[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: ‘Gorila’, referido a militares

En la década de los ’50s se emitía por Radio Argentina el programa humorístico «La revista dislocada». Por otro lado, en 1955 se había estrenado la película «Mogambo», con Clark Gable, Ava Gardner y Grace Kelly, que transcurría en la selva africana.

En una escena, al escuchar un ruido, la Gardner pregunta de dónde provenía. «Deben ser los gorilas», le responde el galán.

Al mismo tiempo, en Argentina se hablaba de rumores de movimientos de tropas para derrocar al presidente Juan D. Perón. Por ello, el mencionado programa radial incorporó la frase del filme y, ante tales rumores, repetían «Deben ser los gorilas, deben ser».

Y de ahí quedó lo de «gorila» para designar a los antiperonistas o a los golpistas.

Cortesía de José Quirantes

[LE}– Uso de minúsculas y mayúsculas después de dos puntos

12/12/2012

Después de dos puntos se escribe minúscula, salvo en casos excepcionales.

Este signo, que expresa relación entre el texto precedente y el posterior, sirve para introducir enumeraciones, conclusiones, ejemplos o información que concreta lo que acaba de anunciarse, como en «Se confirma la noticia: el Chelsea ficha a Rafa Benítez».

Entre las excepciones a esta norma, más allá de otros usos no habituales en textos periodísticos (después de encabezamientos de cartas o mensajes electrónicos, por ejemplo, en cuyo caso lo apropiado es escribir la siguiente palabra en renglón aparte), cabe destacar que los dos puntos van seguidos de mayúscula cuando introducen una cita o un pensamiento en estilo directo.

Por tanto, en el siguiente ejemplo lo apropiado es escribir mayúscula después de los dos puntos:

  • «Durante una conferencia de prensa, el mandatario afirmó: “No hay país en la tierra que tolere que una lluvia de misiles caiga sobre sus ciudadanos desde fuera de sus fronteras”».

Por otra parte, se recuerda que la Ortografía de la Lengua Española considera incompatible escribir dos puntos después de como o de preposiciones, así como incluir más de un signo de dos puntos en una misma oración.

De este modo, en

  • «Rafa Benítez ha entrenado en: España, Inglaterra e Italia, donde se ha hecho cargo de equipos como: el Valladolid, el Extremadura, el Valencia, el Liverpool, el Inter de Milán y ahora el Chelsea»,

lo apropiado habría sido escribir,

  • «Rafa Benítez ha entrenado en España, Inglaterra e Italia, donde se ha hecho cargo de equipos como el Valladolid, el Extremadura, el Valencia, el Liverpool, el Inter de Milán y ahora el Chelsea».

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Positivar’ no es lo mismo que positivizar’

10/12/2012

Positivar significa ‘obtener el positivo de una imagen fotográfica’ y no es adecuado emplearlo en lugar de positivizar, que es ‘dar carácter positivo’.

Sin embargo, en los medios de comunicación suele emplearse positivar para indicar que se pretende convertir algo en positivo, o verle el lado bueno:

  • «Positivar la crisis europea»,
  • «EE.UU. y México buscan fórmulas para positivar sus relaciones».

El verbo adecuado para señalar esta idea es positivizar, formado con el adjetivo positivo y el sufijo -izar, y que significa ‘dar carácter positivo a algo o alguien’, según recogen diccionarios como el de María Moliner o el de Andrés, Seco y Ramos.

De esto modo, en los ejemplos citados lo apropiado habría sido decir: 

  • «Positivizar la crisis europea» y
  • «EE.UU. y México buscan fórmulas para positivizar sus relaciones».

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Etc.’ no va seguido de puntos suspensivos

04/12/2012

La palabra etcétera, bien en su forma plena o bien abreviada como etc., no va seguida de puntos suspensivos, y siempre va precedida de una coma cuando se usa para dejar abierta una enumeración.

En ocasiones, sin embargo, se escribe etcétera o etc. con la puntuación inapropiada, como en los siguientes ejemplos:

  • «Los inspectores les comunicaron a los titulares de los puestos de fruta, verduras, ropa, calzado, etc… que tendrán que instalarse más arriba» y
  • «Asimismo se ocuparán otros espacios del recinto, como vestuarios, zonas para camerinos etc…».

Según explica la Ortografía Académica, los puntos suspensivos pueden aparecer al final de una enumeración o lista con el mismo valor que etcétera, por lo que debe evitarse, por redundante, la aparición conjunta de ambos elementos; además, y por convención, ‘etc.’ (que ha de llevar siempre punto) y ‘etcétera’ se separan del anterior elemento por una coma.

Así, la puntuación apropiada de las frases anteriores habría sido

  • «Los inspectores les comunicaron a los titulares de los puestos de fruta, verduras, ropa, calzado, etc., que tendrán que instalarse más arriba» y
  • «Asimismo se ocuparán otros espacios del recinto, como vestuarios, zonas para camerinos, etc.».

También es redundante —y, por tanto, inapropiado, al menos en la lengua formal—, escribir varias veces seguidas etcétera o etc., como en

  • «Se descubren curas para el cáncer, el sida, etc., etc.».

Fuente: Fundéu

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Discusiones bizantinas

27-08-12

Una discusión bizantina es una en que las partes discuten sobre un tema sin mucha relevancia, pero con características muy sutiles y ambiguas.

Es decir, una discusión bizantina es algo más que un diálogo de besugos pero, no mucho más.

El origen de este dicho descansa en los Concilios y reuniones de la primera Iglesia Ortodoxa griega, que se celebraban en Bizancio. En estas reuniones los temas a discutir eran tan dados a interpretaciones y teorías como el sexo de los ángeles, dónde van los niños que fallecen sin bautizar, o si Jesucristo se reía.

Fuente: Casa del Libro

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: De la Ceca a la Meca

22-28-12

Casi todo el mundo de hablas hispana ha escuchado o usado el dicho «De la Ceca a la Meca».

Significa que alguien va de un sitio a otro —como buscando algo—, que cambia de ocupación y lugar constantemente y, además, muchas veces con contradicción. Lo que viene a ser «un veleta» o un tipo sin fijación o constancia.

La explicación reside en que la Ceca era el lugar donde se acuñaban las monedas en los territorios árabes, especialmente en la zona de Marruecos. La Meca es, como se sabe, el lugar sagrado al que peregrinan los musulmanes.

Por lo tanto, el dicho viene a indicar que uno pasa del materialismo del vil dinero (la Ceca) a la parte espiritual (la Meca). De un extremo a otro, variando sin pausa, y, además, entre puntos contradictorios.

Cortesía de Leo Masina

[LE}– ‘Pese a que’ y no ‘pese que’

28/11/2012

‘Pese a que’ es la construcción apropiada para expresar que ‘no se tiene en cuenta la oposición o la resistencia de algo o alguien’, y no simplementepese que’, con omisión de la preposicióna’.

Sin embargo, no es raro ver noticias en las que se suprime la preposición ‘a’, como se muestra en los siguientes ejemplos:

  • «La oposición logró que su moción pudiera ser debatida, pese que el alcalde se negara» y
  • «Texas ejecuta al reo pese que Obama solicitó que se suspendiera».

Según el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, ‘pese a’ significa ‘a pesar de’, y ni éste ni otros diccionarios recogen ‘pese’, sin la preposición, con este sentido.

Por ello, en los ejemplos anteriores habría sido más apropiado 

  • «La oposición logró que su moción pudiera ser debatida, pese a que el alcalde se negara» y
  • «Texas ejecuta al reo pese a que Obama solicitó que se suspendiera».

[LE}– Uso de ‘cesar’ y ‘dimitir’

27-11-12

A. de Miguel

Una de las confusiones más notables del lenguaje público es el mal uso que se hace de los verbos cesar y dimitir.

Curro de Utrilla cita a su profesor de Literatura a quien la expresión ‘dimitir de’ le resultaba «horrísona»; no entiendo por qué. Lo horrísono es eso que se oye algunas veces de ‘le pueden dimitir’.

Dimitir es un verbo intransitivo. Está bien dicho que ‘uno dimite de un cargo o responsabilidad’, es decir, que lo deja voluntariamente por las razones que puedan aducirse o no. Lo que no cabe en buena lógica es que a uno le acepten o no la dimisión, a no ser que sea por la fuerza.

En una sociedad libre las dimisiones son siempre «irrevocables», a no ser que las revoque el interesado. La acción de dimitir de es similar a la de cesar en, ambas intransitivas. El correspondiente verbo transitivo es destituir o relevar.

En definitiva, lo correcto es que uno puede dimitir de un cargo o responsabilidad; o bien que uno es destituido o relevado de esa posición.

Fuente: Libertad Digital