[*El Paso}– Víctor Monterrey, la sempiterna historia de un empresario de El Paso (2/3)

04/08/08

Y volvemos este lunes al Hotel Monterrey para seguir rescatando la historia de este legendario negocio palmero, y el día a día de su fundador, Víctor Monterrey.

Hoy, Jorge Monterrey nos abre las puertas del "Salón Monterrey" para conocer "EL DÍA de ayer" de un espacio en el que se ofrecieron banquetes, espectáculos musicales y teatrales, exposiciones y demás eventos.

En diciembre de 1926 fue inaugurado lo que se llamó el Salón Monterrey, un local en el que se celebraron grandes banquetes, espectáculos teatrales, conferencias, conciertos, exposiciones y recepciones a políticos destacados que recalaban en El Paso. Incluso, hubo años en los que llegó a ser sala cinematográfica.

El hotel Monterrey siempre se distinguió por su especialidad en el servicio de banquetes. Sirviendo en este Salón Monterrey a grandes personalidades como el Jefe del Estado, Francisco Franco, en su visita a La Palma, diferentes ministros del gobierno franquista, entre los que destacamos al ilustre palmero, el señor don Blas Pérez González, y gran cantidad de personalidades del mundo de las ciencias, las letras y la política.

Bailes y teatro

El Salón Monterrey fue inaugurado con un gran baile en el que intervino el célebre artista don Miguel Brito, quien diseñó y realizó la coreografía para el escenario y el salón, dando una expresividad de colorido y armonía al conjunto ambiental del recinto. También actuó en el inicio del primer baile la señorita Rosario Gil, una joven del conjunto de bellas féminas con las que contaba El Paso.

Entre los muchos espectáculos que se celebraron en el Salón Monterrey, las múltiples actuaciones musicales convertían al recinto en una sala de baile de gran nombre, conocido como el salón de bailes de Nueva España. Las compañías de Dabatini, Roberto Font y las Hermanas Gómez y Amalia Molina, son algunos de los artistas que desfilaron por este escenario.

Nuestro protagonista elevó el hotel Monterrey como lugar de reclamo de El Paso, consiguiendo que se celebraran allí gran cantidad de espectáculos de valía. El escenario del Salón Monterrey fue lugar de representación de grandes espectáculos teatrales, a cargo de grupos aficionados de teatro de Tenerife y de los distintos pueblos de La Palma.

Víctor Monterrey fue reconocido a lo largo de su vida, además de por su quehacer hotelero, por su faceta artística. Poseía nuestro protagonista una capacidad para el arte que lo condujo, como director artístico, al frente de un grupo de gente experta que organizó en Santa Cruz de Tenerife una exposición de Artesanía Canaria.

Para tal fin se transportaron grandes cantidades de tejidos, enseres y aparatos, ssí como gusanos de seda y todo lo concerniente con su industrialización, desde la cría de gusanos hasta la elaboración o tejido de la seda.

"En ese menester se ocuparon 22 días de esfuerzo para lograr un éxito rotundo para don Víctor y sus acompañantes. La exposición fue proclamada y llevada a buen término por el señor don Manuel Fermín Sosa Taño, maestro nacional, abogado y alcalde de El Paso para esa fecha", nos señala con cierta emoción su nieto Jorge Monterrey.

Víctor Monterrey también reflejó su amor por el arte en su negocio, siendo el Salón Monterrey sede de varias exposiciones con gran resonancia nacional.

La primera exposición de artesanía canaria se realizó cuando visitó La Palma el ministro de Gracia y Justicia, don Galo Ponte Escarpín, durante la dictadura de Primo de Rivera.

La exposición fue hecha a base de tejidos de seda de La Palma, principalmente industrializada en El Paso, producida la seda por los gusanos criados en gran cantidad, así como tejida la tela con los rudimentarios telares de madera y cuyo tradicional uso ha llegado hasta nuestros días.

"También se exponían bordados, calados, producidos a mano por la excelente selección de bordadoras pasenses. Se dio a la vista del público una amplia gama de tejidos de artesanía: mantas, paños, traperas,.., Ello constituía un gran y valioso conjunto de material artesanal fabricado en el pueblo que nuestro protagonista siempre valoró", apostilla.

Así, nosotros nos despedimos y les emplazamos a todos para el próximo lunes. Desde El Paso, seguiremos recuperando la memoria de Víctor Monterrey, un emprendedor pasense que siempre manifestó su enorme amor por el arte y las flores. Les esperamos.

Nota bibliográfica: Lorenzo Ismael González.

Documentación: Itamar Barreto y Natalia Pais.

Fuente: Ansina.

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Fuente: EL DÍA

[*ElPaso}– Víctor Monterrey, la sempiterna historia de un empresario de El Paso (1/3)

28/07/08

El verde de El Paso nos ha enamorado, y es por lo que hacemos una parada más en este rincón cercano a La Caldera de Taburiente.

Y es en este municipio en el que nos recibe el pintor palmero Jorge Monterrey, quien nos hace una semblanza de un legendario y sempiterno empresario de este pueblo, su abuelo, Víctor Monterrey.

Reseñar la persona de don Víctor Monterrey resulta muy complicado, habida cuenta de su popularidad, adquirida dentro y fuera del ámbito nacional y a muchas millas de la Isla Bonita, donde revolotea el apellido Monterrey con variados dejos de pronunciación del vocablo, en países distintos.

Tal caballero fue unos de los más entusiastas y decididos impulsores de las múltiples ofertas naturales con las que contaba y cuenta su pueblo. Cuando hablamos de Víctor Monterrey estamos refiriéndonos a un «adelantado» a su tiempo, quien tuvo una visión futurista, y quien consiguió logros poco igualables en aquel entonces con su capacidad joven y notoria potencialidad empresarial.

Una dinastía

Si hemos de mencionar a don Víctor Monterrey (1888 – 08/07/1973) como uno de los valores humanos de El Paso, en una narrativa cronológica tendremos que retroceder al origen de su existir, al tronco de la dinastía Monterrey, sus padres.

Don José María Monterrey, padre de nuestro protagonista, procede de la parte oriental de la isla palmera, natural de Mazo. Y su madre, Matilde Hernández, nació en El Paso. De esta unión matrimonial nacieron ocho hijos, cuatro varones y cuatro mujeres.

Nuestro protagonista siempre recordaba a José María y Matilde como «Mis adorados padres, dedicados al moldeamiento honorable de sus hijos». Víctor Monterrey siempre mencionaba el momento en el que abandonó el hogar paterno como uno de los más difíciles de su vida. «Era un adolescente y emigré a Cuba, allí permanecí cinco años dedicado al cultivo del tabaco y sin la presencia de mis padres. Fue duro y complicado».

Los Monterrey, señores de una probidad sobresaliente, ejercían la humildad y la compasión casi como una religión en aquellos años. En El Paso se les recuerda como «gente sencilla, dentro de sus posibilidades económicas, más o menos acomodados para la época, pero con un espíritu de ayuda al prójimo incomparable».

El hotel

Víctor Monterrey comenzó su andadura hotelera en 1919, fecha en la que compró a don Luis Rodríguez «el único alojamiento de huéspedes, bien servido», que existía en El Paso, «La Fonda Idafe». Con mucho trabajo y su gran capacidad, Víctor supo incrementar el movimiento del negocio, llevándolo a un nivel superior dentro de las categorías hoteleras de la época.

Este notable pasense se hizo cargo del negocio siendo soltero, pero al año contrajo matrimonio con doña María Acosta, el 6 de junio de 1920, «la querida abuela Maruca», como nos señala Jorge Monterrey. El matrimonio festejó su luna de miel estableciéndose en la «Fonda Idafe», de donde ya no pudieron evadirse. Cuentan la anécdota de que «la noche de bodas la tuvieron que pasar trabajando en el hotel».

Recién adquirida la fonda, Víctor comenzó a poner en marcha su amplia visión de negocio y tomó en arriendo la casa contigua, instalando en su parte baja otro comedor de cinco mesas, capaces para ser servidos 20 comensales a la vez. La parte alta la dividió en cuatro habitaciones para albergar huéspedes en abono mensual de pensión completa, para gente de paso con necesidad esporádica de cama.

Posteriormente, mediados los años 20 fue agregado otro cuerpo de edificio que dio lugar a 13 habitaciones con 21 camas dispuestas. Más tarde, un nuevo añadido supuso salón de recepciones, vivienda familiar, amplio comedor, espaciosa y moderna cocina, y un bar comandado por una extensa barra para servicio en días festivos, o cenas de gala, hecho que se prodigaría y adquiriría el éxito esperado durante el año.

No obstante, fueron los inicios de la década de los 30 cuando el «Hotel Monterrey» tomó aires de negocio en proyección de futuro. Por esas fechas coincidió la ampliación del hotel con la llegada a El Paso de un grupo de maestros nacionales para cubrir las plazas vacantes de las escuelas en los barrios. Una docena de maestros que se alojaron en el Hotel Monterrey, en abono mensual a pensión completa. Fue una inyección de vitalidad para el negocio de los Monterrey.

Víctor Monterrey revitalizó el negocio en apenas 10 años, convirtiendo el Hotel Monterrey en la mejor tarjeta de presentación para el municipio de El Paso en aquellos años, y no sólo lo logró en el ámbito interinsular, sino también en el nacional e internacional.

Los Monterrey siguen en El Paso y nosotros regresaremos la próxima semana para conocer el pasado del gran «Salón Monterrey», sede de numerosos banquetes, espectáculos y exposiciones en aquellos años. Les esperamos.

Nota bibliográfica: Lorenzo Ismael González.

Documentación: Itamar Barreto y Natalia Pais.

Fuente: Ansina.

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Fuente: EL DÍA

[*Opino}– España, un país de mentalidad funcionarial

Vuelvo a recordar cuánta razón tenía una empresa consultora que allá por el año 1994 realizó un estudio en varios países de Europa y recabó evidencias de que España era —y, según lo que sigue, continúa siendo— un funcionariato.

Fue ésa la primera vez que escuché tal palabra, y no la he olvidado porque cuando pregunté su significado, el consultor que exponía los resultados del mencionado estudio mostró las estadísticas que indicaban que en el área de las profesiones liberales, principalmente abogados y médicos, una gran mayoría de éstos no tenían vocación para lo que hacían, pero habían elegido esa profesión porque había sido la de su padre y, por tanto, y siguiendo la línea del menor esfuerzo —que es la de los funcionarios— ellos heredarían la cartera de clientes/pacientes de su progenitor y no tendrían que hacer mayor esfuerzo para sacar provecho económico de su profesión.

Entonces entendí por qué los responsables de mi estadía en España me advirtieron de que cuando yo o algún miembro de mi familia necesitáramos asistencia médica teníamos que acudir a una clínica en particular, y sólo a esa. De no hacerlo, me dijeron, no tendría yo derecho a reclamos.

En dicha clínica, de nombre extranjero, una buena parte del personal médico era extranjero también, o nacional formado en el extranjero.

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27.11.08

Fermín Elizari

(PD)-. La crisis de las hipotecas sub-prime está azotando todos los mercados financieros internacionales, llevando a la mayoría de economías a la recesión.

En España, esta situación se ha juntado con el estallido de la burbuja inmobiliaria. El dinero fácil del ladrillo acaparó la mayoría de inversiones, dejando sin fondos a multitud de emprendedores que buscan un apoyo a sus proyectos empresariales.

Ahora, cuando la sociedad paga los excesos de la política inmobiliaria de los últimos quince años, unas dosis de creatividad no vendrían mal para darle la vuelta a la tortilla.

Pero, a pesar de sus aptitudes artísticas, la española no es una sociedad propensa a la innovación, tal y como han comentado esta mañana varios directivos de Microsoft en el VII Foro Tecnología y Sociedad, que se celebra estos días junto al Centro de Innovación de la compañía en Manresa.

Según ha analizado Santiago Lorente, Director del Área de Sociedad de la Información de la firma de Redmond, en España hay una serie de factores socioculturales que impiden que florezca la innovación en el sector tecnológico, como la desconexión Universidad-empresa, la falta de especialización de las empresas, o el miedo al fracaso.

Así, ha detallado que mientras en Estados Unidos «se ve como un activo el haber fracasado en un proyecto», en España sucede todo lo contrario, lo que corta las alas a los futuros emprendedores.

Toda una serie de circunstancias que llevan a que un país cargado de creatividad, según ha señalado Lorente, se convierta en una sociedad de «mentalidad funcionarial». Ante lo que es necesario un cambio no sólo político, sino académico, social y cultural.

Fuente: Periodista Digital

[Opino}– La nostalgia ayuda a superar la soledad

Carlos M. Padrón

Lo dicho en el artículo que copio abajo tal vez explique por qué no me preocupa gran cosa el estar solo; de hecho, lo disfruto. De los Cáncer se dice que miramos mucho al pasado, o sea, que somos nostálgicos.

Y por eso no deja de asombrarme, y causarme temor, el pánico que mucha gente tiene a estar sola; es simplemente algo que, según dicen, no pueden soportar, y de ahí que muchos hombres decidan buscar pareja apenas se divorcian, desoyendo así el sabio consejo de no hacer eso hasta que no pase el tiempo requerido para internalizar —o elaborate, como se dice en inglés— su nueva situación, o sea, para aceptarla.

Las consecuencias de tal apresuramiento suelen ser catastróficas para el hombre, aunque no suelen serlo tanto para la mujer con quien éste establezca esa extemporánea relación, mujer que —generalmente, también divorciada— en los más de los casos ya ha internalizado esa condición y está lista para la caza de un compañero.

Tal vez tenga razón Carlos Dossi al decir que “La soledad se rehúye mucho porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos”, lo cual me hace recordar que durante mis primeros 18 años de vida, vividos todos en El Paso, escuché muchas veces la expresión “Quien solo se desea, que solo se vea”, siempre dicha con ira, y siempre dicha por mujeres refiriéndose a hombres solterones. Curioso, ¿verdad?

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20/11/2008

Psicólogos de la Universidad de Southampton y de la Universidad china de Sun Yat-Sen han descubierto que la nostalgia puede ayudar a combatir los efectos de la soledad en personas con diferentes formas de vida, desde escolares hasta trabajadores o estudiantes de universidad.

En cuatro estudios realizados, los psicólogos comprobaron que la gente solitaria puede usar los recuerdos nostálgicos de tiempos más felices de su vida para gestionar sus propios sentimientos. El resultado de evocar dichos recuerdos nostálgicos es que con ellos se aumentan las percepciones de apoyo social y se recuperan los sentimientos de conexión con el entorno.

La soledad está relacionada con la percepción de la ausencia de redes de apoyo social, como amigos cercanos o familiares. Esta emoción se soluciona fácilmente buscando compañía en esas redes, pero para las personas solitarias no es tan sencillo, porque no saben formar nuevas redes o expandir las existentes por la pérdida de habilidades sociales o por miedo a dar el paso.

Según los investigadores, el estudio ha demostrado que la nostalgia es un recurso psicológico que protege y fomenta la salud mental, fortalece los sentimientos de conexión social y pertenencia, y repara parcialmente las repercusiones dañinas de la soledad. Los científicos sugieren que la nostalgia sería por tanto un potente mecanismo de superación en situaciones de aislamiento social y personal.

Fuente: Tendencias 21

[Opino}– ‘¿Por qué somos pobres los españoles?’

Carlos M. Padrón

A pesar de que soy totalmente alérgico a los impuestos —y diga lo que diga el Papa, sólo los aceptaría como obligación si naciera yo de nuevo y me lavaran el cerebro desde edad de pecho— de todo lo dicho en el artículo que copio abajo, que parece ciencia ficción pero no lo es, lo que más me llamó la atención —y me alteró el humor cuando viví en Madrid— es lo del pago a los Bancos de comisiones POR TODO, las operaciones evidentes y las que no lo son tanto.

Tal vez sea porque por casi 30 años mi trabajo en IBM fue con Bancos y sé bien cómo operan en casi todos los países, pero eso de que yo deposite mi dinero en un Banco para, supuestamente, tenerlo en lugar seguro y asequible, y que —y esto no supuestamente, sino al 100% de seguridad— el banco haga negocio con ese mi dinero prestándolo a interés, y no sólo no me pague nada de interés a mí, o me pague una miseria, y encima quiera cobrarme por “hacerme el favor” de guardarlo, me pareció un robo descarado; algo basado en un sistema ideado para explotar a los ciudadanos, y apoyado por el gobierno.

Es de cajón que si para tener disponible mi dinero lo deposito en manos de alguien a sabiendas de que ese alguien va a hacer negocio con él, soy yo el que debe recibir pago de “alguien”, y no yo quien tenga que pagarle a “alguien” por ese depósito.

Porque quieren que les depositen dinero es por lo que los Bancos lanzan campañas publicitarias, y por eso es el Banco el que debe estar agradecido —y mostrar en metálico ese agradecimiento— de que yo le deposité mi dinero; no al revés.

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A un amigo que vive en la Florida (EE.UU.) le envié un e-mail con esta pregunta: ¿Por qué somos pobres los españoles? Y ésta fue su respuesta:

Hola. ¡Cómo se ve que los árboles no le dejan ver el bosque! ¿Cómo pueden los españoles llamarse pobres cuando son capaces de pagar por un litro de gasolina más del triple de lo que pago yo, y se dan el lujo de pagar tarifas de electricidad, de teléfono y celular un 80% más caras de lo que me cuestan a mí?

¿Cómo pueden llamarse pobres cuando por servicios bancarios y tarjetas de crédito pagan el triple de las comisiones que aquí se pagan, o cuando por un auto que a mí me cuesta 2.000 dólares, ustedes pueden pagar el equivalente a 20.000 dólares? El por qué ustedes sí pueden darse el gusto de regalarle $18,000 dólares al gobierno y nosotros no, es algo que ¡NO ENTIENDO!

Nosotros, los habitantes de Florida, somos pobres. Por eso el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera, nos cobra sólo el 2% de IVA (hay otro 4% que es Federal; total = 6%), y no el 16%, como a ustedes los ricos que viven en España.

Además, son ustedes los que tienen ‘Impuestos de Lujo’ —como los impuestos por gasolina y gas, por alcohol, cigarros, cigarrillos, cerveza, vinos, etc. que alcanza hasta el 320% del valor original, y otros como impuesto sobre las utilidades y sueldos, impuesto sobre automóviles nuevos, impuesto a los bienes personales, impuesto a los bienes de las empresas, e impuesto por uso del automóvil. ¡Y dichoso el que todavía se da el lujo de pagar un 16% de IVA por estos impuestos, además de todos los tramites y pagos nacionales y municipales!

Si ustedes no fueran ricos, ¿qué sentido tendría que les pusieran unos impuestos de ese calibre? ¿POBRES? ¿de dónde? Un país que como España es capaz de cobrar —y por adelantado, mediante anticipos— el IMPUESTO A LAS GANANCIAS Y A LOS BIENES PERSONALES, necesariamente tiene que nadar en la abundancia, porque considera que los negocios de la nación y de todos sus habitantes siempre tendrán ganancias a pesar de saqueos y asaltos, mordidas, terremotos, sequía, invierno, corrupción, saqueo fiscal e inundaciones y, por supuesto, que es seguro que todos deben de ganar muchísimo.

Los pobres somos nosotros, los que vivimos en USA y que NO pagamos Impuesto sobre la Renta si ganamos menos de $3,000 al mes por persona (más o menos 2.300 €). En España, en cambio, pagan seguridad privada en bancos, urbanizaciones, municipales, etc. mientras que nosotros nos conformamos con la pública. Ustedes hasta envían a sus hijos a colegios privados, y mire si seremos pobres aquí en EE.UU. que las escuelas públicas nos prestan los libros de estudio previendo que no tengamos con qué comprarlos.

Supongo que, como todo rico, usted tiene un auto y está pagando un 8 ó 10% anual de seguro; si le sirve de información, yo pago sólo $345 dólares por año. Y, como a ustedes les sobra el dinero, sí pueden efectuar pagos anuales en concepto de eso que ustedes llaman IMPUESTO DE CIRCULACIÓN, mientras que acá nosotros no podemos darnos esos lujos y pagamos $15 dólares anuales por el STICKER, sin importar qué modelo de auto se maneje; pero, claro, eso es para gente de recursos.

Vamos, que usted se quedó en ESPAÑA porque es RICO. Son los pobres como yo los que nos vinimos a probar suerte a otros lados.

Bueno, le mando un abrazo, y luego me cuenta cómo les va con el nuevo presupuesto; lo que sí es seguro es que les aumentaran más los impuestos. Pero no se preocupen que la inflación se los va a diluir. Pero bueno, eso es lo de menos cuando se tiene el dinero para pagarlos. Y tengan por seguro que en el próximo discurso le van a dar un tremendo aplauso a su presidente.

Además, eso es lo que hay que pagar por vivir en la 8ª potencia mundial, el mejor lugar del mundo y tercero donde la gente se siente más feliz del planeta.

Un saludo:

Su pobre amigo inmigrante.

Fuente: Harto. Visto en el blog de Jesús Salamanca

[*ElPaso}– De la juventud y carácter de mi hermano Raúl (Corregido)

Nota.- Reedito este artículo, publicado inicialmente el 30 de marzo de 2007, para incluir la corrección que he puesto al final, y que ha llegado más de 60 años después del hecho al que se refiere.
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Carlos M. Padrón

Cuando yo tenía 17 años hacía pasar por mía alguna foto que Raúl se había tomado cuando tuvo también 17. Nuestro parecido iba más allá, sin embargo él era muy popular (carismático), extrovertido, sociable, exclusivista y un tanto hedonista, pero yo —pareciéndome más en esto a Tomás, mi otro hermano— poco tengo de popular, y soy más bien introvertido, poco dado a alternar en sociedad, más bien estoico, y antes que una boutique prefiero JCPenny.

Raúl amaba el mar, que yo detesto, y yo amo la montaña, que él detestaba; y tanto la detestaba que si por algún motivo la noche le sorprendía estando en montaña, se deprimía. Él gustaba de las flores, y yo, al igual que mi hermano Tomás, de los animales; las flores sólo me gustan si no me estorban.

Fueron notables las dotes que en su juventud exhibió Raúl para la música y el dibujo. Lo de la música se debió tal vez a la proximidad, familiar y física, con tío Pedro Castillo, pues su casa y la nuestra (la casa en la que Raúl vivió desde los 7 a los 21 años, y la misma en la que nací y viví hasta los 18) estaban una al lado de la otra, formando ángulo recto. Esa proximidad facilitó el que recibiera del tío Pedro clases de música.

Como músico, Raúl fue por años el trompeta titular de la Orquesta Power, la única que había en el pueblo de El Paso, y formando parte de ella puede vérsele en esta foto que fue tomada, según creo, en 1945:

De izquierda a derecha.

Fila delantera:  1,  José Salazar;  2,  José Agustín Toledo (Cheo Ventura);  3, Raúl Padrón;  4,  Antonio Afonso (Antonio Canón);  5,  Eliseo Calero.

Fila trasera:  1,  Ismael de Paz;  2,  Juan Díaz Díaz;   3, Vicente González (Berto el de la botica).

Y como trompeta de la Orquesta Power visitó muchas veces varios pueblos de la isla en los que esa orquesta había sido contratada para amenizar bailes, verbenas y fiesta populares. De ahí que media isla lo conociera, y que cuando tiempo después me veían a mí, que soy 14 años menor que Raúl, me decían: ”Tú eres familia de Raúl Padrón”.

Como dibujante “a mano alzada” hizo varios retratos/dibujos de los cuales sólo han llegado a mí tres, a saber:

1) Tío Pedro, el mencionado más arriba, tocando el cornetín.

Esto le granjeó a Raúl las iras del tío Pedro que no le vio la gracia al dibujito.

2) Éste, de Pilar Primo de Rivera,…. según creo recordar.

que hizo Raúl en una especie de concurso celebrado en un campamento del Frente de Juventudes, al que asistió medio obligado; un episodio que no le gustaba mucho recordar.

3) Su “opera prima”, por la que aún es recordado, que se la inspiró una carrera de caballos, deporte hacia el que siempre hubo, y hay, en La Palma mucha afición, y que suele ser el plato fuerte de las fiestas patronales. Estas carreras eran, y siguen siendo, sólo entre dos bestias (caballares o mulares), de ahí que me sorprendiera mucho ver en el cine, donde la vi por primera vez, una carrera entre varios caballos.

En la isla de La Palma, esas carreras eran de fondo, o sea, de largo recorrido y por caminos muy cuesta arriba las más de las veces, y los jinetes tenían que saber dosificar las energías de su cabalgadura. Para ello, y durante algunas semanas antes de la carrera, las corrían —entrenaban— dos o tres días cada semana por la misma vía por la que transcurriría la carrera oficial, y muchos vecinos salían a presenciar esos entrenamientos, a medir el largo de las zancadas del animal, cronometrar los tiempos que hacía entre un punto y otro, si el jinete lo llevaba o no frenado, etc.

Es el caso que en la primera mitad de los años 40 había en Los llanos de Aridane un caballo de nombre El Rancho Grande que estaba invicto en toda la Isla, y su jinete oficial era conocido por el apodo de El Cambao —tal vez porque por un defecto físico andaba como la Torre de Pisa— y, como casi todos los jinetes, era pequeño de estatura.

Para una fiesta a celebrarse en La Breña o en Mazo —no he conseguido averiguar con certeza en cuál de los dos, pero ambos pueblos están al Este de la Isla— se había pactado una carrera entre El Rancho Grande y otro caballo que, hasta donde sé, no tenía nombre propio.

El día de la carrera, cuya meta estaba en la Montaña de La Breña, la expectación fue total, pero casi a la mitad del trayecto y cuando El Rancho Grande iba punteando, en una extraña contorsión que hizo botó a El Cambao y, para asombro de todos, siguió corriendo sin jinete y mirando a ratos hacia atrás como para percatarse de cuán cerca le seguía su contendor que sufría fuerte castigo de su jinete ya que para éste era vergonzoso que no pudiera ganarle a un caballo que corría solo y, teóricamente, fuera de control.

Pero lo de “teóricamente” se quedó en eso, y no pasó a reales porque El Rancho Grande siguió corriendo por su cuenta, sin desviarse ni distraerse, todo el trayecto que le faltaba hasta la meta; traspasó ésta antes que su rival, ganando así la carrera, y sólo entonces se detuvo. Fue algo como una demostración de que perder, con o sin jinete, no era para El Rancho Grande una opción aceptable.

Las discusiones acerca de si esa victoria había sido válida o no fueron por meses el tema número uno en los bares y otros lugares públicos de media Isla, y mi hermano Raúl, inspirado sólo en lo que al respecto escuchaba de unos y otros —pues él no había presenciado la anecdótica y controversial carrera—, y a falta de testimonios gráficos (no creo exagerado afirmar que entonces no eran muchos los que en La Palma tenían cámaras fotográficas) hizo —a mano alzada, como siempre— el dibujo que sigue, que refleja con bastante exactitud el principal y anecdótico incidente de la carrera en cuestión: a todo galope, El Rancho Grande, sin jinete y sueltas sus riendas, mira hacía atrás como calculando la distancia que le separa de su competidor, que recibe castigo de su montura para que corra más rápido.

Como tampoco había entonces fotocopiadoras, todos pedían ver el dibujo de marras, y un día Mediometro, el único fotógrafo de El Paso, a quien ya mencioné en Por qué vine a Venezuela tuvo la viveza de pedirle prestado el dibujo a Raúl, y éste tuvo la falta de viveza de prestárselo sin ponerle condiciones. Mediometro fotografió el dibujo, hizo cientos de copias de la foto resultante, y las vendió a buen precio por toda la Isla,… sin darle a Raúl ni un céntimo de la ganancia así obtenida.

Un par de veces, hace muchos años y después de que Raúl había emigrado ya a América, algunos vecinos del pueblo me mostraron la foto del dibujo, todavía popular, de la famosa carrera, pero nunca había visto yo el original, hasta ahora que, a la muerte de mi hermano, me fue obsequiado, y es el que reproduzco hoy aquí. El tiempo y los dobleces han hecho estragos en él, pero aún se ve bastante bien.

***

Una de las canciones preferidas de Raúl era “My way” (A mi manera), en la voz de Frank Sinatra. La escuchaba con deleite una y otra vez aunque no entendía al detalle la letra pero sí su sentido.

Un día de lulio de 2005 recibí un PPS con la música y la letra original de “My way” cantada por Frank Sinatra. De la letra hice la traducción menos literal que pude, la intercalé en el PPS con la letra en ingles (la original), y un día que Raúl vino a mi casa lo senté frente a mi PC y mientras absorto escuchaba a Sinatra cantando “My way” iba leyendo en el monitor la traducción al español que yo había hecho para él.

Cuando terminó el PPS se levantó, y con lágrimas en los ojos y una gran determinación en su voz, quebrada por la emoción, me dijo: “Sí señor, ¡a mi manera!”.

Y a su manera vivió mi hermano Raúl hasta que al final del camino enfrentó la ‘bajada del telón’ que menciona esta canción que hoy, al cumplirse tres meses de su muerte, la he escuchado una vez más como un tributo póstumo a su memoria, deseando, más que esperando, que dondequiera que esté, esté en paz y no tenga nada de que arrepentirse por haberlo hecho,… a su manera.

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Tal parece que lo que aquí relaté acerca de la carrera que dio pie al dibujo de mi hermano es lo que ahora llaman una “leyenda urbana”, pues mi primo Pedro Bravo Padrón, coetáneo de mi hermano Raúl y persona que me merece total crédito, leyó la versión original de este artículo, y con fecha 20/11/2008 me contó lo siguiente:

Carlos, la carrera fue entre un mulo y el caballo Rancho Grande. La presencié personalmente, y puedo atestiguar que comenzó en Bajamar (después de la salida del túnel en dirección Santa Cruz de La Palma ? Las Breñas), y se desarrolló por la carretera hasta la montaña de La Breña, pasando por San Antonio de Breña Baja hasta llegar a la confluencia de la carretera que viene de San Pedro (Breña Alta).

Yo, que sólo presencié la llegada, estaba situado como a doscientos metros de la meta y vi que el mulo sí llegó, pero el caballo no apareció.

El jinete del mulo era Pedro Batista, compañero mío de primero y segundo año de Bachillerato, e hijo del dueño del mulo, quien era también dueño de un negocio que estaba justo en la unión de las carreteras de las dos Breñas.

Las informaciones posteriores fueron que el caballo tumbó al jinete, y que lograron detenerlo. Después hubo conversaciones, comentarios y discusiones en uno y otro sentido, y no sé cuál fue el final, pero de lo que si puedes estar seguro es de que el caballo no llegó a la meta, ni solo ni con jinete.

[*Opino}– El lujo tendrá que esperar… o no hay mal que por bien no venga

No hay ningún momento que sea bueno para hacer ostentación, en especial si es de ostentación de lujos que, por definición, son algo superfluo y producto de la vanidad; algo especialmente pensado por provocar envidia. ¿Es que los ricos no pueden vivir sin lujos? Claro que sí, pero si lo exhiben es para provocar envidia, para declararse superiores a quienes no tienen lo que ellos sí pueden tener.

¿En qué contribuyen a mejorar los valores humanos los productos de Ralph Lauren, Coach, Gucci o Louis Vuitton? En nada. El mundo sería un lugar mejor si ellos, u otros de igual tipo, no existieran, de ahí que no me da pena alguna que pasen apuros.

El argumento de que crean puestos de trabajo no me sirve, pues también los crea la industria de las drogas (cocaína, heroína, etc.) y no se la apoya porque lo que hace es perjudicial para la sociedad.

Esa “gente de clase media-alta que se dejaba medio sueldo en una tienda de ropa”, tampoco me da pena: que se vistan con la ropa que se consigue en las tiendas por departamentos, ropa que cumple tan bien como la de lujo con el cometido de cubrir las desnudeces y proteger de los elementos naturales. Como tampoco me dan penas las tiendas, en especial las “boutiques” —hasta el nombre me cae mal— que se ven amenazadas de cierre si esa gente no puede seguir comprándoles. Como en el caso anterior, el mundo sería un lugar mejor sin ellos, que sólo sirven para alimentar la vanidad.

¿Qué clase de preocupación tiene por el dinero una mujer “que prefiere alquilar por un mes, a 150 euros, un bolso de moda de 1.500 euros”? ¿Es acaso un bolso un artículo de primera necesidad? No, por supuesto que no; y menos si es de lujo o, mejor dicho, si es una blasfemia social, como lo es cuando hay alguien que paga por él 1.500 euros,… mientras hay millones de seres humanos que para comer cada día necesitan apenas un euro y no lo tienen.

Éstas son las aberrantes injusticias sociales que abren la puerta a movimientos políticos que terminan haciendo pagar al justo por el pecador, pero es que son de tal calibre que claman al Cielo.

Siempre sentí simpatía por los nórdicos —y las nórdicas son para mí clase aparte— por su laboriosidad y su sentido de lo simple y lo práctico. Si además rechazan el lujo, ahora les tengo abierta admiración.

Por la crisis pagaremos todos en mayor o menor medida, pero en casos como los arriba mencionados cabe decir que no hay mal que por bien no venga.

Carlos M. Padrón

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28/11/2008

Elisa Silió

La era de la ostentación ha terminado. La crisis afecta a los productos más suntuosos y obliga a esconder el exhibicionismo de los más ricos.

«Por descontado que la moda es un capricho efímero y egoísta, pero en una era tan sombría como la nuestra, el lujo debería ser defendido palmo a palmo», declaraba en 1957 a Time Magazine el diseñador Christian Dior. Un titular que hoy, con la que está cayendo en la economía mundial, no sería bien recibido.

La desvergüenza con la que se han comportado quienes han hundido las bolsas —tras asegurarse una más que sustanciosa indemnización, los llamados paracaídas de oro (golden parachute)— ha causado un gran revuelo público.

Escandaliza que Stanley O’Neal, presidente de la ruinosa Merrill Lynch, cargase a las cuentas de la empresa 357.000 dólares en 2007 en gastos de avión y auto para uso particular, antes de abandonar este octubre el barco con 161 millones de dólares más en su abultada cartera. O que los máximos directivos de AIG celebrasen en un lujoso hotel de California el rescate del Tesoro estadounidense con una sesión de tratamientos y masajes de 400.000 euros a costa de los contribuyentes. Por no hablar de las críticas que despertaron los ejecutivos de General Motors, Ford y Chrysler, al borde de la bancarrota, que acudieran a la reunión en el Capitolio a solicitar ayudas en avión privado, en vez de en líneas comerciales.

A una fábrica con riesgos de quebrar, el dueño no puede llegar con el último Maserati. No es momento de hacer ostentación cuando millones tienen que hacer grandes esfuerzos para llegar a fin de mes. Por eso se encadenan los gestos. El modisto Marc Jacobs, acostumbrado a dar una fiesta por todo lo alto todos los años para 800 personas en el Rockefeller Center, ha cancelado la de 2008 «por el clima financiero». O en Barcelona, al benéfico baile Gala Austria —180 euros el cubierto— las mujeres, más discretas, optaron por no lucir sus mejores joyas. No procede.

Los ricos de siempre consumen el lujo con prudencia, conscientes de que resulta políticamente incorrecto; a las fortunas surgidas al albor del ladrillo o la especulación bursátil, hace meses que no les cuadran las cuentas y no compran impulsivamente, y la clase media-alta, que se permitía algún caprichito, hoy opta por ahorrar algo. Así en Occidente y Japón el lujo extremo parece ser el único que no se tambalea.

Este año el consumo de lujo subirá un 3% —frente al 9% en 2006 y del 6,5% en 2007— y entrará en recesión en 2009, según el séptimo Estudio de Mercado de Bienes de Lujo, realizado por la Bain & Company. El próximo año las ventas globales de estos bienes descenderán un 7% a un tipo de cambio constante, y del 2% a un tipo de cambio corriente. Entre las marcas más afectadas estarán Ralph Lauren y Coach, mientras que Gucci o Louis Vuitton se mantendrán estables, según el informe.

Hace un año, el mercado del lujo en España experimentaba un crecimiento de entre el 15% y el 20%. Atraídas por los cantos de sirena, muchas grandes firmas —Tiffany, Marc Jacobs u Óscar de la Renta, en Madrid y Bulgari o Hermés en Barcelona— planearon inaugurar sucursal en el país. Su apertura coincide hoy con el cataclismo de las bolsas en el mundo, y reina el desconcierto. «Los planes de abrir una tienda se hacen con cinco años, se alquila con tiempo el local y se adquieren compromisos.

No se puede retrasar», explica Susana Campuzano, directora del Programa Superior de Gestión de Empresas del Lujo del IE Business School. «Estudios internacionales señalan que en España nos gusta el lujo —no como los nórdicos, que lo rechazan—, pero nos parece que es para otros. No ha habido cultura del perfume o de invertir en cremas», continúa.

Pero sin duda el sector más zarandeado está siendo el automovilístico. De enero a mayo se vendieron alrededor de un 30% menos de Porches o Lexus, y ningún Lamborghini, frente a los cinco del mismo periodo de 2007, según la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones. Mientras que la presentación mundial de nuevos modelos de Volvo o Chrysler se está aplazando, la flota de autos de lujo de segunda mano no deja de crecer. Los dueños de los todoterrenos —muchos en manos de reyes del cemento— tienen dificultades para afrontar su elevado consumo de gasolina o pagar su seguro a todo riesgo. «Los gastos mensuales de un auto de lujo son entre un 20% y un 30% mayores que los de uno de gama media», contabiliza el director general de Auto Scout24, Gerardo Cabañas.

«Había gente de clase media-alta que se dejaba medio sueldo en mi tienda de ropa. Ahora hay días que no entran más de cinco personas. De seguir así, y tal y como están los alquileres en los barrios de lujo, tendremos que cerrar», cuenta el dueño de una boutique de Madrid que vende varias marcas exclusivas.

Sin embargo, en paralelo han salido al mercado nacional varias revistas sofisticadas (Robb Report, Per se, Revista GP Millonaire o Special Class BCN), se ha constituido el primer holding de empresas de lujo —el grupo AB Diseño y Moda— y una iniciativa de capital riesgo a la medida del mundo de la moda española, Brand Capital Made in Spain.

«Cuando en los viejos tiempos las marcas de artículos de lujo eran empresas de propiedad privada, a los propietarios les preocupaba obtener beneficios, pero el objetivo principal de la casa era poder producir los mejores artículos posibles», recuerda la corresponsal del Newsweek Dana Thomas, en su libro “Deluxe. Cuando el lujo perdió su esplendor” (Ediciones Urano, 2008). «Hoy se coleccionan como cromos, se exhiben como objetos de arte y son blandidos como iconos. Se ha desviado el foco de lo que es el producto a lo que representa».

«Las marcas más internacionales y diversificadas serán las más resistentes», apunta Claudia D’Arpizio, autora del estudio de Bain & Company. Japón (12% del mercado) ya ha entrado en recesión y perderá este año un 7% de las ventas; Europa (38% del mercado) avanza un 5% en 2008 por el empuje de los países del Este, y EE UU se ha estancado, como tras el 11-S, por el alto valor del euro y las sub-prime. La previsible alza del dólar y el yen favorecería al mercado de esos países en 2009.

«Es imposible predecir lo que pasará», dice Pedro Nueno, profesor del IESE. «Rusia y China pueden compensar las pérdidas en los otros mercados. Los dos se están abriendo a unos ritmos brutales y tienen una sociedad tremendamente marquista». Sufrirán, dice, «las empresas muy locales, no las casas de moda con muchas licencias. Y aquellas marcas que aún no son conocidas en los países emergentes y que quieran establecerse».

«El lujo crece todo lo que quiera sirviéndose de la imagen, pero cuando viene una crisis le zarandea en lo que no le corresponde. Por eso en Hermés, o la alta relojería suiza, que tienen cola porque hay más demanda que oferta, no notan la crisis», razona Campuzano, también directora de la empresa Luxury Advice. «El 50% de los compradores son lo que se llama excursionistas —consumen entre uno y tres productos al año— y esos desaparecen en momentos como éste».

En tiempos revueltos hay también quien, desconfiado de los bancos, sostiene que hay que vaciar las cuentas y despilfarrar. «Muchos decepcionados con sus asesores financieros, que han visto desaparecer parte de sus fondos han decidido gastar más que nunca», declaró Klaas Simon Obma, uno de los responsables de la exitosa Feria para Millonarios de Munich, que visitaron el pasado octubre 20.000 personas.

Más exclusivo fue en mayo (antes del desplome) el primer Luxury Market celebrado en España, con el castillo de Peralada como escenario, al que acudieron 40 expositores y 1.800 clientes. «No queremos hacer un show, sino un evento exclusivo, y hemos cumplido las expectativas. Hasta se ha vendido maquinaria de gimnasio en oro. De hecho, vamos a crecer. Al rico de siempre no le afecta la crisis, e incluso se está reactivando dinero que estaba en los bancos», asegura Juan Maiz, socio de la feria. En Iberjoya, por el contrario, los expositores reconocieron haber abaratado costes al incluir menos piedras y gemas de menor tamaño.

«Si se percibe un riesgo social, físico o económico siempre afecta al consumo. No sé si es una estrategia de mercadotecnia o una realidad cuando las marcas dicen que no se resienten la crisis», dice María Justina March, profesora de Psico-sociología del Consumo en la Universidad de Elche. «Hace 50 años, en España la gente luchaba por sobrevivir; hoy se orienta al deseo. Si uno no puede ya comprarse el bolso caro, se compra la imitación», dice su colega de la Universidad Rey Juan Carlos I de Madrid, Ana Martínez.

La empresa Look and Stop alquila hoy un 38% más de bolsos exclusivos que en enero, y han bajado en algo las ventas. Además, hace seis meses puso en marcha la compra de estos accesorios a sus clientas y está siendo un éxito. «No es un quiero y no puedo. Son mujeres que están preocupadas por el dinero y que prefieren alquilar por un mes, a 150 euros, un bolso de moda de 1.500 euros. Saben que se van a cansar». El alquiler de joyas también ha subido, como el depósito de alhajas de Caja España, que ha aumentado un 17% en 2008.

Los que nunca empeñarán sus joyas son los clientes de la catalana Alberta La Grup. «Son gente con casas por medio mundo a los que ha afectado la crisis en bolsa, pero no a su forma de vida», cuenta Lourdes Carbó. Su agencia organiza a estas familias la mudanza, los regalos de navidad o la búsqueda de un mayordomo por unos honorarios que van de los 1.200 a los 3.500 euros mensuales. Carbó sólo recuerda como excepcional que unos padres han pedido unos regalos menos espectaculares para su hijo por su cumpleaños, con el propósito de que sea consciente de la crisis. «Lo que ha bajado en un 20% o un 30% son los servicios a empresas. Si se recortan presupuestos lo notamos todos», añade.

El alquiler de aviones privados también está a la baja. Si se ajustan dietas a los empleados, la directiva debe dar ejemplo y viajar en vuelos comerciales. Por eso en Taxijet, compañía más barata y menos lujosa, que empezará a operar en marzo, están sorprendidos de la respuesta positiva. En las limusinas se da la tendencia contraria, aunque se contratan por menos tiempo.

El modisto Tom Ford augura malos tiempos: «Aquí en Occidente estamos acabados, nuestro momento llegó y pasó… Es el inicio del renacimiento de culturas que históricamente han adorado el lujo y no han podido mantenerlo por mucho tiempo». Es cuestión de confianza. Una ejecutiva de Hong Kong es capaz de gastar casi todo el sueldo en un bolso, convencida de que no le van a faltar oportunidades. ¿Quién lo haría en Nueva York o Madrid?

Fuente: El País

[*UA}– PADRONEL ha superado el MILLÓN DE VISITAS

Carlos M. Padrón

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Cuando el 22 de mayo de 2006 arrancó Padronel —en cuya gestación intervinieron mi amigo Jairo, que me dio y demostró la idea, y luego mi hija Elena que insistió en que la pusiera en práctica— no tenía yo ni remota sospecha de las sorpresas que este blog iba a depararme, ni que muchas de ellas serían problemas de mayor o menor gravedad, pero problemas que me causaron preocupación y cuya solución tomó bastante tiempo.

Desde su inicio, Padronel ha tenido cuatro alojamientos diferentes, ha estado bajo dos programas diferentes y no compatibles entre sí, y ha presentado tres distintos formatos. El que ahora presenta es —por sobriedad, claridad y carencia de elementos decorativos o superfluos— el que menos me disgusta de entre los permitidos por su alojamiento actual, que tampoco es el de mi agrado pero el único, de entre los que conozco, que minimiza el riesgo de problemas técnicos, y de los para mí dolorosos bloqueos (corte total de acceso al blog) supuestamente debidos a que las muchas visitas causan congestionamiento en el CPU (computador servidor) del alojamiento de turno.

Esto no obstante, las visitas han ido en aumento, y aún la primera versión de Padronel, alojada todavía en mi dominio, sigue recibiendo un promedio de 3.500 visitas por semana —que cuentan también para el cómputo— a pesar de que se quedó obsoleta desde el 04/07/2008 y de que está mutilada, pues perdió sus imágenes cuando se hizo la migración del blog a un alojamiento diferente y bajo un programa diferente.

La parte buena es que cuando el 22/05/2007 cumplió Padronel un año de vida habiendo recibido más de 110.000 visitas y, para celebrarlo, mi hija Alicia me hizo una ilustracióncomo también hizo la que encabeza este post­ (¡gracias, hija!)—  no pensé que en tan sólo 18 meses más alcanzara el millón de visitas, a pesar de los bloqueos ya mencionados, que lo tuvieron  fuera de servicio por un total de casi tres semanas.

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Esto se explica porque su cobertura ha crecido tanto que pasa de medio mundo, llegando a una o más ciudades —cada una con una cantidad de visitantes que a veces ha pasado de 100— de todos los países de América y de la mayor parte de los de Europa, sean o no de habla hispana —Rusia y Ucrania incluidos—, de algunas regiones tan aisladas como Alaska y Newfoundland, y de otros países para mí tan sorprendentes como Ruanda, Mozambique, Kenya, Etiopía, Yemen, India, Israel, Camboya, Tailandia, Filipinas, Japón, Corea, Singapur, Australia, Nueva Caledonia, Nueva Zelanda,… y un punto en el Golfo de Guinea que, según todos los indicios, no es un país ni una ciudad sino un portaviones useño que tiene algo que ver con el Medio Oriente.

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Cobertura de las 24 horas inmediatas anteriores a la publicción de este artículo.

Y esa gran cobertura es la parte buena, no tanto por la cantidad de visitantes sino porque todos ellos, dispersos por el globo, han tenido que saber de la existencia de mi pueblo natal, El Paso y , por lo menos, dónde está ubicado, y tal vez hasta hayan leído algo de su historia, costumbres, leyendas, personajes, etc., que, repito, es lo que más me interesa.

¡Mil gracias a todos esos visitantes, en particular a los asiduos!

 

[*Opino}– La obsesión femenina por los senos «perfectos»

El entrecomillado en “perfectos” lo puse yo, pues los implantes mamarios distan mucho de resultar en un seno perfecto.

A leguas se nota que los senos que muestra la foto que acompaña a este artículo, tan bien redondeados y enhiestos, son falsos, y sigo sin poder entender por qué a las mujeres les gusta algo así que, al menos a mí y a muchas otras personas que conozco —tanto hombres como mujeres— nos resulta feo y repulsivo.

El artículo dice que lo hacen para ser más atractivas a los hombres; no lo creo, es para competir con otras mujeres.

Sólo entendería que lo hicieran quienes han sufrido la extirpación de seno(s), siempre que optaran por algo de tamaño discreto.

Además, en los primeros puestos del ranking de los países en que más implantes mamarios se hacen tiene que estar Venezuela, pues aquí la implantación de tetas de silicona es algo que se ve a diestra y siniestra, y en mujeres de hasta las clases sociales de muy poco poder adquisitvo..

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16 Noviembre 08

A. Jiménez

Las brasileñas prefieren tallas más pequeñas, como una 85, mientras que las italianas y españolas se decantan por la 95 o la 100.

Tras un crecimiento de un 10% anual en el último lustro, la crisis financiera ha provocado en 2008 una caída de cerca del 15% en las ventas de prótesis para aumentar los senos. Por otra parte, surgen nuevas alternativas a la silicona, como remodelar el busto con grasa de las “cartucheras”.

Despierta algo más que las pasiones pero, bien por exceso o por defecto, y por la gravedad —que también hace lo suyo— cada vez más mujeres se lanzan directas al bisturí para “colocar” o aumentar la talla del sujetador. Al menos, así lo apuntan las últimas estadísticas.

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Cerca de 55.000 prótesis de silicona vendidas en España anualmente dan fe de la popularidad de este fenómeno, que ha aumentado en los últimos años. De hecho, según han revelado fuentes del sector, en el último lustro el incremento en el mercado ha sido de un 10% anual. No obstante, con motivo de la galopante crisis económica, entre 2007 y 2008 las cifras han dado un giro y se está registrando un descenso de cerca del 15% aproximadamente.

Números arriba o abajo, las españolas echan cuentas y se las ingenian para permitirse un pecho perfecto. Por eso, España es el país de la Unión Europea que implanta más prótesis mamarias, y el cuarto en el mundo, detrás de Estados Unidos, México y Argentina [1]. El motivo es que, a fin de cuentas, mostramos más nuestro cuerpo que los vecinos del norte.

Se insiste, además, en que el aumento mamario mediante prótesis, técnicamente denominado mamoplastia, es una de las intervenciones de cirugía plástica más populares en nuestro país. Y el perfil más frecuente que acude a consulta está entre los 20 y los 35 años, aproximadamente. Las primeras, porque comienzan una vida activa en sus relaciones de pareja y quieren estar atractivas, y las segundas porque, tras el embarazo, su geografía corporal se ha visto alterada y sus senos ya no son lo que eran.

El perfil tiene que ver con el gusto y usos de los diferentes países. No se tiene el mismo concepto en Brasil que en Italia o España. En el primero el socialmente aceptado es un volumen medio-bajo, porque hace más calor, el cuerpo se expone más al sol y no resulta cómodo ni estético un volumen de 110, por ejemplo. Para sentirse cómoda, la mujer prefiere una 85-90.

Por el contrario, las españolas eligen una talla normal, entre 90 y 95, pero raramente una 100. Las italianas, las más exhuberantes, se decantan por algo más llamativo, por encima de la 100 de talla.

Lo último

Desde la polémica desatada hace más de una década en los Estados Unidos a consecuencia de las “chapuzas” que se registraron en manos de profesionales poco calificados en clínicas fraudulentas, las cosas han cambiado, y a raíz de este problema se cuestionó el uso de silicona y se quiso sustituir por aceite de soja, algo que fue retirado por las autoridades. Otro de los problemas que dieron mala fama a la silicona fue que antes se temía que las prótesis enmascararan el cáncer, pero ahora existen mamografías de alta resolución capaces de distinguir las prótesis de los nódulos.

Una de las innovaciones que se plantean es la que en países como Japón a se ha aplicado hasta ahora mujeres mastectomizadas, y ahora en España también para aquéllas que desean aumentar o embellecer sus senos. Se trata de reconstruir las mamas extrayendo células de la grasa abdominal o del muslo de la propia paciente.

La medicina regenerativa representa el futuro, como extraer mediante una simple aspiración las celulas grasas —los adipocitos, hasta ahora vistos sólo como implicados en el desarrollo de las antiestéticas cartucheras— de la cadera de la paciente y reinyectarlas en su pecho; el resultado es más natural.

Esas céluas grasas se introducen sobre el plano muscular, creando un depósito de células vivas con capacidad de crecimiento. Los fracasos de hace unos años se debían al manejo inadecuado de estos trasplantes, y a la inyección de grandes volúmenes en una sola sesión, que determinaban la “asfixia” y muerte celular. Pero esto ya está superado, y ahora se inyectan adipocitos, preferiblemente adipocitos “jóvenes” (pre-adipocitos) en las cantidades apropiadas, y éstos se desarrollan adecuadamente.

Es una cirugía ambulatoria, mínimamente invasiva, que no precisa de grandes incisiones ni para obtener el tejido ni para insertarlo y que minimiza los efectos propios de una intervención, al tratarse de injertos de la grasa de la propia paciente.

Recientemente, ha salido a la luz con una denominación un tanto pintoresca: el “mamolifting con lipofilling”. No obstante, los profesionales advierten de la importancia de ser precavidos y no dejarse llevar por la publicidad, pues con este tipo de cirugía, además de resultar muy cara, pueden formarse calcificaciones. Todavía hay que trabajar mucho y con cautela al respecto, pues cando se inyecta la grasa, parte se transforma en quistes oleosos (de aceite) y parte se va a calcificar. Y esas calcificaciones pueden enmascarar un tumor mamario.

Ante el “boom” de lo mínimamente invasivo, otra de las variantes de aumento del busto es el gel de ácido hialurónico no animal. Se trata de un gel denso que se introduce por una cánula donde iría la prótesis. Basta una pequeña sedación, y no requiere hospitalización alguna. Los resultados son inmediatos, aunque el tamaño nunca será el mismo que con un implante. Esto es, el volumen que se alcanza es de aproximadamente 120 centímetros cúbicos, frente a los 400 que puede tener una prótesis.

Se trata de un método eficaz para aquellas mujeres que sólo deseen que sus senos aumenten un poco de tamaño. Los resultados son óptimos, pero, aunque dura, no es un aumento permanente: a los dos años ha desparecido por completo. Es pan para hoy y hambre para mañana, porque al final se reabsorbe.

Grasa, células madre, geles… y suero salino. Todo con tal de lucir un busto merecedor de las miradas más descaradas e indiscretas. Así, otra variante consiste en introducir detrás del músculo pectoral y a través del ombligo, una envoltura, una especie de “bolsita vacía”, que se rellena con la cantidad deseada de este suero. No está muy extendido este método, y el tacto que queda es desagradable y no resulta natural.

Una vez levantado el polvo de las críticas, por el momen
to, lo mejor es decantarse por lo tradicional, aunque perfeccionado: las prótesis de gel de silicona cohesivo, introducidas través de una pequeña incisión debajo de la areola. La dudas en este caso se ciernen sobre el dilema de si podrán amamantar a sus hijos. La mujer interpreta erróneamente como mama todo lo que es el pecho, pero como la prótesis se coloca detrás de la glándula mamaria, y el resto es grasa, lo que puede ocurrir es que fabrique menos leche.

Para evitar males mayores, es imprescindible hacer revisiones anuales después de colocar un implante, ues éstos no se garantizan de por vida; generalmente duran unos diez años aproximadamente. Las de suero salino, de hecho, duran menos, unos cuatro años.

Informarse bien y acudir a una buena clínica es tarea primordial antes de tomar cualquier decisión, porque la ignorancia es atrevida y puede jugar una mala pasada.

LR