El psiquiatra al paciente:
– El tratamiento ha terminado; ahora ya no creerá usted que tiene enemigos imaginarios.
– Ya no, doctor, desde que estoy en sus manos todos mis enemigos son reales.
Capítulo que, como, su título indica, está dedicado al humor y a la lengua española.
El psiquiatra al paciente:
– El tratamiento ha terminado; ahora ya no creerá usted que tiene enemigos imaginarios.
– Ya no, doctor, desde que estoy en sus manos todos mis enemigos son reales.
29-05-2017
Los sustantivos repaso, recapitulación o recuento son alternativas en español a la voz italiana racconto y la adaptación desaconsejada reconto.
En los medios de comunicación es frecuente leer frases como
La voz racconto procede del italiano y equivale a repaso, recapitulación o, con el significado de ‘volver a contar o narrar algo’, recuento.
Dado que estos sustantivos, así como los verbos correspondientes, reflejan con fidelidad el concepto italiano, no hay razón para emplear este extranjerismo. Tampoco resulta apropiada la adaptación reconto, según indica el Diccionario Argentino de Dudas Idiomáticas.
Esta misma obra propone la adaptación raconto, empleada especialmente en Argentina, Uruguay o Chile, y que es válida, aunque cuente con menos uso: «Mirá el emotivo video con el raconto de los primeros 110 años de vida de Mitre».
Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir
Un anciano necesitaba un transplante de corazón. El doctor le dijo:
“Tiene tres opciones. Una es recibir el corazón de un joven atleta que murió en un accidente automovilístico. Otra es recibir el corazón de un hombre de negocios que no bebía ni fumaba, y que murió en un accidente en su jet privado: Y, por último, puede recibir el corazón de un abogado que ejerció su oficio durante 30 años”
Después de pensarlo, el anciano dijo:
–Tomaré el corazón del abogado.
Después de un transplante exitoso, el doctor le preguntó al anciano:
–Tengo curiosidad por qué eligió el corazón del abogado.
–Bueno, ya que tenía que recibir otro corazón, pensé que era mejor que fuera uno que nunca hubiera sido usado.
26-05-2017
El verbo clasificar puede construirse como pronominal (alguien se clasifica para algo) y como intransitivo (alguien clasifica para algo)
Este último es el régimen más frecuente en algunos países americanos.
El Diccionario de Americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española recoge el empleo intransitivo del verbo clasificar, que considera propio de México, Cuba y Colombia [NotaCMP.- Y en Venezuela]. De este modo, en América es frecuente y admisible decir que alguien clasifica para algo.
En el Diccionario de la Lengua Española, clasificar figura, sin embargo, como pronominal para el mismo sentido de ‘obtener determinado puesto en una competición’, por lo que sigue siendo plenamente válido optar por se clasifica para.
Ambos regímenes verbales pueden coexistir, como de hecho lo hacen, sin que quepa censurar o preferir uno frente a otro. De este modo, los ejemplos que se ofrecen a continuación son igualmente válidos:
Coloque un gato sobre el escritorio donde esté el abogado, y,
* Si el gato sale corriendo, ese abogado es un perro.
* Si el gato se lanza sobre el abogado, es porque ese abogado es una rata.
* Si el gato se queda quieto, usted puede medio confiar en ese abogado.
25-05-2017
Cuando aspirar se emplea con el sentido de ‘pretender’ o ‘desear’, el complemento que expresa lo querido o deseado va precedido de la preposición a.
Sin embargo, no es raro encontrar en los medios de comunicación frases como
Tal y como señalan el Diccionario Panhispánico de Dudas y el Diccionario de la Lengua Española, el verbo aspirar es intransitivo y se construye con un complemento encabezado por la preposición a cuando se usa con el significado de ‘desear o querer conseguir algo’.
Así, en los ejemplos anteriores, lo adecuado correcto habría sido escribir
Todos los ingenieros adoran la serie y las películas de STAR TREK, y las han visto unas cuantas docenas de veces cada una por lo menos. Para ellos son un pequeño milagro, ya que los ingenieros a bordo del «USS Enterprise» tienen categoría de héroes y a veces incluso llegan a tener relaciones sexuales con alienígenas, los cual es mucho más interesante y sensual que la vida cotidiana de un ingeniero que consiste principalmente en esconderse del mundo y hacer sexo sin la participación de otras formas de vida.
24-05-2017
Los términos bionovela y bioserie están bien formados y son válidos con el significado de ‘novela biográfica’ y ‘serie biográfica’, respectivamente, y se escriben sin espacio ni guion.
En las noticias de cultura y espectáculos es cada vez más frecuente encontrarse con frases como las siguientes:
Aunque, tal como señala el Diccionario Académico, el elemento bio- en principio significa ‘vida’ o, como acortamiento de biológico, ‘que implica respeto al medio ambiente’, está empezando a adquirir un nuevo valor como acortamiento de biografía, que tiene cierto uso, sobre todo en la lengua coloquial.
Se trata de un caso similar a otros que se basan en acortamientos: foto- aludía originalmente a la luz, pero ahora también a la fotografía (fotomontaje); auto- no es sólo ‘por sí mismo’, sino también ‘relacionado con los automóviles’ (autolavado), mientras que radio-, además de aludir a las radiaciones, se aplica a los medios de comunicación radiofónicos (radionovela).
Al ser una palabra bien formada, no es necesario escribirla ni entrecomillada ni en cursiva, aunque no sea incorrecto aplicar alguno de estos recursos para señalar su novedad. Y como el elemento compositivo es asimilable a un prefijo, lo adecuado es que vaya unido, sin espacio ni guion.
Por consiguiente, los ejemplos anteriores son válidos, aunque en el primero también se podría haber prescindido de las comillas.
Durante una visita al Hospital Psiquiátrico de Lídice, Chávez le preguntó al Director qué criterio se usaba para determinar si un paciente estaba suficientemente loco como para ser hospitalizado.
«Bueno,» dijo el Director: «Llenamos una bañera. Luego ofrecemos al paciente una cucharita, una taza y un balde y le pedimos que trate de vaciar la bañera».
“Ah, entiendo —dijo Chávez—. Una persona normal usaría el balde porque es más grande que la cucharita y la taza”.
“No —replicó el Director—. Una persona normal sacaría el tapón de la bañera. A propósito, ¿desea Usted una habitación solo o acompañado?”.