[LE}– Referéndum en Escocia, claves de redacción

16/09/2014

Con motivo de la celebración del referéndum sobre la independencia de Escocia, se ofrecen algunas claves para una adecuada redacción de las noticias relacionadas con este acontecimiento.

  1. Las formas referendo y referéndum (con tilde) son adecuadas para referirse al proceso por el que se someten al voto popular leyes o decisiones políticas. Sus plurales respectivos son referendos y referéndums, no referenda.
  2. Los sustantivos y no no necesitan resaltarse ni en cursiva ni con comillas en oraciones como «En el referéndum triunfó el sí» (ejemplo recogido en la Ortografía de la Lengua Española). En el caso de sí, se recuerda que, al utilizarse como sustantivo, se escribe con tilde diacrítica.
  3. El plural del sustantivo sí es síes, y el de no, noes. («Los partidarios de la independencia esperan que en las urnas haya más síes que noes»). No son adecuados los plurales sís y nos, que se ven empleados con frecuencia en los medios de comunicación.
  4. Inglaterra, el Reino Unido y Gran Bretaña no son lo mismo. Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte son las cuatro naciones que componen el Estado denominado Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte o, en su forma abreviada, el Reino Unido (UK en sus iniciales originales).
  5. Gran Bretaña es el nombre de la isla que comparten Inglaterra, Gales y Escocia. Así, es impropio escribir frases como «Escocia quiere su independencia de Inglaterra» o «Los sondeos apuntan a que los escoceses rechazarán la independencia de Gran Bretaña», ya que lo que se plantea es la independencia de Escocia del Reino Unido, el Estado del que actualmente forma parte.
  6. Es aconsejable anteponer el artículo al nombre de ese Estado: el Reino Unido, mejor que Reino Unido.
  7. El nombre de la capital de Escocia en español es Edimburgo (Edinburgh en inglés). No son adecuadas las formas híbridas Edinburgo y Edimburgh, que se ven ocasionalmente en los medios.
  8. Para referirse al ‘reconocimiento y cómputo de votos’ en una consulta de este tipo pueden emplearse los términos escrutinio, cómputo, conteo y recuento.
  9. Para aludir al periodo que sigue a la consulta puede emplearse la palabra posreferéndum (en una palabra y sin t), no postreferendum, post-referéndum ni pos referéndum.

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[LE}– Origen de dichos y expresiones: De Madrid al cielo

19/08/2014

En su origen, esta frase se usaba para recalcar lo orgullosos que se encontraban los madrileños por las reformas desarrolladas en la capital del reino por Carlos III, quien fue denominado como «El alcalde de Madrid» por las grandes mejoras urbanísticas que ordenó realizar durante su reinado.

Con el paso del tiempo, esta expresión ha adquirido cierto tono chovinista y suele ser vista con algo de recelo por los habitantes del resto de España debido a su presunto tono centralista.

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[LE}– ‘Anteayer’ o’ antes de ayer’, pero no ‘antesdeayer’

10/09/2014

Tanto anteayer como antes de ayer son las formas adecuadas, pero no antesdeayer.

Sin embargo, a veces la expresión antes de ayer se encuentra en los medios escrita en una sola palabra, como en

  • «Las votaciones se sabían desde antesdeayer» o
  • «La iniciativa se registró antesdeayer en el Congreso para su debate y votación».

La más frecuente, tal como indica el Diccionario Panhispánico de Dudas, es anteayer y también es la forma preferida por ser más breve. En muchos países de América es habitual la forma antier, que también se usa en España aunque sólo en el habla rural o popular.

Por ello, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir

  • «Las votaciones se sabían desde anteayer / antes de ayer» y
  • «La iniciativa se registró anteayer / antes de ayer en el Congreso para su debate y votación».

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[LE}– ‘La presidenta’, mejor que ‘la presidente’

10/09/2014

La palabra presidenta está registrada en el Diccionario Académico y es una forma válida y preferible a presidente para aludir a las mujeres que ocupan ese cargo.

En las noticias sobre el nombramiento  de Ana Patricia Botín como presidenta del Banco Santander tras el fallecimiento de su padre, Emilio Botín, se pueden encontrar las formas presidenta y presidente como en

  • «Ana Patricia Botín, nueva presidente de Santander»  o
  • «La comisión correspondiente propuso a la hija de Emilio Botín como nueva presidenta de la entidad».

Dado que la mayoría de las palabras que han añadido el sufijo -nte son comunes en cuanto al género (como el donante y la donante, del verbo donar), a menudo se plantea la duda de si sucede lo mismo en el caso de presidente y ha de ser siempre la presidente cuando alude a una mujer.

Sin embargo, la Gramática Académica explica que la voz presidenta es un femenino válido en el que se ha cambiado la e final por a, al igual que ocurre con asistenta, dependienta, infanta o intendenta.

Como, además, presidenta ya tiene registro académico desde el Diccionario de 1803, se emplea desde mucho antes y es la forma mayoritaria según el Diccionario panhispánico de dudas, no parece que haya motivo para no usar o incluso para no preferir esta forma cuando el referente es una mujer.

Por esta razón, en el primer ejemplo anterior habría sido preferible escribir

  • «Ana Patricia Botín, nueva presidenta del Santander».

Se recuerda además que los cargos se escriben con minúscula inicial (presidenta, no Presidenta).

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[LE}– ‘Punto final’, no ‘punto y final’

03/09/2014

El punto con el que se acaba un escrito o una división importante de un texto se llama punto final, no punto y final.

Esta expresión se emplea también para aludir a lo que da por terminado un asunto:

  • «Aquel argumento puso punto final a la discusión».

Sin embargo, en los medios de comunicación se emplea a menudo la variante impropia punto y final

  • «El equipo puso un brillante punto y final a la temporada» o
  • «Punto y final a una huelga de dos meses».

El Diccionario panhispánico de dudas señala acerca de esta variante:

«No es correcta la denominación punto y final, creada por analogía de las correctas punto y seguido y punto y aparte».

Se recomienda, pues, evitar punto y final para aludir tanto al punto que da fin a un texto como a aquello con lo que termina un asunto, y emplear en todos los casos punto final.

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[LE}– ‘Evitar o impedir que no’, uso inadecuado

02/09/2014

Los verbos evitar e impedir incluyen en su significado el intento de que algo no suceda.

Por esto, cuando se usan seguidos por una negación (evitar/impedir que no…) pueden dar lugar a frases que dicen lo contrario de lo que se pretende expresar.

En los medios se pueden leer con alguna frecuencia frases como

  • «¿Cómo podemos evitar que no haya muertes gazatíes?»,
  • «Colocan láminas, lonas y telas para evitar que no se filtre el agua» o
  • «Hay que estabilizar la tasa de paro; impedir que no crezca más».

En todos esos casos, dado que la negación ya está implícita en los verbos empleados, el uso del adverbio no altera el sentido de las frases, de modo que parecen decir que se busca el modo de que haya más muertos, que se colocan las láminas, lonas y telas para que el agua pueda filtrarse, o que se pretende que el paro crezca más.

Lo apropiado en esos casos habría sido escribir

  • «¿Cómo podemos evitar que haya muertes gazatíes?»,
  • «Colocan láminas, lonas y telas para evitar que se filtre el agua» y
  • «Hay que estabilizar la tasa de paro; impedir que crezca más».

Otra opción, si se quiere mantener la palabra no, es cambiar los verbos por otros o incluso eliminarlos:

  • «¿Cómo podemos lograr que no haya muertes gazatíes?»,
  • «Colocan láminas, lonas y telas para que no se filtre el agua» o
  • «Hay que estabilizar la tasa de paro; conseguir que no crezca más».

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[LE}– Origen de dichos y expresiones: Hace un día de perros

01/09/2014

Miguel Gilarte

Es antiquísima, está relacionada con las estrellas y las constelaciones y, al contrario de lo que se pueda creer, se utiliza en los días más calurosos.

Hace unos 5.300 años, el fenómeno de la canícula (que es el período de más calor del año, y en los países mediterráneos se da entre el 24 de julio y el 02 de septiembre) aparecía hacia el 21 de junio, coincidiendo con la salida matutina, por primera vez y tras reaparecer por detrás del Sol, de la estrella Sirio, la estrella más brillante de la constelación de Canis Major, llamada la luminaria Sirio “la abrasadora”.

Pero ahora Sirio, por un fenómeno astronómico que se llama “precesión de los equinoccios”, aparece en septiembre antes del amanecer.

La precesión de los equinoccios hace que el eje de la Tierra cambie de orientación y dé una vuelta completa cada 25.776 años, el movimiento es similar al de un trompo o una peonza que está a punto de pararse y caer. Ello hace que el eje terrestre no siempre apunte a la estrella Polar como ahora, sino que vaya cambiando de posición en el cielo haciendo un círculo enorme.

Hace 3.000 años la estrella Polar era la estrella Alfa de la constelación del Dragón.

Sirio es la estrella más brillante del cielo y pertenece a la constelación del Canis Major o Perro Mayor, “canis” o “can” por tanto significan perro, y canícula hace referencia a la constelación del Can Mayor, que también se la conoce por este nombre. Canícula significa “perrita”.

En la región de Centroamérica, y debido al calor entre el 15 de julio y el 15 de agosto, se dejaba de sembrar y, durante este tiempo, alcanzaba su máxima altura la constelación del Canis Minor (Perro Menor). De ahí también la palabra canícula, que proviene de la palabra can que significa canino o perro.

Así que tenemos dos constelaciones, el Perro Mayor y el Perro Menor, que hacían antes sus apariciones en los días de más calor del año.

Por todo ello, la frase “hace un día de perros”, proviene de los días más calurosos, cuando la constelación del Perro Mayor (canícula), hacía su aparición en el cielo en los días de más calor. Al caernos la canícula encima, nos deja jadeando como perros, cansados, agobiados, sin aliento y a la sombra. Un mal día para cualquiera.

Esta expresión se suele utilizar también en días lluviosos, tormentosos, de viento, un mal día en el trabajo, pero en realidad está asociada al calor. Así que constelación de perro más día de calor sofocante, es igual a día de perros.

La relación de Sirio con los egipcios

La constelación del Can Mayor y su estrella más brillante, Sirio, que los egipcios llamaban Sotis, resultaron de vital importancia para conocer los tiempos de siembra y calendario (año Sotíaco) para aquéllos.

El calendario egipcio era muy exacto. Utilizaban no al Sol, sino a Sirio para su año de 365 días. Al emplear a Sirio como referencia, tenían en cuenta su primera aparición por el horizonte, tras haberse separado del Sol como para que fuera visible antes del amanecer, denominado orto helíaco.

Y supieron que desde un orto de Sirio hasta el cuarto orto no habían transcurrido 365 x 4 = 1.460 días, sino 1.461 días, es decir, cada 4 años sumaban un día más, que es nuestro año bisiesto.

Los egipcios en sus mejores tiempos utilizaban a Sirio cuando aparecía en el horizonte justo antes de la salida del Sol: ése era el primer día del año y el comienzo de la festividad de la diosa Isis.

La relación de Sirio con Isis coincidía con las crecidas del Nilo, que regaba con su limo el suelo, fertilizándolo, así podrían tener nuevas cosechas en el otoño.

La aparición de Sirio en el cielo significaba la pronta crecida del Nilo y la prosperidad para aquel pueblo. Tres de los cuatro canales de ventilación de la Gran Pirámide estuvieron en su momento orientados a las estrellas. El canal norte de la cámara del Rey miraba en dirección de la estrella Alfa de la constelación del Dragón; el canal norte de la cámara de la Reina, en dirección al cinturón de Orión (las tres Marías); y el canal sur de esta cámara, en dirección a Sirio.  

La estrella Sirio está a ocho años luz, es de las más cercanas a nosotros, de color blanco azulado posee una estrella compañera enana blanca (Sirio B). Esta estrella enana tiene la masa del Sol, pero es tan pequeña como la Tierra, por lo que su densidad es tremenda, orbita en torno a Sirio cada 50 años. Se especula con la posibilidad de que exista una tercera estrella, una enana roja (Sirio C).

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Miguel Gilarte Fernández es el Director del Observatorio Astronómico de Almadén de la Plata (Sevilla) y Presidente de la Asociación Astronómica de España.

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[LE}– ‘Posvacacional’, mejor que ‘postvacacional’

01/09/2014

Posvacacional, mejor que postvacacional, es la forma adecuada de escribir este adjetivo que se refiere al periodo que sigue a las vacaciones.

Esto, según la Ortografía de la lengua española.

En los medios de comunicación de los países en los que en estos días acaban las vacaciones de verano es habitual encontrar frases como

  • «Se llama síndrome, depresión o estrés postvacacional» o
  • «Mantener una actitud positiva mitiga el estrés postvacacional».

La Ortografía Académica considera válidas tanto la forma etimológica post- como la simplificada pos-, aunque recomienda emplear esta segunda tanto si la palabra que sigue al prefijo comienza con vocal (posoperatorio) como si lo hace con consonante (posmoderno).

Así, en los ejemplos anteriores, habría sido preferible escribir 

  • «Se llama síndrome, depresión o estrés posvacacional» y
  • «Mantener una actitud positiva mitiga el estrés posvacacional».

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