[*Drog}– Las mujeres guapas y el disparador del drogamor

30-06-2015

Carlos M. Padrón

Ese «algo» que tienen las chicas mujeres, que es de lo que trata el artículo que copio abajo, es el comienzo del drogamor.

Y que el tal «algo» haga que los varones dejen de pensar de forma racional ocurre cuando éstos no están conscientes de los nefastos efectos del drogramor.

Como yo sí lo estoy —pues escarmiento en cabeza propia y ajena—, la presencia de una mujer guapa me pone en guardia, y si además de guapa actúa con frivolidad o con claras muestras de que cree que su guapura hará que consiga de mí lo que quiere, no sólo pierde el tiempo conmigo, sino que mi reacción, consecuencia de que la razón prima sobre el instinto, no le gustará nada.

Además, como la guapura suele centrarse casi siempre en la cara, mi ventaja adicional es que yo la busco primero en las piernas, y para cuando mi escrutinio llegue la cara, ya puede que esté yo bastante decepcionado.

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30/06/2015

Las mujeres guapas anulan la capacidad de los hombres para pensar racionalmente

Las chicas guapas tienen algo especial que hace que los hombres se vuelvan locos. Ésta es una teoría que todos conocemos desde siempre, pero que, hace unas pocas jornadas, se ha corroborado gracias a un estudio publicado en la revista especializada «Frontiers in Neuroscience».

En él, un grupo de psicólogos asiáticos ha desvelado que las mujeres atractivas pueden hacer que los varones dejen de pensar de forma racional y acepten ofertas que no les reportan ningún beneficio.

Así pues, los expertos consideran que la belleza femenina tiene la capacidad de hacer que el cerebro pierda momentáneamente la conciencia de la justicia y la injusticia. «La gente se comporta muy bien con las personas atractivas; eso se sabía. Ahora, este estudio revela que las personas también son más tolerantes hacia las personas atractivas cuando se comportan ‘injustamente’, lo que sugiere que las personas atractivas pueden ser más egoístas en su vida porque su belleza hará que les perdonen», explica el psicólogo Anthony Little en declaraciones exclusivas al «The Huffington Post».

Para llegar a esta conclusión, los expertos solicitaron a 21 estudiantes masculinos de una universidad china que vieran 300 fotografías de mujeres asiáticas, la mitad de las cuales habían sido calificadas como atractivas y, el resto, como poco atractivas, por un grupo externo.

Tras observar cada instantánea, se les pidió que decidieran si repartirían una pequeña suma de dinero con cada una; en algunos casos, de forma justa y, en otros, de forma injusta. Todo ello, midiendo sus ondas cerebrales y sus tiempos de respuesta.

¿Cuál fue la conclusión? Según explica el estudio, se determinó que, cuando las chicas eran atractivas, la respuesta era siempre afirmativa y rápida aunque la oferta que se les ofreciesen fuera totalmente injusta. Los escáneres cerebrales también establecieron que la respuesta no era positiva, ni tan rápida, cuando la interlocutora se hallaba en el grupo de las poco agraciadas.

Con todo, a día de hoy se desconoce el por qué de este fenómeno. «En estos estudios de “juegos económicos” la gente que participa nunca va a ser satisfecha con una recompensa. Por lo tanto, parece que tenemos un sesgo que hace que seamos amables con la gente atractiva, incluso cuando la recompensa no nos afectará. Esto sugiere que nuestras motivaciones para ser amables con la gente atractiva no se basan en decisiones conscientes para maximizar beneficios», añade el experto.

Fuente

[*Opino}– Facebook aplicado a la vida real; algo que sí es lo que parece

Alguien se ha tomado la molestia de establecer esta excelente simulación:

«En este momento estoy probando hacer amigos fuera de Facebook, aplicando los mismos principios de esa red social.

Todos los días salgo a la calle y explico a los que pasan lo que he comido, cómo me siento, lo que hice ayer, lo que estoy haciendo, lo que voy a hacer inmediatamente, y lo que voy a hacer mañana. Reparto fotografías de cuando era chiquita, de mi pareja, de mis hijos, de mi perro, del gato, del carro, mías en el jardín, de viajes, en la playa, tomando cerveza…..

Voy escuchando las conversaciones de la gente, y les digo «¡Me gusta!», o las comento y las comparto con ellos.

¡Y me ha funcionado! Ya tengo tres personas que me siguen: dos policías y un psiquiatra».

Puesto así, parece cosa de locos, ¿verdad? Pero parece que está claro que Facebook es un sitio para la chismografía cuyos adeptos (¿o adictos?) parecen padecer de deseos de figuración con ribetes de narcisismo. Y en esto radica el éxito de Facebook. ¿Será que Umberto Eco tiene razón?

Cortesía de Antonieta Rodríguez

[*ElPaso}– Fiesta del Sagrado 2015

14 Junio 2015

Maikel Chacón

Alfombras, imágenes, tapices, arcos…

Todo con diseños mágicos creados por los vecinos de El Paso, engalanan hoy este municipio con motivo de las fiestas del Sagrado Corazón de Jesús (que llegó a El Paso en 1916), posiblemente la fiesta anual más popular de las que se celebran en esta localidad, teniendo en cuenta el carácter trienal de la Bajada de la Virgen de El Pino, que este año coincide en calendario con las fiestas lustrales de Nuestra Señora de Las Nieves, algo que se hace notar en la conformación de los trabajos expuestos.

En la jornada de este domingo, la procesión de la imagen del Cristo de la expresión serena transcurrirá por entre las creaciones artísticas populares realizadas en su honor, que quedarán expuestas hasta mediados de la próxima semana.

La festividad cuenta con una doble vertiente religiosa y popular que aumenta el interés de los vecinos, que conjugan su devoción por el Sagrado Corazón con el esfuerzo y el arte de sus creaciones. La singular belleza de éstas engalanan el casco de la ciudad, llenas de una gran emotividad religiosa mezclada con un marcado sentimiento popular.

Esta fiesta especial se convierte, por su autenticidad y valores, en la más clara expresión del talento artístico de un pueblo fiel a sus tradiciones.

Para ello se implican los barrios del municipio, en este caso 8 de los 10 que lo componen, exhibiendo el resultado de un largo proceso creativo iniciado meses antes por los propios vecinos, con el apoyo del Ayuntamiento de la localidad.

Las alfombras, los tapices y los arcos comienzan a colocarse desde el sábado por la mañana, utilizando todo tipo de elementos decorativos de carácter natural, como sal, flores y semillas, además de tapices confeccionados con cáscaras de huevo triturada y teñida.

Fuente

  • Imágenes estáticas de algunas de las creaciones artísticas del Sagrado de este año 2015, pueden verse clicando AQUÍ.
  • En mayor número, y en un extracto del vídeo obra de Orestes Díaz Perera, pueden verse clicando AQUÍ.
  • El vídeo completo puede verse clicando AQUÍ.

Artículo(s) relacionado(s):

[*ElPaso}– Hasta ahora, la mejor foto que de la Brisa he visto

12-05-2015

Carlos M. Padrón

Son varios los post (los listo abajo) en los que he hablado de la Brisa —ese fenómeno meteorológico tan común en El Paso, mi pueblo natal— y he contado qué es lo que hace.

En algunos de esos posts puse una foto de la Brisa, pero ninguna tan impactante como ésta, tomada por Daniel López— quien la ha publicado en su página web— y que me llegó por cortesía de Lucy de Armas Padrón:

Acerca de esta foto, dice su autor; «Cascada de nubes en El Paso realizado desde las cubres de La Palma. La Caldera de Taburiente, vacía de nubes, se ve mezclada por las formaciones nubosas en forma de cascada que van entrando y disolviéndose a su vez. Las trazas de las estrellas en el cielo reflejan unos 20 minutos de movimiento del firmamento, mientras que el movimiento de las nubes por El Paso hace que presente formas muy suaves y alargadas».

 

Sólo al ver algo así y, sobre todo, vivirlo—, se entiede bien este bello poema:

MENSAJERA LA BRISA

Alas blancas tendidas en la prisa del vuelo
que portáis un mensaje de los mares del cielo,
detened vuestros juegos en la cumbre cimera
porque una voz de alturas nuestras almas espera…

Desbordado rebaño de corderos de bruma
que en la lluvia fundidos se volvieron de espuma,
para ungir a los brezos con su fresca delicia
y envolver a los pinos en la blanda caricia
de los besos sin huellas y las risas andantes
que, volando, vinieron de regiones distantes…

Haz un lecho mullido con tus plumas ligeras
para que en él descansen las muertas primaveras,
y quédate en los sueños que alumbraran la vida,
pues tú los resucitas de la ilusión perdida.

Danos paz y consuelo con tu alada ventura
que nos trae canciones de los mares de altura…
Y dale a los almendros, cuajados de rubores,
las albas trasparencias que sueñan sus flores.

Que siempre vuelva y venga mensajera la brisa
y en su blonda opulencia fulgure una sonrisa…
Que en su manto de nubes de la cumbre colgado
viene envuelto el misterio del milagro esperado…

Son frescas ilusiones de nuevo desatadas,
Son nuestras esperanzas, arriba en oleadas,
que caen y no caen y pasan sin pasar,
son alas inocentes que vuelan sin volar…

Con plumas de los ángeles hicieron sus ropajes
que a veces se desflecan riñendo en los ramajes.
Se embarcan en los vientos en su fugaz huída
y se van como vienen sin una despedida.

En el invierno cantan, en el otoño rezan,
en el verano ríen, y en primavera besan.
Unas veces son blancas, con blancuras de armiño,
con la clara blancura de los sueños de un niño.

Otras veces naranja, de un naranja encendido
que se alumbra en las glorias de un ocaso vencido.
Y en las tardes de invierno, con sus pardos sayales,
retadoras avanzan con sus furias triunfales.

Muchas veces son grises en la gris lejanía,
y esclarecen y alumbran en las luces del día.
Pero siempre son bellas, con sus olas fragantes,
femeninas, lujosas, con sus ondas cambiantes,

cuando suben o bajan, cuando riñen o juegan,
cuando cantan o rezan, cuando huyen o llegan,
que son rosas del cielo embriagadas de brumas
que besaron las almas con sonrisas de plumas.

Y en la angustia y el llanto y en la cruz del tormento
un mensaje dijeron al pasar en el viento
que hizo luz en las sombras… y en las noches oscuras
arroparon con nieblas a las muertas venturas;

que un sudario piadoso a la tarde le ofrecen,
y en los amaneceres nuevamente florecen;
que si nacen o mueren, fulgen siempre rientes,
que son rosas del cielo,… ¡y son rosas creyentes!

Antonio Pino Pérez (1958)

Artículo(s) relacionado(s):

[*Opino}– Acerca de las letras ere y erre

11-06-2015

Carlos M. Padrón

Otro punto en el que discrepo con la RAE, y siempre en beneficio de evitar confusiones innecesarias.

No sé desde cuándo, se decidió que tanto el sonido de una sola letra <r> como el de dos, se llamara ere. En mis tiempos de estudiante de Primaria existía la ere y la erre y, por ejemplo, se decía que caramelo se escribía con ere, y carro con erre, y que la ere inicial siempre se pronunciaba como erre.

Por eso, lo que en el artículo que sigue aparece entre corchetes y resalto en amarillo no es de Fundéu; lo puse yo.

Y, por cierto, ¿Fundéu y Fundeu, Hawai y Hawái, y Dubai y Dubái no se pronuncian igual? Entonces, ¿qué pinta esa tilde? Estoy seguro de algo para lo que sirve: para complicarle la vida a quien escribe.

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11/06/2015

‘Anti-‘, uso adecuado

El prefijo anti-, como todos los prefijos, se escribe por regla general unido a la palabra a la que precede sin guion.

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como las siguientes:

  • «Aceptará la instalación de un escudo anti-misiles en su territorio»,
  • «El organismo centraliza en Perú la lucha anti-droga» o
  • «Unas 700 personas participaron en la manifestación anti-nuclear».

Sin embargo, como señala la última Ortografía Académica, los prefijos se unen, sin guion, a la palabra a la que preceden, de modo que, en los ejemplos anteriores, debió escribirse «antimisiles», «antidroga» y «antinuclear».

Sin embargo, sí se utiliza el guion cuando el prefijo se une a una palabra que empieza con mayúscula (en general un nombre propio) o a una sigla: anti-PP, anti-Carmena, anti-OTAN.

Se recuerda asimismo que al terminar este prefijo con una vocal, si el segundo elemento empieza con erre [ere], es necesario duplicarla [o sea, hacerla erre] para mantener su sonido fuerte: antirrecesión, antirrobo, antirretroviral.

Por otra parte, cuando anti- se une a una palabra que empieza por i-, es preferible simplificar la grafía -ii- (siempre y cuando esa simplificación no cree confusión, o se pronuncien claramente las dos vocales): antincendios, antinflamatorio, antimperialista.

Fuente

[*Opino}– Acerca del racismo y el machismo

29-05-2015

Carlos M. Padrón

El interesante artículo que copio abajo, que trata sobre el racismo y el machismo, termina con esta pregunta: ¿Es aceptable modificar pensamientos y comportamientos aunque sean indeseables?

Exactamente, en relación al tema de ese artículo, ése es el punto; y yo añadiría otra pregunta: ¿Indeseables para quién?

Si el machismo o el racismo están ya arraigados en el cerebro, entonces forman parte del comportamiento de una persona y constituyen un rasgo humano. Por tanto, no creo que nadie tenga el derecho de modificarlos o eliminarlos sin el consentimiento de quien los tiene.

Creo que los humanos hemos sido, somos y seremos racistas, egoístas, clasistas, etc., y que, mientras eso no atente contra los derechos de otras personas, no hay motivo para que quien exhibe esos rasgos sea castigado.

¿Qué diferencia hay entre que a alguien no le guste un gobernante o, por ejemplo, que no le gusten los chinos? ¿No es ese tipo de gusto algo propio que tiene cada persona?

¿Y no llama la atención que se haya experimentado con «borrar» el machismo pero no el feminismo?

Me temo que hay en estos experimentos un componente políticamente correcto, o sea, HIPÓCRITA.

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28 MAY 2015

Miguel Ángel Criado

El racismo y el machismo se pueden borrar del cerebro

Son pocos los que, conscientemente, se declaran hoy machistas o racistas, sin embargo, el rechazo hacia el otro está en la base de la biología humana.

Entre los humanos, el recelo hacia los que no son del grupo es un extra de supervivencia. Hoy, la cultura ha matizado este sesgo, pero, aunque inconsciente, sigue estando ahí. Lo demuestra la tendencia a contratar a un hombre antes que a una mujer, o los continuos casos de violencia policial contra las minorías étnicas.

Para medir ese sesgo, psicólogos estadounidenses crearon hace más de una década el Test de Asociación Implícita (TAI). Se trata de un juego en el que hay que relacionar imágenes con palabras, como una imagen de una persona de raza negra con términos positivos o negativos. Y hay que hacerlo lo más rápido posible, sin pensar.

Su objetivo es liar al cerebro para debilitar su grado de respuesta consciente y hacer aflorar lo que realmente siente uno hacia los otros. Una advertencia: sus resultados puede que no le gusten.

Ahora, investigadores de la Universidad Northwestern (EE UU) han usado una versión del TAI con 40 estudiantes, la mitad chicos y la mitad chicas, todos blancos. Pero su objetivo no era comprobar su sesgo social contra los negros o de género, sino comprobar si ese sesgo se podía desaprender.

Primero confirmaron la validez del test. A la mitad de los estudiantes les mostraron imágenes de negros y blancos asociadas con palabras negativas o positivas. A la otra mitad, les enseñaron fotos de chicos y chicas emparejadas con términos relacionados con la Ciencia o arte y literatura. En una escala del cero (sin sesgo) al 1 (máximo sesgo), la puntuación media fue superior a 0,55.

Tras este entrenamiento, los psicólogos hicieron ver el sesgo a los participantes y les pidieron que repitieran la prueba, pero con cabeza, pensando la relación entre imágenes y palabras y eligiendo las no discriminatorias. Cuando acertaban, el programa emitía un sonido.

Al acabar la tarea, los voluntarios fueron invitados a echarse una siesta de 90 minutos. No buscaban su descanso, sino aplicar lo que la Ciencia llama consolidación de los recuerdos mediante el sueño. Además de reparar, el sueño es el mecanismo que usa el cerebro para fijar en la memoria, o descartar, las experiencias y aprendizajes del día.

Cuando los chicos se encontraban en la fase de sueño de ondas lentas, o sueño profundo, a la mitad de ellos, los investigadores comenzaron a emitirles el mismo sonido que habían reproducido cuando asociaban a negros con palabras buenas, o a mujeres con términos de Ciencia. Al despertar, tal y como explican en la revista Science, les hicieron repetir el TAI. Comprobaron que sus puntuaciones de sesgo habían bajado hasta el 0,17, pero sólo en aquéllos que habían sido acunados con el sonido. Los demás mostraron la misma puntuación.

«Lo llamamos reactivación dirigida de recuerdos, porque los sonidos reproducidos durante el sueño pueden mejorar la memoria para la información reforzada con estímulos que sin estímulos», dice en una nota el director del Programa de Neurociencia Cognitiva de Northwestern, Ken Paller.

Anteriores estudios habían demostrado que, durante el sueño, se podía estimular el cerebro para fijar conocimientos, y que esta fijación se podía asociar a estímulos sensoriales, como olores o sonidos. Pero en esta ocasión lo que han logrado es borrar sesgos de género o raza.

Lo más sorprendente es que este lavado de cerebro parece persistente. Al cabo de una semana, los jóvenes repitieron ambos exámenes. Los que no fueron estimulados con el sonido, no variaron sus resultados, pero a los que, con el sonido, les reforzaron sus recuerdos durante el sueño, mostraban aún una reducción de los estereotipos, aunque menor que cuando estaban recién levantados de la siesta.

«Es sorprendente que la intervención basada en el sueño pueda tener aún un impacto claro una semana después», comenta el principal autor del estudio, Xiaoqing Hu. «Se podría esperar que una única y breve intervención no fuera lo suficientemente fuerte para tener un impacto duradero, y que sería mejor recurrir a más sesiones y entrenamiento, pero nuestros resultados muestran cómo el aprendizaje, incluso de este tipo, depende del sueño», añade.

Descargas contra el racismo

El estudio no entra en explicar qué ocurre en el cerebro para reducir el sesgo hacia los otros, pero otro trabajo publicado este mismo mes puede dar algunas pistas.

Usando el mismo Test de Asociación Implícita, psicólogos del Instituto para el Cerebro y la Cognición de la Universidad de Leiden (Países Bajos) midieron el sesgo hacia los magrebíes entre un grupo de estudiantes holandeses. Pero en este caso, les curaron el racismo con descargas eléctricas.

Tal y como explican en la revista Brain Stimulation, a los 60 participantes los dividieron en tres grupos. Todos tuvieron que hacer un TAI en el que tenían que relacionar nombres holandeses o magrebíes con palabras de signo positivo (paz, amor…) o negativo (dolor, tristeza…).

Los investigadores les hicieron creer que el objetivo del estudio era evaluar la toma de decisiones durante la estimulación transcraneal de corriente directa, una técnica que activa o apaga determinadas zonas cerebrales aplicando corriente eléctrica de baja intensidad que, a lo más, provoca cierta quemazón o cosquilleo.

En realidad, sólo la mitad de los participantes recibieron las descargas mientras realizaban el test durante 20 minutos. Al resto les aplicaron la corriente durante unos segundos, aunque les hicieron creer que seguían enchufados el resto del tiempo. Los psicólogos les colocaron los electrodos en el córtex prefrontal, área del cerebro implicada en el control cognitivo, como una puerta a lo inconsciente.

Comprobaron que, comparados con los que recibieron la estimulación falsa, los participantes cuyo cerebro recibió la estimulación eléctrica, mostraban una reducción significativa de su sesgo racial.

Para los autores, esto sugiere que al excitar el córtex prefrontal, los individuos pueden controlar sus actitudes implícitas y pensamientos más profundos. Sin embargo, este mecanismo contra el racismo sólo funciona con los electrodos puestos.

Los resultados de ambos estudios son aún muy preliminares. Habrá que investigar más cuánto duran los efectos y cómo pueden ser modulados por la influencia del ambiente social. Habrá que descubrir el mecanismo cerebral  exacto que lleva a este cambio.

Además, como escriben en un comentario en Science los psicólogos de la Universidad de Tubinga, Gordon Feld y Jan Born, está el dilema ético: ¿es aceptable modificar pensamientos y comportamientos aunque sean indeseables?

Fuente

[*Opino}– Sobre la forma de escribir títulos de libros, de películas, etc.

28-05-2015

Carlos M. Padrón

Sigo sin aceptar que, cuando esos títulos tienen más de una palabra, se les ponga mayúscula sólo a la primera palabra, o no se les entrecomille, pues eso causa confusión al lector.

Por ejemplo, en el título mencionado al final del artículo que copio abajo, que es el de la traducción al español del título la película Minority Report, se escribe El informe de la minoría, así tal cual.

Si hubieran escrito, por ejemplo, El informe de la minoría atenta contra los derechos humanos, ¿cómo sabría el lector cuál es realmente el título de la película?

Ante esto, lo mejor es escribir

  1. El Informe de la Minoría atenta contra los derechos humanos, o, mejor,
  2. «El informe de la minoría» atenta contra los derechos humanos

Y, si se quiere complacer a los más recalcitrantes, se usarían las llamadas comillas latinas y se escribiría «El informe de la minoría» atenta contra los derechos humanos.

Usar mayúsculas o comillas es la mejor forma de evitarle dudas al lector, pues, por ejemplo, si se da el caso de que alguien escriba —que ya lo escribieron y publicaron así— «El Diccionario de la lengua española de 2014 y sus nuevas reglas es de uso obligado para escritores», ¿cómo va a saber el lector si el nombre de esa obra es ‘El Diccionario de la lengua española’, ‘El Diccionario de la lengua española de 2014’ o ‘El Diccionario de la lengua española de 2014 y sus nuevas reglas’?

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28/05/2015

Los nombres propios extranjeros no necesitan cursiva

En los medios de comunicación se les añaden en ocasiones comillas o cursivas innecesarias:

  • «El “Foreign Office” indicó que los especialistas colaborarán con las autoridades nigerianas»,
  • «Además de música en directo, habrá un homenaje a El Último de la Fila y otro a “The Beatles”» o
  • «Las aerolíneas “British Airways”, “Lufthansa” y “Swiss”, entre las mejor valoradas por los viajeros».

Aunque los nombres comunes se escriben como norma general en cursiva si no están adaptados al sistema fonológico y ortográfico del español, los nombres propios, sean de un lugar, una persona, una marca, un organismo…, ya tienen el destacado de la mayúscula y, por tanto, no es necesario añadirles ni comillas ni cursiva.

Por ello, en los ejemplos anteriores habría sido preferible

  • «El Foreign Office indicó que los especialistas colaborarán con las autoridades nigerianas»,
  • «Además de música en directo, habrá un homenaje a El Último de la Fila y otro a The Beatles» y
  • «Las aerolíneas British Airways, Lufthansa y Swiss, entre las mejor valoradas por los viajeros».

En cambio, en los títulos, bien en cursiva o bien entrecomillados, tampoco se distinguen los españoles de los extranjeros: «La película Minority Report está basada en un relato titulado El informe de la minoría».

Fuente

[*Opino}– Los hombres, las mujeres y Darwin. Entrevista con el neurobiológo Gerald Hütter

19-05-2015

Carlos M. Padrón

No soy científico ni he leído completa la teoría de Darwin.

Sin embargo, el artículo que copio abajo contiene varias afirmaciones que en este blog, y de mi cosecha —en las secciones Opino y Drogamorhe escrito varías veces, como éstas:

  1. Los hombres somos, y en varios campos, el sexo débil.
  2. Son las mujeres las que eligen pareja.
  3. Salvo que estén dedicadas a la caza de algún varón, se arreglan y emperifollan para presumir ante a otras mujeres, no para deslumbrar a los hombres.
  4. Como, además y a diferencia de los hombres, cuentan con un órgano —el clítoris— cuya única función es dar placer, y son multiorgásmicas, para el sexo pueden arreglárselas entre ellas mucho mejor que los maricones entre sí.

O sea, que hay que tenerles miedo porque, además, son marionetas del más fuerte de los instintos: el maternal. Por eso es que, en su sabiduría ancestral, muchos pueblos, algunos de origen árabe o ligados al Islam, las tienen anuladas: poder para compensar la debilidad, como establece el artículo de abajo. Y con la ablación anulan el punto 4.

También he dicho que a la Naturaleza no le importa para nada nuestra felicidad; sólo le importa la perpetuación de la especie.

En lo que sí no estoy de acuerdo es en eso de que, cuando un padre dedica tiempo a las tareas que han sido por siempre responsabilidad de la madre, como son las de cuidar a sus bebés, aprenderá a tratar mejor a las personas. Si eso fuera cierto, las mujeres que han sido madres deberían dar demostraciones de ese buen trato, peeroooo……

Artículo(s) relacionado(s):

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18/05/2015

Pilar Quijada

«Para compensar su debilidad frente a las mujeres, los hombres buscan el poder»

Así lo asegura el neurobiológo Gerald Hütter, de la Universidad de Gotinga, que de la obra de Darwin se ha hecho una lectura sólo parcial.

“Se ha adoptado la idea de que la competencia es el motor esencial en el desarrollo de todas las formas de vida. Y, dado que la competencia coincidía con la forma de pensar analítica y diseccionadora de las ciencias naturales clásicas y con las nociones de una buena parte de la población [de la Inglaterra del XIX], no hubo para los herederos de Darwin ninguna razón de peso para salir en busca de otro principio evolutivo de los sistemas vivos”.

Sin embargo, asegura, se ha desatendido la parte de la obra de este naturalista inglés que proporciona una fuerza no competitiva, una fuerza que une: el amor. Lo explica en su libro “La evolución del amor”, editado por Plataforma actual, un ensayo que da cuenta de “lo que Darwin ya sospechaba, y los darwinistas se niegan a aceptar”.

Hütter visitó Madrid invitado para dar una conferencia sobre el papel del amor en la investigación evolutiva.

—¿Qué sospechaba Darwin sobre el amor?

—Darwin tenía la intuición de que debería existir una segunda fuerza, además de la selección natural, que contrarrestara ésta y permitiera que las formas de vida se puedan encontrar y fusionar. Y escribió sobre la selección sexual y su importancia para la perpetuación de la especie. Proponía que en la mayoría de las especies eran las hembras las que elegían a su pareja, y esto no fue apreciado en un mundo gobernado por hombres, era algo inaceptable, por lo que esta idea cayó en el olvido.

—Ambas cosas siguen ocurriendo aún…

—Sí, los hombres creemos que elegimos, pero no es cierto… Y en el colegio se estudia la teoría de la evolución, y se enseña que va moldeando las especies. Pero el otro enfoque de Darwin, el de la selección sexual, se ha dejado de lado, el de la fuerza cohesión. Es un ejemplo que demuestra que el conocimiento científico lo utiliza la sociedad de manera selectiva, y lo que no encaja en los modelos imperantes simplemente se obvia. Eso no ha cambiado mucho desde entonces.

Para contextualizar, conviene recordar que, cuando recopilaba evidencias sobre su teoría de la selección natural y la evolución de las especies, Darwin observó que ciertos caracteres que aparecían en los machos de muchas especies, lejos de servirles para cazar mejor o escapar de sus depredadores, en definitiva servían para ayudarles a sobrevivir, podían hacerles más vulnerables.

Por ejemplo colores muy llamativos, apéndices o protuberancias, que resaltan su presencia, o comportamientos de exhibición o “pavoneo”, que les llevan a hacerse visibles en lugares abiertos y donde pueden convertirse en un bocado fácil. Por el contrario las hembras, más discretas en sus coloraciones y ornamentos, se limitaban a mirar el desfile “masculino”.

Darwin pensaba que estas estructuras y comportamientos no cuadraban con la “supervivencia del más apto”, sino que conferían una mayor vulnerabilidad. Fue entonces cuando cayó en cuenta de que en realidad lo importante no era la supervivencia del individuo, sino la de la especie, a través de la reproducción.

Y esos elementos que no encajaban en su teoría eran los que incrementaban el éxito en la búsqueda de pareja. De ahí que pensara en la selección sexual como fuerza que contribuye al mantenimiento de las poblaciones.

—Aunque la sociedad está gobernada por los hombres, en general, usted sostiene que son el sexo débil…

—El mayor problema de los hombres es que, en efecto, son el sexo débil. Ser hombre significa tener una constitución corporal en desventaja porque, a diferencia de la mujer, les falta el segundo cromosoma X. Por eso nacen como promedio con peor constitución corporal.

—Pero son más fuertes y más corpulentos…

—Pero al nacer no, por eso los bebés prematuros mueren con más frecuencia si son niños. Y las mujeres saben que criar un niño es más difícil, porque son más delicados en los primeros años. Para compensar esa debilidad, los hombres buscan la estabilidad en el mundo exterior, y por eso buscan el poder. Y tienen en mente esta lucha por el poder.

—¿Y eso es difícil de cambiar?

—En algunos países, como Suecia, está cambiando ya. Se pueden ver muchos padres paseando a sus hijos por la calle en horario laboral, más hombres que mujeres. Porque tienen la posibilidad de obtener una baja durante el periodo de crianza y reciben parte de su salario, igual que las mujeres, durante un periodo de tiempo que oscila entre seis meses y un año. Y muchos padres son los que se acogen a esa posibilidad.

En Alemania también lo tenemos, pero no se utiliza tanto. En Suecia las empresas lo aprecian porque saben que, después de este periodo, el padre tendrá una nueva mentalidad, y habrá aprendido lo que puede exigir a los demás, y a ser tolerante con su hijo. Y en la compañía valoran que sabrá tratar mejor a las personas.

—Visto así, parece que los hombres son expertos en sacar ventajas de situaciones que desfavorecen a las mujeres, como tomar una baja por maternidad, que las lleva a perder oportunidades en su trabajo.

—Es porque nuestra sociedad sigue funcionando con los antiguos modelos, a diferencia de la sociedad escandinava, que ya ha aprendido que hacen falta otros tipos de relaciones para tener éxito.

Hoy en día, la vida en las empresas y en la Universidad es tan compleja que todo el mundo tiene que sentirse muy motivado para asumir responsabilidades. Para tener éxito hoy en día no se puede actuar sobre ese antiguo modelo, y la sociedad escandinava lo ha entendido antes que los demás. Las compañías con más éxito animan a los trabajadores a tener ese tipo de iniciativas.

—Habrá que cambiarse país….

—Sí, tarda en llegar, sobre todo en los que han funcionado con una estructura piramidal muy fuerte, y España es un ejemplo de ello.

—Volviendo al amor, que es el tema de su libro, ¿es una invención humana para definir esa selección sexual que planteaba Darwin?

—Las ideas que tenemos sobre el amor sí son muy humanas, lo llamamos amor pero en realidad nos referimos a un estado: el enamoramiento. Pero esta fase no tiene nada que ver con el amor.

—Entonces, ¿cómo lo definiría?

—El amor es el principio que permite desarrollarse a las distintas especies en coevolución. Para los humanos, el amor es un estado mental. Primero tenemos que sentirnos felices con nosotros mismos, y no deberíamos tratarnos como objetos cuando nos autoevaluamos; nos tenemos que querer. Y si uno tiene una buena relación consigo mismo tendrá la mente suficientemente abierta para ofrecer a otras persona ese tipo de relación amorosa, que se caracteriza porque dos personas tratan de animarse e inspirarse mutuamente para desarrollar todo su talento y su potencial de forma individual y en pareja.

Hay otras expresiones para el amor. La más científica es que el amor se produce si dos personas dejan de tratarse como objetos y se tratan como sujetos. Y en la educación de los niños el amor aparece si los padres ejercen el liderazgo, se sienten responsables y les ayudan a abrirse al mundo, sin marcarles el camino que, como padres, tienen en mente para sus hijos.

—Esa definición tan amplia de amor, ¿tiene cabida en nuestra sociedad?

—Se está perdiendo, porque nuestra sociedad estaba basada sobre pensamientos económicos, y el principio básico de la economía es la competencia. Por eso he escrito este libro. Estamos en un punto de transición y nos vamos dando cuenta de que, empujados por la competitividad, no podemos seguir mejorando lo que hemos construido. La competencia no nos permitirá llegar a muchas innovaciones, sólo iremos mejorando algo lo que ya existía.

—¿Y entonces?

—En la sociedad actual necesitamos inventar otro modo de vida, algo nuevo. Y eso es lo que sienten los jóvenes, que están cada vez más hartos de este egocentrismo y entorno competitivo en el que vivimos hoy en día, regidos por la economía. Intentan encontrar nuevas formas de estar en contacto con las nuevas tecnologías; en definitiva, intentan crear otro mundo.

Fuente

[*Opino}– El enredo con la tilde en Dubái

07-05-15

Carlos M. Padrón

A mí que me den una razón más válida que la dada en el artículo que copio abajo.

Eso de que «Dubái se tilda por la misma razón que se tildan Panamá, Cereté, Itagüí, Chocó, Barú…» no me convence, pues todas éstas son palabras agudas, pero Dubai no lo es. Lo sería si se escribiera Dubaí, pero al sacarle la tilde en la <i> debe pronunciarse Dubai que es la pronunciación correcta. Entonces, ¿para qué hace falta la tilde?

Esta para mí rara regla, y complicada para quienes quieran escribir correctamente, viene a explicarme por qué le ponen acento al nombre del estadio oficial del Real Madrid: Bernabéu. En este caso, aunque se prescinda de la tilde y se escriba Bernabeu, se pronunciaría igual.

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27 may. 2014

¿Dubái se tilda por la misma razón que se tildan Panamá, Cereté, Itagüí, Chocó, Barú, que son palabras agudas (acento en la última sílaba) terminadas en vocal?

El asunto no es tan claro en Dubái, porque la vocal que lleva el acento, la a, no es la última vocal de la palabra, aunque sí pertenece a la última sílaba. Alguien pensará que se trata de una voz grave, Du-bá-i; es decir, con el acento en la antepenúltima sílaba, caso en el cual no llevaría tilde, se escribiría Dubai. Sin embargo, se trata de un bisílabo, Du-bái, cuya última sílaba es un diptongo, formado por una vocal abierta predominante, la a, y una cerrada, la i. En consecuencia, es vocablo agudo terminado en vocal, y debe llevar tilde, Dubái.

En aplicación de la misma norma se tildan, entonces, dalái, bonsái, samurái, Inpáhu, Fundéu, Paláu, Hawái, que son agudas terminadas en vocal, como también debe hacerse con voces como Baréin, aguda, terminada en n, y Matéus, aguda terminada en s. La norma que exige marcar la tilde se aplica a las agudas terminadas en vocal (excepto i griega) y n o s precedidas de vocal.

Por eso, nombres como Uruguay, Camagüey, Sibundoy, Cocuy, que son agudos terminados en vocal, ya que la letra i griega (y) cumple función de vocal en ellos, no se tildan. Y nombres como Isaacs, Orleans, estands, agudos terminados en s, tampoco, porque la norma cobija las agudas terminadas en -as, -es, -is, -os, -us, como Caifás, Andrés, Asís, yoyós, Jesús, y no simplemente en s.

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