[Col}> “Sueños de emigrantes”: Juan González González / Estela Hernández Rodríguez

Estela

Un doctor en Ciencias cuenta sobre Frontera (El Hierro, Canarias).

Juan González González es descendiente de Frontera. Este isleño, ingeniero químico y doctor en Ciencias, tuvo aquí en Cuba una rica trayectoria laboral en el Instituto de Investigaciones de la Industria Alimenticia, Industria Láctea.

El isleño me contó que cuando su padre, Justo González Barrera, tenía 16 años, vino a Cuba con un hermano en 1883. En 1911, su esposa Juana tuvo a su primer hijo, la hermana de Juan. La pareja tuvo en total nueve hijos. Juan nació en 1931, y a los dos años de nacido su mamá enfermó y murió.

Justo, su padre, tuvo negocio de bodegas, y luego trabajó como pesador de caña de azúcar en una finca de un pariente, hasta que se jubiló. Esto fue en Villa Bermeja, en el Central “San Antonio”, en Matanzas.

Contaba Juan González que en 1940 recibieron de las Islas Canarias una carta de una prima suya, llamada Ortelia, pero que no supieron más de esos familiares hasta después de quince años.

De su visita a Canarias

En 2003, a Juan lo invitaron a visitar Canarias de igual forma que a su amigo Domingo y por el mismo proyecto. Estaba convencido de que no contactaría con sus familiares, pero el último día se le presentó una prima acompañada de su esposo. Para él fue una alegría, pues ya no tenía esperanzas de ver a sus parientes.

Un día de felicidad

Contaba Juan que nunca pensó que un día iría a Frontera y pudiera hablar con sus familiares, aunque no con todos pero si con una gran parte de ellos, ya que la familia de su mamá no pudo verla.

Un recuerdo que se trajo de ese terruño fue que lo llevaron allí a ver la casa de sus padres.

Cuenta que estaba destruida, abandonada, por los años, pero, aún así, pudo palpar el calor del lugar que un día los albergó a todos. Ahora los tiempos cambian y la vida moderna se impone, dijo.

Y Juan siguió contando: «Para mí el viaje era triste, durante cinco días no me divertía, pero en un solo día se me arregló. Pude ver a mi familia que me dio mucha atención, fueron amables conmigo».

Y termina contando sus anécdotas con una ligera sonrisa, como agradecido de ese momento de recordación, que más que recordar es vivir.

Estela Hernández Rodríguez
La Habana (Cuba). Noviembre de 2010

[Col}> “Sueños de emigrantes”: Domingo Norberto Cabrera Morgadanes / Estela Hernández Rodríguez

Estela

Un hijo de Isora (Frontera, El Hierro) cuenta su historia de cómo en un solo día visitó la tierra de su padre.

Conocí a Domingo Norberto Cabrera Morgadanes —un hombre entrado en canas, de ojos azules brillantes como perlas de mar— cuando estaba contento porque podía contar la historia de su padre, del pueblo natal de éste, Isora (Frontera, isla de El Hierro), y de su descendencia.

Su padre nació en el año 1888. Se llamaba Domingo Cabrera Gutiérrez, y en 1902, cuando apenas tenía catorce años, vino a Cuba. Hasta entonces había pastoreado cabras en El Hierro, y leía si acaso malamente. Decía el isleño:

“Mi abuelo tenía cinco hijos, y pensó que antes de que a sus hijos los mataran en la guerra mejor era que vinieran para Cuba. Ya mi padre, al llegar a la tierra cubana, comenzó a trabajar en la Ciénaga de Zapata, ubicada en la provincia de Matanzas, el centro de la isla”,

Allí estuvo hasta que un pariente de buena posición económica, Ignacio Padrón, primo de su abuelo, colocara a su papá en un comercio; tenía fincas y era benefactor, pues hizo en su barrio una escuela. Domingo contaba:

«Mi padre se independizó y tuvo su primera bodega en Bermeja, Unión de Reyes, en la provincia de Matanzas, y fue ahí donde conoció a la que fuera luego mi mamá, Mercedes Morgadanes, también hija de isleña, de Tenerife, y de padre gallego, de Pontevedra. Cuando ya mi padre tenía dos hijos, ocurrió una desgracia con su hermano, que murió, y entonces mi abuelo le dijo: “Ya tienes dos hijos. Quiero irme de regreso a mi casa». Entonces le pagó el viaje y lo llevó. Mi padre estaba ya encaminado. y luego nacieron dos hijos más; fuimos cuatro hermanos en total».

Cuenta Domingo que su padre era un hombre muy humano, no podía ver miserias, y cuando alguien venía a su bodega comprar algo fiado porque no tenía dinero, le daba la mercancía. Fue por eso por lo que quebró la bodega de su propiedad. Luego llegó a vender hasta confituras en los comercios, pues era muy buscador de vida. Y decía el descendiente herreño.

«Yo crecí, y mi primer trabajo fue en un estorage vendiendo gasolina, en La Habana, y vivía con mi madre y mis hermanos. También me superé, pues pasé la escuela y en 1948 me gradué de Técnico en Farmacia en la Universidad de La Habana. Trabajé esa profesión hasta el año 1988, cuando me jubilé. Para entonces estaba en la farmacia de Santos Suárez, en La Habana, de Dolores Oharris. Y en 1957 estaba en la farmacia de los hospitales Clínico Quirúrgico, que coincidió con su inauguración, y conjuntamente realizaba otro trabajo en el hospital Calixto García, también en la propia ciudad».

En el año 2003, invitado por el gobierno de Canarias, pudo visitar la isla de Tenerife, lo cual —dijo— le dio una gran alegría. «Para mí fue un sueño convertido en realidad. El gran sueño que duró un solo día», recalcó Domingo.

Estando ya en Tenerife y en un hotel cinco estrellas, Domingo pensaba en la querida tierra de su padre, Isora, en El Hierro. Pero por muy cerca que estuviera, estaba muy lejos de ella, pues en estas salidas de turismo dirigido no se permite estar de un lado para otro solo, y durante los 9 días que duraría su permanencia le era difícil ponerse en contacto con sus familiares. Pero añoraba verlos, y sólo un milagro lo permitiría.

Ese mismo día un gran amigo, y compañero de la habitación de hotel, recibía a unos familiares y le dijo:

Domingo, vamos conmigo y así conoces a mi familia y te animas un poco.

Domingo accedió y bajó con su amigo.

Ya con los familiares de éste, lo presentaron a todos y conoció al esposo de la prima de su amigo, quien le dijo:

Señor, en mi casa yo tengo un retrato donde aparece usted.

Domingo quedó asombrado y, como cosas del destino o casuales, resultó que el esposo de la prima de su amigo era pariente lejano de él, otro Cabrera también.

Tal fue la alegría que inmediatamente este pariente llamó a la prima de Domingo, Nicolasa, y le dijo.

Aquí tengo frente a mí a un primo tuyo que quiere verte.

Nicolasa aceptó y esa noche salieron en barco para El Hierro. Allí, en el puerto, todos estaban esperándolo, y fue así como pudo visitar la tierra de su padre y cumplir con su deseo.

Una bonita experiencia

Todo fue precipitado para el descendiente de Isora, pero su vida cambió, pues ya no se iría de Canarias sin visitar la tierra de sus ancestros.

Allí conoció a cinco primos hermanos. Luego fue a ver la casa de su padre. Todo estaba igual.

Había 100 chivas que daban 100 litros de leche diarios. Luego vino la conversación y los análisis, a través de los años, de dos vidas diferentes.

Antes, su papá pastoreaba; ahora, con la modernidad, los animales se alimentaban con pienso, y entonces pudo ver un almacén con sacos de ese alimento. Luego, Domingo, volviendo a recordar a su padre comentó:

«El se superó, hasta estudió inglés, y siempre estuvo preocupado por la educación de sus hijos. Tenía la moral por principio. Murió a los 86 años. Todos estudiamos. Mi hermano mayor, Ramón, es contador, el tercero estuvo en Comercio Exterior, y mi hermana Reina es maestra».

A mi pregunta de qué había sentido en ese solo día, contestó, con brillo de lágrimas en sus ojos:

«En ese solo día aunque, fue tan corto el tiempo, recibí muchas muestras de cariño y tuve muchas emociones, todo por igual. Fue un día maravilloso».

Estela Hernández Rodríguez
La Habana (Cuba). Noviembre/2010

[Col}> “Sueños de emigrantes”: Miguel Suárez Castellano / Estela Hernández Rodríguez

Estela

Miguel Suárez Castellano, un nativo de Fontanales (Moya, Las Palmas, Canarias) llegó a La Habana en el vapor “Niágara” cuando contaba sólo 9 años de edad, en noviembre de 1926, pocos días después del ciclón del veintiséis. 

«Por el paso del ciclón, en Cuba se veían aún árboles tirados y los destrozos propios de estos fenómenos», cuenta Miguel.

Su padre había venido tres años antes, y cuando se estableció en una cafetería en Aguiar y Peña Pobre, en La Habana Vieja, mandó a buscar a su esposa, Rosa Castellano Ojeda, y a sus tres hijos varones.

Su hermano era Juan Suárez, dueño de «La Lechera», una empresa láctea muy reconocida por aquellos tiempos. José Suárez era otro tío mío, dice Miguel, que como gustaba del trabajo en comercio, laboraba en la cafetería de su padre y estudiaba de noche en una academia.

Sobre la vida de su padre en La Habana me contó que al llegar éste a la capital había contratado a una viejita, de nombre Efigenia, que le cocinaba primero a él y luego a toda la familia.

El encuentro con su familia

Hace cuatro años, Miguel Suárez Castellano viajó a las Islas Canarias, y un sobrino suyo fue a verlo. Estuvieron una semana en Tenerife, y le sucedió como a otros: que casi no puede ver a su familia, lo cual le preocupó.

Me cuenta que «Estando ya en el aeropuerto, sentado en el autobús, preguntó un señor: «¿Quién se llama Miguel Suárez?», «Yo, yo soy Miguel Suárez». Entonces el señor me dijo: «Vamos, que te están esperando». Era mi familia. ¡Imagínese qué contento me puse, pues ya casi regresaba a Cuba y, en un momento, mi sueño de ver a mi gente se hizo realidad».

«Todos los días me llevaban a pasear, sobre todo al lugar que más me gustó visitar: la casa donde yo viví. Pero ya es un chalet. Claro, la casa vieja estaba detrás del chalet, y la tenían de desahogo de éste. Ocupaba una manzana completa».

Uno de los parientes que tuvo atenciones con Miguel —recuerda— era un accionista, o algo así, de la fábrica de chocolates Tirma, nombre que le habían dedicado en honor a una leyenda que tiene que ver con un luchador guanche.

Me interesó esa historia y pude conocer que se trataba del nombre de un rebelde isleño, Bentejuí, un temible jefe que, de montaña en montaña, huía de la persecución del ejército castellano que luchaba por conquistar la isla de Las Palmas.

Bentejuí y un compañero suyo no quisieron caer en las manos del enemigo y se precipitaron por un risco con el grito de «¡Atis Tirma!». De ahí el nombre de la fábrica.

Cuenta el isleño que Juana Rosa Vizcaíno Moreno, quien fuera su esposa, era cubana, mayor que él, y murió a los 90 años. Era viuda cuando él la conoció.

Su primer esposo era hijo de un isleño llamado Rafael Perdomo, que era telegrafista y que, huyendo de la huelga de Batista, se fue de Cuba con papeles de español, pero con tan mala suerte que la tripulación del barco en que viajaba fue detenida porque al registrarlo encontraron armas.

Se llevaron a todos presos, incluso a él, y en España el régimen de Franco los fusiló.

«Yo me casé con Juana Rosa cuando ya tenía mi propio café, en Vives y Carmen, en la capital cubana, mientras que ella trabajaba en perfumes “Astras”. En 1959, cuando la propiedad privada desapareció, me ofrecieron administrar un mercado en el que fui supervisor. Luego me incorporé a la zafra de los diez millones, que así le llamaban en el año 1970. Más tarde pasé a la empresa, y de noche estudiaba contabilidad en el Centro Asturiano de La Habana».

Estela Hernández Rodríguez
La Habana (Cuba). Noviembre/2010

[Col}– Caracas, la Ciudad Elegida. Concentración cósmica / Vicencio Díaz

02-12-2010

Vicenzio Caracas, la ciudad elegida, y los lugares que le son vecinos, están en estos momentos soportando un cambio suave pero de magnitud grande en cuanto al cambio climático.

Es un cambio que ha coincidido con la reunión internacional de Cancún en la que se hablará de muchas cosas pero de nada de lo que ustedes puedan leer en Padronel, pues son cosas que no se van a encontrar en los titulares de la prensa ni en programas de televisión internacionales.

Ya después de estos comentarios, quizás no haya otros, pero hay mucho de qué hablar, y todo ello dependerá del giro que tomen los acontecimientos, pues es impredecible para mi razonamiento deducir lo que habrá de pasar sobre la Tierra, pero, a la luz de mis escasas observaciones, sí me es posible decirles lo que motivará esos acontecimientos.

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A fines de 1999, y como consecuencia del GRB del 23 de enero y posteriores, en “El Camino de Santiago” se da en el litoral venezolano un fenómeno que terminó llamándose “La Tragedia de Vargas”, única en su género pero que terminó siendo precursora de varias similares con cambios de los vientos, meteorización de las rocas, deslaves de la tierra, y las consecuencias que ya se conocen.

Algo similar está ahora ocurriendo desde el lugar donde tocó tierra Colón hace 500 años hasta la zona del lago de Maracaibo donde Américo Vespucio vio los palafitos y llamó a estos lugares Venezuela, o pequeña Venecia, por el parecido con aquella ciudad de Italia.

Alguien me ha dicho que la cantidad de agua caída sobre la ciudad es muy superior a la que cayó en 1999 sobre Vargas, y también me dijo que excede todas las estadísticas de precipitaciones conocidas en 120 años, lo cual no me extraña, pues tengo por cierto que no fue el agua lo que motivó tal tragedia, cosa que no vale la pena comentar como no sea en relación a lo que está actualmente ocurriendo.

Hace casi un mileno, hubo una concentración de todos los planetas alrededor del centro galáctico, o sea, a la altura de “El Camino de Santiago”, en que probablemente no estaba Plutón, aunque sí pudieron estar Neptuno y Urano, aún no conocidos por la astronomía de aquellos días, y tampoco dentro de los clásicos dioses que forman parte del ritual de las semanas, pues hasta esos momentos nunca se supo que asumieran tales calificativos otros mensajeros de fuera de éste mundo aparte del mayor de todos: Saturno, o Cronos según los griegos.

Previamente, en el año 33, aproximadamente, ocurrió otra concentración, pero no del lado del centro galáctico —de donde mana la mayor cantidad de energía que recibimos y cuyas radiaciones comprenden desde rayos ultravioletas hasta rayos gamma— sino del lado opuesto, del lado de las tinieblas, o sea, del lado contrario a la fuente de luz verdadera.

En estos días se acaba de gestar de nuevo una concentración en la parte del centro galáctico, o sea, como en el lado contrario de la balanza a aquél en el cual se concentraron en el año 33, siendo Mercurio el último planeta en entrar, hecho que ocurrió el 3 de octubre pasado, y que dio lugar a una situación que permanecerá hasta el 19 de enero del 2011, fecha el la cual el planeta Júpiter —también llamado Zeus, o THEOS, dentro del altar de los dioses de los griegos— saldrá de la constelación de Acuario.

Esta concentración afecta a la región entre Grecia y las zonas equinocciales de América, y marca un cambio de magnitudes cósmicas como el que se dio a principios de esta era, o aún mayores, como se espera, y todo esto comenzó a partir del 3 de octubre de 2010, delante de sus ojos,.. y es tan solo el comienzo.

Por al principio escribí que quizás este fuese mi último comentario, pues con la presencia de Urano en la constelación de Acuario en movimiento directo, cosa que ocurrirá en diciembre 07, es muy difícil para mí hacer algún razonamiento lógico, pero posiblemente los judíos sean afectados y, por supuesto, las otras religiones que sigan a los judíos.

Lo que vaya a ocurrir después dependerá de Neptuno, que entrará en Acuario pasado el 23 de enero, o sea, 12 años después, que vienen a ser 24 tiempos contando a partir de cuando, desde el Empíreo, El Supremo Autor infundió un PNEUMA AGION a este pueblo.

Al tomar textualmente del himno nacional de los venezolanos, lo hago para recalcar que ese pueblo al que se menciona es el de de Caracas.

Vicencio Díaz

[Col}> “Sueños de emigrantes”: Introducción / Estela Hernández Rodríguez

Estela

La emigración ha dejado siempre huellas en aquéllos que una vez buscaron otras rutas sin saber lo que les depararía el destino.

Quizás la desesperación de encontrar una vida mejor motivó a muchos Canarios a dejar el terruño que nunca olvidaron a pesar de haber encontrado en esta isla de Cuba un lugar que les ofreció amor.

Muchos años han pasado por estas personas que relatan sus vidas convertidas en historias que cuento en los artículos que siguen. En tales personas muy pocas veces existen momentos de alegría, pero sí la añoranza de sus islas, de su familia.

Para los emigrantes canarios no había otra solución, el exilio era el escape que tenían a la mano, y muchos países les dieron asilo; Cuba fue uno de ellos. Aquí llegaron y se asentaron; hicieron sus vidas; formaron su familia; siguieron sus costumbres; y dieron lo mejor de sí en el trabajo. El campo fue uno de los mayores testigos en las hojas verdes del tabaco.

Allí también se oyeron sus cantos convertidos en poesías, y con ellos sembraron la semilla de la décima que, traída desde sus islas, han hecho llegar hasta nuestros días.

Para los emigrantes, contar su historia es como volver a revivir el momento. Para ellos es una necesidad y, sobre todo, lo es hacer saber con ello que quieren a sus Islas, y que no porque las abandonaron han dejado de ser Canarios, o isleños como en Cuba se les dice.

Por ello es tan significativo escribir sobre sus historias, es importante que éstas no se queden dentro de sus corazones, para que todos sepan cómo le fue la vida de estas gentes.

Contar esos momentos es entrar en el pensamiento añejo de las mentes de cada uno de estos isleños y de sus descendientes, no importa de qué isla de las Canarias sean. Es como si por largos años hubieran dormido pero despiertos, y, por ello, estas sus historias que aquí contaré pudieran catalogarse como «Sueños de Emigrantes», título bajo el cual las agruparé todas.

Las historias de Cachita, la del dulcero y las de mi abuela Lola ya fueron publicadas en estos artículos:

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Las Islas Canarias tiene como antecedente el primer viaje de Cristóbal Colón, quien levó anclas desde La Gomera, una de las siete. Y es que Canarias fue el sitio escogido por los conquistadores para reparar sus naves y adquirir las provisiones necesarias para la travesía, así como especies de animales y plantas que fueron trasladados a América.

Desde entonces comenzó la emigración canaria, y Cuba fue uno de los puntos principales que dio abrigo a esos bien llamados isleños quienes influyeron en todos los aspectos de nuestra sociedad legando costumbres que han hecho historia a lo largo y ancho de nuestra nación.

En aquellos tiempos gobernaba en Cuba Don Luis de Las Casas, quien permitió la llegada de matrimonios para fundar los pueblos. No fueron pocos los lugares de asentamiento de los Canarios en Cuba, y es la bahía de Nipe la que por su bondad atrajo a un gran número de colonos, de igual forma que Guantánamo.

Asimismo, cientos de familias crearon poblaciones cerca de Matanzas. Tierras como realengos y grandes fincas fueron distribuidas a emigrantes Canarios que se dedicaron al tabaco y a la agricultura en general, aunque algunos trabajaron en ferrocarriles o comercios.

La robustez de los isleños hizo que sobrellevaran el clima tropical al que tuvieron que adaptarse, de igual forma que les permitía buena inclinación y disposición al trabajo hasta llegar a hacerse famosos por sus buenas cualidades en sus labores, sin dejar atrás su honestidad.

Así a través de los años fueron entretejiéndose leyendas alrededor de sus vidas, a partir de la añoranza que sentían por su terruño, la familia que habían dejado atrás y la necesidad de traerla; y los que no la tenían, de crearla.

Así comenzaron estas historias en Cuba, tierra que dio a los Canarios o isleños un abrigo y un lugar donde esparcieron sus semillas, las que a través de los años germinaron y crecieron, y hoy ellos pueden contar quienes son, de donde vinieron y cómo mantienen vivos sus sueños de emigrantes, aquí donde aún existen raíces para contarlos.

Estela Hernández Rodríguez
La Habana (Cuba). Noviembre/2010

[Col}– Caracas, la Ciudad Elegida. ¿Oklahoma City en Caracas? / Vicencio Díaz

21-11-10

Tratando de enlazar mi comentario anterior con la ciudad de Caracas —que en éste tema es la vedette ya que según el himno de Venezuela se está preparando para dar ejemplo a los hispanoparlantes después de que el supremo autor le enviara a este pueblo un sublime aliento—, me veo en la imperiosa necesidad de tratar de clarificar lo que significa el sublime aliento.

En griego, lengua en que se han escrito la mayoría de los libros antiguos que hoy se usan como referencia cultural, para hablar del AIRE, VIENTO, CORRIENTE, SOPLO, ALIENTO y todo aquello que, no siendo FUEGO o TIERRA o AGUA en alguna de sus manifestaciones, se desplace de un lugar a otro, se usa la palabra PNEUMA, de la que se generan palabras como neumático y otras parecidas.

Así, que cuando vamos por una autopista y nos conseguimos con un camión, el PNEUMA (viento) desplazado nos afecta.

Cuando hay luna llena o luna nueva, el PNEUMA (viento) lunar nos afecta al igual que a las plantas, los peces, las aguas y los selenitas.

Cuando el Sol se levanta en el horizonte, el PNEUMA (viento) solar nos afecta, al igual que a todos los animales. Cuando Marte se acerca a la Tierra, el PNEUMA (viento) marciano nos afecta,…

Y así, en la medida en que cada cuerpo extraño a la Tierra se mueve, nos afecta.

En el caso de el himno ya no es un cuerpo que se mueve sino el supremo autor que no se mueve y voluntariamente de su boca expulsa el PNEUMA, y por ello le llamamos aliento. Todos los pneumas generados por corrientes son KOINE, o sea, comunes, normales. El PNEUMA que viene de aquél que está en reposo no es KOINE, es raro, sublime, extraño, ajeno a la tierra, y santo, y en griego se escribe AGION.

En esos libros se encuentran dos tipos de PNEUMA: El PNEUMA KOINE, y el PNEUMA AGION.

Para un observador en la tierra, el Sol se desplaza durante un año entre los dos puntos máximos en que pareciera detenerse: son los solsticios. Y luego pareciera que se regresara hasta llegar al punto contrario en que pareciera detenerse.

La ciudad de Caracas está entre esos dos puntos, y cuando el Sol pasa por sobre Caracas, el viento solar cambia también su influencia sobre ella y sobre todos los puntos que están a igual latitud. Esto ocurre cerca del 19 de abril cuando el Sol va de sur a norte, y también se revierte el viento solar cuando, cerca del 28 de agosto, pasa de norte a sur.

NADA de lo aparentemente enciclopédico tiene relevancia, según lo aprendido por mí en manuales baratos y de bolsillo pero que me sirven para explicarme lo que pasa con Caracas y el 19 de abril. Nunca pasé de primer año de universidad, pues no entendí los números irracionales y sigo sin entenderlos.

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Prestémosle atención a la fecha, al Sol, a Caracas y a Oklahoma City.

  • 19 de abril de 1810
  • 19 de abril de 1993. Luego de un largo asedio, tropas federales asaltan en Waco un reducto de la secta davidiana que lidera David Koresh, provocando 82 muertos.
  • El 19 de abril de 1995 a las 9:02 am, casi dos años después de haber sido atacado por primera vez el World Trade Center en Nueva York, los EE.UU. son conmovidos nuevamente por otro atentado, aunque esta vez de una magnitud insospechada. El Alfred P. Murrah Federal building, una dependencia federal en la ciudad de Oklahoma, es prácticamente demolido mediante una explosión provocada por un camión cargado con explosivos del tipo ANFO que instantes antes había sido estacionado frente a ese edificio. Como resultado de la explosión y derrumbe mueren 168 personas, entre ellas 19 niños (168 = 28 numero de hombre x 6).

Hasta aquí las noticias; ahora los comentarios.

El peor atentado en suelo estadounidense ha sido el de las Torres Gemelas, que fue profetizado por Benjamín Solari Parravicini en una de sus psicografias. Hasta esa fecha, sólo el atentado de Oklahoma City, con el derribo del Murray building, le precedía en magnitud.

Lo curioso es que este atentado del 19 de abril parece haber sido profetizado, pero ya no por hombres sino por un desperfecto, un virus, o qué sé yo, en un programa llamado MAP FACTS que corría bajo Windows 3.1 allá por el año 1992.

Era un programa al estilo de live search, o el atlas de Encarta, con una cosa curiosa: tenía varios ‘errores’ muy interesantes que señalaban la parte norte de Venezuela con eventos que serían posteriormente manifiestos. El más significativo era que, cuando se hacía un zooming al llegar a los límites de la ejecución del proceso, a cinco millas náuticas y al SW de La Guaira aparecía el nombre Oklahoma City como un tesoro escondido.

En esta zona existe bajo la corteza terrestre una falla tectónica activa cuyo desplazamiento lateral se incrementó drásticamente en los primeros días del año 2006, lo cual provocó la caída de un viaducto en el área el día 19 de marzo, equinoccio primaveral para la Tierra.

Si vemos la línea que une estos dos lugares, Oklahoma City en Estados Unidos y Oklahoma City cerca de Caracas, notamos que es prácticamente perpendicular al ecuador galáctico, también conocido como ‘Camino de Santiago’, camino que también siguió el apóstol Pablo, según él mismo nos lo cuenta en sus escritos, después de haber salido de Jerusalén.

Vicencio Díaz

[Col}– Caracas, la Ciudad Elegida. ¿Un cometa sobre Caracas? / Vicencio Díaz

02-11-10

Vicenzio

Caracas pareciera destinada a ser algo ejemplar para los tiempos venideros y, por supuesto, cuando nos referimos a Caracas lo hacemos refiriéndonos a sus habitantes, pasantes y durmientes.

Los que de alguna manera se han orinado en sus aguas, han respirado su aire, han visto el Ávila, han derramado sobre su suelo alguna lágrima, gota de sangre o de sudor, o han comulgado con sus parejas dándole hijos a esta tierra o siendo parte de la misma.

No en vano escribió alguien que los hijos de esta tierra son arrullados con el Himno Nacional, así como el que hace de ésta su casa también lo es; una canción única en su género y estilo hecha para los que gustan de caminar en libertad, que hacen camino al andar y que no vuelven la mirada atrás a no ser para reparar algo, cancelar una deuda, cerrar una época o tirar el birrete al aire, pues ya hemos llegado al final de “El Camino”, lugar de nuestro destino.

Caracas pareciera tener una fecha emblemática de por sí, vinculada con el Universo en expansión que ahora, agotado de su larga trayectoria, ha decidido entrar en reposo, como lo ha reportado la NASA cuando hace público el fenómeno del 23 de enero de 1999 llamado GRB990123 que confirma lo dicho en la segunda estrofa del Himno Nacional de los que en Venezuela conviven.

Cometa sobre Caracas

A esa fecha hago referencia, pues no sólo lleva su nombre una de las barriadas más populosas de Caracas, sino que en esa fecha han ocurrido eventos que han marcado la historia de la ciudad.

También en esa fecha se declara a Jerusalén como ciudad capital del nuevo pueblo de Israel después de la dispersión en los tiempos de Nabucodonosor en Babilonia, región cercana a Bagdad, capital que es de Irak, pueblo que acaba de cambiar su milenaria forma de gobierno.

Pero también en esa fecha, y dos años antes de que abrieran las ventanas del cielo, se reportó en Caracas lo que para mí pudiese ser la visitación de un cometa, según lo reporta el diario El Nacional el 23 de enero de 1997, noticia de la cual extraigo algunos párrafos, pues el reporte ocupó toda una página.

(Publicidad ON)

En sólo doce horas estableceremos contacto visual con un nuevo mundo que se acerca de manera inminente al nuestro. Esta increíble afirmación fue difundida durante las primeras horas del día de hoy, 23 de enero de 1997, por un grupo de reconocidos científicos……

Según pudimos saber, el conocimiento de la ruta de este «Mundo Azul» —tal y como ha sido denominado— ya había sido calculado y establecido desde hace más de 65 días cuando el mismo fue detectado por el telescopio orbital……, pero sólo hasta hoy se ha decidido hacer público el definitivo contacto, prodigio del cual millones de seres humanos serán testigos.

El Dr………. advierte y aclara que, si bien es cierto que el shock causado por el encuentro de las dos gravedades planetarias ocasionará estallidos estratosféricos a poco más de 3 kilómetros sobre la superficie terrestre, los mismos no traerán consecuencias ya que el nuevo «Mundo Azul» se acercará al nuestro a una velocidad inicial de 14.358,47 Km/seg que luego irá reduciéndose, por efecto del viento solar y del magnetismo contrario del eje terrestre, hasta los 0.012 Km/seg., lo que virtualmente lo convertirá en un satélite natural que orbitará la Tierra a una distancia promedio de 18.3 Km durante un período de tiempo no determinado …………..

Casi como si hubiésemos sido escogidos por una fuerza desconocida para ser testigos del titánico contacto, el punto de óptima visibilidad del fenómeno estará situado aproximadamente en las coordenadas 11° Latitud Norte, – 67 Longitud Oeste; es decir, justo sobre el cielo caraqueño. Cientos de científicos de todo el mundo ya han arribado a nuestro país con el propósito de presenciar algo nunca visto, y, como si no les fuera suficiente estar en la ciudad del encuentro, todos han abarrotado las alturas del Ávila para conseguir la mejor vista posible del increíble e inesperado fenómeno.

Se estima que los estallidos causados por el primer contacto entre las gravedades de la Tierra y “El mundo Azul” se harán visibles cerca de las 10:03 pm de esta misma noche. Pero sólo hasta mañana podrá ser observado “entre nosotros”.

No podemos afirmar, aunque es lo más seguro, que el “espectáculo” del “Mundo Azul” supere al ofrecido por eclipses, estrellas fugases, o el mismísimo cometa Halley. Sólo podemos pedir a todos los caraqueños que no abandonen sus hogares, que no se dejen dominar por especulaciones de última hora, o por el temor a lo desconocido, y que miren al cielo esta noche a las 10:03 pm para que sean testigos del contacto.

Preparen sus cámaras fotográficas y de vídeo para recibir al nuevo “Mundo Azul”.

(Publicidad OFF)

El 23 de enero de 1997, dos años exactamente antes del GRB990123, el primer día de la semana —como decían los adoradores del templo, el día del señor— a la hora en que se anunció la presencia del “Mundo Azul” estaba pasando por sobre Caracas el aventador de Orión, o sea, la parte correspondiente del ecuador galáctico.

Luego, al conversar sobre el tema, me enteré de que era la publicidad de un cigarrillo, un espectáculo con láser desde el aeropuerto de La Carlota.

Hoy, después de todas las cosas que le han sobrevenido a la Tierra en los años siguientes, y en particular su vinculación con la fecha, no sabría qué decir sobre este fenómeno, ya que todo me hace pensar que no es algo místico, sino que, como las mal llamadas profecías mayas, son algo que tiene explicación, fruto del razonamiento, del mismo que me llevó a decir en un curso de System Environment en los salones de IBM, que no se extrañaran de ver en muy pocos años una computadora del tamaño de “una caja de zapatos” con la capacidad de hardware y software que tenía la 2040 del IPASME. Creo que ése fue el chiste del día y un galón más para mí.

¿Un cometa sobre Caracas?

Posible. De hecho, pudiera ser visto en un radio que abarque hasta la ciudad de Maracaibo.

Razones: Las hay y se pueden comentar.

[Col}– Curriculum de una Vida / Juan Fermín Dorta

JFDorta-197X

25-09-10

Abicaram Barrameda, Pablo; Alsó Pérez, José; Alsó Pérez, Luis; Cabrera Pérez, Antonio; Curbelo Fuentes, Antonio; Delnero Viera, Guillermo; Dorta Hernández, Juan Fermín;…".

Y así seguía la letanía que, por siete años —dos de primaria y los cinco primeros de bachillerato—, iniciaba mis días en el Colegio Corazón de María, en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero un día de julio de 1950 le dan a mi padre el traslado, como jefe de telefonía automática, a Santa Cruz de Tenerife. Mi madre —siempre las madres de Freud en el fondo del escenario— decide no permitirme ni siquiera que me despida de mis amigos.

Adiós paseítos domingueros en la calle Triana, juegos de frontón en el patio del colegio, idas a la playa de Las Alcaravaneras,… Adiós a tantas cosas a las que hice mi vida diaria, como Rita, mi noviecita a los 13. Adiós Las Palmas que me vio nacer. Ya no era ir a mi también amada Tenerife todos los veranos, primero en los "correíllos" y después, cuando llegaron los Junkers, en avión. Ahora iba a mi destierro, a hacer nuevos amigos en el Colegio San Ildefonso.

Mi rebeldía contra el "¡No hagas esto!", "Ni aquello", "No veas a la gente a la cara". De visita, ni un vaso de agua, ¡qué decir de los rosquetes que nos ofrecían en las visitas!

¿Deporte? Caminar las románticas calles, las ramblas y el muelle para, acodado en el muro, ver enfrente, en el horizonte, cómo al atardecer encendía sus luces Las Palmas, en mi imaginación el más hermoso portaaviones nunca visto.

Mi  rebeldía pudo haberme llevado a mil rutas nada buenas, pero me dio por la gimnasia de Charles Atlas y el dibujo en el Instituto de Bellas Artes, en la recoleta plaza de Ireneo González. Por cierto, dibujaba de yesos porque era muy pequeño para dibujar directo, al desnudo, de unas jamonas que veía salir en la noche.

¡Y qué noches las de Santa Cruz! Oliendo a jazmines de Gran Duque y madreselvas en el camino de vuelta a casa.
Una cervecita en el Jandilla, donde me tenían prohibida la entrada porque algunas mujeres "malas" iban por allí de noche.

Los paseos en la Plaza de Candelaria, donde conocí a Conchi Fernández de Misa. ¡Cuántas plazas, arriba y abajo, abajo y arriba, recorrimos ella mas una media docena de amigas y yo pegado en una punta!

—Papá, inscríbeme en la Orquesta de Cámara.

Y, sin preguntarme, ahí estuvo la inscripción.

Y mi madre;

—Mira, ¿eso es para ir al concierto dominical? ¿Con quién vas a ir? ¡Mucho ojo!

Y cuando se enteró de lo de Conchi, a investigar quién era.

—Mira —me dijo un día—, la vi y no tiene nada del otro mundo.

—Pues mira —contesté—, que es campeona de natación y es muy bonita.

No sé cómo, pero terminé el bachillerato, al que, por cierto, no le dedicaba sino lo que oía en las clases. ¡Es que mi agenda era tan "compleja"! Leer Blasco Ibáñez y Pérez Galdós de la biblioteca de papá, y verlo inmerso en su colección de sellos.

Un día de 1952, almorzando, dice mi padre algo de una empresa inglesa, concesionaria de los teléfonos en Venezuela, que solicitaba técnicos españoles, y empieza mi cantaleta: "Papá, vete y me mandas a buscar", "Papá,….".

Y en febrero de 1953 desembarco en La Guaira. ¡Qué luz, qué colores, qué trópico que me calaba hasta los huesos!

A trabajar en Nestlé, a cambiarse a NCR, y todo haciendo equivalencias de noche para terminar Económicas en la UCV.

El matrimonio, ¡maldita sea! ¡Qué noche de bodas y qué luna de miel tan amargas! Pero, bueno, cuando te enamoras como un becerro, a calársela.

IBM. Cursos, premios, viajes. México, Argentina, Brasil, EEUU, Francia, Inglaterra, Suecia. ¡Er mundo por bandera! IBM de mis sueños, gracias por todo. Me diste más de lo que yo te di: la mejor época profesional de mi vida!

De noche, profesor de Informática en dos universidades. Honores, cinco padrinazgos.

Y la bella y hermosa Melania que aparece en mi vida dándole un renacer glorioso.

Y el asesinato de Juan Fermín. Caer de rodillas al saber la noticia, y quedar mudo por días. No lloré por dos meses, pero cuando empecé, no paré en otros dos meses.

Pero un día me dormí y, al despertar ¡ME HABÍAN CAMBIADO EL PAÍS!.  Un país en el que todos éramos felices pero no lo sabíamos.

Y aquí me tienes, añorando lo que una vida fue mi dulce destierro, sufriendo por el puñetero Real Madrid, y del brazo de mi amada Melania.

Juan Fermín Dorta

[Col}– Caracas, la Ciudad Elegida. Introducción / Vicencio Díaz

Introducción

Vicenzio

Cristóbal Colón en su tercer viaje llega a un lugar, sin tener idea de donde estaba, pero que guiado por el viento de verano y siguiendo “El Camino de Santiago”, constreñida su alma expresa en una carta a los Reyes Católicos lo siguiente (y cito):

«Y digo que si este río no procede del Paraíso Terrenal, viene y procede de tierra infinita, del Continente Austral, del cual hasta ahora no se ha tenido noticia; mas yo muy asentado tengo en mi ánima que allí donde dije, en Tierra de Gracia, se halla el Paraíso Terrenal.

Y ahora, hasta tanto sepan las noticias de las nuevas tierras que he descubierto, en las cuales tengo asentado en mi ánima que está el Paraíso Terrenal, irá el Adelantado con tres navíos bien aviados para ello a ver más adelante, y descubrirá todo lo que pudiere hacia aquellas partes».

No sabía el navegante que estaba en lo cierto, pues estaba sobre las aguas del Xaribe, y los hombres que había visto eran xaribes. Si hubiese avanzado un poco en la dirección indicada por los nativos, tal vez se habría encontrado en la tierra que ocupaban los XARAXAS.

Sólo dios sabe por qué razón llamó Tierra de Gracia a estas tierras xaribeñas, pero seguro estoy de que sí sabía lo que quiere decir XARA en griego, la lengua en que fueron escritos los libros de los “Seguidores del Camino” hacia la tierra prometida, la tierra de gozo, allá PLUS ULTRA las columnas de Hércules, la Galilea de los gentiles.

Xara en griego quiere decir alegría, placer, gozo, y Xaris significa gracia, encanto, atractivo y otras similares, siendo el radical de esas dos palabras algo común XAR que viene de XAIRW verbo que significa gozarse, alegrarse, regocijarse, etc.

Pasó un poco de tiempo y estas tierras de gracia se fueron llenando de europeos descendientes de godos de todo origen, descendientes de griegos, asiáticos pero, sobre todo, de árabes. Y se hicieron una sola carne con los descendientes de los XARibes y dieron a luz a una nueva etnia: una nación fuerte, atractiva, llena de gracia y gozona.

Pero nos faltaba algo: la música, el ritmo. Y, gracias a dios, casi obligados vienen los hijos de África y ayudan a armar este crisol que somos ahora. Pero no estaba bien hecho el trabajo que dios quería, y de nuevo el viento, esta vez soplando desde Elorza, arrastra al taita Boves y lo empuja. ¿Hacia dónde? Pa´Xaracas, y se llevan por delante a todos los varones y, como en tiempos de los etruscos y las sabinas, terminan aquella obra de armar una nueva etnia para esta tierra de gracia.

Aún el tiempo no estaba cumplido y faltaban cosas por hacer, y Xaracas fue directamente visitada, para que fuera consumada la obra.

De eso tratan mis comentarios, las cosas que han ocurrido para que nosotros hagamos lo que hay que hacer: las Leónidas del 18 de noviembre de 1998, el GRB990123 el 23 de enero de 1999, lo de Vargas a final de ese año, el asteroide Hermes en 2003, el cometa 73P en 2006, el reciente cometa 103P, algunas otras evidencias,… y todo ello bajo la agenda del Himno Nacional o, mejor, canción para los americanos.

XARAXAS, como suena, se escribe Caracas, pero sigue sonando como suena, por tanto, no me importa llamar a esta ciudad como fue bautizada: Caracas. Pero debo de recordarles algo: esta tierra fue correctamente bautizada con el nombre de Santiago, según consta en los registros, pero no cualquier ciudad de Santiago sino Santiago de León de Caracas, haciendo alusión a la región habitada por aquellos nativos.

Curiosamente, hace 5 años la iglesia de la Anunciación del Señor —pues así se llama la iglesia situada en La Boyera— fue asociada por la Cofradía de Santiago de Compostela a El Camino de Santiago, cosa ya hecha por Cristóbal Colón, aunque él no lo supiese.

Particular atención merecen los iconos interiores de la iglesia como la XI RO, una cruz gamada que se asume fue el símbolo que vio Constantino, símbolo que yo relaciono con el Santo Grial, la cruz de Santiago pero al final del camino.

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La iglesia de La Boyera, está a una distancia perfecta de donde han ocurrido algunos de esos fenómenos mencionados anteriormente, y, a su vez, con el templo de Jerusalén en los días de Jesús, lo que nos permite comprender que esta iglesia no sólo es el final del camino sino la puerta del templo nuevo, donde ya ocurrió aquello para lo cual el templo fue edificado.

Vicencio Díaz