Las palabras que nunca pensaste que podrían terminar en el diccionario
Categoría: » HUMOR y LENGUA ESPAÑOLA
Capítulo que, como, su título indica, está dedicado al humor y a la lengua española.
[LE}– La RAE aceptará «iros» como imperativo del verbo ir, según adelanta Pérez-Reverte
[LE}– ¿“Idos” o “Iros”? La última polémica lingüística que enfrenta a los puristas y a los todovalistas
[Hum}– Windows en gallego
[Hum}– Abogados y prostitutas
¿En qué se parecen los abogados a las prostitutas?
En que cobran por adelantado y después no se mueven.
[LE}– ‘Calificado de’, mejor que ‘cualificado de’
19-06-2017
El giro calificado de o calificado como es, mejor que cualificado de o cualificado como, el apropiado para expresar una condición o calificación que se atribuye a alguien o algo.
En los medios pueden verse en ocasiones frases como
- «El consistorio sigue con una situación que ya ha cualificado de abusiva»,
- «Ha cualificado la prolongación de la carretera como “una obra clave” para el desarrollo económico» o
- «El líder lo cualificó de racista».
Aunque ambas voces tienen significados próximos, el Diccionario de Español Actual, de Seco, Andrés y Ramos, señala que el verbo calificar, cuando significa ‘expresar la calidad de alguien o algo’, suele llevar un complemento especificador introducido con de o como, lo que no sucede con cualificar con el sentido correspondiente de ‘determinar las cualidades de algo’, por lo que los ejemplos anteriores son inadecuados incorrectos y en ellos tendría que haberse usado habría sido mejor calificado o, en el tercero, calificó.
Por otra parte y fuera de este uso, el Diccionario Panhispánico de Dudas recuerda que los adjetivos calificado (preferido en América) y cualificado (más habitual en España) pueden usarse indistintamente con los significados ‘competente o especialmente preparado para realizar una determinada actividad’ (personal calificado o cualificado), ‘que requiere una preparación específica’ (aplicado, por ejemplo, a empleo) y ‘que representa una fracción superior a la mitad’ (mayoría calificada o cualificada).
[Hum}– Casos ganados y casos perdidos
Un respetable profesor de Derecho dice a sus alumnos: «Recuerden, muchachos, lo más importante cuando se es abogado es saber que algunos casos se ganan y otros se pierden, pero que en todos se cobra».
[LE}– ‘Despacito’, con mayúscula y entrecomillado, o en cursiva
16-06-2017
Los títulos de las canciones se escriben con mayúscula inicial en la primera palabra y en cursiva o entrecomillados.
En los medios de comunicación es frecuente encontrar citados los títulos de algunas canciones, como en
- «Sacerdote sorprende en misa con su versión religiosa de Despacito»,
- «La compositora de “despacito” subraya que con este tema “el mundo entero está cantando en español”» o
- «La parodia de Despacito: la odias, pero no te puedes resistir al tema».
La Ortografía Académica señala que las piezas o los textos que pueden funcionar de manera autónoma, pero que forman parte de una obra mayor que, a su vez, tiene su propio título (como los poemas o los cuentos de un libro, las canciones de un álbum o los artículos de una publicación) se escriben con mayúscula inicial sólo en la primera palabra del título.
Además, para delimitar su extensión, se escriben entre comillas cuando se citan junto al título de la obra a la que pertenecen, y entre comillas o en cursiva cuando se citan solos.
De este modo, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir:
- «Sacerdote sorprende en misa con su versión religiosa de “Despacito”»,
- «La compositora de Despacito subraya que con este tema “el mundo entero está cantando en español”» y
- «La parodia de “Despacito”: la odias, pero no te puedes resistir al tema».
[LE}– ‘El agua’, ‘el águila’: la y el ante nombres femeninos
15-06-2017
Claves ante las dudas que surgen a menudo en el uso de artículos y adjetivos con los sustantivos femeninos que empiezan por a tónica.
1. Cuando el artículo determinado va inmediatamente antepuesto a un nombre común, éste adopta casi siempre la forma el en lugar de la: el águila, el hacha. Esa regla no se aplica si se intercala otro elemento entre el artículo y el nombre, por lo que es la atroz hambre y no el atroz hambre.
2. La hache muda, como se comprueba en los ejemplos anteriores, no impide que se adopte la forma el.
3. Eso no convierte la palabra en masculina, por lo que los adjetivos y otros elementos siguen concordando en femenino: el aula magna, el arma blanca, con toda el alma, el agua de la que depende el pueblo está contaminada.
4. Los plurales conservan la forma las: las águilas, las hachas, las anclas, las armas, las aulas.
5. Mantienen el artículo la los nombres de letras (la hache), los de persona (la Ana de la que hablé) y cierto número de voces de reciente incorporación que se refieren a personas (la árbitra, la árabe).
6. En los diminutivos de estas voces la a inicial no es tónica, por lo que van precedidas de la (la agüita, la hachita), al igual que en composiciones como la aguanieve.
7. Con un, algún y ningún se admiten ambas posibilidades: un acta o una acta, algún acta o alguna acta, ningún hambre o ninguna hambre.
8. No alternan en cambio otro, todo, mucho, poco, demasiado…, ni los demostrativos, por lo que lo adecuado es esta ave, toda área, poca agua, otra habla.
9. En las siglas, es preferible emplear el artículo que corresponde al desarrollo: la APA, pues es la asociación de padres de alumnos, pero el ALCA, ya que es el Área de Libre Comercio de las Américas.
10. Esta regla sólo se aplica al artículo que va ante sustantivos, no ante adjetivos, adverbios ni preposiciones: la árida llanura, la agria polémica, la antes ama de casa, la hasta ayer diputada.
11. Si la a inicial no es tónica, se siguen las normas generales: aceite es una voz masculina y será el aceite y los aceites, mientras que harina es una voz femenina y será la harina y las harinas. Las palabras azúcar y arte son casos excepcionales de concordancia que presentan diversas peculiaridades.
