[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Una gota de rocío

UNA GOTA DE ROCÍO

  • Para mis distinguidas amigas y estudiosas paisanas, las señoritas. María Luisa, Carmen, y Amada Méndez Carballo.

En la corola de una flor hermosa
reflejaba una gota de rocío;
quizá del mar en nube vaporosa,
se elevo a las regiones del vacío,

y de lo alto a la tierra descendiendo,
irisada, en colores refulgente,
de luz y brillantez resplandeciendo,
para así transformarse eternamente,

ya en partes de una planta, en savia pura;
ya en partes de otro ser, del hombre mismo;
y sube de la atmosfera a la altura,
o baja de los mares al abismo.

Jamás podrá la Ciencia adelantada
precisar, del rocío en una gota,
las veces que ésta ha sido transformada,
desde el principio de la edad remota.

…………………..
…………………..

En la corola de una flor hermosa
reflejaba una gota desprendida,
¡quizá del mar en nube vaporosa!…
¡tal vez de un ser en lágrima perdida!

[*Opino}– Himno al gofio

Carlos M. Padrón

Como ya he dicho antes, Montevideo fue fundada por un grupo de Canarios al frente de los cuales estaba José Fernández Medina conocido en Uruguay como “El Palmero” ya que había nacido en la isla de La Palma (Canarias).

Según a finales de los ’80s me contaba Wilmer Gueçainburú, un uruguayo que fue en esa época gerente general de IBM-Venezuela, en Montevideo canario equivale a campesino, o gente del campo, pues a medida que la ciudad creció, los Canarios, o descendientes de ellos, fueron moviéndose hacia las afueras, hacia los campos.

Y, por lo visto, aún hay en Uruguay bastante influencia canaria, pues Mary Carmen Barbuzano me ha hecho llegar este vídeo que es un himno al gofio, la harina hecha de trigo tostado y luego molido que, por siglos, fue el alimento básico y diario de los habitantes de las Islas Canarias, y aún hay quienes lo comen a diario, si bien no tanto como antes.

El vídeo, que tiene sonido, puede verse desde YouTube clicando AQUÍ.

Pero si tuvieras algún problema, o quisieras verlo o bajarlo en WMV, clica AQUÍ.

Vicente Santana, un lector Canario y visitante de este blog, me hizo llegar por vía de comentario la letra completa de este himno.

Por el valor que tal letra tiene para completar este post, decidí incluirla aquí a posteriori,… con mis repetidas gracias a Vicente.

Himno al gofio

Grabado el año 1971 en Montevideo en un LP llamado “Aceitando las bisagras”. Autor: Abel Soria; Cantador: Julio Gallego.

Cuando Tata Dios pobló
los distintos continentes
hizo razas diferentes
que a su antojo modeló.
Y a cada pueblo le dio
los recursos necesarios,
pa’ Italia sancochos varios,
pa’ los griegos uva’ y nueces,
arroz pa’ los japoneses
y gofio pa’ los Canarios.

Por eso, como el Canario
pa’ comer gofio no hay dos,
porque fue nombrao por Dios
único destinatario.
Le confió hasta el recetario
pa’ que él mesmo lo elabore
y él solito lo devore
con un especial distingo
de ahí que no haiga un solo gringo
que al probarlo no se atore.

Si usté’ es Canario, aproveche
cuando arrecien las heladas
y échelo por cucharadas
nadando sobre la leche.
Pero en cuanto se lo eche
zámpeselo ligerito
que es mucho más exquisito
sin que se le vaya al fondo,
y un buen Canario redondo
debe comerlo crudito.

Algunos lo hacen hervir
antes de echarlo a la taza,
o lo hacen pellas con grasa
fáciles de digerir.
Tiene modos pa’ elegir,
y hasta la gente pituca
lo entrevera con azúcar
y engulle la mezcla seca,
o al probarlo con manteca
se relambia hasta la nuca.

Misturao con chicharrones
o con puré de zapallo
le asienta mejor al pallo
sin causar retortijones.
En tuitas las ocasiones
es un aliado verdadero
pa’ echarle al guiso carrero
como al sopón de las trillas
pa’ reforzar las morcillas
o ‘spolvorear el puchero.

Con calostro y en verano,
si hacen ronchas en el rostro
será culpa del calostro
porque el gofio es lo más sano.
Puede bajarle la mano
sin miedo que lo indigeste,
y, aunque el clima no se preste,
trate de andar engofiao,
que es como estar vacunao
contra cualesquiera peste.

Una desgracia tremenda
fue la de Cristín Calero
que cuando quizo heredero
se le amachorró la prenda.
Pero ese año la molienda
fue abundante como pasto,
y al gofio le hicieron gasto
con tanta dedicación
que dende aquella ocasión
la partera no da abasto.

Yo, que soy de Canelones,
gracias a gofio y al cielo
nunca he tenido un urzuelo
ni uñeros ni zabañones.
A un Canario esas cuestiones
no le dentran ni con nada,
y aunque haiga gente atrofiada
verán que yo no me atrofio
mientras pueda comer gofio
con tuita la canariada

Algunas palabras uruguayas

  • Tata Dios: Padre Dios
  • Gringo: en este caso es extranjero, aunque por lo general se refiere a los italianos
  • Gente pituca: gente fina, cursi
  • Zapallo: calabaza
  • Calostro: beletén, también se llama así en la península.

[*ElPaso}– Antonio González Suárez, pintor pasense de talla internacional

20-06-11

La calle Antonio González Suárez —calle que, en El Paso, va desde la calle Tanausú hasta el Cementerio Municipal— debe su nombre al famoso pintor pasense nacido el 27 de Abril de 1915 y fallecido en La Laguna (Tenerife) el 11 de Junio de 1975.

La foto que sigue le fue tomada en 1950 por Mario Bauder.

Datos personales 

Lugar de nacimiento: El Paso, La Palma.

Fecha de nacimiento: 27 de abril de 1915.

Lugar de defunción: La Laguna, Tenerife.

Fecha de defunción: 11 de junio de 1975.

Fecha de su ingreso como Académico de Número de la Real Academia Canaria de Bellas Artes (RACBA): 05 de marzo de 1957.

Formación y especialidades

PINTOR.

Militar de profesión hasta 1955, este pintor se formó primero como autodidacta, cursó luego la carrera de Bellas Artes en Santa Cruz de Tenerife y, desde 1942, tomó parte ya en las exposiciones colectivas del Círculo de Bellas Artes. Su especialidad fue la acuarela.

Concurre a la Exposición Nacional de 1948, y también a los Salones Nacionales de la Acuarela en Madrid, Bilbao, Barcelona, Sao Paulo, y Valencia (Venezuela).

Su primera exposición individual importante fue en el Museo de Arte Moderno de Madrid en 1950, dándose a conocer luego en el Gabinete Literario de Las Palmas, en Santa Cruz de La Palma y en la capital tinerfeña.

En 1954 realizó viajes para exponer en Inglaterra y Noruega, donde se confirmó plenamente su personalidad artística.

Incorporado en 1957 a la RACBA como Académico de Número, de la mano del nuevo presidente Ángel Romero y de su consiliario 1º Pedro Suárez Hernández, es nombrado después miembro de la Academia de Artes y Ciencias de Puerto Rico habiendo recibido, especialmente hasta 1960, numerosos premios, distinciones y medallas en diversas exposiciones y certámenes.

Según González Cossío, la sensibilidad de González Suárez señala en sus acuarelas un nuevo modo de hacer, de ver e interpretar el paisaje, algo innovador y muy distinto de lo que hasta entonces se nos había presentado.

Alcanzó así un nivel magistral y diferenciado en el que nos sorprende con una suerte de paisajismo romántico a la inglesa marcado por la agilidad y soltura de las pinceladas, cercanas (no en colorido) a las de los impresionistas franceses.

Tales acuarelas fueron de línea luminosa y amable en sus comienzos, para derivar luego a un tipo de obra oscura que tiene como modelo La Laguna y su entorno, captada siempre en días de lluvia, grises y opresivos.

Los celajes claros de su primera época, influenciada por Francisco Bonnín, serán luego sustituidos por esos otros bien diferentes cargados de nubes y brumas, que imprimirán a la serenidad de la obra un rasgo notorio de movimiento, inquietud y perspectiva aérea, siempre en pos de una instantaneidad cuyo objetivo era la espontánea comunicación con una naturaleza muy originalmente recreada y con vida propia.

De esta manera, las acuarelas de González Suárez nos muestran, en el marco de la pintura regionalista en la que este pintor se inscribe, una imagen de la isla singular y distinta a la habitual.

Fuente: Real Academia Canaria de Bellas Artes

Cortesía de José Luis Herrera Pais

Más información AQUÍ.

 

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: En el cementerio

EN EL CEMENTERIO

¡Oh, triste cementerio:
en ti reposa la altiva, insana, sórdida ambición;
a ti sucumbe el fuerte corazón,
y el inmundo gusano le destroza!

En ti cubre al más rico fina loza,
y el pobre,… de la tierra en un rincón;
mas todo es vanidad, todo ilusión
que se pierde en las sombras de la fosa.

Por eso mi alma con dolor murmura,
mirando de la muerte despiadada,
secos despojos de brillante altura

en las tumbas, por última morada:
¡Todo baja a la triste sepultura,
convirtiéndose en polvo, en humo, en nada

[*Opino}– A vueltas con las mayúsculas y los títulos de libros, películas, etc.

Repito lo que ya publiqué el 17/09/2010.

Vuelven a la carga, ahora la Fundéu, con lo de las mayúsculas y los títulos de películas, libros,  cuadros, esculturas, piezas musicales, programas radiofónicos o televisivos, etc.

Tal vez la RAE habrá dicho que en tales casos sólo se pone en mayúscula la inicial de la primera palabra. Lo siento, pero no respeto eso porque puede crear confusión, así que sigo apegado a la norma de evitar en lo posible confundir o crearle dudas al lector.

Como ya escribí en De la RAE, y de la falta de respeto (¿o de conocimiento?) de algunos que escriben no me gusta la manía useña de poner en mayúscula la inicial de cada palabra, pero de alguna forma hay que diferenciar el título de un libro, de una película, de una obra teatral, etc.

En estos casos, o se usa la cursiva o se usan las comillas —como dice la Fundéu en el artículo que sigue—, pero poner en mayúscula sólo la inicial de la primera palabra es un irrespeto al lector ya que éste no tiene modo seguro de saber dónde termina el tal título. Dos ejemplos:

  1. Ante algo que diga: «La película Cuando Jerry y Sally se encontraron en New York fue algo sensacional…..». ¿Cómo puede saber el lector cuál es realmente el título de la película? Esa duda no cabría si se escribe: «La película “Cuando Jerry y Sally se encontraron en New York” fue algo sensacional….».
  2. «Lo que el viento se llevó tuvo mucho valor en los años 50 pero las nuevas generaciones,….». ¿Cómo puede saber el lector cuál es realmente el título de la película? Esa duda no cabría si se escribe: «»Lo que el viento se llevó» tuvo mucho valor en los años 50 pero las nuevas generaciones,….».

Otro caso que apareció como titular en La Vanguardia del 14/09/10: «Michelle Bachelet, nueva responsable de la agencia para la mujer de la ONU».

Así como está escrito hay un hipérbaton en lo de «para la mujer de la ONU», y eso crea confusión.

Pero como lo de «agencia para la mujer» es el nombre de una agencia de la ONU, la confusión, y también el hipérbaton, se habrían evitado si hubieran escrito «Michelle Bachelet, nueva responsable de la Agencia para la Mujer de la ONU» o «Michelle Bachelet, nueva responsable de la «Agencia para la mujer» de la ONU».

Carlos M. Padrón

***

20/06/2011

En numerosas noticias referidas a la polémica que ha suscitado el Diccionario biográfico español, publicado por la Real Academia de la Historia (RAH), el título de esta obra aparece con grafías inadecuadas: «La RAH está dispuesta a rectificar el polémico Diccionario Biográfico Español»; «Cultura insta a que se revise el controvertido Diccionario Biográfico Español»…

Los títulos de las obras de creación —libros, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas radiofónicos o televisivos,…— se escriben, como recuerda la reciente Ortografía de la lengua española, en cursiva y con inicial mayúscula sólo en la primera palabra y en los nombres propios, si el título incluye alguno: Cien años de soledad, La decisión de Sophie, El nacimiento de Venus…

Así, en las noticias mencionadas, debería haberse escrito Diccionario biográfico español, en cursiva y con inicial mayúscula únicamente en Diccionario.

Sólo cuando se mencionan títulos originales de obras no escritas en español puede respetarse la forma de escribirlos en la lengua correspondiente: Vanity Fair, A Man for All Seasons…, aunque es igualmente apropiado, y cada vez más frecuente, aplicarles la norma española: Vanity fair, A man for all seasons…

Fuente: Fundéu

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: El espacio

EL ESPACIO

Del infinito espacio la grandeza
no concibe el humano pensamiento;
en el diáfano azul del firmamento,
se pierde del ingenio la agudeza.

En sus éteres dio Naturaleza
los mundos que en constante movimiento,
cual átomos movidos por el viento,
forman dispersos sin igual belleza…

El espacio es grandiosa realidad
que no cabe en la humana inteligencia,
recóndito secreto do la Ciencia,

se estrella al escrutar su inmensidad.
No vaya el hombre de ese arcano en pos.
¿Quien, pues, lo abarca? ¡Solamente Dios!

[*ElPaso}– La brisa, cascada de nubes o mar embravecido

Carlos M. Padrón

En relación con El Paso, mi pueblo natal, he mencionado muchas veces, y lo han hecho aquí otras personas, el fenómeno meteorológico que allá llamamos «La brisa».

Es algo que hay que vivirlo para apreciarlo, pues, visto desde El Paso, consiste en una masa de nube blanca, como inmensa masa de algodón, que se pone a cabalgar sobre la Cumbre Nueva y que, a pesar de su engañoso nombre, generalmente desata un viento fuerte y anárquico que hace destrozos en cosechas y construcciones débiles. Es muy bella, pero bastante dañina y difícil de soportar.

Vista de cerca, se nota que esa masa de nube se mueve cayendo hacia El Paso como si de una cascada se tratara. El gran poeta pasense Don Antonio Pino Pérez lo llamó, muy acertadamente, «Mar de nubes». Es él quien mejor ha cantado a la brisa; para muestra, dos de sus poemas al respecto.

BRISA EN LA CUMBRE

Para A. Gómez Felipe, cordialmente.

En la quieta molicie de la tarde infinita
me llamaron las rosas de las nubes volantes,
la cascada de bruma de los vientos reinantes
que regaron la tierra con la lluvia bendita.

Bidigoyo y Behenauno, los eternos puntales,
Limitaron el río de la brisa impetuosa,
Que por toda la cumbre —mar de nubes— rebosa,
Cual la comba de gloria de los arcos triunfales.

Va cayendo en vellones de blancura celeste
con la gracia increíble de promesas aladas.
Tiene todo el encanto de las cimas nevadas,
Trae todas las furias de los vientos del Este.

Va cayendo y no cae… en riada incesante,
llega en lenguas de nubes al Santuario del Pino,
y lo besa y lo envuelve en fugaz torbellino
que se eleva a los cielos en la tarde inquietante.

Cataratas de espuma de los mares del cielo
perfumadas de lluvia y alocadas al viento,
os lleváis el mensaje del mejor pensamiento
y pasáis como sombras en el triunfo del vuelo.

Alumbráis con ensueños de blancura indecible,
como rayos de luna de las fuentes astrales,
y caéis con fulgores de luces siderales
en sonrisa de brumas de belleza increíble.

En la brisa despierta, que amanece en las vidas,
—agitada, revuelta, cantarina, soñada—
la hemos visto en las flores del almendro cuajada
y en las blancas mejillas de rubor encendidas.

Yo la he visto en las noches de mi vida andariega
luminosa cayendo sobre el Valle dormido,
y cantar en los árboles el vibrante alarido
de una fuerza sin nombre que de lejos nos llega.

Bienhechora del Valle, curandera de alturas
que en los mares ahogas impurezas de males.
¡Yo quisiera embarcarme en tus fuerzas vitales
y embrujar en tus nieblas mis soñadas locuras!

Y sentir la caricia de tus plumas ligeras
y el concierto solemne de tus músicas rudas
que llevaron las hojas de tus ramas desnudas
y los pétalos muertos de las rosas postreras.

1949

***

MENSAJERA LA BRISA

Alas blancas tendidas en la prisa del vuelo
que portáis un mensaje de los mares del cielo,

detened vuestros juegos en la cumbre cimera
porque una voz de alturas nuestras almas espera…

Desbordado rebaño de corderos de bruma
que en la lluvia fundidos se volvieron de espuma,

para ungir a los brezos con su fresca delicia
y envolver a los pinos en la blanda caricia

de los besos sin huellas y las risas andantes
que, volando, vinieron de regiones distantes…

Haz un lecho mullido con tus plumas ligeras
para que en él descansen las muertas primaveras,

y quédate en los sueños que alumbraran la vida,
pues tú los resucitas de la ilusión perdida.

Danos paz y consuelo con tu alada ventura
que nos trae canciones de los mares de altura…

Y dale a los almendros cuajados de rubores
las albas trasparencias que sueñan sus flores.

Que siempre vuelva y venga mensajera la brisa
y en su blonda opulencia fulgure una sonrisa…

Que en su manto de nubes de la cumbre colgado
viene envuelto el misterio del milagro esperado…

Son frescas ilusiones de nuevo desatadas,
Son nuestras esperanzas, arriba en oleadas,

que caen y no caen y pasan sin pasar,
son alas inocentes que vuelan sin volar…

Con plumas de los ángeles hicieron sus ropajes
que a veces se desflecan riñendo en los ramajes.

Se embarcan el los vientos en su fugaz huída
y se van como vienen sin una despedida.

En el invierno cantan, en el otoño rezan,
en el verano ríen y en primavera besan.

Unas veces son blancas, con blancuras de armiño,
con la clara de los sueños de un niño.

Otras veces naranja, de un naranja encendido
que se alumbra en las glorias de un ocaso vencido.

Y en las tardes de invierno, con sus pardos sayales,
retadoras avanzan con sus furias triunfales.

Muchas veces son grises en la gris lejanía,
y esclarecen y alumbran en las luces del día.

Pero siempre son bellas, con sus olas fragantes,
femeninas, lujosas, con sus ondas cambiantes,

cuando suben o bajan, cuando riñen o juegan,
cuando cantan o rezan, cuando huyen o llegan,

que son rosas del cielo embriagadas de brumas
que besaron las almas con sonrisas de plumas.

Y en la angustia y el llanto y en la cruz del tormento
un mensaje dijeron al pasar en el viento

que hizo luz en las sombras… y en las noches oscuras
arroparon con nieblas a las muertas venturas;

que un sudario piadoso a la tarde le ofrecen,
y en los amaneceres nuevamente florecen;

que si nacen o mueren fulgen siempre rientes,
que son rosas del cielo… ¡y son rosas creyentes!

1958

El nombre «Mar de nubes» cobra sentido al ver el vídeo que alguien, de pseudónimo Nambroque, ha montado después de muchas horas de filmación a cámara rápida o de muchas tomas fotográficas (time-lapse), y es impactante el parecido que la brisa tiene con las aguas de un mar embravecido, o con las de una catarata.

Vale la pena verlos. En YouTube, los links, que me han llegado por cortesía de Lucy de Armas Padrón, son,

  • «Cascada de nubes», ÉSTE. La brisa cae en cascada desde lo alto de la Cumbre Nueva.
  • «Mar de Nubes», ÉSTE, pero un mar embravecido. El efecto sólo puede verse a cámara rápida, como se ve en este vídeo.

Por si acaso los saquen de YouTube o tengas algún otro inconveniente, puedes bajarlos, o sólo verlos, así:

  • Para «Cascada de Nubes», clicar AQUÍ.
  • Para «Mar de Nubes», clicar AQUÍ.

Mis felicitaciones a Nambroque por tan magnífico trabajo.

Después de ver el vídeo y haber leído los poemas, se entenderá mejor cómo es la tan admirada y temida «Brisa».

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Los títulos

LOS TÍTULOS

Títulos de falso honor,
¡cuántos hay en sociedad,
hijos de la vanidad,
del orgullo y del amor!

Y ¡cuántos de gran valor
que en constante asiduidad,
la más culta humanidad
los persigue con ardor!

Mas, ni aquéllos ni éstos tienen
valor, ni al mundo convienen,
si el hombre culto, ilustrado,

no adquiere de modo alguno
un titulo cual ninguno:
¡el título de «hombre honrado»!

[*Opino}– Los patos y la guerra de los sexos

Que me perdonen los autores de la investigación citada en el artículo que sigue, pero, por lo que conté en Origen y evolución de mi «patología», el lector podrá notar que mi experiencia de 17 años lidiando con patos no avala lo dicho en tal artículo.

Si en una copulación forzada la pata lograra lo que abajo se dice que logra, yo no habría podido contar con tantos huevos fertilizados, pues, como ya conté, el pato era sólo uno, y las patas eran muchas; con todas ellas, excepto con una (la favorita), la copulación era forzada, pero los más de los huevos que todas ponían estaban fertilizados.

Carlos M. Padrón

***

23/12/2009

Teresa Guerrero

La guerra de los sexos puede tener consecuencias sorprendentes, al menos en el caso de los patos.

La reproducción de estos animales es el tema de una curiosa investigación llevada a cabo por la Universidad de Yale, en EEUU, para intentar explicar la extraña morfología de sus órganos sexuales, muy diferentes a los de otras aves.

Pues bien, según este estudio, las hembras han desarrollado una vagina en forma de espiral para poder defenderse de los machos agresivos que, con mucha frecuencia, las fuerzan a mantener relaciones sexuales.

Los órganos sexuales de los patos: vagina (izquierda) y un pene (derecha).

 

La lucha por el control del proceso reproductivo subyace detrás de esta batalla entre sexos, según Patricia L. R. Brennan, la principal autora del estudio que el miércoles publica Proceedings of the Royal Society B.

«En los patos, las hembras pueden evitar que el pene del macho las penetre completamente, pero éste puede lograr una erección en menos de medio segundo, lo que le permite copular aun cuando las hembras están tratando de resistir durante un acto sexual forzado», explica la investigadora.

Sólo el 3% de las aves tienen pene

A diferencia de la mayor parte de las aves, que no tienen pene, los de los patos son grandes —pueden llegar a medir hasta 20 centímetros— y flexibles, con una forma parecida a la de un sacacorchos.

«En las especies en las que es común la copulación forzada, los machos han desarrollado penes más largos, mientras que las vaginas de las hembras han evolucionado hasta tener una forma en espiral en la dirección contraria a la del pene, lo que dificulta la penetración», afirma Brennan.

La investigación comenzó a partir de otro estudio de Yale que, en 2007, describió por primera vez la extraña forma de los genitales de los patos. Sólo el 3% de las aves tienen falo, como los avestruces o los patos.

Durante el acto sexual, estos animales sacan y extienden su pene, que está dentro del cuerpo. Su gran tamaño les da ventaja a la hora de mantener relaciones sexuales forzadas. Los investigadores llevaron a cabo varias grabaciones a alta velocidad y comprobaron que los patos sólo tardaban medio segundo en copular.

Tras realizar varias pruebas con tubos de cristal con formas parecidas a la vagina de las hembras pato, comprobaron que la forma de ésta les impide la copulación forzada, lo que, según los investigadores, aportaría nuevos datos sobre el conflicto de sexos desde un punto de vista de la procreación: «La evolución de la anatomía de los patos para controlar la reproducción es otro ejemplo del conflicto sexual en la Naturaleza», concluye Brennan.

Fuente: El Mundo