[*Opino}– Acerca de la asertividad

29-03-12

Carlos M. Padrón

Como ya he dicho varias veces en este blog, desde hace años he tratado con diferentes profesionales de la psicología o psiquiatría, entre otros motivos porque tengo una hija que ostenta un PhD (doctorado) en psicología. Y de estas relaciones mías saben mis familiares y amigos.

Tal vez por ello —o sea, buscando que yo consultara el caso con alguno de esos profesionales que conozco—, un conocido, y amigo desde mi juventud, casado con una también conocida mía —los tres nos conocemos desde la adolescencia—, me contó el problema que tenía con su mujer, quien a través de los años había dado repetidas pruebas de ignorar por completo ciertas preferencias eróticas que él le había sugerido primero, y pedido abiertamente después, que ella incorporara a su repertorio, y, tal vez porque no se trataba de nada extravagante ni fuera de lo común, me contó cuáles eran éstas, y cómo su mujer las había manejado o, mejor dicho, ignorado.

Al saberlo pensé que era algo para presentárselo a una psicóloga, así que, cuando tiempo después tuve oportunidad de hablar con una con la que tengo bastante amistad, le conté todo en detalle.

Para mi sorpresa, a las primeras de cambio esa psicóloga me dijo “Lo que pasa con la mujer de tu amigo es que no es asertiva“.

Y ésta, para mí entonces extraña palabra, porque la consideré fuera de contexto, me hizo recordar que, acerca de algunos psicólogos, tanto hombre como mujeres, que mi hija conocía, ella me había dicho que eran “de etiquetas”, o sea, que apenas notaban en algún paciente un síntoma que destacara sobre otros, echaban mano de una etiqueta y con ella calificaban sin más al paciente.

A tal fin tenían una “gaveta” llena de tales etiquetas, algunas de su invención, como el término “celópata”, que no está en el DRAE pero que una de esas profesionales le aplicó a un paciente suyo que celaba a su mujer. Y sin más, y a causa de lo de asertiva, incluí a esta psicóloga en el grupo de las inventoras de etiquetas.

Pero en el caso de asertiva me equivoqué —y aquí hago el mea culpa—porque, según el extracto que de un artículo que fue publicado hoy en Periodista Digital (España) copio abajo, asertiva sí es un término usado en psicología, y ante esto, y dando a mi amiga psicóloga el beneficio de la duda en la correcta aplicación de no asertiva como diagnóstico para el caso de la mujer de mi amigo, me pregunto en cuál de las tres estrategias comunicativas cae ella.

Luego de leer y releer el tal artículo concluyo que, posiblemente, la mujer de mi amigo no es asertiva, pero tampoco es agresiva, así que sólo queda la opción de que es pasiva, de que es una mujer que permite que otros tomen decisiones por ella.

Y como no creo que eso lo haga para evitar el conflicto —pues el conflicto más bien vendría por no hacer lo que su marido le había pedido— habría que concluir que lo hace por miedo a que sus acciones sean rechazadas, por inseguridad sobre si serán bien interpretadas o no, aunque, en realidad, no parece que la autoestima de esta mujer sea baja.

Supongo que, ante esto, mi amigo, que es la parte afectada, quedará más confundido que yo.

Tal vez algún lector sepa más de lo de la tal asertividad, bien por experiencias propias o por casos conocidos, y, mediante comentarios en este blog, podría —como ha ocurrido con el artículo Alerta, personal y muy en serio, sobre la modalidad de vibración de los celulares— arrojar más luz sobre el asunto.

~~~

27 de marzo de 2013

Judith Fernández Falcón

Podríamos definir la asertividad como una estrategia o tipo de comunicación en el cual la persona manifiesta sus deseos y defiende sus derechos sin agredir ni someter a otros.

Desde este punto de vista, hablaríamos de tres tipos de personas según sus estrategias comunicativas:

Pasiva

Es la persona que permite que otros tomen decisiones por ella, ya sea por evitar el conflicto o por miedo a que sus opiniones sean rechazadas.

Normalmente son personas con muy baja autoestima que creen que lo que hacen y piensan es erróneo.

Agresiva

La que impone su voluntad a los demás, sin importarle qué opinen ni sientan los otros.

Suelen ser personas que no admiten sus propios errores y que, por lo general, carecen de empatía.

Asertiva

La que expresa sus deseos y defiende sus derechos, pero procurando no hacer daño a los otros.

Suelen ser personas empáticas y con buena autoestima.

En términos generales podemos explicar de esta manera qué es la asertividad, pero la realidad es un poco más compleja, pues si bien tenemos una tendencia general a actuar dentro de uno de estos estilos, hay situaciones o personas con las que somos diferentes.

Esto se debe a que la asertividad es un continuo: en uno de sus extremos tenemos la pasividad, en el otro la agresividad, y dentro de ese continuo nos situamos cada uno en función de cada situación o de con qué personas estemos interactuando.

Por ejemplo, un niño normalmente actuará de manera más pasiva con sus padres y profesores, mientras que puede ser más asertivo o agresivo con sus amigos.

Del mismo modo, un adulto suele ser más pasivo con su jefe o más asertivo con su pareja. Con el paso del tiempo y de las interacciones estos términos pueden variar.

~~~

Judith Fernández Falcón es psicóloga colegiada M-24873

Fuente: Periodista Digital

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s