[Hum}– Promoción vascuence, de cuando aún circulaba la peseta

Entra Patxi a una casa de deportes a comprar una camiseta del Athletic. El tío entra totalmente desnudo, salvo un hermoso par de zapatillas.

La vendedora, con mucha vergüenza, le pregunta qué quiere, y Patxi le pide la camiseta del Athletic con el número de Julen Guerrero. 

Al momento de cobrarle, la vendedora le dice que son 10.000 Pts., y él le da 5.000.

Sorprendida, la vendedora le pregunta por qué le daba la mitad del dinero y Patxi contesta:

—Pues cómo, si en la vidriera hay un cartel que dice ‘En pelotas y en zapatillas: 50% de descuento’.

[*Opino}—La arrogancia de Stephen Hawking

10-10-14

Carlos M. Padrón

Al Festival Starmus, celebrado recientemente en Tenerife (Canarias), asistió Stephen Hawking quien es considerado como una de las mentes más brillantes de la actualidad.

Además de declarar que ‘No hay ningún dios. Soy ateo’, en una redundancia que podría entenderse que, como él es ateo, no hay Dios. Además, como ateo es quien no cree en Dios, que Hawking diga que es ateo y añada que Dios no existe es también una especie de contradicción, pues está afirmando la no creencia en algo que no existe, y no tiene sentido creer o no creer en algo que no existe.

Para colmo, dijo también ‘Ahora mismo no sé aún por qué existe el Universo’.

Ese aún implica que él tiene la esperanza, o tal vez la convicción, de que algún día llegará a saber por qué existe el Universo, algo que, para mí, implica una pretensión y arrogancia fuera de todo límite. Sólo pediría yo que Hawking rebasara los 100 años de edad, y que yo pudiera vivir, con buena calidad de vida, el tiempo que él tardara en averiguar por qué existe el Universo.

Este señor, que está casi totalmente paralítico y en una silla de ruedas muy especial, dice que no quiere inspirar lástima, pero me temo que transpira resentimiento contra lo que le rodea o contra quienes no aceptan lo que él predica.

[LE}– Origen de dichos y expresiones: Como la carabina de Ambrosio

10/10/2014

M. Arrizabalaga

Un relato cuenta la historia de un cándido labrador que se hizo salteador de caminos, pero a nadie intimidaba con su arma.

«Nada sé, amigo mío, de Ambrosio el de la carabina. Nadie hasta ahora, por mucho polvo que haya tragado en archivos y bibliotecas, dio con la partida de bautismo de aquel personaje», dice en «Un paquete de cartas…» Luis Montoto, que se lamentaba en ABC de que «mucha diligencia» había puesto en averiguar quién fue Ambrosio el de la carabina famoso, «pero todo inútil».

Aunque no cejaba en su empeño: «Quizás algún día en la Alcana de Toledo o el mal baratillo del Jueves, en Sevilla, tope con polvorosos papeles que den noticias de ese personaje».

¿Qué clase de sujeto debió ser el tal Ambrosio, cuya carabina dicen las gentes que estaba «cargada con cañamones y sin pólvora»? Ser alguien o algo la carabina de Ambrosio, o lo mismo que ésta, ha pasado a formar parte del lenguaje como ‘no servir para nada’.

En la revista Por esos Mundos (Madrid 1900) aparece una versión sobre quién inspiró este dicho: «Ambrosio fue un labriego que existió en Sevilla a principios de siglo XIX. Como las cuestiones agrícolas no marchaban bien a su antojo, decidió abandonar los aperos de labranza y dedicarse a salteador de caminos, acompañado solamente por una carabina. Pero como su candidez era proverbial en el contorno, cuantos caminantes detenía lo tomaban a broma, obligándole así a retirarse de nuevo a su lugar, maldiciendo de su carabina, a la que achacaba la culpa de imponer poco respeto a los que él asaltaba. Es éste el origen verdadero de la popular frase».

De ser cierto este relato, que recogen con recelo en sus libros Montoto, José María Iribarren o Gregorio Doval, el tal Ambrosio habría vivido antes de la fecha que reseña M.V.Z. en «Por esos mundos» porque ya en 1791 la publicación «Espíritu de los mejores diarios literarios que se publican en Europa» recogía la expresión en la frase «importa lo mismo que la carabina de Ambrosio».

Wenceslao Fernández Flores recogió esta leyenda en su novela «El bosque animado». En ella el labrador Xan de Malvís, harto de las fatigas del campo y de los pocos beneficios que de él consigue, se echa al monte para convertirse en «Fendetestas».

Junto a la carabina de Ambrosio se han forjado otras armas proverbiales, como la espada de Bernardo («que ni corta ni pincha») o el yelmo de Mambrino, con las que poco se puede hacer.

Los «calepinos»

El periodista y escritor José de Cora cuenta cómo a los diccionarios de latín se les llamaba antiguamente «calepinos», por Ambrosio Calepino, autor de uno de los que alcanzaron más fama. También se conocía por calepino al trozo de tela que servía para ajustar el proyectil a las carabinas de avancarga, continúa De Cora antes de concluir: «De ahí a que Ambrosio tuviese una carabina y fuese complicada como el latín mediaba un paso».

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[LE}– ‘Antiébola’, junto y sin guion

10/10/2014

Antiébola, junto y sin guion, es la forma adecuada de escribir este término.

Es frecuente encontrar en los medios de comunicación ejemplos como 

  • «Madrid toma la iniciativa sanitaria y endurece su protocolo anti-ébola» o 
  • «¿Qué vacuna anti ébola está experimentando la OMS en humanos?».

El término antiébola, utilizado para referirse a los tratamientos, vacunas o protocolos empleados contra este virus, ya sea para evitar su propagación o para tratar la enfermedad, está formado por el prefijo anti-, recogido en el Diccionario Académico, y el sustantivo ébola.

Según la Ortografía Académica, los prefijos se unen a la palabra a la que afectan, por lo que se recomienda escribir antiébola junto, y evitar separarla por un espacio o por un guion.

Por lo tanto, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «Madrid toma la iniciativa sanitaria y endurece su protocolo antiébola» y
  • «¿Qué vacuna antiébola está experimentando la OMS en humanos?».

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[Hum}– Loco por los tríos

Jorge y Antonio, amigos de toda la vida, se encuentran en la calle. Jorge, sin más, le pregunta a Antonio:

—¿A ti te gustan los tríos?

—Pues hombre, ¡claro que me gustan! —respondió excitado Antonio—. Toda la vida he querido participar en uno. ¡Me muero por eso!

—Pues ve corriendo a tu casa que ya empezaron.

[LE}– ‘Eutanasiar’ no es lo mismo que ‘sacrificar’

09/10/2014

Eutanasiar, verbo bien formado a partir de eutanasia, y sacrificar, tienen significados distintos.

La eutanasia es, según el Diccionario del Estudiante de la Real Academia Española, el ‘hecho de acelerar o provocar la muerte de un enfermo incurable para evitarle sufrimiento, ya aplicando medios adecuados, ya renunciando a aplicar los que prolongarían su vida’ y el verbo eutanasiar, derivado de este sustantivo, puede definirse como ‘practicar una eutanasia’.

Sin embargo, en las noticias relacionadas con el reciente contagio de ébola de una auxiliar de enfermería en España, pueden encontrarse frases como

  • «Los expertos son contundentes sobre la decisión de eutanasiar a Excalibur, la mascota de la técnica infectada por ébola en Madrid» o
  • «El marido de la auxiliar de enfermería se niega a dar su permiso para la eutanasia de Excalibur».

Dado que no ha quedado acreditado que la mascota de la paciente tuviera una enfermedad incurable, y puesto que el animal tampoco estaba padeciendo sufrimiento alguno, quizá lo más adecuado en este caso habría sido emplear el verbo sacrificar, que los diccionarios de uso definen como ‘matar a un animal’, ya sea para detener una enfermedad que se quiere erradicar o para su consumo.

En el ámbito veterinario, eutanasia y eutanasiar se usan con frecuencia; sin embargo, en estos ejemplos concretos parece que hubiera sido más adecuado optar por

  • «Los expertos son contundentes sobre la decisión de sacrificar a Excalibur, la mascota de la técnica de enfermería infectada por ébola en Madrid» y
  • «El marido de la auxiliar de enfermería se niega a dar su permiso para el sacrificio de Excalibur».

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[LE}– ‘Balotaje’, grafía adecuada

09/10/2014

Balotaje, con una sola ele, con una sola te y con jota, es la adaptación adecuada en español del galicismo ballottage, sustituible igualmente por la expresión segunda vuelta.

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Los sondeos, hasta ahora, advertían de un triunfo sin problemas de Dilma en un “ballotaje” contra Aécio Neves»,
  • «Rousseff y Neves van al ballotage en Brasil» o
  • «Las encuestas dan a Rousseff como ganadora de la elección del domingo, aunque no lograría evitar el balottage».

El sustantivo balotaje, y no las formas híbridas ballotaje, ballotage, ballottaje, balottaje, balotage ni balottage, está recogido en el Diccionario Académico, y también lo incluye el Diccionario de Americanismos, con el significado de ‘segunda vuelta electoral, que se realiza entre los dos candidatos más votados si ninguno de ellos ha obtenido la mayoría requerida para ser proclamado vencedor’.

Como se aprecia en el párrafo anterior, este sustantivo, asentado al menos en Perú, Chile, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay, puede alternar con la expresión segunda vuelta, también ampliamente extendida.

Por lo tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir 

  • «Los sondeos, hasta ahora, advertían de un triunfo sin problemas de Dilma en un balotaje contra Aécio Neves»,
  • «Rousseff y Neves van al balotaje en Brasil» y
  • «Las encuestas dan a Rousseff como ganadora de la elección del domingo, aunque no lograría evitar la segunda vuelta».

En caso de optar por la voz francesa, se recomienda escribirla en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.

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[LE}– Coma antes de ‘ya que’, ‘pues’ o ‘puesto que’

08/10/2014

Antes de las conjunciones o locuciones causales ya que, pues y puesto que se escribe coma, tal como indica la Ortografía de la Lengua Española.

En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como

  • «Aún no se sabe si el Puma podrá vestir la albinegra ya que mantiene un conflicto con West Brom, su anterior club»,
  • «Besteiro critica los recortes en servicios públicos pues “cada euro recortado” lo deberá “pagar o repagar” el ciudadano» o
  • «Hay que dejar que el aire corra puesto que la acumulación de anhídrido carbónico puede adormecer al niño».

De acuerdo con la Ortografía, ya que, pues, y puesto que se separan del predicado principal mediante comas, ya se justifique a continuación lo que acaba de presentarse como hipótesis («No han llegado, pues no se oye ruido», donde el hablante, al no oír ruido, supone que los visitantes no han llegado), ya se introduzca una explicación de por qué se produce el hecho expresado en la oración principal: «Con ideas y proyectos claros los bancos sí tienen idea de colaborar, ya que ese es su negocio principal».

Esta misma norma es aplicable al conector que cuando presenta valor causal, como en «Date prisa, que llegamos tarde».

Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir

  • «Aún no se sabe si el Puma podrá vestir la albinegra, ya que mantiene un conflicto con West Brom, su anterior club»,
  • «Besteiro critica los recortes en servicios públicos, pues “cada euro recortado” lo deberá “pagar o repagar” el ciudadano» y
  • «Hay que dejar que el aire corra, puesto que la acumulación de anhídrido carbónico puede adormecer al niño».

Por otra parte, se recuerda que, cuando estos conectores y otros, como dado que, debido a o como aparecen al principio de la oración, la subordinada que introducen termina con una coma, según se aprecia en

  • «Dado que los cigarrillos electrónicos son considerados como una alternativa más segura al tabaco tradicional, pueden promocionar sus productos con la conciencia tranquila».

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