[LE> ¿Por qué en español se dice ‘buenos días’ y no ‘buen día’, como en muchos idiomas?

15-03-2019

¿Por qué en español se dice ‘buenos días’ y no ‘buen día’, como en muchos idiomas?

Alguna vez se ha preguntado la razón por la que el saludo ‘Buenos días’ se utiliza en plural en español, en lugar de hacerlo en singular como en el resto de idiomas.

En Inglaterra usan, por ejemplo, good morning; en Italia, a su vez, emplean el buon giorno; y Portugal el bom dia, por citar algunos, que si se tradujeran al español serían el equivalente de ‘buen día’, en singular.

Un usuario quiso dilucidar la duda preguntándole a la cuenta de Twitter de la Real Academia Española, que usualmente está atenta a solucionar este tipo de cuestiones en las redes sociales.

“¿Se debe decir buen día o buenos días o las dos formas son correctas? ¿La misma inquietud para el saludo de la tarde?”, escribió un usuario.

“Como saludo matutino, en el español general se dice «buenos días»; la variante «buen día» se usa en México, Centroamérica y el área rioplatense; del resto, en unas áreas, como Chile, la variante en singular está en desuso; y en otras, como Perú, en auge”, respondió la RAE, aclarando, además, que es independiente de la cantidad de gente que se quiera saludar.

Otro usuario aprovechó para preguntar:

“Igualmente se debe decir entonces «que tengas buenos días» y no «que tenga un buen día»?

A lo que la RAE contestó que no es de esta manera “porque en esa construcción no es normal interpretar el plural como expresivo, por lo que se entendería que se está deseando a la persona que pase varios días buenos”.

De acuerdo con la BBCquien consultó a Salvador Gutiérrez, catedrático de Lingüística y miembro de la Real Academia de la Lengua Española—, es muy probable que la expresión ‘Buenos días’ surgió siendo una frase más larga y con el paso del tiempo se fue acortando.

«Es muy posible que se dijera ‘buenos días os dé Dios’, una expresión con la que no sólo se hacía referencia al día en curso sino también a los días sucesivos, a la existencia completa de la persona a la que iba dirigida», dijo al medio británico.

Fuente

[LE}> Un «tropo» no es un tema recurrente

Las voces tópico o motivo son las adecuadas para referirse a un tema que se repite en una narración, pero no tropo, que alude a cierto tipo de texto con música o al uso de una palabra en un sentido no propio.

Uso inadecuado

  • Es un viejo tropo maquiavélico sobre el poder: el gobernante que duda y tiembla pierde la cabeza.
  • La enfermedad ha funcionado como tropo a lo largo de toda la historia de la literatura.
  • La serie incorpora a su argumento un tropo tradicional del cine de terror: una casa embrujada.

Uso adecuado

  • Es un viejo tópico maquiavélico sobre el poder: el gobernante que duda y tiembla pierde la cabeza.
  • La enfermedad ha funcionado como tema recurrente a lo largo de toda la historia de la literatura.
  • La serie incorpora a su argumento un motivo tradicional del cine de terror: una casa embrujada.

De acuerdo con el Diccionario de la lengua española, ‘tropo’ se refiere en español a aquel ‘texto breve con música que, durante la Edad Media, se añadía al oficio litúrgico’, o bien al ‘empleo de una palabra en sentido distinto del que propiamente le corresponde, pero que tiene con éste alguna conexión, correspondencia o semejanza’.

Sin embargo, se utiliza con frecuencia cuando se habla de aquellos recursos o convenciones propios de ciertos géneros narrativos, y que los consumidores suelen reconocer fácilmente. El origen de este uso impreciso puede estar en el sustantivo inglés trope, que en este idioma sí posee el sentido de ‘tema o idea recurrente’, proveniente de las lenguas clásicas.

Para aludir a estos rasgos que se repiten tradicionalmente en las obras de creación, el español cuenta con términos y expresiones, en función del contexto, como tema recurrente, motivo, convención, topos o tópico, como señala la Real Academia Española en su cuenta de Twitter.

Fuente

[LE}> «A caballo», no «a medio caballo»

La locución a caballo, no la forma a medio caballo, es la adecuada para indicar que algo o alguien se encuentra o se mueve entre dos realidades.

Uso inadecuado

  • A medio caballo entre propuestas para ahorrar energía e ideas para reducir las emisiones y la contaminación.
  • Se ofrecen recorridos para los que busquen algo a medio caballo entre el senderismo y la escalada.
  • La crisis ha dejado un modelo a medio caballo entre la presencialidad y lo telemático.

Uso adecuado

  • A caballo entre propuestas para ahorrar energía e ideas para reducir las emisiones y la contaminación.
  • Se ofrecen recorridos para los que busquen algo a caballo entre el senderismo y la escalada.
  • La crisis ha dejado un modelo a caballo entre la presencialidad y lo telemático.

El Diccionario de la lengua española recoge ‘a caballo’ como una locución adverbial que señala aquello que se sitúa entre dos realidades temporales, espaciales o de otro tipo, aparte del sentido de ‘que monta en caballería’. No es adecuado, por tanto, emplear en su lugar ‘a medio caballo’, que se puede deber a un cruce con la locución ‘a medio camino’, utilizada para hablar de las acciones que no llegan a su fin: «El equipo se quedó a medio camino de la remontada».

Cabe señalar que en algunas zonas se registra el uso de ‘a medio caballo’ y de ‘a caballo’ para aludir a ciertas preparaciones culinarias que incluyen uno o varios huevos fritos, respectivamente: «Para acompañar, no pueden faltar las papas fritas a caballo». Con este significado, a medio caballo se puede considerar válida.

Fuente

[LE}> El término «poltergeist» se escribe en minúscula y en cursiva

El término poltergeist se escribe en cursiva, por ser un extranjerismo no adaptado al español, y con minúscula.

Uso no recomendado

  • Un poltergeist, una especie de demonio, aterrorizó a un granjero en el valle del Rin.
  • Cualquier hacker puede hacer que se encienda, se apague o parpadee como si de un Poltergeist se tratara.
  • El poltergeist maligno que destruyó la paz de una familia en Verges.

Uso recomendado

  • Un poltergeist, una especie de demonio, aterrorizó a un granjero en el valle del Rin.
  • Cualquier hacker puede hacer que se encienda, se apague o parpadee como si de un poltergeist se tratara.
  • El poltergeist maligno que destruyó la paz de una familia en Verges.

La voz poltergeist procede del alemán, aunque es probable que se emplee en español por influencia del inglés. En esta última lengua, se usa dicho sustantivo para referirse a un espíritu o una fuerza que mueve los muebles o lanza los objetos de una casa, según el diccionario de Cambridge.

La Ortografía de la lengua española indica que los extranjerismos crudos, que son aquéllos que no se ajustan al sistema ortográfico o de pronunciación del español, se escriben en cursiva (o entre comillas si no se dispone de este tipo de letra). Así pues, lo recomendable es escribir poltergeist, pues la pronunciación habitual en español es /póltergueist/. NotaCMP.- Y entonces, ¿por qué no lo españolizan así, y españolizan también ‘kacker’ como jáquer? No sugiero ‘jácker’ porque los ortodoxos sostienen que la ‘k’ no es letra española.

No obstante, según indica la Real Academia Española en su cuenta de Twitter, de forma general, puede sustituirse este extranjerismo por la construcción ‘fenómeno paranormal’. NotaCMP.- No, fenómenos paranormales los hay de diferentes tipos

Por otro lado, se recuerda que, pese a que en alemán los sustantivos se escriben con mayúscula, en español lo adecuado es escribir esta palabra con minúscula, ya que se trata de un nombre común.

Fuente

[LE}> Esta palabra que se usa constantemente en castellano proviene del euskera, y sus hablantes no lo saben

01-11-2022

Ulises Fuente

Esta palabra que se usa constantemente en castellano proviene del euskera, y sus hablantes no lo saben

La mayoría de los españoles consideran que los idiomas ayudan a abrir puertas en el mercado laboral

Muchas palabras del español de uso frecuente, han sido adoptadas de términos del vasco y sus hablantes ni lo imaginan.

Se trata de una de las palabras fundamentales del habla común. Es la que designa algo tan habitual como todo lo que se ubica en el lado del corazón del cuerpo humano, o en referencia a él, en el espacio del hablante.

Se trata de la palabra “izquierda”, que en castellano se adoptó como forma común frente a la “siniestra” que provenía del latín y que tenía otras connotaciones, por lo que, en el uso de los hablantes terminó por imponerse la forma derivada del euskera “ezkerra”, que no contenía los significados negativos de la forma más “culta”: «avieso y malintencionado; infeliz, funesto o aciago» (DLE).

Prueba de su antiguo uso, queda el la expresión que todavía se dice: disparar “a diestro y siniestro” cuando queremos decir de alguien que hace algo “a todos lados y en gran cantidad”.

El significado original en latín de “sinister” era el antónimo de “dexter”. Esta última forma derivó en diestro o derecho, que también quería designar a alguien que tiene pericia en algo. Al tomarse la diestra como lo correcto y lo justo, a la izquierda no le quedaba otra cosa que ser lo contrario.

También pudieron influir supersticiones del cristianismo o anteriores a él, de los tiempos de los malos augurios que anticipaban el futuro, como el vuelo de las aves, que anunciaban el buen porvenir o el malo dependiendo de su dirección al emprender un camino. Así, la “sinistra” estaba abocada a cargar con connotaciones negativas.

Aunque algunos expertos han asegurado que el simbolismo iba más allá al identificar la izquierda con la mujer y el pecado y a los zurdos con los más proclives a caer en la brujería, esto no está probado que haya influido decisivamente en el cambio de sentido de la palabra y su uso.

De hecho, y curiosamente, la Iglesia permitía recibir la comunión en mano (aunque siempre fue objeto de controversia), y, en ese caso, lo correcto era recibir la hostia en la mano izquierda, situada sobre la derecha.

Sin embargo, y en cualquier caso, el término “siniestro” en el español común dejó de utilizarse con el significado de izquierda y quedó reservado para lo avieso o funesto. Aunque se desconoce cómo se impuso, siempre a resultas de un proceso largo, se reemplazó por la forma del vascuence “ezker(ra)”, que comenzó a ganar espacio como término para designar la izquierda libre de malos augurios.

Esta palabra ha quedado como el gran préstamo del euskera a su lengua vecina, demostrando cómo dos lenguas que conviven se influencian.

No es, ni mucho menos, la única palabra del castellano que ha sido prestada de la lengua del norte. Muchos términos del habla frecuente para 500 millones de personas vienen del euskera sin que sus hablantes lo imaginen. Son los casos de alud, aquelarre, angula, bacalao, chabola, chatarra, chistera, cencerro, ganzúa, muñeca o zurrón.

Otras palabras huelen o saben a vasco desde el primer momento, como chapela, pacharán, mus, órdago, cococha o sirimiri.

Fuente

[LE}> «Al alza», no «a la alza»

Al alza, y no a la alza, es la expresión adecuada para referirse a una cantidad, índice o similar que sube o tiende a subir.

Uso inadecuado

  • Los precios siguen a la alza.
  • El G7 fracasa en su batalla contra un dólar a la alza.
  • La tendencia en el mercado de las criptodivisas ha sido a la alza.

Uso adecuado

  • Los precios siguen al alza.
  • El G7 fracasa en su batalla contra un dólar al alza.
  • La tendencia en el mercado de las criptodivisas ha sido al alza.

Al tratarse alza de una palabra femenina que empieza por ‘a’ tónica, el artículo antepuesto debe ser ‘el’, que al contraerse con la preposición a da ‘al’.

Por otra parte, dado que alza sigue siendo un sustantivo femenino aunque vaya acompañado del artículo ‘el’, lo recomendable es decir ‘alza histórica de los precios’, ‘nueva alza’ o ‘esta alza’, en lugar de alza histórico, nuevo alza o este alza. En este mismo sentido, lo apropiado es escribir «El alza fue más moderada» y no «fue más moderado».

Fuente

[LE}> La alternativa «de un jugador» es preferible al anglicismo «single-player»

Las construcciones de un (solo) jugador o para un (solo) jugador son alternativas válidas al anglicismo single-player.

Uso no recomendado

  • Tras críticas, EA afirma que los juegos single-player son muy importantes.
  • Respawn Entertainment estaría trabajando en un juego single-player ambientado en el universo de Apex Legends.
  • CD Projekt anuncia una nueva experiencia «single player» de Gwent.

Uso recomendado

  • Tras críticas, EA afirma que los juegos de un jugador son muy importantes.
  • Respawn Entertainment estaría trabajando en un juego para un solo jugador ambientado en el universo de Apex Legends.
  • CD Projekt anuncia una nueva experiencia de un solo jugador de Gwent.

La expresión ‘single-player’ o ‘single player’, del inglés single (‘solo, único’) y player (‘jugador’), se utiliza para referirse a aquellos juegos o modos de juego que están diseñados para una sola persona, sin posibilidad de añadir más participantes. Esta misma idea se indica adecuadamente en español con construcciones asentadas como ‘para un (solo) jugador’ o ‘de un (solo) jugador’.

Por otro lado, el término multiplayer, que se refiere a los juegos o modalidades en los que pueden jugar varias personas juntas o competir entre ellas, puede sustituirse por ‘multijugador’ o por las fórmulas ‘para múltiples/varios jugadores’.

Fuente

[LE}> Halloween, claves de redacción

Con motivo de la festividad de Halloween, se ofrecen a continuación algunas recomendaciones sobre términos y expresiones relacionados con esta celebración.

NotaCMP.- Otra “plaga” que llegó por aquí, ratificando lo de que todo lo malo se pega.

1. Halloween, con inicial mayúscula. Según la Ortografía de la lengua española, los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de las festividades, ya sean civiles, militares o religiosas, se escriben con inicial mayúscula. Por lo tanto, la fiesta de Halloween, que es la contracción de la expresión inglesa All Hallows’ Eve y cuyo significado es ‘víspera del Día de Todos los Santos’, se escribe con mayúscula inicial, en redonda y sin comillas.

2. Día de Todos los Santos, Día de (los) Muertos… Del mismo modo, se escriben con iniciales mayúsculas en todos los elementos significativos las denominaciones Día de Todos los Santos, Día de (los) Muertos, Día de las Ánimas, Conmemoración de los Fieles Difuntos y Noche de Brujas.

3. Trick or treat puede ser ‘truco o trato’. ‘Truco o trato’ es la traducción más asentada de la expresión inglesa trick or treat, que usan los niños cuando van casa por casa pidiendo dulces la noche de Halloween. Aunque hay otras traducciones posibles y con uso (como ‘dulce o truco’, ‘dulce o travesura’…), ‘truco o trato’ y otras fórmulas como ‘treta o trato’ tienen la ventaja de la semejanza o paronimia fonética con el original.

En México se emplea la expresión ‘pedir calaverita’, ya que la cesta en la que los niños guardan los dulces que reciben tiene forma de calavera.

4. Zombi, mejor que zombie. Uno de los disfraces habituales en esta festividad es el de zombi, plural zombis. Esta adaptación al español es preferible a las formas zombie y zombies, propias del inglés.

5. Un hombre lobo y una mujer loba, en minúscula y en dos palabras. El nombre de esta criatura legendaria, también conocida como licántropo o licántropa, se escribe en minúscula, separado y sin guion. El femenino de esta construcción es ‘mujer loba’. En lo referente al plural, es ‘hombres lobo’ y ‘mujeres loba’, aunque también se documentan las formas ‘hombres lobos’ y ‘mujeres lobas’.

6. Temeroso, y no temoroso. El adjetivo adecuado para calificar a una persona que siente temor es temeroso, escrito con ‘e’, y no temoroso, con ‘o’.

7. Los títulos de películas o series se escriben en cursiva. Son frecuentes en esta época las películas o series de miedo, cuyos títulos deben escribirse en cursiva y con mayúscula inicial en la primera palabra y en las palabras que así lo necesiten por su naturaleza de nombres propios: Los otros, El retorno de las brujas, Saw, Viernes 13, etc.

NotaCMP.- Insisto en esos títulos deben llevar mayúscula inicial en todas sus palabras, o vayan entrecomillados, pues es la forma en que el lector puede saber con certeza dónde comienzan y dónde terminan.

Fuente