[Opino}— Las Gemelas Pin, ¿culpables o inocentes?

21-04-2021

Carlos M. Padrón

Parece que los escritores/revisores/editores del diario ABC no quieren cumplir con su trabajo o no saben hacerlo, pues hoy publicaron este titular:

Elimina la grasa acumulada en 15 minutos con las Gemelas Pin

Lo que sí es cierto es que, tanto en el ABC como en otros reputados medios, parece que “profesionales” que ignoran las reglas del idioma en que escriben e irrespetan al lector, pues, ¿acaso significan lo mismo,

1) “Elimina la grasa acumulada en 15 minutos con las Gemelas Pin”

que

2) “Elimina, en 15 minutos y con las Gemelas Pin, la grasa acumulada” o, mejor aún, «Con la Gemelas Pin se elimina en 15 minutos la grasa acumulada»

En la frase 1, las Gemelas Pin son las causantes de la grasa acumulada, mientras que en la 2 son las que ayudan a que en 15 minutos se elimine la grasa acumulada. Una pequeña diferencia, ¿no?

Es lo que ocurre cuando la falta de lógica da lugar a un hipérbaton.

[LE}— «Verificación», mejor que «fact-checking»

Verificación de datos, o simplemente verificación, es una alternativa a fact-checking o fact-check.

Uso inadecuado

• Fact Checking: ¿Usar mascarilla durante dos horas produce acidez en la sangre?

• Divulgar las técnicas de fact-checking para detectar la información falsa sobre las vacunas y la COVID-19.

• El fact-check de la primera rueda de prensa de Joe Biden como presidente.

Uso adecuado

• Verificación de datos: ¿Usar mascarilla durante dos horas produce acidez en la sangre?

• Divulgar las técnicas de verificación para detectar la información falsa sobre las vacunas y la COVID-19.

• La verificación de datos de la primera rueda de prensa de Joe Biden como presidente.

Aunque contrastar la información y la veracidad de los hechos y las declaraciones de alguien, especialmente un político, forma parte consustancial de la profesión periodística, en la segunda década del siglo XXI se dispone de medios tecnológicos que permiten comprobaciones más amplias y veloces.

Para aludir a esta práctica más especializada, a la que se destinan equipos y recursos específicos en los medios de comunicación, es habitual recurrir a los anglicismos fact-check y fact-checking, frecuentes en las noticias en español tanto para referirse a las unidades que llevan a cabo esta tarea como al resultado final.

Sin embargo, no hay necesidad de emplear tales voces, pues las expresiones verificación de datos o sistema de verificación de datos reflejan con fidelidad lo que pretende expresarse.

Fuente

[Hum}— Picantes. La moto y la lluvia

Cierto joven soñaba con tener una Harley Davidson, así que ahorró lo suficiente y fue a un almacén especializado y compró su moto.

Luego de recibirla, el vendedor le dio varias recomendaciones, entre ellas la de que, como ciertas partes de la moto podrían oxidarse si se la dejaba expuesta al agua, era conveniente que tuviera siempre a mano un tubo de vaselina para que, en caso de lluvia, cubriera con ese producto las partes en cuestión.

Meses después, el joven se enamoró de una linda chica y, luego de que formalizaron entre ellos su compromiso, la chica lo invitó a su casa para que conociera a sus padres y futuros suegros.

Cuando, a bordo de su flamante moto, llegó el joven a casa de su novia, la chica, a título de advertencia, le dijo:

—En mi familia hay una vieja tradición, y es que, después de la cena, al primero que hable le toca lavar todos los platos y demás útiles. Así que, si no quieres lavar todo eso, mantén la boca cerrada.

Al terminar la deliciosa y abundante cena, en compañía de su novia y futuros suegros, el joven no pudo menos que reparar en la inmensa montaña de platos y útiles que habría que lavar … y en que todos los comensales quedaron sentados a la mesa, en total silencio, esperando a que alguien fuera el primero en decir algo, pues era evidente que ninguno quería lavar.

Pasaron 30 largos minutos y el joven, para acelerar un poco las cosas, atrajo a su novia hacia él y, frente a todos, la besó ligeramente en los labios. Nadie dijo nada.

Entonces, animado a algo más atrevido, le dio un tremendo french-kiss, pero tampoco nadie dijo nada.

Exitado como quedó con el beso y consiguiente impunidad, alzó a su novia, la puso sobre la mesa, y le hizo el amor…. pero nadie dijo una palabra.

Notando, sin embargo, que su futura suegra, joven aún, había quedado visiblemente alterada por lo que había visto, la puso también sobre la mesa y tuvo con ella un episodio de sexo especialmente salvaje, pero nadie dijo ni pío.

Sin saber qué más hacer y sin querer lavar los platos, el joven comenzó a pasearse inquieto por el comedor mientras todos lo miraban en total silencio. 

De pronto, a lo lejos retumbaron unos truenos seguidos de un ligero golpeteo de gotas de lluvia en las ventanas.  Horrorizado, el joven, recordando que su moto estaba afuera, a la intemperie, comenzó a hurgar con afán en sus bolsillos hasta que sacó, triunfante, un tubo de vaselina.

Al ver esto, el suegro, que había seguido atentamente todos sus nerviosos movimientos, se levantó de golpe mientras exclamaba:

—¡¡Está bien, coño, yo lavaré todo!!