[LE}– ‘Ex primera ministra, no ‘exprimera ministra’

08/04/2013

Ex primera ministra, no exprimera ministra ni ex primer ministra, es la forma adecuada de referirse a Margaret Thatcher, fallecida a los 87 años.

Aunque la Ortografía de la Lengua Española señala que la norma general es escribir el prefijo ex- unido a la palabra siguiente (el exjugador, el exministro,…), explica también que existen algunas excepciones en las que va separado.

Una de ellas es cuando a ese prefijo le siguen varias palabras que, juntas, tienen un significado unitario, como en ex hombre de confianza, ex jefes de Estado o, como en este caso, ex primera ministra.

Así en frases como

  • «Murió la exprimera ministra Margaret Thatcher» o
  • «La ex primer ministra británica muere a consecuencia de un infarto cerebral»

lo adecuado habría sido escribir

  • «Murió la ex primera ministra Margaret Thatcher» o
  • «La ex primera ministra británica muere a consecuencia de un infarto cerebral».

En estas informaciones también ha aparecido el término premier, que se aplica con frecuencia a los primeros ministros del Reino Unido; es un anglicismo superfluo, que puede sustituirse por los equivalentes españoles primer ministro o primera ministra, como señala el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Por otra parte, la Ortografía señala que los apodos y alias que se utilizan acompañando a un nombre propio o en sustitución de éste, como Dama de Hierro, se escriben con inicial mayúscula y sin cursivas ni entre comillas, a no ser que se intercalen entre el nombre y apellido reales de la persona, como Ernesto «Che» Guevara

Fuente: Fundéu

[LE}– Puritanismo e hipérbatos en el inglés

23-03-13

A. de Miguel

José Manuel Pichel Pazos me pide que cite alguna fuente para mantener mi tesis de que «el idioma inglés lleva el puritanismo dentro».

Valga este documentado libro: Diccionario de falsos amigos, de Marcial Prado (Gredos, 2001). Es una delicia.

Don José Manuel entiende que en castellano retorcemos el orden de las palabras en una frase un poco a capricho, a diferencia del inglés, donde siguen un orden siempre igual.

Supongo que esa tendencia al hipérbaton proviene del latín, pero no es un inconveniente expresivo sino todo lo contrario. No es lo mismo «un buen hombre» que «un hombre bueno».

Para hipérbaton elegante se recordarán los famosos versos de Rodrigo Caro:

Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora,
campos de soledad…

Fuente: Libertad Digital

[LE}– ‘Sénior’, palabra española escrita con tilde

03/01/2013

La palabra sénior se escribe con tilde, según explica el Diccionario Panhispánico de Dudas, por ser una palabra llana que acaba en una consonante distinta de ‘n‘ o ‘s‘.

Sin embargo, en las noticias se escribe a menudo sin la tilde que le corresponde, como en

  • «El vicepresidente senior deja la empresa en 2013» o
  • «El equipo senior femenino se impuso por primera vez esta temporada en su cancha».

La palabra sénior alude principalmente a los profesionales que tienen más experiencia que otros, o a los deportistas de edad o categoría superior, y su uso se ha revitalizado por influencia del inglés, aunque no por ello deja de ser una voz española, de modo que se le aplican las normas generales de acentuación y se escribe sin resalte tipográfico, es decir, sin comillas ni cursiva.

Al ser una palabra española, se pronuncia como se escribe, no a la inglesa, <sínior>, y se recomienda formar su plural regularmente con la adición de -es (séniores).

Fuente: Fundéu

[LE}– Salir al paso ‘de algo’, no ‘ante algo’ o ‘frente a algo’

01-01-13

Salir al paso de algo, y no ante algo o frente a algo.

Ésta es la construcción adecuada para expresar que alguien, habiéndose enterado de algo, duda de su veracidad o fundamento y lo rebate o impugna, como en

  • «El actor salió al paso de los rumores sobre su boda».

Se pueden ver, sin embargo, numerosas noticias en los medios de comunicación en las que se hace un uso inapropiado de esta locución:

  • «Cientos de personalidades salen al paso ante la ola soberanista de Artur Mas»,
  • «Parlamentarios locales salen al paso ante la lapidaria evaluación ciudadana» o
  • «Los directivos de los canales de TV salen al paso frente a la acusación de “falta de inquietudes culturales”».

En estos ejemplos, lo adecuado habría sido usar la preposición de después de paso («salen al paso de la ola soberanista», «de la lapidaria evaluación» y «de la acusación»), o bien cambiar esta construcción por otras formas equivalentes, como cuestionar, poner en tela de juicio, etc.

Fuente: Fundéu

[LE}– Polisemia vs. ambigüedad expresiva

26-12-12

A. de Miguel

Gabriel Ter-Sakarian me critica que utilice yo el término polisemia para indicar las palabras y frases con significados varios, a veces obscuros y contradictorios.

Don Gabriel prefiere el término ambigüedad expresiva.

De acuerdo. Todos los días se aprende algo nuevo.

Fuente: Libertad Digital

[LE}– Terremotos: algunas claves para una redacción más precisa

07/12/2012

En las noticias sobre desastres naturales de origen geológico, en especial en las referidas a volcanes, terremotos y maremotos, se observan una serie de vacilaciones en el tratamiento de algunos términos y expresiones que conviene aclarar.

Sismo y seísmo. Ambas formas son apropiadas para nombrar a un terremoto o sacudida de la tierra. La primera es más común en Hispanoamérica, y la segunda, en España.

Hipocentro y epicentro. No deben confundirse: mientras que el hipocentro, también llamado foco sísmico, es el lugar en el interior de la corteza terrestre donde tiene origen un sismo, el epicentro es el punto en la superficie terrestre —aunque puede estar sumergido— donde el terremoto es más intenso. Además, puesto que no son hechos o eventos, sino lugares o puntos de la corteza terrestre, lo apropiado es decir que se localizan, no que ocurren o se producen.

Maremoto y tsunami. Dos términos que no hay que confundir, pues no son sinónimos. Mientras que un maremoto es un terremoto cuyo epicentro se localiza en el fondo del mar, un tsunami es la ola gigantesca producida por un maremoto o por la erupción de un volcán submarino.

Escalas de Richter y de Mercalli. Mientras que la primera mide la magnitud de un movimiento sísmico, la energía que libera («una magnitud de 6,5 en la escala de Richter»), la escala de Mercalli mide su intensidad, los efectos que produce («una intensidad de grado VII en la escala de Mercalli»).

Asolar, conjugación correcta. El verbo asolar, cuando significa ‘destruir o arrasar’, puede conjugarse de forma regular o irregular, tal como recoge la Gramática Académica. Así, se puede decir asuelo, asuelas, asuela, asuelen…, pero también asolo, asolas, asola, asolen…, siendo esta última la única conjugación apropiada del verbo asolar cuando significa ‘secar los campos o causar sequía’.

Devastar, no desvastar. El verbo devastar es ‘destruir’, ‘arrasar un territorio’, y no hay que confundirlo con desbastar, que significa ‘quitar lo basto’ o ‘debilitar, gastar’, ni con desvastar, que es una forma híbrida inexistente en español y que, por tanto, debe evitarse.

El adjetivo severo. El uso del adjetivo severo con el significado de ‘grave’ o ‘serio’ es un calco inapropiado de la palabra inglesa severe, por lo que lo adecuado es hablar de graves daños o daños serios, no de severos daños.

Segar vidas, no sesgar vidas. Cuando se quiere significar ‘matar, acabar con la vida de alguien’, lo apropiado es emplear el verbo segar, no sesgar; por ello, la expresión adecuada es segar vidas, no sesgar vidas.

Tsunamirresistente y tsunamirresiliente. Éstos dos neologismos, que aluden a la propiedad que tienen algunas construcciones de ser resistentes a los tsunamis, se escriben en una sola palabra, en redonda y con doble ere.

Tremor, no trémor. En sismología, tremor alude a ‘un terremoto característico de los volcanes que refleja modificaciones en su estado interno’. Hay que tener en cuenta que se trata de una palabra aguda, es decir, que en su pronunciación se acentúa la última sílaba, /tremór/, y que no está justificado pronunciarla como llana, /trémor/.

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Alertar de que’, no ‘alertar que’

22/04/2013

El verbo alertar, cuando va seguido de una oración encabezada por la conjunción que, requiere la preposición de, tal y como explica el Diccionario del Estudiante.

Sin embargo, el queísmo, el uso incorrecto de la conjunción que en lugar de la secuencia de que, es muy frecuente en las noticias en las que aparece el verbo alertar:

  • «La Universidad Nacional Autónoma de México alertó que en los meses de verano la radiación ultravioleta alcanza niveles de hasta 42 watts por metro» o
  • «Alertó que los días por venir serán complejos y se va a requerir de mucho diálogo y debate».

Lo correcto en estos ejemplos habría sido escribir alertó de que.

Asimismo, cabe señalar que, tal y como se indica en el Diccionario del Español Actual, de Seco, Andrés y Ramos, alertar también puede construirse con la preposición sobre:

  • «La ONU alerta sobre la falta de fondos para refugiados sirios».

Fuente: Fundéu

[LE}– ‘Precariado’ es un neologismo válido

15/04/2013

Precariado es un neologismo válido, respetuoso con las normas académicas sobre formación de palabras.

Puede definirse como ‘sector social que se ve sometido a inestabilidad e incertidumbre laboral prolongadas, y que no percibe ingresos o éstos son bajos’.

De origen incierto, puede considerarse un acrónimo de precario y proletariado, opción mayoritaria en otros países, o interpretarse simplemente como un sustantivo derivado de precario, del mismo modo que, a partir de proletario, voluntario o notario, se crean proletariado, voluntariado o notariado con idea de clase, conjunto o colectivo, de acuerdo con las definiciones del Diccionario Académico.

En España, el precariado engloba un sector social constituido por personas de muy diversa condición y que no pertenecen necesariamente al proletariado, como desempleados, universitarios con salarios mínimos y contratos temporales, nativos o inmigrantes empleados sin contrato, jubilados con pensiones mínimas, jóvenes sin recursos para acceder a una vivienda o parejas sin medios para formar una familia.

Fuente: Fundéu

[LE}– Origen o uso de palabras, dichos y expresiones: Valladolid

Con sus añejas construcciones alineadas a lo largo de los siglos en callejuelas estrechas y zigzagueantes, Valladolid es más antigua que el idioma de Cervantes, la lengua milenaria de andariegos e inmigrantes, que la llevaron a cuatro continentes.

La ciudad, de doscientos mil habitantes, está situada en un valle entre el Duero y el Pisuerga, dos ríos que formaron fronteras entre moros y cristianos en algún momento de la Edad Media.
Hace unos doce siglos, se instaló en aquel valle un rico señor moro de nombre Olid, que legó su nombre al lugar, conocido desde entonces como Valle de Olid.

Alrededor de aquella propiedad medieval se fueron formando caseríos y barrios, pero aquel pueblo del valle de Olid creció considerablemente cuando Carlos V construyó allí un palacio en el que nacería Felipe II. Fue por entonces cuando el nombre de la ciudad del Valle de Olid empezó a escribirse con su grafía actual: Valladolid. 

Cortesía de Charo Bodega