[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Parte 2-XXX

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                                           Para M. Brito, el artista delicado.

Yo no creo en los amores de aquel ángel que en lo azul,
esfumose un bello día de recuerdos y de ensueños;
cuando el alba en las alturas extendió su blanco tul,
y en tu prosa le ofrendabas tus amores más risueños.

El sentir de algunas almas es difícil de escrutar,
porque ocultan en sus pechos, muy recóndito, intangible,
los caprichos del efecto, hacia el que han llegado a amar.
Tiernas sí, mas ¿hacia quienes? ¡Descubrirlo es imposible!

Duda, pues, sincero amigo, porque hay ciertos desengaños
que sangrar hacen del pecho, por el cauce del dolor,
las torturas del desprecio que hacen pesados los años,
y más cuando son las causas los anhelos de un amor.

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Yo no creo en aquel ángel que esfumose en los albores
de un hermoso y bello día; sólo creo en sus ensueños,
si conciertan con sus obras, si son puros sus amores,
como son los de una madre: siempre grandes y risueños.

[*ElPaso}– Descubren un nuevo mecanismo clave en la división celular, un descubrimiento que tiene vinculaciones con El Paso

24-05-12

Carlos M. Padrón

José Antonio Rodríguez Rodríguez

Publico este artículo en la sección Otros porque José Antonio Rodríguez Rodríguez, miembro del equipo que ha alcanzado este notable logro, y tercer firmante del estudio, es nieto e hijo de pasenses, pues su padre, José Antonio Rodríguez, médico, y sus abuelos —que por línea paterna fueron Antonio Rodríguez Pino, y Nora Perera Capote— y bisabuelos, son todos de El Paso; y él, que nació en Vilaflor (Tenerife) es también Canario.

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18 mayo 2012

Publicado en el ‘Journal of Cell Science’

 

(La investigadora Ethel Queralt)

Investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) han identificado el mecanismo que permite a la proteína Zds1 regular un proceso clave en la mitosis, que ocurre inmediatamente antes de la división celular. El resultado abre la puerta al desarrollo de terapias específicas y directas contra el cáncer.

La transmisión de la información genética (ADN) de padres a hijos (o, lo que es equivalente, de unas células a otras) es una cuestión fundamental en la Biología.

La aneuploidia, la falta o el exceso de cromosomas, es una característica presente en casi todos los tipos de cáncer humano, y promueve el desarrollo de tumores.

(Células de levadura. Imagen: UV)

La regulación de la mitosis es particularmente importante para mantener la estabilidad cromosómica. Por ejemplo, las células tumorales aneuploides aparecen como consecuencia de defectos en la segregación de cromosomas, los cuales originan células con mayor o menor material genético del normal.

Sin embargo, a pesar de su importancia, se conoce muy poco de la regulación de la salida de mitosis. En el artículo publicado en el Journal of Cell Science, el grupo de investigación de ciclo celular del IDIBELL, coordinado por Ethel Queralt, descubre un nuevo mecanismo de regulación de la salida de mitosis.

La proteína separasa es un componente clave para la correcta segregación de los cromosomas y para la regulación de la mitosis. En trabajos previos, el grupo de la doctora Queralt describió por primera vez la participación de la proteína Zds1 en la mitosis. Esta proteína coopera con la separasa para asegurar la correcta herencia genética de unas células a otras.

En el estudio se profundiza en el mecanismo molecular por el cual esta proteína Zds1 regula la mitosis y contribuye a que la segregación de los cromosomas sea la correcta. En este trabajo se ha utilizado la levadura Saccharomyces cerevisiae (levadura de cerveza) como organismo modelo.

La levadura es uno de los organismos modelo más utilizado para estudiar los procesos básicos en la célula, que ha permitido identificar mecanismos moleculares complejos como el estudio del ciclo celular en organismos superiores.

La aplicación de dichos conocimientos básicos ayudará a desarrollar tratamientos más específicos y directos contra los diferentes tipos de cáncer.

“Los mecanismos de regulación de la mitosis son muy complejos, y el hecho de conocerlos bien abre la puerta a fármacos específicos que permitan inhibir o corregir este proceso en diversas enfermedades, especialmente el cáncer”, destaca la doctora Queralt.

Su investigación es un paso importante para poder elaborar terapias que impidan que las células tumorales se repliquen.

La investigadora explica que la mayoría de fármacos anticancerígenos se empiezan a aplicar sin conocer de manera exacta cómo actúan: “Se trata de compuestos que muchas veces no sabemos cómo funcionan, pero lo hacen. Si seguimos un proceso inverso, es decir, si empezamos por conocer bien la actividad de una determinada proteína, o de una parte de la proteína, podremos diseñar fármacos específicos minimizando los efectos secundarios”.

Sobre el ciclo celular

Las células crecen en todos los organismos, y se dividen en dos células hijas mediante una sucesión ordenada de eventos que se denomina “ciclo celular”.

Las células tienen que completar cuatro procesos principales durante el ciclo celular:

  1. Crecer (Fases de G1 y G2)
  2. Duplicar el DNA (Fase S)
  3. Segregar los cromosomas (Fase M, mitosis), y
  4. Dividirse (citocinesis).

En la fase 2, fase S o de replicación del DNA, se duplica el material genético y, posteriormente durante la fase M, o mitosis, las células separan los cromosomas duplicados entre las dos células hijas. De esta forma se asegura la correcta herencia de la información genética de una generación de células a la siguiente.

El Idibell, localizado en Cataluña, forma parte del «Health Universitat de Barcelona Campus» (HUBc), una alianza que engloba a treinta entidades dedicadas a la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento en el terreno de las ciencias de la salud.

Referencia del artículo
Calabria I; Baro B; Rodríguez-Rodríguez José Antonio; Russiñol N; Queralt E. «Zds1 regulates PP2ACdc55 activity and Cdc14 activation during mitotic exit via its Zds_C motif». Journal of Cell Science. 2012 PMID: 22427694 [Epub ahead of print].

Fuentes: Agencia Sinc, ABC, El Día, Idibell, Ideal.es

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Parte 2-XXIX

XXIX – 

Que me importa la crítica mordaz
que me puedas hacer,
cuando ven de lo que eres tú capaz
y de ambos el valer?

La crítica es a veces una gloria
que alienta al criticado;
por eso no me importa que mi historia
tú la hayas hojeado.

En ella encontrarás los pensamientos
que surgen en mi mente;
en ella tú verás los sentimientos
del que ama locamente.

Pensares y sentires hermanados
por nobles ideales;
pensares y sentires inspirados
del mundo en los mortales.

En ]a vida tan sólo hay ilusiones
que mueren con los años;
en la vida las míseras pasiones
dan sólo desengaños.

Yo sigo por la senda que he emprendido,
en pos de la verdad;
buscando en mis anhelos, decidido,
amor y caridad.

El Arte solamente me extasía,
y mi nido de amores,
y del Orbe la rítmica armonía
y el matiz de las flores.

Prosigue el pensamiento en raudo vuelo,
sujeto a la razón,
y, tras dispersos mundos, en el cielo
encuentro mi ilusión.

—————————

¿Qué me importa tu critica, atrevido?
¿Qué importa tu maldad?
Yo sigo par la senda que he emprendido,
en pos de la Verdad.

[*ElPaso}– Recuerdos de la década de los ’50s (4): Grupo navideño y excursiones

27-04-12

Carlos M. Padrón

Para la Navidad de 1949, el año del volcán Cumbre Vieja, de San Juan o Nambroque —todos esos nombres se le han dado—, alguien en El Paso tuvo la idea, aprobada por el párroco Don Salvador Miralles, de conformar un grupo de niños y niñas para que, luciendo los trajes típicos de La Palma —o sea, vestidos de ‘magos’, como se decía allá— amenizaran, con villancicos y bailes típicos, los diferentes actos navideños, entre los que estaba el subir al enorme «nacimiento», que así llamábamos al belén, que se construyó frente al altar mayor de la Iglesia Nueva.

Hubo frecuentes ensayos que, si mal no recuerdo, comenzaron desde septiembre de ese año 1949, pues en esa fecha, ya conseguida mi ropa de «mago», en el patio de mi casa tomaron esta foto en la que aparezco junto a María del Carmen, mi hermana menor:

 

Carlos M. Padrón, y María del Carmen Padrón, mi hermana menor

La casa que se ve al fondo no es la nuestra sino la de nuestro tío-abuelo Juan Sosa, hermano de nuestra abuela Celia Sosa. Esa casa ya no luce así hoy.

Esta otra foto fue tomada el mismo día y en el mismo lugar.

María Celia Padrón, mi hermana mayor, Carlos M. Padrón, y María del Carmen Padrón, mi hermana menor

Para enseñarnos cómo bailar algunos bailes típicos —entre ellos el llamado Aires de Lima— nos trajeron como maestro a don Antonio Ramos, un señor pasense de avanzada edad que conocía muy bien los pasos y figuras de los Aires de Lima porque él los había bailado mucho en sus años jóvenes, cuando estuvieron de moda.

Mi compañera en ése, y en otros bailes que «pusimos en escena», fue Rosa María Rodríguez Pérez (Rosita la de Calixto), una niña del Paso de Abajo que tenía más o menos mi edad: 10 años.

Como testimonio para la historia, al mencionado grupo de niños/as nos tomaron esta foto —tal vez al borde de la lava de Las Mancha— que me ha llegado por cortesía de Carlos Pino Hernández, hijo de la pasense —y también mi amiga, vecina y compañera de estudios— Luz María Hernández; una foto que ahora, 62 años después, tengo el gusto de poner en este blog.

 

(Para ver la foto ampliada, clicar AQUÍ)

Espero que mis paisanos/as y amigos/as me perdonen, pero no son muchos los nombres que recuerdo, y varios de los que recuerdo no son los oficiales sino los apodos con que a algunos de los que aparecen en la foto se les conocía en El Paso.

Si alguien me da más nombres los añadiré, tomando como referencia los números que ya he puesto.

El de sotana es, por supuesto, el cura, Don Salvador Miralles (q.e.p.d.).

1, Carmina Llamas
2, Jesús Capote, «Suso el de La Corrala»
3, Gloria Isabel Rodríguez, hija de Don Calixto, de El Paso de Abajo
4, Susana Miralles, hermana menor del párroco
5, Marisol «la de Corina»
6, Carmen María Capote
7, Nievitas Pestana (q.e.p.d.), mi hermana de leche porque a mí y a ella nos amamantó su madre, Doña Maruca Pestana (q.e.p.d.)
8, Manolo Pino (q.e.p.d.)
9, Teresa Calero, hija de Juan Calero, primo de mi madre
10, Celina Pérez Padrón, prima mía por doble vía, por la de su padre y por la de su madre
11, Argelia Miralles, hermana mayor del párroco
12, Chicha Miralles, también hermana del párroco
13, Juanito «el de Caruncho»
14, Álvaro González, («Gonzalito, el de la viuda de Zoilo». También lo llamaban «Manchitas» porque era de Las Manchas)
15, Eridania
16, Pili Kadi
17, Rosa María Rodríguez, «Rosita la de Calixto»

Mirando la foto, la que está a la derecha de Carmina, la #1, es Ana Gloria, hija de Elena García.

Y entre el 14 y el 15, medio escondido detrás de Argelia Miralles, aparezco yo, Carlitos Padrón, como allá me llamaban de niño.

Para entonces ya usaba yo lentes (gafas) que, si mal no recuerdo, hicieron de mí el primer niño que en El Paso de ese entonces usó lentes correctivos, pues, como ya conté, en mayo de 1950 me mandaron a Santa Cruz de Tenerife a consulta con un oftalmólogo, y éste me prescribió lentes correctivos porque, a pesar de mi corta edad, ya padecía yo de miopía y astigmatismo.

Como recuerdo de ese viaje —que fue mi primera salida de La Palma, mi isla natal—, en el estudio de Benítez, entonces un reputado fotógrafo de Santa Cruz de Tenerife, me tomaron esta foto, que guardo en mis archivos:

 

Y durante esa estadía en Tenerife escribí la primera carta que en mi vida envié a una dama: a mi compañera de baile, Rosita «la de Calixto». de quien podría decir, por cuanto ella la contestó, que fue mi primera «noviecita», del tipo de las que, a esa edad y en ese entonces, podía uno tener. 🙂

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Como una especie de premio por lo bien que los niños lo hicimos en esos actos navideños, en enero de 1951 nos llevaron en excursión a Fuencaliente, pueblo del que Don Salvador Miralles había sido párroco antes de serlo de El Paso.

Creo que fueron varios los vehículos usados para transportarnos a todos, pero yo sólo recuerdo la entonces llamada «Guagua de Miguel el chófer», pues en ése en el que viajé.

De los lugares que en Fuencaliente visitamos sólo recuerdo la vinícola, y también recuerdo la preocupación de nuestras chaperonas por que en la cata de vinos fuéramos a beber más de la cuenta.

Creo que, ellas no obstante, algunos/as se «animaron» con apenas beber sólo una vez, o se las ingeniaron para beber más de una. 🙂

También para la historia, en Fuencaliente nos tomaron esta foto, de hace 61 años y que guardo en mis archivos:

(Para ver la foto ampliada, clicar AQUÍ)

Para ella vale lo mismo dicho en la anterior acerca de los nombres.

1, Ana María Herrera
2, Gloria Isabel Rodríguez
2a, Carmen María Capote
3, Marisol «la de Corina»
4, Párroco de Fuencaliente
5, Alcalde de Fuencaliente
6, Don Salvador Miralles
7, Carlos M. Padrón
8, José Antonio Martín
9, Fernando Pino (q.e.p.d.)
10, Manolo Pino (q.e.p.d.)
11, Celina Pérez Padrón
12, Marusa Martín
13, Érika de Paz.
14, Eridania
15, Gloria Sosa.
16, Teresa Calero
17, Pili Kadi
18, Nievitas Pestana (q.e.p.d.)
19, Carmina Llamas.
20, María del Carmen Morera
21, Nievitas «la de Lila»
22, Rosa María Rodríguez («Rosita la de Calixto»)
23, Jesús Capote («Suso el de la Corrala»)
24, Álvaro González, («Gonzalito, el de la viuda de Zoilo»
25, Juanito «el de Caruncho»
26, Rodrigo González, «Rodrigo el de la Central»
27, Santiago González, «Santiago el de la Central»

La que, en sentido vertical, está entre el 18 y el 27 es Ana Gloria, hija de Elena García.

Por favor, si me he equivocado en algún nombre, que alguien me corrija,

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Parte 2-XXVII

XXVII

Como eres un soberbio do carrera,
demuestras tu saber,
formando discusiones donde quiera,
sin tu error comprender.

El publico ignorante a ti se inclina
con gran adulación,
y en tus frases do orgullo no adivina
la estúpida intención.

¡Que hombres haya de tanta vanidad
y tantas liviandades!
¡Que haya pueblos de tanta ceguedad
que aplauden necedades!

Si entiendes ha de ser tu profesión,
sujeto a mil errores;
pues sabios en el campo diz que son
los nobles labradores.

Como ores un soberbio de carrera,
demuestra tu saber,
a coda cual tomándole en su esfera
su sabio parecer.

[*ElPaso}– El Paso de finales de los ’30s y década de los ’40s – Fotos, escuelas y curas

03-05-12

Carlos M. Padrón

Buscando información sobre «el otro» Pedro Martín Hernández, recabé, sin querer, todo lo que sigue, y que acompaño con tres fotos de El Paso de esa época.

El pino centenario junto a la ermita de la Virgen de El Pino. Foto cortesía de Juan Antonio Pino

ESCUELAS (lista no exhaustiva)

  • Cruz Grande. María Luisa Monterrey. Niñas
  • Cruz Grande. Enrique Campos, Niños
  • La Plaza. Maximiliano Benítez. Niños
  • La Plaza. Vicenta Fernández. Niñas
  • Camino Viejo. Carmenchu.
  • Camino Viejo. ?. Niños
  • El Morrito. José Luis Gómez Alemán
  • Tacande. Albertina Quintana. Mixta
  • El Barrial. Mixta.
  • Paso de Abajo. ?. Niños
  • Tajuya. ?. Niños

Calle principal de El Paso, vista desde el Este. Creo que ya no existe ninguna de las edificaciones que muestra esta foto; no al menos como en ella se les ve. Foto cortesía de Luis Herrera.

CURAS (lista no exhaustiva)

  • José García Pérez. Creo que fue el que me bautizó. Participaba en mítines
  • Jesús Martínez
  • Antonio Pérez Zocas
  • Antonio Rodriguez. El que prohibía que las mujeres entrara el templo si no llevaba medias, manga larga y velo
  • José Pons.

Parece que era gallego. Vivía en extrema pobreza. Andaba en alpargatas y con calcetines rotos. Fue cura en Fuencaliente y luego en Las Manchas, donde vivía en un cuarto detrás de la iglesia, y dormía en un catre armado con duelas de barril.

Siendo cura en Las Manchas, también venía a El Paso, cuya iglesia no le gustaba porque, decía él, tenía mucho dinero.

Se le vinculaba a una anécdota por algo que hacía en las confesiones, pues, como era medio sordo, iba preguntando al penitente por atentados contra cada uno de los Mandamientos, y siempre comenzaba con la pregunta «¿Has robado dinero, pasto o leña?», pues parece que en Las Machas era esto lo más que se robaba. No he conseguido averiguar qué preguntaba en relación al sexto y noveno Mandamientos.

 

  • Padre Uranga, jesuíta

Lo traían para los sermones de la fiesta del Sagrado. Era en exceso histriónico y una vez, cuando el tema de su sermón iba a ser la muerte, preparó todo para que, a una señal suya desde el púlpito, el monaguillo apagara las luces de la iglesia. Entonces, en medio de la oscuridad, él alzaba una calavera que previamente había escondido en el piso del púlpito y que había montado sobre una base sobre la cual reposa una vela encendida. Por supuesto, la luz de la vela salía por los huecos de ojos, nariz y boca.

Con la calavera en alto, y en medio de la oscuridad, amenazaba a todos diciendo que en eso se convertirían.

Pero sus visitas a El Paso concluyeron cuando en uno de sus sermones la emprendió contra Cuba, país al que habían emigrado y seguían emigrando más del 90% de los pasenses quienes, según él, en Cuba perdían la fe y dejaban de practicar la religión (la católica, por supuesto). Cerró su sermón con un «¡Maldita isla de Cuba, que debería tragársela el mar!», y fue declarado persona non grata.

Calle que, comenzando en el centro del pueblo, sube por Tenerra. La dama recostada contra la pared de la que entonces era su casa —y que ahora, remodelada, lo es de su hija Celina— es mi tía Juana Padrón, prima hermana de mi padre. En la casa que sigue a ésa vivió mi abuelo materno Pedro Martín Castillo, según ya conté en Detallista y perfeccionista: de casta le viene al galgo. Fuente: Fotos El Paso

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Parte 2-XXVI

XXVI

Recuerdo el bello día
que cerca de unas aguas cristalinas,
hablábamos de amor frases divinas,
henchidos de alegría.

Recuerdo aquel momento
en que los dos, cediendo a la belleza,
en las aguas mirabas la grandeza
del alto firmamento;

y yo, al querer hallar
lo bello por esencia, sólo a ti
entre las aguas cristalinas vi
como un astro rielar.

Del bosque, vagamente sentíase
el susurro en el follaje,
al agitar los vientos el ramaje,
y el eco de la fuente;

y en ritmos de armonía,
nuestras frases pletóricas de amores,
los trinos de las aves entre flores
y el encanto del día.

Cadencias delicadas
que sienten los espíritus sensibles;
efectos que en los hombres son tangibles
por almas elevadas.

———————————————

Recuerdo el Bello día
cuando ambos en la selva legendaria,
formábamos de amor una plegaria,
henchidos de alegría.

———————————————-

Del éxtasis nos quita (no lo olvido)
la piedra que de un risco desprendida,
enturbió aquellas aguas. Su caída
produjo un eco de espantoso ruido.

Al ver que a ti y al cenit (cosa rara)
el agua no copiaba, con anhelo,
en pos de lo real, miraste al cielo.
Yo en pos de mi ilusión, mire a tu cara.

Mil veces, del amor en los antojos,
quedábamos absortos, sin cesar,
comprendiendo el lenguaje del mirar
que expresaban inquietos nuestros ojos.

Y en coloquios idílicos los dos,
panoramas de dichas concebimos.
En alas del querer los dos cumplimos
las leyes del amor, dadas por Dios:

Amar y ser amado, lo sublime
de la vida, lo excelso y misterioso;
amar y ser amado, lo grandioso
que del caos al mundo lo redime.

Y puro cual el alba, en un momento,
un ósculo sonó lleno de ardor.
Era de nuestras almas en amor,
que de amarse se dieron juramento…

Llegó el fatal instante de partir,
y, mirándonos llenos de tristeza,
marchamos: yo, soñando en tu belleza,
a la América en pos de un porvenir.

Tú, a esperarme en tu casa, me decías,
ambos, tal vez, de una esperanza en pos;
y, cual yo, desde lejos repetías:
«¡Soy tuya hasta la muerte! ¡¡Adiós, adiós!!».

En la ausencia pasáronse tres años
y al volver a mi patria, aquel lugar,
entusiasmado quise visitar,
hallando solamente desengaños,

Como el agua en vapores desprendida,
se fue a otra parte en nube nacarada,
a ti, ¡ingrata! que hasta mi elegida,
¡con otro joven te encontré casada!

[*ElPaso}– «Espejo de la Vida» / Poesías de Pedro Martín Hernández y Castillo: Parte 2-XXV

– XXV –

Cuantas veces tus versos he leído, sin jamás comprender
lo que en ellos decir has pretendido,
la estrofa al componer.

Más que líricas frases, pensamientos,
y el arte par esencia,
en tus versos se advierten los intentos
de la fatua apariencia.

Sólo empleas palabras poco usadas,
confundiendo el lenguaje,
cual sombras de la noche, dispersadas,
que eclipsan el paisaje.

Y empleas además la consonancia
que hasta el niño inocente
desde los años de su tierna infancia,
comprende fácilmente.

Y te llamas poeta en tu trovar,
sin tener poesía,
los versos que pretendes encomiar
un día y otro día.

¿No comprendes que el alma que se inspira,
al decir lo que siente,
de la belleza que en el Orbe admira
con entusiasmo ardiente,

en cada verso encierra un pensamiento
o una nota armoniosa,
que le ha dado quizás del firmamento
la bóveda azulada;

o inspirado tal vez en la grandeza
de la tierra y los mares,
y por eso, del Arte la Belleza
existe en sus cantares?

Esas notas sublimes, arpegiadas
con alta inspiración,
las preludian las almas delicadas,
henchidas de emoción.

¿Tú no yes que el poeta delicado,
del Arte siempre en pos,
describe lo más bello y elevado,
cantando amor a Dios?

Canta, poeta, canta en altos vuelos
de amor y libertad.
Con la idea prosigue hasta los cielos
en pos de la Verdad

más que palabras, forja pensamientos
y el arte por esencia,
y tus versos serán siempre portentos
do ritmos y elocuencia.

Pon en tus versos frases delicadas,
talento y armonía
e inspírate en las cosas más preciadas,
que así es la Poesía.

Prosigue el ideal que vas siguiendo
y llega hasta la meta;
mas, sabe que hay peligro confundiendo
versador con poeta.