

La exposición -que se inaugura el sábado la Royal Academy de Londres y estará en cartel hasta el 18 de abril- está construida alrededor de las cartas del artista, publicadas primero por su viuda en 1914 y cuya primera edición anotada llegó el año pasado a las librerías. La Royal Academy presenta cerca de 40. Entre ellas, las dos que escribió el artista a su hermano Theo en la víspera de su suicidio; una más optimista que dejó en la oficina de Correos y otra desolada que llevaba encima cuando se quitó la vida.

La muestra revela un Van Gogh concienzudo y meticuloso, presa de su sed de cultura y su voracidad lectora, según explica la comisaria Ann Dumas. Hay cartas a Emile Bernard y a Paul Gauguin pero también a personas anónimas y a miembros de su familia. En cualquier caso, es una pequeña selección de las más de 900 cartas que dejó escritas el pintor, que también escribía en inglés y podía leer los originales de Shakespeare, Eliot o Dickens.

Acompañan a la muestra 65 pinturas y 30 dibujos. La mayoría, llegados del museo del artista en Amsterdam pero algunos procedentes del MOMA y de la National Gallery.

El mas truculento de los lienzos, “Naturaleza muerta con plato de cebollas», representa con bulbos, un manual de Homeopatía y el sobre con la carta en la que Theo, su hermano y mecenas, le dice que se casa y que provocó el celebre incidente de la oreja.

El Mundo

[*Opino}– ¿Será culpa de Ángel Guimerá la prohibición de corridas de toros en Canarias?

El autor del artículo que copio más abajo se asombra de que en Cataluña parecen no saber que en Canarias fueron prohibidas hace tiempo las vergonzosas y denigrantes corridas de toros.

Tal vez el articulista no sepa que la mayoría de los Canarios de mi generación y de las anteriores, en especial los palmeros (o nacidos en la isla de La Palma) supimos que el trato que España daba a las Islas Canarias era de tipo colonial, de lo cual nos percatábamos cuando al emigrar (por siglos, los palmeros fuimos emigrantes) ya los árboles no nos impedían ver el bosque, y podíamos hacer comparaciones.

Fue en esos tiempos cuando en Canarias se acuñó el término “godo” que se daba a los españoles que llegaban a establecerse en las Islas y, aunque del barco bajaban generalmente en alpargatas, denigraban de casi todo lo que en las Islas había y de casi todos los que les rodeaban, a los que calificaban de “aplatanados” mientras se jactaban de que no había sido la necesidad de una vida mejor lo que les había traído a Canarias, y de los bienes —a veces hasta cortijos, decían algunos— que tenían en España.

Con la llegada de la democracia creí que ya el trato colonial había quedado atrás; y con el avance de las comunicaciones, en especial la TV, creí que también lo de godos era historia, pero el trato que recibí durante los casi 3 años que viví en España, y artículos como Repartir Canarios, publicado en septiembre/2006, me convencieron de mi error.

Pero otro artículo, como La Patria de los Andariegos, echó al fin luz sobre las raíces del sentimiento de apátridas que tenemos —repito— la mayoría de los Canarios de mi generación y de las anteriores, en especial los palmeros, un sentimiento que, aunque no me resulta nada agradable, no creo que tenga vuelta atrás.

Si un hijo no reconoce como madre a la que supuestamente es la madre que debió dedicarse a él y darle cariño y educación, y dispensarle cuidados, en el 99% de los casos —y así lo afirmarán psicólogos y psiquiatras— la culpa es de la madre, sobre todo cuando ésta dispensó a otros hijos suyos un trato mejor que al del ejemplo.

Por eso, aún en los años 50 los Canarios residentes en Canarias no tenían acceso a muchas de las viviendas de interés social que se construían en Canarias, y a muchos de los mejores puestos de trabajo que allí surgían en dependencias oficiales y hasta en Bancos. Todo eso, se les decía, había sido asignado desde Madrid a gente que vendría de España o que ya había venido.

Creo que todo esto explica también por qué en Cataluña no saben de la prohibición que en Canarias pesa sobre las corridas de toros, pues simplemente no les interesa lo que, parafraseando a Gil y Gil, ocurra en África.

Uno de los comentarios que al artículo que sigue hizo un lector argumenta que, sin embargo, en Canarias no se han prohibido las peleas de gallos. Por favor, ¿¡a quién se le ocurre comparar con peleas de gallos una corrida de toros!?

Aunque tampoco me gustan las peleas de gallos, en éstas se enfrentan dos animales que, en teoría, tiene cada uno igual oportunidad de ganar. En la salvaje corrida de toros, sin embargo, el toro no tiene oportunidad alguna porque se enfrenta a un “hombre” exhibicionista y sediento de sangre que terminará por darle muerte luego de infringirle un largo y cruel sufrimiento,… para deleite propio y de numerosos sádicos que desde la grada disfrutan del denigrante espectáculo.

***

07/01/2010

Quim Monzó

A ver si ahora será culpa de Ángel Guimerá

El sábado, Josep Maria Espinàs publicó en El Periódico un artículo explicando su punto de vista sobre las corridas de toros, sobre si deben prohibirse y sobre si la oposición a ese espectáculo es cuestión de catalanismo o no.

Espinàs no es persona visceral ni demagoga, ni chilla en vez de hablar. Explicaba su gran amistad con su cuñado, Nèstor Luján, «experto en tauromaquia», y argumentaba por qué la creciente oposición a las corridas no tiene nada que ver con la pugna entre España y Catalunya.

En un momento del artículo informaba de una cosa que un servidor no sabía: que en Canarias ya no se celebran corridas de toros. Me sorprendió por dos motivos. En primer lugar por el evidente: porque no tenía ni idea. No sabía yo que desde hace años en Canarias la ley no permite las corridas de toros. En segundo lugar me sorprendió que ese hecho haya pasado desapercibido (o haya sido ocultado) en el debate que desde hace años se da aquí, en Catalunya, entre los partidarios de prohibirlas y los partidarios de mantenerlas.

Estos últimos se agarran —como se agarrarían a un clavo al rojo vivo— a la proclama de que se trata, simplemente, de una pugna entre identidades nacionales: los que ven en las corridas un símbolo de la identidad española (y por eso quieren mantenerlas, pese a quien pese) y los que, precisamente por eso, quieren acabar con ellas (pese a quien pese también). Pero ese planteamiento simplista no es cierto.

Aunque a algunos les moleste, las corridas no son en absoluto ajenas a la identidad catalana. Eran parte clara de nuestra vida, y para algunos aún lo son. Pero es evidente que el mundo cambia a toda velocidad —Catalunya, incluida— y que la actual oposición a las corridas de toros que hay entre nosotros tiene poco que ver con los Maulets, aunque los partidarios de la tauromaquia preferirían que así fuere para pintar la situación con tonos maniqueos.

Me fascina que en el debate catalán sobre los toros de lo de Canarias apenas se hable. ¿Son tan tontos los antitaurinos de aquí como para menospreciar esa baza decisiva en su argumentación de que el rechazo a la tauromaquia no tiene nada que ver con el catalanismo?

No lo descarto, porque burros los hay en todas partes. Pero es deslumbrante que, aquí, la ley antitaurina aún esté por aprobarse y, en cambio, en Canarias lleven ya años sin corridas, y estudiando qué edificar en la plaza de toros de Santa Cruz de Tenerife, en la que las hubo hasta 1983.

Dejaron de celebrarse porque, sin que nadie se rasgase las vestiduras, quedó claro que, en Canarias, la afición a la tauromaquia es casi inexistente. Y nadie les acusó de identitarios, ni los nacionalistas (españoles, por la gracia de Dios) convocaron por la Brunete mediática a un alzamiento por tierra, mar y aire. Sorpresas te da la vida.

La Vanguardia

[*Opino}– Pues parece que padezco sinestesia espacio-temporal…..

… ya que, según cuentan en el artículo que adjunto, es lo que padecen las personas que, porque perciben visualmente los números, recuerdan mejor las fechas de sucesos pasados.

¡Pues a buena hora vengo yo a saber la explicación a mi buena memoria para las fechas!

Efectivamente, yo visualizo el pasado como una cinta métrica en la que destacan, en relieve, los comienzos de década.

Y es más, para mí los nombres tienen color, y por eso me armo un lío entre, por ejemplo, Zaragoza y Valladolid porque "veo" a ambos del mismo color.

Carlos M. Padrón

***

18/12/2009

Una investigación reciente ha demostrado que la gente que percibe visualmente los números, y que ve las secuencias numéricas como patrones visuales, recuerda mejor que otras personas las fechas de sucesos pasados.

Esta capacidad para ver los números es debida a un trastorno conocido como sinestesia espacio-temporal, una condición neurológica por la que los sentidos se combinan de formas poco corrientes.

Las personas que sufren este tipo de sinestesia visualizan los números como si éstos existieran en un espacio de tres dimensiones (por ejemplo, pueden ver que el año 1980 está más alejado en el espacio que 1995).

La percepción visual de los números es involuntaria, y la sinestesia puede pasar desapercibida durante años, si aquéllos que la padecen no comparten sus experiencias con otros.

En el estudio, realizado por científicos de la Universidad de Edimburgo, en Escocia, fueron analizados 10 voluntarios con sinestesia espacio-temporal para averiguar si éstos tenían una memoria superior para los números que la de la gente corriente. Así se descubrió que los participantes eran capaces de recordar rápidamente las fechas de cientos de eventos ocurridos entre 1950 y 2008.

Más información.

Tendencias 21

 

[*Opino}– Cómo decir ‘2010’

Lo de los angloparlantes lo entiendo porque para las dos primeras cifras del año ya no tienen el ‘–teen’ que comenzó con el año 1301 (Thirteen o one) y terminó con el 1999 (Nineteen ninety nine), pero lo de los hispanoparlantes no, pues si siempre se dijo, por ejemplo, “en mil novecientos sesenta y ocho” no veo por qué tenga que decirse “en el dos mil nueve”. Ese ‘el’ está por demás.

Sigo apegado al principio que promueve los términos económicos y de sólo uno o pocos significados de uso común, y por eso —van sólo dos ejemplos— prefiero ‘clicar’ que es más corto que ‘hacer clic’ y que al momento sólo vale para una cosa, y ‘celular’ que tiene menos significados de uso común que ‘móvil’. Y ‘dos mil diez’ es más corto que ‘el dos mil diez’.

Carlos M. Padrón

***

31/12/2009

La fecha no parece problemática en español. Sin embargo, la pronunciación del año próximo sí genera dudas entre los anglosajones, y muchos aún no han decidido cómo llamarlo. ¿Twenty-ten?, ¿Two thousand and ten?, ¿Two-o-one-o?, ¿Ten? La duda ha surgido incluso en directo, durante un programa radiofónico de la BBC.

«Se supone que tenemos que decir Twenty-ten’, explicó la estrella televisiva David Tennant, último protagonista de la sempiterna serie ‘Doctor Who’, después de felicitar el año a un oyente durante un programa de Radio 2, perteneciente a la cadena pública británica. «No se te permite decir Two thousand and ten, aclaró su copresentadora, la también actriz Catherine Tate.

Según un portavoz de la BBC citado por el ‘Daily Telegraph’, «antes del programa se decidió que Twenty ten era el modo más fácil de pronunciar el año. [Aunque] no se rompe ninguna norma si se dice de otro modo».

 

Así se han pronunciado siempre los años en inglés: Nineteen seventy-two (1972), Nineteen ninety three (1993)… Sin embargo, la norma ha cambiado con los primeros años del milenio, que han pasado a ser Two thousand and one (2001) o Two thousand and two (2002). De ahí que a muchos les surja la duda con el cambio de década.

La culpa, de la película de Kubrick

Aunque tipográficamente el año «2010» sea mucho mejor que «2009» (al menos así lo cree la revista ‘Wallpaper’), lingüísticamente está generando bastantes más problemas. En la red, 42.500 páginas web responden al internauta cuando pregunta a Google ‘How do you say 2010» (= ¿Cómo dices 2010?).

Desde artículos de prensa hasta foros. Incluso la National Public Radio de EEUU dedicó un programa al asunto. Algunos invitados se inclinaban por el Twenty-ten —así se ha bautizado a los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebran en Vancouver, explicó Bob Condron, portavoz del Comité Olímpico de EEUU, en antena— pero otros se inclinaban por el Two thousand and ten porque debido «Probablemente a la película ‘2001’ [de Stanley Kubrick] la gente se ha acostumbrado a decirlo así una y otra vez», explicó Jim Burk, director de una empresa de calendarios, quien reconoció que él mismo prefería esa opción.

Los antecedentes españoles

El debate recuerda al que hubo entre los hispanohablantes con el cambio de milenio. ¿Se decía «2000» o «el 2000»? Entonces, sobre la expresión de las fechas a partir de ese año la Real Academia Española emitió esta nota: «A partir del año 2000, la novedad que supuso el cambio de millar explica la tendencia mayoritaria inicial al uso del artículo. Sin embargo, en la datación de cartas y documentos no son tan marcadas las fluctuaciones antes señaladas y se prefiere, desde la Edad Media, el uso sin artículo».

Eso sí, tampoco considera incorrecto añadir un «del». Al final, será uno mismo quien decida.

El Mundo

***

Cortesía de Rafael García Sánchez