Diálogo entre pareja de ancianos.
Dice él:
—Hoy he recibido una caja con balas y una carta amenazadora escrita en árabe.
Responde ella:
—¿Balas? ¡Son supositorios, idiota! Y la carta es la receta del médico.
Cortesía de Charo Bodega
Chistes de aquí y de allá
Diálogo entre pareja de ancianos.
Dice él:
—Hoy he recibido una caja con balas y una carta amenazadora escrita en árabe.
Responde ella:
—¿Balas? ¡Son supositorios, idiota! Y la carta es la receta del médico.
Cortesía de Charo Bodega
—Paco, si te digo que me he acostado con tu mujer, ¿quedamos como amigos?
—No.
—Entonces, ¿como enemigos?
—No.
—Entonces, ¿cómo quedamos?
—Igualados.
Cortesía de Charo Bodega
—Papá, ¿qué es patentar?
—¿Tú has visto a la vecina de enfrente que sale a tender la ropa con una blusa trasparente y sin nada debajo? Pues eso es pa’tentar a tu padre.
Cortesía de Charo Bodega
Estaba yo en la tienda de ropa, donde trabajaba, cuando entró una clienta que pregunto:
—¿Cuánto vale esa falda?
—50 euros—, le respondí.
Ella volvió a preguntar:
—¿Y estas bragas rosadas?
—60 euros—, contesté
—¡Está usted loco! ¿Cómo las bragas van a estar más caras que la falda?
A lo que yo le respondí:
—Si desea le subo la falda y le bajó las bragas.
Acá estoy en la patrulla de la Policía.
En el restaurante pedí a la camarera un estofado de lengua montado con dos huevos. Después recordé que, a causa del colesterol, no debía yo comer huevos, y cuando me trajo el plato le dije:
—Sácame los huevos y pásame la lengua.
Escribo desde la prisión.
Ayer, regresando del almuerzo, me preguntaron dos señoritas:
—¿Qué hora tiene?
Les respondí:
—Tengo un cuarto para las dos
Y aquí estoy, escribiendo desde la comisaría..
Voy a una fotocopiadora y le digo a la señorita:
—¿Cuánto me cobras por los dos lados?
Ahora estoy en la comisaria acusado de acoso sexual.
“Cuando tengas las manos embadurnadas de grasa, te comenzara a picar la nariz”. (Ley de mecanica de Lorenz)
“Todo cuchillo desafilado, tendrá el filo suficiente para cortarte un dedo”. (Primera regla doméstica de Fausner)
“En cuanto te sientes a beber una taza de café, tu jefe te pedirá una tarea que se prolongará hasta que el café se enfríe”. (Ley de Owen de las secretarias)
“El teléfono nunca suena cuando no tienes nada que hacer”. (Máxima de la oficina)
“El profesor nunca falta el día del examen”. (Tautología de Estudiante)
“El seguro lo cubre todo, menos lo que sucede”. (Ley de Seguros de Miller)
“Cuando las cosas parecen ir mejor, has pasado algo por alto”. (Segundo Corolario de Chisholm)
“Siempre que las cosas parecen fáciles es porque no oímos todas las instrucciones”. (Donald Westlake)
“Llegarás al teléfono justo a tiempo para oir como cuelgan”. (Segundo Principio de Bess)
“El teléfono sonará cuando estás afuera buscando afanosamente las llaves de la puerta”. (Primer principio de Bess)
“Si sólo hay dos programas que valga la pena ver, serán a la misma hora”. (Ley televisiva de Jones)
“No permitas que tus superiores sepan que eres mejor que ellos”. (Ley de inferioridad superior)
“Si tienes que hacer un examen en el que puedes usar el libro, seguro que se te olvidará llevarlo”. (Ley del terror aplicado)
“Si hay un documento confidencial, alguien lo dejará en la fotocopiadora”. (Segunda Ley de Connors)
“Nunca camines por los pasillos de tu empresa sin un papel en la mano”. (Ley de Scott)
“Si te dan dos órdenes contradictorias, obedece las dos”. (Segunda Ley de Brintnall)
“Cuando todo lo demás fracasa, intenta lo que le sugirió el jefe”. (Ley de Strano)
“Nadie atiende en clase hasta que tú cometes un error”. (Ley de Vile para educadores)
“Robar las ideas de una persona es plagio; robar las de muchas es investigación”. (Ley de Felson)
“Cualquier entidad productora de algo es la última en utilizar su propio producto”. (Ley de Meissiner)
“Cuando se trata de probarle a alguien que algo no funciona, ese algo, no se sabe cómo, funcionará”. (Ley de Willoughby)
“Di no, luego negocia”. (Regla de Huelga)
“El que ronca es el que se duerme primero”. (Regla de compañeros de cama)
“Los que viven más cerca siempre llegan de último”. (Ley de la llegada)
“La velocidad del viento aumenta proporcionalmente al precio del peinado”. (Ley meteorológica de Reynold)
Cortesía de Ramón López
En un autobús, dos mujeres peleaban a la greña disputándose el único asiento disponible. El revisor había tratado de mediar varias veces, pero sin resultado, cuando el conductor le gritó:
—¡Deja que la fea ocupe ese sitio!
Las dos mujeres permanecieron tranquilas y de pie durante todo el viaje.
Cortesía de Bob Meehan