[Hum}— Refranero culto

  • Relátame con quién deambulas y te manifestaré tu idiosincrasia. (Dime con quién andas y te diré quién eres)
  • A perturbación ciclónica en el seno ambiental, rostro jocundo. (Al mal tiempo, buena cara)
  • Al H2O que no has de ingurgitar, permítele que discurra por su cauce. (Agua que no has de beber, déjala correr)
  • Ocúpate de la alimentación de aves córvidas, y éstas te extirparan las corneas, el iris y el cristalino. (Cría cuervos y te sacarán los ojos)
  • El globo oftálmico del poseedor, torna obeso al bruto vacuno. (El ojo del amo engorda el ganado)
  • Quien a ubérrima conífera se adosa, óptima umbría le entolda. (El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija)
  • A equino objeto de un obsequio no le periscopees el incisivo. (A caballo regalado no le mires el diente)
  • El rumiante propende al accidente orográfico. (La cabra tira al monte)
  • Traslademe yo a temperatura debidamente elevada, demuestre el vulgo su regocijo. (Ande yo caliente, ríase la gente)
  • No existe adversidad que por sinecura no se trueque. (No hay mal que por bien no venga)
  • La ausencia absoluta de percepción visual torna insensible al órgano cardiaco. (Ojos que no ven, corazón que no siente)
  • Al andar maltrecho, implicarle premura. (Al mal paso, darle prisa)
  • Más vale plumífero en cavidad carpo-metacarpiana que la segunda potencia de 10 surcando el etéreo infinito. (Más vale pájaro en mano que ciento volando)
  • Congregación de empresarios ganaderos, res ovina fenecida. (Reunión de pastores, oveja muerta)
  • No se encuentra la oquedad calenturienta para manipulaciones reposteriles. (No está el horno para bollos)
  • A sonidos cacofónicos pronunciados por mentes hipertróficas, mis trompas de eustaquio permanecerán en profundo estado de catalepsia. (A palabras necias oídos sordos)

[Opino}— Hasel, Hásel y Hasél, ¡pobre Gramática!

23-02-2021

Carlos M. Padrón

A raíz del desastre causado por la detención de ese bípedo chavistoide, la prensa española está llena de artículos al respecto que no coinciden en la grafía para ese nombre. Algunos lo ponen sin tilde, otros ponen el tilde en la a y otros en la e. Copio abajo un par de ejemplos.

Ocurre que, según la gramática española, si la pronunciación correcta de ese nombre o apellido (no importa lo que sea) es con acento fonético en la e, no requiere tilde, como no lo requieren mantel, plantel, granel…

Si la pronunciación es con acento fonético en la a, sí requiere tilde, como lo requieren pádel, níquel, diésel…

Pero tal parece que estas “minucias” poco importan a quienes hoy en día escriben en los medios digitales o impresos.

[LE}— La voz «astroturismo» se escribe en una palabra

La voz astroturismo, que alude a una modalidad de turismo que consiste en observar los astros del cielo nocturno, se escribe en una palabra, sin espacio ni guion.

Uso inadecuado

• Los aficionados al astro-turismo encontrarán el lugar idóneo para observar las estrellas.

• El ayuntamiento lleva varios años apostando por el Astro-turismo.

• Se han instalado observatorios que en los últimos años han atraído a científicos y astro turistas.

Uso adecuado

• Los aficionados al astroturismo encontrarán el lugar idóneo para observar las estrellas.

• El ayuntamiento lleva varios años apostando por el astroturismo.

• Se han instalado observatorios que en los últimos años han atraído a científicos y astroturistas.

Esta actividad, también llamada turismo astronómico, busca atraer a especialistas y aficionados no sólo por sus aspectos lúdico y científico, sino también para resaltar la naturaleza y la cultura de los posibles destinos de los viajes.

El nombre de astroturismo está formado con la anteposición a turismo del elemento astro-, cuyo significado, según el diccionario académico, es ‘astro’, ‘estrella’. Al funcionar como prefijo, lo adecuado es que vaya unido a la palabra que le sigue, como en astronauta o astrobiología. Además, al ser un nombre común, no necesita mayúscula.

Fuente

[Hum}— Enfermeras

Dos enfermeras que trabajaban en el mismo hospital se encuentran durante el descanso para tomar café.

”¿Cómo te ha ido el día hoy, amiga?”, le pregunta una a la otra.

”¡De terror! Tres partos, dos infartos…Hasta ahora no he podido tener ni un minuto de descanso. ¿Y tú?”

”Yo, de lo mejor: de cuarto en cuarto haciendo chequeos de rutina a los pacientes, más nada”.

”Oye, ¿y qué haces con ese termómetro en la oreja?”

”¡Ay, coño! ¡Ya le dejé el bolígrafo metido en el culo a un paciente!”

[Canarias}— "A qué sabe La Palma" / Justo R. Pérez Cruz

21/02/2021

A qué sabe La Palma

                 – I –

La Palma sabe a almendrado,
a queso y a malvasía,
a rumor de poesía
y a huerto recién cavado.

Sabe a mojo colorado,
sabe a ñame y rapadura,
sabe a salitre y dulzura,
sabe a atardeceres rojos,
sabe a mirarte a los ojos
contemplando tu hermosura.

                 – II –

La Palma sabe a cabrilla,
a vieja y a camarón,
sabe a lapa y escaldón
sabe a caldero en la orilla.

Sabe a la vida sencilla,
sabe a monte y a pinar,
sabe a la flor de azahar
y a su aroma en el sendero,
sabe a decir un te quiero
junto a la orilla del mar.

                 – III –

La Palma sabe a boniato,
sabe a mango y a papaya,
sabe a durazno y pitahaya,
sabe a pasar un buen rato.

Sabe a escuchar el relato
de los cuentos del abuelo,
sabe al fruto en el ciruelo
que en la huerta se divisa
al ondear de la brisa
cuando juega con tu pelo.

                 – IV –

La Palma sabe a verano,
a gofio y a chicharrones,
a flores en los balcones
y son de Punto Cubano.
 
Me sabe al higo temprano,
me sabe al tuno de invierno,
sabe al olor fresco y tierno
de hierba recién cortada,
sabe a la tierna mirada
que da el cariño materno.

                 – V –

La Palma sabe a turrao,
a almendras garrapiñadas,
sabe a papas arrugadas,
sabe a pescado salao.

A sentarse en el callao
pa’llamar una morena,
me sabe a la luna llena
para ir a los cangrejos
y a cuando te tengo lejos
y no soporto la pena.

                 – VI –

La Palma sabe a hortelana,
sabe a salvia y a pasote,
a bollo y a marquesote
con el café en la mañana.

A tomillo y mejorana
en la orilla del sembrado,
a disfrutar a tu lado
de una vida sin engaños,
a ver que pasan los años
y aún me siento enamorado

                 – VII –

La Palma sabe a listán
sabe a albillo y negramol
me sabe a andar bajo el sol
por la arena del volcán.

La Palma me sabe a pan,
me sabe a mojo de queso,
me sabe al dulce embeleso
que da el licor de café,
me sabe al momento en que
nos dimos el primer beso.

                 – VIII –

La Palma sabe a membrillo,
a orégano y salmorejo,
sabe a carne de conejo
y a sopa de picadillo.

A asar en la hoguera el millo
para comerlo con calma,
a quererte con el alma
viviendo cosas hermosas.
A tantas y tantas cosas
a mí me sabe La Palma.

Biografía del autor

Justo R. Pérez Cruz
Catedrático de Física Aplicada
Facultad de Física
Universidad de La Laguna
Canarias

Cortesía de Roberto González Rodríguez

[LE}— «Sobreexposición de los hijos», mejor que «sharenting»

Las expresiones sobreexposición de los hijos o sobreexposición filial pueden emplearse en español en lugar de la voz inglesa sharenting, que describe la conducta de los padres que comparten de forma constante imágenes de sus hijos en internet.

Uso inadecuado

• Sharenting: el descuido comienza en casa.

• Los peligros del sharenting: ¡dejad de contar mi vida en las redes!

Uso adecuado

• Sobreexposición de los hijos: el descuido comienza en casa.

• Los peligros de la sobrexposición filial: ¡dejad de contar mi vida en las redes!

Este término inglés es un acrónimo de to share (‘compartir’) y parenting (‘crianza’), y aparece definido en el diccionario Collins como ‘la práctica de los padres de usar las redes sociales para comunicar abundante y detallada información sobre sus hijos’. Por lo tanto, un equivalente válido de este anglicismo puede ser sobreexposición (o sobrexposición, con una sola e) de los hijos o filial.

En el caso de que se prefiera mantener la forma inglesa sharenting, lo adecuado es escribirla en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entrecomillada.

Fuente

[Hum}— Historia de unas gafas

Mi amigo Paco se vino a Madrid, sabiendo que su novia necesitaba unas gafas, y encontrando la ocasión de comprarle unas muy bonitas y baratas, entró en una óptica.

Después de ver varios modelos, se decidió por unas. La dependienta se las envolvió, pero Paco, al marcharse, en lugar de coger la bolsa con las gafas cogió otra muy parecida y se la llevó. Esta otra bolsa contenía unas bragas, que seguramente alguna clienta que las compró en la tienda de al lado había olvidado sobre el mostrador de la óptica.

Paco no se dio cuenta de su equivocación, y, contento con su compra, se fue a Correos y le envió el paquete a su novia, junto con una cariñosa carta.

Su novia recibió el paquete y se quedó muy extrañada por el contenido, y más cuando leyó la carta que decía así:

«Querida Irene:

Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la falta que te hacen, ya que llevas mucho tiempo con las que llevas puestas y éstas son cosas que deben cambiarse de vez en cuando.

Espero también haber acertado en el modelo. La dependienta me dijo que era la última moda, y me enseñó las suyas, que eran iguales. Entonces yo, para comprobar que eran ligeras, me las probé allí mismo. ¡¡No sabes cómo se rió la dependienta!!, porque esos modelos femeninos quedan graciosos en los hombres, y más en mí, que ya sabes que tengo los rasgos muy alargados.

Una chica que había allí me las pidió, se quitó las suyas y se puso éstas para que yo viera el efecto que producían. Como las vi estupendas, me decidí y las compré.

Póntelas y enséñaselas a tus padres, a tus hermanos, a tus amigos, en fin, a todo el mundo, a ver qué dicen al vértelas puestas. Al principio te sentirás muy rara, acostumbrada a llevar puestas las viejas, y más ahora que has estado un tiempo sin llevar ningunas.

Póntelas para ir cómoda a la calle, y todo el mundo va a notar que las tienes. Si te están muy pequeñas me lo dices, pues, si no, te van a dejar marca cuando te las quites. Ten cuidado que no te estén grandes, no vaya a ser que vayas andando y se te caigan al suelo. Llévalas con cuidado, y, sobre todo, no vayas a dejártelas olvidadas por ahí y las pierdes, pues bien sé que tienes la costumbre de llevarlas en la mano para que todos vean así tus encantos, y lo guapa e interesante que te ves sin ellas. En fin, cariño, estoy deseando vértelas puestas.

Creo que éste es el mejor regalo que podría hacerte.

Un beso,

Paco»