[Hum}– Bromenserio: Prioridades femeninas

Mensaje de un marido a su mujer, a través del celular.

"Cariño, me atropelló un coche al salir de la oficina, y Paula me trajo al hospital. Han estado haciéndome pruebas hasta ahora. El golpe en la cabeza ha sido muy fuerte, aunque parece que no me ha causado ninguna lesión grave, pero tengo una fractura abierta en la pierna derecha y quizás tengan que amputarme el pie".

Respuesta de la mujer

"¿Quién es Paula?"

Cortesía de Carmen O’Dogherty

[LE}– Brega

02-01-14

A. de Miguel

Jaime Lerner (desde Tel Aviv) sostiene con fundamento que la voz milicia en el famoso versículo de Job («milicia es la vida del hombre sobre la Tierra») está mal traducido. Sería mejor decir brega, en el sentido de empeño con dificultad y penalidades.

Añado que es una palabra que utiliza mucho Unamuno; modestamente yo la he oído con frecuencia a mis padres. En su origen la brega es un rodillo por el que pasa la masa del pan. Se supone que la masa debe pasar por ese sufrimiento para que pueda salir un pan más rico. Otro sentido de brega es disputa ruidosa, alboroto.

Fuente

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Zapatero, a tus zapatos

26-09-12

Cuando uno se mete en el terreno de otros, saca los pies de su tiesto o valora, no muy positivamente, un trabajo ajeno a su dominio, se arriesga a que le suelten en la cara este dicho.

Se trata de una forma un poco más elegante de decirle a alguien que se meta en sus asuntos.
Esto ya ocurría en la antigua Grecia, origen de este dicho. Al parecer, no era extraño que alguien acudiera al ágora (la plaza pública) para que el público valorara su obra.

En una ocasión, Apeles, un famoso pintor, expuso allí un retrato. Un zapatero le recriminó que algunas partes no estaban del todo conseguidas, en concreto, el dibujo de las sandalias. El pintor, humildemente, reconoció los fallos y retocó el cuadro en su taller. Eso sí, el consejo venía de un experto.
Volvió al ágora después de los retoques y allí se encontró de nuevo el zapatero. Éste, ligeramente orgulloso por, a su juicio, haber dado tan buena opinión en la primera ocasión, al ver que el pintor había modificado la obra, hizo otra serie de reproches, ajenos esta vez al calzado.

El pintor Apeles, un pelín irritado por la arrogancia del casual crítico, le dijo aquello de “zapatero, a tus zapatos”, y ahí nació este famoso dicho.

Fuente

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Tirar la toalla

01-10-12

Usualmente se aplica a una situación en la que nos rendimos y dejamos de intentar conseguir aquello por lo que estábamos luchando, o sea, que abandonamos y nos damos por vencidos.

Tiene su origen en el mundo pugilístico.

Cuando el entrenador o preparador de un boxeador ve que éste está al límite de su resistencia y no se encuentra en condiciones físicas de continuar la pelea, tiene la opción de arrojar una toalla al aire —que debe caer dentro del cuadrilátero— como símbolo de rendición y finalización del combate para evitar daños mayores o irreparables.

Algunas fuentes señalan que, en un principio, se arrojaba la esponja con la que se refrescaba al boxeador, pero más tarde se optó por la toalla al ser ésta más fácilmente visible.

Cortesía de Leo Masina