[Hum}— Provocación

En un autobús repleto de gente, sube un hombre, se coloca al lado de una mujer guapísima y le pone la mano en un seno.

―Oiga, ¿podría poner la mano en otro sitio?―, le dice la mujer.

Y contesta el hombre:

―¡No me provoque, no me provoque!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s