[LE}– ‘Masticar’ y ‘mascar’. Diferencia

16/01/2013

Los verbos masticar y mascar, aunque de significados similares, no son sinónimos absolutos.

En efecto, el Diccionario Académico define masticar como ‘triturar la comida con los dientes u otros órganos bucales análogos’, y mascar como ‘partir y triturar con la dentadura’; es decir, que se mastica comida —como paso previo a tragarla—, pero se masca algo, no necesariamente comida (hojas de tabaco, chicle o coca), ‘por el placer en sí de extraer su jugo o sabor’, tal como señala el diccionario Vox.

Por tanto, aunque no se pueda decir que masticado de hojas de coca sea incorrecto, se recomienda escribir mascado, como en el siguiente ejemplo:

«Bolivia propone que la ONU permita el tradicional mascado de hojas de coca».

Fuente: Fundéu

[LE}– Elogio de la polisemia

2013-01-14

A. de Miguel

Algunas personas simples se quejan de que las palabras tengan varios significados, lo que supone una posible confusión en el proceso comunicativo.

La queja me parece infundada. Lejos de eso, la polisemia es una facultad estupenda para poder expresar todos los resortes del ánimo con el mínimo gasto. Si cada palabra tuviera un solo significado necesitaríamos millones de ellas para poder hablar o escribir.

No sólo eso. La identidad de cada palabra con un solo significado haría muy difícil la ironía, el humor, la gracia de la conversación y de los textos literarios. Así pues, bienvenida sea la posible confusión si nos permite más libertad y autenticidad.

La polisemia obedece también a que la lengua no se ha hecho de una vez; es una estructura en forma de estratos, según vayan siendo las aportaciones de uno u otro origen.

Hay muchos ejemplos en los que asoma la confusión. La voz versátil significa dos cosas casi contrarias:

a) caprichoso, inconstante

b) ágil de mente, adaptable.

La primera es más castiza; la segunda es una importación del inglés.

Otro ejemplo: deleznable. El primer significado es que se disgrega fácilmente, aplicado a una materia física; el segundo es tanto como vituperable, despreciable. El azúcar puede ser deleznable en los dos sentidos para un diabético.

José Cuevas aporta un asturianismo muy curioso: fañagüetu. Su primer significado es ‘coño’ (parte externa del aparato genital femenino). Pero también puede indicar una persona sin formalidad ni sentido, un niño mal vestido, y hasta la mazorca destinada a la comida del ganado.

No se entiende muy bien por qué algo tan valioso y apetecible asimila los otros dos sentidos despreciativos. En Chile la palabra ‘coño’ es una especie de gentilicio festivo para nombrar a los españoles. La razón es que en ellos la exclamación «¡coño!» es casi un signo de identidad de los españoles.

Pero la polisemia no ha hecho más que empezar, sobre todo si tenemos en cuenta los derivados: coñazo, coñón, coña, coñi y algunos más. No parece que éstos tengan mucha relación con el aparato genital femenino, así que van a tener razón los chilenos.

Los españoles podemos expresar muchos estados de ánimo con la dichosa palabra. En la mayor parte de los casos ha perdido la referencia a la sexualidad. El equivalente masculino ‘carajo’ no tiene tanta utilidad expresiva, aunque admita algunos ñoñismos como ‘caramba’, ‘cáspita’, ‘caray’, ‘caracoles’, entre otros. Son también exclamaciones de asombro, curiosidad o enfado, que equivalen a las de la interjección ‘¡coño!’.

La utilización de palabras en principio soeces se hace para llamar la atención, para dar al lenguaje una intención de firmeza.

En la antigua Grecia se utilizaba el juramento con esa misma intención. En nuestro pasado se trataba de palabras reservadas a los adultos varones y en circunstancias de cierta familiaridad. Las mujeres y los niños o mozalbetes podían acudir a los ñoñismos equivalentes.

Hoy se ha erosionado mucho ese tabú. Realmente ya no quedan palabras prohibidas. No sé si será una ventaja o un inconveniente para la comunicación y las relaciones personales. Lo que sí sé es que el repertorio de palabrotas en español es mucho más variado que en inglés. Es algo que se nota perfectamente en las películas con subtítulos.

Fuente: Libertad Digital

[LE}– ‘Interfaz’ es una palabra de género femenino

14/01/2013

Una interfaz es una conexión entre dos aparatos, o bien la comunicación de un sistema con un usuario, y, tal como explica el Diccionario Panhispánico de Dudas, se trata de una palabra femenina: la interfaz y no el interfaz.

En esa misma obra, las Academias de la Lengua recomiendan adaptar como interfaz el término inglés interface, por lo que no resulta apropiado el uso del anglicismo crudo, así como tampoco el de ‘interficie’, formado de modo anómalo con la misma terminación que superficie; su plural es interfaces.

Además, debe distinguirse de interfase, que, según el Diccionario Académico, se aplica en biología a cierta fase intermedia del ciclo celular, y en Física a la superficie que separa dos fases o partes homogéneas de un sistema.

Estas tres últimas formas, sin embargo, aparecen en ocasiones en las noticias tecnológicas de los medios de comunicación, como en

  • «El cifrador puede usarse en todas las marcas de teléfonos con una interfase para WPAN» o
  • «La nueva aplicación vuelve con nueva interficie y navegación paso a paso»,

frases en las que habría sido más adecuado usar ‘interfaz’.

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Echar con cajas destempladas

27-07-12

En el pasado, cuando un militar incurría en delito de infamia y los superiores disponían separarlo del Cuerpo, se procedía a destemplar* el parche de las cajas o tambores y, redoblando así sobre ellos, se realizaba la degradación pública del acusado.

Asimismo, de esta manera, con el acompañamiento de cajas destempladas o desafinadas, eran conducidos los reos condenados a muerte al cadalso donde iban a ser ajusticiados.

En la actualidad, la expresión “echar con cajas destempladas” se aplica para despedir a alguien (sin necesidad de que sea exclusivamente militar) de determinado lugar, pero acompañado de acritud y malos modos, cuando no con gritos e insultos.

(*) Según la RAE , Destemplar es “Destruir la concordancia o armonía con que están templados los instrumentos musicales».

[LE}– ‘Opción alternativa’ es redundante

08/01/2013

La expresión opción alternativa resulta redundante, por lo que se recomienda emplear simplemente alternativa.

El sustantivo alternativa, tal como indica el diccionario de uso de Vox, puede definirse como una ‘opción o solución que es posible elegir además de las otras que se consideran’, de modo que opción alternativa no añade información.

Sin embargo, en los medios es muy frecuente leer noticias como

  • «Cayo Lara considera que Izquierda Unida aún no es una opción alternativa para quienes dejan el PSOE» o
  • «Se mostraba dispuesto a analizar opciones alternativas»,

en las que lo apropiado habría sido escribir

  • «Cayo Lara considera que Izquierda Unida aún no es una alternativa para quienes dejan el PSOE» y
  • «Se mostraba dispuesto a analizar otras opciones».

Incluso si se entendiera que alternativa se emplea con el sentido de ‘contrapuesto a los modelos oficiales comúnmente aceptados’, como en Medicina alternativa, el sustantivo opción puede sustituirse por vía, camino, propuesta, idea…, según el contexto.

Fuente: Fundéu

[LE}– Recabar o recoger firmas, mejor que recolectarlas o recopilarlas

09/01/2013

Los verbos recoger y recabar, de acuerdo con el «Diccionario Combinatorio del Español Contemporáneo», resultan más apropiados para referirse a la acción de ‘pedir firmas con un fin determinado’, que recolectar o recopilar.

Tanto recoger como recabar encierran en su significado un sentido general de ‘juntar, reunir o conseguir con un fin determinado algo que se pide a otros’, mientras que recolectar y recopilar no incluyen el sentido de petición: el primero es más preciso para referirse a la cosecha, y el segundo para escritos, como se señala en el «Diccionario del Español Actual», de Seco, Andrés y Ramos.

Por ello, en ejemplos como

  • «Campaña para recopilar firmas en internet» o
  • «Comienzan hoy a recolectar firmas para derogar ley»,

habría sido más apropiado escribir

  • «Campaña para recoger/recabar firmas en internet» o
  • «Comienzan hoy a recoger/recabar firmas para derogar ley».

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Macrofiesta’ se escribe en una sola palabra

28/12/2012

El sustantivo macrofiesta se escribe en una sola palabra y sin guión intermedio.

Al igual que el resto de los prefijos, macro- se escribe junto a la palabra a la que se añade, como en macrofiesta, macromolécula o macroeconomía, siempre con el significado de ‘grande’, según indica el Diccionario Académico.

En los medios de comunicación, sin embargo, es habitual encontrar oraciones como

  • «Una macro fiesta de Nochevieja como la que el año pasado reunió a 4000 jóvenes empieza ya a promocionarse por internet» o
  • «Formalizó el contrato para organizar la macro-fiesta»,

en las que lo apropiado habría sido escribir macrofiesta en una sola palabra y sin guión.

Fuente: Fundéu

[LE}– La metáfora es la reina de la fiesta

2013-01-04

Amando de Miguel

«Metáfora» podría ser el nombre de una empresa de mudanzas o de logística. Consiste en trasladar el significado de las palabras a otras imágenes con ellas relacionadas.

Es un recurso que se emplea más bien en la lengua culta, y no digamos en la poética, pero también se encuentra en el lenguaje coloquial.

Recordemos la cantidad de frases ingeniosas que siguen el formato de «más… que». Esa comparación dislocada es una metáfora; produce siempre agrado por ser producto del ingenio. En la prosa cotidiana echamos mano de metáforas ya consagradas, repetitivas, lo que puede llegar a producir cierto cansancio.

Las comparaciones funcionan a veces como frases hechas, que se repiten, pero que son agradables de oír por el ingenio que rezuman. Ejemplos:

  • Es más falso que un Judas de plástico
  • Bebe más que los peces del villancico
  • Es más parao que el caballo de un retratista
  • Estás más liado que la pata de un romano
  • Gastas menos que Tarzán en corbatas
  • Es más hortera que bailar la música del telediario
  • Estás más perdido que el carro de Manolo Escobar.

La lista la extraigo de una monografía del lingüista Juan de Dios Luque, catedrático de Málaga. Debe reconocerse que las comparaciones del lenguaje coloquial de los andaluces suelen ser especialmente dislocadas. Son una mezcla de barroquismo y de una cierta estética surrealista.

Una fuente muy solicitada de metáforas es el mundo arquitectónico, tenido por muy técnico, lo que da un gran prestigio a la comparación. Ésta es una lista de palabras típicas de los arquitectos, palabras que sirven muy bien para espolvorearlas en las frases coloquiales: pilares, estructura, cúpula, granito de arena, construir, base, diseño. Sirven muy bien para los discursos políticos.

Otro hontanar de expresiones resonantes es el que se relaciona con la anatomía del cuerpo humano. Sirve para conferir un gran dramatismo a la conversación. Veamos:

  • A flor de piel
  • Respirar por la herida
  • Tener el corazón en un puño
  • Hacer de tripas corazón
  • Comer el coco
  • Arder a uno la cabeza
  • Con el corazón en la boca
  • Encogerse a uno el corazón
  • Sin pelos en la lengua
  • Ser un hombre de pelo en pecho
  • Ponérselos (los dídimos) de corbata
  • Caerse a uno el alma a los pies
  • Tener uno un morro que se lo pisa
  • Sacar pecho
  • No dar su brazo a torcer
  • Abrírsele a uno la cabeza (de dolor o preocupaciones).

Hay más fuentes de metáforas consagradas. Se trata casi siempre de buscar imágenes que acarreen un cierto prestigio por ser técnicas o por ser exageradas.

El repertorio náutico sirve muy bien para ese propósito. Aquí la lista resultaría interminable. Valga una muestra:

  • Línea de flotación
  • Carga de profundidad
  • Contra viento y marea
  • Deriva
  • Calado
  • Golpe de timón
  • Aviso a los navegantes
  • Navegar por la internet
  • Tirar por la borda
  • Llegar a buen puerto.

El prestigio del mundo náutico se manifiesta en algunos indicadores: la elegancia de los cruceros de placer (aunque sean en un paquebote multitudinario), el traje de marinero de la primera comunión, la chaqueta de sport con botones de ancla, el estatus de tener un barco.

En esos casos la metáfora se convierte en realidad, en ostentación.

Fuente: Libertad Digital

[LE}– Médula ósea vs. médula espinal

26-12-12

A. de Miguel

Son varios los libertarios que me critican el uso de la expresión médula ósea para referirme a la dolencia de los enfermos parapléjicos. Debía haber dicho médula espinal.

Lamento el error. La verdad es que son términos para mí un tanto arcanos. Oficialmente son enfermos por alguna lesión medular, generalmente debida a un accidente.

Fuente: Libertad Digital