[LE}– ‘Pero’ y la coma, usos apropiados

27/03/2013

La palabra pero suele tener una coma antes y no después, aunque hay ciertos casos especiales que hay que tener en cuenta, tal como explica la Ortografía de las Academias de la Lengua.

Según se indica en esta obra, en la mayoría de los casos la conjunción pero va precedida de una coma, aunque no es raro que se omita indebidamente, como en «La carretera se cobra menos vidas pero se lleva a muchos jóvenes», frase en la que falta una coma tras «vidas».

Los casos especiales más importantes son los siguientes:

Cuando pero precede a una pregunta, no le sigue una coma; en este caso, la partícula puede ir dentro o fuera de las interrogaciones:

  • «Pero ¿por qué Cubillas decidió trasladar los entrenamientos?», o bien
  • «¿Pero por qué Cubillas…?».

Cuando se contraponen directamente dos palabras que expresan cualidades o características, se escribe sin comas:

  • «La alianza suma 69 escaños, un escaso pero suficiente margen de diferencia»,
  • «El tránsito es lento pero sin interrupciones».

Cuando a pero le sigue un inciso, se escribe una coma después: «Esta iniciativa estaba planteada para diciembre, pero, dado lo positivo de los resultados, se decidió ampliarla a enero».

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Dar que hablar’, no lleva tilde en ‘que’

25/03/2013

El pronombre relativo que, en las locuciones dar que hablar, dar que pensar, dar que decir,… se escribe sin tilde.

Aunque en estas locuciones, que se pronuncia a veces con la fuerza de una palabra tónica, lo apropiado es escribirla sin tilde, pues no tiene valor interrogativo o exclamativo, tal como indica el Diccionario Panhispánico de Dudas en el apartado 1.8. de la entrada que.

Por lo que en frases como,

  • «Una cifra que debería dar qué pensar a los Gobiernos de toda la Unión Europea» o
  • «Ayrton Páez empieza a dar qué hablar en la región»,

lo aconsejable habría sido escribir sin tilde el pronombre relativo que.

Sin embargo, en las locuciones dar de qué hablar o dar en qué pensar, donde qué sí tiene valor interrogativo y es palabra tónica, lo apropiado es acentuarla gráficamente.

Fuente: Fundéu

[LE}– Semana Santa: mayúsculas y minúsculas

22/03/2013

Con motivo de la celebración de la Semana Santa, se recuerda en qué casos hay que emplear las mayúsculas y en cuáles las minúsculas en los términos y expresiones relacionados:

· Tal como indica la Ortografía, los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de los períodos litúrgicos o religiosos se escriben con inicial mayúscula: la Cuaresma, la Semana Santa, la Pascua.

· También se escriben con mayúscula las denominaciones Viernes de Dolores, Domingo de Ramos, Jueves Santo, Viernes Santo…

· Lo recomendable es escribir los nombres de los pasos, imágenes y cofradías con mayúsculas iniciales y sin cursiva ni comillas: La Borriquita, La Sagrada Cena, El Prendimiento, Cofradía del Cristo de la Columna, Hermandad del Cristo de la Corona…

· Se escriben con inicial minúscula los términos religiosos como vigilia, eucaristía, misa, liturgia de la palabra, confesión, comunión o procesión.

· También se escribe con inicial minúscula viacrucis o vía crucis (las Academias prefieren la primera grafía; no se considera apropiado vía-crucis).

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Milmillonario’, mejor que ‘billonario’

21/03/2013

La palabra milmillonario es la adecuada para referirse en español a lo que en el inglés de los Estados Unidos se conoce como billionaire, ya que alude a personas cuya fortuna es superior a los mil millones de dólares, libras, euros u otra moneda.

Sin embargo, con motivo de la publicación en la revista Forbes de la lista de los hombres más ricos del mundo, es frecuente encontrar en los medios frases en las que el término billionaire se traduce al español como billonario:

  • «Amancio Ortega, tercero en la lista anual de billonarios de Forbes» o
  • «Repuntan los billonarios colombianos en la lista».

La confusión se debe al error de traducir la expresión del inglés useño one billion por la española un billón, cuando se trata de cantidades muy diferentes. One billion es 1.000.000.000, una cifra que en español es un millardo, o, más comúnmente, mil millones, mientras que un billón español es 1.000.000.000.000, es decir, un millón de millones.

Dado que en la lista de Forbes ingresa quien tenga una fortuna igual o superior a mil millones de dólares y no igual o superior a un billón de dólares, lo más adecuado y preciso es llamarlo milmillonario, que se escribe en una sola palabra.

Así, en los ejemplos anteriores lo aconsejable habría sido escribir

  • «Amancio Ortega, tercero en la lista anual de milmillonarios de Forbes» o
  • «Repuntan los milmillonarios colombianos en la lista».

Fuente: Fundéu

[LE}– Una quita no es un impuesto ni un gravamen

20/03/2013

La palabra quita, frecuente en el vocabulario económico, alude a la cancelación total o parcial de una deuda que hace el acreedor al deudor.

Sin embargo, con motivo del acuerdo alcanzado entre la eurozona y el Gobierno de Chipre para el rescate financiero de ese país, es frecuente ver en los medios la palabra quita aplicada a una de las medidas incluidas en ese pacto: la imposición de un gravamen o impuesto especial sobre los depósitos bancarios.

Así se pueden leer frases como

  • «Los chipriotas, indignados por la quita de sus depósitos» o
  • «Chipre y la troika acuerdan una quita menos dolorosa para los pequeños ahorradores».

En estos casos no se hace referencia a la condonación de una deuda sino a un gravamen o impuesto especial, que se aplicará por una sola vez, sobre las cantidades depositadas en las entidades bancarias.

El texto original del acuerdo, en inglés, se refiere a esta medida como one-off levy, cuya traducción al español puede ser gravamen o, más precisamente, gravamen único. También podría hablarse de un impuesto extraordinario.

De esta forma, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «Los chipriotas, indignados por el gravamen único sobre sus depósitos» o «Chipre y la troika acuerdan una impuesto extraordinario menos doloroso para los pequeños ahorradores».

Se recuerda además que la palabra gravamen se escribe sin tilde.

Fuente: Fundéu

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Gazpacho

20-07-12

Si hay un plato típico por excelencia cuando hace calor, ese plato es el Gazpacho.

Formas de hacer un gazpacho hay muchas, tantas como personas lo hagan. Posiblemente el gazpacho sea una de las comidas más antiguas de la Humanidad, pero no hay una fecha concreta en los escritos que relate con exactitud cuándo fue “inventado” este delicioso y, a la vez, refrescante plato.

Se tienen unas primera referencias que se remontan al siglo I a.C. ya que el poeta Publio Virgilio en su escrito “Égloga II” habla de un plato rural que se preparaba majando varias verduras, ajos y hierbas.

El nombre gazpacho viene de una voz prerromana que significa residuo, ya que el plato se preparaba con migas de pan y vegetales troceados que generalmente habían sobrado de anteriores comidas.

Cortesía de Leonardo Masina

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Echar un polvo

11-03-13

Data de los felices años ’20s, unos años mágicos.

España no se había metido en la guerra mundial, y tuvo una postguerra muy feliz. Los españoles conocieron el hedonismo, la buena vida y, en consecuencia, se incrementó el vicio del tabaco inhalado: el célebre rapé.

Todos los hombres que se preciaban de elegantes llevaban en su bolsillo un bonito recipiente, en forma de caja, donde había polvo de tabaco (rapé), que se intercambiaba como signo de cortesía, diciendo: «¿Quieres echar un polvo?».

Pero como era de mala educación inhalar ante señoras, los hombres, cuando sentían el síndrome de abstinencia, salían del salón, con la excusa de echar un polvo.

Pero muchas veces la ausencia del salón no era exactamente para inhalar rapé sino para tener un encuentro con alguna damisela en las habitaciones altas que había en todas las casas de «buena familia», y el hombre se ausentaba diciendo «Voy a echar un polvo», y se perdía por las habitaciones, donde se encontraba con su amante para un encuentro sexual.

Cortesía de Carmen O’Dogherty

[LE}– Diccionario de anglicismos y tecnicismos para asistir a una reunión

04/02/2013

Fernando Muñoz

«¡Qué buen brainstorming hemos tenido en el workshop! Después del meeting todos los partners han coincido, mientras tomábamos el brunch informal, en el buen feeling que les trasmite el business».

Cada día es más habitual escuchar, en la oficina o en la calle, este tipo de términos procedentes en algunos casos del inglés (anglicismos) y en otros del lenguaje profesional.

clip_image001

(El diccionario, el gran aliado para no quedar como un pedante por usar demasiados anglicismos o tecnicismos)*

Algunas personas encuentran que usar estas palabras es una forma de reforzar su discurso y «parecer más interesantes», sin embargo, para la gran mayoría, la excesiva utilización de tecnicismos y anglicismos puede resultar pedante y hasta ridículo, dependiendo las circunstancias.

Si usted tampoco ha entendido nada del primer párrafo no se preocupe. Allí donde el castellano no puede llegar, surgen los neologismos y los préstamos lingüísticos, pero en la mayoría de las ocasiones existe una palabra exacta en el idioma de Cervantes.

Así, en la frase inicial del artículo se podía haber hablado de lluvia de ideas, reunión, socios, almuerzo o sensaciones en lugar de tantos «esnobismos» —palabra aceptada por la RAE— que no hacen más que confundir.

Pese a todo, cada vez es más habitual escuchar estas palabras.

Para no perdernos, recopilamos cuáles son algunos de los anglicismos y tecnicismos más comunes en el caso de asistir a una reunión a la última. Y es que, desde en la oficina hasta en una conversación informal de moda, economía o tecnología, cada vez es más frecuente escuchar sin entender nada.

Fuente: ABC

(*) NotaCMP.- O para quedar en ridículo por no querer usarlos sino pretender traducir lo intraducible, o usar una traducción absurda que no significa nada.

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: ‘Media naranja’ para referirse a la pareja perfecta

20 febrero 2013

El filósofo griego Platón escribió hacia el año 380 a.C. la obra titulada «El banquete» en la que Aristófanes, uno de los personajes basado en el dramaturgo del mismo nombre, hace un discurso en el que explica que los seres humanos, en un principio, eran andróginos y con forma esférica como las naranjas; teniendo un mismo cuerpo y dos caras opuestas formando un hombre-mujer.

Debido a un castigo divino del dios Zeus, estos seres andróginos fueron partidos en dos, quedando desde entonces separados, y en la búsqueda permanente de su otra mitad.

Fuente:  Wikimedia