[Hum}— e-Poem

Te veo por el espacio
en mis sueños cibernéticos
ondeando al viento tus cables
por esos campos magnéticos.

Me atraviesa una descarga,
un eléctrico temblor,
cuando deslizo mi mano
por tu panel posterior.

Tengo celos de los hombres
que tu memoria han cargado,
que movieron tus tarjetas,
que tocaron tu teclado.

Excitaron tus circuitos
y aunque sé que no los amas,
son demasiados los hombres
con los que has hecho programas.

¿En que estarás procesando?
Tu monitor, ¿por qué calla?
Me estás ocultando algo,
¡se te nota en la pantalla!

No contestas mi comando.
¿Por qué no me imprimes nada?
¿No almacenaste mis ruegos
o es que estás desenchufada?

Eres cruel e insensible
al amor que me devora.
Eres fría y sistemática.
¡Eres muy calculadora!

Grábame algún mensaje
con esa voz digital.
Puedes comenzar a hablar
a partir de la señal.

[Hum}— El Ferrari y el Vespino

Un Vespino (una de esas motos pequeñas) se pone al lado de un Ferrari para pedirle fuego al conductor, y el tío del coche mira el velocímetro, ve que va a 200 por hora y pisa más el acelerador.

El del Vespino se pone otra vez al lado y le pide fuego de nuevo, y el del Ferrari mira otra vez el velocímetro, ve que va a 260, y le pisa aún más el acelerador.
El del Vespino insiste, se pone de nuevo al lado del Ferrario y vuelve a pedirle fuego al conductor. Entonces éste baja la ventanilla y le grita:

«¡Que te vas a matar!»

El del Vespino responde:

«¡Que va hombre, si yo fumo poco!»

[Hum}— Mala semana

Una mujer visita a un ginecólogo. Éste, después de revisarla, le pregunta:

“¿Cuantos hombres ha tenido?

”Sólo cuatro”

”Pocos”, comenta el doctor.

”Sí, esta semana estuvo floja”

[Hum}— De Jardiel Poncela

Talento…………..: Cosa que todo el mundo elogia pero que que casi nadie paga.

Bígamo…………..: Idiota elevado al cuadrado.

Neumático………: Lo que se pincha.

Mayonesa……….: Lo que se corta.

Bote Salvavidas..: Lancha que sirve para que los que se iban a ahogar por separado se ahoguen juntos.

[Hum}– Cena en un templo Shaolin

Discípulo:

“Sabio Maestro, ¿podría usted enseñarme la diferencia entre una perla y una mujer?”

Maestro:

“La diferencia, humilde aprendiz, es que a las perlas, esas gotas de mar enhebradas, se les puede entrar por dos lados, mientras que a una mujer sólo por uno”

Discípulo (un tanto confundido):

“Maestro, la eternidad me guarde de contradecir vuestra inmensa sabiduría, pero oí decir que ciertas mujeres permiten entrar por los dos lados”

Maestro (con una delicada sonrisa):

“En ese caso, discípulo afanoso, no se trata de una mujer sino de una perla”

Meditemos….