[LE}> «Uno y otro», no «un y otro»

Para identificar dos realidades, la construcción adecuada es uno y otro, no un y otro.

Uso inadecuado

  • Los parones existentes entre un y otro rodaje provocan que algunas personas lleguen incluso a la ruina.
  • Cuáles son esas diferencias que se notan cuando se utilizan un y otro dispositivo.
  • Tras una primera vuelta donde giraron a la par un y otro, Josito Di Palma se sumó a la pelea por la tercera posición.

Uso adecuado

  • Los parones existentes entre uno y otro rodaje provocan que algunas personas lleguen incluso a la ruina.
  • Cuáles son esas diferencias que se notan cuando se utilizan un dispositivo y otro.
  • Tras una primera vuelta donde giraron a la par uno y otro, Josito Di Palma se sumó a la pelea por la tercera posición.

Según se explica en la Nueva gramática de la lengua española, cuando se coordinan dos cuantificadores (uno, alguno, ninguno…), éstos toman su forma apocopada (un, algún, ningún) si el primero precede a un sustantivo (un día y otro, un amigo o ninguno). En cambio, se prefiere la forma plena si aparecen justo delante de la conjunción (alguno o ningún problema, uno y otro trabajo…), ya que un no puede coordinarse con otro elemento por sí solo.

Fuente

[LE}> «Nacional» no es sinónimo de «ciudadano»

Cuando se habla de un nacional, se alude a una persona que no es extranjera, y no es adecuado su uso como mero sinónimo de un ciudadano.

Uso inadecuado

  • Solo dejan pasar al recinto aeroportuario a los nacionales extranjeros.
  • Los nacionales procedentes de Ucrania pueden moverse por Europa.
  • Otros ataques xenófobos incluyen el acuchillamiento de un nacional sirio.

Uso adecuado

  • Sólo dejan pasar al recinto aeroportuario a los ciudadanos extranjeros.
  • Las personas con ciudadanía ucraniana pueden moverse por Europa.
  • Otros ataques xenófobos incluyen el acuchillamiento de un ciudadano sirio.

Según señala el diccionario académico, ‘nacional’ puede ser un adjetivo que significa ‘perteneciente o relativo a una nación’ (como el equipo nacional australiano) o un sustantivo que significa ‘natural de una nación, en contraposición a extranjero’ (como el equipo tiene más nacionales que extranjeros). A la vista de esta definición, resulta contradictorio decir ‘los nacionales extranjeros’, y es impropio que esta voz aluda a quienes no son naturales del país en el que se encuentran.

Este uso es influencia del inglés national, pues, tal como indica el diccionario Collins, este término se aplica a la persona que es legalmente ciudadana de un país, un sentido que no tiene el español ‘nacional’.

Aunque en el derecho comunitario europeo se ha asentado el giro ‘nacional de un tercer país’ para aludir a la persona que no es ciudadana de la Unión Europea, en general, y para evitar equívocos, es preferible hablar de ciudadanos o personas con (una determinada) ciudadanía, en lugar de nacionales.

Sí es correcto, en cambio, «Únicamente pueden entrar los nacionales, los extranjeros con permiso de residencia en vigor y los diplomáticos», pues son tres grupos, y el primero se contrapone a los otros dos, compuestos por extranjeros.

Fuente

[LE}> «Kevlar», mayúscula y minúscula

Cuando se alude al material, kevlar se escribe en minúscula, aunque como marca tenga inicial mayúscula (Kevlar).

Uso inadecuado

  • El auto se desarma y se cubre con Kevlar.
  • La doctora en química Stephanie Kwolek fue quien inventó el Kevlar.
  • Su policía antidisturbios obtuvo nuevos chalecos antibalas de Kevlar.

Uso adecuado

  • El auto se desarma y se cubre con kevlar.
  • La doctora en química Stephanie Kwolek fue quien inventó el kevlar.
  • Su policía antidisturbios obtuvo nuevos chalecos antibalas de kevlar.

El diccionario académico recoge ‘kevlar’ con el sentido de ‘fibra sintética de gran resistencia’. Es un tipo de material que se emplea en muy diversos campos, desde los neumáticos hasta las prendas de vestir, y que recibió el nombre, como marca comercial, de Kevlar. No obstante, ha seguido un proceso similar a clínex, rímel, aspirina, etc., que en su origen también eran marcas, de modo que ha acabado usándose como nombre común y, por tanto, en minúscula.

La pronunciación asentada es /keblár/, como corresponde a su forma escrita sin tilde, pues es una voz aguda acabada en una consonante que no es ene ni ese.

Fuente

[ElPaso}> Personas y personajes. 195X. Carmen Delia, Maruca y María Isabel

  • Cuándo: Primer quinquenio años 50
  • Motivo: Celebración de boda
  • Dónde: Monterrey

195X. Carmen Delia, Maruca y María Isabel

De izquierda a derecha:  1. Carmen Delia Sosa Hernández †;  2. María Genoveva Martín Guélmez † (Maruca la de Catalina) ;  3. María Isabel Acosta †

Nota.- Para más información y sin ánimo de ofender, además de alguna explicación pongo entre paréntesis el apodo o sobrenombre, si lo tienen, por el que estas personas eran coloquialmente conocidas. Si no sé el nombre o primer apellido, pongo en su lugar XX. Y si sé que a fecha de hoy alguna ha fallecido, junto a su nombre pongo el símbolo †. Si no lo pongo donde debería ponerlo o si hay algún otro error, agradeceré aviso al respecto, como también agradeceré que me digan qué nombre o apellido es el que va en vez de las XX.

FuenteNombres, cortesía de Violeta Padrón Sosa

[Canarias}> Los criadores de ganado y la Piedra de La Virgen de Las Angustias / María Victoria Hernández

01-08-2022

María Victoria Hernández*

Los criadores de ganado y la Piedra de La Virgen de Las Angustias

La Virgen de las Angustias, en el santuario de su mismo nombre en Los Llanos de Aridane, guarda, después de cinco siglos de permanencia en la Isla, bellísimos relatos y leyendas que el pueblo aún recuerda o demanda conocer.

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Primitivo Calvario de Las Angustias

A principios del siglo XVII, por iniciativa de “cuidadores de ganado” se consolidan los regocijos populares y religiosos cada 15 de agosto en honor a Nuestra Señora de las Angustias.

La primera referencia conocida de los festejos anuales la encontramos en el año 1613. En este año consta que junto a la ermita existe un inmueble «donde vibe el hombre que mira por la dicha ermita y la guarda». En ese mismo año existe una caja, propiedad de los mayordomos de los pastores de La Caldera «que hasen la fiesta de Nuestra Señora por agosto de cada año, donde tienen su cera».

Evidencia esta cita que, en un principio, son los criadores de ganado y pastores quienes asumen los festejos anuales en honor de Nuestra Señora de las Angustias.

Según cuenta la tradición, fue la propia Virgen la que determinó el lugar donde se debía construir su ermita. Al parecer, una vez arribó a El Puerto de Tazacorte el bajel procedente de Flandes con la imagen de Virgen, ésta fue llevada en procesión por el margen derecho del barranco y fue colocada sobre una gran piedra, a unos 400 metros más abajo de donde se encuentra hoy su santuario.

Pasada la larga noche y al despuntar el alba, la caja que contenía a la Virgen aparecía en su actual asenta­miento. Con cuidado esmero la volvían a llevar donde pensaban en un principio construir su casa, y de nuevo la imagen regresaba inexplicadamente al solar donde se erigió el santuario-ermita. Días duró este ir y venir de la Virgen barranco arriba y barranco abajo, hasta que se comprobó que mano alguna humana era responsa­ble de este hecho.

Los devotos interpretaron que era la propia Virgen la que había elegido el lugar concreto, con visión directa sobre el mar de El Puerto de Tazacorte y lugar donde se debía construir su definitiva casa, y así se hizo.

Pocos años después, este hermoso relato hizo brotar sincera fe, y el lugar donde los devotos quisieron erigir originalmente la ermita se convirtió en un lugar sagrado, pisado por la Virgen, que determinaron perpetuar en la memoria del pueblo levantando un humilde Calvario con tres cruces de tea sobre escalones de piedra. Cada 15 de agosto, día de su festividad, la Virgen visita en procesión el reconstruido Calvario, y la tradición y la leyenda se renuevan entre los miles de devotos.

Las lluvias y las abundantes crecidas del llamado “río de Tazacorte” fueron dando tumbos y más tumbos a la “gran piedra de la Virgen”, próxima al lugar dónde erigieron el Calvario, colocándola en medio del cauce del caudaloso barranco.

Aún hoy se recuerda, y hasta hace muy poco, que la gran piedra de la Virgen era visitada con devoción. Cada 15 de agosto los peregrinos y romeros venidos desde todos los puntos de la Isla terminaban el día con una merienda a la orilla del barranco por el que, en pleno mes de agosto, seguía corriendo limpia y fresca agua del parque nacional de La Caldera. Hace muchos años que hemos dejado de visitar la “piedra de la Virgen”, pero de seguro continuará en los mismos lugares.

A mediados del siglo XVII se consolida cada 15 de agosto la festividad de Nuestra Señora de las Angustias. Se debe a la iniciativa del ganadero Luis González de la Cruz, quien tenía su casa habitación en la calle Real nº 27 del hoy municipio de Los Llanos de Aridane, según ha acreditado el profesor palmero Jesús Pérez Morera.

González de la Cruz, cuidador de ganado, propuso que con el producto de cabras y ovejas salvajes que pastaban libremente en La Caldera se hiciese la fiesta, y se ofreció “…corriendo él con este cuidado y, por estar ya biejo, lo entregó a Juan Rodrígues de la Cruz, su hijo, encargándole el cuidado de dicha fiesta” , como dejó determinado por testamento otorgado en 1687.

Décadas después, el alférez y mayordomo del Santuario de las Angustias, José Luis Ramos, quien vivió en el entorno de la aridanense calle Iglesia, rindió cuentas en el año 1700 en las que constas los ingresos por «la lana de las ovejas que tiene en La Caldera la dicha hermita y de los borregos y chivatos que se han sacado de la dicha Caldera en el tiempo de su administración».

Además, hace constar los gastos “de fuegos” para los festejos y las cabras adquiridas para el rebaño que la Virgen tenía en La Caldera y, además, los gastos por la «apañada de ganado de La Caldera con peones y de darles de comer». En años posteriores, en las cuentas de fábrica del santuario mariano aridanense se vuelven a repetir los ingresos por lana, borregos y cabras salvajes de La Caldera.

Por esta documentación, dada a conocer por el Doctor Pérez Morera, queda acreditado que el profundo arraigo de los festejos y costes fundacionales de la festividad de N.S. de las Angustias parten por iniciativa de los criadores de ganado de cabras y ovejas de La Caldera. No obstante, recordemos que desde el siglo XVI se celebraba misa en la ermita cada sábado.

Viejas leyendas devocionales celosamente guardas y testimonios documentales dan arraigo a los festejos de la advocación mariana de Nuestra Señora de las Angustias.

(*) Cronista Oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009).

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[LE}> «Nupcial», mejor que «bridal»

El adjetivo nupcial es una alternativa al anglicismo bridal.

Uso no recomendado

  • Últimas tendencias en decoración bridal.
  • La empresaria y cantante se ha decidido por un estilo entre bridal y lencero.
  • Viktor&Rolf celebrará su primer desfile ‘bridal’ de la historia.

Uso recomendado

  • Últimas tendencias en decoración nupcial.
  • La empresaria y cantante se ha decidido por un estilo entre nupcial y lencero.
  • Viktor&Rolf celebrará su primer desfile para novias de la historia.

De acuerdo con el diccionario Cambridge, el término bridal, con el que se hace referencia a ‘todo lo relacionado con la novia o con la ceremonia matrimonial’, se puede traducir al español por ‘nupcial’, que, según el Diccionario de la lengua española, designa lo ‘perteneciente o relativo a las nupcias’, esto es, los casamientos o las bodas.

Otras alternativas adecuadas en función del contexto son ‘de novia’ o ‘para novias’ (cuando se emplea, por ejemplo, en desfiles de moda dedicados exclusivamente a los atuendos femeninos), de boda, matrimonial…

Fuente

[Canarias}> Manuel Taño "de las Paredes" y su casa en Los Llanos de Aridane / Jesús Pérez Morera

31-07-2022

Jesús Pérez Morera*

Manuel Taño «de las Paredes» y su casa en Los Llanos de Aridane

De todos es conocida, especialmente por los habitantes de la actual ciudad de El Paso, la figura de “Manuel de las Paredes”. Según la tradición oral que hemos oído a nuestros padres y abuelos, fue depositado por su infeliz y desconocida madre sobre unas paredes de piedra poco después de nacer y adoptado por una familia acomodada de aquel lugar.

Convertido después en un hombre de provecho, abanderó la creación del actual municipio de El Paso, del que fuera su primer alcalde en 1837.

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Busto de Manuel Taño ‘de las Paredes’, primer alcalde de El Paso.

En estos días tuvimos la ocasión de volver a leer un documento que habíamos fotografiado justamente el verano pasado, antes de la erupción del aciago volcán que cambió nuestras vidas. Se trataba del testamento que Vicente Taño de Alcalá y su esposa Ambrosia Fernández Cuevas y Armas, naturales y vecinos de El Paso, otorgaron ante el escribano José Manuel Salazar en 1808.

De avanzada edad y sin hijos, durante su matrimonio, ambos, marido y mujer, con su esfuerzo y su sacrificio, tal y como señalaron explícitamente, habían adquirido diferentes bienes gananciales: una casa en la calle Real del pueblo de Los Llanos, con su sitio y “unos árboles naranjos”, un telar, un pedazo de tierra y morales por encima de la ermita de Bonanza, una caldera de destilar, seis vacas, una yegua, dos mulas y un mulo, un trozo de cabras salvajes en las laderas y camino nuevo, otras 24 cabras mansas, dos puercas y dos puercos…

De su madre, Antonia Josefa de Alcalá, su hijo Vicente Taño, tío materno del prócer aridanense Francisco Fernández Taño, había heredado un asiento con un huerto de árboles en El Paso, que, cuando se lo dieron por unos cortos 75 pesos, se hallaba montuoso y sin cultivo alguno.

En él fabricaron maridablemente, “con su sudor y trabajo”, una casa, cocina, tanque de recoger agua y huertas para el plantío de papas y otras semillas, cuyo valor ascendía por entonces a unos 2.000 pesos.

En sus últimas voluntades dispusieron, además, que a su fallecimiento sus cuerpos fuesen trasladados a la casa que poseían en la calle Real del pueblo de Los Llanos, para que desde allí el venerable cura y todos los capellanes los viniesen a buscar y llevar a la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios para ser enterrados en el lado del evangelio de su capilla mayor, en la sepultura en la que sus mayores lo habían sido generación tras generación.

Hasta aquí nada fuera de lo común respecto al modo de vida y los trabajos cotidianos que marcaron la existencia de nuestros antepasados. La siguiente cláusula sí nos llamó la atención. En ella Vicente Taño y su esposa declararon que habían criado y educado como hijo propio y con amor paternal a un niño, a la sazón con ocho años de edad, que habían encontrado sobre unas paredes cuando bajaban la noche de Navidad a escuchar la misa del gallo en la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios: “que se halló acabado de nasido sobre una pared inmediata al camino real que va a Los Llanos, al tiempo de hir la noche del nasimiento para la parroquia de este lugar el año de mil ochocientos, el qual niño se llebó a bautisar y se le puso por nombre Manuel”.

Evidentemente estaba claro de quién se trataba: era “Manuel de las Paredes”, el artífice que alumbró el nacimiento del actual municipio de El Paso. “Considerando la infelicidad y desgrasia que se le pudo haber ocasionado”, lo nombraron heredero de todos los bienes que habían adquirido durante su matrimonio, así raíces como muebles, y todo lo que se hallase de puertas adentro, con el firme deseo además de casarlo con alguna de sus sobrinas.

Conforme a su voluntad, Manuel Taño, hijo de “padres no conocidos”, según su partida de enlace, contrajo efectivamente matrimonio en 1821 con María Taño Capote.

“Manuel de las Paredes” conservó también durante toda su vida la casa a la que fue llevado para ser bautizado en la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios (Real, n.º 52), la misma que Vicente Taño de Alcalá había comprado en 1798 a doña Antonia y doña María Nicolasa Carballo Wangüemert, a cuya generosidad se debe la construcción del cementerio parroquial, hermanas y herederas del doctor don José Antonio Carballo y Wangüemert (1750-1799), uno de los primeros aridanenses que brilló con luz propia gracias a los estudios que cursó en Sevilla, Madrid y América, licenciado en leyes, abogado, canónigo y deán electo de las catedrales de Guadalajara (México) y Caracas.

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Sus hoy despersonalizadas paredes, como muestra la foto, fueron testigos de la fragua, el nacimiento y segregación de la actual ciudad de El Paso. En ella vivió el primer alcalde pasense, que compartió su residencia entre la casa que había heredado de sus padres adoptivos en El Paso y la que le dejaron en la calle Real de Los Llanos de Aridane, pueblo este último del que fue primero regidor y después síndico personero (1828), encargado como tal de velar por el bien común y el interés público.

Tras su muerte en 1855, su hijo, don José María Taño y Taño, natural de El Paso y vecino de la villa de San Antonio de los Baños, en la isla de Cuba, vendió el inmueble en 1862 a don Manuel Camacho Pino.

Esta antigua vivienda, antaño residencia de la familia Carballo Wangüemert, es hoy la imagen de la nada. Magnífico y singular exponente de la arquitectura tradicional llanense, era uno de los mejor conservados (bastardeados y adulterados, a día de hoy prácticamente ya sólo quedan dos o a lo sumo tres ejemplares comparables).

La deplorable intervención que sufrió en 2012 le arrebató todo su valor e interés, al igual que ha sucedido con otras conocidas edificaciones en la misma calle Real, como ha sido el caso de la vecina casa Bethencourt (Real, n.º 56) o la antigua farmacia de don Guzmán (Real, n.º 18).

No podemos autoengañarnos para eludir nuestro grado de responsabilidad, ni siquiera aplicando una legislación falsamente protectora que pretende hacernos creer que esto es conservar y que además nos saltamos a la torera una y otra vez.

La falta de voluntad y de compromiso nos ha llevado a este estado, en el que cada vez cobra más realidad, con respecto al centro histórico de Los Llanos de Aridane, aquella conocida frase: “Entre todas la mataron y ella sola se murió”.

Estas casas no son sólo piedras, modos o estilos arquitectónicos. Representan, como en este caso, una página destacada de la historia del Valle de Aridane. Estas “piedras viejas” continúan hablando a quien quiera oírlas. Están destinadas a recordar a las futuras generaciones quiénes éramos y quiénes debemos ser.

Es deber, de las gentes de bien, escuchar al pasado y, ante el mal llamado “progreso” y materialismo reinante, reflexionar y evitar silenciarlas para siempre.

(*) Doctor en Historia del Arte, ULL.

Fuente / Fuente

Cortesía de Carlos Valentín Lorenzo Hernández

[LE}> «Pergeñar», no «pergueñar»

La grafía correcta para designar la acción de ‘disponer o ejecutar algo con más o menos habilidad’ es pergeñar, no pergueñar.

Uso inadecuado

  • Se internó en su taller para pergueñar esta sorprendente serie de perfiles llamada «Vale un Perú».
  • El atentado mortal se pergueñó el 30 de diciembre de 1916.
  • Las empresas tecnológicas han pergueñado una especie de laboratorio humano.
  • Al parecer, la historia que pergueñaron tenía poco que ver con el espíritu de la serie.

Uso adecuado

  • Se internó en su taller para pergeñar esta sorprendente serie de perfiles llamada «Vale un Perú.
  • El atentado mortal se pergeñó el 30 de diciembre de 1916.
  • Las empresas tecnológicas han pergeñado una especie de laboratorio humano.

Al parecer, la historia que pergeñaron tenía poco que ver con el espíritu de la serie.

Tal y como indica el Diccionario panhispánico de dudas, la grafía adecuada de este verbo es ‘pergeñar’, ya que proviene de ‘pergeño’ y éste del latín per genius. En español, la secuencia ‘ge’ se pronuncia con sonido fuerte (/perjeñár/), no suave (/pergueñár/); por tanto, no es apropiado escribir ‘pergueñar’, introduciendo una ‘u’ delante de la ‘e’ para reproducir el sonido suave de la ‘g’.

Fuente