[LE}– ‘Arruncharse, tinto, taco: así se habla en Colombia’ y ‘¿Cuál es tu colombianismo preferido?’ (2 en 1)

08 ABR 2016

Javier Lafuente

Arruncharse, tinto, taco: así se habla en Colombia

El Festival del Porro de Córdoba, así tal cual, puede sonar a una orgía psicodélica en el sur de España para los amantes del cannabis, pero poco tiene que ver con la realidad, pues ni Córdoba se trata de la ciudad española ni porro, muy a pesar de la Real Academia, significa sólo un cigarrillo de marihuana.

Así se lo plantearon hace poco representantes de este festival colombiano al Instituto Caro y Cuervo. Querían que ese ritmo musical, un baile de pura coquetería del Caribe, la tierra donde el canto es todo, fuese aceptado como lo que significa. Sin duda será una de las acepciones que se incluyan en el diccionario de colombianismos que prepara este centro, encargado de divulgar e investigar la cultura del país.

El proyecto se comenzó a concretar en junio del año pasado, pero nació mucho antes. La investigadora María Clara Henríquez había participado en la creación del Diccionario de Americanismos y sabía de la existencia de un diccionario de colombianismo tanto como de su necesidad por ser actualizado.

Elaborado por los lexicógrafos alemanes Günther Haensch y Reihold Werner, databa de 1993 y, desde entonces, muchas cosas habían cambiado. “Uno se engoma con esto”, es la forma colombiana que Henríquez usa para explicar que su apasionamiento por la variedad lingüística de su país.

El primer aviso de la necesidad de un diccionario de colombianismos la percibió durante su estancia en España. La cara de extrañeza del interlocutor cuando ella pedía un tinto queriendo un café y no una copa de vino, o explicar que prender el carro no suponía incendiar un coche, le sirvió para empezar a hacer su particular selección.

“Todo lo que no entendían sabía que era un colombianismo”, bromea Henríquez, quien durante mucho tiempo apuntó términos y expresiones en libretas donde también guardaba recortes de periódicos.

El diccionario, financiado por el Ministerio de Cultura y en cuya elaboración trabajan actualmente 18 personas coordinadas por Henríquez, estará el listo el próximo año. En la primera se consiguió elaborar un listado de 3.500 palabras y expresiones propias de Colombia. En la segunda, que estará lista para finales de año, el trabajo se centra en recopilar el vocabulario de 10 zonas de Colombia, donde aflora una riqueza lingüística ingente, especialmente en Antioquia y la costa.

La investigadora calcula que se sumarán otras 3.250 palabras, hasta lograr cerca de 10.000 en el resultado final, sin incluir las relacionadas con la flora y la fauna, que irán en un apéndice.

El omnipresente trancón o taco, el atasco diario de muchas ciudades colombianas; charro, una persona o situación aburrida o de mal gusto; embolador, aquél que tiene por oficio limpiar y lustrar el calzado, o arruncharse, algo así como acurrucarse, proveniente de los runchos, mamíferos que se encogen cuando se les va a atrapar, son algunos de los ejemplos que se figurarán en el diccionario.

El requisito básico para confirmar que algo es un colombianismo es que se use en Colombia y que no aparezca en el español peninsular. A partir de ahí se explica su significado y se pone un ejemplo. Las fuentes son innumerables. Del Corpes y el Crea de la RAE han surgido centenares de ejemplos.

Como hay tanto término coloquial, la prensa, sobre todo la regional, y las revistas, son las principales fuentes a las que recurren. También aparecen muchos ejemplos en las cartas o comentarios de Internet, “pero toca seleccionar, porque muchos insultos, maltrato del lenguaje o ejemplos demasiado agresivos que no sirven”.

Para los términos del Caribe, la literatura de Gabriel García Márquez es un pozo sin fondo de ejemplos, mientras que el lenguaje del sicariato y toda la zona antioqueña está muy presente en la obra de Fernando Vallejo. No ocurre lo mismo entre los autores más jóvenes. “No encontramos tantos casos, aunque depende del estilo sí son más costumbristas”, añade la lexicógrafa.

La directora del Caro y Cuervo, Carmen Milán, celebra la acogida que el diccionario ha tenido en el país. “La gente reconoce el gusto por las palabras, se trata de hacer un uso diferente al de la RAE”, comenta Milán, quien recuerda que para que una palabra entre en el DRAE tiene que ser empleada al menos en cuatro países de habla hispana.

Un criterio reduccionista que ha propiciado que algunos países, con México a la cabeza, se hayan lanzado a crear sus propios diccionarios. Para ello reclaman la colaboración de sus habitantes. Un brainstorming, la lluvia de ideas de los anglosajones. Aunque en este caso, lo mejor sería botar corriente con un tintico.

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NotaCMP.- Los términos que resalto en azul se usan también en Venezuela y con igual significado.

08 ABR 2016

¿Cuál es tu colombianismo preferido?

En el equipo de EL PAÍS en Colombia hemos elegido nuestras favoritas. ¿Cuál es tu colombianismo preferido?

Champús m. Cauc. Vall. Bebida elaborada con maíz cocido, azúcar o panela, jugo y trozos de lulo y de piña, y canela. Sentarse a la sombra de dos frondosos samanes a contemplar el ritmo de la ciudad [Cali] disfrutando un champús y unas crocantes empanaditas con ají es un programa para cualquier tarde. (CREA).

Charro, rra. Adj. 1 inf. desp. Referido a una persona o situación, aburrida o de mal gusto. Era una película tan charra que nos quedamos dormidos. 2 Ant. inf. Referido a una persona o cosa, divertida, graciosa. Siempre estaba contando chistes, haciendo bromas, era muy charra.

Dizque. Adv. inf. Al parecer. En ese momento agregué un comentario plagado de malevolencia: dizque aprende álgebra y literatura al mismo tiempo.(CORPES).

Embolador, ras. Persona que tiene por oficio limpiar y lustrar el calzado. Preguntó a un viejo engominado al que un embolador callejero lustraba sus zapatos, qué tenía que hacer para llegar a un sitio llamado Chapinero. (CORPES)

Fría. F. inf. Cerveza. Luego del partido de microfútbol se fueron a tomar una frías para calmar la sed. (Ad Hoc).

Joropo. M. Llan. 1) Baile típico llanero de cortejo en la que la pareja todo el tiempo está tomada de las manos o abrazados y zapatean. Sin sentirse despreciado, les dijo que miraran atentamente cómo se bailaba el joropo, porque la próxima vez no aceptaría una negativa. (web). 2) Ritmo musical de los Llanos Orientales acompañados de cantos agudos e instrumentos como requinto, arpa y maracas. Las primeras grabaciones colombianas de joropos ejecutados con arpa, cuatro y maracas, fueron hechas por Luis Ariel Rey. (web).

Pintado. M. Ant. Café tinto pequeño con un poco de leche. El hombre entró a la cafetería, preguntó por el valor de un “pintado” al notar que no le alcanzaba, entonces preguntó por un tinto. (web).

Separador. M. En una vía pública, franja que separa los carriles por donde transitan los vehículos. La nueva vía consta de dos calzadas, un separador central, andenes laterales y ciclorruta en ambos costados. (CORPES).

Taco. M. 1 Ant. Congestión vehicular. El caos comienza precisamente en la calle cincuenta, y los tacos pueden superar las dos horas desde Itagüí hasta Caldas. (web).

De una. Inf. Con prontitud. No dudes tanto, compra ese computador de una”.

Zangolotear. V. inf. Referido a alguien o algo, moverlo de un lado a otro con violencia, sacudirlo. U. t. c. prnl. Había una tormenta, el oleaje era muy fuerte, así que la embarcación se zangoloteaba de un lado para otro. (Ad Hoc).

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[LE}– Anodino, resiliencia y amor, las palabras más buscadas en el Diccionario en internet

08/04/2016

Resiliencia y bizarro, pero también amor, estado y ciencia fueron algunas de las 71 millones de consultas que «atendió» en marzo el diccionario de la RAE en línea.

Esto representa cerca de un 60% más que las recibidas en meses anteriores, informaron fuentes de la Real Academia Española (RAE).

La 23 edición del Diccionario de la Lengua Española (DLE), publicada en 2014 y disponible online desde octubre de 2015, recibió en marzo 71.134.198 consultas, mientras que hasta ahora eran en torno a los 45 millones de accesos.

«Una de las razones de esta importante subida, de la que estamos muy satisfechos, es la buena acogida de las nuevas aplicaciones gratuitas del diccionario para dispositivos móviles, que cada vez son más utilizados por los usuarios», ha explicado el director de la RAE, Darío Villanueva.

Las palabras más buscadas han sido anodino, resiliencia, amor, feminismo, estado, ciencia, derecho, bizarro, cultura, respeto y conciencia. También han sido muy frecuentes las búsquedas relacionadas con formas verbales que suelen provocar dudas, tales como raer, rayar, haber, echar o hallar.

De los 71 millones de consultas al diccionario de la RAE, el 59,05% se han hecho desde computadores de mesa (desktops) o laptops, y el 40,95% desde dispositivos móviles. El portal de la RAE ha tenido en marzo algo más de siete millones de usuarios únicos, según datos de Google Analytics aportados por la RAE.

Interés de los hispanohablantes

El principal número de accesos fueron desde España (40,8%), México (12,48%), Argentina (7,38%), Colombia (6,58%) y Perú (4,81%). Para la RAE, ha indicado su presidente, «es muy alentador ver que el interés de los hispanohablantes por su lengua no solo se mantiene sino que aumenta mes a mes».

«Estas cifras sobre las consultas al diccionario son la mejor prueba de ello y nos animan muy especialmente en nuestra tarea actual: diseñar la planta y el modelo del nuevo diccionario, que ya no nacerá como libro en papel, aunque tenga también su correspondiente edición impresa, sino como obra concebida digitalmente desde su inicio», ha añadido Villanueva.

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[LE}– ‘Se propinan’ cosas negativas, no positivas

05/04/2016

El verbo propinar se aplica con más propiedad a cosas negativas, por lo que no es un mero sinónimo de dar, ofrecer, prestar, conceder o dispensar.

En la prensa, sin embargo, se ven en ocasiones frases como las siguientes:

  • «No ha mostrado arrepentimiento por el trato deferente que propinó al anterior presidente» o
  • «La policía propinó ayuda para la huida de los condenados».

En la lengua general actual, el verbo propinar significa ‘dar un golpe’ y, conforme al Diccionario General de Vox también ‘hacer experimentar algo desagradable o molesto’ (propinar una bronca, propinar un disgusto…). Otros sentidos, como ‘administrar una medicina’ y ‘dar de beber’, son de uso muy restringido aunque figuren en el Diccionario Académico.

Por tanto, en los ejemplos anteriores, lo correcto habría sido más adecuado escribir

  • «No ha mostrado arrepentimiento por el trato deferente que dispensó al anterior presidente» y
  • «La policía Policía prestó ayuda para la huida de los condenados».

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[LE}– ‘Cuanto antes’, no ‘cuando antes’, es ‘lo más pronto posible’

30/03/2016

Para expresar la idea de que algo corre prisa o debería ocurrir lo antes posible, lo adecuado es cuanto antes y no cuando antes, pues esta última expresión simplemente remite a un momento anterior.

Este uso impropio se está extendiendo en los medios de comunicación, como se ilustra en los siguientes ejemplos:

  • «El equipo necesita cuando antes conseguir un triunfo»,
  • «La intención de la asociación es cerrar cuando antes un calendario de encuentros» y
  • «Cuando antes lo entienda, menos complicado será formar otro Ejecutivo».

Según el Diccionario Académico, cuanto antes significa ‘con diligencia, con premura, lo más pronto posible’. Este mismo giro se usa también en correlación con mayor, menor, más o menos, entre otros, para expresar que la prontitud en una cosa es importante para una determinada consecuencia, como en «Cuanto antes venga, mejor».

Es apropiado cuando antes si se emplea con el sentido de ‘mientras que antes’ o equivalente, como en

  • «Ahora salen a las ocho de la noche, cuando antes la salida era a las nueve» y
  • «Hoy parecen desiertos cuando antes eran ríos».

En consecuencia, en los ejemplos anteriores habrían sido más apropiadas lo correcto habrían sido las siguientes formulaciones:

  • «El equipo necesita cuanto antes conseguir un triunfo»,
  • «La intención de la asociación es cerrar cuanto antes un calendario de encuentros con los grupos parlamentarios» y 
  • «Cuanto antes lo entienda, menos complicado será formar otro Ejecutivo».

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[LE}– ‘Acicate’, alternativa a ‘nudge’

NotaCMP.- El uso de nudge me parece un esnobismo como el de puzle en vez de rompecabezas.

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31/03/2016

La palabra española acicate es una alternativa válida al anglicismo nudge.

Nudge empieza a verse en las informaciones económicas, y alude a una teoría para animar a los ciudadanos a adoptar determinadas decisiones sin recurrir a prohibir o forzar sus acciones.

En los medios de comunicación el término inglés se ve en ocasiones en frases como

  • «Primero debe supervisarse el mercado y sancionarse los incumplimientos, luego puede aplicarse un ‘nudge’, y, como último recurso, puede evaluarse una prohibición» o
  • «La medida es un nudge en la dirección correcta».

El término inglés nudge tiene como significados más comunes ‘tocar o empujar suavemente a alguien‘, ‘tocarle con el codo para llamar su atención’ o ‘alentar a alguien para hacer algo’, según las definiciones del diccionario Merriam-Webster.

La palabra se popularizó con la publicación en 2008 del libro “Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness” del economista Richard H. Thaler y el jurista Cass R. Sunstein, ambos de la Universidad de Chicago. La obra se editó en español con el título “Un pequeño empujón: el impulso que necesitas para tomar las mejores decisiones en salud, dinero y felicidad”.

En español, acicate, que se define como ‘incentivo’ o ‘estímulo’, puede ser una alternativa a nudge cuando se emplea como sustantivo. Como verbo pueden ser válidos acicatear, animar, espolear o incitar.

Así, en los ejemplos anteriores habría sido correcto preferible escribir

  • «Primero debe supervisarse el mercado y sancionarse los incumplimientos, luego puede aplicarse un acicate, y, como último recurso, puede evaluarse una prohibición» o
  • «La medida es un acicate en la dirección correcta».

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[LE}– ‘Comprensivo’ y ‘comprehensivo’, matices de significado

22/03/2016

Los adjetivos comprensivo y comprehensivo tienen matices de significado que conviene respetar.

La forma comprensivo, sin hache, significa tanto ‘dicho de persona, inclinada a comprender o encontrar razonable algo o a alguien’ («Era un maestro respetuoso y comprensivo»), como ‘que comprende’ en el sentido de que ‘contiene o incluye’ («Un estudio comprensivo de toda la obra del pintor»).

Por otra parte comprehensivo, con hache, se usa fundamentalmente con el segundo de los sentidos, esto es, ‘que abarca, contiene o incluye’ («El pacto debería renegociarse a partir de un diagnóstico más comprehensivo, en clave europea y global, y tratar de incluir a todos los grupos parlamentarios»).

Pese a que el Diccionario Académico remite de una a otra palabra, el uso ha mantenido esta diferenciación, como se atestigua en el Diccionario del Español Actual de Seco, Andrés y Ramos, y en el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, sobre todo en ámbitos especializados como la filosofía y la literatura en los que se sigue utilizando el término con hache.

Respecto al verbo, los dos significados se expresan generalmente con comprender, aunque el Diccionario Académico recoge, como desusada, la forma con hache comprehender.

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[LE}– ‘Señalar’ no es lo mismo que ‘señalizar’

11/03/2016

Señalizar utilizado con el sentido de ‘indicar o dar noticia de algo’ no es apropiado; lo adecuado en estos casos es utilizar el verbo señalar.

En muchas noticias deportivas se produce una confusión entre los verbos señalar y señalizar, y por ello es frecuente leer o escuchar frases como

  • «Poco antes de acabar el primer tiempo el árbitro señalizó otro penalti al equipo visitante»,
  • «Ya en tiempo de descuento el árbitro señalizó una falta en la misma frontal del área» o
  • «Al asturiano se le señalizó un fuera de juego inexistente».

Señalizar significa ‘colocar señales en un lugar, especialmente señales de tráfico para regular la circulación’, y señalar significa, entre otras acepciones, ‘hacer señal para dar noticia de algo’.

Lo que se quería decir en esos casos es que los árbitros señalaron las faltas mencionadas, pues las indicaron, y no las señalizaron, ya que no colocaron señal alguna en el campo de fútbol.

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo recomendable correcto habría sido escribir

  • «Poco antes de acabar el primer tiempo el árbitro señaló otro penalti al equipo visitante»,
  • «Ya en tiempo de descuento el árbitro señaló una falta en la misma frontal del área» o
  • «Al asturiano se le señaló un fuera de juego inexistente».

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[LE}– ‘Modus operandi’, no ‘modus operandis’

29/03/2016

La locución latina correcta es modus operandi, no modus operandis, y tanto en singular como en plural.

Sin embargo, en los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como

  • «El modus operandis de la Gürtel y de tantos otros casos de corrupción que estamos sufriendo en este país y que nos avergüenzan» o
  • «Estos son los modus operandis más utilizados por la delincuencia».

Esta expresión latina, que significa ‘manera especial de actuar o trabajar para alcanzar el fin propuesto’, funciona como sustantivo masculino invariable y se escribe en cursiva por ser un extranjerismo sin adaptar, como se recoge en la vigesimotercera edición del Diccionario Académico.

Por lo tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir

  • «El modus operandi de la Gürtel y de tantos otros casos de corrupción que estamos sufriendo en este país y que nos avergüenzan» o
  • «Estos son los modus operandi más utilizados por la delincuencia».

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[LE}– ‘Discrepar de’, no ‘discrepar con’

17-03-2016

Con el verbo discrepar, la persona o cosa con la que se está en desacuerdo se introduce con la preposición de, no con.

En los medios es frecuente encontrar frases como

  • «Keiko Fujimori discrepa con Julio Guzmán» o
  • «Huidobro señaló en una rueda de prensa que discrepaba con el comunicado».

El Diccionario Panhispánico de Dudas señala que discrepar significa ‘estar en desacuerdo con alguna persona o cosa’, aclara que en el uso culto se construye con un complemento introducido por de y censura el uso de la preposición con.

Así, lo apropiado es decir que se discrepa de alguien o de algo, no con alguien o con algo.

De ese modo en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir:

  • «Keiko Fujimori discrepa de Julio Guzmán» y
  • «Huidobro señaló en una rueda de prensa que discrepaba del comunicado».

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