[LE}– ‘Láser’, plural ‘láseres’

04/05/2016

El plural de el láser es los láseres, no los láser, los lásers ni los lasers.

Sin embargo, en los medios de comunicación se encuentran frases como

  • «Inventan una navaja de afeitar que funciona con lásers» o
  • «Se trata de un rayo de luz formado por docenas de lasers que se unirán en un punto sobre la atmósfera».

De acuerdo con la Nueva Gramática de la Lengua Española, «los préstamos acabados en las consonantes -n, -l, –r, -d, -j, -z hacen el plural en -es», como en el caso de gánster/gánsteres y esmoquin/esmóquines, entre otros.

La palabra láser, recogida en el Diccionario Académico desde 1984, es la adaptación al español del acrónimo inglés laser (light amplification by stimulated emission of radiation, o amplificación de luz por emisión estimulada de radiación) y lleva tilde en la ‘a’ por tratarse de una palabra llana acabada en una consonante distinta de ‘n’ y ‘s’; su plural es láseres.

Por tanto, en los ejemplos anteriores, habría sido preferible lo correcto habría sido escribir 

  • «Inventan una navaja de afeitar que funciona con láseres» o
  • «Se trata de un rayo de luz formado por docenas de láseres que se unirán en un punto sobre la atmósfera».

En cambio, cuando el sustantivo láser aparece en aposición a otro nombre, como en espada láser o rayo láser, permanece invariable al hacer el plural de esas expresiones: las espadas láser o los rayos láser.

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[Hum}– Flatulencia inoportuna

En una fiesta, un hombre sacó a bailar a una dama, y en pleno baile a ésta se le escapó una sonora flatulencia. Muerta de vergüenza, le dijo a su compañero de baile:

—¡Perdóneme, caballero! Por favor, ¡que esto quede entre nosotros!

Pero el hombre, agitando sus brazos desesperado, exclamó:

—¡No, no! ¡QUE CIRCULE, QUE CIRCULE!

[LE}– ‘Bitcóin’, ‘bitcoines’, adaptación al español de ‘bitcoin’, ‘bitcoins’

03/05/2016

La forma bitcóin, plural bitcoines, es la adaptación al español de bitcoin, plural bitcoins, nombre de una moneda electrónica.

Sin embargo, aparece en los medios de comunicación de diversas formas:

  • «El creador del bitcoin es un empresario australiano»,
  • «Al contrario que la mayoría de las monedas, Bitcoin no depende de la confianza en ningún emisor central»,
  • «Los bitcoins son enviados fácilmente a través de Internet» o
  • «… anunció que aceptará de nuevo donaciones mediante la moneda electrónica descentralizada “bitcoin”».

En español, este término inglés se adapta adecuadamente como bitcóin, plural bitcoines (pronunciado /bitcóin/, pl. /bitcóines/), y se escribe en minúscula y sin ningún resalte tipográfico, como ocurre con el resto de los nombres de las monedas (dólar, franco, yen): «Las autoridades monetarias de EE. UU. estudian regular el bitcóin».

Por otra parte, se encuentra en expresiones como fondos bitcoin, transacciones bitcoin, en las que se usa en aposición e invariable en plural; sin embargo, lo adecuado habría sido escribir fondos/transacciones en bitcoines o fondos/transacciones en bitcoins, si se prefiere el inglés, igual que «transacciones en dólares».

Si se desea utilizar las formas originales inglesas (bitcoin, bitcoins), ha de hacerse en cursiva o entrecomillándolas: «Los bitcoins empezaron a cotizar hace cinco años».

Como nombre del protocolo y de la red informática que lo sustenta, se trata de una marca, por lo que se escribirá en redonda, en singular y sólo con la inicial en mayúscula: red Bitcoin o direcciones Bitcoin y no «Es posible generar de forma gratuita tantas direcciones BitCoins como deseemos».

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[LE}– El Poder Legislativo ejerce el poder legislativo

29/04/2016

Los distintos poderes del Estado (ejecutivo, legislativo y judicial) se escriben con inicial minúscula cuando se alude a ellos de forma genérica, pero con mayúscula si forman parte de un nombre propio o si se refieren a una institución concreta.

La Ortografía de la Lengua española recomienda el uso de la minúscula cuando esas expresiones se refieren «a la facultad o poder en sí», como en «El poder legislativo recae en el Congreso».

En cambio, cuando aluden específicamente a los órganos que ejercen esos poderes o facultades es preferible el uso de la mayúscula ya que designan entonces a instituciones concretas, como en «Disputa entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo por el control al Gobierno», donde Poder Legislativo se refiere al Parlamento, las Cortes… y (Poder) Ejecutivo al Gobierno.

También se usa la mayúscula cuando forman parte de un nombre propio: 

«El Consejo General del Poder Judicial elige hoy a su presidente»; o de su mención abreviada: «El Poder Judicial sancionará al juez investigado por corrupción».

Se recuerda además que la palabra ejecutivo se escribe con mayúscula cuando designa al Gobierno de una nación: «El Ejecutivo recortará el gasto en 2000 millones para ajustar el déficit».

En cambio, las denominaciones que se aplican a los llamados poderes fácticos, formadas por la palabra poder precedida por un ordinal, se escriben en minúscula: «La prensa constituye el cuarto poder en los sistemas democráticos».

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[Hum}– Lo bueno, lo malo y lo feo

Bueno:   Estás de acuerdo con no tener más hijos.
Malo:      No encuentras las pastillas anticonceptivas.
Feo:       Las tiene tu hija.

Bueno:  Tu hijo siempre está estudiando en su cuarto.
Malo:     Encuentras varios casetes porno en el cuarto.
Feo:      Tú apareces en ellos.

Bueno:  Tu esposo entiende mucho de moda femenina.
Malo:     Él usa la ropa.
Feo:      Se ve mejor que tú.

Bueno:  Tu hijo está madurando por fin.
Malo:     Se está acostando con la vecina de enfrente.
Feo:      Tú también.

Bueno:  Tú le das clases de educación sexual a tu hija.
Malo:      Ella se mantiene interrumpiéndote.
Feo:       Haciéndote correcciones.

Bueno:  Tu esposa no te habla en todo el día.
Malo:     Ella quiere el divorcio.
Feo:      Ella es abogada.

Bueno: Tu esposa está embarazada.
Malo:    Son mellizos.
Feo:     Te hiciste la vasectomía hace cinco años.

[LE}– ‘Abordar’, uso abusivo

26/04/2016

El verbo abordar se está convirtiendo en un término comodín del que se abusa en algunas informaciones y que desplaza con ello a otras formas que, en ocasiones, son más adecuadas.

Según el Diccionario Académico, abordar tiene, entre otras acepciones, los significados de ‘plantear un asunto o tratar sobre él’ y ‘emprender la realización de algo problemático o dificultoso’. Aunque el empleo que suele hacerse de este verbo en la prensa no pueda ser calificado de incorrecto, es cada vez más frecuente verlo en frases e informaciones en las que otras palabras resultarían más precisas y adecuadas.

Así, por ejemplo, son numerosos los ejemplos en los que se aborda un documento, un informe o una cuestión que, a priori, no parece especialmente problemática:

  • «Es la primera cuestión que debe abordar un documento como este» o
  • «El INE prevé abordar un informe sobre la seguridad pública». 

Las cuestiones también pueden tratarse, plantearse y, además, se discuten o debaten; los documentos e informes, en función del caso, se elaboran, se redactan, se escriben o se publican.

No son pocos los ejemplos en los que se aborda una reunión o una reforma, como en

  • «¿Cómo abordar una reunión creativa?» o
  • «Reclaman un consenso para abordar reformas del Alto Tribunal».

En estos casos también se podría haber optado por

  • «¿Cómo plantear una reunión creativa?»,
  • «Un consenso para reformar el Alto Tribunal/ para acometer/llevar a cabo/hacer reformas en el Alto Tribunal».

Hay también otro tipo de contextos en los que la supresión del verbo abordar no cambia el sentido de la frase:

«El pedagogo debe estar capacitado para abordar un diagnóstico en la escuela», donde también podría haberse optado por decir «… capacitado para hacer un diagnóstico» o, simplemente, «para diagnosticar».

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[Hum}– ¡No pises a ningún pato!

Tres mujeres murieron en un accidente de tráfico y fueron al Cielo. Una ez allí, San Pedro les dijo:

—Aquí sólo tenemos una regla: ¡No pises a ningún pato!

Las tres mujeres entraron al Cielo y vieron que había patos por todos lados; tantos, que casi resultaba imposible no pisar a alguno, pero hicieron lo posible por evitarlo.

Sin embargo, un día una de las mujeres pisó a un paro, y de inmediato apareció San Pedro con el hombre más feo que esa mujer había visto, lo encadenó a la mujer y le dijo:

—Tu castigo por haber pisado a un pato es pasar la eternidad encadenada a este horrible hombre.

Al día siguiente, otra de las tres mujeres pisó accidentalmente a un pato, y San Pedro, a quien no se le escapaba nada, apareció con otro hombre extremadamente feo y lo encadenó a la mujer, dando a ésta la misma explicación que había dado a la primera.

La tercera mujer, que había visto lo ocurrido a sus dos compañeras, decidió que haría lo imposible para que no la encadenaran a un hombre horriblemente feo, así que puso extremo cuidado para no pisar a ningún pato, y lo logró por meses.

Un buen día apareció ante ella San Pedro acompañado del hombre más guapo y atractivo que la mujer había visto: alto, de largas pestañas, musculoso…. Y, sin decir palabra, San Pedro encadenó a la mujer a este Adonis.

Ante esto, la afortunada mujer le dijo al Adonis:

—Me pregunto qué hice yo para que me hayan encadenado a ti por toda la eternidad.

Y el hombre respondió:

—Ignoro lo que hayas hecho tú, pero yo pisé a un pato.

[Hum}– Rara enfermedad

Un hombre muy enfermo espera su diagnóstico. Llega el médico con cara de afligido y le dice:

—Mire, amigo, tendrá que ser fuerte, ¡Usted tiene la enfermedad de McFerson!

—¡Dios mío! ¿Y eso es grave?

—Tomará su tiempo descubrirlo, señor McFerson.