[*Opino}– La Palma en la memoria – 1949

Por cortesía de Nina Domínguez Brito he recibido este link que lleva a un documental de 1949 acerca de algunos pueblos de la Isla de La Palma, entre ellos El Paso.

Hay que tener en cuenta que en la fecha en que fue hecho el documental imperaba el franquismo y lo católico era casi obligatorio. Eso explica la mala calidad de la filmación (es de hace 62 años) y los aspectos que en ella se destacan. Aún así, es algo para guardar. Aunque no lo conozco, doy las gracias a José Antonio Lorenzo Pérez quien hizo el montaje.

Tal vez porque en El Paso no se dan los plátanos, por este documental he venido a saber que, al menos en Tazacorte, las mujeres eran las que cargaban hasta los camiones las piñas de plátanos que los hombres cortaban.

La fábrica de cigarrillos y cigarros puros hace tiempo que desapareció. Su historia confirmó la teoría de que si se toma como primera generación la que funda una empresa, la segunda la lleva a su esplendor, y la tercera acaba con ella.

Esa fábrica fue por muchos años la gran fuente de trabajo para los hombres y mujeres de El Paso.

La erupción a la que este documental se refiere es la que mencioné en el post El volcán Cumbre Vieja: trágico pero espectacular. A ese volcán se le conoce por varios nombres.

Si tienes problemas con el link que di al comienzo, puedes bajar/ver el documental clicando de AQUÍ.

Carlos M. Padrón

[*Opino}– La ostentación criminal: Un BlackBerry que cuesta US$26.000

El pasado mes de abril, en una tienda madrileña que está en Puerta del Sol, donde ahora acampan «Los indignados», una señora ya mayor dudaba entre si comprar un abanico que costaba 1.000 euros, o uno que costaba 1.300.

Ante casos así, algo dentro de mí se subleva, pues entiendo que sólo la ostentación criminal, basada en la vanidad, la egolatría y el morboso placer de causar envidia, es lo que lleva a pagar esa cantidad por un abanico que, sea o no de nácar, es algo que dista mucho de ser un artículo de primera necesidad, o uno que por sus funciones justifique ese precio.

Y digo que «criminal» porque en este mundo hay millones de seres humanos que no han visto nunca juntos 1.000 euros, y que mueren de hambre tratando de sobrevivir con un dólar al día,… si es que lo consiguen.

Ante un caso como éste quisiera tener la autoridad para esperar fuera de la tienda y, cuando la señora saliera con su flamante y ridículo abanico de 1.000 euros, multarla con 3.000 euros y obligarla a realizar trabajo social por seis meses en alguna organización de caridad de las que se esfuerzan por dar de comer al hambriento.

Lo mismo quisiera hacer, por supuesto, con los que compran estos BlackBerry,… y hasta con quien los fabrica, pues ya podría dedicar su habilidad a algo más constructivo o, al menos, que fuera socialmente menos insultante.

En menor escala, pero igualmente criminal, coloco el caso de un gallego que a comienzo de los años ’60s acudió en Caracas a la Policía a denunciar que en la calle le habían robado un pisacorbata de un millón de bolívares, monto que en aquella época equivalía a unos US$300.000.

Al escuchar por TV esta noticia se me escapó un sonoro «¡Bien hecho que se lo robaran!». Creo que lo mismo diría si les robaran los BlackBerry a quienes pagaron por ellos esos criminales montos.

El motivo de mi reacción fue el mismo ya citado: sólo la ostentación criminal lleva a que alguien quiera lucir públicamente como propio un objeto tan costoso, cuando la función práctica que cumple — de ser necesaria, que muchas veces no lo es— puede hacerla, igual o mejor, uno que cueste 100 veces menos.

Carlos M. Padrón

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31-05-11

Si le sobran US$ 26.000 y es un usuario de teléfonos inteligentes BlackBerry, puede interesarle saber que un joyero británico, especialista en el diseño de joyas «a medida», acaba de mostrar en público al más reciente producto dirigido a una pequeña elite de usuarios ultrarricos: su Amosu Black Diamond Blackberry.

El equipo, que es una edición limitada, está incrustado de piedras preciosas y 1.400 diamantes.

Viene acompañado de lujosas fundas hechas en piel de cocodrilo, y los usuarios más fanáticos pueden pedirle al diseñador que grabe en el aparato su nombre, iniciales o el logo de su compañía.

Para darle la mayor exclusividad, la joyería sólo venderá 10 equipos de este exclusivo modelo de edición limitada.

Antecedentes

Hay que destacar que no es la primera vez que este empresario incursiona en el mundo de los celulares de alto lujo. En 2008 diseñó y vendió 5 modelos del BlackBerry Pearl Diamond Edition y cada uno costaba 88.000 dólares.

Y en 2010 ideó el Amosu Curva Diamond BlackBerry, una serie de la que sólo hizo 3 ejemplares, y los vendió por 191.000 dólares.

Vale recordar que también fabricó ediciones especiales de lujo para los fanáticos de otras marcas, como iPhone, Motorola y Nokia.

Fuente: Yahoo Noticias

[*Opino}– Reflexiones sobre EL TIEMPO

En el artículo que copio más abajo, su autora, de nombre Elena García de Guinea, habla de la percepción del tiempo.

Pero no de la que me resulta realmente preocupante, que es la que uno comienza a tener cuando, después de cumplir los 65, nos parece que algo que ocurrió hace 40 años ocurrió ayer, y que, por tanto, lo que nos queda de vida es apenas un instante, dando así validez a lo que alguien dijo al respecto: «La vida es como un rollo de papel higiénico, que cuanto menos queda más pronto se acaba».

Y si tal percepción es subjetiva, también lo es la que tenemos de jóvenes, ésa que nos hace creer que un año es una eternidad.

Ninguna de las dos es correcta, pero así como la sociedad no nos enseña desde jóvenes —desde la universidad, a más tardar— a no caer en el drogamor, tampoco nos enseña a percatarnos de lo incorrecto de esa percepción, ni a usar una que sea más objetiva.

También se dice que el tiempo es oro, en lo cual estoy totalmente de acuerdo porque creo que está claro que el tiempo es el menos renovable de los recursos que tenemos. De hecho, no es renovable en absoluto.

Sin embargo, hay muchísimas personas que no tienen escrúpulo alguno en robar el tiempo de sus semejantes, y son impuntuales, no cumplen en fecha lo que ofrecieron cumplir, van por una autopista «paseando» en su auto, contestan los e-mails —si es que los contestan— cuando les parece, etc. Ya lo dijo Jacinto Benavente:

«Mucha buena gente que sería incapaz de robarnos el dinero, nos roba sin escrúpulo alguno el tiempo que necesitamos para ganarlo«.

De forma un tanto anecdótica, la autora analiza «los periodos que se otorgan a aquello que nos divierte o resulta placentero», como «tareas pesadas y poco gratas» entre las que incluye «10 años de media que estamos ocupados en trabajar».

Veamos. Generalmente, una persona trabaja 40 años de su vida, desde los 25 a los 65 años de edad:

65 – 25 = 40.

De las 52 semanas que tiene un año hay que rebajar al menos 5 por concepto de vacaciones, puentes, otros feriados, etc. Quedan 47:

52 – 5 = 47

Como generalmente se trabajan 5 días por semana, de lunes a viernes, 47 semanas de trabajo serían 11.045 días:

47 x 5 = 11.045

Si esa cantidad de días la dividimos entre 365, obtendremos la cantidad de años realmente trabajados:

11.045 : 365 = 30,26 años

O sea, 30,26 años trabajando sin parar.

Entonces, ¿de dónde sale lo de 10 años de media, o lo de una séptima parte de nuestra vida? Tal vez sería bueno vivir 210 años.

Creo que sale de que hay mucha gente a quien el trabajo no gusta, y ¡pobre de la persona que no encuentre satisfacción en su trabajo, que no busque hacerlo cada vez mejor, y que no trate de alcanzar la excelencia en su desempeño!

Carlos M. Padrón

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¿En qué pasamos nuestra vida?

Elena García de Guinea

El tiempo es oro, nadie lo duda. Aún más, es la dimensión específica que dicta el ritmo de nuestras existencias. Instante a instante, minuto a minuto, hora tras hora,… inexorablemente, las agujas del reloj van marcando su transcurso.

Se nos gasta, por eso es tan precioso. Alguna batalla ya le hemos ganado: nuestra esperanza de vida se ha duplicado en este último siglo, pero él aún tiene la victoria final, pues sigue siendo limitado.

Y mientras avanza, lo consumimos con desigual frecuencia en mil y una actividades que, si calculáramos el intervalo que nos lleva cada una en el cómputo total de la vida, más de uno se sorprendería.

En esas tareas, breves e indispensables, en las que consumimos sólo unos pocos minutos pero que repetimos a diario, se nos va al final una gran cantidad de tiempo.

A cepillarnos los dientes, por ejemplo, dedicamos ¡un trimestre de nuestra existencia! Y unos cuantos días más, hasta 106, invierte el organismo en función tan esencial como hacer pis.

Pero si la mayoría de estas ocupaciones se nos pasan inadvertidas, hay otras en las que empleamos un buen pedazo de nuestra vida y que, al resultarnos pesadas o poco gratas, las consumimos mirando lo lento que se mueve a veces el minutero.

¿Cuántas colas hacemos, por ejemplo? A esperar turno en la fila del mercado o del autobús destinamos casi 2 años, ¡500 días! En rellenar formularios, se sacrifican 305 soporíferas jornadas.

Por no hablar de los casi 10 años de media que estamos ocupados en trabajar, lo que supone aproximadamente una séptima parte de nuestra vida consagrada a la jornada laboral.

Tabla de tiempos

  • Estar de pie, 30 años
  • Dormir, 23 años
  • Estar sentado, 17 años
  • Caminar, 16 años
  • Trabajar, 8-9 años
  • Comer, 6-7 años
  • Soñar, 4 años
  • Transporte urbano, 3 años
  • Ver televisión, 5 años + 303 días
  • Hacer la compra, 140 días
  • Afeitarse, 140 días
  • Lavarse (hombre), 117 días
  • Lavarse (mujer), 2 años
  • Hacer el amor, 110 días
  • Peinarse, 108 días
  • Hacer pis, 106 días
  • Cepillarse los dientes, 92 días
  • Depilarse (mujer), 72 días

Si analizamos esta tabla de tiempos, es triste pensar que, frente a los 3 años que gastamos en transporte, o el año y 195 días que empleamos en quehaceres como cocinar, los periodos que se otorgan a aquello que nos divierte o resulta placentero se quedan en una insignificancia.

Para disfrutar de la lectura sólo contabilizamos una media de 250 días; con aún más breve lapso, 110 días, contamos en la vida para hacer el amor.

Nos resta el consuelo de que, si el tiempo es oro, también es relativo, y su percepción ha variado en su transcurso.

En épocas pasadas en las que la existencia estaba marcada por la naturaleza, se tenía una noción cíclica del tiempo. Según Alvin Toffler en su libro «La tercera ola», no existían unidades temporales fijas —horas, años— sino la conciencia de fragmentos indefinidos que equivalían al intervalo necesario para realizar cierta tarea (ordeñar una vaca, recoger una cosecha,…).

Fuente: Microsiervos

Cortesía de Leonardo Masina

[*Opino}– Más sobre nacionalismo léxico: ‘balconing’

Titular en El Mundo (España) del 26/05/2011, correspondiente al artículo que copio más abajo:

El 112 ante la temporada turística: ‘Tenemos un grave problema con el balconing’.

¡No mejora el enfermo!

Como ya dije en el artículo Nacionalismo léxico, en España, donde tanto detestan el inglés y, en particular, lo que venga de USA, siguen haciendo el ridículo tomando palabras españolas, añadiéndoles la desinencia -ing, propia del inglés, y usándolas en vez de las originales inglesas.

Así ha ocurrido, entre otros, con el puenting (en inglés, bungee jumping, o simplemente bungee), o con un caso bien raro: el uso de footing para hacer ejercicio caminando (en inglés foot es pie), en vez de jogging, que es el término usado en inglés para esa actividad.

Y ahora llaman balconing a lo que en inglés se llama plancking,… a pesar de que —desde que, haciendo esta estupidez de ponerse boca abajo en la baranda de un balcón, ventanal o terraza de un piso alto, se han matado varios idiotas— la prensa española ha usado el término correcto: plancking.

Pero no sé si por ignorancia, patriotismo recalcitrante, o falta de dignidad —creo que un poco de todo eso—, ahora alguien decidió que no, que tal vez por aquello de que Spain is different, no hay que usar el término inglés sino uno made in Spain, y que éste tenga por base una palabra inglesa pero que no sea la usada por los angloparlantes.

No es de extrañar que, de pronto, al lipofilling lo llamen teting.

Carlos M. Padrón

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26/05/2011

El 112 ante la temporada turística: ‘Tenemos un grave problema con el balconing’

Hugo Sáenz

Dos víctimas en una misma semana han sido más que suficientes para que se enciendan todas las alarmas. Con el inicio de la temporada turística, el temido ‘balconing’ también ha regresado de la mano de los turistas.

Los responsables del servicio de Emergencias 112 de Baleares no quieren que se vuelva a repetir la situación del verano pasado, cuando seis jóvenes perdieron la vida en las Islas por esta práctica, y esta mañana han mantenido una reunión de trabajo con los consulados extranjeros para preparar la nueva temporada.

Pese a que la cita estaba organizada ya con anterioridad, el fenómeno del balconing se ha colado entre los temas del día, sobre todo tras las dos últimas víctimas de esta semana en Mallorca.

Así, la directora del 112 en Baleares, Isabel Juste, ha asegurado a los medios tras la reunión que tienen «un grave problema con el balconing». Juste ha hecho referencia a este fenómeno que tiene lugar cada verano en Baleares, aunque a la hora de definirlo ha insistido en que «para nosotros son precipitados, personas que caen a la calle desde la terraza de un hotel».

Durante la reunión, el Servicio de Emergencias ha recogido todas las sugerencias de los consulados extranjeros para poder mejorar la cooperación entre todos los organismos de cara al periodo estival. La iniciativa surge de los convenios de colaboración que el 112 mantiene con 11 consulados en la actualidad.

Fenómeno sociológico

Tras un año en las portadas de todos los medios y copando minutos en los telediarios, el balconing se ha convertido ya en todo un fenómeno sociológico. Tras los saltos entre balcones de estos turistas suele haber un cóctel de drogas, alcohol, juventud e imitación con consecuencias irreparables. Esta práctica de riesgo provoca durante el verano «un aumento de la demanda» sanitaria en Baleares debido al gran número de heridos que se registran cada año.

Normalmente, este fenómeno está ligado a una franja de edad determinada, en la que la prudencia o el sentido del miedo es menor. Los profesionales sanitarios abogan por una actuación conjunta de sector hotelero -con más medidas de prevención- y de familia, colegio, amistades, medios de comunicación, etc.., para evitar esta práctica por completo, aunque no es tarea fácil.

El año pasado los hoteleros llevaron a cabo nuevas medidas para evitar que los turistas siguieran con esta práctica. Aumentaron la altura de las barandillas de las terrazas para evitar caídas incluso por encima de los 1,05 centímetros exigidos, llegando al 1,10 o 1,20 y algunos de ellos optaron por balcones casi cerrados, pero el problema sigue ahí y las autoridades están preocupadas por cómo evolucionará el verano en este aspecto.

[*Opino}– Acerca de la felicidad

¡Vaya, vaya! Es agradable descubrir que al menos otras personas llegan, después de un estudio, a la misma conclusión a la que ya uno había llegado años atrás.

El 06/06/2006 escribí en este blog, como reflexión mía publicada en la subsección De Carpádrez, que,

Sólo hay momentos felices, no felicidad estable. Además, la base de la felicidad es no tener deseos, y perseguirla es en sí un deseo.

Por lo visto, no ando yo muy errado, a pesar de que por años me criticaron que pensara así.

Carlos M. Padrón

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20-05-11

El lado oscuro de la felicidad

Elena Sanz

¿Quién dice que ser feliz es siempre bueno?

Un estudio publicado en la revista Perspectives on Psychological Science revela que la felicidad tiene también una lado oscuro, que no debería concebirse como una cosa universalmente buena, y que en algunos casos puede incluso hacernos sentir mal.

Hay multitud de libros que nos dicen cómo podemos lograr ser felices. Pero establecer la felicidad como objetivo vital puede ser una mala idea, según la investigadora June Gruber, de la Universidad de Yale (EE UU), que asegura que la gente que se esfuerza por alcanzar este sentimiento como meta puede terminar sintiéndose mucho peor de lo que empezó.

De hecho, un estudio previo realizado por Iris Mauss, de la Universidad de Denver, y sus colegas, encontró que la gente que lee un artículo publicado en un periódico ensalzando la importancia de la felicidad se siente peor tras ver una película «feliz» o cómica, que quienes leen un artículo que no habla de ser felices.

La clave, aseguran, es la decepción que se produce cuando quienes persiguen la sensación de felicidad no se sienten mejor haciendo ciertas cosas.

Por otro lado, estudios recientes revelan que sentirnos “demasiado” felices nos hace pensar de manera menos creativa, además de tender a asumir más riesgos (conducir rápido, gastar los ahorros…).

Por otra parte, ser felices a cambio de no tener una dosis mínima de emociones negativas —que juegan un papel importante en la vida— también es peligroso.

El miedo nos impide asumir riesgos innecesarios, y la culpa nos recuerda que debemos portarnos bien con los demás.

En definitiva, la mejor forma de sentirse felices es dejar de preocuparse por la felicidad e invertir la energía en mantener los lazos sociales que tenemos con otras personas. “El resto vendrá solo”, afirma Gruber.

Fuente: MUY

[*Opino}– Un corto sobre la burocracia española arrasa en Internet, y otro corto sueco levanta roncha

El 13/02/2007 comenté en un artículo de este blog lo que Francisco Cabrillo contaba sobe las apetencias laborales de los universitarios españoles.

Más tarde, el 24/12/2008, en este post repetí que ya en 1994 era España un funcionariato.

En vista de lo que dice el primero de los dos artículos que copio más abajo, asusta pensar lo que a este respecto será ahora, 17 años después.

Nada tiene de extrañar que este vídeo arrase en Internet, o donde lo pongan, pues entiendo que, en cuanto a funcionarios, la de España es una realidad que no se da en muchos otros países.

El caso es que algunas de las mañas de esta clase han llegado a los empleados de empresas privadas y, por ejemplo, desde hace tiempo es algo así como un derecho adquirido el que a las 10:00 éstos dejen sus puestos de trabajo y salgan a la calle a desayunar, a pesar de que muchos de ellos llegaron tarde a ese puesto de trabajo.

Del tiempo para el café y el almuerzo, mejor no hablar. Se ha encargado muy bien de hacerlo la gente de la TV sueca, según cuenta el segundo de los artículos que reproduzco más abajo.

Carlos M. Padrón

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2011-05-13

Un corto de dos directores españoles desconocidos, Juan Fernando Andrés Parrilla y Esteban Roel García Vázquez, se ha convertido en uno de los vídeos más visto en Internet, en todo el mundo, en los últimos días.

La pieza, llamada «036«, retrata una de las más peculiares características de la vida económica española: la burocracia y el papeleo que rodea cualquier trámite.

Eso sí, alguien ha tenido la ocurrencia de doblarlo al inglés, por lo que todos aquéllos que se sientan reconocidos en el extranjero, podrán verlo y reírse con una especie que florece en casi cualquier clima: el funcionario fastidioso.

Podríamos decir que esta pequeña película es una especie moderna del clásico «Vuelva usted mañana» que ya describía Mariano José de Larra hace casi dos siglos.

El argumento es sencillo: una chica llega a una clásica oficina pública española deseosa de darse de alta como autónomo.

Allí se encuentra con un funcionario que parece tener como único objetivo entorpecer a la solicitante, a la que va pidiendo formulario tras formulario con el fin de que no pueda lograr lo que desea.

Con este planteamiento, mucho talento y una buena dirección, Parrilla y García habían conseguido este viernes casi 1,3 millones de visitas.

Sin embargo, una segunda lectura del vídeo tiene bastante menos gracia. La protagonista simplemente quiere darse de alta como autónomo (para trabajar) y no sólo no se le facilita su deseo, sino que es entorpecido.

Los funcionarios reales no son tan antipáticos como el del vídeo, pero los requisitos oficiales sí lo son.

En España, abrir un negocio es una tarea casi heroica (es más fácil hacerlo en Zimbabue o Venezuela, por ejemplo). Este exceso burocrático cuesta hasta 20.000 millones a la economía española.

Además, esa oficina, llena de funcionarios que no se sabe muy bien lo que hacen, será familiar a muchos españoles, pues en muchos dependencias públicas, puede verse un exceso de trabajadores.

Desde que llegó la democracia, España ha incrementado el número de funcionarios en una tasa tres veces superior al sector privado.

Desde 1998, las administraciones han creado 1,7 millones de empleos, por 1,4 millones el sector privado. Eso sí, al que intente hacerse autónomo ya sabe lo que le espera (como a Carolina Bang, la protagonista de este corto): «Doble fotocopia del modelo 036, numerado y grapado».

Ver el vídeo «Retrato de la burocracia española, en tres minutos«

Fuente: Libertad Digital

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13 de mayo de 2011

La televisión sueca se mofa de los ‘ocupados’ e improductivos trabajadores españoles

Teresa Palacios

El programa Svenska ögon (La mirada sueca) nos ha sacado los colores.

El espacio de humor que, según varios medios pertenece a una televisión sueca y que en es una estrategia de márketing de una marca de bebidas, ha realizado un vídeo parodiando la actitud y jornadas laborales de los españoles.

Según su criterio «los más currantes de Europa».

El guión está muy bien diseñado, porque el país escandinavo es de los más productivos de Europa y el que tiene la jornada laboral más reducida. Todo lo contrario que en nuestro país dónde la producción es de las más bajas de Europa pero tenemos una jornada laboral de las más largas,… según la OCDE.

El vídeo, que está siendo un éxito en Internet, refleja a unos trabajadores dentro de una oficina de Madrid a las 20:15 horas de un día laboral.

Subtitulado a nuestro idioma, el presentador —al parecer un actor— observa la actitud de algunos trabajadores que:

«Empezaron a trabajar a las 10.30…», «han tenido un almuerzo de dos horas», «Se han pasado dos horas en Facebook»…

«Pero, ¿no tienen jornada laboral de 8 horas?»

«Lo dicho: el pueblo más trabajador de Europa».

Otros dicen:

«He terminado de leer el periódico, ya puedo decir que salí a las 22.00 horas».

«Me tengo que quedar porque he estado todo el día hablando en los pasillos y no he hecho nada».

«Yo también quiero el ascenso, haré tiempo subiendo fotos a mi Facebook».

El sketch, que ha tenido más de 200.000 visitas en cinco días, no ha sentado muy bien a algunos españoles, y si «La Mirada sueca» se busca en redes sociales como Twitter, las críticas son continúas.

Seremos vagos pero también divertidos. Por eso, las reacciones no se han hecho esperar, y este jueves, 12 de mayo de 2011, programas patrios de humor como ‘Sé lo que hicisteis’, de laSexta, han realizado su propio vídeo vengándose de los suecos por llamarnos vagos.

Por lo menos, no se han acordado de nuestra preciada siesta, pero todo se andará porque lo que hay detrás es la campaña publicitaria de una marca de bebidas.

Se prevé que salgan más vídeos que forman parte de la misma estrategia de márketing. Informativos Telecinco, tras admitir que estuvo a punto de emitir el vídeo en prime time, asegura que sus equipos estuvieron «investigando» y han llegado a la conclusión de que «ese canal no existe, ni el periodista…».

Para ver el vídeo, clicar AQUÍ.

Fuente: Periodista Digital

[*Opino}– Vicios peligrosos

¡Lo que nos faltaba! Ahora las contradicciones no son sólo sobre el café sino también sobre el sexo. Y, para colmo, lo califican de vicio.

He leído muchísimos artículos que explican cómo reputados estudios han demostrado que beber un poco de café es bueno para la salud, y otros tantos más que aseguran que la práctica del sexo es igualmente buena para la salud.

Pero según el primero de los artículos que siguen, resulta que no, que el café, el sexo y otras cuantas cosas más, son nocivas para la salud. ¿Alguien se lo cree?

Lee, por favor, los dos artículos que copio a continuación, y a ver qué opinas.

Carlos M. Padrón

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06/05/2011

Isabel F. Lantigua

Ocho actitudes cotidianas pueden poner en peligro la vida. Suena brusco, pero es real, aunque poco frecuente.

Aproximadamente entre un 2% y un 3% de la población sufre un aneurisma cerebral —debilitamiento de la pared de un vaso sanguíneo que hace que se abombe— a lo largo de su vida.

Pocas veces éste se rompe, pero cuando lo hace provoca un derrame cerebral que puede llegar a ser mortal.

Investigadores de los Países Bajos han observado que el consumo de café, el ejercicio físico intenso, sonarse, tener relaciones sexuales, hacer fuerza al ir al baño, tomar refrescos de cola, sobresaltarse y enfadarse son factores que, por este orden, aumentan el riesgo de que se produzca la hemorragia cerebral.

«Todos estos comportamientos aumentan temporalmente la presión sanguínea temporalmente y facilitan que el vaso inflamado por un aneurisma se rompa. Así de sencillo», explica Monique Vlak, neuróloga en el Centro Médico Universitario de Utrecht (Holanda) y coordinadora del estudio, que se publica en la revista ‘Stroke’.

Para detectar estos ocho factores ‘peligrosos’, el equipo preguntó durante tres años a 250 pacientes con aneurisma que sufrieron una hemorragia cerebral por sus hábitos y actitudes previos al derrame.

Observaron que lo más perjudicial era tomar café, pues quienes lo hacían tenían casi el doble de riesgo de que el vaso sanguíneo se rompiera durante la hora después de haber tomado la bebida que aquéllos que no consumían café.

Después, lo más peligroso para estos pacientes es hacer ejercicio intenso, sonarse fuertemente y tener sexo.

Muchos aneurismas pasan desapercibidos, porque no dan síntomas, salvo vómitos o visión borrosa en pocos casos. Con las nuevas técnicas de neuroimagen se empiezan a detectar mejor, pero aún no están muy claras las causas por las que se producen.

Hasta el momento se sabía que el hecho de ser mujer y la hipertensión eran factores de riesgo, a los que ahora se suma estos ocho.

«Para las personas con un aneurisma que es demasiado pequeño para poder tratarlo, o que está localizado en una zona de difícil acceso para intervenir, es mejor prevenir que curar. Evitar comportamientos de riesgo puede ser su seguro de vida. Si suprime el café puede reducirse en un 10% el riesgo de ruptura del vaso sanguíneo, o en un 4% si se toman laxantes «, explica Ale Algra, del Departamento de Neurología del Centro Médico de Utrecht y otro de los autores del trabajo. «», indica.

Estas hemorragias causan la muerte a la tercera parte de los pacientes que las sufren, y dejan a otro 20% en una situación de dependencia total.

Fuente: El Mundo

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08 de mayo de 2011

Cinco razones naturales para practicar sexo con frecuencia

Lo que muchos suponían, ha sido corroborado por los científicos: una vida sexual activa contribuye a una vida más larga y más satisfactoria.

Las investigaciones corroboran el asunto y lo convierten la necesidad de disfrutar del placer de la cama casi en axioma.

El sexo es bueno para la piel, para el estado de ánimo o para el dolor crónico, y, entre otras más, hay muchas razones de peso a favor de su práctica cotidiana, pero aquí, aprovechando la lista que prepara Ecogaia, les damos cinco y no son sólo eróticas:

1. El sexo refuerza el sistema inmunológico

«Cariño, tengo dolor de cabeza», puede ser precisamente la mejor razón para practicar sexo. Cada vez más médicos reconocen que la salud sexual y emocional afecta a todo nuestro bienestar.

Es decir, que nuestro cerebro tiene un impacto directo en nuestro sistema inmunológico.

«Sabemos que las personas que disfrutan de una vida sexual satisfactoria y con regularidad, con orgasmos frecuentes, tienen menos estrés, menos depresión y, en general, están mejor física, mental y emocionalmente», dice Wendy Strgar, especialista en amor y consejera delegada de Good Clean Love.

En un artículo reciente, el Dr. Paul Pearsall, director de Medicina Conductual en el Hospital Beaumont de Detroit, concluye que muchos de sus pacientes habían experimentado la insatisfacción sexual antes de un ataque al corazón . También afirma que la satisfacción sexual ayuda a que los dolores de cabeza sean menos severos y reduce las molestias de la artritis.

2. El sexo quema calorías

Podríamos decir «olvídese de las dietas de moda y dedíquese al sexo». En sólo 30 minutos de actividad sexual se queman 90 calorías, y hay estudios que hablan de hasta 500 calorías si la implicación ha sido total.

Aunque nos quedemos con la primera cifra, que no parece impresionante, con un promedio de tres veces a la semana, se llegan a perder más de dos kilos al año.

O lo que es lo mismo, según la revista Forbes, tener relaciones sexuales dos veces por semana durante un año equivale a quemar siete grandes cenas de espaguetis. ¿Quién se apunta al postre?

3. El sexo alivia el dolor

El orgasmo es un auténtico narcótico. La oxitocina, la hormona que surge durante y después del clímax mientras trabaja conjuntamente con otras endorfinas, se encarga de enmascarar dolor.

En su libro, «Cómo tratar la artritis», el reumatólogo Carter V. Multz afirma que el sexo puede reducir el dolor, la hinchazón y la inflamación asociados con la artritis, los dolores de cabeza y los calambres menstruales.

4. El sexo frena el envejecimiento

«Úsalo o lo pierdes» nunca ha venido más a cuento. Las relaciones sexuales regulares liberan en el torrente sanguíneo una gran cantidad de sustancias químicas de la felicidad, incluida la testosterona. A medida que envejecemos, nuestros niveles de testosterona disminuyen.

El sexo es una maravillosa manera de recuperar las reservas, lo que ayuda a la regeneración de los huesos y los músculos, al tiempo que aporta un brillo juvenil al rostro.

Según un estudio realizado por el Dr. David Weeks, neuropsicólogo clínico en el Hospital Real de Edimburgo en Escocia y coautor de Superyoung, los hombres y mujeres que practican sexo una media de cuatro veces por semana parecen ser aproximadamente 10 años más jóvenes de lo que realmente son.

5. El sexo es un antidepresivo ideal

«La liberación de la hormona del amor durante el orgasmo ayuda mucho a calmar a la gente. Ayuda a dormir mejor, independientemente de si se trata de sexo en solitario o en pareja», asegura en un artículo publicado en MSNBC Jennifer Bass, jefa de los servicios de información en el Instituto Kinsey para la Investigación sobre Sexo, Género y Reproducción en Bloomington, Indiana.

Los investigadores creen que el sexo ayuda al cerebro a producir la serotonina que, a su vez, impulsa el crecimiento de nuevas neuronas.

La mayoría de las sustancias químicas utilizadas en los medicamentos antidepresivos lo que hacen es aumentar los niveles de serotonina.

Estos medicamentos tardan tres a cuatro semanas para comenzar a trabajar sobre la misma cantidad de tiempo necesario para que se formen neuronas nuevas.

Fuente: Periodista Digital

[*Opino}– Beber mucho café no aumenta el riesgo de padecer hipertensión

24-04-11

Volvemos a lo mismo que ya apunté una vez: ¿Cuánto CAFÉ —o sea, café de verdad— es una taza de café de las mencionadas en el artículo que sigue?

¿En qué se basa la medida usada por este estudio? ¿Se basa, por nombrar sólo algunos, en el llamado café americano —al que califico de agua sucia—, en el café cubano o en el café expreso, que es el que se toma en Italia, España y otros varios países?

En febrero 2010, estando en Tampa (USA) con Chepina, que iba vestida con un pantalón de color claro, durante el desayuno derramé sobre su regazo una taza completa de café americano.

Apenado le dije que al terminar de desayunar volveríamos al hotel para que ella pudiera cambiarse el pantalón, pero, para sorpresa suya y satisfacción mía, cuando terminamos de desayunar no se veía en el pantalón mancha alguna de café, lo cual me reafirmó en mi convicción de que el café americano es agua sucia.

Si alguien se ha mancado alguna vez con café de verdad sabe a qué me refiero.

Carlos M. Padrón

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23/04/2011

Beber mucho café no aumenta el riesgo de padecer hipertensión

Pese a las preocupaciones anteriores, beber mucho café no aumentaría el riesgo de padecer hipertensión, según indica un estudio realizado en Estados Unidos.

La presión arterial elevada, o hipertensión, se ha vinculado con las enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares (ACV) y una menor esperanza de vida, y algunos científicos sugirieron que el café podría aumentar el problema.

Sin embargo, de acuerdo con un informe publicado en The American Journal of Clinical Nutrition que reunió datos de seis estudios previos, con un total de 170.000 participantes, eso no sería así.

«Los resultados sugieren que el consumo habitual de más de tres tazas de café al día no está asociado con un incremento del riesgo de hipertensión, comparado con la ingesta de menos de una taza diaria de la infusión», escribió Liwei Chen, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Estatal de Luisiana, en Nueva Orleans, quien trabajó en la investigación.

Pero Chen añadió que se requieren más datos para delinear una conclusión definitiva sobre el tema, ya que el estudio «no dice que no haya riesgo» al tomar mucho café.

Además, las personas que beben entre una y tres tazas al día tenían un riesgo levemente mayor de presión arterial alta que aquéllas que tomaban menos, un resultado que los investigadores no pudieron explicar.

Los estudios encuestaron a los participantes para saber cuántas tazas de café bebían a diario, desde menos de una a más de cinco, y luego los siguieron durante 33 años.

Poco más de uno de cada cinco terminó desarrollando presión arterial elevada, y la posibilidad de ser diagnosticado con la condición no fue diferente a la de las personas que indicaron que bebían más de cinco tazas de la infusión por día y aquellos que tomaban muy poco café.

«No pienso en el café como un factor de riesgo de la hipertensión», dijo Lawrence Krakoff, que estudia la hipertensión en el Centro Médico Monte Sinaí en Nueva York, y que no participó de esta investigación.

Pero «si las personas toman 12 tazas al día y no duermen, creo que ése es un problema importante», añadió.

La relación entre el consumo de café y la presión arterial es complicada por la posibilidad de que no funcione de la misma forma en todas las personas, afirmó Chen.

«Las personas con un contexto genético distinto reaccionarían al café de forma distinta», señaló la autora. «Para algunas personas será seguro tomar mucho café, pero para otras no», finalizó.

Fuente: IBL News

[*Opino}– Apostar vs. ‘to bet’

21-04-11

No estoy de acuerdo con el artículo que copio más abajo.

En inglés no se usa to bet como en castellano se usa ahora apostar.

El apostar que tan profusa y fastidiosamente usan en España equivale a, entre otros,

  • desear
  • confiar en
  • inclinarse por
  • apoyar
  • decantarse por
  • preferir
  • poner empeño en
  • optar por
  • proponer
  • inclinarse por
  • manifestarse a favor de
  • declararse a favor de

Y digo lo de en España porque el fastidioso uso del tal apostar es más del lado Este del charco que del lado americano. Eso al menos hasta ahora,… pues todo lo malo se pega.

Carlos M. Padrón

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01-03-11

A. de Miguel

Don José Antonio Martínez Pons se irrita con la moda de usar apostar para referirse al futuro deseado.

Es la traducción del to bet del inglés. Equivale a nuestro «ojalá».

Fuente: Libertad Digital