[Canarias}> La huella del volcán de La Palma: imágenes de un año convulso

La huella del volcán de La Palma: imágenes de un año convulso

El 19 de septiembre de 2021 el volcán de Cumbre Vieja explotaba en la isla de La Palma. Durante más de 85 días aterrorizaría a sus habitantes y conmocionaría al mundo. Un año después, aún quedan heridas sin cerrar: familias sin hogar, centros turísticos inactivos por los gases, y la producción de plátanos bajo mínimos. Éstas son imágenes de entonces y de ahora

[LE}> «Contra todo pronóstico», no «contra pronóstico»

La construcción adecuada para referirse a que ha sucedido algo que era improbable es contra todo pronóstico, no contra pronóstico.

Uso inadecuado

  • El Reus Deportiu Virginias se impuso contra pronóstico al Deportivo Liceo.
  • Se medirá a la sorprendente México, que venció a Alemania contra pronóstico.
  • Fue un logro contra pronóstico, pero de milagro tuvo poco.

Uso adecuado

  • El Reus Deportiu Virginias se impuso contra todo pronóstico al Deportivo Liceo.
  • Se medirá a la sorprendente México, que venció a Alemania contra todo pronóstico.
  • Fue un logro contra todo pronóstico, pero de milagro tuvo poco.

Según indica la Gramática de la lengua española, ‘contra todo pronóstico’ es una locución que sigue el esquema «preposición + todo + sustantivo», al igual que otras como ‘a toda vela’ o ‘de toda índole’. No es adecuado, por tanto, omitir la palabra ‘todo’ en esta expresión.

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[ElPaso}> Personas y personajes. 1967. Cuatro en "Boca de la carretera"

  • Cuándo: 1967
  • Dónde: En el punto que llamábamos “Boca de la carretera”, que sería el cruce entre la hoy Av. Islas Canarias y la calle Manuel Taño, la principal

1967. Cuatro en Boca de la carretera

De izquierda a derecha:  1. Jesús Manuel Calero Afonso;  2. Antonio Jesús Pino Capote;  3. Dionisio Manuel Santos Acosta;  4. Juan Antonio Pérez Monterrey

Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.

Fuente. Nombres y datos, cortesía de Roberto Perera Díaz

[LE}> «Primer ministro» o «primera ministra», mejor que «premier»

La expresión primer ministro (o primera ministra) es la más adecuada en español para referirse al jefe (o la jefa) del Gobierno de un país, preferible a la palabra inglesa premier.

Uso no recomendado

  • El sucesor de Boris Johnson como premier se conocerá el 5 de septiembre.
  • Los conservadores escogerán a su nuevo líder y, por lo tanto, el nuevo premier del Reino Unido.
  • Cómo llegó al poder Sanna Marin, la premier de Finlandia.

Uso recomendado

  • El sucesor de Boris Johnson como primer ministro se conocerá el 5 de septiembre.
  • Los conservadores escogerán a su nuevo líder y, por lo tanto, el nuevo primer ministro del Reino Unido.
  • Cómo llegó al poder Sanna Marin, la primera ministra de Finlandia

Según los principales diccionarios de inglés, el vocablo ‘premier’ significa ‘primero, principal’ y ‘primer ministro, especialmente el de Gran Bretaña’, caso este último en el que funciona como forma abreviada de la expresión prime minister.

Si bien algunos diccionarios de uso españoles recogen este término, su empleo es innecesario, según indica el Diccionario panhispánico de dudas.

Se recuerda, además, que el femenino adecuado para este cargo es ‘primera ministra’ (y no ‘primer ministra’ ni ‘la primer ministro’) y que, de acuerdo con la Ortografía de la lengua española, esta dignidad se escribe con las iniciales en minúscula.

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[Canarias}> Los cronistas de la primera circunnavegación / Luis García Rebollo

04/09/2022

Luis García Rebollo*

Los cronistas de la primera circunnavegación

Los notarios oficiales de la histórica expedición de Magallanes y Elcano que en 1519 hizo escala en Tenerife fueron cinco funcionarios nombrados por la Casa de Contratación con el consentimiento del rey

La primera circunnavegación del mundo fue sobre todo una gesta científica, además de náutica. De la mano del entonces más importante centro científico del mundo: la Casa de Contratación de Sevilla para las Indias, las Islas Canarias y el África atlántica. Fruto de una larga tradición que se remonta a San Isidoro, que ya en la Hispania visigoda potencia los estudios de cosmología y ciencias naturales.

Y más tarde a Alfonso X el Sabio que funda en Toledo la Escuela de Traductores, donde reúne a los mejores sabios de la época para trabajar en un proceso de recopilación científica nunca antes conocido en Europa, traduciendo al latín los textos recogidos por árabes y judíos de la cultura clásica barrida tras la caída del imperio romano.

Promotor también de Las Siete Partidas de 1265 sobre la base del derecho romano de Justiniano, pocos años después de que la primera armada Castellana tomara Sevilla rompiendo el puente de Triana. Ciencia, ley y barcos que harían de Castilla una gran potencia marítima en los siglos que siguieron y en el comercio hanseático.

Tras su fundación en 1503 por los Reyes Católicos, la Casa de Contratación pasa a concentrar todo el desarrollo de las ciencias astronómicas para la navegación de altura, la elaboración de cartografía y derroteros, la fabricación de instrumentos y la formación de pilotos, además de la organización de las expediciones a ultramar. Cuyo equivalente en la carrera espacial podría ser, para hacernos una idea, la National Aeronautics and Space Administration (NASA).

En ese sentido, decir que el proyecto de llegar a la Luna había sido concebido por el comandante del Apolo XI, Neil Armstrong, olvidando los Apolos anteriores, vendría a sugerir el mismo exceso que sostener que el proyecto de llegar a las islas de la especiería había sido concebido por Magallanes.

Cuando éste desplazó al piloto de la Casa de Contratación, Esteban Gómez, quién había pedido antes al Emperador capitanear esa expedición. Y antes que ellos, Juan Díaz de Solís, Piloto Mayor de la Casa de Contratación, que tras hacer escala en Santa Cruz de Tenerife llegó hasta el Rio de la Plata, donde murió, en busca de la especiería.

O la expedición anterior, de 1508, protagonizada también por Solís y Vicente Yáñez Pinzón. Sin olvidar las que salían desde el Caribe, como la de Francisco de Garay, de 1518, buscando el paso interoceánico. O las que ya recorrían las costas del Pacífico desde el golfo de San Miguel, de las que el propio Emperador advierte a Magallanes en las Capitulaciones para no entrar en conflicto. Todas bajo el amparo de la Casa de Contratación (en la carta náutica universal de Diego Ribero de 1529 figuran los descubrimientos en la costa del Pacífico realizados tan sólo un año antes).

Pero quizás el mayor error de bulto sobre los protagonistas de la primera circunnavegación se cometa con Pigafetta, para muchos “cronista oficial”, bautizado por García Márquez como un pionero del realismo mágico. No le falta razón al premio nobel por lo fantástico de los relatos del vicentino ya que: “ni todo lo que cuenta es cierto ni lo cuenta todo”. Echarse ciegamente en sus brazos conduce lamentablemente a irremediables errores historiográficos.

Pigafetta llega a la Península tan sólo unos meses antes de salir la expedición en el séquito de monseñor Francisco Chieregati, nuncio apostólico de S.S. el Papa Adriano VI en visita al Emperador. Enterado del viaje que se organizaba a la especiería consigue embarcarse por intermediación del nuncio con la clara intención, según sus propias palabras, de: “proporcióname a mí mismo satisfacción, y me alumbrarán renombre en la posteridad”, lo que podríamos definir como mero oportunismo.

Obviamente sabía que, por la recomendación que le avalaba, tendría la oportunidad de compartir mesa y mantel con los mejores astrónomos y navegantes del mundo, además de consultar la más importante biblioteca náutica embarcada.

Fiel a su propósito, a pesar de no ser seleccionado por Juan Sebastián de Elcano para dar testimonio ante el Emperador y su asistente Maximiliano Transilvano, insiste en ser recibido en la Corte para presentar un relato de la circunnavegación que publicaría Pedro Mártir de Anglería, cronista de Indias. Relato mucho más breve e incompleto que el de Elcano y sus acompañantes, tanto que ni siquiera recoge el paso de la expedición por Canarias.

Como no obtiene ningún beneficio de la corte española, se presenta ante Juan III de Portugal para dar cuenta de la expedición. Más tarde, en 1525, el mismo año que Elcano muere en el Pacífico y Esteban Gómez (desplazado por Magallanes) termina de cartografiar toda la costa este norteamericana, entrega otra versión del viaje a la reina regente de Francia (Francisco I estaba preso en Madrid).

En esta versión hace referencia a una sola escala en Tenerife, sin mencionar Montaña Roja. Un relato que publicaría pocos años después Giovanni Battista Ramusio junto con el testimonio de Juan Sebastián de Elcano y el de un tripulante anónimo.

En años sucesivos, hasta su muerte, Pigafetta iría escribiendo nuevas relaciones ampliadas de la circunnavegación que entregaría al Papa Clemente VII, al rey de Francia y al Gran Maestre de Rodas. Una versión de esta última sería encontrada en la Biblioteca Ambrosiana de Milán por el archivero Carlos Amoretti en 1795 que, corregida y comentada, publica en el año 1800. Obra en la que a su vez se basa el escritor Stefan Zweig para su archiconocido “Magallanes, el hombre y su gesta”. Una suerte para el realismo mágico y un desastre para la historiografía.

Ya que, sin desdeñarla, en la obra de Pigafetta es preciso distinguir lo real de lo fantástico y las fuentes en las que se inspira. Parece obvio que la biblioteca y los diarios de a bordo le resultaron de gran utilidad mientras le permitieron consultarlos. Sirva de ejemplo su descripción del árbol del agua, el “Garoé”, que erróneamente sitúa en Tenerife, en términos muy parecidos a los del derrotero de Fernández de Enciso de 1518.

O el de sus coordenadas de la situación de las naos, que son bastante exactas hasta que muere Magallanes y pasan a ser disparatadas cuando navega en la Victoria a pesar de que Francisco de Albo las calcula con gran exactitud. Pero quizás lo más flagrante es la copia literal de métodos de navegación de la Casa de Contratación, fruto de siglos de investigación y experiencia, en particular del Regimiento de Longitudes de Rui Falero, incluso donde se menciona a Tenerife como origen de longitudes de la expedición.

Son sobradamente elocuentes las observaciones de Carlo Amoretti sobre este asunto: “… estos (métodos) eran un misterio reservado para un pequeño número de sabios… Ahora estos métodos, que pocos conocían entonces, y que nuestro Pigafetta ha recogido y expuesto en su Tratado, son los mismos que, aún hoy, son considerados los mejores…”.

Igual que la NASA no confió los mandos del módulo lunar a un recién llegado, tampoco la Casa de Contratación confió “la pluma del Rey” a Pigafetta. Los cronistas, escribanos y notarios oficiales de la expedición fueron León de Espeleta en la Trinidad, Sancho de Heredia en la Concepción, Antonio da Costa en la Santiago, Martín Méndez en la Victoria y Gerónimo Guerra en la San Antonio.

Ninguno rindió viaje en la Victoria, pero son los autores de la mayor parte de la documentación fidedigna que se conserva de la gesta. Eran funcionarios nombrados con el consentimiento del Rey, anotaban y “certificaban” todos aquellos acontecimientos, nuevos territorios, actos de impartición de justicia o de interés para la Corona y “de su mano”, por ese motivo ni siquiera Magallanes podía cesarlos. Ejercían su autoridad a través de los alguaciles como agentes judiciales, registrando además los cargos de material y la carga, quintaladas por tripulante, testamentos, fallecimientos, sueldos, etc.

A ellos expresamente van dirigidas estas líneas por su anónimo y trascendental trabajo aún huérfano de reconocimiento.

(*) Presidente de la Tertulia Amigos del 25 de Julio. Autor del libro: “La primera escala de la expedición Magallanes-Elcano”

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[LE}> «Azotea» o «terraza», mejor que «rooftop»

Los términos azotea y terraza son alternativas al anglicismo rooftop.

NotaCMP.- ¿Y por qué no rompecabezas en vez de puzle?

Uso no recomendado

  • Los mejores rooftops para tocar el cielo de la ciudad.
  • Los rooftops nos ofrecen la mejor oferta para disfrutar de un buen cóctel.
  • El complejo cuenta con un bar y un rooftop restaurant.

Uso recomendado

  • Las mejores azoteas para tocar el cielo de la ciudad.
  • Los bares de azotea nos ofrecen la mejor oferta para disfrutar de un buen cóctel.
  • El complejo cuenta con un bar y un restaurante en la azotea.

La palabra inglesa rooftop se refiere a la superficie exterior del tejado plano de un edificio por el que es posible caminar, es decir, una azotea o terraza, según el país.

En textos en español es cada vez más frecuente encontrar este anglicismo, así como los más precisos rooftop restaurant y rooftop bar, para designar a las terrazas de la última planta de los edificios en las que hay bares o restaurantes. En estos casos lo apropiado sería escribir ‘bar o restaurante’ y añadir ‘de azotea’ o ‘en la azotea’, dependiendo del contexto.

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* El “regresismo” y la pérdida de valores humanos que nos ha traído

Nuenos analfabetos que alardean de desinterés por la cultura, por la superación personal y por la búsqueda de la excelencia, y apogeo de la taradez y, como dice el artículo “Anatomía de un idiota. Youtubers, empanadillas y la invasión de los necios”, aumento de idiotas y gilipollas.

En resumen, desprecio por los valores humanos.

Un vídeo que hay que ver. Clicar AQUÍ

Cortesía de Leonardo Masina.

[LE}> Inicio del curso escolar, claves de redacción

Con motivo del inicio del nuevo curso escolar en España, a comienzos del mes de septiembre, se ofrece a continuación una serie de claves para la redacción adecuada de las noticias relacionadas con el ámbito educativo.

1. La educación secundaria, pero Educación Secundaria Obligatoria. Se escriben con minúscula las denominaciones genéricas de etapas y ciclos educativos (educación secundaria o educación superior), pero con mayúscula si se trata del nombre oficial porque tiene valor de nombre propio: Educación Secundaria Obligatoria, Formación Profesional. En el caso de que coincidan, como ocurre con educación infantil o Educación Infantil, que puede referirse tanto al ciclo educativo como a su denominación oficial, se optará por una u otra en función de a qué se refiera en cada caso concreto.

Los niveles de los ciclos se escriben con minúsculas y pueden abreviarse con la representación correspondiente del ordinal en arábigos: «Ha repetido primero», «Está en 2.º de primaria» (con punto abreviativo).

2. Asignaturas y ramas del conocimiento. Los nombres de las disciplinas científicas y de las ramas del conocimiento se escriben con iniciales minúsculas («Ha habido grandes avances en el campo de la ingeniería»), pero con mayúsculas si se trata de la denominación de una asignatura o materia en el entorno académico («Este año voy a estudiar Inglés y Matemáticas»).

3. Nombres de los centros. Los nombres oficiales de los centros educativos se escriben con mayúsculas iniciales y sin comillas ni cursiva: «El Instituto de Enseñanza Secundaria Isabel la Católica abre sus puertas el 9 de septiembre». En el caso de que se haga referencia al centro sólo con el sustantivo genérico, éste se escribirá con minúscula cuando va precedido de posesivos o demostrativos («este centro es público», «mi universidad está lejos»), pero se acepta la mayúscula si va precedido por un artículo determinado, cuando se considera una mención abreviada del nombre completo: el Instituto, el Colegio.

4. Departamentos y recintos de los centros. Se escriben con mayúsculas iniciales si se trata de departamentos de la institución: Secretaría, Cátedra de Lingüística. Sin embargo, se escriben con minúsculas, respetando las mayúsculas de los nombres propios que pudieran contener, las denominaciones de recintos del edificio: sala de profesores, aula de música, salón de actos, aula Jacinto Benavente.

5. Cargos, profesiones y titulaciones. Los nombres de cargos, profesiones o titulaciones se escriben con minúscula inicial: maestro, catedrático, doctor, ingeniera agrónoma… En caso de citar el nombre oficial de la titulación, éste se escribe con mayúscula: licenciado en Ciencias de la Información o licenciatura en Ciencias de la Información.

6. ESO, no E. S. O. ESO, PDI o TIC son siglas, no abreviaturas, por lo que se escriben con mayúsculas y sin puntos. Asimismo, no es apropiado formar su plural escrito añadiendo una ese minúscula, como en TICs, sino mantenerlas invariables («¿Cuáles son las ventajas y desventajas de las TIC?»); sin embargo, en el lenguaje oral sí es adecuado pronunciar la ese. En cuanto a su desarrollo, lo apropiado es que se haga en minúsculas si corresponde a un nombre común (PDI es pizarra digital interactiva) y en mayúscula en el caso de que sea propio (ESO se desarrolla como Enseñanza Secundaria Obligatoria).

7. ‘Acoso escolar’, mejor que bullying. En español se ha extendido el uso de bullying para referirse específicamente al acoso que se produce en el ámbito escolar. Este anglicismo puede sustituirse por ‘acoso escolar’ u otras alternativas válidas, como intimidación, matonismo, matoneo o matonaje.

8. ‘Educación en casa’, mejor que homeschooling. Para evitar los anglicismos homeschooling y homeschooler, se recomienda emplear las expresiones ‘educar o educación en casa’ y ‘educador o estudiante en casa’, respectivamente.

9. Ludificación es preferible a gamificación. En el ámbito educativo se ha introducido el concepto de incluir actividades lúdicas en el aula. Para referirse a él es preferible utilizar el término ‘ludificación’, no ‘gamificación’, que es un mero calco del inglés gamification.

10. Congresos, cursos, jornadas…, en general con mayúsculas. Se escriben con mayúsculas iniciales todos los términos significativos de los títulos tanto de los encuentros de profesionales y especialistas (Jornadas de Redes de Investigación en Innovación Docente) como de los planes, proyectos o programas (Programa de Formación Docente).

11. ‘Honoris causa’, en minúscula y cursiva. La locución ‘honoris causa’ se escribe en minúscula y, por ser un latinismo, también en cursiva: «Ha sido investido hoy doctor honoris causa».

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[Col}> A propósito del partido del CD Atlético Paso frente a la UD Melilla

31-08-2022

Carlos Valentín Lorenzo Hernández

A propósito del partido del CD Atlético Paso frente a la UD Melilla

El Atlético Paso debutará en la segunda división de la Real Federación Española de Fútbol en matinal dominical, el 4 de septiembre y en el Estadio Municipal Álvarez Claro, de la Ciudad Autónoma de Melilla.

Este enfrentamiento nos trae a la memoria aquel curioso episodio, acaecido durante la temporada 1989/90, cuando formaron parte del Atlético Paso, de manera muy fugaz, dos jugadores provenientes de un equipo de esta población norteafricana.

Tras el logro de la permanencia conquistado por el club verdinegro la temporada 1988/89, año de su estreno en la tercera división nacional, se produjo el relevo en el banquillo de cara al nuevo curso futbolístico: Quico Acosta sustituyó a Valentín Toste.

Comenzaba la liga el Atlético Paso con algunas novedades en la plantilla respecto a la temporada anterior, entre las que destacaba el fichaje de Juan José Sánchez Martínez “Peluca”, jugador sevillano, delantero centro, procedente del Macael, equipo almeriense de la tercera división, donde había promediado un buen balance anotador.

A la finalización de la primera vuelta, el equipo verdinegro se situaba en puestos de descenso, y el entrenador, Quico Acosta, fue sustituido por el técnico hispano-venezolano, Nerio Hernández, con la intención de que funcionara como revulsivo y reaccionara el equipo.

Además, aprovechando las fechas del mercado invernal, la directiva del Atlético Paso decidió incorporar a varios jugadores como refuerzos en un intento por salvar la categoría. Así, en enero de 1990 se ficharía al guardameta José Barrientos García, natural de Ceuta, procedente del equipo de tercera división, grupo décimo, Atlético Ceuta.

Este portero siempre tendrá un hueco en la memoria colectiva de los aficionados verdinegros por el gol que consiguió frente al Icodense, en un despeje de portería a portería y que, a través de las imágenes de televisión, dio la vuelta a España, en marzo de 1990.

A principios de febrero de 1990, Nerio Hernández solicitó a la directiva pasense el fichaje de Francisco Lorenzo García “Fisco”, ex jugador del CD Mensajero y SD Tenisca, que se encontraba jugando en la UD Breña Baja de la primera categoría territorial.

También se rumoreaba, en los círculos futbolísticos del conjunto de la Ciudad de Los Almendros, que existía la posibilidad de que dos jugadores peninsulares se incorporaran al equipo verdinegro “en próximas fechas”.

El 15 de febrero llegaron a La Palma los dos refuerzos para el conjunto verdinegro, aunque mal comenzaba este capítulo, porque en principio no se trataba de los jugadores que se habían comentado inicialmente.

De la mano del agente y promotor futbolístico de Algeciras, Miguel Morilla, que también se desplazó a nuestra Isla, se presentaron ambos futbolistas en el Municipal de El Paso. Los jóvenes fichajes provenían del Club Deportivo Real de Melilla, de la categoría preferente.

Los mismos eran: Juan Miguel “Juanmi”, de 21 años de edad, cuya posición era la de centro delantero nato, y Hassan Mohamed Lahasen, de 22 años, que se desenvolvía en cualquier puesto de la delantera.

El redactor deportivo del Diario de Avisos, Miguel Pérez, señalaba en las páginas de este periódico, en la edición del sábado 17 de febrero de 1990, que: “Los jugadores melillenses ya comenzaron a entrenar, y es posible que el técnico pasense, Nerio Hernández, cuente con ellos para su desplazamiento a Tenerife para vérselas con el CD Puerto Cruz en el Estadio El Peñón, el domingo, a partir de las doce del mediodía”.

El domingo 18 de febrero, en la jornada 24 del campeonato, en un desafortunado y flojo encuentro disputado por el Atlético Paso, el CD Puerto Cruz se impuso por tres goles a cero.

La prensa destacó de aquel partido que: “El Puerto Cruz evidenció una clara superioridad sobre el Atlético Paso, en un encuentro que dominó durante la mayor parte del mismo, y creó numerosas jugadas de peligro, mientras que los palmeros no pudieron contener a sus rivales y, las pocas ocasiones de gol de que dispusieron, el meta portuense, Domingo González, se encargó de neutralizarlas”.

A los catorce minutos de juego, el equipo portuense ya ganaba por dos goles a cero. El primero conseguido por Goyo, en el minuto 2 de partido, en jugada personal tras un tiro desde fuera del área. El segundo por medio de Oti, al transformar un penalti.

Poco después tuvo su más clara ocasión el equipo verdinegro de acortar distancias en un penalti señalado por el árbitro, por manos del defensa Balbino.

La pena máxima la ejecutó Peluca, pero el cancerbero portuense, en una buena intervención, desvió el balón a córner. A partir de ahí los palmeros se desmoralizaron y el Puerto Cruz continuó dominando el partido.

Fue en esos momentos cuando el entrenador pasense, Nerio Hernández, movió el banquillo, intentando aportar soluciones al mal partido que estaba realizando su equipo. Así, en el minuto 20 debutaría el primero de los jugadores norteafricanos, cuando Hassan M. sustituyó a Peluca.

Diez minutos más tarde, Juanmi haría lo propio con Sergio. Al filo del descanso, los del norte de Tenerife consiguieron su tercer gol, por mediación de Víctor, que prácticamente sentenció el encuentro.

La aportación de los jugadores procedentes de Melilla fue inexistente, evidenciando un muy bajo nivel futbolístico, al menos así lo pusieron de manifiesto desde la dirección deportiva del Atlético Paso.

At. Paso

Alineación que presentó de inicio el Atlético Paso frente al CD Puerto Cruz el 18 de febrero de 1990.

De izquierda a derecha.

  • De pie: Barrientos, Sixto, Fisco, Francisco, Peluca y Joaquín.
  • En cuclillas: Álvarez, Jorge Pérez, Armando, Juan Carlos y Sergio.

De la misma manera, un tanto confusa y hasta casi sigilosa, con la que llegaron al conjunto de El Paso, los jóvenes futbolistas emprendieron la marcha de regreso, quedando como escaso bagaje de su breve paso por el conjunto verdinegro, la disputa de 70 y 60 minutos respectivamente, por parte de Hassan Mohamed Lahasen y de Juanmi, en el estadio de El Peñón de la ciudad turística del norte de Tenerife.

Finalmente, el Atlético Paso no pudo conseguir el objetivo de salvar la categoría, y concluía, tras dos temporadas, el primer ciclo del conjunto pasense en la tercera división nacional.

De los dos jóvenes futbolistas nunca más tuvimos noticias deportivas, al contrario que del agente deportivo, Miguel Morilla, que trajo a esos jugadores norteafricanos a probar fortuna en nuestro equipo, y de quien sí hemos tenido noticias, algunas de ellas no exentas de polémica, por su vinculación en determinadas épocas a la dirección del Algeciras CF.

Quizás la visita del Atlético Paso el próximo domingo a Melilla pueda ser una buena oportunidad para el reencuentro con aquellos futbolistas que tuvieron una efímera presencia en nuestro equipo.