Cortesía de Fernando Lacoste
Capítulo que, como, su título indica, está dedicado al humor y a la lengua española.
Cortesía de Fernando Lacoste
28-11-13
Amando de Miguel
Por muy bien construido que esté el diccionario de la RAE, no hay forma de convenir la oculta y cambiante significación de muchas palabras.
Tampoco nos sirve del todo el sabelotodo Google (¿o es la Google?). Hay que apelar a la tradición, a las leyendas etimológicas, a las impresiones personales, a los recuerdos familiares.
Cuenta también el azar, el capricho. Una vez más, cualquiera puede opinar sobre la propiedad del lenguaje. Acaso por eso los gramáticos y filólogos empleen términos tan rebuscados. Es algo que hacen todos los profesionales, incluidos los fontaneros. De esa forma ponen una útil distancia respecto de los profanos.
Lydia Vignau me envía un interesante artículo sobre el misterio del signo que nosotros llamamos arroba (@). En cada país recibe un nombre diferente que no es traducción sino invención.
Mi opinión es que no hay tal misterio por el origen. Se trata de una abreviatura de los documentos mercantiles medievales para indicar el precio a tanto por unidad. En algunas máquinas de escribir y, desde luego, en las cajas de las imprentas figuraba ese signo.
Se utilizaba en ciertos estados o tablas contables. (Por cierto, de ahí viene la voz estadística, no del Estado nacional). Desde luego, en España tradicionalmente no se llamaba arroba; ignoro por qué se le puso esa simpática etiqueta, una vez que entró en el uso de la comunicación informática.
De paso podríamos haber traducido el anglicismo mail por mala, una equivalencia que cuenta con precedentes antiguos.
Más conocido es el hecho que señala doña Lydia: un científico, Ray Tomlinson, en 1971, recurrió a ese símbolo, poco utilizado entonces, para etiquetar los correos electrónicos. Seguramente es hoy el símbolo gráfico más universal. Sólo me quejo de que, al utilizarlo en la dirección de los correos electrónicos, se eliminen las tildes.
«Supongo que, como hoy es tu cumpleaños, querrás desayunar en la cama. ¿Puedes alcanzar el horno desde aquí?
28-11-13
Amando de Miguel
Se abusa demasiado de la calificación de virgen que se concede a algunos aceites envasados.
Se supone que son producto de la primera prensada de la aceituna, pero Juan Díaz López-Canti me da a conocer un informe de la Organización de Consumidores (OCU) en el que se analizan 40 marcas comerciales de aceite virgen.
De ellas hay nueve que no sólo carecen de virginidad sino que se desaconseja su uso. Hay dos (Maeva y Olilán) que no son aptas para el consumo.
Me pregunto si esas marcas fraudulentas tributan a Hacienda como cada quisque. Habrá que recordar la famosa exclamación de Enrique Jardiel Poncela. «Pero ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?». No se tome como irreverencia.
En un manicomio se encontraban dos locos que se escaparon en un auto. Uno le dijo al otro:
—¡Mira que rápido van los árboles!
Y el otro le contestó:
—¡A la vuelta volvemos en árbol!
Cortesía de Eva Matute
17-10-13
Amando de Miguel
Hay una palabra que antes sonaba mal: contundente. Suponía algo así como violencia, algo rechazable.
Ahora se ha situado en el polo opuesto, pues contundente es lo mejor que se puede decir de un político.

25/11/2013
Incumplir algo, mejor que incumplir con algo, es el modo recomendado de indicar que aquello a lo que uno se había comprometido no ha llegado a hacerse realidad.
En los medios de comunicación, sin embargo, es habitual encontrar frases como
Aunque el Diccionario Panhispánico de Dudas sí recoge el uso de cumplir seguido de la preposición con, no sucede igual con incumplir, verbo que aparece en todos los diccionarios de referencia principales únicamente como transitivo, esto es, sin régimen preposicional.
Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir
Sí se considera adecuado, sin embargo, introducir con la preposición con la persona o la parte perjudicada por el incumplimiento, como sucede en
frase correcta, donde lo incumplido no son los socios en sí, sino que, más bien, lo que se está dando a entender es que el gobernador incumple alguno de los compromisos alcanzados con sus socios.
