[LE}— Infinitivo introductorio: «por último, cabe señalar…», mejor que «por último, señalar…»

Por último, quiero señalar… o por último, es necesario señalar… son algunas de las expresiones apropiadas en español en lugar de por último, señalar…, forma inadecuada sin un verbo principal antes del infinitivo, tal como indica la Nueva gramática de la lengua española.

Uso inadecuado

  • Por último, señalar que se publica el IPC de agosto de Francia y del Reino Unido.
  • Por mi parte, simplemente decir que he pensado muy a menudo en El árbol de la vida.
  • Felicitar a la selección por toda la disposición para este partido.

Uso adecuado

  • Por último, cabe señalar que se publica el IPC de agosto de Francia y del Reino Unido.
  • Por mi parte, simplemente quiero decir que he pensado muy a menudo en El árbol de la vida.
  • Me gustaría felicitar a la selección por toda la disposición para este partido.

Por lo común, los infinitivos en español son parte de una perífrasis verbal (tiene que asumir…) o constituyen el verbo de una oración subordinada (me gustaría añadir…). En concreto, la Academia desaconseja este uso independiente del infinitivo «en los contextos en los que se introduce alguna información dirigida a alguien, como en por último, decir que…, en lugar de por último, quisiera decir que…».

A este uso del infinitivo se lo conoce como infinitivo introductorio, infinitivo como verbo principal o infinitivo radiofónico.

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[LE}— Erupción del volcán en La Palma, claves de redacción

Con motivo de la erupción del volcán Cumbre Vieja en la isla española de La Palma, a continuación se ofrecen algunas claves para una redacción adecuada de las noticias relacionadas con este hecho.

1. La Palma, con el artículo en mayúscula. El artículo forma parte del nombre de la isla canaria en la que se encuentra el volcán, por lo que lo adecuado es escribirlo con mayúscula: La Palma.

2. Hacer erupción, entrar en erupción o erupcionar, pero no eruptar. Aunque las formas más habituales son hacer erupción o entrar en erupción, también es válido el uso del verbo erupcionar, recogido en el Diccionario de americanismos como propio de países como Colombia o Chile. Sin embargo, no es correcta la voz eruptar.

3. Preeruptiva, no pre eruptiva ni pre-eruptiva. Para referirse a la fase previa a la erupción del volcán, se está empleando el adjetivo preeruptiva, formado a partir de eruptiva (que el Diccionario de la lengua española define como ‘perteneciente o relativo a la erupción o procedente de ella’) y el prefijo pre-. Como el resto de prefijos, lo adecuado es escribirlo unido a la palabra a la que modifica, sin espacio ni guion intermedios: preeruptiva, no pre eruptiva ni pre-eruptiva.

4. Evacua y evacúa, acentuaciones válidas. El verbo evacuar puede conjugarse siguiendo el modelo de averiguar o el de actuar, por lo que son igualmente válidas las formas evacuo, evacuas, evacua, evacuan, con diptongo, y evacúo, evacúas, evacúa y evacúan, con hiato y tilde en la ‘u’.

5. Tremor, no trémor. En sismología, tremor alude a ‘un terremoto característico de los volcanes que refleja modificaciones en su estado interno’. Hay que tener en cuenta que se trata de una palabra aguda, es decir, que en su pronunciación se acentúa la última sílaba, /tremór/, y que no está justificado pronunciarla como llana, /trémor/.

6. Sismo y seísmo, términos adecuados. Tanto sismo como seísmo son formas apropiadas para nombrar a un terremoto o sacudida de la tierra. La primera es más común en Hispanoamérica y la segunda en España.

7. Vulcanólogo y volcanólogo, formas válidas. Tanto vulcanólogo como volcanólogo son formas válidas para referirse al especialista en vulcanología.

8. Prever, no preveer. Tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, el verbo prever se conjuga como ver, de modo que, al conjugarlo, las formas adecuadas son prever, previó, previendo, etc., no preveer, preveyó ni preveyendo.

9. Escritura de los grados. La unidad de los grados de temperatura se llama grado Celsius, con mayúscula en el segundo elemento, y su símbolo es el círculo de grado (no la letra o volada) seguido de la letra C mayúscula. Entre la cifra y el símbolo se deja un espacio, pero no entre el círculo y la C: «La temperatura es de casi 1000 °C». En escritos no especializados es admisible llamarla grado, sin más, y emplear sólo el círculo, y en este caso el símbolo se escribe unido a la cifra: «1000°».

10. Pirocúmulos, mejor que pyrocumulus. El término pirocúmulo, con el que se alude a la nube producida por la actividad volcánica, se escribe en una sola palabra y con tilde, al ser esdrújula. Por otro lado, esta grafía es preferible a pyrocumulus.

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[LE}— «CAR-T», uso adecuado de la sigla

El uso de la sigla inglesa CAR-T (o CAR T), que hace referencia a las células T con receptores quiméricos para antígenos, está asentado en español y no resulta censurable.

Uso no recomendado

  • El primer CAR-T desarrollado íntegramente en Europa ha sido autorizado para su uso en pacientes.
  • De hecho, a lo largo de 2020, se han utilizado las CAR-T con, aproximadamente, 190 personas.
  • La terapia CAR-T es un tipo de inmunoterapia utilizada en el tratamiento del cáncer.
  • Destinan 3 millones de euros a la creación de un centro de fabricación de fármacos CAR-T.

Uso recomendado

  • El primer linfocito CAR-T desarrollado íntegramente en Europa ha sido autorizado para su uso en pacientes.
  • De hecho, a lo largo de 2020, se han utilizado las terapias con CAR-T con, aproximadamente, 190 personas.
  • La terapia con CAR-T es un tipo de inmunoterapia utilizada en el tratamiento del cáncer.
  • Destinan 3 millones de euros a la creación de un centro de fabricación de fármacos para terapias con CAR-T.

La sigla CAR corresponde al inglés chimeric antigen receptor (en español, ‘receptor quimérico para antígenos’), y está totalmente consagrada por el uso en textos en español, frente a la sigla española (RQA) que apenas se utiliza, por lo que no se recomienda, como indican fuentes consultadas de la Real Academia Nacional de Medicina.

Lo mismo ocurre con la sigla CAR-T, correspondiente al inglés chimeric antigen receptor T-cell, en español ‘células T con receptores quiméricos para antígenos’ o ‘linfocitos T con receptores quiméricos para antígenos’. Normalmente esta última sigla se utiliza en combinación con el término terapia, ya que se trata de un tipo de inmunoterapia en el que se administran al paciente células CAR-T, es decir, células T (linfocitos T) modificadas genéticamente en un laboratorio.

Lo adecuado es emplear la preposición ‘con’ en expresiones como terapia con CAR-T, terapia con células/linfocitos CAR-T y, con mucho menor uso, terapia de células T con CAR, pero no se considera incorrecto cuando aparece en aposición: terapia CAR-T.

Si la sigla no va acompañada de este sustantivo, se suele referir a célula o a linfocito, lo que hace posible emplearla con determinantes masculinos o femeninos: el/la CAR-T. En ocasiones, la CAR-T también puede aludir a la terapia, por ello, cuando el contexto no desambigüe, es recomendable especificar de qué sustantivo se trata.

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[LE}— «Vigilancia», mejor que «proctoring»

El extranjerismo proctoring, que se emplea sobre todo al hablar de exámenes a distancia, puede sustituirse por vigilancia.

Uso no recomendable

  • La resolución de la CRUE rechaza el uso de herramientas de proctoring.
  • Miles de estudiantes se rebelan contra algunas técnicas del proctoring.
  • Una de las herramientas empleadas es el sistema proctoring de reconocimiento facial.

Uso recomendable

  • La resolución de la CRUE rechaza el uso de herramientas de vigilancia.
  • Miles de estudiantes se rebelan contra algunas técnicas de vigilancia.
  • Una de las herramientas empleadas es el sistema de vigilancia de reconocimiento facial.

El término proctoring, que, según diccionarios de inglés, como el Cambridge Dictionary, se usa para referirse a la vigilancia en un examen para comprobar que no se hacen trampas, es innecesario en español, pues tiene alternativas como vigilancia o supervisión.

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[LE}— Moda: extranjerismos con equivalente en español

Con motivo de la nueva edición de la Mercedes-Benz Fashion Week, que se celebra en Madrid entre el 16 y el 19 de septiembre, a continuación se ofrece una lista de equivalentes en español a extranjerismos habituales en el mundo de la moda:

  • backstage: bambalinas, bastidores
  • casual: (estilo) informal
  • catwalk: pasarela
  • celebrities: famosos
  • clutch: bolso de mano, bolso de fiesta, cartera
  • coolhunter: cazatendencias o buscatendencias
  • denim: tejido vaquero, mezclilla
  • dress code: etiqueta, código de vestimenta, reglas de vestimenta
  • fashion o trendy: de última moda, de moda, lo último, tendencia
  • fitting: prueba de vestuario
  • front row: primera fila
  • glitter: brillante
  • it-girl: chica de moda, chica icono
  • jumpsuit: mono
  • look: imagen, estilo, aire
  • lookazo: modelazo, estilazo, imagen espectacular o buen aspecto
  • lookbook: catálogo, porfolio o libreta de tendencias
  • make up: maquillaje
  • monochrome: monocromático, monocromo, monocolor
  • monogram: monograma
  • mule: babuchas, sandalias tipo babucha
  • must o must have: (prendas, accesorios…) imprescindibles o infaltables
  • new face: (para modelos) cara nueva
  • outfit: conjunto
  • oversize: holgado
  • paillette: lentejuela
  • print: estampado
  • shooting: sesión fotográfica
  • shopping: ir de compras
  • showroom: salón de exposición
  • sneakers: (zapatillas) deportivas
  • sport wear: ropa deportiva
  • stretch: elástico
  • top model: supermodelo
  • tricot: punto

A pesar de la recomendación general de evitar los extranjerismos siempre que tengan equivalentes en español, en este mundo de la moda hay términos extranjeros ya asentados en nuestra lengua, como vintage (ropa de hace más de veinte años o inspirada en ella), prêt-à-porter (ropa hecha en serie) y outlet (tienda de productos descatalogados y rebajados). Si se utilizan estas voces, lo adecuado es escribirlas en cursiva o, si no se dispone de ese tipo de letra, entrecomilladas.

Algunas voces de otros idiomas, como el galicismo atelier (‘taller o estudio de un pintor, de un escultor o de un modisto’), se han incorporado ya plenamente al español y aparecen recogidas en redonda en el diccionario académico.

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[LE}— «Basado en» no es «ubicado en»

La locución basado en significa en español ‘fundado, apoyado o asentado sobre algo’, de modo que su empleo con el sentido de ‘ubicado en’ es un calco inapropiado del inglés based in, lengua en la que sí tiene este sentido.

Uso inadecuado

  • El joven ha estado una década relacionado con la inteligencia estadounidense, primero como ingeniero informático de la CIA, basado en Ginebra.
  • Aunque está basado en Londres, ha invertido la mayor parte de su primer año en el cargo viajando alrededor del mundo.

Uso adecuado

  • El joven ha estado una década relacionado con la inteligencia estadounidense, primero como ingeniero informático de la CIA en Ginebra.
  • Aunque está radicado en Londres, ha invertido la mayor parte de su primer año en el cargo viajando alrededor del mundo.

Algunas de las traducciones de based in en español con este sentido son ‘ubicado en’, ‘radicado en’, ‘sito en’, ‘con base en’, ‘con sede en’ o, simplemente, la preposición en seguida del lugar correspondiente.

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[LE}— «Sobreúso», en una palabra y con tilde

Sobreúso, escrito en una palabra y con tilde, es un término válido para referirse a la utilización excesiva de algo.

Uso incorrecto

  • El investigador afirma que hay un sobre uso de los antibióticos.
  • Las empresas son conscientes del sobreuso de plástico en los empaques.
  • El sobreuso de dispositivos y exposición a pantallas tiene repercusiones y son especialmente preocupantes en niños y adolescentes.

Uso correcto

  • El investigador afirma que hay un sobreúso de los antibióticos.
  • Las empresas son conscientes del sobreúso de plástico en los empaques.
  • El sobreúso de dispositivos y exposición a pantallas tiene repercusiones y son especialmente preocupantes en niños y adolescentes.

El término sobreúso está formado por el sustantivo uso y el prefijo sobre-, y se escribe en una sola palabra, sin espacio ni guion intermedios. Por ello, no son válidas las grafías sobre-uso ni sobre uso.

Además, de acuerdo con la Ortografía de la lengua española, cuando se forma una palabra con un prefijo, la voz resultante ha de someterse a las normas generales de acentuación. Así, aunque uso no lleva tilde por ser una palabra llana acabada en vocal, sobreúso sí la lleva porque la unión de una vocal fuerte (e) y una vocal débil tónica (u) forma hiato, es decir, las vocales se pronuncian en sílabas distintas, y siempre se acentúa la cerrada, con independencia de que lo exijan o no las reglas generales de acentuación. 

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[LE}— Claves de redacción sobre el mundo del libro

Con motivo de la 80.ª Feria del Libro de Madrid, que se celebrará del 10 al 26 de septiembre, se expone a continuación un decálogo de expresiones y términos relacionados con el mundo del libro y la edición que suelen plantear dudas.

1. Feria del Libro de Madrid, con mayúsculas iniciales en los sustantivos. El nombre completo del acontecimiento es Feria del Libro de Madrid, con mayúscula inicial en todas las palabras significativas, como recoge la ortografía académica. 

2. E-book e e-reader, en español, libro electrónico. Para aludir tanto al texto como al soporte en el que se lee, en español se ha impuesto la forma libro electrónico, aunque para el segundo también se usan las expresiones lector electrónico y lector de libros electrónicos. En cualquier caso, se desaconsejan los extranjerismos e-book e e-reader.

3. DRM. La sigla DRM, proveniente de digital rights management, se corresponde en español con las expresiones gestión de derechos de contenidos digitales y programa anticopias, dependiendo del contexto.

4. Regalía, canon o derechos, alternativas a royalty. Tal como queda recogido en el Diccionario panhispánico de dudas, el término royalty designa la ‘cantidad que se paga al propietario de un derecho a cambio del permiso para ejercerlo’, concepto para el que se pueden emplear en español términos como regalía, canon o derechos.

5. Copyright, anglicismo innecesario. El anglicismo copyright, que significa ‘derecho de explotación y reproducción de una obra intelectual, artística o científica’, puede traducirse al español por derechos de autor o derechos de edición.

6. Traducciones de stock. Formas genuinamente españolas como existencias, reservas o sobrantes pueden suplir a la voz inglesa stock.

7. Estand, caseta, expositor…, alternativas a stand. La palabra estand (plural, estands), adaptación hispanizada de stand, que se emplea con frecuencia en las noticias sobre las ferias y congresos relacionados con el libro y la edición, ya está recogida en el diccionario académico con el significado de ‘instalación dentro de un mercado o feria, para la exposición o venta de productos’. Otras alternativas a stand pueden ser caseta, puesto o expositor.

8. Paperback significa de tapa blanda. La voz inglesa paperback, que alude al material con el que se fabrican las tapas de los libros, equivale en español a edición en rústica o a libro de tapa blanda, aunque a veces también se traduce por edición de bolsillo, ya que este tipo de ediciones casi siempre presentan encuadernaciones de tapa blanda.

9. Superventas, mejor que best seller. Best seller (o sus variantes best-seller, con guion, y bestseller, todo junto) es un anglicismo del que se puede prescindir, pues el término español superventas significa exactamente lo mismo, tal como queda recogido en el diccionario académico: ‘Dicho de un libro, de un disco, etc.: Que ha alcanzado un extraordinario número de ejemplares vendidos’.

10. Bibliotráiler, opción válida para booktrailer. El término bibliotráiler es una alternativa adecuada en español al anglicismo booktrailer, que se utiliza para referirse a los vídeos promocionales de libros.

11. Exlibris, en una sola palabra y en redonda. El exlibris es la etiqueta o sello grabado que se estampa normalmente en las primeras páginas y en el que consta el nombre del dueño o el de la biblioteca a la que pertenece el libro. Según la última edición de la ortografía académica, al ser un latinismo plenamente asentado en español, se escribe sin resalte tipográfico y en una sola palabra: «exlibris».

12. Fe de erratas no es lo mismo que fe de errores. Fe de erratas hace referencia a la lista de errores tipográficos que aparecen en un libro, mientras que fe de errores suele aludir a las informaciones erróneas que aparecen en los periódicos.

13. Librerías de lance. Las librerías de lance, también conocidas como librerías de viejo, librerías de anticuario y librerías para bibliófilos, son los establecimientos que se dedican a la venta de libros usados o raros.

14. Incunable. El término incunable se aplica sólo a los libros que fueron imprimidos entre la fecha del nacimiento de la imprenta en Occidente, en 1453, y el 1 de enero de 1501.

Si por alguna razón en alguno de los puntos anteriores se prefiere usar los términos ingleses, ha de hacerse en cursiva, o entre comillas cuando no se disponga de ese tipo de letra.

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